PREGUNTAS
FRECUENTES SOBRE EL ANARKISMO
A.1 ¿Qué
es el anarquismo?
A.1.1 ¿Qué significa "anarquía"? A.12
¿Qué significa "anarquismo"?
A.1.3 ¿Por qué el anarquismo es también conocido
como socialismo libertario?
A.1.4 ¿Los anarquistas son socialistas?
A.1.5 ¿De dónde viene el anarquismo?
A.2 ¿Qué mantiene el anarquismo?
A.2.1 ¿Cuál es la esencia del anarquismo?
A.2.2 ¿Por qué los anarquistas recalcan la libertad?
A.2.3 ¿Los anarquistas están de acuerdo con la organización?
A.2.4 ¿Los anarquistas están a favor de la libertad
"absoluta"?
A.2.5 ¿Por qué los anarquistas están a favor
de la libertad?
A.2.6 ¿Por qué la solidaridad es importante para los
anarquistas?
A.2.7 ¿Por qué los anarquistas abogan por la auto-liberación?
A.2.8 ¿Es posible ser anarquista sin oponerse a la jerarquía?
A.2.9 ¿Qué clase de sociedad quieren los anarquistas?
A.2.10 ¿Qué significará y qué se obtendrá
con la abolición de la jerarquía?
A.2.11 ¿Por qué están los anarquistas a favor
de la democracia directa?
A.2.12 ¿El consenso es una alternativa a la democracia directa?
A.2.13 ¿Los anarquistas son individualistas o colectivistas?
A.2.14 ¿Por qué el sistema voluntario no es suficiente?
A.2.15 ¿Y acerca de la naturaleza humana?
A.2.16 ¿El anarquismo requiere personas "perfectas"
para funcionar?
A.2.17 ¿La gente no es muy estupida para que una sociedad libre
pueda funcionar?
A.2.18 ¿Los anarquistas apoyan el terrorismo?
A.3 ¿Hay diferentes clases de anarquismo?
A.3.1 ¿Cuáles son las diferencias entre los anarquistas
individualistas y los socialistas?
A.3.2 ¿Hay diferentes clases de anarquistas sociales?
A.3.3 ¿Qué clases de eco-anarquismo hay?
A.3.4 ¿El anarquismo es pacifista?
A.3.5 ¿Qué es el anarco-feminismo?
A.4 ¿Quiénes son los anarquistas principales?
A.5 Algunos ejemplos de "anarquismo en acción"
A.5.1 La Comuna de París
A.5.2 Los Mártires de Haymarket
A.5.3 La Formación de las uniones sindicalistas
A.5.4 Los Anarquistas en la Revolución Rusa
A.5.5 Los anarquistas en las okupaciones de fábricas en Italia
A.5.6 El Anarquismo y la Revolución Española
A.5.7 La Rebelión mayo-junio en Francia 1968
A.1
¿Qué es el anarquismo?
"Anarquismo" y "anarquía" son sin duda
las mas falsificadas ideas de la teoría política. Generalmente,
estas palabras se usan para denotar "caos" o "desorden",
y así pues, implican que los anarquistas desean el caos social
y un retorno a la "ley de la jungla".
Este proceso de falsificación no carece de paralelos históricos.
Por ejemplo, en los países que han considerado necesario el
gobierno por una persona (la monarquía), las palabras "republica"
o "democracia" han sido utilizadas precisamente como "anarquía",
para implicar desorden y confusión. Aquellos que tienen intereses
creados en preservar el status quo es obvio que desearan dar a entender
que la oposición al sistema en vigor no puede funcionar en
la practica, y que una nueva forma de sociedad solo nos llevara al
caos. Como lo expresa Errico Malatesta:
· "Si se cree que el gobierno es necesario y que sin gobierno
tiene que haber desorden y confusión, es natural y lógico
suponer que la anarquía, que significa la ausencia de gobierno,
tiene también que significar la ausencia del orden." [anarquía].
Los anarquistas buscan cambiar esta opinión de "común"
de la "anarquía" para que la gente se de cuenta de
que el gobierno y demás relaciones sociales jerárquicas
son dañinas E innecesarias. Puesto que cuando "la opinión
cambia, y el publico se convence de que el gobierno no es necesario,
sino mas bien extremadamente dañino, la palabra 'anarquía.
precisamente porque significa 'sin gobierno, será igual que
decir 'orden natural, armonía de las necesidades y los intereses
de todos, libertad completa con solidaridad completa." [Ibid.].
Este tratado es parte del proceso de cambiar la idea "común"
de la anarquía.
A.1.1
¿Qué significa "anarquía"?
La palabra "anarquía" viene del griego, el prefijo
A, que significa "no," "la falta de," "la
ausencia de," o "la carencia de", mas archos, que significa
"soberano," "director", "jefe," "la
persona a cargo de," "comandante." Los términos
griegos ANARCHOS y ANARCHIA quieren decir "no tener gobierno
-- estar sin gobierno" [Angeles, Peter A.; El Diccionario De
filosofía Harper Collins, Segunda Edicion, pp. 11-12.].
Como puede verse, el estricto significado original del anarquismo
no era simplemente "sin gobierno". "anarquía"
significa "sin soberano" o mas en general "sin autoridad",
y es en este sentido que los anarquistas han usado continuamente la
palabra. Por esta razón, mejor que ser puramente anti-gobierno
o anti-estado, el anarquismo es primeramente un movimiento en contra
de la jerarquía. ?Por que? Porque la jerarquía es la
estructura organizante que da cuerpo a la autoridad. Dado que el estado
es la "mas alta" forma de jerarquía, los anarquistas
son, por definición, anti-estado; pero esto no es una definición
suficiente del anarquismo.
El referirse a la "jerarquía" en este contexto es
un hecho bastante reciente -- los anarquistas "clásicos"
no usaban esta palabra. Sin embargo, esta claro por sus escritos que
la suya era una filosofía en contra de la jerarquía,
contra cualquier desigualdad de poder o de privilegios entre individuos.
Bakunin hablaba sobre esto cuando atacaba la autoridad "oficial"
pero defendía la "influencia natural", y también
así cuando dijo:
· "?Queréis hacer imposible que nadie oprima a
su semejante? Entonces aseguraros que nadie posea el poder" [Maximoff,
G. P., ed., La filosofía Política De Bakunin: El Anarquismo
Científico, p. 271].
Como señala Jeff Draughn, "mientras que ha sido una parte
latente del 'proyecto revolucionario, solo recientemente este mas
amplio concepto de anti-jerarquía ha surgido a un escrutinio
especifico. No obstante, la raíz de esto es claramente visible
en las raíces griegas de la palabra 'anarquía"
[Jeff Draughn, Entre El Anarquismo Y El Libertarianismo: Definiendo
Un Nuevo Movimeinto]
A.1.2
¿Qué significa "anarquismo"?
Citando a Pedro Kropotkin, Anarquismo es "el sistema de socialismo
sin gobierno ..." [Comunismo Anarquista: Sus Bases Y Principios].
Los anarquistas mantienen que la anarquía, la ausencia de soberanos,
es una forma viable de sistema social y funciona para llevar al máximo
la libertad individual y la igualdad social. Ven los fines de libertad
e igualdad en mutuo apoyo. O, según el famoso dicho de Bakunin:
· "Estamos convencidos de que la libertad sin Socialismo
[i.e. anarquismo] es privilegio e injusticia, y que el Socialismo
sin libertad es esclavitud y brutalidad."
La historia de la sociedad humana comprueba este punto. La libertad
sin igualdad es solamente libertad para el poderoso, la igualdad sin
libertad es imposible y es una justificación de la esclavitud.
Por consiguiente, el anarquismo es una teoría política
que aboga por la creación de la anarquía, una sociedad
basada en la máxima de "sin soberanos". Para llegar
a ello, "[e]n común con todos los socialistas, los anarquistas
mantienen que la propiedad privada de la tierra, el capital, y la
maquinaria ha tenido su DIA; que esta condenada a desaparecer: y que
todos los requisitos de producción deben de, y se convertiran
en la propiedad común de la sociedad, y serán gestionados
en común por los productores de la riqueza. Y... mantienen
que la organización política ideal de la sociedad es
un estado de cosas donde las funciones del gobierno se reducen al
mínimo... (y) que la meta final de la sociedad es la reducción
de las funciones del gobierno a la nada -- es decir, una sociedad
sin gobierno, la anarquía" [Rudolf Rocker, Anarcosindicalismo].
así pues el anarquismo es positivo y negativo. Analiza y critica
la sociedad actual mientras que al mismo tiempo ofrece una visión
de una nueva sociedad en potencia -- una sociedad que lleva al máximo
ciertas necesidades humanas que la actual niega. Estas necesidades,
en lo mas básico, son libertad, igualdad y solidaridad, lo
que se discutirá en la Sección A.2.
El anarquismo une el análisis critico con la esperanza, pues,
como dijo Bakunin, "el impulso destructor es un impulso creador".
No se puede construir una sociedad mejor sin comprender lo que esta
mal en la presente.
A.1.3
¿Por qué el anarquismo es también conocido como
socialismo libertario?
Muchos anarquistas, viendo la naturaleza negativa de la definición
de "anarquismo", han usado otros términos para recalcar
el aspecto esencialmente positivo y constructivo de sus ideas. Los
términos mas comúnmente usados son "socialismo
libre", "comunismo libre", "socialismo libertario",
y "comunismo libertario". Para los anarquistas, socialismo
libertario, comunismo libertario y anarquismo son virtualmente intercambiables.
Considerando las definiciones del American Heritage Dictionary, encontramos:
· Libertario: el que cree en la libertad de acción y
pensamiento, el que cree en el libre albedrío.
· Socialismo: Sistema social en el cual los productores son
dueños del poder político y los medios de producción
y distribución de bienes.
Tomando estas dos definiciones y fusionándolas se obtiene:
· Socialismo Libertario: Sistema social que cree en la libertad
de acción, pensamiento y libre albedrío, en el cual
los productores poseen el poder político y los medios de producción
y distribución de bienes.
Sin embargo, debido a la creación del Partido Libertario en
los EEUU, mucha gente hoy considera la idea de "socialismo libertario"
como una contradicción. En verdad, muchos "libertarios"
piensan que los anarquistas tratan de asociar las ideas "anti-libertarias"
del "socialismo" (según lo conciben los Libertarios)
con la ideología Libertaria para hacer esas ideas "socialistas"
mas aceptables -- en otras palabras, tratan de robar la etiqueta "libertario"
a sus poseedores de derecho.
No hay nada mas lejos de la verdad. Los anarquistas han usado el término
"libertario" para describirse y describir sus ideas desde
los años 1980s. Fue usado primero en Francia en un atento de
escapar las leyes anti-anarquistas. Desde entonces, particularmente
fuera de América, ha sido siempre asociado con las ideas y
movimientos anarquistas. Tomando un ejemplo reciente, en los EEUU,
los anarquistas organizaron la "Liga Libertaria" en Julio
de 1954, con fuertes principios anarcosindicalistas que duro hasta
1965. Por otra parte, el "Partido Libertario", basado en
los EEUU solamente ha existido desde el principio de los 1970. Es
ese partido, no los anarquistas, quien ha "robado" el termino.
Mas adelante, en la Sección B, discutiremos por que la idea
de un capitalismo "libertario" (según desea el Partido
Libertario) es una contradicción en términos.
Como también se explicara en la Sección B, solo un sistema
socialista-libertario de propiedad puede maximizar la libertad individual.
No hace falta decir, la propiedad por el estado -- lo que comúnmente
se llama "socialismo" -- no es, para los anarquistas, socialismo
ni nada. De Hecho, como ya elaboraremos en la Sección H, el
"socialismo de estado" es simplemente otra forma de capitalismo,
sin ningún contenido socialista.
A.1.4
¿Los anarquistas son socialistas?
Si. Todas las principales ramas del anarquismo están opuestas
al capitalismo, porque este ultimo esta basado en la dominación
y la explotación (ver Sección C).
Los individualistas tales como Ben Tucker lo mismo que los anarquistas
sociales como Proudhon y Bakunin se proclamaron "socialistas".
Lo hicieron porque opinaban que la palabra "socialista"
fue originalmente definida para incluir "a todos aquellos que
creen en el derecho del individuo a la posesión de lo que el
o ella produce" ["Ayn Rand y la Perversión del Libertarianismo",
en anarquía: Un Diaro Del Deseo En Armas, no. 34]. Ben Tucker,
por ejemplo -- el anarquista mas influenciado por el liberalismo (como
se verá mas tarde) -- acusa al capitalismo de ser "el
usurero, el cobrador de intereses, rentas y ganancias". Tucker
sostuvo que en una sociedad anarquista, no-capitalista, de mercado
libre, los capitalistas serán redundantes puesto que "el
trabajador... asegurara su salario natural, su producción entera".
Tal economía estará basada en la banca mutua y el libre
intercambio de productos entre cooperativas, artesanos y campesinos.
Incluso Max Stirner, el archi-egoísta, no tenia mas que desprecio
por la sociedad capitalista y sus varios "cocos", lo que
para el quería decir ideas que son tratadas como sagradas o
religiosas, tales como la propiedad privada, la competición,
la división laboral, y demás.
Mientras que los anarquistas sociales y los individualistas están
en desacuerdo en muchos puntos -- por ejemplo, si un mercado libre
seria la mejor manera de maximizar la libertad -- están de
acuerdo en que el capitalismo tiene que ser combatido y que una sociedad
anarquistas tiene, por definición, que ser basada en el trabajo
por asociación, no por salario. Sin embargo, los significados
de las palabras cambian con el tiempo. Hoy DIA "socialismo"
casi siempre se refiere al socialismo de estado, sistema al que todos
los anarquistas se han opuesto al ser la negación de la libertad
y las genuinas ideas socialistas. Todos los anarquistas están
de acuerdo con el dicho de Noam Chomsky al respecto:
"Si la izquierda se entiende como incluyendo el 'Bolchevismo,
yo entonces planamente me desasociaría de la izquierda. Lenin
fue uno de los mayores enemigos del socialismo." [Revolución
Roja Y Negra, numero 2]. El anarquismo se desarrolló en constante
oposición a las ideas del Marxismo, la democracia social y
el Leninismo. Mucho antes de que Lenin ascendiera al poder, Mikhail
Bakunin advirtió a los seguidores de Marx en contra de "la
Burocracia Roja" que instituiría "el peor de todos
los gobiernos despóticos" si las ideas socialistas de
Marx fuesen alguna vez implementadas.
No obstante, siendo socialistas, los anarquistas comparten algunas
ideas con algunos Marxistas (aunque ningunas con los Leninistas).
Ambos Bakunin y Tucker aceptaron el análisis y la critica de
Marx sobre el capitalismo así como su teoría laboral
de la valoración (ver Sección C). El mismo Marx fue
fuertemente influenciado por el libro de Max Stirner El Yo Y Lo Suyo
que contiene una brillante critica de lo que Marx llamo comunismo
"vulgar" así como del socialismo de estado. también
han habido elementos del movimiento Marxista que han sostenido puntos
de vista muy similares al anarquismo social (particularmente la rama
anarcosindicalista del anarquismo social)-- por ejemplo, Anton Pannekoek,
Rosa Luxembourg, Paul Mattick y otros, que están muy lejos
de Lenin. Karl Korsh y otros escribieron con simpatía sobre
la revolución anarquista española. Hay mucha continuidad
de Marx a Lenin, pero también hay continuidad de Marx a los
mas libertarios de los Marxistas, que fueron duramente criticados
por Lenin y el Bolchevismo y cuyas ideas se aproximan al deseo anarquista
de la libre asociación entre iguales.
Por consiguiente el anarquismo es básicamente una forma de
socialismo, que levanta en oposición directa a lo que usualmente
se define como "socialismo" (i.e. control estatal). Como
señalo Daniel Guerin en su libro Anarquismo, "el anarquismo
es realmente un sinónimo del socialismo. El anarquista es primeramente
un socialista cuyo fin es la abolición de la explotación
del hombre por el hombre". En vez de "planificación
central" los anarquistas abogan por la libre asociación
y se oponen al socialismo "de estado" como una forma de
capitalismo "de estado". La objeción anarquista a
la identificación de "la planificación central"
con el socialismo será discutida en la Sección H.
A.1.5
¿De dónde viene el anarquismo?
El anarquismo se creo en, y por, la lucha de los oprimidos por la
libertad. No fue creado por unas pocas personas divorciadas de la
vida, en torres de marfil mirando hacia abajo sobre la sociedad y
emitiendo juicios sobre ella basados en sus ideas de lo que esta bien
o mal. No podemos mejorar la cita de La Plataforma Organizadora De
Los Comunistas Libertarios producida por los participantes en el movimiento
Makhnovista en la Revolución Rusa (ver Sección A.5.4).
Señalaron que "la lucha de clases creada por la esclavitud
de los trabajadores y sus aspiraciones de libertad engendraron, en
la opresión, la idea del anarquismo: la idea de la negación
total de un sistema basado en los principios de clase y el Estado,
y su substitucion por una sociedad libre no-estadista de trabajadores
bajo la auto-gestion".
"así pues el anarquismo no se deriva de las reflexiones
abstractas de un intelectual o un filosofo, sino de la lucha directa
de los trabajadores contra el capitalismo, de las necesidades de los
trabajadores, de sus aspiraciones de libertad e igualdad, aspiraciones
que están particularmente vivas en el periodo mas heroico de
la vida y la lucha de las masas trabajadoras.
"Los mas notables pensadores anarquistas, Bakunin, Kropotkin
y otros, no inventaron la idea del anarquismo, sino que, habiéndola
descubierto en las masas, simplemente la asistieron con la fuerza
de su pensamiento y sus conocimientos para definirla y propagarla."
Lo mismo que el movimiento anarquista en general, los Makhnovistas
fueron un movimiento de masas de gente de la clase trabajadora resistiendo
las fuerzas de la autoridad, ya bien Rojas (Comunistas) o Blancas
(Zaristas/Capitalistas) en la Ukrania del 1917 al 1921.
A.2
¿Qué mantiene el anarquismo?
Estos versos de Percy Bysshe Shelley nos dan una idea de lo que el
anarquismo mantiene en la práctica y los ideales que lo impulsan:
· El hombre De alma, virtuosa no manda, ni obedece: El poder,
cual peste asoladora, Contamina Cuanto toca, y la obediencia Maldición
de todo ingenio, virtud, libertad, verdad, Hace esclavos de los hombres,
y, del armazón humano Un autómata mecanizado.
Como sugieren los versos de Shelley, los anarquistas dan gran prioridad
a la libertad, deseándola para sí y para los demás.
también consideran la individualidad -- aquello que hace a
uno una persona única -- como un aspecto muy importante de
la humanidad. Reconocen, sin embargo, que la individualidad no existe
en un vacío sino que es un fenómeno social. Fuera de
la sociedad, la individualidad es imposible, puesto que uno necesita
a los demás para desarrollarse, expandirse y crecer.
Además, hay un efecto recíproco entre el desarrollo
individual y el social: los individuos crecen dentro de y son formados
por una sociedad particular, al mismo tiempo que ayudan a moldear
y a cambiar aspectos de esa sociedad (así como a sí
mismos y a otros individuos) con sus acciones y pensamientos. Una
sociedad que no está basada en individuos libres, en sus esperanzas,
sus sueños e ideas resultaría hueca y muerta. así
pues, "la formación de un ser humano ... es un proceso
colectivo, un proceso en el que la comunidad y el individuo, ambos,
participan" [Murray Bookchin, La Crisis Moderna, p. 79]. Consecuentemente,
cualquier teoría política que se basa puramente en lo
social o en lo individual es falsa.
Para desarrollar la individualidad en su grado máximo, los
anarquistas consideran esencial el crear una sociedad basada en tres
principios: libertad, igualdad y solidaridad, que son interdependientes.
