- ¿Moshi moshi?
- Hola Ran - la saludó una voz muy conocida - ¿cómo has estado?
- Shinichi... Bien, ¿y tú? ¿Dónde estás? - Contestó algo melancólica.
- Ahora, en... - hizo una pausa - luego te digo. ¿Qué sucede? Te escucho triste.
- Conan-kun se ha ido. Hace unos días vino su madre a buscarlo. Dijo que había encontrado una "cura a su problema", que se iban a vivir lejos y que con el trabajo de su padre alcanzaba. No entendí muy bien a qué se refería... Estoy feliz por él, puesto que hace mucho que no veía a sus padres, sin embargo comienzo a extrañarle.
>Pero dime, ¿dónde estás?
- En este momento estoy en una cabina telefónica, a unas calles de tu casa. - Ran sintió como se le cortaba por un segundo la respiración, intentó decir algo, pero parecía que las palabras no llegaban a su mente. - ¿sigues ahí? Eh, ¿Ran?
- ¿Lo... lo dices enserio?
- Baka, por supuesto que lo digo enserio. Con lo que me ha costado volver y tú me preguntas eso. - Intentó sonar enfadado, a lo que la chica sólo rió.
- Esperame, voy a bus...
- No, es tarde, quédate en tu casa, mañana nos veremos. - La interrumpió él. -Necesito que vengas temprano a casa y que te traigas los apuntes de la escuela. Mamá está como loca, dice que tengo que empezar a preocuparme por los exámenes, que no llegaré a terminar de estudiar y que son muchas materias. Pero te contaré bien las cosas mañana. Así que te espero temprano. Nos vemos. - Y sin permitir que ella respondiera colgó el teléfono.
- Shin... - Dijo en vano, por que del auricular de su celular sólo se oía el ruido del "tú-tú". - nos vemos mañana... por fin.
 

Ran.Kudo presenta:

Dulce Diciembre

 
Eran las nueve de la mañana y en el portal de la mansión Kudo una chica esperaba que le abrieran la puerta. Tocó varias veces el timbre, pero no hubo respuesta, así que se acercó al auricular, tocó de nuevo y... nada. En ese momento una mano se posó en su hombro haciendo que soltara un grito de susto.
- ¡Baka! ¡Puedes tocarlo mil veces que hará siempre el mismo sonido! - Mustió el muchacho que había aparecido detrás suyo. Todavía llevaba puesto el pijama.
- ¡Shinichi! - Gritó ella. - Cuando llamaste dijiste que viniera temprano.
- Me refería a un horario normal Ran, a las diez - Mordió su tostada y con un terrible aspecto de haberse despertado recién, caminó hacia su casa, seguido por su amiga. - Mamá, Ran ya está aquí - Espero por si le respondían, pero nadie lo hizo. -. Debe seguir dormida. - Caminó hasta la puerta de su habitación, y Ran lo seguía, hasta que se detuvo.
- Traje todos los apuntes como me pediste, pero antes de eso quisiera que me cuentes por qué te ausentaste tanto tiempo, ¿qué sucedió? ¿Por qué tardaste tanto en resolver ese caso? ¿Tan difícl fue?
- Ran, yo... - Sintió como su corazón le exigía que le contara la verdad, pero su cabeza le decía lo contrario. - Ya tendremos tiempo para hablar de eso... Me visto y comenzamos - Dijo cambiando de tema y entró a su cuarto.
Ran lo veía con una mirada llena de felicidad y confusión: estaba feliz de que su querido Shinichi haya regresado, pero quería más información sobre lo que su "amigo" había estado haciendo. Caminó por el pasillo hasta el living y se sentó en un sofá de esa casa que conocía de memoria por sus tantas visitas.
- ¡Qué bien! - Exclamó ella al cabo de unas horas. - Terminamos con inglés.
- Por fin.
- ¿Quieren comer algo? - Preguntó desde la cocina la madre de Shinichi.
- Sí, por favor.
Almorzaron algo que preparó Yukiko y luego salieron rápidamente hacia la secundaria, donde Shinichi iba a anotarse para rendir inglés el día siguiente. Todavía le faltaban muchas materias, pero tendría que rendirlas de apoco. Tenía varías descartadas: Historia y Literatura, que no le resltaban difíciles, y otras que no eran lo suyo.
A Shinichi le dieron fecha para mañana a las ocho de la mañana y tenía que rendir inglés. En la escuela se la pasó saludando a sus profesores que le preguntaban las razones de ausencia, a lo que el les respondía siempre lo mismo "un caso muy difícil que tardó demasiado" y cuando terminaba la frase miraba a Ran, quien disgustada por que Shinichi no le había contado todo con lujo de detalles, desviaba su vista hacia otro lado.
- Todavía te faltan unas cosas, pero si me quedo en tu casa hoy para mañana lo tendrás listo. - Dijo Ran mientras estaban pasando por la casa del Prof. Agasa, de donde vieron salir a una mujer de cabello rubio que Shinichi reconoció inmediatamente. - Oye Shnichi, ¿tu sabes quién es ella?
- Shiho Miyano, - Le de decía mientras entraban a su casa. - una científica que próximamenete trabajará par la policía. Tiene entre 17 y 20 años y no sé de dónde es.
- ¿Cómo sabes todo eso?
- Me lo contó el profesor. Además, es mi trabajo, ¿no?
- Y... ¿me vas a decir algo sobre el caso? - Preguntó con muchísima curiosidad.
- Hoy no, - Respondó él intentando sonar indiferente. - cuando terminen los exámenes quizás.
Y así pasaron las siguintes horas y luego de la cena volvieron a repasar algunas cosas. Ran estaba recostada en la cama leyendo algunos de sus apuntes mientras que Shinichi releía una y otra vez varias hojas. Ella dejó caer sin intención su cuaderno y él se dio cuenta de que se había quedado dormida.
- Ran... - Susurró cuando la miró en su cama.
Más tarde escuchó una voz que lo llamaba varias veces.
