| ����������������������������� PRIMERA PARTE | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Llov�a. La ma�ana era oscura como un buey. Hac�a fr�o. A ambos lados de la avenida, las aceras reluc�an por efecto del agua ca�da, y los robles, humedecidos, brillaban con extra�o encanto. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � No es normal que en ciudades como la nuestra salgan d�as de este tipo, | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| mas, cuando esto ocurre, la gente se abstiene de salir a la calle; los que han | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| de desplazarse inevitablemente, lo hacen en autom�vil, en autob�s o en taxi, sobretodo en coches particulares, y, como consecuencia de ello, nadie pasea por la calle y el trafico es asfixiante. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� ocurri� la ma�ana del 26 de Abril; las aceras se encontraban semivac�as y los pocos peatones iban tan protegidos que cualquiera podr�a haber pensado que se encontraba en una ciudad finlandesa y no en una mediterr�nea. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Solo una persona parec�a mantenerse al margen de las vicisitudes del clima: se trataba de un individuo de unos veinte a�os, moreno, mal vestido y alargado que, elegantemente ataviado, atravesaba la avenida con las manos en los bolsillos. Alcuza y pijama-chandal, iba empapado hasta las �ltimas comisuras, pero daba la impresi�n de no enterarse de nada. Se llamaba Elvar Ata y era artista polifac�tico; hizo cosas muy extra�as aquella ma�ana. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� Por entonces se dedicaba a reflexionar sobre la moral. M�s concretamente, sobre ciertos aspectos de la LEY DE EXENCION DE RESPONSABILIDADES <CERVERA BACA 1996>. Pongamos -pensaba- que un sujeto A fuera odiado por un sujeto B. Pues bien, si A conociera LA LEY DE EXENCION DE RESPONSABILIDADES, no solo ser�a incapaz� de odiar a B sino que tambi�n, incluso desde una postura elitista y en absoluto comprometida, podr�a amarle, igual que podr�a amar a cualquier persona susceptible de ser eximida desde tal teor�a, por mucho que esa persona le molestara. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| "Por otra parte, la ley no resultar�a susceptible de autoaplicada, pues esto se opondr�a a cualquier tipo de necesidad funcional, e incluso moral, en el caso de� tratarse de personas que no fueran lo suficientemente amplias.� Ello es corroborado, mas el propio creador, su primavera llenando de surcos, del mismo duda y su vejez precipita." | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � 'Un individuo, con intenci�n buena, puede realizar acciones que transgredan una ley aceptada como universal o v�lida. El desconocimiento de tales entidades podr�a ser relativizado desde alguna posici�n �tica, aunque no desde la opuesta. En todo caso, su desconocimiento de aquella otra m�s amplia nos dar�a el derecho y la obligaci�n de validarla...? | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Pensamientos de esta naturaleza eran los que circulaban en aquellos momentos por la mente de nuestro protagonista, incluso en instantes como el que nos ocupa, que precede a una importante entrevista con un editor de reconocido prestigio; ya hemos visto que nuestro h�roe se dedicaba al arte en sus diferentes vertientes; en este caso, el fin de la reuni�n era concretar la publicaci�n de una narraci�n que� hab�a terminado de escribir recientemente, y en la que ten�a puestas grandes esperanzas de cara al futuro. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � A�adiremos, para terminar de hacer alusi�n a la entrevista, que, en la obra en cuesti�n, Elvar hab�a planteado algunas de las teor�as vitales que en esa �poca le eran gratas, y, que, con ella, de momento, pretend�a haber hilvanado ideas a las que no llegar�a hasta m�s tarde.��� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � En todo caso, nos interesa m�s lo que ocurri� durante el resto del d�a, si bien no lo contaremos hasta despu�s, pues no lo entender�amos si no conoci�ramos el contenido de la historia que acabamos de mencionar. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� que dejamos por un momento las aventuras de Elvar, a las que volveremos a su debido tiempo, e incluimos a continuaci�n la obra tal como se la present� a su editor: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ������������������������������������������������������������������� I | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � *** es una ciudad normal, es decir, gris y no demasiado bonita. Situada en una est�pida llanura, est� estructurada a partir de una serie de cinturones de ronda cuyo centro es la ciudad antigua, de forma que, cada cierto tiempo, hay que construir uno nuevo que rodea todo lo anterior. Esta nueva ronda, en principio concebida como carretera perif�rica, acaba por convertirse, debido al desarrollo urbano, en una avenida m�s y, para liberarla, hace falta construir una nueva y bulevarizar la �ltima, hecho que conlleva que el consistorio, sea cual sea el gobierno de turno, pueda jactarse de haberse decidido a acometer tal iniciativa hist�rica. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Como hemos dicho, las excelencias de la ciudad no son demasiadas, y, en todo caso, el observador imparcial nunca podr�a calificarla como hermosa, por mucho que los vecinos de la misma, como los vecinos de cualquier ciudad, piensen que se trata de la m�s bonita urbe. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Hay que decir, sin embargo, que cuenta con unos pocos paisajes ciertamente bellos, que se concentran sobretodo en los alrededores de la Catedral, en la zona antigua. Tambi�n podr�amos salvar de la quema dos o tres zonas urbanizadas durante estos �ltimos a�os; los dem�s barrios, que datan del presente siglo, ocupan aproximadamente dos tercios del espacio total y parecen haber sido dise�ados mal adrede, ya que no s�lo son poco funcionales sino que, adem�s, carecen por completo de belleza. La impresi�n es, pues, en conjunto, pobre. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � La temperatura suele ser bastante suave, cosa que ha jugado un papel | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| importante en la formaci�n de la identidad individual y colectiva de los� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ciudadanos. Ya se sabe, el ambiente influye en la determinaci�n de los h�bitos y los h�bitos se convierten en rasgos. