Universidad Yacambu
Autor: Lairett
Guevara
Tema: Periodo
Precolombino, Conquista y Colonia
Las etnias
se caracterizaron por grupos humanos,
diferenciándose por habita en
espacio geográfico, posee características culturales propias y una historia
común. Se consideran grupos étnicos, por ejemplo, a los pueblos indígenas, a
las comunidades afro venezolanas, a las comunidades de inmigrantes e inclusive
a los llaneros venezolanos.
DESARROLLO
Épocas indígenas en Venezuela
Los primeros habitantes de América procedieron de
Asia, según demuestran evidencias genéticas, lingüísticas, osteológicas y
odontológicas.
El poblamiento inicial se dio en varias oleadas. La
primera de ellas se difundió desde el estrecho de Behring hasta el extremo
meridional de Sudamérica, en un largo proceso migratorio y de adaptación a
nuevos ambientes naturales. Sigue siendo controversia la fecha de entrada al
continente de esta migración: según diversos especialistas, oscila entre 40.000
y 20.000 años. La antigüedad del hombre en Venezuela se estima de unos 20.000
años, aunque las fechas radiocarbónicas asociadas a los primeros habitantes
(conocidos como Paleo-Indios) datan de 16.000 años a.C.
Estos cazadores de herbívoros gigantes hoy
extintos, como el mastodonte y el megaterio, lograban sus presas con artefactos
líticos rudimentarios. Además, trabajaban la madera, la fibra, el hueso, el
cuero y la concha. Los yacimientos que dan testimonio de los primeros
pobladores de Venezuela son: El Jobo, Muaco y Taima-Taima en Falcón, Manzanillo
en Zulia, El Vano en Lara, y Tukupén en Bolívar.
Alrededor de
La siguiente época en la arqueología venezolana y
del Caribe se conoce como Neo-India. Se caracterizó en líneas generales por la
adopción de un sistema agrícola eficiente, lo cual permitió el establecimiento
de comunidades permanentes, cuya subsistencia se basó principalmente en las
plantas cultivadas como la yuca, el maíz y otros productos tropicales,
complementada con la pesca, la recolección y la caza de animales salvajes, un
modo de vida que caracteriza aún a algunas poblaciones indígenas.
Esta época está bien documentada en la arqueología
venezolana y data de unos 1.500 años a.C. La evidencia más visible de su presencia
es el hallazgo de gran cantidad de restos de cerámicas, abundantes en todo el
territorio nacional. Además de cerámica, la época Neo-India también se
distingue por la aparición de sistemas agrícolas sofisticados (campos
drenados), irrigación, construcciones artificiales de tierra y piedra que
denotan una arquitectura incipiente, y restos de objetos asociados a
actividades mágico-religiosas. Fueron las sociedades que los conquistadores
europeos encontraron en el momento de su llegada, las cuales podían variar
desde grupos tribales igualitarios, pasando por sociedades más nómadas
dedicadas a la pesca y recolección, hasta cacicazgos evolucionados.
Identificar las Condiciones Socioeconómicas que
Definían
Los
Antropólogos Rouse y Cruxent, para facilitar el estudio, dividieron la historia
prehispánica de Venezuela en cuatro grandes períodos: Paleoindio (9.000 – 5.000
años a.C.), Mesoindio (5.000 –
Los cuatro períodos permiten
explicar la diversidad de grados de desarrollo de las sociedades indígenas de
Venezuela para el momento del contacto con el europeo, cuando se reportan
grupos recolectores y grupos agricultores, unos con grandes expresiones de
alfarería, otros con ingenioso desarrollo de sus viviendas y algunos, como los
timoto-cuica, con un reconocido talento para la agricultura. Son dos
situaciones representativas de las diversas líneas de desarrollo del tiempo
histórico prehispánico.
Paleoindio: Los paleoindios habitaban en
cuevas o en campamentos no permanentes y sus instrumentos eran de hueso y
piedra. Puntas de proyectil lanceoladas, artefactos cortantes o lascas
obtenidas al golpear trozos de cuarcita, raspadores, hojas bifaciales usadas
como hachas y hojas con pedúnculo, han sido encontrados en los principales
yacimientos de esa época: Muaco y Taima-Taima y El Jobo en el estado Falcón, Manzanillo en la península de
Mesoindia: La subsistencia
de los mesoindios dependió entonces de la pesca y de la explotación de recursos del ecosistema del
manglar.
Podría decirse que la vida de los mesoindios dependió esencialmente del mar, si
se tiene en cuenta la profusión de concheros o montículos de conchas que se han
encontrado. La ausencia casi total de utensilios para la caza y la existencia
de una tecnología para la pesca y recolección.
Los mesoindios eran expertos navegantes, construían
embarcaciones con las que recorrían las costas y las islas vecinas. La
recolección de plantas silvestres y la práctica de una agricultura incipiente
complementaban la dieta de esa época. En el occidente de Venezuela,
específicamente en Tucacas, se excavaron los sitios de El Heneal y Cerro
Iguanas (
·
Neoindio: En el año
·
Indohispano:
Los indígenas que se ubicaban en el territorio Venezolano para el momento de la llegada de
los conquistadores Españoles eran el resultado de un complejo proceso
cultural que se había operado desde unos
14.000 años A.C., como ya ha sido mencionado. Antes de 1.498 D.C., nuevas
oleadas procedentes del sur penetraron el territorio e impusieron nuevos rasgos
culturales a las poblaciones allí existentes; se trataba de los caribes.
El proceso histórico de complejización cultural
determinó que para el siglo XVI D.C los indígenas Venezolanos constituyeran
comunidades heterogéneas, integradas por grupos con variados orígenes étnicos,
costumbres, tradiciones, lenguajes y niveles económicos. La agricultura se
encontraba extendida por casi todo el territorio. Así, era posible encontrar
comunidades que practicaban una agricultura incipiente, poblaciones con
agricultura avanzada o de riego, así como
comunidades que utilizaron prácticas agrícolas de roza y quema o de conuco. También se hallaban
poblaciones cuya economía se basaba en la recolección, la caza y la pesca.