- Shinichi... Shinichi... ¡Hijo, despierta! - Terminó gritando Yukiko, a lo que él se sobresaltó. - Te quedaste dormido, si no te apresuras llegarás tarde al exámen. - Él levantó los brazos y se estiró al tiempo que bostesaba.
- Ya voy, me cambio y voy. - Miró el reloj que daba las siete y media.
-Te prepararé algo para desayunar. - Salió del cuarto soriéndole.
Buscó algo para ponerse, contempló unos segundos a su "amiga" y luego salió del cuarto. No quería cambiarse allí puesto que Ran continuaba dormida en su cama y ademas de que no quería despertarla, le daba vergüenza.
Unos minutos más tardes Shinichi estaba saliendo de su casa muy apurado para llegar al exámen de ingés.
- Adiós, y mamá, recuerda decirle a Ran que no se preocupe. - Saludó y comenzó a correr hacia la escuela.
Cuando él llegó al colegio, ella se despertó inmediatamente y al ver que no estaba allí miró el reloj y rápidamente se puso de pie para ir a acompañarlo. Cuando pasó por el pasillo se encontró con Yukiko.
- Buenos días.
- Buenos días Ran, ya te despertaste. - Sonrió - Dijo Shinichi que...
- Disculpe, tengo que ir a la escuela. Gracias por todo. - La interrumpió y se fue corriendo.
- Pero él dijo que... no hacía falta. - Ya no la escuchaba.
Mientras corría, Ran se chocó con una mujer de cabellos rubios...
- Disculpe - Le dijo ella.
- Fue mi culpa - Respondió mientras se levantaba. Corría tan rápido que cayó al suelo. - ¿Shiho Miyano, verdad? - Le sonrió
- Sí, tu debes ser Ran Mouri, Shinichi habló bastante de ti cuando vino a cenar a la casa del profesor. - Mintió un poco, no le podía decir nada y menos algo como "Te conozco por que era Ai Haibara".
- ¡AY NO! - Gritó luego de escuchar el nombre de su amigo. - Lo siento, si no me apuro no llego. Hasta luego. - Y volvió a correr en dirección al colegio.
Shiho estaba saliendo para ir a la Estación de Policía para presentar su curriculum y así ver si tení una oportunidad en la parte del laboratorio. Paró uno de los taxis que pasaban por allí, subió y le dijo la dirección al chofer. Cuando llegaron pagó el taxi y llevando una carpeta en su mano, entró a la Estación. Allí se cruzó con varios oficiales que había conocido siendo Haibara, lo que le recordó a aquellas aventuras con la Liga de Detectives Jr. que nunca más podría volver a tener. Agobiada por los recuerdos, siguió caminando por los pasillos.
Mientras, en la Secundaria Teitan, el famoso detective estaba dando su exámen de inglés junto a un par de chicos más que también se habían llevado la materia.
Por los corredores, Ran buscaba a Shinichi en las distintas aulas.
- ¡Ran! - La llamaba una muchacha que corría detrás de ella.
- ¡Sonoko! - La saludó. - Pensé que te habías ido con tus padres a Londres.
- ¿Y dejar a mi mejor amiga sola y triste por la culpa de ese loco de los misterios llamado Shinichi Kudo? - Ambas rieron. - No me lo perdonaría.
- Shinicihi regresó - Ran le sonrió.
- ¿Queeeé? - Miró hacia varios lados. - ¿Y dónde está?
- Rindiendo inglés.
- Ah... - Suspiró desepcionada, al parecer tenía ganas de ver a Shinichi e insultarlo por lo que le hizo a Ran. - ¿Qué esperas? ¡Vamos a buscarlo!
- Muchachas, no griten. - Les dijo un profesor que pasaba por ese lugar.
- Perdón. - Dijo Ran. -¿Sabe en qué aula se está rindiendo inglés?
- Sí, es la 3° B.
- Gracias. - Y fueron a buscar el aula.
Frente a la estción de policía, una mujer rubia, de cabello largo hablaba por su celular. Escondía sus ojos tras un par de anteojos oscuros.
- He localizado a Sherry - Le decía a la persona que la escuchaba del otro lado del auricular...
Efectivamente Shiho, también conocida como Sherry, había entrado a la Estación y la enigmática mujer de gafas oscuras le avisaba a quien sería su jefe que había encontrado a la persona que buscaban.
- He localizado a Sherry.
- Bien hecho. - Se escuchó por el celular. - No la pierdas de vista. No dejes que te descubran y... - Hizo una pausa. - no hagas nada hasta el próximo aviso.
- Entendido. - Respondió ella. Luego cortó, guardó su móvil en el bolsillo de la campera negra que tenía puesta, se apoyó en su auto y sonrrió maliciosamente, sin desviar su mirada de la central de policías.
- 3° B, 3° B...
- ¡Mira Ran, allí está!
Por el vidrio de la puerta se podía ver que Shinichi se levantaba para entregar su exámen, pero ante la duda, él decidió volver a su asiento. Miró hacia la puerta y sonrió al ver a su amiga, pero luego se dio cuenta de que ella no estaba sola, sino que la pesada (según él) de Sonoko estaba con ella y su cara demostró su disgusto.
- Todavía no terminó... - Dijo Ran un poco preocupada.
- Era de esperarse. Kudo nunca fue bueno en la escuela. Siempre metido en sus casos. Tú te quejabas con él todo el tiempo. - Le dibujó una sonrisa.
- Tienes razón. - Miró de nuevo al interior del aula. - Ahí va.
Por segunda vez Shinichi se levantó, en esta oportunidad se veía más confiado. Entregó su hoja al profesor, buscó sus cosas y salió del aula para encontrarse de nuevo con Ran y Sonoko.
- Hola Ran. - La saludó.
- ¿Cómo te ha ido? ¿Por que no me despertaste? ¿Ya te dieron el resultado? - Lo hundió en su mar de preguntas.
- Calma mujer... Me fue bien, no me dará el resultado hatsa unos días y no te desperé por que no tuve ganas. - Sonrió.
- Pero podrías haberme avisado, te habría acompañado. - Dijo Ran.
