| LA JABAR DEL NÓMADA - | Revista Ilustrada de la Hermandad de Veteranos de Tropas Nómadas del Sahara |
| Núm. 7- Enero 2002 |
Datos
biográficos sobre el teniente coronel La Gándara
Por el Nómada ANDRADAS
Investigando sobre el que podíamos considerar uno de los padres de todos los Nómadas y simpatizantes, aparece una serie de datos oficiales y por tanto constatados, de una parte de la vida posterior a su estancia en el Territorio del Sahara del capitán La Gándara, precisamente cuando se incorpora a la Guerra Civil española.
Estos datos sumados a otros de su estancia en el desierto y que también se publican en La Jabar constituyen una base importante para que, sirviéndonos de apoyo vayamos completando la historia de alguien que muchas veces por haberle tenido tan presente, sabíamos tampoco de él.

En primer lugar, una llamada de atención sobre el encabezamiento: "Teniente Coronel" a algunos habrá extrañado este empleo ya que le conocíamos como "Capitán La Gándara", pues bien, así es, lo que me hace deducir que tuvo dos ascensos honoríficos, por supuesto bien justificados como veremos a continuación.
Perteneciente, con el empleo de teniente, al Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas Tetuán nº 1, participó en las operaciones de avance sobre Madrid, ocupando la Ciudad Universitaria, distinguiéndole siempre su valor e inteligencia. Al mando de una compañía, demostró sus excelentes cualidades en los combates desarrollados en la ocupación de los pueblos próximos a Madrid, Boadilla del Monte, Las Rozas, Pozuelo y Aravaca. Como capitán es destinado al Tabor de Ifni-Sahara, combatió en la ocupación y defensa de Cabeza Grande (Segovia) los días 31 de mayo y uno y dos de junio. En ellos su comportamiento está considerado como superior a todo elogio. Avanzó con dos secciones de su Mía para presentar resistencia al enemigo, que con unos 300 hombres pretendía envolver las posiciones, filtrándose entre Matabueyes y Cabeza Grande, lo que el capitán La Gándara evitó causándole gran número de bajas y obligándole a retirarse. Atacó la posición de Cabeza Grande con gran decisión avanzando el primero y arrojando al enemigo de sus trincheras. Mantuvo con gran espíritu la moral de sus soldados en el ataque enemigo de la tarde del día dos, soportando el intenso y violento fuego de artillería enemiga, con los efectivos de su Mía disminuidos en 73 bajas de 110; dio ejemplo de valor personal continuado en su puesto en todo momento hasta que como consecuencia de una herida grave en la cabeza producida por una granada de mano del enemigo, tuvo que ser evacuado.
Restablecido de sus heridas, se incorporó nuevamente al Tabor de Ifni-Sahara, en el frente de Aragón, distinguiéndose extraordinariamente el día 13 del mes de octubre en el combate ofensivo para desalojar al enemigo, que se había infiltrado entre las posiciones al este de vértice Sillero. Igualmente se distingue el día 16 del mismo mes rechazando un ataque enemigo a esta posición y en dos contraataques que hizo con una sección de su Mía, por carecer de oficial, al haber sido baja cinco de ellos en una avanzadilla en el vértice Sillero. El día 18 del mismo mes se distingue nuevamente al rechazar al enemigo y el 20 efectúa con inteligencia un reconocimiento a vanguardia, donde desgraciadamente es herido por última vez, a pesar de ello ordena continuar a sus tropas y él junto a ellas. Finalizada la misión es evacuado al puesto de socorro donde llegó en estado grave. Evacuado a Zaragoza, falleció el 21 de octubre de 1937 como consecuencia de las heridas recibidas.
El teniente coronel o Capitán D. Carlos de la Gándara San Esteban, como nosotros le conocemos, fue condecorado con la Laureada de San Fernando, según O.C. del 16 de noviembre de 1941 (D.O. nº 240) por la ocupación y defensa de Cabeza Grande (Segovia) el 31 de mayo y 1 y 2 de junio de 1937, estaba en posesión de la Medalla Militar Individual por las acciones realizadas en vértice Sillero el 18 de octubre de 1937, condecoración concedida según O.C. de 20 de noviembre de 1937 (D.O. nº 401).