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Un habitante de una localidad como la nuestra se asoma a la ventana y siente como los rayos del sol le acarician el rostro. Como no tiene nada mejor que hacer, decide bajar a la calle. Acaba en el bar, pues fuera el sol molesta. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � En el bar encuentra a unos cuantos como �l; los t�picos. Hablan gritando sobre f�tbol e imbecileces. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Si nuestro sujeto hipot�tico viviera en una ciudad del norte, su conducta podr�a ser diferente. Probablemente, decidir�a encender la chimenea y quedarse en casa. Pondr�a en marcha el televisor y, con poco que fuera inteligente, la apagar�a a los pocos segundos. Llegado este momento, tendr�a varias opciones, entre ellas pensar y leer. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Pero aqu� no se lee demasiado y pensar est� mal visto. La mediocridad no� s�lo impera sino que, adem�s, es aplaudida: el poder es de izquierdas o de derechas. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Dadas las circunstancias, es dif�cil que aparezca alguien con algo de calidad o genio, pero, en una urbe de cientos de miles de habitantes, siempre pueden ocurrir cosas extra�as. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � El 23 de Marzo, por la ma�ana, Eldar Torres, mon�rquico absolutista, nada m�s salir de su casa, se pis� el cord�n y se fue al suelo. Luego se levant� y sigui� andando. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Se dirig�a al despacho de un tal Emilio Crucevo, su editor. Quer�a ense�arle su �ltima creaci�n, un peque�o relato denominado HISTORIA DEL C�NICO Y DEL HIP�CRITA, el cual, supuestamente, iba a ser incluido en una antolog�a de JOVENES NARRADORES que ten�a que aparecer en Mayo de ese mismo a�o. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Eldar tard� unos quince minutos en llegar a su destino, edificio de oficinas construido a base de bloques amarillos que se alternaban con toldos verdes y ladrillos grises y blancos. Situado en el barrio antiguo de la ciudad, ocupaba una manzana entera; constaba de dos cuerpos superpuestos de base cuadrada, el de arriba de menos volumen que el de bajo. En total, la altura era de unos veinticinco pisos. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � A Eldar, el cromatismo y la composici�n de tal obra le parec�an infames, y el vislumbrarla le hac�a consciente de la mediocridad de la raza humana, y, en particular, de la mediocridad de sus paisanos y de sus conciudadanos. Eldar estaba contento aquel d�a,� as� que, por una vez, no se enfad� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Entr� en el patio y luego en el ascensor; marc� el d�cimo, que era el piso | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| en donde trabajaba el se�or Crucevo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � No era una estancia muy grande, pero cada uno de sus momentos reflejaba el recatamiento y la mediocridad, la mesura vilmente confeccionada del utilitarismo est�ndar. Detr�s de la mesa, Crucevo,� nariz aquilina y estructura sedentaria, contemplaba, con obesidad casi insultante, la pantalla de su ordenador. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � En realidad, el se�or Crucevo� no ten�a mucha idea de literatura, pero eso, al fin y al cabo, carece totalmente de importancia. Una persona de su talante, con una inteligencia vulgar y una estructura de personalidad propensa al psicoticismo, no necesitaba un ingenio desmesurado para acometer banales haza�as, y, por eso- y se trataba de algo de lo que estaba realmente orgulloso-, hab�a sacado adelante su editorial. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Al menos eran esos los pensamientos que circulaban por la mente de Eldar durante los instantes que se tom� Crucevo para leer la obra en cuesti�n. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -No creo que lo publique -Dijo despu�s Crucevo- Es absurda y poco interesante. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Es muy buena -replic� el escritor-� ni siquiera la ha le�do entera. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Eldar estaba convencido, pese a haber recibido hasta el momento una gran cantidad de noes, de que su relato ten�a suficiente calidad como para ser publicado. No es que ansiara encarecidamente verlo al fin impreso, pero para finales de aquel mes ten�a la obligaci�n de viajar a Verona, en el Veneto, y para ello necesitaba el dinero del contrato. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Tengo suficiente -concluy� Crucevo- He de velar por la calidad de mis publicaciones y lo que he le�do es bastante malo. La historia es infantil e insulsa, y no tiene sentido, ni pies ni cabeza. Vuelve cuando tengas algo mejor. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Se estudiar� - Y sali� de all�. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Por extra�o que resulte, el estado de �nimo de Eldar hab�a mejorado con respecto al que tra�a en el momento en el que entr�. Se le acababa de ocurrir una gran idea. "Si, escribir� algo superior" se dijo "Pero Crucevo no lo publicar�. Mas bien, me ayudar� a confeccionarlo". | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� que se fue de aquel lugar entonando c�nticos. Ech� a andar y, tres o cuatro canciones despu�s, lleg� a su casa, en el n�mero 36 del bulevar del Poeta Peter Murphy. Sac� su llavero de la Pantera Rosa. Meti� la llave en la� cerradura. La gir�. La puerta se abri�. Entr�. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Se dirigi� a su cama y se qued� tendido en su posici�n preferida: boca abajo, con los brazos en cruz. Estuvo as� un buen rato. Luego se levant� y se puso a mirar por la ventana, que daba al bulevar. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � El bulevar era un anillo que bordeaba la ciudad antigua, ocupando el espacio donde anta�o se encontraba la muralla. Los jardines resultaban bellos y amplios. Estaban decorados con amapolas y setos que flanqueaban el paseo central, donde hab�a unos bancos de piedra. Como a los lados del paseo se prolongaban varias hileras de �rboles frondosos, Eldar anta�o bajaba a drogarse all�. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � En aquellos momentos, sin embargo, la �nica droga que usaba era su esposa, aunque no debemos olvidarnos del hijo de la vi�a, que sol�an ingerir juntos.����������������������������������������������������������������������������������� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Pensaba en su esposa y sobre su obra cuando oy� que sonaba el tel�fono. Era ella, que le comunicaba que acababa de salir de clase. Eldar le dijo que ir�a a recogerla a la parada de autob�s y se puso a escribir. Pero no tardo� mucho en dejarlo, pues enseguida encendi� un cigarro, se levant�, y se dedic� a caminar de un lado a otro de la habitaci�n, d�ndole vueltas a cierta idea. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| � | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Entre las formas art�sticas, Mar�a Petrova era, seguramente, la m�s amada por Eldar. La manera en que se conocieron y la pasi�n que entre ellos surgi� desde el principio dan verdadera cuenta de ello. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Mar�a, despu�s de retirarse tras hacer un buen papel en las olimpiadas de Atlanta, se encontraba terriblemente aburrida. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Tras meditarlo concienzudamente, no se le ocurri� otra forma de despabilarse que la de ingerir LSD y, como carec�a de experiencia con las drogas, el resultado fue rocambolesco. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Mar�a no ten�a veleidades m�sticas, pero aquella tarde no estaba en condiciones de volver a casa, pues, por entonces, estaba viviendo en el hogar de sus padres. As� que, como llov�a, se meti� en una iglesia para resguardarse. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Cuando sali� de all�, once horas despu�s, dijo que hab�a estado hablando con Dios, y que Dios le hab�a dicho que no se volviera a drogar, que rompiera con Stelea y que se casara con Eldar Torres. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � No conoc�a a Eldar, pero le escribi� una carta cont�ndole su historia y pidi�ndole el matrimonio. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Eldar acept�, pero, para hacerse el duro, puso como condici�n que pasaran la luna de miel en Verona. Ello le comprometi�, pero, en realidad, era algo que realmente le apetec�a. Cuando se vieron por primera vez, estaba totalmente enamorado. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| ������������������������������������������������������������������� III | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� Mar�a tard� poco en aparecer. Sus ojos, siempre impregnados de una tristeza l�nguida, brillaban aquella tarde un poco m�s de lo habitual, y de su pelo, recogido con una pinza, ca�a sobre la cara, terciopelo nocturno, un gracioso tirabuz�n. Mar�a se hab�a pasado toda la tarde llorando. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � La conversaci�n de la muchacha sol�a ser tan alegre y en�rgica como vol�til era su alma. Cuando se entusiasmaba, y lo hac�a muy a menudo, transmit�a la belleza de un torrente de lirios. Eldar, fascinado, habr�a sido capaz de escucharla durante horas y horas aunque le hablara en chino, pero ella, adem�s de estar contenta, habia aprendido castellano hace tiempo.. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Hablaron sobre gimnasia r�tmica y sobre los estudios de paracaidismo que por entonces cursaba Eldar. Discutieron sobre f�tbol y sobre el realismo franc�s. Eldar, partidario de Stendhal, comparaba a su mujer con la duquesa Sanseverina. Mar�a, aunque parezca raro, tend�a m�s hacia Balzac. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| -Ah, no te lo he� contado, he ido a ver al Gordo-dijo Eldar de repente, cambiando de tema. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| -�Ah, s�?� Qu� cuenta?- | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| -Pues nada, que no le triunfa mi historia. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| -�Que tonto! -Maria se interrumpi� por un momento y se qued� pensando. Luego su expresi�n se volvi� graciosamente inquisitiva y volvi� a hablar- Por cierto yo esa historia aun no la he le�do. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| -Ah s�, es verdad, la tengo por aqu�. Toma, l�ela.- Eldar se levant�, cogi� unas hojas y se las dio a su esposa.- Yo, mientras, voy a hacer Jarabe. Bueno, de todas maneras, esta obra ya no quiero publicarla. Mientrasven�as, he empezado a escribir otra cosa que va a ser mejor. Ya te la pasar� cuando este m�s avanzada. Pero bueno, ve leyendo �sta si quieres. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Dicho esto se fue hacia la cocina y empez� a pirular. Mar�a cogi� el relato y se puso a leerlo. Dec�a as�: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � HISTORIA DEL CINICO Y DEL HIPOCRITA | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Por Eldar Torres | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � C. y T.eran habitantes de la peque�a ciudad de V...T. era apodado "el C�nico". C. era apodado "el Hip�crita". El Hip�crita odiaba al C�nico. El C�nico ignoraba al Hip�crita. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � El Hip�crita tenia mala fama entre las gentes del lugar. Se hab�a ganado a� pulso calificativos como difamador, mentiroso, chantagista, gangster, etc. Era ser sin honra, amoral y vil. Su �nica preocupaci�n parec�a ser la de intentar humillar al C�nico. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �Pero �ste, con elegancia y genialidad, siempre sal�a al paso de las injurias y de las tretas con las que aquel le apremiaba; el C�nico era un gran pensador; esc�ptico y con una vida mental que le permit�a el desasosiego. No odiaba al Hip�crita ni le guardaba rencor. En su car�cter, que recordaba en algunos aspectos al de la Pantera Rosa, y en otros al de un Humpfrey Bogart o al de un� Felipe Gonz�lez, no hab�a espacio para cierto tipo de sentimientos negativos. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Esa genialidad pasiva era lo que m�s molestaba al Hip�crita, que urd�a artima�as cada vez m�s complicadas para ridiculizarle, pero siempre con el mismo resultado: nada. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� que un d�a traz� un plan supuestamente ingenioso para vencer. Se compr� una pistola, concretamente una escopeta de dos ca�ones, y se dirigi� hacia el parque en el que el C�nico sol�a pasar largas horas meditando. Una vez all�, se sent� en un banco y esper�. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Ni Carlos de Ohando lo habr�a hecho peor. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Fue cayendo la tarde y T. no llegaba. Sin embargo, el Hip�crita estaba tranquilo: No tenia la menor duda de que tarde o temprano� su� antagonista aparecer�a. "Esta vez� voy a triunfar" pensaba. