lafresa
inicio
qu�   |   qui�n   |   �ndice de art�culos   |   mail
Antonio M. Ruiz. Noviembre 2002.
Enlaces

www.minorityreport.com P�gina oficial del film
www.fantasticfactory.com P�gina oficial de la productora de "Darkness"
www.loslunesalsol.com P�gina oficial del film
www.gohatto.com P�gina oficial del film
www.woodyallen.com P�gina oficial del director de "Un final made in Hollywood
www.chihiro.msn.fr P�gina oficial del film
strawberry passion company �
lafresa
�quieres participar en lafresa?
Estrenos

OTO�O 2002.
Producciones desde la omnipresente Norteam�rica hasta el siempre enigm�tico Jap�n, de -�ltimamente tan de moda, rozando peliggrosamente la saturaci�n- la maltratada Argentina al g�lido Canad�, siempre pasando, claro est�, por� Espa�a (valga o no valga la pena ese paso) o, si se prefiere, polic�as con serios problemas para conciliar el sue�o, cineastas ciegos, criminalistas que corren tras sus ojos, esquizofr�nicos obsesionados con sus madres y otros que lo est�n de dragones, dragones que ayudan a ni�as en su periplo, comunistas jubilados enamorados, ni�os apaleados por otros del m�s all�, parados rompe-farolas, samur�is homosexuales, lesbianas nazis, han ca�do como hojas oto�ales, unos con mayor fortuna que otros, tras el exilio (necesario) de la estaci�n veraniega de este 2002 que no pasar� a la� Historia, precisamente, por la calidad de los filmes estrenados (y s�lvese el que se quiera).

Quiz� la m�s esperada de todas ellas fue "
Minority Report", del �ltimamente flojo Steven Spielberg y el todo-terreno Tom Cruise. El film toma como texto base un relato del genial Philip K. Dick (del que tambi�n bebieron "Desaf�o Total" y "Blade Runner") para convertirse en una explosi�n de efectos especiales apabullante, exagerada y saturante, en detrimento de una historia muy prometedora y como respuesta a los numerosos y atractivos interrogantes que plantea.

Spielberg opta por deslumbrar al espectador con millones y millones de d�lares digitalizados convenientemente en lugar de facturar una obra valiente y comprometida. No obstante, son de agradecer las notas de humor negro (sobre todo aquellas relacionadas con los ojos del protagonista y, c�mo no, con la exc�ntrica cient�fica encerrada en su invernadero) y la trepidante acci�n que envuelve a todo el film. Adem�s, como tambi�n viene siendo habitual, el director mete la pata hasta el fondo al intentar poner punto y final a su nueva entrega cinematogr�fica (recordar "A.I. Inteligencia Artificial" con sus �ltimos cuarenta minutos insufribles de ni�o-post-sexto-sentido), dando la sensaci�n de que (a) le toma tanto cari�o a su obra que prefiere contar estupideces antes de acabarla o (b) tiene un sentido moralizante y chirriante de la justicia con respecto a sus personajes, de tal forma que, sea como sea, los tiene que satisfacer espiritualmente (evidentemente, todo ello enclaustrado en un sentido esp�ritu yanqui). A pesar de todo, "Minority Report" es un producto digno, que consigue mantener al espectador quieto en la butaca y que plantea cuestiones morales que, por desgracia, no se atreve a desarrollar (si bien, dicho sea de paso, no llega a hacer sombra a "Blade Runner"� ni de lejos).