Esos grupos, sin embargo, llevaban sus vidas
de manera relativamente autónoma y no formaban parte, ni cultural ni
políticamente, de una unidad administrativa mayor. Hoy en día, en cambio, los
pueblos indígenas sobrevivientes forman parte de la nación venezolana y se
encuentran agrupados en 36 familias ubicadas en las zonas fronterizas –como los
guajiros que pueblan por igual territorios colombianos y venezolanos o los
yanomami en territorios venezolanos y brasileños–, en las selvas y sabanas del
sur del Orinoco, en las tierras lejanas de los llanos occidentales, o en zonas
excepcionales como las que ocupan los cariña en
Caracterizar Las Condiciones en
Torno a Las Cuales se Sucedió el Proceso
de Conquista, A Partir de
El tercer viaje de Colón cierra el ciclo de viajes de descubrimiento; es
decir, aquellos que con carácter exploratorio, y por deseo de descubrir, se
llevan a cabo para alcanzar las tierras del oriente de Asia. Al finalizar el
siglo XV, quedaba establecida de manera definitiva, la existencia de tierras
sobre la orilla occidental del océano. Por tanto, a partir de este momento las
expediciones que se realizan en el continente americano, recibirán el nombre de
viajes de comprobación, ya que, tienden de una u otra manera, a comprobar las
noticias señaladas por los navegantes de la última década del siglo XV. Como
parte de estas nuevas incursiones de tipo "comprobatorio" tenemos que
entre los años 1499 y 1500 Alonso de Ojeda, Américo Vespucio y Juan de
En cuanto a los aborígenes que ocuparon el territorio que hoy
corresponde a Venezuela, debemos resaltar que estos se encontraban en estadios
diferentes de desarrollo socio-cultural, por lo que tenían distintas maneras de
apreciar la naturaleza, y por ende, diversos modos de organizarse, de
alimentarse y de vivir. En términos generales, los indígenas en el momento del
descubrimiento, pertenecían a tres grupos lingüísticos, relacionados con
diferentes etnias y familias. Los timotocuicas, asentados en Los Andes venezolanos;
los caribes, extendidos sobre toda la costa, valles interiores y aun en los
Llanos y
El proceso de descubrimiento,
conquista, colonización y por ende de fundación de las ciudades fue
desarrollado por individuos particulares, y obedeció a una política
centralizada enmarcada en normas jurídicas dictadas por los monarcas. En un
lapso de dos siglos (XVI y XVII) se produjo en Latinoamérica la fundación del
mayor número de ciudades con un trazado regular, jamás establecidas en el
mundo. Sólo España fundó ciudades de acuerdo a un invariable plan regular y
ordenado, con calles rectas sin jerarquización, que se entrecruzan en ángulos
también rectos, creando una forma urbana reticular a modo de damero, con una
plaza principal en el centro y alrededor de la cual se construyeron los
edificios más significativos como la iglesia y el ayuntamiento, y donde se
llevaban a cabo las actividades más importantes de la sociedad colonial. Esta
forma reticular urbana proviene de la antigüedad en Grecia (Hipodamo de Mileto)
y Roma. En la edad Media este sistema fue empleado con fines de política
territorial y militar, como la ciudad de Santa Fe en España. “…en América, el
poblamiento regular obedeció a una política de
CARIBE
A
fines del siglo XV
La
primera fundación en las Antillas fue la ciudad de Santo Domingo, que se
convirtió en el núcleo de la primitiva ocupación española de América organizándose como factoría comercial
bajo la administración colombina. Conflictos
originados por la lucha de intereses privados y estatales promovieron el
reemplazo de Colón y la transformación de la factoría en colonia bajo la
administración posterior. La experiencia de colonización en
Santo Domingo, del mismo modo que la realizada anteriormente por España a
mediados del siglo XV en las Canarias, resultó el primer ensayo de conquista y
colonización española en América. Allí surgieron los puntos de partida de la
administración colonial (cabildos, audiencias) que más tarde serían trasladadas
al continente.
La
dócil población aborigen antillana que practicaba una economía de plantadores,
fue sometida a un duro régimen de trabajo, ya sea mediante la es esclavitud
generalizada o bien e través del sistema de encomiendas. La incesante búsqueda
de oro y la explotación de yacimientos auríferos conseguidas mediante el abuso
de la mano de obra aborigen, condujo a un rápido y abrupto descenso demográfico
en Santo Domingo, Por consiguiente se impulsó la conquista de islas cercanas
(Cuba, Puerto Rico, Jamaica) como fuente potencial de mano de obra. Hacia 1530,
el agotamiento de los yacimientos auríferos y la despoblación indígena tuvo
como consecuencia la introducción de esclavos provenientes del África. Desde
mediados del siglo XVI las Antillas se especializaron en la producción de
cultivos tropicales y en la ganadería. La introducción de la caña de azúcar
favoreció el desarrollo de las plantaciones, que consistían en grandes
explotaciones trabajadas por mano de obra esclava. Estas nuevas unidades
económicas, que encontrarán su mayor desarrollo en los siglos XVII y XVIII,
orientaron su producción al mercado europeo.
DARIÉN
El
descubrimiento del Darién, región comprendida entre el Golfo de Urabá y el
Istmo de panamá, fue el resultado de expediciones con fines mercantiles y de
exploración iniciadas a principios del siglo XVI.
Desde
1509
El
núcleo de la conquista y colonización de la costa atlántica trasladó al
interior y posteriormente se fundó la ciudad de panamá sobre la costa del
Pacífico, desde donde se realizó la expansión hacia América Central Ístmica y
hacia Perú.
A
partir de ese momento panamá cobra importancia como asiento de puertos
intermediarios en el tráfico comercial de América y España, puerto que allí se concentraban
fundamentalmente las exportaciones de metales preciosos peruanos que se
transportaban por rutas terrestres hasta alcanzar la región de puertos del
Caribe.
MÉXICO
Expediciones
privadas de exploración y conquista que tuvieron por base a la isla de Cuba
llevaron a cabo el descubrimiento del Estado Azteca en 1a segunda década del
siglo XVI.
Los
aztecas constituían un pueblo que había comenzado su expansión desde el Valle
de México un siglo antes de la llegada de los europeos y que estaban intentando
estabilizar una unificación política sobre muchas otras poblaciones de alto
desarrollo cultural. En el área mesoamericana se dieron las primeras
comunidades agrícolas y un rápido desarrollo arquitectónico y artesanal desde
el segundo milenio a.C.
La
dominación azteca, si bien mantuvo intactas algunas autonomías administrativas
en las poblaciones sometidas, fue resistida sobre todo por las onerosas
exigencias tributarias. En ese sentido la llegada de los españoles ofreció una
oportunidad de independía a esas comunidades que se negaban a someterse al
estado militarista azteca.
El
éxito de las técnicas militares españolas y el apoyo de los pueblos
descontentos con el dominio azteca
provocaron el derrumbe del estado azteca. Inmediatamente los españoles
organizaron un rápido dominio del área cultural azteca y de una numerosa
población indígena que posteriormente fue repartida como recompensa militar
entre los miembros de las huestes conquistadoras. La experiencia previa de la
colonización en las Antillas favoreció el traslado a México de la encomienda
corno institución de trabajo indígena para la explotación agrícola, minera y
manufacturera, adaptándola a la nueva situación cultural y demográfica.