- El que tú tengas la costumbre de despertar a las personas temprano no quiere decir que yo también quiera hacerlo. - Se defendió él.
- Yo no hago eso - Respondió ella subiendo el tono, haciendo notar su enfado.
- Ah, Kudo, eres terrible.Ran sólo etsaba preocupada y tú sólo le mandas indirectas por que te despertó temprano. - Añadió Sonoko. - Peleas de pareja. - Se quejó.
- ¡¿Eh?! - Dijeron al mismo tiempo Shinichi y Ran, ambos sumamente colorados y sorpendidos.
- No importa, me voy muchachos; Makoto me espera y seguró estará enojado, no pensé que iba encontrarme con Ran. - Saludó a los chicos y se fue riendo.
- ¿Vamos a almorzar? - Preguntó ella después de unos minutos.
Fue lo único que se le ocurrió, puesto que los dos estaban parados en el pasillo de la escuela, sin mirarse y totalmente rojos. Enseguida y torpemente le respondió.
- Sí, ¿a dónde quiero... es decir, quieres ir?
- A algún lugar donde te dignes a contarme algo sobre lo que has estado haciendo estos últimos meses.
- Vamos, te llevaré a algún lugar lindo. - Dijo sonriéndole y adelantándose. Si no lo hacía tendría que empezar a darle explicaciones a su 'amiga' en ése lugar y había mucha gente como para que empiecen una nueva discusión.
- ¡Shinichi, espérame! - Salió detrás.
Shiho estaba saliendo de la estación de policía. La extraña mujer se percató de ello; había estado esperando para eso durante un rato largo y por fin habría algo de 'acción'.
Rápidamente subió a su auto, un Ford del año 2004, con una patente que seguro era falsa que no daba señal de ser raro o peligroso. Marcó un número en su móvil, se colocó el auricular para el manos libres.
Shiho paró un taxi y le dio la dirección de la casa del Dr Agasa, donde se estaba quedando temporalmente. Cuando el taxi arrancó, la mujer hizo la llamada y se dispuso a seguirlos.
- Shiho está en camino. Voy a seguirla.
- Recuerda, esta vez NO QUIERO NI ERRORES NI ACTOS SIN PERMISO ¿entendido?
- Perfectamente.
- Recuerda que si fallas las consecuencias de tus equivocaciones no serán de tu agrado. - Su voz se notaba más seria.
- Entendido. - Cortó. - A ver Sherry, ¿hacia dónde te están llevando? - Pensó en voz alta, sin quitarle los ojos de encima al taxi.
El taxi continuó andando por las calles de la ciudad. No faltaba mucho para llegar. Shiho no se había dado cuenta de que la estaban siguiendo. Sólo miraba por la ventaa, demostrando cansancio en sus ojos. Llegaron a la esquina de la calle donde se encuentra la mansión de los Kudo, le pagó al taxista y siguió. La extraña mujer frenó el auto en la esquina de la vereda de enfrente, para no levantar sospechas. Bajó de el y se acercó a una casa disimulando ver el número como si buscara una construcción específica. Dejó de fingir cuando notó que Shiho se detenía en una entrada y metía la llave en el picaporte para abrir la puerta.
- Ahora que sé donde vives, no habrá ningún problema para continuar el plan. Pronto te haremos una visita, Sherry. - Susurró, volvió a su coche y se marchó.
La científica entró a la casa del Profesor Agasa. Dejo sus cosas y fue directo a la cocina, donde se encontró con Agasa preparándose algo para comer que tenía varios ingredientes que no podía ingerir.
- Shiho, buenos días. ¿Cómo te fue en la entrevista? - Preguntó el hombre de bigotes simulando una sonrisa al ver como ella retiraba las cosas de la mesada, incluyendo lo que él se estaba preparando.
- Creo que bien. - Dijo mientras guardaba las cosas en el refrigerador. - La verdad es que no estoy muy segura de querer aceptar el empleo, si bien Kudo-kun dijo que necesito "hacer algo siempre y cuando tome mis debidas precauciones", todo esto no me convence, Profesor.
- Pero, si te aceptan trabajarás con policías, aunque sea en el sector de ciencias no creo que haya problemas. Además está Jodie, la agente del F.B.I, que se está encargando de vigilar a miembros como Vermouth, que aunque no sepan su exacta ubicación, tienen una idea y Shinichi ha estado ayudándole, y si La Organización te descubre, estaremos bien preparados.
- Tiene razón, seguramente "ellos" me están buscando.
- Descuida, por que estamos esperando que haya alguna señal de ellos, puesto que es la única forma de atraparlos.
- Tiene razón Profesor. - Dijo ya en la entrada de la cocina. - Por cierto, usted no puede comer nada de lo que intentaba prepararse. No quiere morir por comer esas cosas ¿no?.
Él se rió torpemente, disimulando. Ella sólo lo miró y salió de la cocina.
- Tan dulce como siempre. - Pensó Agasa.
- ... eso fue lo que Holmes dedujo y, obviamente fue correcto. - Le contaba Shinichi a su mejor amiga. Luego tomó un poco de agua.
Estaban en un Restaurante cerca de la escuela, que era visitado frecuentemente por los alumnos en los días de clases. En ese momento también habían muchas personas, pero seguro era debido al frío que hacía afuera.
- ¿Qué? - Preguntó al ver que ella lo miraba fijamente como enojada.
- Sabes que no me interesa lo que dedujo Holmes. - Respondió Ran. - A mí me gustaría que e contaras qué fue lo que tu has estado "deduciendo" estos últimos meses.
- Jeje - Dijo tontamente. - ¡Señorita! - Gritó Shinichi, haciendo que su amiga se sorprendiera (cayéndose de la silla, onda anime). - ¿Nos trae la cuenta? - Le dijo a la camarera que se había acercado.
- ¡Deja de cambiar de tema cuando te pregunto sobre el caso! - Dijo elevando su voz, mostrándose molesta. - La camarera pasó por su mesa y les dejó la cuenta.