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Despu�s de haber estado unos treinta minutos esperando, entr� en escena el Inspector Gadget, que confundi� al se�or Hip�crita con un agente enemigo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| -Queda detenido en nombre de la ley. !Adelante gadgetoesposas�� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Las esposas no aparecieron, y, en lugar de ello, la gabardina de Gadget comenz� a hincharse. El Inspector fue elev�ndose hasta convertirse en un punto en el espacio y luego desaparcer. Unos segundos antes, con la voz de Constantino Romero, hab�a exclamado: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| -!Por mil gadgets�...!Mis gadgets necesitan una revisi�n� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Al fin, a eso de las 8, el Se�or C�nico hizo acto de presencia y no tard� en recibir retaila de disparos, de los cuales, los primeros impactaron en el cuerpo y el �ltimo en la cabeza. Muri� all� mismo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �Por su parte, el Hip�crita, que sali� corriendo justo despu�s de disparar la �ltima bala, lleg� a casa con una sonrisa enorme. Pero su plan no terminaba all�. Para completarlo, ten�a pensado acercarse a la capilla ardiente y hacer algo que nunca hab�a conseguido en vida del difunto: reirse, con sincera y triunfal alegr�a, en la cara derrotada de su v�ctima. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� que al d�a siguiente, mientras se acercaba al lugar donde reposaban los restos de T., se dedicaba a ir ensayando sonrisas victoriosas, sonrisas que se iban haciendo m�s crueles conforme pensaba en la expresi�n ag�nica que mostrar�a el muerto. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Cuando lleg� a la iglesia vio que hab�a mucha gente. All� estaban, entre� otros, el alcalde, el presidente Gonz�lez, Eldar Torres y Maria Petrova, Humpfrey Bogart, la Pantera Rosa, Elvar Ata y el Inspector Gadget, todos ellos amigos personales del difunto. Gadget, adem�s, ten�a �rdenes de arrestar a un peligroso agente de M.A.D., pero acab�, por error, llev�ndose a Humpfrey Bogart. El Hip�crita tuvo suerte de que el Inspector no le viera, pues �ste, que ya hab�a reparado sus gadgets, no hab�a olvidado el incidente del d�a anterior. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� pues, en un momento en el que no hab�a nadie alrededor del difunto, el Hip�crita camin� hacia el ata�d y se llev� una sorpresa; una sorpresa que le impidi�, para siempre, reir. El C�nico manten�a una espl�ndida y serena sonrisa. Era una sonrisa coherente, espont�neamente bien estructurada. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �Era la sonrisa del inmortal, la sonrisa del que no puede ser derrotado. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �Era la la sonrisa del que, sin creer en el Juego, se limita a practicarlo por deporte. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �El Hip�crita acab� siendo detenido por Sult�n y Sof�a. Le cay� una gran condena y lo enviaron a la c�rcel de Picasiento, donde permanece a�n. Todav�a hoy maquina planes para vengarse de su v�ctima. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Al C�nico le encontraron una serie de papeles que conten�an poemas y una novela, la cual estaba basada en el poema ingl�s " The Owl and the Nightingale". Todo ello se public� y recibi� una calurosa acogida. No sabemos porqu�, pero uno de los fragmentos de la novela que m�s famoso se hizo es el que dec�a: "Cualquier d�a te suicidas y tardo tres meses en enterarme. Te pegas un tiro y te quedas tan ancha". Poco a poco, su prestigio fue alcanzando una gran magnitud, hasta el punto de que el d�cimo aniversario de su muerte fue conmemorado con un partido de� f�tbol amistoso en el que se enfrentaron sus dos selecciones preferidas: Croacia y Yugoslavia. Se impusieron los primeros por tres a uno, con goles de Boksic y Vlaovic, �ste por partida doble. El tanto yugoslavo lo consigui� Jugovic. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �Por entonces, el C�nico gozaba ya de una fama notable y sus obras� hab�an sido traducidas a decenas de idiomas. El alcalde le honr� poniendo su nombre a una de las principales arterias de la ciudad, que paso a llamarse "Avenida del Cinismo". En el 3000, su importancia e influencia hab�an aumentado tanto que los estudiantes espa�oles de letras ten�an que estudiarlo para el selectivo en dos asignaturas, hecho sin precedentes. Actualmente, desde el cielo, el cinico vela junto a Dios. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ����������������������������� ������FIN | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ����������������������������������� IV | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � El d�a 1 de Abril, Eldar paseaba hacia el despacho de Crucevo con un nuevo texto, el cual no era a�n el definitivo. Eldar ten�a s�lo tres cap�tulos� acabados, y quer�a mostrarserlos a Emilio Crucevo, cuya opini�n necesitaba para terminar el cuarto. Luego le quedar�a otro cap�tulo, o a lo sumo dos, seg�n como� se desarrollaran los acontecimientos. Es decir, que exist�an tres obras: la primera era la Historia del Cinico y del Hip�crita, que Crucevo hab�a desestimado; la segunda la llevaba encima en estos momentos y la tercera, que ten�a que ser la definitiva, estar�a compuesta por la segunda m�s los cap�tulos que le quedaban por escribir. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Al menos esas eran sus intenciones. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Era temprano, Eldar se hab�a puesto el despertador a las siete y media (su hora preferida para beber vino) y hab�a bajado a su establecimiento habitual a comprar una botella, de ah� que su periplo hacia la editorial fuera espectacular. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Ebrio, caminaba estilizadamente sin dejar de tambalearse, hablando sin sonido con un interlocutor invisible. Y todo ello sin dejar de utilizar el vino. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Tuvo un peque�o percance con unas se�oras elegantes. �stas, se dedicaban a lanzarle miradas que parec�an decirle: "Menudo desaprensivo, qu� inmoralidad". Eldar les dedic� un largo y provocador trago y estuvo a punto de soltarles algo como: "Sois tan imb�ciles que el anarquismo es inviable" Pero fin�lmente se contuvo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � A pesar de su estado, lleg� sin m�s complicaciones a su destino. Entr� en el edificio ri�ndose de la alfombra y, cuando alcanz� la puerta de Crucevo, en el d�cimo piso, intent� serenarse un poco. No obstante, en el momento en que entreg� al editor su relato, no pudo evitar confeccionar sonrisa. Crucevo comenz� a leer para s� mismo: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ��� ������������������������?PRIMERA PARTE | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| �Llov�a. La ma�ana era oscura como un buey. Hac�a fr�o. A ambos lados de la avenida, las aceras reluc�an por efecto del agua ca�da, y los robles, humedecidos, brillaban con extra�o encanto. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � No es normal que en ciudades como la nuestra salgan d�as de este tipo, | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| mas, cuando esto ocurre, la gente se abstiene de salir a la calle; los que han | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| de desplazarse inevitablemente, lo hacen en autom�vil, en autob�s o en taxi, sobretodo en coches particulares, y, a consecuencia de ello, nadie pasea por la calle y el trafico es asfixiante. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� ocurri� la ma�ana del 26 de Abril; las aceras se encontraban semivac�as y los pocos peatones iban tan protegidos que cualquiera podr�a haber pensado que se encontraba en una ciudad finlandesa y no en una mediterr�nea. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Solo una persona parec�a mantenerse al margen de las visicitudes del clima: se trataba de un individuo de unos veinte a�os, moreno, mal vestido y alargado que, elegantemente ataviado, atravesaba la avenida con las manos en los bolsillos. Alcuza y pijama-chandal, iba empapado hasta las �ltimas comisuras, pero daba la impresi�n de no enterarse de nada. Se llamaba Elvar Ata y era artista polifac�tico; hizo cosas muy extra�as aquella ma�ana. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� Por entonces se dedicaba a reflexionar sobre ciertos aspectos de la moral, en concreto sobre� la LEY DE EXENCION DE RESPONSABILIDADES<CERVERA BACA 1996>. Pongamos -pensaba- que un sujeto A fuera odiado por un sujeto B. Pues bien, si A conociera LA LEY DE EXENCION DE RESPONSABILIDADES, no solo seria incapaz� de odiar a B sino que tambi�n, incluso desde una postura elitista y en absoluto comprometida, podr�a amarle, igual que podr�a amar a cualquier persona susceptible de ser eximida desde tal teoria, por mucho que esa persona le molestara. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � "Por otra parte, la ley no resultar�a susceptible de autoaplicada, pues esto se opondr�a a cualquier tipo de necesidad funcional, e incluso moral, en el caso de de tratarse de personas que no fueran lo suficientemente amplias.� Ello es corroborado, mas el propio creador, su primavera llenando de surcos, del mismo duda y su vejez precipita." | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � 'Un individuo, con intenci�n buena, puede realizar acciones que transgredan una ley aceptada como universal o v�lida. El desconocimiento de tales entidades podr�a ser relativizado desde alguna posici�n �tica, aunque no desde la opuesta. En todo caso, su desconocimiento de aquella otra m�s amplia nos dar�a el derecho y la obligaci�n de validarla..." | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Pensamientos de esta naturaleza eran los que circulaban en aquellos momentos por la mente de nuestro protagonista, incluso en instantes como el que nos ocupa, que precede a una importante entrevista con un editor de reconocido prestigio; ya hemos visto que nuestro h�roe se dedicaba al arte en sus diferentes vertientes; en este caso, el fin de la reuni�n era concretar la publicaci�n de una narraci�n que� hab�a terminado de escribir recientemente, y en la que ten�a puestas grandes esperanzas de cara al futuro. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � A�adiremos, para terminar de hacer alusi�n a la entrevista, que, en la obra en cuesti�n, Elvar hab�a planteado algunas de las teor�as vitales que en esa �poca le eran gratas, y, que, con ella, de momento, pretend�a haber hilvanado ideas a las que no llegar�a hasta m�s tarde.��� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � En todo caso, nos interesa m�s lo que ocurri� durante el resto del d�a, si bien no lo contaremos hasta despu�s, pues no lo entender�amos si no conoci�ramos el contenido de la historia que acabamos de mencionar. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� que dejamos por un momento las aventuras de Elvar, a las que volveremos a su debido tiempo, e incluimos a continuaci�n la obra tal como se la present� a su editor: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| ������������������������������������������������������������������� I | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � *** es una ciudad normal, es decir, gris y no demasiado bonita. Situada en una absurda llanura, est� estructurada a partir de una serie de cinturones de ronda cuyo centro es la ciudad antigua, de forma que, cada cierto tiempo, hay que construir uno nuevo que rodea todo lo anterior. Esta nueva ronda, en principio concebida como carretera perif�rica, acaba por convertirse, debido al desarrollo urbano, en una avenida m�s y, para liberarla, hace falta construir una nueva y bulevarizar la �ltima, hecho que conlleva que el consistorio, sea cual sea el gobierno de turno, pueda jactarse de haberse decidido a acometer tal iniciativa hist�rica. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Como hemos dicho, las excelencias de la ciudad no son demasiadas, y, en todo caso, el observador imparcial nunca podr�a calificarla como hermosa, por mucho que los vecinos de la misma, como los vecinos de cualquier ciudad, piensen que se trata de la m�s bonita urbe. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Hay que decir, sin embargo, que cuenta con unos pocos paisajes ciertamente bellos, que se concentran sobretodo en los alrededores de la Catedral, en la zona antigua. Tambi�n podr�amos salvar de la quema dos o tres zonas urbanizadas durante estos �ltimos a�os; los dem�s barrios, que datan del presente siglo, ocupan aproximadamente dos tercios del espacio total y parecen haber sido dise�ados mal adrede, ya que no s�lo son poco funcionales sino que adem�s carecen por completo de belleza. La impresi�n es, pues, en conjunto, pobre. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � La temperatura suele ser bastante suave, cosa que ha jugado un papel | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| importante en la formaci�n de la identidad individual y colectiva de los� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ciudadanos. Ya se sabe, el ambiente influye en la determinaci�n de los h�bitos y los h�bitos se convierten en rasgos. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Un habitante de una localidad como la nuestra se asoma a la ventana y siente como los rayos del sol le acarician el rostro. Como no tiene nada mejor que hacer, decide bajar a la calle. Acaba en el bar, pues fuera el sol molesta. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � En el bar encuentra a unos cuantos como �l; los t�picos. Hablan gritando sobre f�tbol e imbecileces. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Si nuestro sujeto hipot�tico viviera en una ciudad del norte, su conducta | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| podr�a ser diferente. Probablemente, decidir�a encender la chimenea y quedarse en casa. Pondr�a en marcha el televisor y, con poco que fuera inteligente, la apagar�a a los pocos segundos. Llegado este momento, tendr�a varias opciones, entre ellas pensar y leer. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Pero aqu� no se lee demasiado y pensar est� mal visto. La mediocridad no | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| s�lo impera sino que, adem�s, es aplaudida: el poder es de izquierdas o de | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| derechas. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Dadas las circunstancias, es dif�cil que aparezca alguien con algo de calidad o genio, pero, en una urbe de cientos de miles de habitantes, siempre pueden ocurrir cosas extra�as. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � El 23 de Marzo, por la ma�ana, Eldar Torres, mon�rquico absolutista, nada m�s salir de su casa, se pis� el cord�n y se fue al suelo. Luego se levant� y sigui� andando. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Se dirig�a al despacho de un tal Emilio Crucevo, su editor. Quer�a ense�arle su �ltima creaci�n, un peque�o relato denominado HISTORIA DEL C�NICO Y DEL HIP�CRITA, el cual, supuestamente, iba a ser incluido en una antolog�a de JOVENES NARRADORES que ten�a que aparecer en Mayo de ese mismo a�o. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Eldar tard� unos quince minutos en llegar a su destino, edificio de oficinas construido a base de bloques amarillos que se alternaban con toldos verdes y ladrillos grises y blancos. Situado en el barrio antiguo de la ciudad, ocupaba una manzana entera; constaba de dos cuerpos superpuestos de base cuadrada, el de arriba de menos volumen que el de bajo. En total, la altura era de unos veinticinco pisos. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � A Eldar, el cromatismo y la composici�n de tal obra le parec�an infames, y el vislumbrarla le hac�a consciente de la mediocridad de la raza humana, y, en particular, de la mediocridad de sus paisanos y de sus conciudadanos. Eldar estaba contento aquel d�a,� as� que, por una vez, no se enfad� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Entr� en el patio y luego en el ascensor; marc� el d�cimo, que era el piso | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| en donde trabajaba el se�or Crucevo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � No era una estancia muy grande, pero cada uno de sus momentos reflejaba el recatamiento y la mediocridad, la mesura vilmente confeccionada del utilitarismo est�ndar. Detr�s de la mesa, Crucevo, nariz aquilina y estructura sedentaria, contemplaba, con obesidad casi insultante, la pantalla de su ordenador. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � En realidad, el se�or Crucevo� no ten�a mucha idea de literatura, pero eso, al fin y al cabo, carece totalmente de importancia. Una persona de su talante, con una inteligencia vulgar y una estructura de personalidad propensa al psicoticismo, no necesitaba un ingenio desmesurado para acometer banales haza�as, y, por eso- y se trataba de algo de lo que estaba realmente orgulloso-, hab�a sacado adelante su editorial.? | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Habiendo le�do hasta este punto, Crucevo, iracundo, se puso en pie y lanz� violentamente el relato al suelo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| � Terminado el cuarto cap�tulo, Eldar comenz� a escribir el quinto. Esa misma noche, visit� varias ciudades. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � A bordo de un Tupolev en el que solamente viajaba el mismo, aterriz� en� pleno centro de Teruel, en una bella plaza adonde hab�an trasladado el ayuntamiento de Madrid. Eldar pens� en bajar a dar una vuelta por la zona, pero el avi�n volvi� a despegar sin que tuviera tiempo de abandonarlo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � 15 minutos despu�s, se encontraba en otra ciudad. "�Donde estoy?" Se pregunt� sorprendido. "Que raro. Aqu� no hay nadie. Tendr� que bajar a ver si encuentro alg�n tipo de criatura." | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� que baj� y comenz� a caminar. El avi�n hab�a aterrizado en medio de una amplia avenida porticada cuya belleza le cautiv�. La avenida estaba adornada con flores de hielo y mirtos de mamposter�a hilvanada; hac�a mucho fr�o y era de noche. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � All� no hab�a luz alguna, excepto la de dos filas de hermosos candelabros� amarillos que, dispuestos sim�tricamente, se prolongaban hacia el infinito. Eldar segu�a extra�ado de no ver a nadie, pero no dej� de andar. Acababa de torcer hacia la izquierda por una bocacalle cuando empez� a sentir calor." Ser� que llevo un buen rato pateando" pens� .Falso: la temperatura aumentaba peligrosamente. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Al cabo de un rato, el calor era sofocante y Eldar sudaba tremendamente. En un momento dado, comprendi� la causa y lanzo una exclamaci�n de alegria. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � A sus pies ten�a el r�o que atravesaba tan extra�a ciudad, un r�o por cuyo cauce no discurr�a agua sino encendida lava. ";Esto es maravilloso" | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Permaneci� unos instantes contemplando el magnificoEspect�culo y, cuando el calor que sent�a era ya totalmente insoportable, se fue de aquel lugar, muy a pesar suyo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Ahora ya no caminaba con la idea de encontrar a alguien que le dijese donde se encontraba, sino que, turista urbano y on�rico, su intenci�n era la de deleitarse con la singular hermosura que atesoraba la� ciudad. "Cuan extra�o es todo esto."; pensaba " Es tan hermoso que me quedar�a a vivir aqu� para toda la eternidad" | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� que sigui� caminando. A los cinco minutos, lleg� hasta un bulevar de sauces que daban una luz violeta y cibern�tica. Eldar busco el truco, en vano intent� encontrar alg�n foco entre las ramas. Pero se dio cuenta de que aquellos �rboles brillaban con luz propia. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Los jardines eran amplios, pero no demasiado espesos. Estaban adornados con muy buen gusto: esbeltas farolas de ning�n color, guirnaldas de humo, fuentes de lava; Eldar tambi�n se fij� en los edificios, cuyas fachadas eran totalmente lisas y de colores chillones, sin ornamento alguno, sin puertas, sin balcones, sin ventanas. Todo ese paisaje, m�gico y espectral, infund�a a su esp�ritu el mudo regocijo de la contemplaci�n de la Belleza, que, ya se sabe, es fr�a, violeta, lenta y amarilla. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Pero la contemplaci�n de la Belleza siempre conlleva consigo un secreto y g�lido terror, casi latente; algo de contemplaci�n de la propia muerte o de la muerte de las cosas. Eldar as� sent�a y as� se vio durante aquellos breves instantes de delicia sepulcral, de paz de piedra. Supo que nunca volver�a a aquella ciudad, pero que siempre vivir�a en ella. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � La avenida se prolongaba hasta llegar a una gran monta�a y all� se introduc�a en forma de cueva. El interior era m�s estrecho y la hilera de� sauces desaparec�a; el suelo estaba cubierto por un tapiz rojo, que era iluminado por la luz de unos candelabros parecidos a los que Eldar hab�a visto anteriormente. Se o�a una melod�a extravagante. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Pese a que una niebla dorada lo inundaba todo, Eldar comprob� como, a los lados del pasillo, por doquier aparec�an� peque�as grutas transparentes, pasadizos y escalinatas cuyos ojos acariciaban la oscuridad. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Estuvo bastante tiempo pirulando por all�, extasiado hasta tal punto que en ning�n momento pens� en volver o en comer algo o en buscar a alguien. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Atraves� verdes p�rticos y contempl� estalactitas azules, encontr� teatros y grandes salas oscuras, sin principio ni fin, iluminadas d�bilmente por esbeltas farolas. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Pero en un momento dado, se intranquiliz�, pues sinti� la presencia de un ser que romp�a con la paz de su ciudad muerta. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Y Eldar vio, a lo lejos, a Eldar, el cual se le fue acercando hasta que ambos quedaron frente a frente, a poca distancia el uno del otro .Se miraron durante unos segundos; Eldar le dio un libro a Eldar y Eldar lo tomo y ley� el t�tulo: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ERITIS SICUL DEUS, SCIENTES BONNUM ET MALUM. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Cuando levant� la vista de nuevo, all� ya no habia nadie. Sali� al exterior | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| por una peque�a calle de baldosas flanqueada por cirios. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Volvi� a casa, previo paso por Las Palmas de Gran Canaria. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| ����������������������������������� FIN | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
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| ����������������������������� SEGUNDA PARTE | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Ahora que ya conocemos el contenido de la historia que hab�a escrito Elvar, podemos retomar nuestro relato all� donde lo dejamos, es decir, justo despu�s de la conversaci�n que �ste mantuvo con su editor. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Hab�a dejado de llover y Elvar se puso a caminar hacia su casa, la cual, dicho sea de paso, estaba situada en el otro extremo de la ciudad. Elvar ten�a un problema; estaba escribiendo una oda a Trappatoni y pensaba envi�rsela en cuanto estuviera terminada, pero se hab�a quedado estancado en el cuarto verso: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ������������ Maestro de la p�a estilizada, | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ������������ Piezas sobre el tablero bien dispuestas; | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ������������ Trappatoni, inteligencia suprema, | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ������������ Huesped pasivo de la Nueva Italia | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| En un momento dado, como ten�a ganas de fumar, se apoy� en una farola, sac� de su bolsillo un paquete de Drum y un librito de papel de fumar de marca Fumando y empez� a liar un cigarrillo. Casu�lmente, en ese momento pasaba por all� un autom�vil lleno de polic�as. Uno de ellos le vio. Elvar tambien les vio a ellos, mas no les hizo caso y continu� con su faena. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � El coche par� y de �l sali� un hombre de la ley; tal hombre fue hacia �l, probablemente con la idea de que estaba haciendo algo ilegal. "Tendr� que inmortalizarle" pens� Elvar. El garante de la seguridad de los ciudadanos parec�a sentir curiosidad. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � - Buenas tades. �A qu� se dedica usted? | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Elvar fue sincero: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Soy ingeniero de caminos. Tambi�n escribo poes�a pura. �Y usted? | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -�Yo?...Saque todo lo que lleve en los bolsillos | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Usted primero, si es tan amable. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Haga lo que le digo o le llevo al cuartelillo a ostias | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -No, hombre no -replic� Elvar-, que tengo prisa- hizo un adem�n de marcharse-� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Pero el polic�a le agarr� de un brazo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| -A usted lo voy a encerrar yo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Elvar dijo: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -No, porque le he de contar una historia. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -No estoy para historias -el agente estaba enfurecido. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Ya, pero esa historia explica todo lo ocurrido y justifica mi conducta� actual. Le pido que la escuche y luego decida. Tranquil�cese, por favor. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Est� bien, escuchar�, pero puede darse por encerrado si no me convence.� ";Bien. Eldar Torres -explic� Elvar- hab�a terminado de escribir su �ltimo relato, la HISTORIA DEL C�NICO Y DEL HIP�CRITA. Despu�s de leerla, su editor, que ya se hab�a comprometido a publicarla, decidi� que no le gustaba y que no la sacar�a a la luz. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � As� que Eldar comenz� a escribir una obra mejor, en la cual incluy� una serie de personajes, entre los cuales se encuentra el propio Eldar y su editor. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Eldar necesitaba, debido a la naturaleza de su relato, una serie de seres contrarios, opuestos en el estilo, que actuaran como trasunto de las relaciones entre el C�nico y el Hip�crita. Con arquitectura enrevesada, nos incluy� a usted y a mi. Yo soy el C�nico, usted es el Hip�crita. El C�nico no tiene nada en contra del Hip�crita, que incluso le puede parecer gracioso, pero, no se por qu�, el Hip�crita odia al C�nico. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Al final, el Hip�crita siempre sucumbe ante la genialidad del C�nico. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Parece que hay gente cuya identidad s�lo se puede conformar estorbando a otros. En cuanto a m�, me drogo porque me da la gana. No es asunto de usted. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � En vidas como la nuestra, que s�lo existe en la literatura, nuestro dios no� s�lo se deja ver sino que, adem�s, decide. L�gico, me dir�s, pues el mero hecho de crear es tomar una decisi�n. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Pero Eldar Torres, el escritor, se ha hecho hombre y, en el momento en que se decida a intervenir directamente, pasar�n cosas terribles. Suyo es el Scattergoris. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � D�jeme en paz,� por favor, si no quiere que le caiga encima un rayo o que le explote el cerebro o algo as�" | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Espera un momento- respondi� el polic�a- no dudo lo que dices acerca de la t�cnica narrativa de nuestro autor, e incluso s� que es probable que yo no le caiga bien, pero, en todo caso, supongo que preferir� que las cosas se desenvuelvan por cauces normales. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -No creas, suele tener ideas muy extra�as. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Si, pero el hecho de que yo este haciendo este tipo de reflexiones demuestra que tiene la intenci�n de llegar a alg�n sitio. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Eso no te asegurar�a nada. Adem�s, estoy empezando a sospechar que su� objetivo es no llegar a ning�n sitio. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Puede ser, pero incluso a ti podr�a castigarte. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Y cuento con ello, pero de todas formas no tengo nada que perder. Yo s� que me odias simplemente porque no soy normal. Y por eso me has importunado -Elvar hizo una pausa y meti� la mano en el bolsillo- Por cierto -continu�-llevo aqu� algo de marihuana que me regal� el "Brocha". Con tu permiso, me voy a hacer un petardo, y acto seguido, proceder� a tirarte el humo a la cara. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -No hagas el bobo. Me est�s obligando a tomar medidas. Voy a pegarte. Puede ser que Torres no quiera involucrarse y simplemente haya inventado esta conversaci�n para liberarte de m� sin mostrarse. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -En tal caso inventar�a ahora alguna manera de que te fueras, ya ver�s.- E hizo una pausa- Por cierto, t� eres inculto y analfabeto �C�mo es que de repente empiezas a hablar como una persona civilizada? De repente te cambia, sin que tengas sentido, para supeditarte a tu derrota. Incluso has entendido sus prop�sitos Est�s perdido. De todas formas, no se porqu� me molestas, no he hecho nada malo a nadie. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Has cometido un delito, pero te voy a perdonar. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � -Te perdono -dijo al fin Elvar | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Y se fue. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Y, cuando lleg� a casa, se puso a escribir. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| � Y s�lo cuento lo que pas�. Clav� la p�a.� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Ten�a prisa por acabar su novela. Hab�a prometido mand�rsela a la Senora Azul. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �O violeta, m�s bien, y, en este caso cibern�tica. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� Algunos malditos son como el que son. El mundo prometer� otro ahora. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| ����������������������������� TERCERA PARTE | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� En esos momentos, en alg�n lugar del cielo, el dios hip�crita le dec�a al | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| dios c�nico: | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� -Que cabr�n, siempre me fundes. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� -Claro, claro; en mis historias siempre gano yo. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� -Bueno, pues cu�ntame el final �Qu� hace despu�s Elvar Torres? | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� -Es posible que m�s tarde monte la Fundaci�n para el Fomento de la | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Vanguardia, aunque eso no lo he decidido aun. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� -De que se tratar�a? | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� -Nada, pondrian a pirular la movida y la cosa se ir�a cogiendo. En un momento dado, conseguirian cambiar los nombres de las calles del pais, sustituyendo a las viejas momias� por gente como Lennon, Ravanelli, Mallarm�, Luis de Baviera, Pere Escobar, Henri Beyle y Mar�a Petrova, por citar algunos. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� -Bueno, pero �que hace con la obra? | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� -Nada, termina la tercera parte y la a�ade al resto.�� | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� -�C�ando? | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| �� -Ya. | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||