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Autoritarismos maquillados de democracia. Consejos de
convivencia que solo representan a las autoridades. Techos
que se caen. Imponen sus mentiras y censuran las ideas.
Prohíben la política para que solo exista la suya. Becas
ficticias y viandas que no alimentan. Docentes y no docentes
explotados. Cursos que se cierran y otros superpoblados.
Exigen limpieza a los estudiantes mientras permiten que las
ratas y cucarachas deambulen libremente.
¡BUROCRACIA,
NEGLIGENCIA Y ABUSO DE PODER!
Por esto y por
mucho más, los estudiantes secundarios nos organizamos en
centros de estudiantes. Un espacio donde confluir nuestras
ideas y hacerlas valer tanto dentro como fuera de las
instituciones. Por que la realidad nos oprime todos los días
tanto en la calle como en la escuela, nuestro espacio
cotidiano tiene que perder el miedo a la política, aquella
que es censurada y reprimida por la conveniencia de unos
pocos que ostentan el poder, que fabrican nuevas leyes
pintadas de supuesta capacitación educativa, fingiendo
soberanía, cuando responden a los intereses monopólicos
imperialistas en busca de explotación y mano de obra barata,
reduciendo la educación académica a un pequeño sector
determinado.
Esta
herramienta gremial, los centros de estudiantes, son
espacios donde podemos desarrollar actividades culturales,
artísticas, etc., que nos permiten desarrollar nuestro
criterio y construir nuestras ideas para revertir esta
realidad que nos oprime.
Para construir
una alternativa a las instituciones y sus modelos
educativos, nos unimos y organizamos. Por que a la hora de
actuar necesitamos representarnos en un espacio determinado
que nos núclee.
En nuestra
zona la organización en centros de estudiantes es escasa, a
pesar de esto muchos seguimos luchando por la construcción
de estos espacios y de una coordinadora zonal. Nos
encontramos en una zona en crisis donde muchas listas fueron
organizadas por los directivos en contra de aquellos que no
iban a gusto del proyecto de las autoridades. Otros centros
que ya no se reúnen debido al boicot y al desgaste. La suma
de estos factores en muchos casos produjo el desinterés, el
miedo y el rechazo a la política y a los centros. A pesar de
todo esto hay centros que se están reorganizando,
demostrando que la lucha puesta en la calle el año pasado
en el corte de cabildo y juramento contra las negligencias
del gobierno hacia las instituciones públicas, sigue
vigente.
Desde la
Federación Juvenil Comunista de zona norte participamos en
la construcción de agrupaciones en los distintos colegios,
junto con todos los compañeros/as que piensan que el cambio
es posible. Lo que nos facilitará la ardua tarea de accionar
dentro de los centros y generar espacios alternativos dentro
y fuera de las instituciones.
¡UN MUNDO
MEJOR ES POSIBLE!
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