La libertad es esencial para el completo florecer de la inteligencia,
la creatividad y la dignidad humana. El estar bajo la dominación
de otro es el ser privado de la oportunidad de pensar y actuar por
uno mismo, que es la única manera de crecer y desarrollar la
propia individualidad. La dominación también sofoca
la innovación y la responsabilidad personales, llevando a la
conformidad y a la mediocridad. así pues la sociedad que lleva
al máximo el crecimiento del individuo necesariamente estará
basada en la asociación voluntaria, no en la coerción
y la autoridad. Citando a Proudhon, "todos asociados y todos
libres". O como señala Luigi Galleani, el anarquismo es
"la autonomía del individuo dentro de la libre asociación"
[?EL FIN DEL ANARQUISMO?, p. 35] (Ver la Sección A.2.2 ?Por
qué los anarquistas dan importancia a la libertad?).
Si la libertad es esencial para el completo desarrollo de la individualidad,
la igualdad es esencial para que exista la libertad verdadera. No
puede haber libertad real en una sociedad jerárquica de clases
estratificadas, minada por grandes desigualdades de poder, riqueza
y privilegio. Puesto que en tal sociedad solo unos pocos -- aquellos
en lo alto de la jerarquía -- son relativamente libres, mientras
el resto son medio esclavos. De ahí que sin igualdad, la libertad
se convierte en una burla -- en el mejor de los casos "libertad
para elegir al amo (jefe)", como bajo el capitalismo. Además,
incluso las élites bajo estas condiciones no son realmente
libres, puesto que tienen que vivir en una sociedad retrasada afeada
y esterilizada por la tiranía y la enajenación de la
mayoría. Y puesto que la individualidad se desarrolla en toda
su potencia solamente con el más amplio contacto con otros
individuos libres, los miembros de la élite están restringidos
en sus posibilidades de desarrollo por la escasez de individuos libres
con quién relacionarse. (Ver también la sección
A.2.5 ?Por qué los anarquistas están a favor de la igualdad?).
Finalmente la solidaridad significa ayuda mutua: el trabajar voluntaria
y cooperativamente con otros que comparten los mismos fines e intereses.
Pero sin libertad ni igualdad, la sociedad se convierte en una pirámide
de clases en competencia basada en la dominación de los de
abajo por los de más arriba. En tal sociedad, según
sabemos a través de la nuestra, el lema es "dominar o
ser dominado", "cada cual a lo suyo". así, el
"individualismo robusto" se promociona a expensas del sentimiento
comunitario, donde los de abajo se resienten de los de arriba y los
de arriba temen a los de abajo. Bajo estas condiciones, no puede haber
solidaridad social, sino una forma parcial de solidaridad dentro de
clases cuyos intereses son contrarios, lo cual debilita la totalidad
de la sociedad. (Ver asimismo ?Por qué la solidaridad es importante
para los anarquistas?).
Debe mencionarse que solidaridad no significa altruismo. Errico Malatesta
lo puso en claro:
· "todos somos egoístas, todos buscamos la satisfacción
propia. Pero el anarquista encuentra su mayor satisfacción
en la lucha por el bien de todos, por el logro de una sociedad en
la que el (sic) pueda ser un hermano entre hermanos, entre gente sana,
inteligente, educada y alegre. Pero el que se adapta, el que esta
satisfecho de vivir entre esclavos y obtiene ganancias de la labor
de esclavos, no es, ni puede ser, anarquista"[VIDA E IDEAS, p.23].
Para los anarquistas, la verdadera riqueza son los seres humanos y
el planeta en el que vivimos.
Además, el honrar la individualidad no quiere decir que los
anarquistas sean idealistas, creyendo que las personas o las ideas
se desarrollan fuera de la sociedad. La individualidad y las ideas
crecen y se desarrollan dentro de la sociedad, como respuesta a los
intercambios y experiencias materiales e intelectuales, que la gente
analiza e interpreta de una forma activa. El anarquismo es por consiguiente,
una teoría materialista, que reconoce que las ideas se desarrollan
y crecen a partir del intercambio social y la actividad mental del
individuo (ver Dios Y El Estado de Mikhail Bakunin para una discusión
clásica del materialismo vs. el idealismo).
Esto significa que una sociedad anarquista será la creación
de seres humanos, no de alguna deidad u otro principio trascendental,
ya que:
· "nada se arregla por sí solo jamás, y
menos las relaciones humanas. Son los hombres (sic) los que hacen
los acuerdos, y lo hacen según sus actitudes y entendimiento
de las cosas" [Alexander Berkman El ABC Del Anarquismo, p. 42].
Por consiguiente, el anarquismo se basa en el poder de las ideas y
la habilidad de la gente para actuar y transformar sus vidas según
lo que consideran correcto. En otras palabras, en la libertad.
A.2.1
¿Cuál es la esencia del anarquismo?
Según se ha visto, "an-archia" implica "sin
autoridad (jerárquica)". Los anarquistas no están
en contra de las "autoridades" en el sentido de expertos
que son particularmente eruditos, diestros o sabios, aunque sí
creen que tales autoridades no deberían tener poder coercitivo
sobre otros para obligarles a seguir sus recomendaciones (ver la sección
B.1 para ampliar esta distinción). En resumen, el anarquismo
es anti-autoritarismo.
Los anarquistas son antiautoritarios porque creen que ningún
ser humano debe dominar a otro. El dominio es intrínsecamente
degradante y rebajador, puesto que somete la voluntad y el juicio
del dominado a la voluntad y al juicio del dominador, destruyendo
así la dignidad y el amor propio que solo vienen de la autonomía
personal. Más aún, la dominación hace posible
y generalmente lleva a la explotación, que es la raíz
de la desigualdad, la pobreza y la crisis social.
Al mismo tiempo que antiautoritarios, los anarquistas reconocen que
los seres humanos tienen una naturaleza social e influencia mutua.
No podemos escapar de la "autoridad" de esta influencia
mutua, puesto que, como nos recuerda Bakunin:
· "La abolición de esta influencia mutua seria
la muerte. Y cuando abogamos por la libertad de las masas, no estamos
de ninguna manera sugiriendo la abolición de ninguna de las
influencias naturales que los individuos o grupos de individuos ejercen
sobre ellas. Lo que queremos es la abolición de las influencias
artificiales, privilegiadas, legales, oficiales" -- en otras
palabras esas que nacen de la autoridad jerárquica [citado
por Malatesta, en anarquía]
·
A.2.2 ¿Por qué los anarquistas
recalcan la libertad?
Un anarquista puede ser considerado, según Bakunin, como "un
apasionado amante de la libertad, considerándola como la única
condición bajo la cual la inteligencia, la dignidad y la felicidad
humana pueden desarrollarse y crecer ..." [La Comuna De Paris
Y La Idea Del Estado]. Dado que los seres humanos son criaturas pensantes,
negarles la libertad es negarles la oportunidad de pensar por su cuenta,
lo cual es negarles la misma existencia como humanos. Para los anarquistas,
la libertad es el resultado de nuestra humanidad, porque:
· "el mismo hecho ... de que una persona tenga conciencia
de sí misma, de ser diferente a los demás, crea el deseo
de actuar libremente. El ansia de libertad y auto-expresión
es un rasgo dominante muy fundamental" [Emma Goldman, Habla Emma
La Roja, p. 393].
Por esta razón, el anarquismo "propone rescatar el amor
propio y la independencia del individuo de todo freno e invasión
de la autoridad. Solo en libertad puede el hombre (sic) crecer en
toda su estatura. Solo en libertad aprenderá a pensar y a moverse,
y a dar lo mejor de sí mismo. Solo en libertad realizará
la verdadera fuerza de los lazos sociales que unen a los hombres,
y que son la verdadera base de una vida social normal" [Ibid.,
p. 59].
Como ya hemos señalado, la libertad es la precondición
para el máximo desarrollo del potencial individual, lo cual
es también un producto social que puede ser alcanzado solo
en y a través de la comunidad. Una comunidad libre, saludable
producirá individuos libres, que a su vez moldearan a la comunidad
y enriquecerán las relaciones sociales entre los seres que
la componen. Las libertades, al ser producidas socialmente, "no
existen porque hayan sido establecidas legalmente en un papel, sino
solamente cuando se hayan convertido en un hábito congénito
de un pueblo, y cuando cualquier atentado a impedirlas choque con
la resistencia violenta de la población... Uno gana el respeto
de los demás cuando uno sabe defender su dignidad de ser humano.
Esto es verdad no solamente en la vida privada; ha sido asimismo siempre
igual en la vida política " [Rudolf Rocker, Anarcosindicalismo]
En breve, la libertad se desarrolla solamente en el seno de la sociedad,
no en oposición a ella. Murray Bookchin dice: "Toda libertad,
independencia, y autonomía que el pueblo ha disfrutado en un
período histórico dado es el producto de viejas tradiciones
sociales y... desarrollo colectivo -- lo cual no niega que los individuos
jueguen un papel importante en ese desarrollo, realmente están
obligados en última instancia a hacerlo si quieren ser Fromm
???@??? Mon Jul 22 12:13:44 1996 Return-Path: Received: from lulu.acns.nwu.edu
by chem.ucsb.edu (5.x/SMI-SVR4) id AA08940; Mon, 22 Jul 1996 11:43:56
-0700 Received: from pc43.lurie.nwu.edu by lulu.acns.nwu.edu with
SMTP (1.40.112.4/20.4) id AA126181241; Mon, 22 Jul 1996 13:47:21 -0500
Message-Id: X-Sender: [email protected] X-Mailer: Windows Eudora
Version 1.4.4 Mime-Version: 1.0 Date: Mon, 22 Jul 1996 13:45:42 -0500
To: [email protected] From: [email protected] (Dave Neal)
Subject: elfaqa2.html (2) Content-Type: text/plain; charset="us-ascii"
libres" [Anarquismo Social O Anarquismo De Estilo]
Pero la libertad requiere un ámbito social adecuado para crecer
y desarrollarse. Tal ámbito tiene que ser descentralizado y
basado en la gestión directa de la obra por aquellos que la
realizan. La centralización quiere decir autoridad coercitiva,
mientras que la auto-gestión es la esencia de la libertad.
El capitalismo, por otra parte, se basa en la autoridad centralizada,
cuyo propósito es mantener la gestión del trabajo fuera
del alcance de los que trabajan. Es decir, "que la verdadera,
plena y final liberación de los trabajadores solo es posible
bajo una condición: la apropiación del capital, es decir,
de las materias primas y las herramientas de trabajo, incluyendo la
tierra, por el cuerpo colectivo de los trabajadores" [Mikhail
Bakunin, en Dolgoff, ed., Bakunin Sobre Anarquismo, p.255].
De ahí que, como sostiene Noam Chomsky, un "anarquista
consecuente debe oponerse a la propiedad privada de los medios de
producción y a la esclavitud asalariada que es uno de los componentes
del sistema, como incompatibles con el principio de que el trabajo
debe ser emprendido libremente y bajo el control de los productores"
[Notas Sobre El Anarquismo].
así pues, para los anarquistas la libertad quiere decir una
sociedad no autoritaria en la cual individuos y grupos practican la
auto-gestión, i.e. se gobiernan ellos mismos. Las consecuencias
de esto son importantes. Primero, ello implica que una sociedad anarquista
no será coercitiva, es decir, una sociedad donde la violencia
o la amenaza de la violencia no será usada para "convencer"
al individuo a hacer nada. Segundo, que los anarquistas apoyan firmemente
la soberanía individual, y que, a razón de este apoyo,
también se oponen a las instituciones basadas en la autoridad
coercitiva, es decir, la jerarquía. Y finalmente, ello implica
que la oposición anarquista al "gobierno" quiere
decir solamente que se oponen a las organizaciones centralizadas,
jerárquicas, burocráticas, o sea, el gobierno. No están
opuestos al auto-gobierno a través de confederaciones de organizaciones
descentralizadas, de base, en tanto que estas se basan en la democracia
directa no en la delegación del poder a "representantes".
La autoridad es lo opuesto a la libertad, y de ahí que cualquier
forma de organización basada en la delegación del poder
es una amenaza a la libertad y a la dignidad del pueblo sometido a
ese poder.
Los anarquistas consideran la libertad como el único entorno
social dentro del cual la dignidad humana y la diversidad pueden florecer.
Bajo el capitalismo y el estatismo, por el contrario, no hay libertad
para la mayoría, ya que la propiedad privada y la jerarquía
aseguran que la inclinación y el juicio de la mayoría
de los individuos estarán subordinados a la voluntad del patrón,
restringiendo gravemente su libertad e imposibilitando "el completo
desarrollo de los poderes materiales, intelectuales y morales latentes
en cada persona" [Bakunin, Op. Cit.] (Véase la Sección
B para una discusión mas a fondo sobre la naturaleza jerárquica
y autoritaria del capitalismo y el estatismo.)
A.2.3
¿Los anarquistas están de acuerdo con la organización?
Si. Sin la asociación, una vida verdaderamente humana es imposible.
La libertad no puede existir sin sociedad ni organización.
Como indica George Barret en Objeciones Al Anarquismo:
· "para llegar al sentido pleno de la vida debemos cooperar,
y para cooperar tenemos que llegar a acuerdos con nuestros semejantes.
Suponer que tales acuerdos significan limitaciones a la libertad es
en verdad un absurdo; al contrario, son el ejercicio de nuestra libertad.
"Si vamos a inventar un dogma sosteniendo que el llegar a acuerdos
es dañar la libertad, entonces la libertad se vuelve tiranía
inmediatamente, puesto que prohíbe a los hombres los más
ordinarios placeres cotidianos. Por ejemplo, yo no puedo ir a pasear
con un amigo puesto que va contra el principio de la Libertad si acordamos
estar en cierto sitio a cierta hora para reunirnos. No puedo ni siquiera
extender mi influencia más alla de mi mismo, porque para hacerlo
tengo que cooperar con alguien más, y la cooperación
lleva consigo el acuerdo, y eso va contra la libertad. Se verá
de inmediato que este argumento es absurdo. Yo no limito mi libertad,
simplemente la practico, cuando me pongo de acuerdo con mi amigo para
ir de paseo"
En cuanto a la organización, los anarquistas piensan que "lejos
de crear autoridad, es la única cura para ella y el único
medio por el cual cada uno de nosotros se acostumbrará a tomar
parte activa y consciente en el trabajo colectivo, y cesará
de ser un instrumento pasivo en manos de los dirigentes" [Errico
Malatesta, Vida E Ideas].
El hecho de que los anarquistas están a favor de la organización
puede parecer extraño al principio, pero ello se debe a que
vivimos en una sociedad en la cual virtualmente todas las formas de
organización son autoritarias, haciéndolas aparecer
como las únicas formas posibles. Lo que casi nunca se reconoce
es que este modo de organización ha sido condicionado históricamente,
surgiendo de una clase de sociedad particular -- una cuyos motivos
principales son la dominación y la explotación. Según
los arqueólogos y los antropólogos, este tipo de sociedad
sólo lleva en existencia unos 5.000 años, habiendo aparecido
con los primeros estados primitivos basados en la conquista y la esclavitud,
en los que el trabajo de los esclavos creo un excedente que mantuvo
a la clase dominante.
Anteriormente, por cientos de miles de años, las sociedades
humanas y proto-humanas eran lo que Murray Boochkin llama "orgánicas",
es decir, basadas en formas cooperativas de actividad económica
involucrando el apoyo mutuo, el libre acceso a los recursos de producción
y el compartimiento de los frutos de la labor comunal de acuerdo con
las necesidades de cada uno. Aunque tales sociedades probablemente
tenían rangos basados en la edad, no había jerarquías
en el sentido de relaciones de dominio-subordinación institucionalizadas,
impuestas por sanciones coercitivas resultantes en la estratificación
de clases y suponiendo la explotación económica de una
clase por otra [ver Murray Bookchin, La Ecología De La Libertad].
Hay que notar, sin embargo, que los anarquistas no abogan por un retorno
a la "edad de piedra". Simplemente notamos que puesto que
el modo de organización jerárquico-autoritario es un
desarrollo relativamente reciente en el curso de la evolución
social humana, no hay razón para suponer que de alguna forma
está "destinado" a ser permanente. No creemos que
los seres humanos estén genéticamente "programados"
para una conducta autoritaria, competitiva y agresiva, al no haber
pruebas convincentes que apoyen esta premisa. Al contrario, tal conducta
esta condicionada socialmente, o aprendida, y como tal, puede ser
desaprendida [ver Ashley Montagu, La Naturaleza De La Agresión
Humana]. No somos ni fatalistas ni deterministas genéticos,
sino que creemos en el libre albedrío, que significa que la
gente puede cambiar la manera de hacer las cosas, incluyendo la forma
en que organizan la sociedad.
No cabe duda que la sociedad necesita ser organizada mejor, puesto
que en el presente la mayor parte de la riqueza -- que es producida
por la mayoría -- y el poder están distribuidos entre
una pequeña minoría elitista en la cumbre de la pirámide
social, causando privaciones y sufrimientos a los demás, particularmente
a los que están en lo más bajo. De esta manera, ya que
esta élite controla los medios de coerción a través
de su control del estado (ver Sección B.2.4), puede así
someter a la mayoría e ignorar sus sufrimientos -- un fenómeno
que ocurre a menor escala en todas las jerarquías. No es de
extrañar, pues, que la gente en las estructuras autoritarias
y centralizadas lleguen a odiar a esas élites como una negación
de su libertad. Alexander Berkman dice:
· "la sociedad capitalista está tan mal organizada
que todos sus miembros sufren: de la misma manera que cuando tienes
un dolor en alguna parte, todo tu cuerpo duele y te enfermas..., ningún
miembro de una organización o unión puede ser impunemente
discriminado, suprimido o ignorado. Hacerlo así sería
como ignorar un dolor de muelas: te sentirías enfermo del todo"
[Alexander Berkman. ABC Del Comunismo Anárquico, p. 53].
así,'esto es precisamente lo que ocurre en la sociedad capitalista,
con el resultado de que está realmente "enferma del todo".
Por estas razones, los anarquistas rechazan las formas autoritarias
de organización y en su lugar apoyan asociaciones basadas en
los acuerdos voluntarios. El acuerdo voluntario es importante porque,
según Berkman, "sólo cuando cada uno es una unidad
libre e independiente, cooperando con los demás de buena gana
debido a sus intereses mutuos, podrá el mundo funcionar con
éxito y llegar a ser poderoso" [Op. Cit., p. 53]. En la
esfera "política" esto quiere decir democracia directa
y confederación, que son la expresión y el medio ambiente
de la libertad. La democracia directa (o participatoria) es esencial
puesto que la libertad y la igualdad implican la necesidad de foros
donde la gente pueda discutir y debatir entre iguales y que permitan
el libre ejercicio de lo que Murray Bookchin llama "el papel
creativo de la disensión".
Las ideas anarquistas sobre la organización libertaria y la
necesidad de democracia directa y confederación serán
discutidas a fondo en las secciones A.2.9 y A.2.10.
A.2.4
¿Los anarquistas están a favor de la libertad "absoluta"?
No. Los anarquistas no creen que cada cual pueda hacer "lo que
le de la gana", ya que ciertas acciones invariablemente traen
consigo la negación de la libertad de otros.
Por ejemplo, los anarquistas no apoyan la "libertad" de
violar, explotar, u obligar a los demás. Tampoco toleramos
la autoridad. Al contrario, puesto que la autoridad es un atentado
contra la libertad, la igualdad y la solidaridad, (sin mencionar la
dignidad humana), los anarquistas reconocen la necesidad de resistirla
y derrocarla.
El ejercicio de la autoridad no es libertad. Nadie tiene "derecho"
a mandar a los demás. Como señala Malatesta, el anarquismo
apoya "la libertad para todos... con el único límite
de la igual libertad de los demás; que no significa ... que
reconozcamos, ni deseemos respetar, la "libertad" para explotar,
oprimir, mandar, lo cual es opresión y ciertamente no es libertad."
[Errico Malatesta, Vida E Ideas, p. 53].
En la sociedad capitalista, la resistencia a todas las formas de autoridad
jerárquica es la marca de la persona libre -- ya bien en lo
privado (el patrón) o en lo publico (el Estado). Como dijo
Henry David Thoreau en su ensayo Civil Disobedience (1847):
· "La desobediencia es la verdadera base de la libertad.
