LA JABAR DEL NÓMADA -

Boletín de la Hermandad de Veteranos de Tropas Nómadas del Sahara

Núm. 4 - Julio 2000

Volver a portada


TROPAS NÓMADAS DEL SAHARA

En el año 1960 la Revista Guión publicó un artículo del Sargento primero de Infantería don José Caridad Núñez sobre la recién creada Agrupación de Tropas Nómadas. Por su espíritu militar, entusiasmo por la Unidad y ejemplo de buen militar, la Dirección de La Jabar del Nómada ha considerado conveniente reproducirlo íntegramente como homenaje a aquel "viejo Suboficial Nómada" como él mismo se denomina. Su hijo, fallecido recientemente en un accidente de tráfico, fue Nómada y perteneció a la Hermandad y a ella pertenece también su hija María de los Angeles.


Por JOSÉ CARIDAD NUÑEZ

Sargento primero de Infantería del Gobierno General de la provincia del Sahara

ESTA nueva Agrupación fue creada por orden de la Superioridad de 1 de octubre de 1959, y estimo que debe darse a conocer en nuestra Revista GUIÓN, al objeto de que los Suboficiales de las distintas Armas y Cuerpos que aspiren a la misma estén en antecedentes antes de solicitar las vacantes que se anuncien en turno de libre elección de la labor y obligaciones que han de desempeñar en estas Fuerzas, caso de que se les adjudicase el destino.


La Agrupación de Tropas Nómadas, Unidad ésta perteneciente al Ejército de Tierra, con antigua solera Mejarista, está ubicada en nuestra joven provincia del Sahara. Su composición es de una Plana Mayor de Agrupación, en Aaiún, capital de provincia, y dos Grupos Nómadas. Uno se denomina Grupo Nómada "Saguia el Hamra", con Plana Mayor en Smara y tres Compañías Montadas a camello destacadas en el interior de la región norte del Sahara (Subsector Río Rojo). El otro es el Grupo Nómada "Capitán La Gándara", con Plana Mayor en Villa Cisneros, dos Compañías Montadas en camello y una Sección reforzada, pie a tierra, destacadas en el interior de la región sur del Sahara.


El Mando de la Agrupación está ejercido por un Teniente Coronel, primer Jefe de la misma, y el de cada Grupo Nómada por un Comandante Jefe.


Cada agrupación cuenta con todos los servicios dentro de ella, y así el Mando táctico recae entre los Jefes, Oficiales y Suboficiales, escala activa, de las distintas Armas de nuestro Ejército, y el de los Servicios, entre Oficiales y Suboficiales de Intendencia, Sanidad y Veterinaria.


A la Agrupación de Tropas Nómadas, aparte de las misiones combatientes que son propias de toda Unidad militar, le están encomendadas otras que poco se diferencian de las exigidas en los reglamentos a otros Institutos armados de la nación, tales son: persecución de malhechores, respeto a la propiedad, represión de contrabando, resguardo de costas y fronteras, sanidad e higiene, información interior y exterior, conducción de presos, etc., en una palabra, es Unidad de policía, y su misión primordial es mantener el orden dentro de la provincia, asegurando con ello el desarrollo normal de la vida de sus habitantes.


Los Grupos Nómadas, por mediación de sus Compañías, son los encargados de cumplimentar todas las misiones enumeradas anteriormente; en las compañías cuentan cada una con su Plana Mayor y dos Secciones Montadas en camello, siendo la Sección Montada Unidad de servicio, y dentro de la misma, la Unidad elemental de servicio es la "pareja".


Por la característica de los "Grupos Nómadas", las Compañías pertenecientes a los mismos encuéntranse en el interior de la provincia, con cabeceras fijas, contando asimismo con destacamentos fijos de Sección y eventuales de Pelotón y Escuadra; estos dos últimos, por lo regular, se montan a consecuencia de concentraciones de personal civil indígena en zonas de pastos favorecidas por las lluvias, así como para mantener el orden en las aguadas que efectúan en los pozos los indicados naturales para sus familias y rebaños.


Los destacamentos fijos y eventuales de Compañía suelen estar a distancias considerables de las cabeceras de Unidad, así como de las Planas Mayores de los Grupos Nómadas, siempre enlazados por mediación de la radio, convoyes terrestres, estafetas aéreas o patrullas.


Todas las Unidades cuentan con su plantilla de vehículos, tipo Jeep o Land Rover, así como de ganado camellar para montura y carga.


Estas tropas se nutren con europeos y naturales de la provincia; su existencia y funcionamiento fue impuesto por las condiciones particulares de las regiones desérticas, y su creación obedeció a la necesidad de irradiar la acción del Mando a los últimos confines del suelo de la provincia, lejos de los núcleos sedentarios, es decir, a todos los lugares del interior con los cuales no puede tener otro contacto el Gobierno General del Sahara que el que proporcionen las Fuerzas Nómadas que vayan a ellos, y dadas las condiciones particulares del terreno, han de revestir forzosamente organización especial, a base de elementos también escogidos como más a propósito para el acomodamiento a la función y al ambiente en que han de actuar.


Por lo expuesto, es recomendable que los Suboficiales que aspiren a esa Agrupación de Tropas Nómadas deben estar dotados de juventud, agilidad, espíritu de sacrificio, entusiasmo y vocación, pues lo requiere el territorio sahariana y los servicios que como "Nómada" han de prestar dentro de las tropas, formando parte de patrullas montadas en camello o motorizadas en jeep en largas jornadas diarias.