La
exploración minera se inició tempranamente y se caracterizó por la gran
dispersión de sus yacimientos ubicados en su mayoría fuera de los límites del
antiguo imperio Azteca. A diferencia del caso peruano, en México se generalizó el trabajo indígena pago,
limitando el servicio de trabajo obligatorio de los indígenas a un número
reducido de actividades mineras.
En
cuanto a la agricultura durante el siglo XVI sobrevivieron las mismas formas
técnicas de explotación indígena prehispánicas pero se alteraron especialmente
las estructuras económicas en cuanto a que los españoles exigieron una
intensificación de la producción e
impusieron reglas económicas distintas a las que tenían vigencia durante el
período prehispánico.
Poco
tiempo después comenzó la diversificación de la economía mexicana convirtiendo
a Nueva España en el área más rica de toda América española: nuevos recursos
económicos se explotaron en forma intensiva como la cría de ganado ovino y del
gusano de seda, 1a instalación de ingenios azucareros, la difusión de la
industria de paños para el consumo local, el cultivo de plantas tintóreas
(cochinilla).
En
el siglo XVII comenzó a desarrollarse la hacienda como nueva unidad económica.
Las haciendas, ingenios y obrajes se sostuvieron con mano de obra indígena que
fue reinstalada de acuerdo a la localización de estos centros de producción y
retenida en los mismos a través del endeudamiento (peonaje).
En
Nueva España se dio un particular crecimiento del urbanismo (Valle de México,
Puebla, Veracruz) y una magnífica arquitectura urbana colonial se desarrolló en
los mismos. Estos centros urbanos fueron también grandes centros económicos en
los que se concentraban las fortunas y a la vez resultaron activos mercados
internos.
VENEZUELA
El
extenso litoral marítimo venezolano fue recorrido desde fines del siglo XV por
expediciones que alentadas por la existencia de abundantes bancos de perlas y la caza de esclavos de tribus
caribes, frecuentaron el área por más de treinta años con fines mercantiles. La
mayor parte de la población aborigen que ocupaba las costas pertenecía a los
grupos caribes quienes practicaban la antropofagia, motivo por el cual
El
difícil panorama que presentaba el sometimiento de los caribes y diversos
compromisos contraídos por
Recién
desde mediados del siglo XVI
COLOMBIA
Desde
comienzos del siglo XVI empresas
comerciales para la caza de esclavos indígenas exploraron las costas
atlánticas colombianas pero el interés
colonizador de la región sólo surgió a partir de 1525 con la fundación
de dos ciudades sobre la costa del Caribe: Santa Marta y posteriormente
Cartagena. La obtención de oro en sepulturas indígenas cercanas a la costa y
mediante el comercio con los aborígenes
pusieron de manifiesto la existencia de ricas culturas en el interior del
continente. La difícil penetración hacia el interior a causa de los obstáculos
que presentaba 1a geográfico se realizó a través de dos grandes vías: el valle
del Magdalena y el del Cauca. Una expedición partiendo de Santa Marta exploró
el río Magdalena y desembocó en la aislada meseta de Bogotá en pleno territorio
de comunidades chibchas. Tras el rápido sometimiento de las mismas se produjo
el encuentro con huestes que provenientes de Venezuela y Quito decidieron la
fundación de Santa Fe de Bogotá núcleo de la colonización de Colombia. Otra
expedición también partiendo del Magdalena se desvió para explorar el valle del
Cauca sin que se realizaran asentamientos definitivos.
La
necesidad de vincular Quito con Bogotá promovieron la fundación de Popayán y
Cali que se convirtieron en puntos intermedios entre la meseta de Bogotá
y el área de Quito. La exploración del área del interior de Colombia en
búsqueda del Dorado no se detuvo hasta fines del siglo XVI.
En
consecuencia Colombia resultó un área de
escasa cohesión territorial (costas del Caribe y del Pacífico, valles del Cauca
y Magdalena, meseta de Bogotá, región selvática meridional y oriental)
manteniéndose la desocupación de vastos territorios y 1a concentración de la
escasa población principalmente en la
costa y la meseta de Bogotá hasta el siglo XIX. La gran riqueza aurífera
concentrada en las regiones del Atrato y el Alto Cauca fue explotada desde el
siglo XVI y fue su principal recurso económico hasta mediados del siglo XIX.
PERÚ
Como
en el caso de la conquista de México, la conquista del Perú respondió al
interés privado de huestes que se asociaron para emprender la búsqueda de
metales preciosos. En el caso de México se tornó como base a las Antillas y en
este caso a panamá.
Confirmadas
las informaciones sobre la existencia de un gran estado indígena al sur de Panamá en el área andina, la conquista se realizó desde
1531. El área andina estaba ocupada por pueblos de alto grado de desarrollo tecnológico desde mucho tiempo atrás, cuyos inicios se remontan al segundo milenio a.C.,
momentos en que aparecen las primeras aldeas de agricultores que van a
localizarse en los valles costeros y en las tierras altas. A lo largo de 3500
años estos pueblos fueron desarrollando sobre una misma base cultural distintas
sociedades con marcadas particularidades
regionales. Uno de estos pueblos, los Incas, comenzaron una rápida expansión política desde el valle del Cuzco a partir del siglo XV y que fue
interrumpida por la llegada de los españoles.
La
rápida victoria militar española, obtenida por la debilidad del estado incaico conmovido en esos momentos por luchas internas y
también por la superioridad bélica hispánica, permitió la inmediata sustitución
de la administración de los Incas por la española.
Durante
el primer siglo de dominación hispánica la agricultura intensiva, base de la economía de autosuficiencia de la población indígena, no se
interrumpe pero se inicia una intensiva explotación minera que va a proveer de
grandes cantidades de metales preciosos a Europa. El reparto de mano de obra indígena encomendada a
particulares constituye la primera etapa de la colonización del Perú la
principal fuente de recursos económicos de los conquistadores.
Los encomenderos, apoyándose en la organización indígena preexistente canalizan esa mano de obra hacia la
producción de manufacturas (tejidos, metalurgia, etc.). De este modo se constituye
una aristocracia encomendera que durante el siglo XVI se afianzó política y económicamente a costa de cruentas guerras civiles.