- No es que lo haga intencionalmente, es que no puedo contártelo aquí. - Se excusó, ya no sabía qué otra cosa decirle. - Y ahora, como te estaba diciendo, Holmes había des...
- No quiero que me hables de Holmes, si tanto lo admiras deberías volver en el tiempo y casarte con él. - Se cruzó de brazos, cerró los ojos y giró su cabeza hacia otro lado.
- Vamos Ran, - Le decía con un tono triste por que sabia que ella tenía todo el derecho de estar enojada. Se volvió a acercar la camarera y Shinichi le pagó. - te prometo que antes de que llegue Navidad te contaré todo... todo. - Dijo midiendo cada una de sus palabras. - Enserio.
- Te creo. Y espero que me lo cuentes pronto. No volveré a insistir, esperaré a que tu decidas decírmelo. - Volteó y le sonrió. Shinichi se sonrojó. - ¿Nos vamos?
- Eh... si, si.
Salieron del restaurante y comenzaron a caminar hacia la casa de Ran. En el camino Shinichi le estuvo contando a Ran que su madre se iría de nuevo a Estados Unidos, con su padre que la esperaba allí para pasar Navidad y, quizás año nuevo.
- ¿Y tu qué harás? - Preguntó ella mientras llegaban a su casa.
- No lo sé. Quizás vaya a visitar a Hattori, que hace mucho tiempo que no lo veo. Podrías acompañarme y andar con su amiga, Toyama. - Dijo esperando que la resúesta de su amiga sea "¡sí, calro que voy contigo!"
- Espera... - Eso lo sorprendió. - ¿De dónde conoces a Kazuha? - Le cuestionó.
- Tranquila, Hattori me contó de ella por teléfono. - Respondió, pero la verdad era que la conocía de cuando había sido Conan.
- Ah, está bien, le diré a mi padre. Lo más seguro es que te acompañe. - Sonrió.
- Mañana tengo que acompañar a mi madre al aeropuerto, ir a rendir más exámenes y descansar. Pero el sábado te invito a Tropical Land, a tí y a los otros dos... (Refiriendose a Kazuha y Heiji)
- ¡Gracias! - Le dio un beso en la mejilla y abrió la puerta. - Hasta el sábado. Adios
- Adios... - Dijo y vio como entraba a su casa. Cuando estaba seguro de que no lo veía, se llevó una mano hacia el chachete donde lo había besado. Y se marchó con una sonrrisa enorme.
Ella, estaba apoyada en la puerta de entrada, con los ojos cerrados y pensando en su mejor amigo.
- Hasta que contestas. - Le reclamó Shinichi al chico de Osaka.
- ¿Kudo? - Preguntó sorprendido. - ¿Por qué usas el aparato ese para cambiar la voz si estás hablando conmigo?
- ¡Shh! no lo estoy usando. Miyano consiguió un antídoto.
- ¡Qué bueno! Y ¿ya se lo dijiste neechan?
- ¿Cómo crees? Primero me mataría con sus fulminantes miradas, luego lloraría y por último me haría alguna de sus tomas de karate. Y eso que no estoy hablando de los mucho insultos que me diría.
- Quizás no haga nada de lo que tú dices.
- Puede ser, prefiero estar preparado y luego arriesgarme a decirle toda la verdad.
- Haz como quieras. Dime, ¿A qué se debe tu llamado?
- Los invito a tú y a tu novia a Tropical Land mañana.
- Ok, gracias. Le diré Kazuha, quien por cierto NO ES MI NOVIA.
- Como digas. Los paso a recoger por la estación con Ran a las 10am. No estén tarde.
- Ok, ok...
- Nos vemos mañana.
- Adiós. - Colgaron.
Terminada la conversación, fue la cocina y se preparó algo para almorzar, puesto que no lo había hecho. Más tarde pasó a visitar al profesor y a Shiho.
- ¿Has tenido alguna noticia Kudo? - Preguntó Shiho.
- La verdad es que desde que volví a ser yo no me he comunicado con la agente Jodie.
- Tendrías que llamarla Shinichi, ellos pueden estar buscándote a tí o a Shiho en estos momentos. Podrían incluso estar en tu casa.
- Por eso se me ha ocurrido que Shiho y yo llevemos puestos los localizadores que se ven a través de radar que tienen las gafas.
- Es una buena idea. Déjame ver donde los he puesto. - Agasa comenzó a revolver los cajones, salió de la sala donde estaban y continuó buscando en su habitación. - Sé que deben estar por aquí. - Les gritó.
- Y Kudo, ¿le has dicho la verdad a Mouri? - Preguntó Shiho.
- No, aún no sé cómo hacerlo, me da miedo pensar como reaccionará. - Respondió, imaginándose a Ran dándole una de sus patadas, luego puso cara de dolor. - Sí, es tan impredecible... - Ella lo miró un segundo,
- Pero ¿por quién te preocupas?, ¿por ti o por ella?
- Por ambos.
- ¡Los encontré! - Volvió corriendo el Profesor con los localizadores que tenían forma de botones. - Uno para ti, - Se lo dio a Shiho - otro para el de la idea. - Poniendo en la mano de Shinichi uno de los aparatitos. - Las gafas llevatelas a tu casa. Será lo mejor.
Ambos se colocaron el pequeño localizador.
Por fin llegó el esperado sábado. Shinichi primero pasó por la casa de Ran, luego juntos fueron a la estación de Tokio para buscar a los muchachos de Osaka, que de hecho estaban retrasados.
- Deja ya de llamarlos. Ya van a llegar. Además seguro es culpa del idiota de Hattori.
- Espera, que está sonando... - Respondió ella. - ¡Kazuha-chan! ¿Dónde estás? Espera, no se escucha bien. - Se corrió a ver si la señal era mejor. - No hay forma. ¿Están en el tren? Ok. Los esperamos. - Cortó y guardó su móvil en el bolsillo de su campera.
- ¿Y bien? - Preguntó Shinichi.
- Dijo, o mejor dicho le entendí, que el tren salió más tarde. Estarán aquí en quince minutos, maso menos, según lo que les comentó el guardia. - Le contó Ran.
