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| Antonio M. Ruiz. Marzo 2003. |
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| cuando el mal no es mayor de edad |
| Nadie duda en no pasar la noche de un Viernes 13 en "Crystal Lake", de la misma manera que resulta impensable disfrazarse y salir en Halloween por los alrededores del barrio residencial de Michael Mayers. Boston, con su estrangulador, y Londres, con su destripador, no parecer�an, a priori, muy seguras para vivir. Muy pocos demandar�an los servicios psiqui�tricos del doctor Hannibal Lecter, y mucho menos los de Norman Bates en su motel de carretera. Ante cualquiera de ellos, resulta comprensible el uso de cuchillos, hachas, lanzas, pistolas e incluso granadas de mano, caso de tenerlas cerca. No existe �tica ni moral: la v�ctima o el asesino, s�lo puede quedar uno y cualquier soluci�n que se adopte por ambas partes ser� v�lida. Sin embargo, todo cambia cuando la maldad se concentra en el cuerpecito de un ni�o. �C�mo evitarlo? �C�mo deshacerse de �l? En definitiva, �c�mo destruirlo? El argumento de muchos filmes se ha basado en esta premisa. "El pueblo de los malditos" (Wolf Rilla, 1960; John Carpenter, 1995), "Los �ltimos juegos prohibidos" (Michael Winner, 1971), "El exorcista" (William Friedkin, 1973), "La profec�a" (Richard Donner, 1976) y posteriores secuelas con Damien de protagonista, "Los chicos del ma�z" (Fritz Kiersch, 1984) son un buen ejemplo. A este conjunto pertenecen las dos piezas que a continuaci�n se tratan: la espa�ola "�Qui�n puede matar a un ni�o?" (The killers playground), de Narciso Ib��ez Serrador, 1976, y la estadounidense "La semilla del diablo" (Rosemary�s baby), de Roman Polanski, 1968. |
| "Se necesitan adultos para jugar" Ivy y Tom, matrimonio interpretado por Lewis Fiander y Prunella Ransome, deciden pasar unos d�as en la tranquila isla Almanzora, a pocos kil�metros de la costa levantina espa�ola, donde el marido estuvo hac�a ya bastantes a�os. Cuando llegan a la isla descubren que est� casi desierta; tan s�lo unos ni�os juegan en el peque�o puerto. Tom realiza las funciones de gu�a con respecto a su esposa embarazada, lo que les sirve para notar que casas, tiendas y bares han sido abandonados de forma repentina. Sin embargo, no dan importancia a los hechos: es tiempo de fiestas y romer�as (como ocurr�a en Benav�s, poblaci�n costera de la que hab�an partido hacia Almanzora) y todo el pueblo disfruta de ellas. M�s tarde, mientras Ivy descansa, Tom decide seguir buscando a los habitantes del pueblo, ya visiblemente preocupado. En una calle es testigo de un suceso horrible: una ni�a golpea salvajemente a un anciano. Posteriormente, descubre algunos cuerpos ensangrentados, mutilados, destrozados, pero no puede entender qu� es lo que ocurre. Hasta toparse con un angustiado hombre que le confiesa la espeluznante raz�n: los ni�os del pueblo est�n matando a todos los adultos. A partir de la obra "El juego", de Juan Jos� Plans, Ib��ez Serrador narra un cuento terror�fico, una historia que, incluso hoy, encontrar�a la censura de alg�n que otro sector de la poblaci�n: la matanza indiscriminada de hombres y mujeres a manos de inocentes ni�as y ni�os. Quiz� por ello el largometraje cuenta con un pr�logo que intenta explicar las razones que llevan a estos peque�os asesinos a cometer sus cr�menes; en �l, fragmentos documentales muestran las barbaries llevadas a cabo, sobre todo con los ni�os, en momentos� de la Historia como la independencia de la India, las guerras de Corea y de China, la guerra civil en Nigeria o en los campos de concentraci�n nazis. As� pues, ha llegado el momento de su venganza, que ser� la m�s terrible de todas (qui�n podr� hacerles frente). |