La
necesidad de aliviar tensiones sociales provocadas por esas luchas internas
condujeron al desplazamiento de huestes descontentas hacia áreas marginales del
antiguo imperio incaico: Chile y Tucumán. La incorporación de
Tucumán y Chile afianzan la seguridad del Perú mediante la extensión de la frontera meridional
y la fundación de ciudades en esos territorios. En cuanto al área del
Tucumán, su conquista se incluyó tempranamente dentro del proceso de ocupación del área andina. Tucumán se desarrolló como
área intermedia entre el Atlántico y los principales centros mineros del
Perú siendo su principal función económica la de proveer de alimentos, transporte (mulas) y manufacturas a esos
centros, en especial los localizados en el Alto Perú.
A
partir de 1650 dentro de toda el área andina se produce una
transformación social y económica debido por una parte, a los intentos de
supresión de la encomienda que desde comienzos de la colonización se opone
CHILE
La
conquista de Chile
está vinculada con el proceso de incorporación territorial que siguió
1a conquista del Perú. En 1540 grupos
de huestes hispánicas residentes en el Perú emprendieron la conquista de Chile, alentadas por la difusión de la leyenda del Reino del
Rey Blanco, en búsqueda de metales
preciosos.
Posteriormente
estas huestes comprobaron la ausencia de grandes cantidades de metales pero en su lugar encontraron una organizada resistencia indígena.
En
consecuencia Chile representa un caso de pura conquista
militar. La guerra contra los araucanos dio caracteres
epopéyicos a los intentos españoles por imponerse en un dilatado y poco
accesible territorio. Este hecho condicionó profundamente el poblamiento de
Chile realizado sobre la base de la fundación de ciudades que resultaron
verdaderos fuertes o enclaves militares y que quedaron muy aislados entre sí.
Por lo tanto, la dispersión de las fuerzas españolas condujo a una conquista
extensiva y poco segura, a tal punto que se puede decir que el área chilena
recién alcanzó su estabilidad en el siglo XIX. La falta de vinculación entre
las ciudades-fuertes sumado al aislamiento geográfico del área con respecto a1
Alto Perú y el Atlántico promovieron a mediados del siglo XVI la incorporación
de las regiones de Tucumán y Cuyo a la gobernación de Chile. E1 intento de
avanzar sobre el Tucumán fue rechazado por huestes hispánicas procedentes del
Alto Perú y en consecuencia Chile sólo retuvo bajo su jurisdicción el área de
Cuyo.
Cuyo
proveyó de ganado y mano de obra indígena a las demandas de los centros mineros
ubicados del otro lado de
RÍO DE
El
descubrimiento del Río de
El
fracaso de este primer poblamiento por la carencia de metales y de mano de obra
indígena dócil y abundante convirtieron al Río de
La
vinculación de la ciudad de Asunción con el Atlántico se hizo imperiosa para su
propio progreso: las fundaciones de Santa Fe y de Buenos
Aires, aseguraron la ruta comercial con
España y al mismo tiempo frenaron el avance de las huestes
que, desde Córdoba, intentaban también una salida hacia el Atlántico.
MISIONES JESUÍTICAS
Diversas
ordenes religiosas entre las que se cuenta
El
estado español se mostró interesado en la cesión de territorios fronterizos
para el desarrollo de la labor misional a fin de proteger inmensas regiones
amenazadas por la presencia hostil de comunidades indígenas no integradas al sistema colonial español, o bien de otros rivales coloniales
europeos.
En
América del Sur las misiones jesuíticas se ubicaron en áreas limítrofes con el Brasil portugués, desde Ecuador hasta el Río de
Por
lo general se localizaron en zonas de asentamiento protegidas por la geografía, como las regiones selváticas o los bosques
subtropicales. En América del Norte las misiones jesuíticas se instalaron en la
región occidental y septentrional de México, incluyendo la península de
California a fin de consolidar el dominio español en el área.
La
experiencia misionera tenía como fin lograr el cambio cultural de las sociedades aborígenes hacia las formas de vida europea basándose en
las formas indígenas preexistentes. Se suprimió 1a exigencia del servicio personal obligatorio y del pago del tributo.
La
intensificación de las actividades agrícolas corno parte del programa misionero obtuvo éxitos espectaculares en aquellas
comunidades que ya anteriormente practicaban la agricultura. Esta actividad agrícola y la introducción de la cría de
ganado contribuyeron a un ascenso notable del nivel de vida de los aborígenes,
que se manifestó en altos índices de vitalidad demográfica.
El
carácter cosmopolita de
Todas
las misiones tenían un mismo patrón de asentamiento. Cada misión constaba de un pueblo con una definida planificación integrada por calles, plaza, sectores artesanales y de
viviendas, una extensión de tierras dedicada a la agricultura y tierras de pastoreo (estancias) . Las grandes
extensiones dedicadas a la cría de ganado producían un importante excedente de
cueros que se comercializaba fuera del ámbito misional. Asimismo en las zonas
climáticas apropiadas la yerba mate constituía otro de los recursos económicos importantes para las misiones.
Las
misiones jesuíticas, en especial las del Paraguay, habían adquirido una organización militar como consecuencia de la constante amenaza
portuguesa encarnada por grupos armados provenientes de la región
paulista (bandeirantes) que buscaban capturar esclavos indígenas.
En
1767 el estado borbón español expulsó a los
jesuitas de América entre otros motivos por temor a que aumentara la tendencia
a la autonomía en lo político y en lo económico y de este modo
BRASIL
El
litoral atlántico del Brasil fue explorado por expediciones de origen español y
portugués‚ desde los últimos años del siglo XV. A principios del siglo XVI Portugal dio carácter oficial al
descubrimiento del Brasil a fin de legalizar la posesión de
territorios ubicados al este de la demarcación de Tordesillas.
La
carencia de metales preciosos desalentó la colonización portuguesa postergándola
por más de tres décadas. Durante ese período la extracción del palo Brasil fue el único aliciente para que se instalaran pequeñas
factorías en las costas atlánticas a cargo de empresarios europeos.
Fracasado
el sistema de colonización a través de las
concesiones hereditarias (capitanías) la corona portuguesa emprendió la
colonización efectiva del Brasil a mediados del siglo XVI, e1 poder político y administrativo quedó centralizado en la ciudad
de Bahía y desde esta ciudad y la de San Vicente se impulsó la difusión del
cultivo de 1a caña de azúcar que se había iniciado anteriormente con éxito en
1a región de Pernambuco.
Dos
áreas bien definidas constituyeron los núcleos de la producción azucarera
durante un siglo y medio: el nordeste (Pernambuco, Bahía) y el sur (San
Vicente, Río de Janeiro).