- Está bien. - Miró hacia varios lados. - Ven, vamos a sentarnos allí.
Fueron hasta unas escaleras que estaban cerca y no les obstruían la vista a la parada, por si sus amigos de Osaka aparecían. Y hasta que el tren por fin llegó, ellos estuvieron hablando del tema escolar, puesto que Shinichi había dado algunos exámenes ayer.
- ¡Kudo! - Le gritó Heiji desde la parada.
Y así, luego de los saludos, presentaciones (Shinichi no conocía, supuestamente, a Kazuha), algunas quejas sobre la puntualidad del tren y varias discuciones, fueron hacia Tropical Land, donde, apesar del frío, había bastante gente.
Cuando las chicas fueron a buscar una mesa para poder almorzar, Shinichi le contó a Heiji lo que planeaba hacer en ése lugar.
- ¿Se lo contarás? ¿Estás seguro?
- Si no lo hago hoy - En su voz se notaba lo nervioso que estaba. - no sé si podré hacerlo otro día. No es que sean las mejores circunstancias, sino que me ha estado invadiendo con preguntas sobre el tema. Y lo más probable es que cuando se acuerde de Conan se ponga igual de melancólica que cuando se acordaba de mí y me preguntaba, siendo yo el mocoso, cuándo volvería él.
>Lo que me falta es que comience a decirme que el niño no la llama ni nada. Sería terrible. - Comentó, imáginandose la escena y poniendo una cara triste y culpable ante la idea de hacer sentir mal a su querida amiga.
- ¿No te preguntas qué hubiera sucedido si le decías, cuando te transformaste en Conan, que él y tú eran la misma persona? - Peguntó muy curioso Heiji.
- Sí, a veces me lo pregunto, pero eso ya no tiene sentido, por que volví a ser yo mismo, ahora sólo tengo que enfrentar la reacción de Ran ante mi mentira y no su sorpresa por mi "transformación"
- Tienes razón. Pero creo que Neechan te entenderá. Tienes "buenos argumentos", aunque no sé si te ayudarán. - Agarró los vasos que le estaba dando la muchacha del local de comidas, mientras Shinichi sostenía una bandeja con las otras dos gaseosas y unos paquetes que seguramente tenían envueltas algunas hamburguesas. - ¿Has sabido algo de la Organización?
- He hablado con Shiho y el profesor sobre el tema. Como no he tenido mensajes de Jodie, decidimos tomar otras medidas de seguridad, como llevar puestos unos pequeños localizadores, ¿recuerdas? creo que te los habia enseñado. - Estaban llegando a la mesa y Ran les hacía señas con la mano para que las vieran. - Cambiemos de tema. - Y se sentaron con las chicas.
- ¿A dónde quieren ir? - Preguntó Heiji, luego de haber ido a "La vuelta al Mundo", sugerida por Kazuha.
- Vayamos a la nueva montaña rusa, "Boomerang".
- No lo sé Ran, se ve peligrosa...
- Lo que pasa es que Kazuha es una miedosa. - Agregó el joven de Osaka
- Ahou, tú sabes que no es así.
- Entonces, ¿por qué no quieres subir? - Dijo Hattori con un rostro desafiante.
- Ok, subamos. - Contestó ella ganando la discución. - Yo subo con Ran. - La tomó del brazo y juntas fueron a hacer la fila.
- Si quieres subir con Kudo-kun no hay problema. - Decía la muchacha con cabello atado.
- No, no... ¿por qué querría ir con Shinichi? - Le preguntó un poco colorada.
- No te diré lo que ya sabes...
- A menos que tú quieras que Hattori suba contigo.
- ¡Shh! te puede oir. - Ambas rieron.
Subieron al "Boomerang" luego de varios minutos de espera y cuando bajaron tenían la cara páida por la adrenalina y el susto. Hacía frío y estaban exahustos, así que decidieron ir a un juego más tranquilo o no para agunos.
- Vamos Ran, yo subí a la montaña rusa, no te pasará nada.
- Kazu, tú subiste para demostrarle a Hattori que no tenías miedo, pero yo no tengo problema en decir que tengo miedo, sino pregúntenle a Shinichi.
- Es una miedosa. - Respondió el famoso detective riendo. - Vayan ustedes al "Recorrido de Terror", yo me quedo con Ran... - Se sonrrojó y rápido añadió: - tomando un chocolate caliente.
- Como quieran. Vamos Kazu, sino tendremos que esperar mucho tiempo. - Dijo el joven de Osaka y él y su amiga se alejaron.
- Gracias por quedarte. - Sonrrió
- No es problema. - Le devolvió la sonrrisa más colorado - Oye, ¿quieres tomar algo? - Preguntó Shinichi.
- Si un chocolate también, pero deja, voy a pedirlos yo.
Fue hasta el puesto que estaba enfrente y pidió las bebidas calientes. Sacó su billetera de la cartera que llevaba. La abrio y vió entre las cosas que tenía una foto de ella junto a Conan.
Al verla se entristeció ante la falta de noticias sobre su pequeño amigo, a quien había aprendido a valorar y queres como a un hermano durante estos tiempos. Ese niño que se parecía tanto a su querido Shinichi... Conan, el pequeño que había sido, hasta hace unos días, para ella Shinichi.
Nunca abandonó sus sospechas, sólo prefería esperar a que, si en verdad eran ciertas, su amigo se lo dijera.
La empleada del local la sacó de sus pensamientos, cuando, luego de que Ran pagó, le entregó los chocolates.
Fue con la bandeja hasta donde Shinichi, nervioso, la esperaba. Los recuerdos la dejaron un poco triste, algo que mostraba en su rostro, por eso Shinichi, después de que ella le entregara su taza, le preguntó:
- ¿Te sucede algo? - ´Dio un sorbo a su chocolate y siguió bebiendo.
- Me acordé de Conan-kun - El muchacho se atragantó y tosió. - y me puse algo melancólica... - Sonrió - No es nada... Hace poco que se fue, dos semanas, y no ha llamado ni nada... me deja un poco triste.