Much�simo m�s interesante resulta el siguiente film de Christopher Nolan despu�s de su notabil�sima y turbadora "Memento". En "
Insomnio" es Al Pacino el encargado de introducir al espectador en la investigaci�n de un asesinato, en colaboraci�n con Hilary Swank y soportando una terrible p�rdida del sue�o en un marco incomparable como es Alaska. Esta pieza no sorprende porque al final se descubra qui�n es el asesino (pues se sabe a la mitad) ni por su acci�n descontrolada; lo hace por el ambiente claustrof�bico que refleja en contraposici�n con los espacios abiertos magn�ficamente fotografiados, por la ayuda inestimable que presta la banda sonora a la consecuci�n de tal fin y el s�lido gui�n sobre el que se sustenta. El resultado no es un thriller al uso, en el que tienen m�s importancia los estrechos lazos que se establecen entre polic�a y asesino que las persecuciones entre ellos y en el que el atractivo parte del cuestionamiento de los difusos l�mites entre infringir la ley o cumplirla, m�s que de la diferencia tajante y radical entre el bien y el mal. Lo �nico reprochable a este largometraje ser�a el trabajo algo sobreactuado de Al Pacino, hecho que ni siquiera sorprende ya, porque se viene convirtiendo en un fen�meno casi habitual en este actor.
La nueva producci�n de la Fantastic Factory, "Darkness" de Jaume Balaguer�, (creador de la inquietante "Los sin nombre") tambi�n cre� expectaci�n, al menos a nivel patrio, hasta su estreno, sentimiento que desaparece inmediatamente al verla, siendo sustituido por otro de enormes decepci�n y tomadura de pelo. Perfectos resultan Anna Paquin, Lena Olin, Fele Mart�nez y, sobre todo Giancarlo Giannini, para ser olvidados en el �ltimo rinc�n de la memoria. Lo que se supone que es una pieza que toma como referencia otras obras del terror de los �ltimos a�os (algo que se est� prodigando peligrosamente no s�lo en el g�nero del terror, sino el cualquiera de ellos, ya sea en forma de estas supuestas referencias o como tributos o/y homenajes a filmes cumbres del cine):
Otra participante en el mencionado Festival de San Sebasti�n ha sido "Lugares comunes" de Adolfo Aristar�in, drama que cuenta la historia de amor maduro entre un profesor argentino forzado a la jubilaci�n y su mujer espa�ola y el obligado retiro a una casa de campo ante la imposibilidad de seguir manteniendo el nivel econ�mico anterior al cese laboral del primero. Film correcto que tambi�n se beneficia de las interpretaciones de sus protagonistas, sobre todo de la que regala Mercedes Sampietro, alarde de contenci�n y saber estar ante la c�mara, m�s que de la de Federico Luppi, que no est� (como dijo una se�ora muy entusiasmada al salir de la proyecci�n) "m�s Luppi que nunca" y que se limita a representar al t�pico hombre de izquierdas muy del gusto tanto del actor como del director. Desgraciadamente, no se repite en el paladar el buen sabor de boca que pudieron llegar a dejar "Mart�n Hache" o "Un lugar en el mundo".
Quiz� para compensar el mal trago anterior ser�a justo continuar hablando del �ltimo trabajo de Nagisha Oshima, "Gohatto". Siguiendo con su particular gusto por las pasiones turbadoras y llevadas hasta sus �ltimas consecuencias, eso s�, de una manera mucho m�s comedida y menos escandalosa que, por ejemplo, sus anteriores "El imperio de los sentidos" y "El imperio de la pasi�n", cuenta la historia de dos j�venes que ingresan como aprendices en una casa de samur�is (regentada, entre otros, por el actor-director-guionista Takeshi Kitano) y c�mo uno de ellos se convierte en objeto sexual de varios de sus habitantes. A su vez, comienzan a producirse unos misteriosos asesinatos que tienen como v�ctimas algunos que cayeron bajo el hechizo irresistible del muchacho. El film aborda el tema de la homosexualidad masculina de una forma natural, como una pr�ctica m�s o menos habitual dentro de estas escuelas de adiestramiento, all� por la segunda mitad del siglo XIX. Con un final sorprendente, "Gohatto" se revela como una apuesta curiosa y entretenida de su director, y aproxima al espectador un poco m�s al interesante mundo de los samur�is desde una perspectiva distinta a la que otros creadores orientales suelen adoptar.

