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Temas del Laicismo Chileno |
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Artículo publicado
en The Clinic 07/08/08. POR
QUÉ LA IGLESIA DEFIENDE EL LUCRO EN LA EDUCACIÓN. Para las familias pobres y de clase media, los colegios de la Iglesia
son la única oferta frente a una educación municipal precaria y de
mala calidad. POR M.R.A. La Iglesia participa en el debate educacional como un actor interesado sólo
en el bien común. Pero esa no es la posición que le corresponde. La
Iglesia, a través de una serie de establecimientos, recibe mensualmente
cientos de millones de pesos que el Estado destina a la educación
subvencionada, ¿Lucra con eso? Los datos no permiten afirmado, pero sí
es claro que el modelo los ha hecho crecer -y expandir su doctrina- con
el auspicio de fondos fiscales. Hace unas semanas el obispo Alejandro
Goic defendió el lucro. Ojo que lo dice desde la institución que más
se beneficia con el actual sistema. En Chile la Iglesia educa más de 400 mil estudiantes. En las comunas pobres y de clase media de la Región Metropolitana, las familias optan mayoritariamente por sus colegios, pues es la única oferta frente a una educación municipal precaria y de mala calidad. Buena parte de los establecimientos de la Iglesia, además, muestran excelentes resultados en pruebas como el Simce, y cuentan con apoyo de numerosos empresarios, que les aportan computadores, canchas de fútbol, capillas. El Estado ha sido clave en el crecimiento experimentado por la Iglesia como actor en el sistema educacional subvencionado. Si se multiplican esos 400 mil estudiantes por los montos que paga el Fisco por alumno (entre 3° y 5° mil pesos) la cifra que se obtiene es sideral. En varios países europeos el Estado también financia establecimientos católicos, pero eso tras garantizarles a los ciudadanos una educación pública de calidad y libre de doctrinas morales. En esos países la enseñanza religiosa es una alternativa, pero en Chile se está transformando en regla. Y la tendencia indica que, de aprobarse la 1GE, la presencia católica se va a multiplicar. La institución, además, cuenta con aliados clave: tres ex ministros de Educación de la Concertación forman parte de directorios de fundaciones ligadas a ella y una corte de empresarios trabaja codo a codo con congregaciones como los Legionarios de Cristo, los jesuitas y el Opus Dei. En el debate sobre el modelo de educación para Chile, la Iglesia es un actor interesado. Éstas son las principales fundaciones y personas a través de las cuales se ha convertido en el más importante sostenedor privado. La Corporación Educacional del Arzobispado, encabezada por el Vicario Juan Francisco Pinilla, administra directamente 9 establecimientos y tiene a su cargo alrededor de 6 mil 500 alumnos. Esta institución nació a fines de los 7° y según la Iglesia responde a dos necesidades: organizar la administración de sus establecimientos y llegar a las familias de más bajos ingresos. En 2004, el investigador Claudio Almonacid analizó el nivel socioeconómico de la población que asiste a los colegios católicos y concluyó, sin embargo, que sólo un tercio pertenece a los grupos más vulnerables. Prueba de ello es que, según sus datos, casi el 50% de los establecimientos vinculados a la Iglesia sus Congregaciones cobran a los padres un pago mensual (que se suma a la subvención estatal que reciben). Lo anterior hizo que Almonacid concluyera que la Iglesia tiende a desarrollar su oferta educacional en los sectores de clase media. Periódicamente, la Vicaría para la Educación organiza talleres para los directivos de sus colegios. La idea es apunta el cumplimiento de una sola gran misión: "¡Anunciar a Jesucristo en el mundo de la educación!". En el sitio web de la Vicaría es posible encontrar también el material que se utiliza en estos talleres. La idea es que, a través de actividades grupales, directivos y profesores respondan "desde