Esta vez las cosas aucedieron por casualidad, era el momento indicado... o quizás no, pero tenía que hacerlo, tenía que decirle la verdad por que si había recuperado su cuerpo no era para seguir viéndola triste por la ausencia de un ser querido, había vuelto para no tener que irse de nuevo, para juntar fuerzas y decirle lo que sentía y eso hizo juntó fuerzas y las palabras comenzaron a salir solas.
- Él no te llamará. - Dijo con la cabeza baja, sorprendiendo totalmente a la chica que sólo lo miró sin entender.
- ¿A qué te refieres? - Preguntó confundida.
- A que Conan no te llamará.
- Pero, ¿por qué lo dices?
- Por que Conan desapareció para siempre en el momento en el que tomamos la cura que preparó Shiho Miyano.
- ¿De qué hablas?
Y comenzó a contarle todo lo sucedido: los hombres de negro, la verdad sobre Shiho, cómo hacía para que Kogoro resolviera los casos, quiénes sabían lo que le pasaba y sobre todo las razones por las cuales le ocultó su identidad.
Cuando terminó se quedó mirándola, ella apoyó su cabeza en sus manos y esquivó la mirada de su amigo quien se giró y notó como al verlos Heiji se llevaba a Kazuha hacia otro lado puesto que había terminado el juego.
- No es que me sorprendas, por que tú sabes que tenía mis sospechas, pero me duele que no confiaras en mí.
- Ran, yo...
- Sabes Shinichi, va a ser mejor que busquemos a Kazuha y a Hattori, quiero irme a casa. - Se puso de pie y él la siguió, no le dijo nada más.
Se acercaron a un grupo de gente que rodeaba a una cámara de televisión, al parecer habían encontrado a algún famoso y lo estaban entrevistando.
- Estamos en vivo desde Tropical Land donde nos enconttramos con uno de los detectives más famosos de Japón, Heiji Hattori, junto a su amiga Kazuha. - Dijo la reportera. - Díganos Hattori-san, ¿por qué vino a Tropical Land?
- Nos invitó un amigo, Shinichi Kudo - Comenzaron los murmullos. La reportera le preguntó algo más y la cámara encontró al muchacho de Tokio. Lo llevaron junto a Heiji y le hicieron más preguntas a ambos. Kazuha había salido del medio y vio a Ran entre la gente y se acercó a ella.
- Es increible, míralo, una cámara y ya es el centro del mundo.
- ¿Vamos a casa? - Preguntó desanimada Ran
- Sï, será mejor.
Ambas salieron del lugar y sólo Shinichi notó que se estaban yendo e intentó evitarlo pero le fue imposible salir de aquel grupo de reporteros y curiosos.
Ran y Kazuha habían llegado hace poco tiempo a la casa Mouri, Kogoro no estaba, lo habían llamado para que fuera a una reunión de ex-compañeros que se realizaría en Kyot o y por eso las muchachas estaban solas.
Desde que Kazuha estaba viendo la tv, en los canales de aire sólo pasban una noticia "Ha regresado el Detective Shnichi Kudo" y Ran no quería escuchar el nombre de su amigo, al menos hasta que se le fuera el enojo, cosa que seguro se daría pronto.
- Dejla apagada. - Le pidió Ran a la chica de Osaka, quien estaba mirando la televisión, - Estoy cansada y me duele la cabeza. - Dijo y se tiró en el sofá de la entrada, su amiga hizo caso y apagó el aparato.
- ¿Estás bien? Desde que nos fuimos de Tropical Land estás no sé... como triste. ¿Te sucedió algo?
- No, no, nada... - Disimulaba, puesto que no sabía si podía decirle a su amiga la verdad sobre Shinichi, - Estoy cansada, sólo eso. - Comenzó a sonar el móvil de la chica de Osaka, quien se disculpó y atendió.
- ¿Moshi Moshi?
- ¡Ahou! - Gritaron desde el otro lado. - ¿Dónde están?, las estuvimos buscando con Kudo.
- Nos fuimos a la casa de Ran, mientras ustedes estaban siendo noticia, estamos hartas de escuchar su nombre en la tele. - Le replicó ella furiosa.
- Pero podrías haber llamado, ¿no crees?
- ¿Siguen en Tropical Land?
- No, estamos yendo a la casa de Kudo.
- Escucha: Mañana iré con Ran y Sonoko a hacer algunas compras para Navidad.
- Ok. Llámame y arregamos cuándo volvemos a Osaka. ¡Ah! y comunpicate con tu madre que me llamó por que cierta hija tenía apagado su celular. Adiós.
- Adiós.
Luego de colgar, los muchachos que ya habían llegado a la deshbitada mansión Kudo, conversaban sobre lo que harían mañana, teniendo e cuenta de que no contarían con la presencia de las chicas.
- Mañana iremos con Miyano a hablar con Jodie.
- ¿Por qué no la llamas?
- Cree que pueden estar pinchados los teléfonos. Es ejor no arriesgarse, ¿no crees?
- Oye, me olvidé de preguntarte antes: ¿qué sucedió con Mouri-chan?
- No lo sé - Respondió mostrándose desganado y preocupado por el tema. - Estaba... decepcionada.
- Al menos sigues vivo. - Comentó Hiji tratando de sonar gracioso, cosa que a su amigo no le resultó.
- Pero está enojada... no sé, es muy extraño. Me dijo que ella tenía sus dudas y que por eso no la sorprendía, pero que se sentía decepcionada por que no confié en ella.
- Quizáz debías haberselo dicho cuando te hicieron tomar la droga.
- Quias...
- Me han informado que Sherry saldrá mañana con conocidos detectives: Kudo Shinichi y Hattori Heiji. Se quedará solo el viejo ese y tenemos que aprovechar esa oportunidad para buscar el antídoto.
- Tenemos que organizar todo correctamente, recuerden que no podemos descuidar a Vermouth hasta que nos de más información.
- Pero Miyano puede tener no sólo el antídoto, sino que también la fórmula de la APTX.