El
desarrollo del cultivo de la caña de azúcar en Brasil condujo a la creación de
una economía agrícola de exportación basada en el sistema de plantaciones. Las plantaciones azucareras demandaban
importantes inversiones de capital para la instalación de ingenios, grandes extensiones de tierra y una mano de obra dócil que trabajara en las mismas. La
población aborigen de la región atlántica que practicaba una economía de recolectores resultaba poco apta para el
trabajo organizado de las plantaciones. En
consecuencia se incorporó una numerosa mano de obra esclava africana. La
explotación azucarera quedo limitada en manos de una "aristocracia del
azúcar" capaz de afrontar los elevados costos de producción que exigía el cultivo del azúcar, Brasil
mantuvo el monopolio mundial de la producción de azúcar
hasta mediados del siglo XVII cuando los holandeses y franceses iniciaron la competencia en las Antillas. Los holandeses habían intentado
previamente la colonización del área de Pernambuco en donde por treinta años se
dedicaron a la producción de azúcar hasta que fueron expulsados del Brasil por
los mismos portugueses.
Una
franja fronteriza en constante expansión hacia el interior fue sumando recursos ganaderos a las plantaciones e ingenios que presentaban
tan pocos vínculos de intercambio entre sí.
Mientras
tanto la escasa población del interior del Brasil se expandía en búsqueda de
indígenas para esclavizar y de metales preciosos. La acción de esta población,
conocida como bandeirantes, apoyó las pretensiones de Portugal por superar
hacia el oeste la línea de Tordesillas. E1 centro de estas expediciones de caza
de esclavos fue la antigua misión
de San Pablo que comienza a desarrollar una actividad azucarera desde mediados
del siglo XVII y consecuentemente necesitaba mano de obra abundante. San Pablo
cumplió también un papel trascendente como base para la
expansión de Portugal hacia el Río de
En
los últimos años del siglo XVII se produjo el hallazgo de yacimientos auríferos
y de piedras preciosas en la actual región de Minas Geraes. Durante el siglo
XVIII un gran movimiento migratorio proveniente de las áreas
costeras condujo a la fundación de nuevas ciudades y a la vinculación de las
distintas regiones económicas del Brasil que hasta entonces se habían mantenido
como unidades productivas independientes.
El
interior selvático de Brasil por sus condiciones de difícil acceso se mantuvo
por dos siglos como región poco poblada y aún inexplorada en gran parte.
ESTADOS UNIDOS
En
la costa atlántica de América del Norte la colonización anglosajona se
concentró en dos regiones: Virginia en el centro y Massachusetts al norte. Esta
ocupación colonial se caracteriza por la continuidad de poblamiento a lo largo
del litoral atlántico que perdure hasta las guerras de independencia.
La
colonia de Virginia creada por una compañía por acciones pudo sobrevivir a las dificultades que presentaban los
primeros momentos de la colonización gracias a la introducción del cultivo del tabaco. En pocos años el tabaco convirtió a Virginia en una colonia de monocultivo
protegida por Inglaterra que monopolizó la comercialización de dicho producto.
En Virginia la distribución de tierras la
realizó la compañía en forma directa a los colonos. En el siglo XVII las
parcelas repartidas a los colonos fueron reuniéndose en pocas manos y de esa
forma un siglo más tarde se consolidó el latifundio de plantaciones de tabaco al que se agregó posteriormente el cultivo de algodón.
Estas grandes unidades de producción promovieron la distribución de la población en áreas rurales y consecuentemente no se
dieron las condiciones para que aparecieran las grandes concentraciones
urbanas. De este modo surgió una clase dirigente de propietario de
plantificiones que adoptó actitudes aristocratizante y señoriales
intentando reproducir el estilo de vida de 1a metrópolis. Esta elite colonial
de Virginia practicaba el anglicanismo (religión oficial de la monarquía inglesa) y participaba
activamente de la administración de la iglesia anglicana y de los asuntos públicos. La gran demanda inglesa y mundial de los productos coloniales fundaron las bases de una economía floreciente
que alcanzará su apogeo en el siglo XVIII. Estas circunstancias explican
el desinterés de estas colonias en la participación del proceso de emancipación colonial y la tendencia al aislamiento de
las colonias de plantaciones con respecto a los intereses políticos de los
restantes estados americanos que surgieron como consecuencia de las guerras de independencia.
Al
norte la región de Massachusetts se convirtió en el segundo centro de
colonización anglosajona. Los grupos
colonizadores que fundaron la colonia de Massachusetts que fue el núcleo
originario de la región conocida como Nueva Inglaterra eran en su mayoría disidentes religiosos pertenecientes a
diversas sectas del puritanismo. El puritanismo de Nueva Inglaterra afectó profundamente la vida económica, política y social de la colonia. La injerencia en la
administración colonial por parte de los colonos fue dominante al punto que
quedaba en manos de los colonos la elección del gobernador de la legislatura y
la distribución de las
tierras.
Generalmente
obtuvieron tierras las congregaciones de la iglesia puritana. Sólo los propietarios de tierras tenían derecho
a intervenir en el gobierno colonial constituyendo de este modo
una pequeña oligarquía puritana de gobernantes que pretendieron mantener una comunidad socio-religiosa unitaria.
La
pretensión de mantener esa unidad política-religiosa fue un factor de
importancia en la colonización de Nueva Inglaterra, porque muchos colonos que se opusieron a la política o a
la religión de la oligarquía de Massachusetts
fueron expulsados y se vieron obligado a fundar nuevas colonias ( Connecticut,
New Haven , Rhode Island).,
La
especialización en la producción agrícola dio prosperidad económica a la
región. Desde 1660 el comercio cobró una importancia cada vez
mayor. Los recursos económicos de Nueva Inglaterra (pesquería, pieles, maderas, cereales) abrieron el
intercambio con la metrópolis y con las colonias inglesas de las Antillas. El
puerto de Boston se convirtió en el centro de intercambio colonial del norte.
Los comerciantes fueron afirmándose económica y políticamente. A fines del
siglo XVII reemplazaron a los magistrados puritanos en el orden político y
económico. Esta nueva clase social va a ser la promotora del movimiento de anticipación basado en los principios del liberalismo político y económico. La prosperidad
económica de la región favoreció el crecimiento de su población, aumentada
considerablemente por el aporte inmigratorio anglosajón.
