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Temas del Laicismo Chileno |
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Quiero un aborto terapéutico
Por Carolina Rojas / La Nación Domingo Este año explotó el caso de Karen Espíndola, una joven embarazada enfrentada a un diagnóstico fatal: las malformaciones de su hijo en gestación no son compatibles con su vida. Pidió interrumpir su embarazo y el debate volvió a todos los sectores políticos. Y, aunque el proyecto de ley duerme en el Congreso hace trece años, los diputados progresistas esperan que las campañas presidenciables reactiven su debate. Fue en noviembre de 1999, cuando el ex Presidente Ricardo Lagos, en
ese tiempo candidato a La Moneda, tuvo que referirse por primera vez
sobre el aborto terapéutico. Una mañana, visitó el Colegio Las Teresianas y fue una de las
alumnas quien le preguntó si de triunfar sería capaz de incluir el
aborto terapéutico en su programa de salud. Lagos contestó, enfático, que sólo aceptaba la interrupción del
embarazo bajo dos estrictas condiciones: que el diagnóstico estuviera
aprobado por tres médicos y que la interrupción del embarazo se
hiciera en un hospital público para impedir lucrar con ella. Adriana Delpiano, ex ministra del Sernam, recuerda ese episodio.
"Fue una de las primeras ocasiones en que Ricardo Lagos tuvo que
opinar frente a un tema de la agenda valórica. Pero lo que vemos hoy es
un retroceso, han pasado diez años y aún no hay un debate abierto
sobre el tema. Pienso que ese grupo que se opone al aborto terapéutico,
al menos debería estar a favor de la píldora del día después". Pero este año apareció el caso de Karen Espíndola, la joven madre
que hoy ya tiene siete meses de embarazo y un feto anencefálico que
crece en su vientre. Aún no encuentra solución para la interrupción
de su embarazo. Y no ha sido la única. El 2002 Griselle Rojas, de 27 años, exigió públicamente a las
autoridades un aborto terapéutico para terminar con el dolor. Ella habló
con el ministro de Salud de la época, Osvaldo Artaza, para explicarle
que tenía mola, una reproducción anormal de las células de la
placenta que se convierte en una verdadera vesícula que daña otros
tejidos. El feto no tenía cráneo, ni pulmones. Sus posibilidades de
sobrevivencia fuera del vientre materno eran nulas. La mujer debió
escuchar todo tipo de opiniones políticas, mientras la metástasis
avanzaba por su cuerpo. Finalmente, las autoridades accedieron a interrumpir su embarazo con
una microcesárea en el Hospital Luis Tizné de Peñalolén. Después de
la intervención, el recién nacido vivió sólo tres minutos. Hoy, el caso de Karen Espíndola, también tiene un adverso diagnóstico.
El feto padece de holoprosencefalia alobar, una malformación que afecta
el cerebro del feto y en que sólo el 38% de los casos diagnosticados
sobrevive el parto. Karen, ha esgrimido daño a su salud, daño emocional y sufrimiento
ante la espera de un niño que morirá. Nadie resuelve. Más que una
espera, Karen ha manifestado que su embarazo ha sido una verdadera agonía.
RENOVAR LA AGENDA VALÓRICA Hace unas semanas, parlamentarios del PPD, Renovación Nacional y la
UDI se reunieron en la Biblioteca del Congreso para debatir sobre el
aborto terapéutico. La oposición más férrea estuvo en el movimiento
"Parlamentarios por la vida", el grupo liderado por el
diputado UDI José Antonio Kast, el mismo que en abril del año pasado
celebró la decisión del Tribunal Constitucional que prohibía la
distribución de la píldora del día después. Otro feroz detractor del aborto terapéutico es el diputado de
Renovación Nacional, Maximiano Errázuriz, quien también participó de
la reunión del Congreso. Errázuriz, señaló que las corrientes siguen
contrapuestas y legislar sería abrir las puertas al aborto en general. Comentó además que espera que el candidato y empresario Sebastián
Piñera tenga una postura acorde con los lineamientos de la iglesia. "Confío en su opinión, conozco los principios de Sebastián
y creo que será consecuente con los valores cristianos occidentales.
Estoy en contra del aborto terapéutico y veo difícil que algún
partido respalde este proyecto", señaló. Marco Antonio Núñez, diputado PPD, señaló que el ex candidato José
Miguel Insulza siempre estuvo a favor de la despenalización del aborto
terapéutico en un eventual plan de Gobierno. También aguarda que por estos días, el candidato Eduardo Frei de a
conocer su posición formal. El parlamentario cree fundamental conocer cuál será la postura de
Sebastián Piñera, ya que su respuesta permitiría descifrar la opinión
y el comportamiento que tendrá en el futuro respecto de los temas valóricos.