Los Suboficiales, en las Compañías Montadas, suelen ser auxiliares de sus Planas Mayores y de Sección, ejerciendo en las mismas los cometidos a ellos asignados, y en infinidad de ocasiones, por ausencia de Oficiales, tomarán el mando accidental de las Secciones. Igualmente pueden ser nombrados Jefes de destacamentos fijos o eventuales, siendo, por tanto, responsables de su tropa, ganado y del orden de sus comarcas respectivas.


Cada Sección Montada o pie a tierra cuenta con una "Carpeta de Sección", siendo ésta el reflejo de lo que está a cargo de la Unidad, en lo referente a: personal, ganado, armamento, munición, material y oficina. El Suboficial auxiliar ha de tener muy en cuenta las alteraciones que haya, para de esta manera tenerla siempre al día.


Mensualmente liquidará su Sección ante el Oficial Jefe, y una vez recibida su conformidad, auxiliará a éste en el pago de haberes del personal, remitiendo a la Cabecera de Compañía, para el visto bueno del Capitán, un ejemplar con los abonos y descuentos reglamentarios.


Como se decía, todas las Secciones encuéntranse destacadas a grandes distancias de las Cabeceras de las Compañías a que pertenecen, y el Oficial desempeña también el cometido de Jefe de Puesto de Policía, auxiliado por el Suboficial, en puestos fijos de la región donde estén destinados los Grupos Nómadas, lo que debido al alejamiento de sus superiores, muchísimas veces han de tomar resoluciones por su cuenta, que tal vez, si las circunstancias lo exigen, se aparten de los Reglamentos; no obstante, el buen tacto y sentido de la responsabilidad les indicará el camino. En esta situación se puede comprender muy bien que tienen mucho margen para demostrar sus propias facultades, tanto el Oficial como el Suboficial, ya que se puede decir que su misión es común, el segundo como auxiliar y, en ocasiones, como Jefe de Sección Accidental; resumiendo, que, aunque empresa difícil, que exige muchos sacrificios y que sólo se llevará a cabo con vocación y tenacidad, lleva en sí misma el placer que esa especialísima actividad reporta al que es amante de ella.


Se puede apreciar, por lo enunciado anteriormente, que los aspectos que ha de atender particularmente el Suboficial auxiliar de la Sección son:


Aspecto militar.

Educación de la tropa. Estudio del terreno. Conservación del matenal. Conservación de armamento y munición. Conservación del ganado. Administración de la Sección. Varios.


Aspecto político.

Abastecimiento. Sanidad. Mejoras rurales. Orden público. Ganadería. Estadística. Información. Obras. Varios.



En los servicios que se realizan de patrullas Montadas en camello, el Suboficial auxiliar alterna con el Oficial Jefe de Sección. Las Patrullas son ordenadas por la Jefatura del Grupo Nómada, quien indica su composición, itinerario y duración, a las Compañías y éstas, a su vez, a las Secciones.



Desde la iniciación de las mismas, el Jefe de Patrulla controlará todas las jaimas (tiendas de campaña a la usanza del país que sirven de viviendas al personal civil nómada) o fíes (reunión de jaimas) que encuentre en el itinerario que ha de patrullar, así como tomará nota durante el trayecto de las zonas de pastos y naturaleza de los mismos, estado en que se encuentran los pozos de aguadas y toda información que pueda tener relación con el orden público, sanidad, lluvias o daias (estas últimas son charcas que se forman a consecuencia de abundantes lluvias y que son muy beneficiosas para abrevar el ganado camellar y para confección del té de los naturales).


También está ordenado que durante los servicios de Patrullas el Jefe vigile la conservación del ganado, y por ello cuidará que las cargas de material y equipo vayan de manera que el semoviente no sufra rozaduras, debiendo estar presente en la operación de carga, como igualmente que al iniciarse las marchas el recorrido se efectúe pie a tierra por espacio de una hora, llevando cada jinete su camello por la jesama (rienda), al término de la cual se barracará el ganado y montando todos los componentes de la Patrulla se continuará la marcha. Los altos para formar campamento se efectúan diariamente, al atardecer, y siempre en lugares donde haya pastos para el ganado, y las marchas se empiezan al amanecer.


Al finalizar cada patrulla, el Jefe de la misma tiene que rendir un parte del recorrido ordenado y efectuado con las novedades observadas en el camino, al cual adjuntará un superponible al plano con el itinerario patrullado, indicando en el mismo, por mediación de signos convencionales, lugares de pastos, concentraciones de nómadas naturales, lluvias, daias producidas por estas últimas, y todo lo que según su criterio considere de interés. De esta manera la autoridad que ordenó el servicio se dará una idea exacta de la Patrulla realizada.


Mucho, muchísimo más se podría escribir de estas fuerzas, de sus numerosos cometidos y de los que sin estar comprendidos en su Reglamento se presentan sobre el propio terreno y que hay que resolver.


Vuelvo a insistir que es necesario para pertenecer a estas tropas juventud, aptitud física, vocación y espíritu de sacrificio; la experiencia de haber sido nómada durante quince años así me lo aconseja, y añadiré que soy un enamorado de los Grupos Nómadas, pese a que por mi edad ya no me considero apto para "nómada", pero no por ello dejo de reconocer, y así considero, que son Fuerzas preciosas y a las cuales deseo atraer a los Suboficiales jóvenes.


Si este trabajo se publicara y pudiese conseguir lo que pretendo, bien sabe Dios que quedaría satisfecho este viejo Suboficial Nómada.

Hosted by www.Geocities.ws

1