La
organización del espacio
colonial del sur y norte de la costa atlántica se tradujo en lo económico en
una clara diferenciación productiva entre ambas. En las primeras (Virginia,
Maryland, las dos Carolinas, Georgia) se desarrolló una economía sustentado en
la exportación del tabaco y del algodón cuya clase social y económica fue la
plantación esclavista. La esclavitud negra prosperó debido a dos
factores: la expansión territorial del sistema de plantaciones y la dismunición
de la mano de obra aportada por la servidumbre por contrato de origen blanco quienes terminadas sus obligaciones contractuales emigraban al norte y centro. De este modo
la institución de la esclavitud quedó vinculada a las colonias del
sur hasta la guerra de Secesión. En las colonias del
norte prevaleció el minifundio, la vida urbana y el comercio diversificado de exportación. La mano de obra se componía en su mayor parte del
trabajo familiar no remunerado y del contrato temporario de una mano de obra especializada muy
cotizada.
Las
colonias centrales de la costa atlántica (Pennsylvania, New York, New Jersey y
Delawere) se caracterizaban por un predominio de la agricultura de cereales. Tan importante era esta producción que se
consideraba a estas colonias centrales como el "cesto de pan" de las
restantes colonias atlánticas. New York y Philadelphia evolucionaron
rápidamente hasta convertirse en puertos cerealeros de primera importancia en
el siglo XVIII. Ambas ciudades dieron origen a una clase comercial pujante que
fijaba la cotización de los productos
agrícolas dentro de incipiente sistema bursátil. Esta clase comercial dirigente
se asoció en el siglo XVIII a los intereses emancipadores de las colonias del
norte, ya que una política de librecambio les ofrecía la oportunidad de
gravitar en el mercado mundial de productos agrícolas el que podían abastecer con un gran volumen de la producción agrícola.
Otras
dos naciones europeas participaron en el siglo XVII de la colonización América
del Norte : Holanda y Suecia.
Los
holandeses se encontraban en la vanguardia
del capitalismo comercial del siglo XVII. Sus métodos financieros se contaban entre los más desarrollados
dentro del contexto europeo (sistemas
de crédito, costos de flete, concentración y fluidez de capitales) y esta
superioridad los había convertido en los dueños del comercio marítimo mundial. Las compañía por acciones de las Indias Occidentales y Orientales apoyadas por el
Estado holandés‚s impulsaron la expansión
colonial tanto en Oriente como en América. Dentro de este proceso encontramos la ocupación holandesa en Brasil, en el
Caribe y también en la costa atlántica de América del Norte. La ocupación
holandesa en América del Norte fue breve. Y el núcleo más importante de esa
colonización fue el puerto de Nueva Amsterdam (actual Nueva York) verdadero
centro cosmopolita de intercambio comercial. La colonia de Nueva Holanda, como
se denominó a los territorios holandeses en América del Norte, no significó un
atractivo para el traslado de grandes contingentes migratorios de origen
holandés‚ pero en pocos años los colonos de Nueva Amsterdam se adueñaron del
tráfico ilegal de las colonias inglesas.
Por
esta razón se entabla una guerra
económica entre Inglaterra y Holanda que finalizará con la destrucción
del poder
holandés en América del Norte.
Más
breve que la holandesa y sin dejar consecuencias económicas importantes la
colonización sueca se centralizó en la región del río Delawere. Desde el punta
de vista económico el rubro más importante fue el tráfico de pieles pero en
pocos años los suecos fueron desplazados por el empuje holandés antes que éstos
a su vez fueran desalojados por Inglaterra.
CANADÁ
Los
objetivos de la expansión atlántica francesa
coinciden con los que perseguían sus rivales europeas del siglo XVI: acceso
directo al comercio de las especies, adquisición de
metales preciosos.
La
ocupación del Canadá se realizó a través de un poblamiento numéricamente
reducido que, sin embargo, mantuvo una continuidad en la ocupación territorial.
E1 extenso territorio oriental del Canadá estaba ocupado por diferentes grupos
aborígenes, con distinto grado de desarrollo cultural. Dentro de estos grupos,
los aborígenes que practicaban una economía de cazadores caracterizada por una
gran movilidad, no pudieron ser incorporados a un régimen de trabajo similar al
que los españoles pudieron implantar en Mesoamérica y en el Perú.
En
consecuencia, condicionada por la carencia de metales preciosos y de mano de
obra indígena que pudiera ser empleada en actividades agropecuarias, la
colonización francesa se volcó hacia la exportación de materias primas muy valorizadas en Europa desde mediados del siglo XVI. La formación de compañías
dedicadas al comercio de pieles, maderas y pesquerías, estuvo en manos de la
iniciativa privada y su organización resultó
similar a la de aquellas compañías que formaron holandeses e ingleses.
Cuando
el estado borbónico profundizó su interés por la colonización del Canadá , introdujo formas
semifeudales de acceso a la propiedad
de la tierra, desalentando la inmigración de vastos sectores de escasos recursos, hecho que
constituyó el factor decisivo para el mantenimiento permanente de la colonización del Canadá.
A
fines del siglo XVIII, el impulso explorador de misioneros jesuitas y de
comerciantes de pieles, permitió la incorporación de
Según
su filiación, los indígenas venezolanos pertenecen a las siguientes familias
lingüísticas:
ARAWAK: Agrupa a los Guajiros o Wayuu (168.318 individuos),
Paraujano o Añú (17.437 individuos), Baré o Balé (1.520 individuos), Kurripako
o Kúrrim (2.806 individuos), Baniva o Banibas (l.150 individuos), Piapoko o
Tsase (1.331 individuos) y Warekena o Guarequena (409 individuos).
CARIBE:
Formada por los Pemón (18.871
individuos), Kariña (11.141 individuos), Yukpa (4.173 individuos), Yekuana o
Maquiritare (4.408 individuos), Panare o E'ñepa (3.133 individuos), Akawayo
(807 individuos) y Yavarana (318 individuos).
WARAO:
O Guaraúnos (23.957 individuos).
YANOAMAMA:
Que agrupa a los Yanomami (7.069
individuos) y a los Sanima (2.058 individuos).
GUAJIBO:
O Hiwi (11.064 individuos).
PIAROA:
O Wotuha (11.103 individuos).
YARURO:
O Pumé (5.415 individuos).
CHIBCHA: Representado
en Venezuela por los Barí, que son los mal llamados "motilones
bravos" (1.520 individuos); Puinave (773 individuos) y Jodi (643
individuos).
Describir Las Condiciones Que Rigieron El
Poblamiento En Venezuela Y
A diferencia de México o de Perú, que tenían muchas riquezas (oro y
plata), las provincias que constituían a Venezuela no eran muy importantes para
España. Estas cinco provincias (Venezuela, Cumaná, Mérida o Maracaibo,
Margarita y Guayana) dependieron primero de Santo Domingo y luego de Santa Fe
de Bogotá, quien fue posteriormente "ascendida" a Virreinato (Como
México y Perú).
