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Temas del Laicismo Chileno |
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LAS RELIGIONES A DEBATE. EL DERECHO A NO CREER. Miguel Bayón "La religión
es un derecho de cada cual, pero no un deber de nadie", afirma el
filósofo Fernando Savater en esta conversación con el teólogo y
sacerdote José María Castillo. La relación entre las dimensiones
privada y pública de las religiones, el rebrote violento del
fundamentalismo y el debate sobre las raíces cristianas de Europa son
algunos de los temas abordados por ambos ensayistas. Dios, que sigue
dando que hablar, protagoniza una verdadera avalancha de nuevos
libros”. No había muerto?
En las librerías, Dios ha vuelto. Tema inagotable para polemistas como
el teólogo católico José María Castillo (que acaba de dimitir de Castillo:
"La existencia de Dios no es evidente, pero sí su utilidad" Savater:
"Más que opio, a veces la religión es cocaína" Castillo:
"El cristianismo tendría que ser la religión que fomentara la
laicidad" PREGUNTA. Si oyen hablar de Dios ¿qué
primera imagen les viene? FERNANDO SAVATER. Que es una institución
cultural, y en ese sentido existe igual que por ejemplo el Banco Español
de Crédito. Y que, más ontológicamente, no me lo imagino; la idea de
un ser que a la vez tiene los atributos humanos y además es infinito,
eterno, al margen de los avatares... Nietzsche decía que había
conceptos que tenían definición y otros, historia. Dios me parece que
es un concepto que puede tener historia pero no definición. JOSÉ MARÍA CASTILLO. A mí me
provoca a botepronto respeto, porque soy creyente, y peligro. Peligro
porque en su nombre se cometen las barbaridades más grandes. Esa
misteriosa relación entre religión y violencia. Una relación que en
el cristianismo se agrava, porque profesa su fe en un Dios que necesita
el sacrificio, y por lo tanto la muerte y la sangre de su hijo, para que
la gente se pueda acercar a él. Nietzsche hablaba del Dios vampiro. En
lo metafísico, el concepto de Dios no tiene salida, porque se trata de
armonizar la suma bondad con el sumo poder, o la infinita bondad con el
infinito poder, con este mundo que tenemos, y eso es estrictamente
contradictorio. No es evidente la existencia de Dios, ni puede serlo
nunca, pero sí la utilidad: lo vemos ahora en España. P. ¿Sigue sirviendo Dios como
consuelo ante la muerte? FERNANDO SAVATER. Las
funciones de vertebración social que cumplen las constituciones u otras
leyes laicas, las cumplían antaño las religiones. Pero a partir del
XVII la religión ha ido pasando a un plano más íntimo, más privado,
con el cual también tuvo que ver desde el principio, y eso, más que el
miedo a la muerte, es el rechazo a la idea de perdición, que es el gran
enigma y la gran espina de la condición humana: sabernos mortales es lo
que nos lleva a pensar. La idea de la muerte es inasimilable, ya decía JOSÉ MARÍA CASTILLO. Ante el
sufrimiento la religión sigue cumpliendo un papel positivo para mucha
gente, para hacerle más soportable la enfermedad, la vejez, la pérdida
de un ser querido. Ahora bien, ofrecer una evidencia y una seguridad, no
puede, porque no hay evidencia ninguna. Y esta esperanza en la otra vida
que a algunas gentes les ayuda, en otras puede ser un verdadero peligro:
el terrorista que se inmola pensando en... FERNANDO SAVATER. En las huríes. JOSÉ MARÍA CASTILLO. Claro, en ese
caso la esperanza en la otra vida es un auténtico peligro. O eso otro
tan terrible, la resignación, el aguante y el silencio ante injusticias
que no se deberían de tolerar. Siempre recuerdo la afirmación del gran
defensor de los derechos humanos de los negros en Estados Unidos, Martin
Luther King: "Cuando se recuerden las grandes atrocidades que han
ocurrido en el siglo XX, se verá que lo peor no han sido las fechorías
de los malvados, sino el silencio de las buenas personas". Y eso es
terrible. Y a eso está llevando de hecho la religión. FERNANDO SAVATER. Bueno, la idea de
Marx de la religión como el opio del pueblo, como un adormecedor... Hoy
la religión puede ser efectivamente el opio para algunos, porque les da
resignación y les hace que soporten los males naturales y el poder
establecido como si fueran parte de la voluntad divina; pero en otros
casos no funciona como el opio, sino como la cocaína, porque para el
terrorista más bien la religión para él es un terrible excitante.