una mira evangelizadora" interrogantes como las siguientes: ¿Cómo evangelizar mediante la ciencia? ¿Cómo evangelizar mediante el arte? Y que ensayen respuestas frente a situaciones extremas que les propone la Iglesia. Por ejemplo: - Usted es directivo y le comentan sobre un docente que seria homosexual ¿qué hace frente a eso? - Un grupo de padres le pide que exponga sobre la píldora del día después ¿cómo lo asume? - Uno de sus alumnos le comenta que desea optar responsablemente por ser homosexual, ¿qué hace usted? En la página web de Belén Educa lo primero que llama la atención son los auspicios: Copec, Santander, Pizarreño, Arauco y Constructora Bío Bío. Y es que Belén Educa, aunque depende del Arzobispado de Santiago, es una fundación de derecho privado cuyo objetivo es levantar colegios y ponerlos en marcha. Además, como reza su sitio, "la fundación está facultada, para emitir certificados de donación con fines educacionales". Actualmente, tienen 8 colegios (todos con nombre de ex cardenales y santos) y para la siguiente década los planes son construir un establecimiento por año ¿De dónde tanto entusiasmo? Los terrenos sobre los que levantan sus colegios son entregados en comodato por el Estado (se los presta por un tiempo determinado, generalmente varias decenas de años); han tenido buenos resultados (en menos de 10 años multiplicaron su matrícula) y, de aprobarse la LGE, el futuro se anuncia prometedor. Belén Educa nació en 1999 por iniciativa de Jorge Cisternas, un empresario de bajo perfil dueño de la Constructora Bío Bío (firma conocida en el negocio de las viviendas sociales). Cisternas es conocido como un hombre de Iglesia: lo casó el fallecido Padre Hurtado, tiene 13 hijos, es amigo hace 20 años del Padre Montes, recibió la medalla de la Orden de San Silvestre, "la más alta distinción que la Santa Sede entrega a un laico". Tras recibir este premio, la revista Hacer Familia alabó "su permanente preocupación por los más pobres". Otra muestra de la importancia de esta fundación es su directorio. Lo encabeza el Cardenal Francisco Javier Errázuriz y lo componen ejecutivos como Martín Costabal Dona (ex ministro de Hacienda de Pinochet, director de CMPC, empresas Pizarreño e Icare); Roberto Angelini Rossi (sobrino del fallecido Anacleto e integrante del grupo Antar Chile, que controla Copec); Canio Corbo Lioi (presidente de empresas Pizarreño y Watts) y Francisco Murillo (académico de la Universidad de Los Andes y muy ligado al grupo Santander). En la mesa directiva participan también figuras protagónicas de la actual discusión en torno a la LGE, como la ex ministra de Educación Mariana Aylwin. Otro ex ministro de Educación también es parte de la directiva, José Pablo Arellano, el actual vicepresidente ejecutivo de Codelco. El objetivo de Belén Educa es "dar educación de calidad a niños y jóvenes de sectores populares"; y "entregar herramientas que permitan a sus alumnos romper con el círculo de la pobreza". Prima hermana de Belén Educa es la Corporación Aprender, cuyos valores se inspiran "en una concepción cristiana de la persona" y posee tres establecimientos, con alrededor de 3.000 alumnos. La organización es presidida por el ex ministro de Educación Sergio Molina y su directora ejecutiva es, nuevamente, la ex ministra Mariana Aylwin. Entre sus consejeros y fundadores aparece el citado Jorge Cisternas de la Fundación Belén Educa y hombres de empresa ligados a la DC, como Mario Pavón (gerente general de Sonda) y Juan José Santa. Cruz (director comercial de Conosur Seguros y ex encargado de las finanzas de la frustrada campaña presidencial de Soledad Alvear). También integra esta institución Jorge Jiménez de la Jara, hermano de la actual ministra de Educación. Una particularidad del sistema chileno, dicen los estudiosos, es la creciente presencia de grupos empresariales, la mayoría de las veces asociados a congregaciones como el Opus Dei o los Legionarios. El caso paradigmático aquí es el