Los obedientes son por fuerza esclavos."
A.2.10 ¿Qué significará y qué se obtendrá
con la abolición de la jerarquía?
La creación de una nueva sociedad basada en las organizaciones
libertarias tendrá un incalculable efecto en la vida diaria.
El potenciamiento de millones de personas transformará la sociedad
en maneras que hoy DIA sólo podemos imaginar. Sin embargo,
hay muchos que consideran estas formas de organización imprácticas
y condenadas al fracaso.
Contra los que dicen que tales organizaciones no autoritarias, confederales
solamente causarán confusión y desunión, los
anarquistas mantienen que la forma de organización estadista,
centralizada y jerárquica produce indiferencia en vez de compromiso,
dureza de corazón en lugar de solidaridad, uniformidad en vez
de unidad, y élites privilegiadas en lugar de igualdad. Más
importante, tales organizaciones destruyen la iniciativa individual
y aplastan la acción independiente y el pensamiento crítico.
(Para más sobre la jerarquía, ver la Sección
B.1 "Por qué los anarquistas están en contra de
la autoridad y la jerarquía" y secciones afines).
Que la organización libertaria es capaz de funcionar y se basa
en (y fomenta) la libertad se demostró en el movimiento anarquista
español. Fenner Brockway, secretario del Independent Labour
Party británico, visitando Barcelona durante la revolución
de 1936, notó que "la gran solidaridad que existía
entre los anarquistas se debía que cada individuo dependía
de sus propias fuerzas y no del liderazgo... Las organizaciones deben,
para tener éxito, ser combinadas con gente de pensamiento libre;
no una masa, sino individuos libres" [citado por Rudolf Rocker,
Anarcosindicalismo, p. 58]
Como ya se ha indicado abundantemente, las estructuras centralizadas
limitan la libertad. Como Proudhon notó: "el sistema centralista
es muy bueno con respecto al tamaño, la simplicidad y la construcción:
le falta sólo una cosa -- el individuo deja de pertenecerse
a sí mismo en tal sistema, no puede apreciar su propio valor,
su vida, y nadie se da cuenta de él" [citado en Paths
in Utopia, Martin Buber, p.33].
Los efectos de la jerarquía pueden verse por todo alrededor.
No funciona. La jerarquía y la autoridad existen por todas
partes, en el trabajo, en la casa, en la calle. Como dice Bob Black,
"Si pasas la mayor parte de tu vida recibiendo órdenes
o besando culos, si te acostumbras a la jerarquía, te convertirás
en pasivo-agresivo, sado-masoquista, servil y estúpido, y llevarás
ese peso a todos los aspectos del resto de tu vida." [The Libertarian
as Conservative].
Esto significa que el fin de la jerarquía traerá consigo
una transformación masiva en la vida cotidiana. Implicará
la creación de organizaciones centradas en el individuo dentro
de las cuales todos podrán ejercitar sus habilidades al máximo.
Solamente la autodeterminación y el acuerdo libre en cada nivel
de la sociedad podrá desarrollar la responsabilidad, la iniciativa,
la inteligencia y la solidaridad de los individuos y la sociedad completa.
Unicamente una organización anarquista permite acceder a y
utilizar el vasto talento que existe dentro de la humanidad, enriqueciendo
a la sociedad a través del mismo proceso que enriquece y desarrolla
al individuo. Solamente involucrando a todos en el proceso de idear,
planear, coordinar e implementar las decisiones que los afectan podrá
florecer la libertad y podrá desarrollarse y ser protegida
la individualidad. La anarquía desatará la creatividad
y el talento de las masas populares esclavizadas por la jerarquía.
La anarquía beneficiará incluso a aquellos que dicen
beneficiarse por el capitalismo y sus relaciones autoritarias. Los
anarquistas "mantienen que ambos, los que mandan y los que son
mandados son estropeados por la autoridad; ambos, explotadores y explotados
son estropeados por la explotación" [Piotr Kropotkin,
Act for Yourself, p. 38] Es así porque "en cualquier relación
jerárquica el que domina al igual que el que es dominado paga
un precio. El precio pagado por 'la gloria de mandar' es verdaderamente
pesado. Cada tirano se resiente de sus obligaciones. El está
condenado a arrastrar el peso muerto del durmiente potencial creativo
de sus subordinados por el camino de su excursión jerárquica"
[The Right to be Greedy, For Ourselves].
A.2.11
¿Por qué están los anarquistas a favor de la
democracia directa?
Para los anarquistas, el voto democrático directo sobre decisiones
políticas dentro de las asociaciones libres es el contrapunto
político del acuerdo libre. La razón es que "muchas
formas de dominación pueden ser emprendidas de 'una manera...
libre, no-coercitiva.. y es ingenuo .. pensar que la mera oposición
al control político en sí nos llevará al final
de la opresión" [John P. Clark, Max Stirner's Egoism,
p.93].
Una vez que una persona se asocia a una comunidad o a un puesto de
trabajo, él o ella se convierte en un/a "ciudadano/a"
(a falta de mejor palabra) de esa asociación. La asociación
se organiza alrededor de una asamblea de todos sus miembros ( en el
caso de grandes centros de trabajo y de pueblos, esta puede ser un
sub-grupo funcional tal como una oficina específica o un barrio).
En esta asamblea, en acuerdo con otras, se define el contenido de
sus obligaciones políticas. Actuando dentro de la asociación,
la gente debe ejercer juicios críticos y elegir, es decir,
gestionar sus actividades. Lo cual quiere decir que la obligación
política no se le debe a una entidad aparte por encima del
grupo o sociedad, tal como el estado o la empresa, sino a los "con-ciudadanos".
Aunque el pueblo en asamblea legisla colectivamente las reglas que
gobiernan su asociación, y están sujetos a ellas como
individuos, también son superiores a ellas en el sentido de
que esas reglas siempre pueden ser modificadas o abrogadas. Colectivamente,
los "ciudadanos" asociados constituyen la autoridad política,
pero como esta autoridad está basada en relaciones horizontales
entre ellos mismos más bien que en relaciones verticales entre
ellos y la élite, la "autoridad" es no-jerárquica
("racional" o "natural", ver Sección B.1
"Por qué los anarquistas están en contra de la
autoridad y la jerarquía").
Claro que podría alegarse que si estás en minoría,
eres gobernado por otros. Ahora bien, el concepto de democracia directa
tal como la hemos descrito no está necesariamente ligado al
concepto de gobierno de la mayoría. Si algunos se encuentran
en minoría en una votación particular, esa persona tiene
entonces que elegir si consiente o se niega a reconocer la decisión
como obligatoria. Negarle a la minoría la oportunidad de ejercer
su juicio y su elección es infringir en su autonomía
e imponerle una obligación que no ha aceptado libremente. La
imposición a la fuerza de la voluntad mayoritaria va en contra
del ideal de la obligación auto-asumida, y por eso va en contra
de la democracia directa y la libre asociación. Por lo tanto,
lejos de ser una negación de la libertad, la democracia directa
dentro del contexto de la libre asociación y la obligación
auto-asumida es la única manera de alimentar la libertad. No
hace falta decir que, una minoría, si permanece dentro de la
asociación, puede apelar su caso y tratar de convencer a la
mayoría de su error.
Los lazos entre las asociaciones siguen el mismo modelo que las asociaciones.
En lugar de individuos unidos en una asociación, tenemos asociaciones
unidas en confederaciones. Los enlaces entre asociaciones dentro de
una confederación son de la misma naturaleza horizontal y voluntaria
que en las asociaciones, con los mismos derechos de "voz y salida"
de sus miembros. El funcionamiento de tal confederación se
perfila en la Sección A.2.9 (?Qué tipo de sociedad desean
los anarquistas?) y se discute en mayor detalle en la Sección
I (Cómo desearía un anarquista que fuese la sociedad?).
A.2.12
¿El consenso es una alternativa a la democracia directa?
El consenso, aunque constituya la "mejor" opción
al tomar decisiones, ya que todos están de acuerdo, también
tiene sus problemas. Como apunta Murray Bookchin al describir sus
experiencias del consenso, éste puede tener consecuencias autoritarias,
ya que "para... crear pleno consenso en una decisión los
disidentes minoritarios son a menudo sutilmente presionados o forzados
psicológicamente a rehusar su voto en un asunto problemático,
ya que su disidencia constituiría el veto por una persona.
Esta práctica, llamada 'quedarse a un lado en el proceso de
consenso americano, muy a menudo acarrea la intimidación de
los disidentes, hasta el punto de que se substraen por completo al
proceso de tomar decisiones, antes que hacer una honrosa y continuada
expresión de su desacuerdo con el voto, incluso como minoría,
de acuerdo con sus puntos de vista. Habiéndose retirado, sacrifican
su entidad política, para que pueda tomarse tal decisión...
El consenso se obtuvo finalmente sólo después de que
los miembros disidentes se hubiesen anulado como participantes en
el proceso.
"A nivel más teórico, el consenso silenció
el aspecto más vital del diálogo, la disensión.
La disensión en curso, el diálogo apasionado que aún
persiste incluso después que la minoría accede temporalmente
a la decisión mayoritaria,... [puede ser] reemplazado... por
aburridos monólogos, y el apolémico y soporífero
tono del consenso. En la toma de decisiones mayoritarias, la minoría
derrotada puede recusar a anular una decisión en la que habían
sido derrotados; son libres de articular persistente y abiertamente
desacuerdos razonables y potencialmente persuasivos. El consenso,
por su parte, no honra ninguna minoría, las enmudece a favor
del "uno" metafísico del "grupo consensual"
["What Is Communality: The Democratic Dimension of Anarchism].
Bookchin no "niega que el consenso pueda ser una forma apropiada
de toma de decisiones en pequeños grupos de personas que están
muy familiarizados unos con otros". Aún así nota
que en la práctica, su experiencia le ha enseñado que
"cuando grupos más grandes tratan de llegar a decisiones
a través del consenso, generalmente son forzados a llegar al
más bajo denominador común intelectual al tomar decisiones:
la menos polémica o incluso la más mediocre de las decisiones
que una asamblea de cierto tamaño puede alcanzar es la aceptada,
precisamente porque cada uno tiene que estar de acuerdo con ella de
lo contrario tiene que abstenerse de votar en el asunto" [Op.
Cit.]
Por consiguiente, debido a su naturaleza potencialmente autoritaria,
los anarquistas por lo general niegan que el consenso es el aspecto
político de la libre asociación. Aunque sea ventajoso
tratar de llegar a un consenso, por lo general no es práctico
hacerlo, especialmente en grupos grandes, sin mirar a sus otros efectos
negativos. A menudo rebaja una sociedad o asociación libre
con su tendencia a soliviantar la individualidad en nombre de la comunidad
y la disensión en nombre de la solidaridad. Ni la verdadera
comunidad ni la solidaridad son avanzadas cuando el desarrollo del
individuo y su auto-expresión son abortados por la censura
y la presión pública. Puesto que los individuos son
únicos, tendrán puntos de vista únicos cuya expresión
debería ser alentada ya que así evoluciona la sociedad
y es enriquecida por las acciones y las ideas del individuo.
A.2.13
¿Los anarquistas son individualistas o colectivistas?
La respuesta corta es: ninguna de las dos. Se puede ver por el hecho
que los eruditos liberales acusan a los anarquistas como Bakunin de
ser "colectivistas" mientras que los marxistas atacan a
Bakunin y a los anarquistas en general por ser "individualistas".
No es de sorprender, ya que los anarquistas rechazan ambas ideologías
como tonterías. Les guste o no, los individualistas y los colectivistas
no anarquistas son las dos caras de la moneda capitalista. Esto se
demuestra considerando el capitalismo moderno, en el que las tendencias
"individualistas" y "colectivistas" continuamente
se influyen mutuamente, a menudo con el péndulo de la estructura
política y económica oscilando de un extremo al otro.
El colectivismo y el individualismo capitalista son aspectos parciales
de la existencia humana, y al igual que todas las manifestaciones
de desequilibrio, están profundamente tarados.
Para los anarquistas, la idea de que los individuos deberían
sacrificarse por "el grupo" o "el bien común"
no tiene sentido. Los grupos están formados por individuos,
y si la gente piensa solamente en el bienestar del grupo, ese grupo
será un cascarón sin vida. Solamente la dinámica
del intercambio humano dentro de un grupo es lo que le da vida. Los
"grupos" no pueden pensar, solo los individuos piensan.
Irónicamente, este hecho lleva a los "colectivistas"
autoritarios a la clase de "individualismo" más peculiar,
el "culto de la personalidad" y la adoración del
líder. Es de esperar, ya que tal colectivismo amontona a los
individuos en grupos abstractos, les niega su individualidad y termina
en la necesidad de que alguien con suficiente individualidad haga
las decisiones; problema que se "resuelve" con la idea del
líder. El Stalinismo y el Nazismo son excelentes ejemplos de
este fenómeno.
Estas consideraciones no significan que el "individualismo"
encuentre apoyo entre los anarquistas. Como señaló Emma
Goldman, "el individualismo robusto... no es más que un
solapado atentado a reprimir y a derrotar al individuo y a su individualidad...
[ello] ha resultado invariablemente en la más burda de las
distinciones de clase... [y] ha supuesto todo el individualismo para
los amos, mientras que el pueblo es regimentado en una casta de esclavos
al servicio de un puñado de superhombres egoístas"
[Habla Emma La Roja, p. 89].
Mientras que los grupos no pueden pensar, los individuos no pueden
vivir ni discurrir por sí solos. Sin embargo, debido a su desequilibrada
perspectiva, los "individualistas" acaban apoyando algunas
de las instituciones más "colectivistas" que existen:
las empresas capitalistas, y además, siempre hallan la necesidad
de un estado a pesar de sus frecuentes acusaciones en contra de él.
Estas contradicciones nacen de la dependencia del individualismo capitalista
de contratos individuales en una sociedad desigual, es decir, individualismo
abstracto.
En contraste, los anarquistas acentúan el individualismo social.
El anarquismo "insiste que el centro de gravedad de la sociedad
es el individuo, que tiene que pensar por sí mismo, actuar
libremente, y vivir plenamente... Si quiere desarrollarse libre y
plenamente, tiene que ser relevado de la interferencia y opresión
de otros... [Esto no tiene nada en común con... el individualismo
robusto. Tal individualismo depredador es realmente débil,
no robusto. Al menor peligro a su seguridad, corre a refugiarse en
el estado y aúlla por su protección... Su individualismo
robusto es simplemente una de tantas pretensiones que hace la clase
dominante para cubrir el mercadeo sin riendas y la extorsión
política" [Emma Goldman, Ibid., p.397].
El anarquismo rechaza el individualismo abstracto del capitalismo,
con sus ideas "absolutas" de libertad del individuo constreñido
por otros. Esta teoría ignora el contexto social en el cual
la libertad existe y crece.
Una sociedad basada en "contratos individuales" generalmente
resulta en la desigualdad de poder entre los individuos contratantes
y conlleva así la necesidad de una autoridad basada en leyes
por encima de ellos y en la coerción organizada para forzar
el cumplimiento de los contratos entre ellos. Se ve claramente esta
consecuencia en el capitalismo y, más notable aún, en
la teoría "contrato social" de cómo se desarrolló
el estado. En esta teoría se asume que los individuos son "libres"
cuando están aislados unos de otros, como dicen que estaban
originalmente en un "estado natural". Una vez agrupados
en sociedad, se supone que crearon un "contrato" y un estado
para administrarlo. Sin embargo, además de ser una fantasía
sin ninguna base en la realidad (los seres humanos siempre han sido
animales sociales) esta "teoría" no es más
que una justificación de los extensos poderes del estado sobre
la sociedad; lo que a su vez justifica el sistema capitalista, que
requiere un estado fuerte. También copia los resultados de
las relaciones económicas capitalistas sobre las que se construye
esta teoría. Dentro del capitalismo, los individuos se contratan
"libremente", pero en la práctica el patrón
manda sobre el trabajador en tanto que dure el contrato. (Ver Secciones
A.2.14 y B.4 para más detalles)
En la práctica, el individualismo y el colectivismo llevan
a la negación de la libertad individual y la autonomía
y la dinámica de grupos. Además, uno supone lo otro,
el colectivismo nos lleva a una forma particular de individualismo
y el individualismo nos lleva a una forma particular de colectivismo.
El colectivismo, con su supresión implícita del individuo,
últimamente empobrece a la comunidad, ya que los grupos sólo
reciben su vida de los individuos que los forman. El individualismo,
con su supresión explícita de la comunidad (i.e. la
gente con quien uno vive) últimamente empobrece al individuo
ya que los individuos no existen aparte de la sociedad sino que solo
pueden existir dentro de ella. Además el individualismo acaba
por negarle a los "pocos elegidos" las intuiciones y las
habilidades de los individuos que forman el resto de la sociedad,
y de esta manera es una fuente de auto-negación. Esta es la
falla (y la contradicción) mayor del individualismo, "la
imposibilidad del individuo llegar a alcanzar un pleno desarrollo
en condiciones de opresión de las masas por las "bellas
aristocracias". Su desarrollo permanecería desequilibrado"
[Piotr Kropotkin, Revolutionary Pamphlets, p.293].
La verdadera libertad y comunidad existen en alguna otra parte.
A.2.14
¿Por qué el sistema voluntario no es suficiente?
El sistema voluntario (voluntarismo) quiere decir que la asociación
debería ser voluntaria para maximizar la libertad. Los anarquistas
son, obviamente, voluntaristas, al creer que solo en la libre asociación,
creada por acuerdos libres, pueden desarrollarse y crecer los individuos
y expresar su libertad. Es evidente, sin embargo, que bajo el capitalismo
el voluntarismo no basta para maximizar la libertad. El sistema voluntario
supone la promesa (i.e. la libertad de entrar en contratos) y la promesa
supone la capacidad individual de juicio independiente y deliberación
racional. También, ello presupone que puedan valorar y alterar
sus acciones y relaciones. Bajo el capitalismo los contratos contradicen
estas consecuencias del voluntarismo, ya que, aunque técnicamente
"voluntarios" (aunque ya veremos en la Sección B.4
que no es realmente así) los contratos capitalistas resultan
en la negación de la libertad. Es así porque la relación
social salario-trabajo supone la promesa de obedecer a cambio de la
paga. Sin embargo, como señala Carole Patemen en The Problem
of Political Obligation "prometer obediencia es afirmar, que
en ciertas áreas, la persona que hace la promesa ya no es libre
de ejercer sus capacidades y de decidir sus propias acciones, y deja
de ser un/a igual para ser un/a subordinado/a" [p.19].
Efectivamente, bajo el capitalismo eres libre !solo en cuanto a que
puedes elegir a quién vas a obedecer! La libertad, sin embargo,
debe significar más que el derecho a cambiar de jefe. La servidumbre
voluntaria es servidumbre aun. Por lo tanto los anarquistas recalcan
la necesidad de democracia directa en las asociaciones voluntarias
para así asegurar que el concepto de "libertad" no
es una farsa y una justificación de la dominación, como
ocurre bajo el capitalismo.
Toda relación social basada en el individualismo abstracto
estará probablemente basada en la fuerza, el poder, la autoridad,
y no en la libertad. Por supuesto esto asume una definición
de libertad en la cual los individuos ejercen sus capacidades y deciden
sus propias acciones. Por consiguiente, el voluntarismo no es suficiente
para crear una sociedad que lleve al máximo la libertad.
Por supuesto, podría objetarse que los anarquistas valoran
ciertas formas de relación social por encima de otras y que
un verdadero libertario debe permitirle al pueblo la libertad de elegir
sus propias relaciones sociales. Contestando a la segunda objeción
primero, en una sociedad basada en la propiedad privada (y el estatismo)
los propietarios tienen más poder, que pueden usar para perpetuar
su autoridad. ?Por qué deberíamos excusar la servidumbre
o tolerar a los que desean refrenar la libertad de otros? La "libertad"
de mandar es la libertad de esclavizar, y es de hecho una negación
de la libertad.