| "Secta busca embarazadas" Al igual que el largometraje de Ib��ez Serrador, "La semilla del diablo" comienza con una especie de nana, la pareja protagonista es un joven matrimonio y la esposa queda embarazada. Sin embargo, el resto son diferencias. La acci�n tiene lugar en ambientes cerrados: pr�cticamente, se desarrolla en los apartamentos de los Woodhouse y de los Castevet. Despu�s de la intensa y magn�fica "Repulsi�n", Polanski embarca, tambi�n en este caso, a su protagonista femenina en un viaje a los infiernos sin retorno. Como el cineasta espa�ol, el creador polaco huye de efectismos, depositando toda la responsabilidad en los actores y en su capacidad para crear ambientes sombr�os e incluso macabros; en este sentido, si bien los protagonistas de "�Qui�n puede matar a un ni�o?" resultan desconocidos para el gran p�blico, no ocurre lo mismo en el caso de "La semilla del diablo", donde el personaje de Mia Farrow soporta la indiferencia de su marido, interpretado por el genial director John Cassavetes, y el agobio opresivo del matrimonio de ancianos al que dan vida Ruth Gordon y Sidney Blackmer. Guy Woodhouse, un actor de segunda fila con poca suerte y su mujer, Rosemary Woodhouse, deciden alquilar un apartamento en una zona c�ntrica de Nueva York. La vivienda, que originariamente formaba un todo con la de sus vecinos, los Castevet, y que perteneci� a una anciana recientemente fallecida, cautivar� a Rosemary, que convencer� a su marido para que la acepten. Despu�s de su mudanza, Rosemary conocer� en la lavander�a del edificio a una chica que fue acogida por� Minnie y Roman Castevet y que s�lo ver� con vida una vez; �ste ser� el acontecimiento que marque el asfixiante protagonismo de los se�ores Castevet, sobre todo de Minnie, en las vidas de Guy y su esposa. La noticia del embarazo de Rosemary reforzar� a�n m�s dicha influencia; la d�bil personalidad de la primeriza ser� absorbida por el demoledor car�cter de la anciana, hasta el punto de hacerle cambiar de ginec�logo y someterla a un tratamiento que tiene como base la ingesti�n de un extra�o brebaje. |
| Una de los mayores aciertos del film consiste en su capacidad para provocar el terror a plena luz, sin el uso de sombras o planos oscuros en los que, m�s que ver, se debe intuir. La acci�n se desarrolla, en su mayor parte, durante el d�a y en un pueblo t�picamente� mediterr�neo: casas peque�itas encaladas y calles estrechas; en este punto hay que reconocer el espl�ndido trabajo llevado a cabo por el decorador Ramiro G�mez, capaz de conseguir que un pueblo del interior de Toledo parezca la peque�a Almanzora. Curiosamente, algunas escenas pueden recordar a "Los p�jaros" de Alfred Hitchcock, como aquella en la que los ni�os se agolpan en unas vallas, observando inquietantemente a los protagonistas. El director de "La residencia", vali�ndose de efectos tan pocos sofisticados como las risas y las miradas de los ni�os, su forma de esconderse, de deslizarse tras los protagonistas, construye una obra aterradora y sorprendente, basada, y de ah� su acierto, en lo cotidiano, en lo cercano. Ojal� Ib��ez Serrador retome su faceta de director cinematogr�fico y nos vuelva a poner la carne de gallina, como muy pocos creadores espa�oles lo han sabido hacer. �Qui�n puede matar a un ni�o? (The killers playground), de Narciso Ib��ez Serrador Int�rpretes: Lewis Fiander, Prunella Ransome, Antonio Janzo, Miguel Narros, Juan Cazalilla, Mar�a Luisa Arias, Marisa Porcel, Luis Ciges Gui�n: Luis Pe�afiel M�sica: Waldo de los R�os Fotograf�a: Jos� Luis Alcaine Producci�n: Manuel Salvador, Pentafilms, S.L. |
| El largometraje de Polanski se ubica en un momento en el que la sociedad occidental est� experimentando una serie de cambios y convulsiones culturales muy intensos. Cobran importancia nuevas formas de entender la sociedad, nuevas manifestaciones culturales, nuevas formas de vida, en definitiva. De ah� que adquiriera protagonismo una nueva forma de entender el terror, que se produjera tambi�n un cambio en las inquietudes, en los temores de la poblaci�n; las pesadillas ahora son otras. Esto es lo que recoge el film. De una parte, la monoton�a y posterior crisis del matrimonio; de otra, la creciente importancia de la tercera edad en la sociedad; y de otra, la supremac�a de la ambici�n y el triunfo frente a cualquier postulado �tico o moral. Todo ello, barnizado por una perspectiva fan�ticamente religiosa, hace de "La semilla del diablo" un cl�sico en su g�nero, sin que haya perdido un �pice de su modernidad. La semilla del diablo (Rosemary�s baby), de Roman Polanski Int�rpretes: Mia Farrow, John Cassavetes, Ruth Gordon, Sidney Blackmer, Maurice Evans, Ralph Bellamy, Angela Dorian, Patsy Kelly. Gui�n: Roman Polanski M�sica: Christopher Komeda Fotograf�a: William Fraker Producci�n: William Castle |