Fiel a su cita anual, el reciente premio Pr�ncipe de Asturias se asoma a las pantallas tambi�n en estas fechas para deleitar con su forma exquisita de hacer cine. En este caso, lo hace con "
Un final made in Hollywood", obra que ya se hac�a esperar en su filmograf�a y que, desgraciadamente, no ha sido resuelta de forma tan brillante como trabajos anteriores (obras maestras como "Annie Hall", "Hannah y sus hermanas", "Manhattan", "Balas sobre Broadway", "Poderosa Afrodita", entre otras), siguiendo en la l�nea de sus �ltimas producciones ("Granujas de medio pelo" y "La maldici�n del escorpi�n de Jade"). Woody Allen arremete en esta ocasi�n contra el "star system" americano y los tent�culos de las productoras cinematogr�ficas, s�lo por la labor de engullir enormes cantidades de dinero independientemente de la calidad del producto final. Pero tambi�n el esnobismo europeo se lleva su parte en la recta final de la pieza. El protagonista es un director al que, tras una larga temporada sin hacer cine (como mucho rueda spots publicitarios), le proponen el rodaje de una pel�cula de gran presupuesto y con un s�lido gui�n creado por su ex-esposa (actual compa�era del productor). Los problemas comenzar�n cuando se vea aquejado de una ceguera total psicosom�tica y deba continuar la filmaci�n del largometraje con la ayuda de su representante y de un traductor chino. Situaciones realmente c�micas se alternan con otras que no est�n a la altura del genio neoyorquino, como en la que intenta memorizar la distribuci�n de una habitaci�n de hotel o aquella en la que aparece dialogando con su hijo. Pese a todo, y deseando que en la pr�xima entrega "alleniana" el director retorne a su �poca dorada, el film es totalmente recomendable y de una gran calidad tanto interpretativa como t�cnica, demostr�ndose una vez m�s el talento indiscutible del cineasta.
Por �ltimo, llamar poderosamente la atenci�n sobre las dos obras diametralmente opuestas pero que hacen necesario su visionado: "Spyder", del morboso e inquietante David Cronengberg, y "El viaje de Chihiro", del maestro Hayao Miyazaki. La primera, en la que brilla un Ralph Fiennes soberbio (regala una de sus mejores interpretaciones) narra el per�odo de la vida de un esquizofr�nico en el que se le concede un permiso condicional para salir del hospital psiqui�trico en el que est� recluido y habitar una casa bajo la vigilancia de una estricta enfermera y en compa��a de otros enfermos mentales. Poco a poco, vali�ndose de un ritmo lento y de ambientes claustrof�bicos, el director somete al espectador a un viaje a la mente del protagonista, a conocer sus miedos y obsesiones y a una aproximaci�n de su ni�ez desde el punto de vista del mismo enfermo.

La segunda, �ltimo trabajo del creador de "La princesa Mononoke", es una verdadera obra maestra. A lo lardo de m�s de dos horas de duraci�n, se asiste casi sin parpadear a una explosi�n de colores, de personajes (dragones, dioses, brujas), de jardines y flores, de buenos sentimientos. El largometraje se centra en una ni�a (Chihiro) que, tras adentrarse en un parque tem�tico abandonado en compa��a de sus padres, se ve inmersa en un mundo fant�stico con el objetivo de salvar a sus padres de un terrible encantamiento. Tomando como base fundamental el dibujo animado tradicional, Miyazaki construye la pieza capital de su extensa carrera cinematogr�fica, lo que no pas� inadvertido para los miembros del jurado del Festival de Berl�n de este a�o, que premiaron a la pel�cula con el Oso de Oro (ex aequo).