"De este modo se sabrá si el candidato seguirá las directrices
de la UDI, o tomará una postura independiente", aclaró. El caso de Karen Espíndola también lo lleva el díscolo Marco Enríquez
Ominami, quien aclara que lleva un mes esperando una respuesta de la
Comisión de Salud para tratar su futuro. Para el diputado, las definiciones de los presidenciables serán
fundamentales para saber quién renovará sus discursos sobre la agenda
valórica y quién no. "Las primarias van a ser importantes en la definición
respecto a ese tipo de compromisos. Creo que con Piñera no va a pasar
nada y Frei, bueno, habrá que ver. Cuando con Álvaro Escobar
presentamos el proyecto de ley no sólo fue ignorado, fue archivado, con
eso tu matas un proyecto de Ley, además es irrisorio pensar que hasta
en el tiempo de Pinochet hubo derecho al aborto terapéutico",
alegó. Para Juan Luis Castro, ex presidente del Colegio Médico, a pesar de
esas circunstancias extremas que enfrenta la mayoría de las mujeres con
este problema, son los sectores refractarios quienes siguen negándose a
aceptar la idea y ponen cortapisas valóricas a la despenalización del
aborto terapéutico. "Nosotros aludimos a la posibilidad de
legislar y hay una posibilidad de ponerlo en trámite este 2009",
explica. Sobre la opción de legislar acerca del aborto terapéutico, el
diputado UDI y presidente de la Comisión de Salud, Juan lobos, señaló
que al menos el escenario que se advierte de aquí al 2010 es
beneficioso. Pero para él, debatir en esta área no es una prioridad. "Hay otras urgencias legislativas, por ejemplo, la donación
de órganos, sangre y tejidos. La gente se está muriendo en las listas
de espera, discutir hoy sobre el aborto terapéutico, puede ser un
despropósito de personas que sólo están interesadas en ideologizar el
tema", explicó. Para el diputado de Partido Socialista Fulvio Rossi, quien estuvo
presente en el encuentro del Congreso, el aborto terapéutico se ha
pateado una y otra vez en la agenda legislativa. Para él, en 2009 es un
acto de crueldad hacer esperar a una madre nueve meses para que su hijo
muera. "Si dicen que hay otras prioridades médicas, es un acto
mediocre. Quienes rechazan el aborto terapéutico, son los mismos que
dijeron que con el uso del preservativo aumentaba la promiscuidad y
vemos que eso no ha pasado". El diputado señala que ya es la hora de que los candidatos tomen una
postura más clara y desempolven la despenalización del aborto terapéutico,
pues la marcha por la píldora del día después fue una verdadera señal
sobre el avance que el país espera frente a temas valóricos. LA SAGA DEL ABORTO "Si mi hijo llega a nacer, no tiene ninguna posibilidad de
sobrevivir, no recibirá asistencia médica, por lo que en la práctica,
las consecuencias son idénticas, salvo el desgaste emocional y sicológico,
que es un calvario. Soy católica y no ha sido fácil todo este proceso,
desde mis convicciones religiosas. No soy una mala persona al querer
interrumpir una vida que no podrá nacer". Ese un extracto de una carta que Karen Espíndola hizo llegar hasta
el diputado PPD, Enrique Accorsi. El legislador plantea que esta situación
es inadmisible, que el tema se debe incluir como un punto importante
dentro de un programa de salud. "Advierto dijo que este tema lo
tomarán con prudencia y resguardo por la polémica y la fuerte oposición
que genera en la derecha". El diputado PPD, Marco Antonio Núñez, señala que quienes están a
favor de la legislación del aborto terapéutico, en ningún caso
descartan la urgencia en la que se encuentran otras leyes de salud pública
como opina el diputado Juan Lobos, pero que en ningún caso estos deben
bloquear el lugar a una legislación para el aborto terapéutico. Para él, la opinión de Piñera será esencial para ver si acoge
esta legislación o sigue las directrices del diputado José Antonio
Kast. "Por ejemplo, nosotros siempre supimos que Insulza estaría
a favor de una ley sobre el aborto terapéutico, ahora esperamos la
posición de Frei. Para Piñera, su opinión será la prueba de la
blancura para ver si cederá a la posición dogmática de la UDI".
La diputada PPD, María Antonieta Saa, quien también es partidaria
de legislar, recuerda que el 2005, junto a la diputada Adriana Muñoz,
solicitaron reactivar la discusión sobre el aborto terapéutico, por el
dramático caso de una niña de 9 años que quedó embarazada producto
de las reiteradas violaciones de su padrastro y que desde entonces el
escenario es el mismo. "Soy pesimista, los sectores conservadores van a hacer todo
lo posible por no tocar el tema este año. Ojalá Frei copiara el
programa de su padre, eso sería la solución", explica. La abogada Lidia Casas, experta en derechos sexuales y reproductivos
de la Universidad Diego Portales, recuerda los reparos de Eduardo Frei
durante su gobierno. Cree que el candidato DC podría mantener sus
aprehensiones y el proyecto de ley fracasaría una vez más. "Lo que pasará será que el ala más conservadora de la
Democracia Cristiana se opondrá, al igual que el movimiento
‘Parlamentarios por la vida’, y dificultarán la posibilidad del
aborto terapéutico, aún en contra del sufrimiento y la dignidad de la
mujer", puntualizó.
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