Con respecto a la primera objeción, los anarquistas nos declaramos
culpables. Tenemos prejuicios en contra del reducir a seres humanos
a la categoría de robots. Tenemos prejuicios a favor de la
dignidad y la libertad humana. Tenemos prejuicios, abiertamente, a
favor de la humanidad y de la individualidad.
La Sección A.2.11 plantea por qué la democracia directa
es el reflejo social necesario del voluntarismo (i.e. el libre acuerdo).
La Sección B.4 discute por qué el capitalismo no puede
basarse en una igualdad de poder negociativo entre los propietarios
y los que no lo son.
A.2.15
¿Y acerca de la naturaleza humana?
Los anarquistas, lejos de ignorar la "naturaleza humana",
tienen la única teoría política que piensa y
reflexiona profundamente sobre este concepto. A menudo, "la naturaleza
humana" es lanzada como si fuese la última línea
defensiva en argumentos contra el anarquismo, pensando que no admite
contestación. Sin embargo, no es así.
En primer lugar, la naturaleza humana es algo muy complicado. Si por
naturaleza humana se quiere decir "lo que hacen los humanos"
es obvio que la naturaleza humana es contradictoria: amor, odio, compasión
y crueldad, paz y violencia, etc. han sido expresiones de la gente
y todas son producto de la "naturaleza humana". Por supuesto
que lo que se considera naturaleza humana cambia a medida que cambian
las circunstancias sociales. Por ejemplo, la esclavitud fue considerada
parte de la "naturaleza humana" y "normal" durante
miles de años, y la guerra solo se convirtió en parte
de la naturaleza humana con el desarrollo de los estados. Por lo tanto,
el medio ambiente juega un papel importante en la definición
de lo que constituye la "naturaleza humana".
Esto no quiere decir que los seres humanos sean infinitamente plásticos,
cada individuo una tabula rasa (una página en blanco) al nacer,
esperando ser moldeado por "la sociedad" (lo cual en la
práctica significa por los que la rigen). No queremos entrar
en un debate sobre cuales características humanas son o no
son "innatas". Lo único que diremos es que los seres
humanos tienen una habilidad innata para pensar y aprender, lo cual
creemos evidente; y que los humanos son criaturas sociales, que necesitan
la compañía de los demás para sentirse completos
y para prosperar.
Estos dos rasgos, creemos, sugieren la viabilidad de la sociedad anarquista.
La habilidad innata para pensar por uno mismo automáticamente
hace ilegítimas todas las formas de jerarquía, y nuestra
necesidad de relaciones sociales supone que podemos organizarnos sin
el estado. El profundo descontento y alienación que afligen
a la sociedad moderna revela que la centralización y el autoritarismo
del sistema capitalista y del estado niega alguna necesidad innata
dentro de nosotros.
De hecho, como se dijo anteriormente, durante la mayor parte de su
existencia, la raza humana vivió en comunidades anárquicas,
con poca o ninguna jerarquía. Que la sociedad moderna califique
a esas gentes de "salvajes" o "primitivos" es
pura arrogancia. ¿Quién puede decir que el anarquismo
va en contra de la naturaleza humana? Los anarquistas han acumulado
suficientes pruebas que sugieren que no es así.
Con respecto a la acusación de que los anarquistas piden demasiado
de la "naturaleza humana", son a menudo los no anarquistas
los que hacen las mayores demandas a ella. Puesto que "mientras
nuestros oponentes parecen admitir que hay una especie de sal de la
tierra: los gobernantes, los patronos, los líderes, que, afortunadamente,
impiden que esos malos hombres: los gobernados, los explotados, los
dirigidos, se hagan mucho peores de lo que son..., hay una diferencia,
una muy importante. Nosotros reconocemos las imperfecciones de la
naturaleza humana, pero no exceptuamos a los que mandan. Ellos los
exceptúan, aunque a veces inconscientemente." [Piotr Kropotkin,
Act for Yourself p. 83] Si la naturaleza humana es tan mala, entonces
dar a algunos el poder sobre otros y esperar que esto nos lleve a
la libertad y a la justicia es una utopía inútil.
Hoy sin embargo, con el auge de la "sociobiología"
algunos afirman (con muy pocas pruebas reales) que el capitalismo
es un producto de nuestra "naturaleza", la cual es determinada
por los genes. Estas declaraciones han sido tomadas al asalto por
las autoridades. Considerando la escasez de pruebas, su apoyo a esta
"nueva" doctrina tiene que ser necesariamente el resultado
de su utilidad para aquellos en el poder: i.e. el hecho de que es
útil tener una base "objetiva" y "científica"
que justifique ese poder. Al igual que el Darwinismo social que la
precedió, la sociobiología procede primero proyectando
sobre la naturaleza las ideas dominantes de la sociedad actual (a
menudo inconscientemente, así los científicos consideran
erróneamente las ideas en cuestión como "normales"
y "naturales"). Después las teorías sobre
la naturaleza así producidas se transfieren retroactivamente
a la sociedad y a la historia, usándolas para "probar"
que los principios del capitalismo (la jerarquía, la autoridad,
la competencia, etc.) son leyes eternas, que son después usadas
para justificar el status quo!. Asombrosamente, hay mucha gente, supuestamente
inteligente, que se toma estas engañifas en serio.
Esta clase de apología es por supuesto natural, ya que toda
clase dominante ha reivindicado que su derecho a gobernar está
basado en la "naturaleza humana" y por lo tanto apoya doctrinas
que definen la naturaleza humana de manera que parezcan justificar
el poder de la élite, ya bien sea la sociobiología,
el derecho divino, el pecado original, etc. Obviamente, tales doctrinas
han sido siempre falsas... hasta hoy, por supuesto, cuando es evidente
que nuestra sociedad actual está verdaderamente moldeada a
la "naturaleza humana" lo cual ha sido probado científicamente
por nuestro actual sacerdocio científico!
La arrogancia de esta afirmación es de verdad sorprendente.
La historia no se ha detenido. De aquí a mil años, la
sociedad será completamente diferente a lo que es ahora y diferente
a lo que nadie se imagina. Ningún gobierno existente hoy día
existirá entonces, y el sistema económico actual tampoco
existirá. Lo único que puede seguir igual es que la
gente aún dirá que su nueva sociedad es el "verdadero
sistema" que se amolda completamente a la naturaleza humana,
aunque los sistemas pasados no lo hicieran.
Claro, no pasa por las mentes de los que apoyan el capitalismo que
gentes de diferentes culturas sacarán conclusiones diferentes
de los mismos hechos, conclusiones que pueden ser mas válidas.
Ni se le ocurre a los apologistas del capitalismo que las teorías
de los científicos "objetivos" puedan estar enmarcadas
en el contexto de la sociedad dominante en que viven. Sin embargo,
no sorprende a los anarquistas que los científicos trabajando
en la Rusia zarista desarrollaran una teoría de la evolución
basada en la cooperación de las especies, muy diferente a la
de sus colegas de la Inglaterra capitalista, que desarrollaron una
teoría basada en la lucha competitiva dentro y entre las especies.
Que la segunda teoría reflejase las teorías políticas
y económicas dominantes en la sociedad Británica (notablemente
el individualismo competitivo) es pura coincidencia, por supuesto.
El Apoyo Mutuo de Kropotkin fue escrito en respuesta a los evidentes
errores que el Darwinismo Social inglés proyectaba sobre la
naturaleza y la vida humana.
eeeeeeeeeeeeee
A.2.16
¿El anarquismo requiere personas "perfectas" para
funcionar?
No. La anarquía no es una utopía, una sociedad "perfecta".
Será una sociedad humana, con todos los problemas, esperanzas,
y temores de los seres humanos. Los anarquistas no creen que los seres
humanos tienen que ser "perfectos" para que la anarquía
funcione. Solamente necesitan ser libres.
Evidentemente, creemos que una sociedad libre producirá gente
que estará mucho mas en onda con su individualidad y sus necesidades
y las de los demás, lo cual disminuirá los conflictos
individuales. Las disputas restantes se resolverían por métodos
razonables, por ejemplo, el uso de jurados, tercer intermediarios,
o asambleas comunales y de lugares de trabajo.
Como ocurre con el argumento "el anarquismo va contra la naturaleza
humana" (ver Sección A.2.15) los oponentes del anarquismo
generalmente asumen gente "perfecta", gente que no ha sido
corrompida por el poder cuando ocupan posiciones de autoridad, gente
que permanece extrañamente por encima de los efectos degradadores
de la jerarquía, el privilegio y demás. Sin embargo,
los anarquistas no hacen tales reclamaciones sobre la perfección
humana. Reconocemos que el invertir poder en manos de una persona
o una élite nunca es una buena idea, ya que la gente no es
perfecta y necesita dar cuentas a los demás.
Debe notarse que la noción de que el anarquismo requiere un
"nuevo" hombre o mujer es usada por los "anarco-capitalistas"
de derechas para desacreditar el verdadero anarquismo y justificar
la permanencia de la autoridad jerárquica, en especial las
relaciones capitalistas de producción. Sin embargo, un poco
de reflexión mostrará que sus reparos desacreditan sus
propias pretensiones de ser anarquistas ya que suponen explícitamente
una sociedad anarquista sin anarquistas! No hace falta decir que una
"anarquía" formada por gente que aún necesita
autoridad y estado pronto devendría autoritaria y estadista
(i.e. no-anarquista) una vez más.
Es así porque incluso si el gobierno fuese derrocado mañana,
el mismo sistema renacería otra vez, ya que "la fuerza
del gobierno se asienta no en sí mismo, sino en el pueblo.
Un gran tirano puede ser un idiota en vez de un superhombre. Su fuerza
no reside en sí, sino en la superstición del pueblo
que cree que lo correcto es obedecer. Mientras exista esa superstición
es inútil que venga un libertador a decapitar la tiranía;
el pueblo creará otra, puesto que se han acostumbrado a depender
de algo fuera de sí mismos." [George Barret Objections
To Anarchism].
En otras palabras, la anarquía necesita anarquistas para ser
creada y sobrevivir. Pero esos anarquistas no tiene por que ser perfectos,
simplemente personas que se han liberado, por sus propios esfuerzos,
de la superstición que las relaciones de mando-obediencia son
necesarias. La suposición implícita en la idea de un
"nuevo" ser anarquista es que la libertad será dada,
no tomada; de ahí viene la conclusión evidente que una
anarquía que requiera seres "perfectos" fracasará.
Pero este razonamiento ignora la necesidad de auto-actividad y auto-liberación
para crear una sociedad libre.
Los anarquistas no deducen que gente "perfecta" sea necesaria,
porque el anarquista no es un libertador con una misión divina
de liberar a la humanidad, sino que es parte de esa humanidad luchando
adelante hacia la libertad.
"Entonces, si por algún medio externo pudiese dársele
al pueblo, por decirlo así, una Revolución Anarquista
confeccionada, de verdad la rechazarían y reconstruirían
la antigua sociedad. Si, por otra parte, el pueblo desarrolla sus
ideas de libertad, y ellos mismos se deshacen del último vestigio
de tiranía, el gobierno, entonces la revolución será
llevada a cabo permanentemente." [Ibid.]. Seccione A.2.17-A.2.18
A.2.17
¿La gente no es muy estúpida para que una sociedad libre
pueda funcionar?
Sentimos tener que incluir esta pregunta en este tratado de anarquismo,
pero sabemos que muchas ideologías políticas asumen
explícitamente que la gente común es demasiado estúpida
para ser capaz de gestionar sus propias vidas y su sociedad. En todas
las ramas de la agenda política capitalista, de la izquierda
a la derecha, hay personas que hacen esta afirmación. Ya bien
sean leninistas, fabianistas u objetivistas, suponen que solo unos
pocos elegidos son inteligentes y creativos y que estas personas deben
de gobernar a los demás. Generalmente, este elitismo se oculta
detrás de finuras retóricas sobre la "libertad",
la "democracia" y otros lugares comunes con los cuales los
ideólogos tratan de adormecer el juicio crítico de la
gente diciéndoles lo que ellos quieren oir.
Tampoco sorprende, por supuesto, que aquellos que creen en las élites
"naturales" siempre se auto-clasifican en la cumbre. No
hemos encontrado aún a ningún "objetivista",
por ejemplo, que se considere parte de la gran masa de los de "segunda
mano" o que sería un mozo de limpieza en el desconocido
"ideal" del capitalismo "real". Cualquiera que
lea un texto elitista se considerará a sí mismo parte
de los "pocos elegidos". Es "natural en una sociedad
elitista considerar las élites como naturales y considerarse
uno mismo como un miembro potencial de una de ellas!
Un examen de la historia muestra que hay una ideología elitista
básica que ha sido la racionalización esencial de todos
los estados y clases dominantes desde su nacimiento al principio de
la Edad de Bronce. Esta ideología simplemente cambia de ropa,
no de contenido interno básico.
Durante la Alta Edad Media, por ejemplo, estuvo revestida de cristianismo,
adaptándose a las necesidades de la jerarquía eclesiástica.
El dogma "divinamente revelado" más útil para
la élite sacerdotal fue "el pecado original": la
idea que los seres humanos son básicamente criaturas depravadas
e incompetentes que necesitan ser "dirigidos desde arriba",
con sacerdotes como los convenientes y necesarios intermediarios entre
los humanos ordinarios y "dios". La idea que la gente normal
y corriente es básicamente estúpida e incapaz de gobernarse
es la herencia de esta doctrina, una reliquia de la Edad Media.
Para contestar a aquellos que afirman que la mayoría de la
gente no son más que "de segunda mano" e incapaces
de desarrollar nada fuera de la "conciencia sindical", todo
lo que podemos decirles es que es absurdo y que no aguanta ni una
revisión superficial de la historia, particularmente lo que
se refiere al movimiento obrero. Los poderes creativos de aquellos
que luchan por la libertad son a menudo verdaderamente sorprendentes,
y si esta potencia intelectual y esta inspiración no es evidente
en la sociedad "normal", ello constituye la más clara
denuncia posible de los efectos adormecedores de la jerarquía
y del conformismo producidos por la autoridad. (Ver también
la Sección B.1 para más sobre los efectos de la jerarquía.)
Como indica Bob Black, "Eres lo que haces. Si haces trabajo aburrido,
estúpido, monótono, lo mas probable es que acabes siendo
aburrido, estúpido y monótono. El trabajo es una explicación
mucho mejor de la creciente cretinización que ocurre alrededor
de nosotros que esos mecanismos estupefacientes tan señalados
como la televisión y la educación. La gente que pasa
su vida regimentada, guiada de la escuela al trabajo y enjaulada por
la familia primero y el asilo de ancianos al final, esta habituada
a la jerarquía y es psicológicamente esclava. Su aptitud
para la autonomía está tan atrofiada que su miedo a
la libertad es una de sus pocas fobias con fundamento real. Su entrenamiento
en la obediencia en el trabajo se lleva a las familias que ellos forman,
reproduciendo de esta manera el sistema en formas diferentes, y se
lleva a la política, la cultura y todo lo demás. Una
vez que has drenado la vitalidad de la gente en el trabajo, probablemente
se someterán a la jerarquía y a la especialización
en todo. Están acostumbrados a ello." [The Abolition of
Work].
Cuando los elitistas tratan de concebir la liberación, solo
se les ocurre que ésta sea concedida a los oprimidos por élites
benévolas (los leninistas) o estúpidas (los objetivistas).
No sorprende pues, que fracase. Unicamente la auto-liberación
puede producir una sociedad libre. Los efectos aplastantes y distorsionantes
de la autoridad solo pueden ser superados por la auto-actividad. Los
escasos ejemplos de tal auto-liberación prueban que la mayoría
de la gente, considerada incapaz de ser libre, está muy bien
dispuesta a la lucha.
Los que proclaman su "superioridad" a menudo lo hacen por
miedo de que su autoridad y su poder sea destruido una vez que la
gente se libere de la mano debilitante de la autoridad y llegue a
darse cuenta de que, según Max Stirner, "los grandes lo
son solo porque estamos de rodillas."
Como apunta Emma Goldman acerca de la igualdad de las mujeres, "los
extraordinarios logros de las mujeres en todos los aspectos de la
vida han silenciado para siempre la liviana habladuría de la
inferioridad femenina. Los que aún se agarran a este fetiche
lo hacen porque no odian nada tanto como ver su autoridad bajo reto.
Esta es una característica de toda autoridad, ya sea la del
patrón sobre el esclavo económico o la del hombre sobre
la mujer. Sin embargo, la mujer se escapa de su jaula por doquier,
por doquier ella corre adelante con pasos libres, grandes."
Los mismos comentarios pueden aplicarse, por ejemplo, a los muy exitosos
experimentos de auto-gestión obrera durante la Revolución
Española. Citando a Rousseau: "cuando veo multitudes de
salvajes totalmente desnudos despreciar la voluptuosidad europea y
soportar hambre, fuego, la espada y la muerte únicamente para
preservar su independencia, pienso que no incumbe a los esclavos razonar
sobre la libertad" [citado por Noam Chomsky, Red and Black Revolution,
número 2].
A.2.18
¿Los anarquistas apoyan el terrorismo?
No, por dos razones. El terrorismo significa el objetivo de o el no
preocuparse por el asesinato de personas inocentes. Para que exista
la anarquía, ésta debe ser creada por personas corrientes.
Uno no puede ganar al pueblo a las ideas de uno a base de masacres.
En segundo lugar, el anarquismo es auto-liberación. Las relaciones
sociales no se pueden explotar con bombas. La libertad no puede crearse
a través de las acciones de una élite minoritaria destruyendo
gobernantes en nombre de la mayoría. Mientras la gente tenga
necesidad de gobernantes, la jerarquía existirá (ver
Sección A.2.16). Como recalcábamos antes, la libertad
no puede ser concedida, solo tomada.
Además, los anarquistas no están en contra de individuos
sino en contra de las instituciones y las relaciones sociales causantes
de que ciertos individuos tengan poder sobre otros y abusen (i.e.
usen) ese poder. Por lo tanto la revolución anarquista se basa
en destruir estructuras, no personas. Como dijo Bakunin: "no
queremos la muerte de los hombres sino la abolición de posiciones
y cosas" [The Lullers].
?Entonces por qué el anarquismo es asociado con la violencia?
Esto es en parte debido a que el estado y los medios de comunicación
insisten en llamar anarquistas a terroristas que no son anarquistas.
Por ejemplo la banda alemana de Bader-Meinhoff fué a menudo
llamada "anarquista" a pesar de haberse proclamado Marxista-Leninista.
Las calumnias, por desgracia, hacen su trabajo. Pero la principal
razón por esta asociación del anarquismo con el terrorismo
fue el período de "propaganda por la acción"
en el movimiento anarquista.
Esta etapa, del 1880 al 1890 aproximadamente, se caracterizó
por los asesinatos de miembros de las clases dominantes (realeza,
políticos etc) a mano de un pequeño número de
anarquistas que actuaban individualmente. Lo hicieron por dos razones:
primero, para vengar los más de 20,000 muertos en la brutal
represión de la Comuna de París por el gobierno francés,
donde muchos anarquistas murieron (la propaganda por la acción
comenzó y fué muy frecuente en Francia); y segundo,
como un medio para incitar al pueblo a rebelarse mostrándole
que los opresores podían ser derrotados.
Hay que aclarar que la mayoría de los anarquistas no apoyaron
esta táctica, que en todo caso fue un fracaso, ya que le dio
al estado el pretexto para endurecer la represión de los anarquistas
y los movimientos obreros así como le dió la oportunidad
a los medios informativos de asociar el anarquismo con la violencia
sin sentido, enajenando del movimiento a gran parte de la población.
También, la suposición detrás de la propaganda
por la acción, i.e. que el pueblo estaba listo para rebelarse,
era falsa. De hecho, la gente es producto del sistema en que viven;
de ahí que aceptaban casi todos los mitos utilizados para mantener
el sistema en pie. Con el fracaso de la propaganda por la acción,
los anarquistas regresaron a lo que la mayoría del movimiento
había practicado de todos modos: incitar la lucha de clases
y el proceso de auto-liberación. Este retorno a las raíces
del anarquismo puede verse en el auge de las uniones anarcosindicalistas
a partir de 1890 (ver Sección A.5.3).