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Venezuela tenía una agricultura muy importante; vendía su producción a
los ingleses, franceses y holandeses en forma ilegal, ya que España tenía
prohibido a sus colonias comercializar con cualquier otra nación.
En esa época los barcos españoles que traían vino, aceite y telas y
también esclavos eran asaltados por piratas principalmente ingleses y también
franceses. Uno de los más famosos fue Walter Raleigh, un inglés que era apoyado
por la reina Isabel de Inglaterra, y hasta recibió el título nobiliario de
"Sir" (No olvidemos que Inglaterra y España tuvieron muchos
conflictos en esa época). Otro pirata bastante nefasto, el francés Nicolás
Valier, después de haber incendiado a Margarita y Cumaná, llegó a Coro en 1569,
de donde salieron huyendo todos los habitantes, como era natural con esos
antecedentes.
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El cultivo de
mayor importancia fue el del Cacao. A partir de 1620, y por los próximos dos
siglos, fue el producto de exportación más importante de Venezuela. Para
cultivarlo vinieron muchos inmigrantes de España, y en particular de las
Islas Canarias. Más tarde, ante la necesidad de más gente para cultivarlo,
trajeron esclavos negros de África. Los barcos que los traían, cargaban luego
Cacao para llevar a México. Esto, como habíamos visto antes, era ilegal y condujo
a |
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Compañía
Guipuzcoana |
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Como sucede siempre con los monopolios, le pagaban a los agricultores
mucho menos que los contrabandistas y cobraban más por los productos que
traían.
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El éxito de la
compañía Guipuzcoana y el crecimiento del comercio del Cacao hizo que Caracas
fuera tomando importancia y que se centralizara la economía de Venezuela alrededor
de esta ciudad. Así, en 1777, Venezuela fue ascendida al rango de Capitanía
General, con autoridad político-militar y nueve años más tarde como Audiencia
de Venezuela, añadiéndole autoridad judicial y administrativa. |
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En la época de la colonia, la sociedad venezolana era prácticamente una
sociedad de castas, en donde el grupo más importante era el de los peninsulares
(los nacidos en el continente español), seguidos de los criollos (hijos de
españoles, pero nacidos en América), luego de los canarios, los pardos (mezcla
de blancos, indios y negros) quienes constituían el grupo más grande y que se
dedicaban al pequeño comercio y a las labores agrícolas y al trabajo manual y
finalmente los esclavos negros y los indios.
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En 1721, fue
creada por la real cédula del rey Felipe V, |
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A finales del
siglo XVIII nacieron en Caracas, dos grandes Venezolanos. El primero de
ellos, Simón Rodríguez (1771-1854), luchó por la educación del los niños pobres
y aborígenes, pues pensaba que era la única forma de habilitarlos para ser
útiles a la sociedad y también fue el maestro de Simón Bolívar y tuvo mucha
influencia en su formación. El segundo de ellos, Andrés Bello (1781-1865),
fue uno de los grandes humanistas de América Latina con una gran producción
de poesías, estudios literarios, obras de historia y derecho. Murió en Chile
en donde fue rector de |
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Fue en el siglo
XVIII donde se empezó a gestar la independencia de Venezuela. La primera
rebelión fue en 1749, cuando Juan Francisco de León, un inmigrante canario
cultivador de cacao, se rebeló contra la compañía Guipuzcoana y fue aplastada
por el general Felipe Ricardos, quien después fue nombrado gobernador de
Caracas en 1751.
La segunda rebelión, fue encabezada por José Leonardo Chirino, hijo de
un esclavo negro y de una mujer libre india. Conjuntamente con varios esclavos,
después de saquear varias haciendas y matar a sus dueños, intentaron tomar la
ciudad de Coro, donde esperaban contar con el apoyo de ex-esclavos curazoleños.
Sin embargo los vecinos de Coro se prepararon para defender la ciudad y
dominaron el movimiento, con lo cual Chirino fue encarcelado y condenado a
muerte por
Otra conspiración, inspirada en los ideales de la revolución francesa,
fue la de Manuel Gual y José María España, que pretendía establecer un sistema
de gobierno basado en la libertad, igualdad, propiedad y seguridad. Este
movimiento era multiracial, prueba de lo cual era la bandera blanca, azul,
amarilla y roja en representación de los cuatro grupos sociales que integraban
la nación. Este movimiento, tenía apoyo de potencias extranjeras como Inglaterra
y Francia, quienes veían con buenos ojos el debilitamiento de España. Sin
embargo, la conspiración es descubierta y España es atrapado al intentar
ingresar a Venezuela, es juzgado y condenado a muerte en 1799. Gual, por su
parte es envenenado en Trinidad en 1800.
Los Pueblos Indígenas en nuestra historia constitucional
Desde el arribo europeo al continente americano,
los habitantes originarios de estas tierras han sido víctimas de genocidio y
etnocidio. Las epidemias venidas de Europa fueron el mejor aliado de los
conquistadores en sus esfuerzos por reducir toda resistencia a la colonización.
Durante los primeros 150 años de la conquista, la población indígena
continental se redujo en un 95% siendo aniquilados por la violencia o por los
virus más de 60 millones de indígenas. (Galeano, 1976) Lo que puede
considerarse una de las más gigantescas masacres de la historia universal.
Un debate común después de la llegada del Almirante
Cristóbal Colón al “nuevo” mundo era si los indios americanos debían considerarse
seres humanos, y no fue sino hasta el año 1537 cuando una Bula Papal confirma
que los indios eran “verdaderos hombres” dotados de alma y razón. Sin embargo,
hasta hace poco años, en Venezuela se utilizaba el calificativo de “racionales”
para distinguir a los criollos o mestizos de los indígenas.
Expulsión de sus territorios ancestrales, racismo,
discriminación social, desprecio a sus creencias, inoculación de la vergüenza
étnica, desarraigo, marginación política y exclusión configuran el pasado y persisten
en el presente de gran parte de los pueblos indígenas americanos. La guerra de
independencia acabó con la dominación colonial de las nacientes repúblicas
americanas, pero no acabó con el sistema colonialista hacia los pueblos
indígenas. Un ejemplo de ello es que cuatro siglos después del mal llamado
descubrimiento, la Constitución venezolana de 1901, en su artículo 34 deja
claro que: “no se computarán en la base de población los indígenas que viven en
estado salvaje”. Este precepto se repitió en las constituciones de 1904 y 1909
(Hernández, 2001: 6) y en esta última aparece por primera vez la potestad del
gobierno para contratar Misioneros “que se establecerán precisamente en los
puntos de la República donde hay indígenas que civilizar” (Art. 80, numeral
18). Seis años más tarde, en 1915, se aprueba la Ley de Misiones por medio de
la cual el Estado venezolano delega la administración y control de territorios
ocupados por pueblos indígenas a los misioneros católicos. Posteriormente, los
misioneros evangélicos se ampararán en esta ley para instalarse en otras
regiones pobladas por indígenas.
