Entrevista al Fícus

 

_Buenos días, señor ficus. ¿Cómo está usted?
_Pues mira, hijo, reponiéndome todavía de la poda salvaje de hace tiempo.
_¿Tanto le dolió?
_Ya te digo... imagínate que te cortaran las uñas de las manos por los codos.
_Pero mire usted las ramas tan frondosas que le han crecido.
_No he tenido más remedio, tampoco me iba a quedar así para siempre... desnudo. Pero bueno, supongo que no será de mis hojas de lo que quieres que hablemos ¿no?
_Pues la verdad es que no precisamente, pero no quisiera que lo tomara usted como un desprecio...
_No te preocupes por eso. A ver, pregunta lo que quieras.
_Pues me gustaría que me contara usted sus vivencias un poco como testigo de la plazoleta, porque usted lo ve todo, ¿verdad?
_Lo veo casi todo, y lo que no... lo oígo.
_¿Cómo llegó usted aquí?
_Pues mira, recuerdo que fue como solución para adornar un poco la plazoleta, ya que no se iba a cubrir como otras de la barriada debido a la escasez de fondos.
_Entonces se podría decir eso de no hay mal que por bien no venga...
_Me halaga que pienses eso.
_¿Que recuerdos tiene usted?
_¡Huy, muchos! podríamos estar horas y horas hablando de cuando érais pequeños y os pasabais el día jugando en los jardines; fíjate como sería que estaban calvos de cesped en las zonas que frecuentábais.
_¿Sus mejores recuerdos?
_Tal vez las tertulias de los vecinos bajo mis ramas. Ellos sólo ven en mi un árbol, pero soy algo más y les oigo, escucho sus conversaciones y comparto sus alegrías.
_¿También tendrá alguno malo, no?
_De todo hay en mi corta vida, pero los malos recuerdos es mejor olvidarlos. Quizás los que se han ido y ya no veo entrar y salir de sus casas a las horas del trabajo... No nos pongamos tristes.
_¿Que el parece el presente?
_Me parece bien. Yo tengo pocas necesidades y aquí están cubiertas, y sobre el vuestro, os veo como la generación del relevo, un poco despistados tal vez, pero los tiempos que os han tocado vivir son propensos al despiste, la prisa y la ansiedad, pero tened paciencia que todo se andará y dentro de unos años recordareis estos, a pesar de todo, como los mejores.
_¿Le diría usted algo a los vecinos?
_Pues sí, les diría que sigan como hasta ahora, que se comuniquen unos con otros, que no se aislen en la comodidad y la insensibilidad de sus casas. Y a los jóvenes solamente les pediría que no me llenaran las raíces de latas y envoltorios de patatas y dulces, y nada más, aquí me tendréis siempre dispuesto a daros sombra, que para eso estamos nosotros.

pa tras

Hosted by www.Geocities.ws

1