A pesar de que la mayoría de los anarquistas no estaban de
acuerdo con la propaganda por la acción, pocos la considerarían
como terrorismo o descartarían el asesinato en todas las circunstancias.
Bombardear una aldea porque pudiese albergar enemigos es terrorismo,
mientras que quitarle la vida a un dictador asesino es defensa en
el mejor de los casos y venganza en el peor. Como los anarquistas
han dicho por largo tiempo, si por terrorismo se quiere decir "matar
gente inocente" entonces el estado es el mayor terrorista de
todos. Si el pueblo, al cometer "actos de terror" es realmente
anarquista, hará lo posible por evitar hacer daño a
inocentes y nunca usará la línea estatista de que "el
daño colateral" es lamentable pero inevitable.
así pues, resumimos. Los anarquistas han hecho uso del terrorismo.
También ello ha sido usado por muchos otros grupos y partidos
políticos, sociales y religiosos. Por ejemplo, los cristianos,
los marxistas, los hindúes, los nacionalistas los republicanos,
los mahometanos, los sikhs, los fascistas, los judíos y los
patriotas todos han cometido actos de terrorismo. Muy pocos de estos
movimientos o ideologías han sido calificados de "terroristas
por naturaleza", lo cual demuestra cómo el anarquismo
amenaza al status quo. No hay nada mejor para desacreditar y marginar
una idea que gente maliciosa o mal informada pinten a sus practicantes
y creyentes como "bombarderos locos" sin opinión
ni ideal alguno, nada más que con una insana propensión
a la destrucción.
Claro que la gran mayoría de los cristianos y demás
se han opuesto al terrorismo como algo moralmente repugnante y contraproducente.
Lo mismo han hecho la gran mayoría de los anarquistas en todo
tiempo y lugar. No obstante, parece que en nuestro caso es necesario
proclamar nuestra oposición al terrorismo una y otra vez.
Para terminar, solo una pequeña minoría de terroristas
han sido anarquistas, y solo una pequeña minoría de
anarquistas han sido terroristas. El movimiento anarquista en su totalidad
siempre ha reconocido que las relaciones sociales no pueden ser asesinadas
o bombardeadas hasta desaparecer.
A.2.5 ¿Por qué los anarquistas
están a favor de la libertad?
Como decíamos en A.2, los anarquistas están dedicados
a la igualdad social porque sólo en este contexto puede florecer
la libertad individual. Sin embargo, se han escrito muchas tonterías
acerca de la "igualdad", y mucho de lo que comúnmente
se cree acerca de ella es realmente extraño. Antes de discutir
lo que los anarquistas quieren decir por igualdad, debemos apuntar
lo que no queremos decir.
Los anarquistas no creen en la "igualdad de dotación",
que no solamente no existe, sino que sería muy indeseable si
se pudiese lograr. Cada uno es único. Las diferencias humanas
determinadas biológicamente no sólo existen, sino que
son "motivo de regocijo, no de miedo ni pesar". ?Por que?
Porque "la vida entre clones no valdría la pena, y la
persona cabal sentirá sólo alegría al ver que
otros tienen habilidades diferentes a las suyas" [Noam Chomsky
Red and Black Revolution, No.2].
Que algunos sugieran seriamente que los anarquistas al decir "igualdad"
quieran decir que todo el mundo debe ser idéntico es un triste
reflejo del estado de la cultura intelectual de hoy y de la corrupción
de palabras -- corrupción que se usa para desviar la atención
lejos de un sistema injusto y autoritario y descarriar a la gente
hacia discusiones de biología.
Tampoco están los anarquistas a favor de la llamada "igualdad
de resultados". no tenemos deseos de vivir en una sociedad donde
todo el mundo recibe los mismos bienes, vive en el mismo tipo de casa,
lleva el mismo uniforme etc. Parte del motivo de la rebelión
anarquista contra el capitalismo y el estatismo es la estandarización
de tan gran parte de la vida (ver George Reitzer The McDonaldisation
Of Society sobre porque el capitalismo conduce a la estandarizacion
y al conformismo].
La "igualdad de resultados" sólo puede ser establecida
y mantenida a la fuerza, lo cual NO sería igualdad en todo
caso, puesto que algunos tendrían mas poder que otros!. "Igualdad
de resultados" es particularmente detestada por los anarquistas,
ya que reconocemos que cada individuo tiene diferentes necesidades,
habilidades, deseos e intereses. Obligar a todos a consumir lo mismo
seria una tiranía. Es obvio pues, que si una persona necesita
tratamiento médico y otra no, las dos no recibirán "el
mismo" cuidado médico. Lo mismo pasa con otras necesidades
humanas.
Para los anarquistas, estos "conceptos" de "igualdad"
no tienen sentido. La igualdad, en la teoría anarquista, no
significa negar la diversidad o unicidad individuales. Como observara
Bakunin:
· "una vez que la igualdad haya triunfado y esté
bien establecida, ?no habrá ya ninguna diferencia en talentos
y en grados de aplicación de individuos diferentes? Habrán
diferencias, no tantas como existen hoy, quizás, pero siempre
habrán diferencias. De eso no cabe duda. Esto es una verdad
proverbial que probablemente nunca dejara de ser verdad -- que ningún
árbol jamás produce dos hojas exactamente idénticas.
Cuanto más sobre los hombres, siendo los hombres criaturas
mucho más complicadas que las hojas. Pero tal diversidad, lejos
de constituir una aflicción es ... uno de las ventajas de la
humanidad. Gracias a ella, la raza humana es un todo colectivo donde
cada ser humano complementa al resto y necesita de ellos; pues esta
variación infinita en los seres humanos es la verdadera causa
y la base principal de su solidaridad -- un argumento muy importante
a favor de la igualdad" [Integral Education].
Para los anarquistas, igualdad quiere decir igualdad social, o, usando
un termino de Murray Bookchin, la "igualdad de desiguales".
Con esto quiere decir que las relaciones sociales jerárquicas
son abolidas a favor de aquellas que fomentan la participación
y están basadas en el principio de "una persona, un voto".
Por lo tanto, la igualdad social en el trabajo, por ejemplo, quiere
decir que cada uno tiene la misma voz en las decisiones acerca de
cómo se desarrolla y se altera el trabajo. Los anarquistas
creen firmemente en la máxima "aquello que afecta a todos
es decidido por todos".
Esto no quiere decir, por supuesto, que la pericia sea ignorada o
que todo el mundo lo decida todo. En lo tocante a la pericia, diferentes
personas tienen diferentes intereses, talentos, habilidades, así
pues es obvio que quieran estudiar diferentes cosas y hacer diferentes
clases de trabajo. También es obvio que cuando una persona
está enferma consulta con un médico -- un experto --
que gestiona su propio trabajo sin tener que ser dirigido por un comité.
Sentimos tener que sacar a relucir estas cuestiones, pero cada vez
que los tópicos de la igualdad social y la autogestión
de los trabajadores salen, hay gente que empieza a decir disparates.
!Es de sentido común que un hospital gestionado de una manera
socialmente igualitaria, no pondrá personal no-médico
a votar sobre como los doctores deben de hacer una operación!.
De hecho, la igualdad social y la libertad individual son inseparables.
Sin la autogestión colectiva de las decisiones que afectan
a un grupo (igualdad) para complementar la autogestión individual
de las decisiones que afectan al individuo (libertad), una sociedad
libre es imposible. Sin ambas, algunos tendrán poder sobre
otros, haciendo decisiones por ellos (i.e. gobernándolos),
y de esa manera algunos serán más libres que otros.
La Sección D.3 ("?Por qué los 'anarco-capitalistas'
generalmente valoran en poco o no valoran la 'igualdad' y que quieren
ellos decir con ese término?") elabora las ideas anarquistas
sobre la igualdad en más detalle.
A.2.6
¿Por qué la solidaridad es importante para los anarquistas?
La solidaridad, o el apoyo mutuo, es una idea clave del anarquismo.
Es el lazo de unión entre el individuo y la sociedad, el medio
a través del cual los individuos trabajan juntos para satisfacer
sus intereses comunes dentro de un entorno que apoya y nutre la libertad
y la igualdad. Para los anarquistas, el apoyo mutuo es un rasgo fundamental
de la vida humana, una fuente de fuerza y felicidad y un requisito
principal para una plena existencia humana.
Erich Fromm, famoso psicólogo y humanista socialista, dice
que "el deseo humano de practicar la unión con los demás
tiene sus raíces en las condiciones específicas de existencia
que caracteriza la especie humana y es uno de los más fuertes
móviles de la conducta humana" [To Be or To Have, p. 107]
Por lo tanto los anarquistas consideran el deseo de formar "uniones"
(usando el termino de Max Stirner) con otros como una necesidad natural.
Estas uniones, o asociaciones, deben ser basadas en la igualdad y
la individualidad para que sean totalmente satisfactorias para aquellos
que las componen -- i.e. deben ser organizadas de manera anarquista,
i.e., voluntarias, descentralizadas y no-jerárquicas.
La solidaridad -- la cooperación entre individuos -- es necesaria
para la vida y está lejos de ser una negación de la
libertad. "Qué resultados maravillosos ha logrado esta
singular fuerza de la individualidad humana cuando se fortalece con
la cooperación con otros individuos," observa Emma Goldman.
"La cooperación -- en contraposición a las luchas
intestinas y la disensión -- ha funcionado a favor de la sobrevivencia
y la evolución de las especies ... Sólo el apoyo mutuo
y la cooperación voluntaria .. pueden crear las bases de una
vida individual y asociativa libre" [Habla Emma La Roja, p. 95].
La solidaridad quiere decir asociarse juntos como iguales para satisfacer
necesidades e intereses comunes. Las formas de asociación que
no están basadas en la solidaridad (aquellas basadas en la
desigualdad) aplastarán la individualidad de los que están
sujetos a ellas. Como indica Ret Marut, la libertad necesita de la
solidaridad, en reconocimiento de intereses comunes:
· "El mas noble, puro y verdadero amor de la humanidad
es el amarse a sí mismo. !yo quiero ser libre!,!yo quiero ser
feliz! yo quiero disfrutar de todas las cosas bellas del mundo. Pero
mi libertad está asegurada solamente cuando los demás
a mi alrededor son libres. Yo sólo puedo ser feliz cuando la
gente alrededor mío es feliz. Yo sólo puedo estar alegre
cuando la gente que veo y conozco ven el mundo con ojos llenos de
alegría. y solo entonces puedo llenar mi copa de pura felicidad
cuando estoy seguro en el conocimiento de que los demás, también,
pueden llenar su copa igual que yo. Y por esta razón, es una
cuestión de mi propia satisfacción, sólo de mi
propio yo, cuando me sublevo contra todo peligro que amenaza my libertad
y mi felicidad..." [Ret Marut (alias B. Traven), The Brickburner
magazine]
En la práctica, la solidaridad quiere decir que reconocemos,
al igual que en el slogan de la Industrial Workers of the World, que
"una afrenta a uno es una afrenta a todos".
Bajo una sociedad jerárquica, la solidaridad es importante
no solo por la satisfacción que nos da, sino también
porque es necesaria para resistir a los que están en el poder.
Al estar unidos, aumentamos nuestra fuerza para conseguir lo que queremos.
A la larga, organizados en grupos, juntos podremos comenzar a gestionar
nuestros propios asuntos colectivos y así reemplazar a los
patronos de una vez para siempre. "las uniones ... multiplicarán
los medios del individuo y asegurarán su propiedad amenazada"
[Max Stirner El Unico Y Su Propiedad, p. 258]. Actuando con solidaridad,
podemos asimismo reemplazar el sistema en vigor por uno más
de nuestro agrado. Hay poder en la "unión".
La solidaridad es pues el medio por el cual podemos obtener y asegurar
nuestra propia libertad. Concordamos trabajar juntos para no tener
que trabajar para otro. Acordando compartir con los demás aumentamos
nuestras opciones para poder disfrutar mas, no menos. El apoyo mutuo
es en mi propio interés -- es decir, yo me doy cuenta de que
es ventajoso para mi llegar a acuerdos con los demás basados
en el respeto mutuo y la igualdad social; ya que si yo domino a alguien,
esto significa que las condiciones que permiten el dominio existen,
así pues en toda probabilidad yo también seré
dominado algún día.
Según lo ve Max Stirner, la solidaridad es el medio por el
cual aseguramos que nuestra libertad es reforzada y defendida contra
aquellos en el poder que nos quieren dominar: "¿Entónces
tú mismo no cuentas para nada?" él pregunta. "¿Estás
dispuesto a permitir que cualquiera te haga lo que quiera? Defiéndete
y nadie te tocará. Si hay millones de personas detrás
de ti, entonces eres una potencia formidable y ganarás sin
dificultad" [Ibid.].
Por consiguiente, la solidaridad es importante para los anarquistas
porque es el medio por el cual la libertad puede ser creada y defendida
contra el poder. La solidaridad es fuerza y un producto de nuestra
naturaleza de seres sociales. Sin embargo, la solidaridad no debería
ser confundida con el "rebañismo" que implica el
seguir a un líder pasivamente. Para que sea efectiva, la solidaridad
tiene que ser creada por gente libre, cooperando juntos como iguales.
El "gran nosotros" no es solidaridad, aunque el deseo de
"rebaño" sea un producto de nuestra necesidad de
unión y solidaridad. Es una "solidaridad" pervertida
por la sociedad jerarquizada, que condiciona a la gente a obedecer
a líderes ciegamente.
A.2.7
¿Por qué los anarquistas abogan por la auto-liberación?
La libertad, por su propia naturaleza, no puede ser concedida. Un
individuo no puede ser liberado por otro, sino que debe romper sus
propias cadenas a través de su propio esfuerzo. Por supuesto,
el esfuerzo propio puede ser parte de una acción colectiva,
y en muchos casos así ha de ser para alcanzar sus fines. Como
señala Emma Goldman:
· "la historia nos dice que cada clase (o grupo o individuo)
alcanzó la verdadera liberación de sus amos por sus
propios esfuerzos" [Habla Emma La Roja p. 142]
Los anarquistas durante mucho tiempo han argumentado que el pueblo
solo puede liberarse a través de sus propias acciones. Los
varios métodos anarquistas propuestos para facilitar este proceso
serán discutidos en la Sección J ("?QUE HACEN LOS
ANARQUISTAS?") y no los discutiremos aquí. No obstante,
estos métodos todos se basan en el pueblo organizándose,
planteando sus propias agendas, y actuando de formas que los potencie
y eliminando su dependencia de líderes que hagan las cosas
por ellos. El anarquismo se basa en el pueblo "actuando por si
mismo" (haciendo lo que los anarquistas llaman "acción
directa").
La acción directa tiene un efecto potenciador y liberador sobre
aquellos comprometidos con ella. La auto-actividad es el medio por
el cual la creatividad, la iniciativa, la imaginación y el
pensamiento crítico de los que están sujetos a la autoridad
puede desarrollarse. Es el medio a través del cual la sociedad
puede cambiar. Como indica Errico Malatesta "Entre el hombre
y su entorno social hay una acción reciproca. Los hombres hacen
de la sociedad lo que es y la sociedad hace de los hombres lo que
son, y el resultado es por lo tanto una especie de circulo vicioso
... Afortunadamente la sociedad existente no ha sido creada por la
voluntad inspirada de una clase dominante, que ha logrado reducir
a todos sus sujetos a instrumentos pasivos e inconscientes... Es el
resultado de miles de luchas intestinas, de mil factores humanos y
naturales ..." [Vida E Ideas, p. 188].
La sociedad, mientras moldea a los individuos, es a su vez creada
por ellos, a través de sus acciones, pensamientos e ideales.
El reto a instituciones que limitan la libertad de uno es mentalmente
liberador, ya que pone en marcha el proceso de poner en duda las relaciones
autoritarias en general. Este proceso nos da intuición sobre
el funcionamiento de la sociedad, alterando nuestra ideas y creando
nuevos ideales. Citando otra vez a Emma Goldman : "La verdadera
emancipación comienza ... en el alma de la mujer" Y del
hombre también, añadimos. Es solamente aquí que
podemos "empezar [nuestra] regeneración interna, deshaciéndonos
del peso de los prejuicios, las tradiciones y las costumbres"
[Op. Cit., p. 142]. Pero éste proceso debe ser auto-dirigido,
pues como nota Max Stirner, "el hombre que es puesto en libertad
no es más que un liberto ... un perro arrastrando una cadena"
[Max Stirner, El Unico Y Su Propiedad p. 168].
En una entrevista durante la revolución española, el
militante anarquista español Durruti dijo "Llevamos un
mundo nuevo en nuestros corazones". Solo la auto-actividad y
la auto-liberación nos permite crear tal visión en nuestros
corazones y nos da la seguridad para tratar de realizarla en el mundo
real.
Los anarquistas, no obstante, no creen que la auto-liberación
deba esperar el futuro, después de la "revolución
gloriosa". Lo personal es político, y dada la naturaleza
de la sociedad, según actuemos aquí y ahora tendrá
influencia sobre el futuro de nuestra sociedad y nuestras vidas. Por
consiguiente, incluso en sociedades pre-anarquistas los anarquistas
tratan de crear, como dijo Bakunin, "no solo las ideas sino también
los hechos del futuro mísmo". Podemos hacerlo creando
relaciones sociales y organizaciones alternativas, actuando como personas
libres en una sociedad no libre. Sólo por medio de nuestras
acciones aquí y hoy podemos asentar los cimientos de una sociedad
libre.
La revolución es un proceso, no un acto, y cada "acción
revolucionaria espontánea" es generalmente el resultado
de y está basada en el trabajo paciente de muchos años
de organización y educación del pueblo por gentes con
ideas "Utópicas". El proceso de "crear el nuevo
mundo dentro del cascarón del viejo" (usando otra expresión
de la IWW) construyendo instituciones y relaciones alternativas, es
sólo un componente de lo que debe ser una larga tradición
de compromiso y militancia revolucionarios.
Malatesta lo puso en claro "fomentar toda clase de organizaciones
populares es la consecuencia lógica de nuestras ideas básicas,
y por lo tanto debería ser una parte integral de nuestro programa
... los anarquistas no quieren emancipar al pueblo; quieren que el
pueblo se emancipe a sí mismo ..., queremos que la nueva forma
de vida surja del pueblo y corresponda a su estado de desarrollo y
que avance al paso que ellos avanzan" [Vida E Ideas, p.90]
A.2.8
¿Es posible ser anarquista sin oponerse a la jerarquía?
No. Hemos visto que los anarquistas aborrecen el autoritarismo. Si
uno es anti-autoritario, uno debe oponerse a todas las instituciones
jerárquicas, ya que ellas encarnan el principio de autoridad.
El argumento (si que se necesita) es como sigue:
La jerarquía es un organización piramidal compuesta
de una serie de grados, rangos u oficios de creciente poder, prestigio
y (normalmente) remuneración. Los eruditos que han investigado
la forma jerárquica han hallado que las dos ideas principales
que ella encarna son la dominación y la explotación.
Por ejemplo, en su artículo "?Qué es lo que hacen
los jefes?" (Review of Radical Political Economics, 6, 7), un
estudio de la factoría moderna, Steven Marglin halló
que la función principal de la jerarquía corporativa
no es una mayor eficiencia en la productividad (como dicen los capitalistas),
sino un mayor control sobre los trabajadores, siendo el propósito
de tal control una explotación más efectiva.
En una jerarquía el control se mantiene a través de
la coerción, es decir, la amenaza de sanciones negativas de
cualquier clase: física, económica, psicológica,
social etc. Tal control, incluída la represión de la
protesta y la rebelión, necesita de la centralización:
un conjunto de relaciones de poder en el cual el control máximo
es ejercido por unos pocos en la cumbre (en particular la cabeza de
la organización), mientras que aquellos en los rangos medios
tienen mucho menos control y la mayoría de abajo no tienen
ninguno.