Aquello que decía don Pío Baroja de que el requeté era un animal que,
una vez confesado y comulgado, atacaba al hombre. La religión no
funciona como el opio, todo lo contrario. JOSÉ MARÍA CASTILLO. Los casos
actuales de terrorismo están ahí, pero recordemos que por ejemplo San
Bernardo, en el siglo XII, escribió un tratado, Exhortatio ad
milites Templi, para los cruzados, y empieza: "Donde se
demuestra que matar al infiel no es pecado". FERNANDO SAVATER. Lo curioso es que es
una exclusiva del monoteísmo. El Antiguo Testamento es una recomendación
al genocidio cada cuatro páginas. El Corán, se lea como se lea, está
lleno de incitaciones al exterminio del infiel y a extender una tierra
dominada por los creyentes y tal. E incluso la figura de Cristo, que es
el más manso de los profetas: también dijo que venía a traer la
espada y la división. P. Ha habido o hay otras religiones
no monoteístas. ¿Qué se ganó y se perdió con la victoria del monoteísmo
sobre el paganismo? Y ahí está el budismo, sin Dios. FERNANDO SAVATER. De hecho, la propia
expresión de religión no existe en todas partes: hay muchos pueblos
que tienen culto, pero no saben que ellos tienen una religión. En el
paganismo las tradiciones religiosas estaban ligadas a cosas,
instituciones, lugares, árboles, fuentes, a la familia... a cosas
concretas que tenían como una dimensión simbólica. La religión, por
ejemplo, de los romanos, que era de tipo cívico, un refuerzo espiritual
de las instituciones. Los emperadores que perseguían el cristianismo lo
hacían escandalizados porque los cristianos, en vez de limitarse a
tener un Dios como todo el mundo, y a no dar la lata, negaban los dioses
de los demás, y sobre todo los aspectos divinos de las instituciones, y
eso era lo intolerable. El gran mérito, por decirlo así, del
cristianismo fue separar definitivamente el mundo de lo objetivo, de lo
cívico, del mundo de lo espiritual y lo religioso. De ahí que uno no
entienda muy bien cuando hoy en JOSÉ MARÍA CASTILLO. Lo que pasa es
que el cristianismo nació con esa originalidad sorprendente, hasta el
punto de que la gran acusación contra los cristianos en el siglo II y
III es que eran ateos. Porque no se atenían a lo que se consideraba
como creencia en Dios o religión. Si adoraban a un crucificado, era la
blasfemia más fuerte. FERNANDO SAVATER. Y descartaban a
todos los demás dioses. Eran ateos de todos los demás dioses menos de
uno, el suyo propio. JOSÉ MARÍA CASTILLO. Lo más
peligroso que tienen los monoteísmos es que creen en dioses
excluyentes: mi Dios es el único, y por tanto los demás están fuera
de la legalidad, de la verdad, y del camino de salvación. Porque ya es
una violencia decirle a alguien que está en un error, o que está en
camino de perdición. Eso ya es una forma de humillarle ... Y también
quiero añadir, por intentar ser muy honesto desde mis creencias, que la
mayor aportación del cristianismo fue presentar un Dios encarnado. El
Evangelio de Juan dice que Dios se ha hecho carne, Logos sarx
egenito, FERNANDO SAVATER. Amamos lo perecedero
precisamente porque va a perecer; no amamos lo eterno, lo invulnerable,
nadie ama el universo, todos sabemos que el universo se pasa muy bien
sin nuestros cariños. Amamos a aquellas personas que quisiéramos
perpetuar y no podemos; es su fragilidad lo que suscita nuestro amor. Y
claro, Dios es lo contrario: la idea de amor a Dios, por ejemplo en el
planteamiento tan hermoso de Spinoza, en su Ética, él habla del
amor a Dios, que sólo puede ser un amor intelectual, no podemos esperar
que Dios nos ame. Esa vinculación afectiva que introduce el
cristianismo necesitaba que Dios hiciera una concesión a la carne, a la
muerte, a la fragilidad, al temor, al abandono... Esa idea del Dios
hecho hombre es una aportación de la religión cristiana, pero también
un paso hacia la salida de la religión, porque en cuanto divinizamos la
figura frágil, doliente, del hombre, estamos acercándonos a empezar a
divinizar sencillamente al hombre, sin necesidad de lo sobrenatural. De
ahí que algunos expertos como Marcel Roché hablen del cristianismo
como de la religión para salir de la religión. Así que, para que la
figura de Cristo adquiera toda su capacidad de identificación con
nosotros, suprimámosle esa otra dimensión mágica que le aleja aún de
nosotros. JOSÉ MARÍA CASTILLO. Teniendo en
cuenta, además, que Jesús fue enormemente conflictivo. Pero resulta
que su conflicto fue con los dirigentes de la religión y de algún modo
con la religión. No hay contradicción entre el cristianismo, y por lo