de las escuelas Matte, la Sociedad de Instrucción Primaria que administra Patricia (hermana de Eliodoro y Bernardo) y que reúne 17 colegios y 17 mil alumnos. De acuerdo a la información de su página web, los colegios de esta familia no son estrictamente católicos, pues reciben familias de diversos credos y enseñan religión según las pautas del Ministerio de Educación. Ahora, para las fiestas de la Iglesia, "suelen llevar a los niños a la parroquia más cercana” cuenta un funcionario. Patricia Matte tiene su propio colegio beato: "Los Nogales", fundado en marzo de 1991 en Puente Alto. Hoy estudian allí 1200 alumnos. Hasta sexto básico los cursos son mixtos y a partir de ese nivel y hasta cuarto medio, niños y niñas se separan. En su gestión diaria, "está el constante apoyo de los Hermanos y Sacerdotes de los Legionarios de Cristo”; Al igual que la familia Matte, los Izquierdo Menéndez tienen su Fundación de la Santa Fe, que sostiene dos colegios: el "Espíritu Santo" de San Antonio (904 alumnos) y el "Espíritu Santo" de Talcahuano (734 alumnos). El presidente del directorio es Matías Izquierdo Menéndez y los directores sus hermanos Roberto, Gonzalo, Diego, Santiago y Vicente. Los Izquierdo Menéndez son 13 y mantienen inversiones en los sectores minero, forestal, pesquero, eléctrico, de telecomunicaciones, metalúrgico e inmobiliario. Son dueños, entre otras, de Compañía Minera de Tocopilla S.A; Maderera Río Itata y Alimentos Marinos. Eduardo Gras es otro de los empresarios que ha irrumpido con ganas en el negocio de la educación a través de la Corporación Emprender. Gras es controlador de la constructora Socovesa y cercano a la DC. Tanto, que la representante legal de sus establecimientos en la Región Metropolitana es Leonor Aylwin Oyarzún, hija de don Patricio y hermana de la ex ministra Mariana Aylwin. En los momentos más álgidos de la discusión sobre los costos del lucro en la educación, Gras, que administra 5 colegios en total, sentenció: "el lucro para mí no es el tema, sino cómo hacemos para lograr que la calidad de la educación suba y los resultados mejoren”. Luego, cuando la Iglesia propuso un sueldo ético, no bajó la vista. "Lo comparto. Y creo que la Iglesia tiene que gritarlo fuerte. Cuando una compañía gana, el costo alternativo del capital invertido, el excedente, tienen que compartido con los trabajadores” afirmó. Por último está el Colegio Monte Olivo, del grupo Consorcio, cuya sede se ubica en Puente Alto. El establecimiento fue creado en marzo de 2002, educa a 800 alumnos y es financiado por la Fundación Consorcio Vida Su representante legal es Carlos Larraín Peña, presidente de RN, quien a su vez forma parte del directorio de Consorcio: el mayor conglomerado de servicios financieros no bancarios de Chile. Entre los dueños de este imperio figuran Carlos Hurtado y Eduardo Femández León, este último conocido empresario ligado al Opus Dei. Ambos colegios son un mito en la población El Castillo de La Pintana. Edificios buenos, como de escuela gringa; salas de clase grandes; baños en buen estado; canchas de fútbol con pasto de colegio privado, coro, tenis, atletismo, rugby. En una línea: The Grange School en el lugar más pobre y de mayor riesgo social de Santiago. El milagro tiene una explicación: "la asistencia espiritual está encargada a la Prelatura del Opus Dei”. Nocedal es el colegio de los hombres y Almendral, el de las mujeres. Ambos suman casi dos mil alumnos y en los Simce arrojan resultados superiores a la media nacional. Además, el programa de estudios contempla una exigente formación técnico-profesional, de manera que los alumnos egresen con especialidades contables o eléctricas. En el directorio de la Fundación Nocedal es posible encontrar dos rostros símbolo del Opus en Chile: Ronald Bown, presidente de la Asociación de Exportadores, y Alberto Ureta Álamos, director de capacitación de la Cámara Chilena de la Construcción.-
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