Puesto que la dominación, la coerción y la centralización
son rasgos esenciales del autoritarismo, y dado que esos rasgos forman
parte de las jerarquías, toda institución jerárquica
es autoritaria. Más aún, para los anarquistas, cualquier
organización marcada por la jerarquía, el centralismo
y el autoritarismo es cuasi-estatal, o "estadista". Y como
los anarquistas se oponen al estado y a las relaciones autoritarias,
aquel que no busque el desmantelar todas las formas de jerarquía
no puede ser llamado anarquista.
Sentimos tener que sobre-elaborar este punto, pero algunos apologistas
del capitalismo, queriendo aparentemente apropiarse del nombre "anarquista"
por razón de su asociación con la libertad, han recientemente
reivindicado que se puede ser capitalista y anarquista a la vez (como
en anarco-capitalismo). Debería ahora estar claro que ya que
el capitalismo se basa en la jerarquía (sin mencionar el estatismo
y la explotación), "anarco"-capitalismo es una contradicción.
(Más sobre éste asunto en la Sección F).
A.2.9
¿Qué clase de sociedad quieren los anarquistas?
Los anarquistas desean una sociedad descentralizada, basada en la
libre asociación. Consideramos esta forma de sociedad la mejor
para llevar al máximo los valores que hemos delineado anteriormente
-- la libertad, la igualdad, la solidaridad. Sólo por medio
de una descentralización racional del poder, estructuralmente
y territorialmente, puede fomentarse la libertad individual. La delegación
de poderes en manos de una minoría es una negación de
la libertad y la dignidad individual. Antes que quitar la gestión
de sus propios asuntos de las manos del pueblo, los anarquistas favorecen
organizaciones que minimizan la autoridad, manteniendo el poder en
la base, en manos de aquellos afectados por las decisiones alcanzadas.
La libre asociación es la piedra angular de la sociedad anarquista.
Los individuos deben de ser libres para unirse según ellos
crean conveniente, ya que esta es la base de la libertad y la dignidad
humana. Sin embargo, tales convenios libres deben de basarse en la
descentralización del poder; de otro modo ello será
una farsa (como en el capitalismo), ya que sólo la igualdad
otorga el contexto social necesario para el desarrollo y crecimiento
de la libertad. Por lo tanto los anarquistas apoyan los colectivos
directamente democráticos, basados en "una persona un
voto" (ver la Sección A.2.11 ?Por qué los anarquistas
apoyan la democracia directa? que analiza la racionalidad de la democracia
directa como el complemento político del acuerdo libre).
En otras palabras, los colectivos serían regidos por asambleas
en masa de todos sus miembros, con los asuntos puramente administrativos
gestionados por comités elegidos para el caso. Estos comités
comunales estarían formados por delegados temporales revocables
que ejecutarían sus labores bajo la vigilancia de la asamblea
que los eligió. Si los delegados actúan en contra de
su mandato o tratan de extender su influencia o labor mas allá
de lo decidido por la asamblea (i.e. si empiezan a tomar decisiones
políticas), podrán ser instantáneamente revocados
y sus decisiones abolidas. De este modo, la organización permanece
en manos de la unión de individuos que la formó.
Estos colectivos igualitarios, formados por acuerdos libres, a su
vez se asocian libremente en confederaciones. Tal confederación
libre iría de abajo arriba, las decisiones fluyendo desde las
asambleas elementales hacia arriba. Las confederaciones serian gestionadas
de manera similar a los colectivos. Regularmente habrían conferencias
locales regionales, "nacionales" e internacionales en las
que todos los asuntos importantes y los problemas que afectan a los
colectivos serían discutidos. Además, los principios
fundamentales y las ideas de la sociedad serían debatidas y
las decisiones políticas serían hechas, puestas en vigor,
revisadas y coordinadas.
Se formarían comités de acción, si se necesitasen,
para coordinar y administrar las decisiones de las asambleas y sus
congresos, bajo estricto control desde abajo según hemos discutido
antes.
Más importante aún, las asambleas comunales básicas
pueden anular cualquier decisión alcanzada por las confederaciones
y salirse de una confederación. Además, pueden convocar
conferencias confederales para discutir nuevos asuntos y para informar
a los comités de acción acerca de nuevos deseos y para
instruirlos sobre que hacer con respecto a nuevos requerimientos e
ideas.
Organizados de esta manera, la jerarquía es abolida, ya que
el pueblo en la base de la organización está en control,
no sus delegados. Solamente esta forma de organización puede
reemplazar al gobierno (la iniciativa y el potenciamiento de unos
pocos) con la anarquía (la iniciativa y el potenciamiento de
todos). Esta forma de organización existiría en todas
las actividades que requieren trabajo de grupo y la coordinación
de mucha gente. Sería, como dijo Bakunin, el medio "para
integrar individuos dentro de estructuras que ellos podrían
comprender y controlar". Las iniciativas individuales serían
gestionadas por el propio individuo.
A.3
¿Hay diferentes clases de anarquismo?
Los anarquistas, a la vez que comparten ciertas ideas claves, pueden
agruparse en amplias categorías, dependiendo de los sistemas
económicos que consideran más apropiados para la libertad.
No obstante, citando a Rudolf Rocker, "al igual que los fundadores
del Socialismo, los anarquistas reivindican la abolición de
todos los monopolios económicos y la propiedad común
de la tierra y los medios de producción, cuyo usufructo debe
ser disponible para todos sin distinción ... los anarquistas
representan el punto de vista que la guerra contra el capitalismo
tiene que ser al mismo tiempo una guerra contra todas las instituciones
de poder político, ya que históricamente la explotación
económica siempre ha ido de la mano de la opresión política
y social. La explotación del hombre por el hombre y la dominación
de unos sobre otros son inseparables, y la una condiciona la otra"
[Anarcosindicalismo].
Dentro de este contexto hay diferencias entre los anarquistas. Las
principales son entre los anarquistas individualistas y los socialistas,
aunque los sistemas económicos que cada grupo desea no sean
mutualmente exclusivos. De los dos, los anarquistas socialistas siempre
han sido la gran mayoría, estando el anarquismo individualista
limitado principalmente a los Estados Unidos. Además, los anarquistas
tienen ideas diferentes sobre el sindicalismo, el pacifismo, "el
estilo de vida", los derechos de los animales y muchas otras
ideas, pero estas, aunque importantes, son solo diferentes aspectos
del anarquismo. Mas allá de ciertas ideas claves, el movimiento
anarquista (como la vida misma) está en un constante estado
de cambio, discusión y raciocinio, como es de esperar en un
movimiento que valora tan alto la libertad.
Poniendo las cartas sobre la mesa, los autores de este tratado se
sitúan firmemente en la categoría del anarquismo "social".
Lo cual no significa que ignoremos ideas importantes asociadas con
el anarquismo individualista, solo que pensamos que el anarquismo
social es más apropiado a la sociedad moderna, que crea una
base mas sólida para la libertad individual, y que refleja
mejor el tipo de sociedad en la cual nos gustaría vivir.
A.3.1 ¿Cuáles son las diferencias entre los anarquistas
individualistas y los socialistas?
Al mismo tiempo que existe la tendencia de individuos en ambos campos
de afirmar que las proposiciones del campo contrario nos llevarían
a la creación de una forma de estado, las diferencias entre
los anarquistas socialistas y los individualistas no son tan grandes.
Ambos están en contra del estado, la autoridad y el capitalismo.
Las mayores diferencias son dos.
La primera se refiere a los medios de acción aquí y
ahora. Los individualistas generalmente prefieren la educación
y la creación de instituciones alternativas, tales como mutualidades
bancarias, uniones, comunas etc. Generalmente apoyan las huelgas y
otras formas de protesta social no violenta. Son primariamente evolucionistas,
no revolucionarios, y no les gusta la táctica de los anarquistas
socialistas de la acción directa para crear situaciones revolucionarias.
La mayoría de los anarquistas socialistas reconocen la necesidad
de la educación y la creación de alternativas, pero
no están de acuerdo en que esto solo basta. No creen que el
capitalismo pueda ser reformado a plazos hacia la anarquía,
aunque no ignoren la importancia de las reformas en la lucha social.
La segunda diferencia importante tiene que ver con la forma de economía
anarquista que proponen. Los individualistas prefieren un sistema
de distribución basado en el mercado y los socialistas un sistema
basado en el uso. Ambos están de acuerdo que los derechos de
usufructo deben reemplazar los derechos de propiedad, pero el individualista
niega que ello deba incluir el producto de la labor del trabajador.
Además, ellos aceptan que la gente pueda vender los medios
de producción que han usado, si así lo desean. Si los
medios de producción, digamos la tierra, no están en
uso, son regresados a la propiedad común y están a disposición
de otros para su uso. Ellos creen que este sistema, llamado mutualismo,
resultará en el control de la producción por los trabajadores
y el fin de la explotación y la usura capitalista.
La segunda diferencia es muy importante. El individualista teme ser
forzado a unirse a una colectividad y perder de esa manera su libertad
de intercambiar libremente con otros. Sin embargo, los anarquistas
socialistas siempre han reconocido la necesidad de la colectivización
voluntaria. Si la gente desea trabajar por su cuenta, esto no constituye
un problema. Además, un colectivo existe únicamente
en beneficio de los individuos que lo forman; es el medio por el cual
la gente coopera para satisfacer sus necesidades comunes. Por lo tanto,
todos los anarquistas recalcan la importancia del libre acuerdo como
base de la sociedad anarquista. " En una comunidad libre, el
colectivismo puede venir solamente a través de la presión
de las circunstancias, no a través de una imposición
desde arriba sino por medio de un movimiento libre y espontáneo
desde abajo" [Bakunin on Anarchism p.200].
Si los individualistas desean trabajar por su cuenta y hacer comercio
con otros, los anarquistas sociales no tienen reparos. No obstante,
si en nombre de la libertad desean reivindicar derechos de propiedad
para así explotar la labor de otros, los anarquistas socialistas
rápidamente resistirían este intento de recrear el estatismo
en nombre de la "libertad". Los anarquistas no respetamos
la "libertad" de ser un mandamás. Como señala
Luigi Galleni en The End of Anarchism?: "No menos sofista es
la tendencia de aquellos que, bajo la cómoda cubierta del anarquismo
individualista, darían la bienvenida a la idea de la dominación...
Los heraldos de la dominación pretenden practicar el individualismo
en nombre de sus egos, sobre los egos obedientes, resignados o inertes
de los demás."
Es más, para los anarquistas sociales, la idea de que los medios
de producción puedan ser vendidos supone que la propiedad privada
podría ser reintroducida en una sociedad anarquista. Lo cual,
muy probablemente, "abre... el camino para reconstruir, bajo
el título de 'defensá, todas las funciones del Estado"
[Piotr Kropotkin, Revolutionary Pamphlets, p.297].
Ben Tucker, el anarquista más influenciado por las ideas del
mercado libre, también se encaró con los problemas asociados
con todas las escuelas del individualismo abstracto, en particular,
la aceptación de las relaciones sociales autoritarias como
una expresión de "libertad". Como dijo Albert Meltzer,
esto puede tener repercusiones estatistas ya que "la escuela
de Benjamin Tucker, en virtud de su individualismo, aceptaba la necesidad
de una policía para romper huelgas y así garantizar
la "libertad" del patrón. Esta escuela de los llamados
Individualistas acepta... la necesidad de una fuerza policíaca,
de ahy un gobierno, y la principal definición del anarquismo
es no gobierno" [Anarchism: Arguments for and Against, p. 8].
Este problema puede ser "circundado" aceptando, como Proudhon
(fuente de las ideas mutualistas de Tucker), la necesidad de cooperativas
para gestionar los lugares de trabajo no-artesanos. Y mientras que
los individualistas atacan la "usura", ignoran el problema
de la acumulación de capital, que desboca en barreras naturales
a la entrada en los mercados y así crea de nuevo la usura bajo
nuevas formas (ver la Sección C.4 "?Por qué el
mercado termina siendo dominado por las grandes empresas?).
Por consiguiente, un "mercado libre" en la banca, como abogaba
Tucker, terminaría con el dominio de unos pocos bancos grandes,
con un directo interés económico en apoyar el capitalismo
mas bien que ser una inversión cooperativa. La única
solución realista de este problema sería el asegurar
la propiedad y la gestión comunal de la banca, como deseaba
Proudhon originalmente.
Es este reconocimiento de los desarrollos dentro de la economía
capitalista lo que hace que los anarquistas socialistas rechacen el
anarquismo individualista a favor de la comunalización y la
descentralización de la producción por medio de las
asociaciones libres y el trabajo en cooperativa. (Para más
discusión sobre las ideas de los anarquistas individualistas,
ver la Sección G - "?El anarquismo individualista tiene
algo en común con el capitalismo?")
A.3.2
¿Hay diferentes clases de anarquistas sociales?
Si. El anarquismo social abarca tres tendencias principales: colectivismo,
comunismo y sindicalismo. Las diferencias no son muy grandes y simplemente
son diferencias de estrategia. Los colectivistas y los comunistas
comparten un firme compromiso con la propiedad comunitaria de los
medios de producción y rechazan la idea de que estos puedan
"venderse" por quienes los usan. La razón, como se
dijo anteriormente, es que si esto pudiera hacerse, el capitalismo
y el estatismo recobrarían un asidero en una sociedad libre.
La diferencia mayor entre los colectivistas y los comunistas es sobre
la cuestión del "dinero" después de la revolución.
Los anarco-comunistas consideran la abolición del dinero esencial,
mientras que los anarco-colectivistas consideran el fin de la propiedad
privada de los medios de producción como la clave.
La mayor parte de los anarco-colectivistas opinan que, con el tiempo,
según aumenta la producción y el sentimiento comunitario
se afinca, el dinero desaparecerá. Ambos están de acuerdo
en que, al final, la sociedad se regirá según la máxima
"De cada uno según sus habilidades, a cada uno según
sus necesidades". Simplemente no están de acuerdo en lo
rápido que pueda llegar esto.
El sindicalismo es la otra forma principal del anarquismo socialista.
Los anarco-sindicalistas, como otros sindicalistas, quieren crear
un movimiento de uniones industriales basado en las ideas anarquistas.
Por lo tanto abogan por uniones descentralizadas, federadas que utilizan
la acción directa para conseguir reformas bajo el capitalismo
hasta que sean lo suficientemente fuertes para derrocarlo.
Así pues, incluso bajo el capitalismo, los anarco-sindicalistas
buscan crear "asociaciones libres de productores libres".
Creen que esas asociaciones servirían como "escuelas prácticas
del anarquismo" y toman muy en serio el consejo de Bakunin que
las organizaciones obreras deben crear "no solo las ideas sino
también los hechos del futuro mismo" en el período
pre-revolucionario.
Los anarco-sindicalistas, al igual que todos los anarquistas, "están
convencidos de que un orden económico socialista no puede ser
creado por medio de decretos y estatutos de un gobierno, sino solamente
por la colaboración solidaria de los trabajadores manuales
e intelectuales en cada rama de la producción; es decir, a
través de la toma de la gestión de todas las empresas
por los productores mismos de tal forma que los grupos individuales,
las plantas, y las ramas de la industria sean miembros independientes
del organismo económico general y sistemáticamente emprendan
la producción y distribución de los productos en el
interés de la comunidad basada en mutuos acuerdos libres"
[Rudolf Rocker, Anarcosindicalismo p. 94].
La diferencia entre los sindicalistas y los otros anarquistas sociales
es poca y solo ronda el tema de las uniones anarcosindicalistas. Los
colectivistas y los comunistas creen que las organizaciones sindicales
serán creadas por los trabajadores en la lucha, y por lo tanto
consideran el fomento del "espíritu de revuelta"
mas importante que el crear uniones sindicalistas y esperar que los
trabajadores se unan a ellas. Tampoco dan tanta importancia a los
puestos de trabajo, considerando que las luchas dentro de ellos son
de igual importancia que otras luchas contra la jerarquía y
la dominación fuera del trabajo.
Los anarquistas comunistas y los colectivistas reconocen la necesidad
de unirse en organizaciones puramente anarquistas. Creen que es esencial
que los anarquistas trabajen juntos como anarquistas para aclarar
y diseminar sus ideas a los demás. Los sindicalistas a menudo
niegan la importancia de los grupos y federaciones anarquistas, aduciendo
que las uniones industriales revolucionarias se bastan en sí
mismas. Los sindicalistas creen que los movimientos anarquistas y
sindicales pueden fundirse en uno, pero la mayoría de los demás
anarquistas no están de acuerdo. Los no-sindicalistas señalan
la naturaleza reformista de las uniones y afirman que para mantener
las uniones sindicalistas revolucionarias, los anarquistas tienen
que trabajar dentro de ellas. La mayoría de los no-sindicalistas
consideran la fusión del anarquismo con las uniones una fuente
potencial de confusión que llevaría a ambos movimientos
a fallar en sus respectivos campos de trabajo.
En la práctica, pocos anarco-sindicalistas rechazan totalmente
la necesidad de una federación anarquista, mientras que pocos
anarquistas son totalmente anti-sindicalistas. Por ejemplo, Bakunin
inspiró ideas anarco-comunistas y anarco-sindicalistas, y anarco-comunistas
como Kropotkin, Malatesta, Berkman y Goldman simpatizaron con el movimiento
y las ideas anarco-sindicalistas.
A.3.3 ¿Qué clases de eco-anarquismo
hay?
La importancia de las ideas anarquistas como solución a la
crisis ecológica es un tema común a casi todas las formas
de anarquismo actuales. Esta tendencia se remonta al importantísimo
trabajo de Piotr Kropotkin cuando dice que la sociedad anarquista
se basaría en la confederación de comunidades que unirían
el trabajo manual y el intelectual así como la industria y
la agricultura. [ver Campos, Fabricas Y Talleres]. La idea de una
economía en la cual "Lo Pequeño Es Bello"
fue propuesta casi 100 años antes de que fuese adoptada por
lo que se llamaría el movimiento "verde". Asimismo,
en El Apoyo Mutuo Kropotkin documentó como la cooperación
dentro de las especies y entre ellas y su entorno es a menudo más
beneficial que la competición. La obra de Kropotkin, junto
con la de William Morris, los hermanos Reclus (ambos geógrafos
de fama mundial, como Kropotkin), y muchos otros sentó las
bases del interés del anarquismo en los problemas ecológicos
de hoy.
El motivo eco-anarquista dentro del movimiento tiene dos principales
focos: La ecología social y el anarquismo "primitivista".
La ecología social está asociada con las ideas y la
obra de Murray Boochkin, que ha escrito sobre ecología y anarquismo
desde los años 1950 y ha sido, más que nadie, la persona
que ha puesto la ecología en el corazón del anarquismo.
El anarquismo "primitivista" está asociado con una
gama de revistas, la mayoría basadas en los EEUU, tales como
The Fifth State, que hacen hincapié en la naturaleza anti-ecológica
del capitalismo y adoptan una posición francamente anti-tecnológica
y anti-civilización. Generalmente son hostiles a la ecología
social, la cual ven como incapaz de llegar al fondo del problema,
la "sociedad industrial" moderna; y creen que el deseo de
parte de la ecología social de retener ciertos tipos de tecnología
resultará en el nuevo crecimiento de la "civilización"
que nos destruirá a nosotros y al planeta.
La ecología social localiza las raíces de la crisis
ecológica en las relaciones de dominio entre la gente. La dominación
de la naturaleza es vista como un producto de la dominación
dentro de la sociedad. Por ello los ecologistas sociales consideran
esencial el atacar a la jerarquía, no a la civilización
como tal. Además, la ecología social considera el uso
de la tecnología apropiada esencial para liberar a la humanidad
y al planeta. Al estar en contra de la tecnología en sí,
le gente emplearía todo su tiempo trabajando, y así
las estructuras jerárquicas se desarrollarían de nuevo.
Finalmente, está la "ecología profunda" que,
debido a su naturaleza bio-céntrica, es rechazada por muchos
anarquistas como anti-humana. Hay pocos anarquistas que piensan que
la gente, como humanos, son la causa de la crisis ecológica,
como parecen sugerir muchos ecologistas de profundidad. Por ejemplo,
Murray Boochkin ha sido particularmente muy vocal en su criticismo
de la ecología profunda y las ideas anti-humanas a menudo asociadas
a ello. Casi todos los anarquistas sostienen que no es la gente, sino
el sistema la causa del problema, y que solo la gente puede cambiarlo.