- Es lo más seguro, pero igual necesitamos a Vermouth. Syrah te acompañará y Malbec se quedará con ella. Te recuerdo, Merlot, que no quiero errores. Entra, encárgate del viejo sin asesinarlo, busca la fórmula y vete. Luego inculparemos a Vermouth y más tarde nos haremos cargo de Sherry y los Detectives. Recuerda que Jodie está tras Verouth, eso nos ayudará.
- Entendido.
- Vermouth ha desaparecido. - Les decía la agente del FBI a los muchachos.
- ¿Cómo? - Preguntaron sorprendidos Shinichi y Shiho.
- Aye habíamos logrado ubicar más información sobre su ubicación, pero cuando nos comunicamos con la gente que suele estar con ella y nos dijeron que hace más de dos semanas que no saben nada sobre "Sharon", con el nombre que la conocen. Accedimos a enrar en su casa y encntramos todo revuelto y su computadora encendida.
- Su PC encendida... ¡Ella sabía el efecto de la APTX! los otros miembros creían que yo estaba muerto. La quieren para saber más sobre la droga. - Comentó Shinichi,
- Si quieren sabe más sobre la droga, ¿no crees que tendrían que haberme secuestrado a mí?
- No lo sé Shiho, por que ella no envejece gracias a los efectos de la píldora. - Respondió Jodie.
- Pero pueden necesitar un antídoto así qeu no podemos descartar que necesiten a Miyano. - Acotó Heiji.
- ¡Comúnicate con el Profesor! - Ordenó Shinichi a Shiho, luego de rlexionar sobre lo que us amigo habían dicho. Ella sacó su celular y llamó a la casa de Agasa.
- No responde.
- Tenemos que ir a su casa. Si mis sospechas son ciertas puede que él esté en peligro. - Comentó Shinichi mostrando su preocupación y viendo la de sus amigos reflejada en sus rostros.
No estaba equivocado, Agasa tendría visitas qque no serían de su agrado.
- ¡Ah! ¡Te queda hermoso Ran! - Gritaba la muchacha de cabello recogido, haciendo que toda la gente del local se volteara a ver qué sucedía.
- ¡Cierto! Debes comprarlo. - Confirmaba Sonoko lo dicho por la chica de Osaka.
- Shhh. - Chistaba Ran. - No griten. - Les decía mientras miraba sonrojada hacia ambos lados, ya que sentía cómo observaban hacia donde estaban ella y sus amigas.
- Disculpen, ¿cómo le quedó el vestido?
- Perfecto. Lo llevamos.
- ¿Eh? Sonoko, este vestido cuesta una fortuna, ¿cómo crees que voy a pagarlo? - Le dijo Ran al ver el precio en la etiqueta.
- No es nada - Le guiño un ojo la rubia. - Es mi regalo por navidad... pero quiero que a cambio lo estrenes cuando tengas una cita con Shinichi. - Ran se sonrojó y Kazuha y Sonoko comenzaron a reir, mientras la chica que las estaba atendiendo se llevaba el vestido para ir a cobrarles. - Además, alguien que esperó tanto tiempo para que su "amigo" - Señaló Sonoko haciendo las comillas con los dedos - volviera merece un premio, ¿no crees?
- Si tú lo dices. Gracias. - Le sonrió a su amiga.
Luego de hacer algunas compras más, Sonoko regresó a su casa a terminar de armar el bolso: como ya no podía ir a Londres con sus padres, éstos le permitieron ir con Makoto y su familia a Kyoto a pasar la navidad y luego iría con sus padres para festejar año nuevo.
Así que Ran y Kazuha regresaron a casa luego de almorzar.
Shinichi y Heiji junto con Jodie y Shiho llegaban a la casa de Agasa.
- ¡Profesor! - Gritó Shinichi, cuando entraron a la casa. - Aparentemente no había nadie, no se escuchaba nada.
- ¡Aquí está! - Exclamó Heiji, quien encontró al profesor amordazado en una silla. - ¿Está bien? ¿Qué le sucedió?
- Una mujer y un hombre estuvieron - Toció - registrando tus cosas Shiho. - Vinieron, luego de apuntarme con un arma me ataron y sin que pudiese hacer nada, se llevaron la fórmula.
- De nuevo tuviste razón Kudo, para nuestra desgracia.
- Igual, logré hacer algo: les coloqué un rastreador.
- ¿Cómo dice? - Preguntó Shinichi.
- Si, sospeché cuando entraron diciendo ser del FBI, así que busqué uno de estos aparatitos y se los coloqué encima cuando me ataron.
Enseguida buscaron las gafas de Conan, las encendieron y efectivamente habían tres puntitos que sobresalían: el de Shinichi, el de Shiho y el de estos personajes.
- Hay que seguirlos. - DIjo Jodie y todos exceptuando a Shiho y a Agasa fueron a seguirlos en el auto de la agente.
- ¡IDIOTAS! - Gritaba un hombre furioso. - Ahora no sospecharán de Vermouth. Era demasiado difícil que no sé, dijeran su nombre.
- Lo sentimos, pero conseguimos la fórmula.
- Pobre de ustedes si no la conseguían. Merlot, vé con Vermouth, hazla hablar.
Merlot fue hacia donde estaba Vermouth encerrada. Su hermosa apariencia se fue apagando, no parecía ella pero lo era. La gran cantidad de drogas que habían usado para que hablara la habían desgastado.
- ¿Qué quieres? - Le preguntó cuando la vio. - Ya sabes que no voy a darte más información. Quiero ver a Sherry muerta, por eso te hablé de ella.
- Deja de repetir siempre las mismas estupideces. Esta vez tengo algo que no fallará.
- ¿Ah si? y dime, ¿qué es?
- "Secret makes a woman, woman" Tú lo dijiste, pero, ¿qué pasa si el secreto es develado?
- ¿De qué hablas?