tanto FERNANDO SAVATER. Cuando se habla de cómo
los países europeos han logrado escapar, en la medida que han logrado
escapar, que tampoco es del todo cierto, de la tentación teocrática
que vemos en países musulmanes, que ésos sí que no han logrado
separar las instituciones civiles de las religiones, ahí está la
aportación del cristianismo: gracias a él se sentaron las bases;
incluso cuando P. ¿Cómo ven el estado de las
relaciones entre ciencia y religión? FERNANDO SAVATER. No hay contradicción
más que si la religión pretende dar lecciones científicas. Hombre,
para cualquier ser racional, la idea de que los acontecimientos
naturales tienen una explicación sobrenatural es incomprensible; se
pretende explicar una cosa que no entendemos con algo que entenderíamos
mucho menos todavía. Einstein decía: "Yo sólo creo en el Dios de
Spinoza". Quería decir que si hay un Dios es lo que llamamos el
conjunto de las causas naturales. Pero ése no es el Dios de las
religiones, de la salvación. Pero creo que en Europa no hay mucho
enfrentamiento normalmente entre religión y ciencia, eso queda un poco
para Estados Unidos. JOSÉ MARÍA CASTILLO. El problema
entre ciencia y religión se ha introducido falsamente desde el momento
en que la religión ha querido meterse donde no tenía que meterse. Por
otra parte, la moral de la religión se ve muchas veces amenazada por
los avances científicos. En el XIX el papa Gregorio XVI prohibió las
vacunas, por aquello de una ley natural: hay una ley natural y según
ese principio yo me debería de quitar las gafas y tirarlas porque esto
contradice la ley natural, porque lo natural es que yo tenga la vista
cansada. FERNANDO SAVATER. Y el islamismo
prohibió la imprenta. En buena medida el retraso en la aparición del
pensamiento crítico en el mundo musulmán se debe a que hasta muy
avanzado el XVIII no autorizó la impresión de ningún libro. He
tratado de proponer en mi libro que, lejos de ser la religión la que
funda la ética, más bien parece que son las éticas las que justifican
las religiones. Si hoy elegimos entre una religión y otra, y nos parece
que JOSÉ MARÍA CASTILLO. Hablando de
religión y violencia, hay una violencia que a mí me parece de lo más
peligroso, la violencia del silencio. El silencio es de los factores más
terribles que ha habido en el siglo XX. Si quienes debieron hablar
hubieran dicho lo que sabían por ejemplo de los campos de concentración
nazi, o en España de las atrocidades cometidas no sólo en la guerra,
sino en años inmediatamente posteriores... FERNANDO SAVATER. Y en el País Vasco,
también se ha guardado silencio por parte de JOSÉ MARÍA CASTILLO. Sería muy importante una campaña para que la gente que, sabiendo lo que pasa, se lo calla, comprendiese que comete violencia. Inquisiciones acorraladas FERNANDO SAVATER. El inquisidor no tolera la disidencia porque no puede vivir con la duda de los que no creen como él. Una persona que vive verdaderamente su fe no tendrá inconveniente en vivir con personas que no creen. JOSÉ MARÍA CASTILLO. Lo
inquisitorial, lo fundamentalista. Anthony Giddens define el
fundamentalismo como "tradición acorralada". Por eso en
Estados Unidos o en países de tradición religiosa como Italia o España
los movimientos fundamentalistas proliferan, y con agresividad. FERNANDO SAVATER. En
cuanto al terrorismo musulmán, su principal objetivo no es la guerra al
infiel, sino mantener la intimidación sobre los musulmanes. En esos países
están quienes más objeciones harían contra el fundamentalismo si
pudieran. Los que más padecen ese fanatismo no somos nosotros, sino
quienes viven allí. JOSÉ MARÍA CASTILLO.. Y no olvidemos
nunca que el poder religioso tiene una particularidad que no tiene otro,
y es que toca en una intimidad de la persona donde nadie más puede
tocar. FERNANDO SAVATER. JOSÉ MARÍA CASTILLO. Y hay otras
violencias íntimas, que rompen, como la violencia que se puede ejercer
por ejemplo en un confesionario. FERNANDO SAVATER. Lo importante es
crear instituciones que fomenten el derecho a las creencias personales y
a la exteriorización pública, siempre a título privado, de las
creencias. Hay que crear una enseñanza laica, que prive a los
fanatismos de sustancia, y unas instituciones que digan que la religión
es un derecho de cada cual, pero no un deber de nadie, y sobre todo no
de la sociedad. Uno no puede curar a todas las almas y a todos los fanáticos,
pero sí crear situaciones que bloqueen la posibilidad del fanatismo. Diario EL PAÍS, Suplemento BABELIA 02/06/2007 |
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