La ecología profunda, en particular la organización
EARTH FIRST! (EF!), ha cambiado considerablemente con el tiempo, y
EF! tiene hoy día una estrecha relación con la unión
sindicalista Industrial Workers Of The World (IWW). Aunque la ecología
profunda no es una rama del eco-anarquismo, comparte muchas ideas
y está ganando aceptación por parte de los anarquistas
a medida que EF! rechaza sus ideas misantrópicas y comienza
a ver que la jerarquía, no la raza humana, es la causa del
problema.
A.3.4
¿El anarquismo es pacifista?
Aunque muchos anarquistas rechazan la violencia y proclaman el pacifismo,
el movimiento no es esencialmente pacifista. Sin embargo, una línea
pacifista siempre ha existido en el anarquismo, siendo Leon Tolstoy
su principal exponente. No obstante, la mayoría de los anarquistas
apoyan el uso de la violencia revolucionaria, ya que la fuerza física
será necesaria para derrocar el poder establecido y repeler
la agresión estatal. El problema de la violencia tiene relativamente
poca importancia para los anarquistas, ya que no la glorifican y opinan
que debe mantenerse a un mínimo. Como dijo Alexander Berkman,
los que acentúan la violencia son aquellos que creen que "es
igual que si nos arremangamos para trabajar y a esto lo consideramos
el trabajo". Al contrario, "el aspecto bélico de
la revolución es simplemente el arremangarse. El trabajo real
viene después" [ABC Del Comunismo Anárquico].
No obstante, los anarquistas son anti-militaristas y se oponen a las
guerras capitalistas, siendo a menudo encarcelados por sus actividades.
Emma Goldman y Alexander Berkman fueron arrestados y deportados de
los EEUU por organizar una Liga Anti-Conscripción en 1917.
El sindicato anarcosindicalista IWW fué aplastado por una ola
de represión gubernamental debido a la amenaza que su organización
y su mensaje contra la guerra presentaban a las poderosas élites
que estaban a favor de la guerra.
El atractivo del pacifismo para los anarquistas está claro.
La violencia ES autoritaria y coercitiva, así pues su uso parece
contradecir los principios anarquistas. Muchos anarquistas que no
son estrictamente pacifistas están de acuerdo con los anarquistas
pacifistas cuando dicen que la violencia es a menudo contraproducente,
enajenando al pueblo y dándole al estado una excusa para reprimir
el movimiento. Todos los anarquistas apoyan la acción directa
no-violenta y la desobediencia civil, que muchas veces presentan un
camino mejor hacia el cambio radical. Muchos anarquistas, como Noam
Chomsky y Paul Goodman han sido figuras claves del movimiento pacifista.
Sin embargo, son raros los anarquistas puramente pacifistas. La mayoría
acepta el uso de la violencia como un mal necesario y abogan por su
mínimo uso. Todos están de acuerdo en que una revolución
que institucionaliza la violencia simplemente volverá a crear
el estado bajo una nueva forma. Ellos dicen, sin embargo, que no es
autoritario el destruir la autoridad o usar la violencia para resistir
a la violencia. Por lo tanto, aunque muchos anarquistas no sean pacifistas,
casi todos rechazan la violencia excepto en defensa propia.
A.3.5
¿Qué es el anarco-feminismo?
Aunque la oposición al estado y todas las formas de autoridad
tuvieron una fuerte voz entre las primeras feministas del siglo XIX,
el movimiento feminista más reciente que empezó en los
1960s fué fundado sobre la práctica anarquista. De ahí
viene el término anarco-feminista, refiriéndose a las
mujeres anarquistas que actúan dentro de los más amplios
movimientos feministas y anarquistas para recordarles sus principios.
Anarquismo y feminismo siempre han estado estrechamente relacionados.
Muchas notables feministas han sido también anarquistas, incluyendo
la pionera Mary Wollstonecraft (autora de A Vindication of the Rights
of Woman), la comunera Louise Michel, y esa infatigable campeona de
la libertad de la mujer, Emma Goldman. Freedom, el periódico
anarquista más antiguo del mundo, fué fundado por Charlotte
Wilson en 1886. Además, todos los grandes pensadores anarquistas
(menos Proudhon) apoyaron la igualdad de la mujer. El movimiento "Mujeres
Libres" de España durante la revolución es un ejemplo
clásico de mujeres anarquistas organizándose para defender
sus libertades básicas y crear una sociedad basada en la igualdad
de la mujer. (Ver The Free Women of Spain de Martha Ackelsberg para
más detalles sobre esta importante organización).
Cathy Levine señaló que en los años 60, "grupos
independientes de mujeres comenzaron ... a crear ... organizaciones
similares a aquellas de los anarquistas de muchas décadas y
regiones. No fué accidental tampoco."
No es un accidente porque, como han dicho eruditas feministas, las
mujeres son las primera víctimas de la sociedad jerárquica,
que se cree comenzó con el auge del patriarcado y las ideologías
de dominación ya tarde en la era Neolítica. Marilyn
French alega [en Beyond Power] que la primera estratificación
social de importancia en la raza humana ocurrió cuando los
hombres empezaron a dominar a las mujeres, convirtiéndose ellas
en efecto en una clase social "más baja" e "inferior".
Peggy Kornegger ha llamado la atención sobre los fuertes lazos
que hay entre el feminismo y el anarquismo, tanto en la teoría
como en la práctica. "La perspectiva feminista radical
es casi puro anarquismo," escribe ella. "La teoría
básica postula que la familia nuclear es la base de todos los
sistemas autoritarios. La lección que el niño aprende
... es obedecer la gran voz anónima de la autoridad. Graduarse
de la niñez a la edad adulta es convertirse en un autómata
total, incapaz de dudar o incluso de pensar con claridad."
Las anarco-feministas señalan que los rasgos y valores autoritarios,
por ejemplo la dominación, la explotación, la agresividad,
la competición, la desensibilización etc., son altamente
valorados en las civilizaciones jerárquicas y son tradicionalmente
calificados como "masculinos". En contraste, los rasgos
y valores no autoritarios tales como la cooperación, el compartir,
la compasión, la sensibilidad, el calor humano etc., son tradicionalmente
vistos como "femeninos" y son así devaluados. Las
eruditas feministas han rastreado este fenómeno al desarrollo
de las sociedades patriarcales al comienzo de la Edad de Bronce y
a la conquista de sociedades cooperativas, "orgánicas"
en las que los rasgos y los valores "femeninos" prevalecían
y eran respetados. Después de estas conquistas, tales valores
llegaron a ser vistos como "inferiores", especialmente por
los hombres, ya que los hombres estaban encargados de la dominación
y la explotación bajo la patriarquía. (Ver por ejemplo
Riane Eisler, The Chalice and the Blade; Elise Boulding, The Underside
of History). De ahí que las anarco-feministas se hayan referido
a la creación de una sociedad anarquista, no-autoritaria, basada
en la cooperación, el compartir, el apoyo mutuo, etc., como
la "feminización de la sociedad."
Las anarco-feministas han notado que "feminizar" la sociedad
no puede ser logrado sin la democracia directa ni la descentralización.
Esto se debe a que los valores y tradiciones patriarcal-autoritarios
que desean derrocar están encarnados y son reproducidos en
las jerarquías. Así pues el feminismo supone descentralización,
que a su vez supone democracia directa. Muchas feministas así
lo han reconocido, según se refleja en sus experimentos con
formas colectivas de organizaciones feministas que eliminan la estructura
jerárquica y las formas competitivas de tomar decisiones. Algunas
feministas han dicho incluso que las organizaciones de democracia
directa son específicamente formas políticas femeninas
[ver e.g. Nancy Hartsock, "Feminist Theory and the Development
of Revolutionary Strategy" en la obra de Zeila Eisenstein, ed.,
Capitalist Patriarchy and the Case for Socialist Feminism, pp 56-77].
Al igual que todos los anarquistas, los anarco-feministas reconocen
que la auto-liberación es la llave para la igualdad de la mujer
y por consiguiente, para la libertad.
El anarco-feminismo trata de mantener al feminismo fuera de la influencia
de y la dominación por ideologías autoritarias tanto
de la derecha como de la izquierda. Propone la acción directa
y la autosuficiencia en lugar de campañas reformistas de masas
favorecidas por el movimiento feminista "oficial", con su
creación de organizaciones jerárquicas y centralizadas
y su ilusión de que el que haya más jefas, políticas
y soldados mujeres es un paso hacia la "igualdad". Las anarco-feministas
señalarían que la llamada "ciencia empresarial"
que las mujeres tienen que estudiar para llegar a ser gerentes en
las empresas capitalistas es principalmente un conjunto de técnicas
para controlar y explotar a los trabajadores en las jerarquías
corporativas, mientras que "feminizar" la sociedad requiere
la eliminación de la esclavitud asalariada capitalista y la
dominación por la directiva en su totalidad. Las anarco-feministas
se dan cuenta de que el aprender a ser una buena explotadora no es
un paso hacia la igualdad.
Las anarco-feministas tienen mucho que contribuir a nuestro entendimiento
de los orígenes de la crisis ecológica en los valores
autoritarios de la civilización jerárquica. Por ejemplo,
un número de eruditas feministas han discutido que la dominación
de la naturaleza ocurrió paralela a la dominación de
la mujer, que ha sido identificada con la naturaleza a través
de la historia (ver e.g. Carline Merchant, The Death of Nature, 1980).
Las mujeres y la naturaleza son ambas las víctimas de la obsesión
por el control que caracteriza la personalidad autoritaria. Por eso
un número creciente de ecologistas radicales y feministas van
reconociendo que las jerarquías tienen que ser desmanteladas
para lograr sus fines respectivos.
A.4
¿Quiénes son los anarquistas principales?
Aunque Gerard Winstanley (The Law of Freedom, 1652) y William Godwin
(Ensayo sobre la Justicia Política 1793) hubiesen empezado
a exponer la filosofía del anarquismo en los siglos 17 y 18,
hubo que esperar hasta la segunda mitad del siglo 19 para que ver
surgir el anarquismo como teoría coherente con un programa
sistemático y desarrollado.
Este trabajo fue comenzado principalmente por cuatro personas - un
Alemán Max Stirner (1806-1856), un Francés , Pierre-Joseph
Proudhon (1809-1865), y dos rusos, Mikhail Bakunin (1814-1876) and
Piotr Kropotkin (1842-1921). Ellos tomaron las ideas en circulación
común dentro de las secciones de la población obrera
y las expresaron en forma escrita. Nacido en la atmósfera de
la filosofía romántica alemana el anarquismo de Stirner
(expuesto en Der Einzige und sein Eigentum) fue una forma extrema
de individualismo o egotismo que colocaba al individuo único
antes de todo - el estado, la propiedad, la ley o el deber. Sus ideas
siguen siendo una piedra angular del anarquismo.
Stirner atacó tanto al capitalismo como al socialismo de estado,
construyendo las fundaciones del anarquismo tanto individualista como
comunista por su crítica egoísta del capitalismo y el
estado que lo sostiene. En lugar de capitalismo Stirner propone una
'unión de egoistas' - asociaciones libres de individuos únicos
que colaboran como iguales para llevar al máximo su libertad
y satisfacer sus deseos (incluyendo los deseos emocionales de solidaridad,
o 'comercio' como lo nombró Stirner). El individualismo, por
definición, no incluye ningún programa concreto para
cambiar las condiciones sociales. Eso fue atentado por Pierre-Joseph
Proudhon, el primero que se describió públicamente como
anarquista.
Sus teorías de mutualismo y federalismo tuvieron una influencia
profunda en el crecimiento del anarquismo como movimiento de masas
y describió con claridad como un mundo anarquista funcionaría
y sería coordinado. Las ideas de Proudhon constituyen la fuente
inmediata del anarquismo tanto social como individualista con cada
aspecto dando importancia a aspectos diferentes del mutualismo.
Las obras principales de Proudhon incluyen ¿Qué es la
propiedad?, Sistema de Contradiciones Economicas y De la Capacidad
Política de la Clase Obrera. Mikhail Bakunin es la figura central
en el desarrollo de las ideas y del activismo anarquista moderno y
dio recalcó el papel del colectivismo, la insurrección
de las masas y la revuelta espontanea en la creación de una
sociedad libre y sin clases sociales. También dio importancia
a la naturaleza social de la humanidad y la individualidad rechazando
el individualismo abstracto del liberalismo como la negación
de la libertad. Sus ideas fueron dominantes durante el siglo 20 dentro
de grandes secciones del movimiento radical obrero. Muchas de sus
ideas son casi iguales a lo que se llamaría más tarde
el sindicalismo. Bakunin influyó muchos movimientos sindicalistas
- sobre todo en España donde se realizó una revolución
social anarquista fundamental. Sus obras incluyen Dios y el Estado,
The Paris Commune y The Idea of the State, entre otras.
Bakunin on Anarchism, preparado por Sam Dolgoff es una colección
excelente de sus escritos más importantes. Piotr Kropotkin,
científico de formación, hizo un detallado y sofisticado
análisis anarquista de las condiciones modernas relacionadas
con una receta completa para la sociedad futura - anarco comunismo
- que continua siendo la teoría de más crédito
entre los anarquistas. Identificó el apoyo mutuo como la mejor
manera por la cual los individuos pueden desarrollarse y crecer indicando
que la competición entre la humanidad (y otros especies) no
era, a menudo, en los mejores intereses de los interesados. Sus obras
principales incluyen El Apoyo Mutuo, La Conquista del Pan, Campos,
Fabricas y Talleres, La Ciencia Moderna y el Anarquismo, Act for Yourself,
The State: Its Historic Role, y muchas otras.
Las variadas teorías propuestas por estos "fundadores
anarquistas' no son, sin embargo, mutualmente exclusivas, están
interrelacionadas de muchas maneras y hasta cierto punto se refieren
a diferentes niveles de la vida social. El individualismo se relaciona
muy de cerca con la conducta de nuestras vidas privadas: simplemente
reconociendo la unicidad y la libertad de los demás y formando
uniones con ellos podemos proteger y llevar al máximo nuestra
propia unicidad y libertad; el mutualismo trata de nuestras relaciones
más generales con los otros: al trabajar juntos mutualmente
aseguramos que no trabajamos para otros. La producción anarquista
sería colectivista con la población trabajando unida
para su propia beneficio común y en el más amplio mundo
social y político se tomarían las decisiones comunalmente.
Por supuesto las ideas anarquistas no se cesaron de desarrollarse
cuando murió Kropotkin. Ni son simplemente el producto de cuatro
hombres.
El anarquismo es por naturaleza una teoría evolutiva con muchos
pensadores y activistas. Entre los muchos anarquistas que se podrían
mencionar aquí mencionaremos solamente unos. En los EE-UU Emma
Goldman y Alexander Berkman fueron dos de los pensadores y activistas
anarquistas más importantes . Goldman unió el egoismo
de Stirner y el comunismo de Kropotkin para crear una teoría
apasionada y poderosa que combinó lo mejor de los dos. También
puso al anarquismo en el centro de la teoría y la práctica
feminista ( ver Anarchism and Other Essays y Red Emma Speaks). Alexander
Berkman, compañero de toda la vida de Emma produjo una introducción
clásica de las ideas anarquistas llamado What is Communist
Anarchism? (también conocido como El ABC del Comunismo Anárquico).
El y Goldman fueron expulsados por el gobierno de los EE.UU a Rusia
después de la revolución de 1917 porque se les consideraba
como demasiado peligrosos para permitirlos quedarse en la tierra de
libertad. Italia, con su poderoso y dinámico movimiento anarquista
ha producido unos de los mejores escritores. Errico Malatesta pasó
más de 50 años luchando por el anarquismo a través
del mundo y sus escritos son unos de los mejores en la teoría
anarquista. (ver Anarchy o The Anarchist Revolution y Malatesta: Life
and Ideas los dos editados por Vernon Richards). Luigi Galleani produjo
un anarquismo comunista a la vez poderoso y en contra de la organización
que proclamó que, 'El comunismo es simplemente la fundación
económica por la cual el individuo disfruta de la oportunidad
de regularse y hacer sus funciones' (The End Of Anarchy?). Camillo
Berneri, antes de ser asesinado por los comunistas durante la revolución
española continuó la tradición honorable del
anarquismo crítico y practico asociado con el anarquismo italiano.
En cuanto al anarquismo individualista el 'rey' sin duda fue Benjamin
Tucker. En su Instead of a Book utilizó su intelecto y humor
para atacar a todos los que consideró como enemigos de la libertad
(en su mayoría capitalistas pero también algunos anarquistas
sociales). Más recientemente, Noam Chomsky (Deterring Democracy,
Necessary Illusions, World Orders, Old and New y muchos otros) y Murray
Bookchin (Post-Scarcity Anarchism, The Ecology of Freedom, Towards
an Ecological Society, y Remaking Society, entre otros) han puesto
el movimiento social anarquista al frente de la teoría y el
análisis político. La obra de Bookchin ha puesto el
anarquismo en el centro del pensamiento ecológico y ha sido
una amenaza constante contra aquellos que quieren mistificar o corromper
el movimiento creador de una sociedad ecológica. Colin Ward
en Anarchy in Action y en otros escritos ha puesto de actualidad El
Apoyo Mutuo de Kropotkin documentando la naturaleza anarquista de
la vida diaria incluso dentro del capitalismo. Su trabajo sobre el
alojamiento ha recalcado la importancia del apoyo mutuo colectivo
y la gerencia social del alojamiento contra los dos males de la privatización
y la nacionalización.
Podríamos continuar; hay muchos otros escritores que podríamos
mencionar. Pero aparte de esos, hay miles de militantes anarquistas
'ordinarios' que nunca han escrito libros pero cuyo sentido común
y su activismo han estimulado el espíritu de rebeldía
dentro de la sociedad y ayudan a construir el nuevo mundo en el caparazón
del viejo. Como dijo Kropotkin, 'el anarquismo se originó dentro
del pueblo y preservará su vitalidad y fuerza creativa mientras
exista un movimiento popular'.
A.5
Algunos ejemplos de "anarquismo en acción"
El anarquismo más que nada trata de los esfuerzos de millones
de revolucionarios que han cambiado el mundo durante los dos últimos
siglos. Discutiremos aquí algunos de los momentos cumbres del
movimiento, todos ellos de naturaleza profundamente anti-capitalista.
El anarquismo trata de cambiar el mundo radicalmente, no simplemente
hacer el presente sistema menos inhumano, por medio del fomento de
las tendencias anarquistas existentes. Aunque una revolución
puramente anarquista no ha ocurrido aún, han habido varias
de carácter y niveles de participación elevadamente
anarquista. Y aunque todas hayan sido destruidas, en cada caso ha
sido ha manos de fuerzas externas (apoyadas ya bien por comunistas
ya bien por capitalistas), no debido a problemas internos del anarquismo.
Estas revoluciones, a pesar de no haber sobrevivido frente a fuerzas
aplastantes, constituyen una inspiración para los anarquistas
y son prueba de que el anarquismo es una teoría social viable
que puede ponerse en práctica a gran escala.
Es importante señalar que estos ejemplos son experimentos sociales
de amplia escala y no suponen que ignoremos la corriente oculta de
la práctica anarquista que existe en la vida cotidiana, inclusive
bajo el capitalismo. Piotr Kropotkin (en El Apoyo Mutuo) y Colin Ward
(en Anarchy in Action) han documentado las muchas maneras en las que
el pueblo común, generalmente desconociendo el anarquismo,
ha laborado unido en igualdad para solucionar sus propios problemas.
Como dice Colin Ward, "una sociedad anarquista, una sociedad
que se organiza sin autoridad, siempre ha existido, como la semilla
bajo la nieve, enterrada bajo el peso del estado y de su burocracia,
del capitalismo y su derroche, sus privilegios y sus injusticias,
su nacionalismo y sus lealtades suicidas, sus diferencias religiosas
y su separatismo supersticioso" [Anarchy in Action, p.14].
