| LA JABAR DEL NÓMADA - | Boletín de la Hermandad de Veteranos de Tropas Nómadas del Sahara |
| Núm. 4 - Julio 2000 |
EL QUE FUE SAHARA ESPAÑOL
Por
ALFONSO PRADA JIMENEZ
General
Intendente General
LO que a continuación
voy a narrar no existe en la actualidad como tal Sahara español,
pero quisiera llevar a vosotros, compañeros, algunos datos que
os hicieran querer y conocer más aún si cabe a aquella tierra
de la que tanto gozamos y que tan nuestra fue. ¡Qué maravilloso
fue nuestro Sahara español!
Conste que yo estoy
escribiendo situado entre los años 1941 al 1945; seguidme: El
Sahara español ofrece a primera vista del que lo visita, bien
sea en afán turístico o por tener que desempeñar en él una
determinada misión militar o comercial, un aspecto inhóspito y
como es lógico desértico; una vez que en él se vive un espacio
de tiempo más o menos largo, este aspecto desértico se apodera
del ánimo del viajero o militar o comercial que llega a cobrarle
verdadero afecto y cariño.
La fisonomía del
terreno con esa monotonía de paisaje, esa flora tan exhausta,
esos horizontes tan amplios y dilatados y sobre todo ese silencio
tan característico, suyo propio y que aún no ha podido alterar
(sigo situado entre los años 41 al 45) todo ese engranaje
complicado de las maquinarias modernas, es el mismo que se siente
palpitar a nuestro alrededor en las noches de nomadeo, junto a la
idiosincrasia de sus habitantes, como niños grandes, siempre
dispuestos a reaccionar ante cualquier manifestación del mundo
exterior; su sencillez y patriarcalidad en todas sus costumbres
son como filtros que adentrándose en nosotros nos sujetan y
fijan en estos territorios con la fijeza del que se sitúa en un
medio ambiente grato al que toma afecto y en el que se
desenvuelve a su gusto. Vaya por delante y antes de comenzar el
desarrollo de este artículo mi respetuosa a la par que sincera
admiración por aquellos adelantados como Bens y Bonelli que con
escasísimos medios, tanto de efectivos militares como sanitanos
y de campamento, se adentraron en lo que hoy (sigo situado entre
los años 41 al 45) es nuestro Sahara y con su celo, gran amor a
España y ese instinto aventurero innato en todo español,
suplieron esta escasez de medios, conquistando más que con las
armas, con la política y buen trato hacia los indígenas, las
bases de partida, pudiéramos decir, en que se apoyaron los que
posteriormente llegaron: Capaz, de Oro, Galo Bulón y tantos
otros, hasta completar los 300.000 kilómetros cuadrados que
aproximadamente se reúnen bajo la denominación de Sahara español.
La primera ocupación
de territorio en el Sahara por España se hace en el año 1884
por la cesión de los jefes indígenas a la Corona de la Península
de Río de Oro.
En noviembre de 1884
y tras insistentes presiones de la opinión pública sobre el
Gobierno español, envía éste una expedición a cuyo frente
marcha el Teniente Bonelli (Emilio), que llevaba por misión
hacer ostensible el derecho de España en esta parte de la costa
africana donde debía ondear la Bandera española; Bonelli
establece tres casetas, una en la península de Río de Oro, otra
en Agra de Cintra y otra en Cabo Blanco, y basándose en esta
ocupación el gobierno de España comunica a las diversas
potencias haber declarado bajo su protección la costa occidental
de Africa que se extiende desde Cabo Bojador hasta Cabo Blanco.
Abandonados bien pronto los puestos de Angra de Cintra y Cabo
Blanco, queda esta ocupación limitada al establecimiento de una
factoría en Río de Oro, denominándose Villa Cisneros, pero que
siendo atacada por los indígenas a comienzos de 1885, sus
ocupantes se ven obligados a huir a Canarias.
Ante este hecho se
envía la primera guarnición al Sahara, compuesta por un
destacamento de 20 hombres a cuyo frente marcha también el
teniente Bonelli con título de Comisario Regio de nuestras
posesiones en el Sahara.
En marzo de 1886 se
discute en Francia nuestros derechos a estos territorios, pues
establecidos los franceses en el Senegal desde 1884 pretendían
mermarnos la extensión hacia el sur de nuestra colonia de Río
de Oro y debido a la apatía y desconocimiento se aprueba en París
un acuerdo provisional en el que se fijaba como límite sur de
nuestras posesiones el paralelo 21º, 20, latitud norte.
Existen más
deliberaciones en los años 1900 y 1904, cediendo siempre España.
Los derechos españoles no fueron atendidos, de una parte una vez
más el desconocimiento de estos territorios personificado en León
y Castilla que aceptan como ciertas afirmaciones llenas de
falsedad de Delcasse que sólo atendían a confundir aíín más
la ignorancia española en este terreno. Resumiendo, todos estos
contactos nos llevan a un Sahara español que se encuentra en la
parte más occidental del continente africano ocupando una
extensión aproxima
da de 300.000 kilómetros
cuadrados; de la inmensa extensión del desierto sahariano, cerca
de 8.000.000 de kilómetros cuadrados; esta extension nuestra está
dividida en tres zonas: Zona sur del Protectorado, del Draa hasta
el paralelo 27º, 4 y cuyos centros de población son Cabo
Jubi y Tan-Tan; Zona de libre ocupación, del paralelo 27º, 40
al 26º, cuyo centro de población más importante es El Aaiún y
Colonia de Río de Oro cuyo centro de población más importante
es Villa Cisneros. La población total aproximada de estas tres
zonas se puede calcular en unos 47.000 habitantes con una
densidad de 0,16 habitantes por kilómetro cuadrado.
(*) Estos datos tomados por el autor para dar una conferencia en su curso de Comandante.