En pleno siglo XX los países americanos perciben a
la población indígena como un problema a resolver, y con frecuencia se habla de
“el problema de nuestra población indígeqna” en vez de hablar de los problemas
de la población indígena. Por los años
Enfoque de Etnias Indígenas 2 cuarenta nace en México el llamado indigenismo y se propaga
rápidamente a la mayoría de los países americanos como una ideología
integracionista de donde surgen las políticas oficiales hacia la
población indígena. En sus orígenes, el indigenismo percibe a los
indígenas como seres desincorporados de la nación que han de ser
integrados pero primero deberán ser civilizados. Como discurso integracionista
era etnocida, racista y paternalista.
La Constitución venezolana de 1947 refleja
claramente la visión de este indigenismo clásico. En su artículo 72 establecía
que: “corresponde al Estado procurar la incorporación del indio a la vida
nacional”. Este mismo espíritu integracionista, aunque un poco suavizado,
permanecerá en la Constitución de 1961: “... La ley establecerá el régimen de
excepción que requiera la protección de las comunidades de indígenas y su
incorporación progresiva a la vida de la Nación”. (Art. 77) Se asumía con ello
la necesidad de proteger a los indígenas pero, esencialmente no se les
consideraba como parte de la vida de la nación. De allí la necesidad de su
“incorporación progresiva”. El concepto de ciudadano se consideraba incompatible
con el de indígena.
El informe anual de la Oficina Central de Asuntos
Indígenas de Venezuela de 1968 contempla un “Programa de Civilización y
Protección de indígenas” y en el listado de actividades realizadas ese año por
la Comisión Indigenista Nacional reseña la elaboración de un informe sobre “la
frecuente e inconveniente presentación, en la prensa del país, de los hábitos,
costumbres y otros aspectos de los indígenas no incorporados, así como también
en diversas exhibiciones turísticas en países del extranjero.” Gracias a los
funcionarios de la Comisión Indigenista Nacional la vergüenza étnica había
alcanzado rango de política oficial.
Desde una visión desarrollista unilateral como
ideología de la modernidad, las pueblos indígenas no parecían tener ningún
futuro por considerárseles reductos del pasado. Si aún despertaban interés era
por su aporte a la cultura mestiza, al folklore nacional y por algunas muestras
de cultura material como la hermosa cestería y la cerámica que bien podía
conservarse en los museos. Desde esta visión pseudohumanista se ama la cultura
indígena pero se desprecia al indígena. Por entonces, muchos pensaban que un
país en vías de desarrollo requería fundamentalmente de trabajadores
asalariados y productivos, no de indígenas desincorporados y aislados de la
sociedad, que viven como quieren y ocupan regiones muy ricas en recursos
naturales que podrían ser explotadas. Detrás del integracionismo civilizador
disfrazado de buenas intenciones,
Cuando ocurre el descubrimiento
de América en 1492, en Europa
Los Viajes se facilitaron con la invención de la brújula, el astrolabio y el sextante
(instrumentos para observar los astros y conocer la posición del barco) y la
carabela (embarcación pequeña y lige-ra con tres palos). Portugal arribó a
En nombre de la corona española, Cristóbal Colón inició la
exploración y colonización de las Antillas. Los primeros españoles que habitaron
esas islas basaron su economía en la explotación de mano de obra indígena, pero
las epidemias y el trabajo excesivo acabaron con la población local y se vieron
obligados a salir en busca de nativos, para lo cual se organizaron varias
incursiones al continente.
La primera expedición que navegó por la costa del golfo de
México hasta
Sobre las ruinas de Tenochtitlán, Hernán Cortés estableció
Francisco de Montejo y su hijo fueron los que llevaron a cabo la
colonización de 13 península yucateca, en 1531 fundaron una primera ciudad
llamada Villa de Salamanca de Campeche, la cual desapareció al poco tiempo. En
1535 llegaron los primeros frailes Franciscanos a iniciar la evangelización. En
octubre de 1540 se fundó
En Campeche predominaron los marinos y los comerciantes, a
diferencia de Mérida, donde se asentaron la buro-cracia y los encomenderos.
Despues de la conquista, la población maya fue repartida en
encomienda a diferentes personas; la encomienda era un sistema por el cual un
español recibía tributo y servicio de los indíge-nas a cambio de doctrina y
protección; esta situación duró hasta fines del siglo XVIII (1785), esto es,
más de doscientos años. No hubo gran mestizaje entre los españoles y los
indígenas, pero sí de estos últimos y los esclavos negros, que fueron
importados desde el siglo XVI. De ahí que hubiera un importante núcleo de
población mulata en la península durante el periodo colonial.
Esta trayectoria
del pasado americano representó
nuestra prehistoria. No existen testimonios escritos por los
protagonistas de los hechos sociales ocurridos en aquellos tiempos. Estos sólo
se han podido reconstruir e interpretar sobre la base de la tradición oral, y
las crónicas e informes escritos por misioneros, funcionarios y viajeros que
asentaron sus observaciones de lo que veían o de cuanto les contaban algunos
aborígenes; modernamente, el estudio de este período se ha ampliado gracias a
los trabajos de arqueólogos, antropólogos y otros especialistas dedicados a
descubrir cómo fue ese pasado.
En la
actualidad, aunque el número de habitantes indígenas ha disminuido
considerablemente, los que sobreviven, llevan adelante una tenaz lucha para
mantener vivas sus ancestrales; sus tradicionales formas económicas de
subsistencia, basadas en el conuco como principal unidad de producción, están
actualmente amenazadas por la constante presión que la sociedades.
Infografía
http://www.a-venezuela.com/venezuela/historia_1.shtml
http://www.pdvsa.com/lexico/venezuela/poblacion.htm
http://www.fpolar.org.ve/Encarte/fasciculo2/fasc0201.html
http://encontrarte.aporrea.org/creadores/warime/41/a12151.html
http://www.fpolar.org.ve/nosotros/educacional/economia/aborigenes.html#mesoinda
http://www.monografias.com/trabajos/sinteconam/sinteconam.shtml
Bibliografía
-
Arellano Moreno, Antonio. “Relaciones Geográficas de Venezuela”.
Ediciones de la Academia Nacional de la Historia N° 70, Caracas, 1.964.
-
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