El anarquismo no trata solamente de una sociedad futura, trata también
de la lucha que ocurre hoy. No es una condición sino un proceso
que creamos con nuestro activismo y auto-liberación.
Sin embargo, hacia los años 60, muchos comentaristas desecharon
el movimiento anarquista como cosa pasada. No solamente habían
sido destruidos por el fascismo los movimientos anarquistas europeos,
sino que además durante la postguerra su recuperación
fue impedida, por un lado, por el capitalismo occidental, y por otro
por el oriente leninista. Durante éste mismo período,
el anarquismo fue reprimido en los EEUU, América Latina, China,
Korea (donde una revolución social de contenido anarquista
fue aplastada antes de la guerra de Korea) y Japón. Incluso
en algún que otro país que escapó lo peor de
la represión, la combinación de la Guerra Fría
y el aislamiento internacional vió a los sindicatos libertarios,
tales como la SAC de Suecia convertirse en reformistas.
Pero también los años 60 fueron una década de
lucha renovada, y por todo el mundo la 'Nueva Izquierda volvió
sus ojos hacia el anarquismo, como también hacia otras direcciones,
buscando sus ideas. Muchas de las figuras principales de la explosión
masiva de Mayo de 1968 en Francia se consideraban anarquistas. Aunque
estos movimientos degeneraron, dieron lugar a otros que mantuvieron
el ideal vivo y empezaron a formar nuevos movimientos. La muerte de
Franco en 1975 dió lugar a un renacimiento masivo del anarquismo
en España, con más de 500,000 personas asistiendo a
la primera reunión de la CNT del post-Franquismo. El retorno
a una democracia limitada en algunos países latinoamericanos
al final de los 70 y durante los 80 permitió el crecimiento
del anarquismo allí. Finalmente, al final de los 80, fueron
los anarquistas los que dieron los primeros golpes contra la URRS
leninista, teniendo lugar en Moscú, en 1987, la primera manifestación
anarquista desde el 1928.
Hoy el movimiento anarquista, aunque todavía frágil,
organiza cientos de miles de revolucionarios en muchos países.
España, Suecia e Italia tienen movimientos libertarios que
cuentan con más de 250,000 afiliados entre ellas. Casi todos
los demás países europeos tienen varios miles de anarquistas
activos. Grupos anarquistas han hecho su aparición por primera
vez en otros países, incluyendo Nigeria y Turquía. En
Sur América el movimiento ha tenido una asombrosa recuperación.
Un página de contactos circulada por el grupo venezolano Correo
A enlista más de 100 organizaciones en casi todos los países.
Quizás la recuperación está ocurriendo más
lentamente en Norte América, pero aquí también,
todas las organizaciones libertarias están creciendo notablemente.
Según se acelera este crecimiento, muchos más ejemplos
de anarquía en acción serán creados y más
y más personas tomarán parte en organizaciones y actividades
anarquistas.
No obstante, es importante señalar ejemplos masivos del anarquismo
operando a gran escala para poder evitar las falsas acusaciones de
"utopianismo". Como la historia está escrita por
los vencedores, estos ejemplos de anarquía en acción
son a menudo ocultados en libros oscuros. Raramente se mencionan en
las escuelas y universidades (o si se mencionan, se desvirtúan).
No es necesario decir que los pocos ejemplos que damos son eso, unos
pocos nada más.
El anarquismo tiene una larga historia en muchos países, y
no podemos atentar a documentar cada ejemplo, solo los que consideramos
más importantes. También lo sentimos si parecemos eurocentristas.
Debido a consideraciones de tiempo y espacio, hemos tenido que ignorar
Alemania (1919-21), Portugal (1974), la revolución mexicana,
los anarquistas de la revolución cubana, la lucha de los koreanos
contra el imperialismo japonés (y después el de los
EEUU y la Unión Soviética) durante y después
de la segunda guerra mundial, Hungría (1956), la rebelión
a finales de los 60 del "negarse a trabajar" (en particular
el "verano caliente" en Italia, 1969), la huelga de mineros
del Reino Unido (1984-85), la lucha contra el "Poll Tax"
en Gran Bretaña (1988-92), las huelgas en Francia en 1986 y
1995, el movimiento COBAS de Italia de los 80 y los 90, y muchas otras
grandes luchas en las que las ideas anarquistas de auto-gestión
anarquismo han estado comprometidas (ideas que generalmente nacen
del movimiento mismo, sin que los anarquistas jueguen necesariamente
el papel de "líder"). Para los anarquistas, las revoluciones
y las luchas populares son "festivales de los oprimidos",
cuando la gente común comienza a actuar por sí misma
y a cambiarse a sí mismos y al mundo.
A.5.1
La Comuna de París
La Comuna de París de 1871 jugó un importante papel
en el desarrollo del movimiento y de las ideas anarquistas. Bakunin
lo comentó en su día, "el socialismo revolucionario
(i.e. anarquismo) acaba de ensayar su primer golpe y demostración
práctica en la Comuna de París" [Bakunin on Anarchism,
p. 263].
La Comuna de París fue creada después de la derrota
de Francia a manos de Prusia en la guerra franco-prusiana. El gobierno
francés trató de mandar tropas para recuperar el cañón
de la Guardia Nacional Parisiense para evitar que cayera en manos
del pueblo. Los soldados se negaron a abrir fuego sobre la muchedumbre
burlona y apuntaron las armas contra sus oficiales. Esto ocurrió
el 18 de marzo. La Comuna comenzaba.
En las elecciones libres convocadas por la Guardia Nacional de París,
los ciudadanos eligieron un consejo formado por una mayoría
de Jacobinos y Republicanos y una minoría Socialista (Blanquistas
- socialistas autoritarios - la mayor parte, y seguidores de Proudhon).
El consejo proclamó la autonomía de París y su
desea de recrear Francia como una confederación de comunas
(i.e. comunidades). Dentro de la Comuna, los integrantes de consejo
podian ser revocados y se les pagaba un salaria average. Además,
tenían que dar cuentas al pueblo que los había elegido.
Está claro por qué este suceso se prendió en
la imaginación de los anarquistas - tiene grandes similaridades
con las ideas anarquistas. De hecho, el ejemplo de la Comuna de París
era en muchas maneras similar a cómo Bakunin había pronosticado
que la revolución ocurriría - una ciudad principal se
declararía autónoma, organizándose y dando ejemplo,
y exhortaría al resto del mundo a seguirla. (Ver "Carta
a Albert Richards" en Bakunin on Anarquism). La Comuna de París
inició el proceso de creación de una nueva sociedad,
organizada de abajo arriba.
Muchos anarquistas tuvieron un papel importante dentro de la Comuna,
por ejemplo Louise Michel, los hermanos Reclus, y Eugene Varlin (este
último asesinado en la consiguiente represión). Referente
a las reformas iniciadas por la Comuna, tales como la re-apertura
de los puestos de trabajo como cooperativas, los anarquistas pudieron
ver sus ideas de labor asociada comenzar a realizarse. En el llamamiento
de la Comuna al federalismo y a la autonomía, los anarquistas
ven su "organización social del futuro ... llevada a cabo
de abajo arriba, a través de la libre asociación o federación
de trabajadores, comenzando por las asociaciones, siguiendo a las
comunas, las regiones, las naciones, y finalmente culminando en una
gran federación internacional y universal" [Bakunin, ibid.,
p. 270].
Sin
embargo, para los anarquistas la Comuna se quedó corta. El
estado no fue abolido dentro de la Comuna,como lo había abolido
afuera. Los comuneros se organizaron "de manera Jacobina"
(usando las tajantes palabras de Bakunin). Como señaló
Piotr Kropotkin, no "rompieron con la tradición del estado,
de gobierno representativo, y no trataron de lograr dentro de la Comuna
esa organización de lo sencillo a lo complejo que había
inaugurado al proclamar la independencia y la libre federación
de comunas" [Fighting the Revolution, p. 16]. Además,
sus atentados de reforma económica no fueron lo suficientemente
lejos, no trataron de formar cooperativas en todos los puestos de
trabajo ni formar asociaciones de éstas cooperativas para la
coordinación y el apoyo mutuo mutuo en sus actividades económicas.
No obstante, como la ciudad estaba sitiada por el ejército
francés, se comprende que los comuneros pensaran en otras cosas.
En lugar de abolir el estado dentro de la comuna organizando federaciones
de asambleas democráticas de masas, como las "secciones"
parisinas de la revolución de 1789-93 (ver Great French Revolution
de Kropotkin), la Comuna de París mantuvo un gobierno representativo
y sufrió por ello. "En vez de actuar por su cuenta ...
el pueblo, confiando en sus gobernadores, les confió el mandato
de tomar la iniciativa" [Kropotkin, Revolutionary Pamphlets,
p.19], y así el consejo se convirtió en "el mayor
obstáculo a la revolución" [Bakunin, Op. Cit.,
p. 241].
El consejo se aisló más y más del pueblo que
lo eligió, haciéndose más y más inútil.
Al tiempo que su irrelevancia aumentaba, así también
sus tendencias autoritarias, llegando a crearse un "Comité
de Salud Pública" por la mayoría Jacobina, para
"defender" (por el terror) la " revolución".
El Comité se opuso a la minoría libertario-socialista
y fue afortunadamente ignorado en la práctica por el pueblo
de París que defendía su libertad contra el ejército
francés, que los atacaba en nombre de la civilización
capitalista y de la "libertad". El 1 de Mayo, las tropas
gubernamentales entraron en la ciudad, siguiendo siete días
de duras luchas callejeras. Pelotones de soldados y miembros de la
burguesía armados merodeaban por las calles, matando a mansalva.
Mas de 25,000 personas fueron muertas en la lucha callejera, muchas
asesinadas después de rendirse, y sus cadáveres fueron
enterrados en sepulturas comunes.
Para los anarquistas, las lecciones de la Comuna de París fueron
tres. Primero, una confederación de comunidades descentralizada
es la forma política necesaria para una sociedad libre. Segundo,
"No más hay razones para un gobierno dentro de la Comuna
que para un gobierno sobre ella" {Piotr Kropotkin, Fighting the
Revolution, p. 19]. Lo cual quiere decir que una comunidad anarquista
ha de ser basada en la confederación de barrios y asambleas
de trabajo cooperando libremente. Tercero, es críticamente
importante unificar las revoluciones política y económica
en una revolución social." Ellos trataron de consolidar
la Comuna primero, posponiendo la revolución social para más
tarde, mientras que la única forma de proceder era consolidar
la Comuna por medio de la revolución social!" [Kropotkin,
Op. Cit.,p. 19].
A.5.2
Los Mártires de Haymarket
La festividad socialista del Primero de Mayo, aunque en años
recientes secuestrada por los leninistas, originó con la ejecución
de cuatro anarquistas en Chicago en 1886 por organizar trabajadores
en la lucha por la jornada de ocho horas. La American Federation of
Labor había lanzado una llamada a la huelga para el 1 de mayo
de 1886, apoyando esta demanda. En Chicago los anarquistas eran la
fuerza principal en el movimiento sindical, y en parte como resultado
de su presencia, los sindicatos actuaron sobre esta llamada con las
huelgas del 1 de mayo. Se convocó un mitin para protestar la
brutalidad policial durante estas huelgas. (La policía había
atacado un piquete, matando a uno). Según se disolvía
el mitin, fue atacado por la policía. Una bomba fue arrojada
en medio de las fuerzas policiales, quienes abrieron fuego sobre la
multitud. Al final, todos los anarquistas conocidos fueron arrestados,
la policía bajo órdenes de "hacer las redadas primero
y consultar las leyes después" del procurador del estado.
Ocho anarquistas fueron juzgados por complicidad de asesinato. No
hubo ninguna pretensión de que ninguno de los acusados hubiesen
cometido ni planeado el bombazo. Por el contrario, se instruyó
al jurado que "La ley está siendo juzgada. La anarquía
está siendo juzgada. Estos hombres han sido seleccionados por
el Gran Jurado, y enculpados por ser líderes. No son más
culpables que los miles de sus seguidores. Señores del jurado;
hállenlos culpables, hagan un ejemplo de ellos, cuélguenlos
y salven nuestras instituciones, nuestra sociedad". El jurado
estaba formado por hombres de negocios y un pariente de uno de los
policías muertos, así pues, los acusadores fueron hallados
culpables. Siete de ellos sentenciados a muerte, uno a 15 años
de cárcel.
Una campaña internacional causó que dos de las sentencias
fueran conmutadas a cadena perpetua. De los cinco restantes, uno burló
al verdugo suicidándose la víspera de la ejecución.
Los cuatro restantes fueron ahorcados el 11 de noviembre de 1887.
Se les conoce en la historia laboral como los Mártires de Haymarket.
Albert Spies (uno de los mártires) se dirigió a la corte
después de haber sido condenado a muerte: "si creéis
que ahorcnádonos podéis acabar con el movimiento obrero
... el movimiento del cual los millones de oprimidos, los millones
que laboran en la miseria y la necesidad esperan su salvación
-- si ésta es vuestra opinión, entonces ahorcarnos!
Aquí pisoteáis una chispa, pero allí y allá,
detrás de vosotros, frente a vosotros, y por todas partes,
las llamas surgirán. Es un fuego subterráneo. No lo
podréis apagar". En su día, y en años posteriores,
este desafío al estado y al capitalismo ganaría miles
al anarquismo, particularmente en los propios EEUU.
Para comprender por qué el estado y la clase patronal estaban
tan determinados a colgar a los anarquistas de Chicago, es necesario
darse cuenta de que eran considerados como "líderes"
de un movimiento laboral radical y masivo. En 1884, los anarquistas
de Chicago publicaban el primer diario anarquista, el Chicagoer Arbeiter-Zeiting.
Era redactado, leído, publicado, y era propiedad de los inmigrantes
alemanes del movimiento obrero. La circulación combinada del
diario, del semanario (Vorbote) y la edición del domingo, (Fackel)
más que se dobló, de 13,000 ejemplares en 1880 a 26,980
en 1886. Habían periódicos anarquistas para otros grupos
étnicos también.
Los anarquistas fueron muy activos en la Central Labor Union, haciendo
de ella, en palabras de Albert Parsons (uno de los mártires),
"el grupo embriónico de la futura 'sociedad libre'".
Aparte de su labor sindical organizadora, el movimiento anarquista
de Chicago originó también centros sociales, picnics,
charlas, bailes, bibliotecas y un montón de actividades. Todas
ellas contribuyeron a formar una cultura obrera distintamente revolucionaria
en el corazón del "American Dream". La amenaza a
la clase dominante y a su sistema era demasiado grande como para permitir
que continuase . De ahí la represión, la corte canguro,
y el asesinato estatal de aquellos que el estado y la clase capitalista
consideraba "líderes" del movimiento.
A.5.3 La Formación de las uniones sindicalistas
A fines del siglo pasado en Europa el movimiento anarquista comenzó
a crear uno de los mejores intentos de aplicación de las ideas
anarquistas en la vida diaria. Esto ocurrió como respuesta
al desastroso período de "propaganda por la acción"
en el que anarquistas individualmente asesinaban líderes del
gobierno en un intento de provocar un levantamiento popular y en venganza
por la matanza de los comuneros. Contestando a esta fracasada y contraproducente
campaña, los anarquistas volvieron a sus raíces y a
las ideas de Bakunin, comenzando así a formar uniones revolucionarias
de masas (sindicalismo y anarcosindicalismo).
Entre los 1890 y el comienzo de la primera guerra mundial, los anarquistas
formaron uniones revolucionarias en la mayoría de los países
europeos, extendiéndose más en Italia y Francia. Además,
los anarquistas de Norte y Sur América también organizaron
uniones sindicalistas con éxito. Casi todos los países
industrializados tuvieron un movimiento sindicalista, aunque Europa
y Sur América tuvieron los mas fuertes. Estos sindicatos estaban
organizados de manera confederal, de abajo arriba, según las
ideas anarquistas. Combatían el capitalismo diariamente en
torno a asuntos como mejoras salariales y condiciones de trabajo,
pero también perseguían la abolición del capitalismo
por medio de la huelga general revolucionaria.
La técnica organizadora anarquista alentaba la participación,
la militancia y el potenciamiento de sus miembros y como puede verse
en el crecimiento de los sindicatos anarcosindicalistas y su impacto
en el movimiento obrero, también lucharon por reformas laborales
y el cultivo de la conciencia de clase con éxito. La Industrial
Workers of the World, por ejemplo, aún inspira activistas sindicales
y a través de su larga historia ha dado muchas canciones y
sloganes sindicalistas.
La mayoría de las uniones sindicalistas fueron reprimidas duramente
durante la primera guerra mundial, pero en los siguientes años
de postguerra alcanzaron gran altura. Esta ola de militancia fue conocida
como "los años rojos" en Italia, donde alcanzó
su máxima expresión con las ocupaciones de las fábricas
(ver A.5.5 - Los Anarquistas en las Ocupaciones de Fábricas
en Italia). Pero también durante estos años ocurrió
la destrucción de estas uniones en uno y otro país,
por culpa de dos influencias. Por un lado, el triunfo de la revolución
rusa condujo a muchos activistas hacia la política autoritaria.
Los partidos comunistas deliberadamente minaron los sindicatos libertarios,
alentando luchas intestinas y separaciones. Más importante
aún, durante estos años el capitalismo tomó la
ofensiva con una nueva arma - el fascismo. El fascismo nació
en Italia y Alemania en un intento capitalista para aplastar físicamente
las amplias organizaciones que la clase obrera había construido.
En estos dos países los anarquistas se vieron forzados a huir
al exilio, desaparecer de vista, o se convirtieron en víctimas
de asesinatos y campos de concentración. En los EEUU, la IWW
fué aplastada por una ola de represión apoyada de todo
corazón por los medios informativos, el estado y la clase capitalista.
En España, sin embargo, la CNT, unión anarcosindicalista,
siguió creciendo, llegando al millón y medio de miembros
en 1936. La clase capitalista abrazó el fascismo para salvar
su poderío de las manos de los desposeídos, que estaban
cada vez mas confiados en su poder y su derecho a auto-gestionar sus
propias vidas (ver A.5.6 - Anarquismo y la revolución española).
En otros lugares, los capitalistas apoyaron estados autoritarios para
aplastar el movimiento obrero y poner el capitalismo a salvo en esos
países. Solamente Suecia escapó este giro, allí
la unión sindicalista SAC aún organiza trabajadores
(y está de hecho, como muchas otras uniones sindicalistas,
creciendo a medida que los trabajadores dan la espalda a las uniones
burocráticas cuyos líderes están más interesados
en proteger sus privilegios y negociar con la directiva que en defender
a sus miembros).
A.5.4 Los Anarquistas en la Revolución
Rusa
La revolución rusa de 1917 vió un gran crecimiento del
anarquismo en ese país así como muchos experimentos
basados en ideas anarquistas. No obstante, en la cultura popular se
ve a la revolución rusa no como un movimiento de masas, de
gente ordinaria luchado por su libertad sino como el medio por el
cual Lenin impuso su dictadura en Rusia. La revolución rusa,
al igual que la mayor parte de la historia, es un buen ejemplo del
dicho "la historia está escrita por los vencedores".
Ambas historias, capitalista y leninista, del período entre
1917 y 1921 ignoran lo que el anarquista Voline llamó "la
revolución desconocida", la revolución invocada
desde abajo por las acciones del pueblo.
El destronamiento inicial del Zar ocurrió debido a la acción
directa de las masas, y la revolución se llevó a cabo
en esta vena hasta que el nuevo estado "socialista" llegó
a ser lo suficientemente fuerte para detenerla. Para las izquierdas,
el fin del zarismo fué la culminación de años
de esfuerzos de socialistas y anarquistas de todo el mundo, representando
el ala progresista del pensamiento humano venciendo la tradicional
opresión, y como tal fué celebrado por izquierdistas
del mundo entero.
¡
LGIEN
TIENE OTRA DUDA!!!!!?