La casa recuerda a Amytiville, el ni�o se parece sospechosamente al que "ve�a muertos" con Bruce Willis en la sobrevalorada "Sexto sentido", el padre tiene el comportamiento del
Jack de Nicholson en "El Resplandor", y alg�n que otro parecido m�s con "El exorcista", por citar otra m�s, se queda estancado en un c�mulo de desprop�sitos originados por un gui�n pobre e incoherente de personajes mal estructurados que evolucionan (si lo hacen) de forma desastrosa, sostenido (por decir algo) por alguna que otra pinza de efecto terror�fico. Si hubiera que romper una lanza a favor de esta segunda obra de Balaguer�, la �nica ser�a la referente al final, no s�lo porque termina la pesadilla (para el espectador), sino porque es un inteligente golpe de efecto que el director da a la insulsa historia, pero que, por desgracia, llega tarde, demasiado tarde. Ojal� la pr�xima incursi�n (si la hay) de Balaguer� en este oscuro g�nero se acerque m�s a su original �pera prima, y no se dedique �nicamente a imitarla en su particular estilo, con el uso abusivo de fogonazos de im�genes y de ruidos como soportes casi �nicos de su terror.
Una de las mayores satisfacciones de la temporada ha sido el tercer largometraje de Fernando Le�n de Aranoa, "Los lunes al sol", justamente premiada en el reciente Festival de San Sebasti�n. Despu�s de "Familia" y "Barrio", el director analiza� las relaciones de un grupo de desempleados, sus resquemores y deseos, su impotencia o su negativa a la hora de adaptarse a un mercado laboral centrado en una franja de edad a la que ellos no pertenecen. Javier Bardem encabeza un reparto soberbio (Luis Tosar, Jos� Angel Egido o Nieve de Medina, entre otros), en el que destacan todos y cada uno de ellos por m�ritos propios, dando vida a un hombre desencantado, herido mortalmente por aqu�llos que contribuyeron al cierre de los astilleros en los que trabajaban e incapaz de plantearse otra� forma de ganarse la vida distinta a la que ha sido la suya durante tantos a�os. Aunque, por un lado, resulta incontestable el alto nivel interpretativo de la obra, s� se echa de menos, por otro, la originalidad de la que hac�an gala sus anteriores trabajos (no olvidar al hombre que contrata a su familia, en su �pera prima, y al chico de ciudad interior que le toca una moto acu�tica, en su siguiente film); no obstante, Le�n de Aranoa se vale de un estructurado y coherente gui�n (s�lo unos pocos m�s en este pa�s son capaces de hacer algo parecido) para contar una historia de sentimientos aparentemente sencilla, pero con multitud de matices que va calando poco a poco en el coraz�n del espectador hasta que consigue su total entrega. Magn�fica pel�cula.

Gonzalo Su�rez, por su parte, propone "
Deseo", largometraje perfectamente olvidable de la cinematograf�a espa�ola, para el que se vale de los rostros de Leonardo Sbaraglia, Leonor Watling, Cecilia Roth y Rosa Mar�a Sard�, entre otros. La acci�n, que transcurre en la posguerra espa�ola, toma como protagonistas, de una parte, a un argentino nazi (Leonardo Sbaraglia) que se dedica junto con su colega y compatriota (Cecilia Roth)� a ayudar a escapar de Alemania a simpatizantes de su partido y, de otra, a una hija (Leonor Watling) de un republicano y hermana de una militante comunista clandestina. T�pica y t�pica historia de amor imposible, aderezada con situaciones inveros�miles y personajes descafeinados y mal perfilados: la hermana comunista de la protagonista sobra, al igual que su madre (pobre Rosa Mar�a Sard�, qu� forma de desaprovechar su talento). Y qu� decir de la nazi interpretada por Cecilia Roth que, por m�s que lo intenta la actriz, no levanta cabeza en todo el cansino metraje. Todav�a resulta m�s traum�tico el final, que aparece cuando menos se espera (sin que esto impida la posterior satisfacci�n que se siente porque se cae en la cuenta de que, por fin, todo se ha acabado). Como cabe esperar, gran culpa de todo esto la tiene el gui�n cursi, mal elaborado y peor estructurado de la primeriza �ngeles Caso (a la que m�s le vale pens�rselo varias veces antes de un segundo intento).�nicamente se salva de la quema el trabajo de fotograf�a del siempre magn�fico Javier Aguirresarobe.
Hosted by www.Geocities.ws

1