- Cuando te enfrentaste con Jodie y ésta te pregunto por qué nunca envejecías, le respondiste eso. "I know why you stay young" Te drogas con la APTX y rejuveneces. - El rostro de Vermouth reflejaba su sorpresa. Era cierto, ella les habló sobre la APTX y con eso se hundió, ya que descubrieron el efecto: reduce las edades. - Y si no hablas sobre el paradero de Gin, nosotros hablaremos de tu verdadera edad a la agente Jodie, que seguro te está buscando... Es un buen trato, ¿no crees?... Tengo el antídoto del APTX... aunque no sea una buena noticia para tí... ¿Y, qué dices?, ¿nada? Pues entonces, veamos que tan bella y joven eres luego de tomar otro tipo de drogas.
Vermouth estaba a punto de confesar, no tenía otra salida, iba a hacerlo, pero un puntito titilante en el hombro de Merlot hizo que decidiera callarse. En el lugar no había demasiada luz, por eso dudó, ya que le resultaba extraño que no lo hubiera visto ella, sin embargo continúo.
- Ja, - Sonrió. - Puedes hacerme lo que quieras, no hablaré. - Respondió segura. - Pero a ustedes no sé qué cosas les harán cuando los encuentre el FBI, que por lo que veo ya están siguiéndolos. - Merlot ya no mantenía su sonrisa.
- ¿De qué hablas?
- Del puntito titilante que tienes en tu hombro. Eres tan estúpida que no te has dado cuenta... es un rastreador.
Merlot giró su cabeza en sentido hacia donde estaba dicho punto titilante. Lo vió. Su rostro de sorpresa y desesperación alegró a Vermouth, quein miraba ya más confiada la escena. La estraña mujer arrancó el localizador de su ropa y luego miró a su secuestrada y le dijo:
- Nos veremos luego Vermouth...
- Si tienes suerte - Le respondió ella desafiante.
Merlot le devolvió una mirada "asesina" y salió de aquél cuarto. Cuando cerró la puerta, se apresuró a ir con su jefe.
- ¡Nos siguen! - Le dijo cuando llegó.
- ¿De qué estás hablando?
- De ésto. - Le mostró el objeto hecho por Agasa.
- ¡Qué esperas! ¡Rómpelo! - Ordenó, entendiendo de qué se trataba.
De inmediato la mujer obedeció. El localizador cayó al suelo y luego de que ella lo pisara, dejó de titilar su luz roja.
- Tenemos que irno de aquí. - Comentó Syrah que allí estaba ecuchando.
- Agarren los papeles, Malbec ve a buscar el auto. - Ordenó el líder.
- ¿Y Vermouth? - Preguntó Merlot.
- Déjala. Haremos que se la lleven.
- Se apagó.
- ¿Qué dices, Kudo?
- Descubrieron el rastreador. - La agente Jodie frenó su auto al oir las palabras.
- ¡What! ¿Viste por dónde se encontraban? - Preguntó ella.
- Al norte, tres calles aproximadamente. Pero será difícil encontrar el lugar exacto.
- Pero tenemos una idea.
- Leave all in my hands. - La oficial sacó su celular e hizo una llamada. - ¡Hello Shuichi! It's Jodie. - Saludó divertida, luego su rostro tomó una expresión seria. - We found Vermouth. Hay que rodear unas cuadras, ha sido raptada. Varios miembros pueden estar con ella. Ok, Ok, those are the places: sector 6-9-11 de Tokio. Avísame cuando estén allí.
- ¿Y nosotros qué haremos? - Preguntó enseguida Heiji.
- Ir caminando. - Respondió ella.
Los tres bajaron del auto de Jodie, ella puso la alarma y se dispusieron a caminar.
Kazuha y la chica de Tokio estaban en un taxi regresando a la casa de Ran.
- Kazuha-chan, ¿qué quieres hacer luego de ir a casa?
- No sé...- Rspondió. - Tendría que llamar a Heiji... - Miró por la ventana. - ¿Nani?
- ¿Qué sucede?
- ¿Esos no son Heiji y Kudo? - Dijo señalando con el dedo índice la ventanilla del auto.
- ¿Eh? - Dijo ella y se acercó a su amiga y luego vió hacia donde ella le señalaba. - ¡Ah! ¿Qué hace Shinichi con esa mujer? - Dio el grito.
- ¡Detenga el auto! - Ordenó Kazuha al taxista. Le pagó y ambas bajaron del coche.
- ¿Lo vas a llamar?
- Porsupuesto. ¿Qué está haciendo con ésa... señora? Yo estoy esperando a que llame para saber cuándo nos vamos y él anda de paseo... - Comentó Kazuha, con los brazos cruzados y los ojos cerrados.
- Kazuha-chan, creo que no están "paseando" - La chica de Osaka la miró. - Fíjate, están corriendo.
- ¿A dóde crees que vayan? - Preguntó miesntras se volteaba a ver a su amigo.
- No lo sé. ¿Te dijo algo Hattori-kun?
- Nada, ¿y a tí Kudo-kun?
- Tampoco.
- Sigámoslos. Rápido, se están yendo. - Kazuha empezó a correr.
- ¿Qué dices? Se van a enojar. No creo que sea buena idea. - Decía Ran, quien la seguía con un par de bolsas en las manos.
- No importa.
Habían avanzado una cuadra, las chicas no estaban muy lejos y eso provocó que uno de los chicos se diera cuenta. Jodie iba un poco más adelante.
- Oye Kudo, nos siguen.
- ¿Eh? - Shinichi se volteó. - Ore... Son Ran...
- ¿Y Kazuha?
Kazuha y la chica de Tokio se estaban acercando, y al hacerlo Ran pudo reconocer a la mujer rubia que despertó curiosidad en la muchacha de Osaka.
- Espera Kazu, ¡yo conozco a esa mujer! - Le grtió a su amiga quien estaba más adelante. Ante eso ella se detuvo.
- ¿La conoces? ¿Quién es?
- Shinichi me habló de ella... Te diré lo que sé: es un... - miró hacia ambos lados y se acercó al oido de su amiga, y susurrando dijo: - agente del FBI.
- ¿Eh? - Se sobresaltó Kazuha. - Aguarda.
- Fíjate se detuvieron. -Decía Shinichi al chico de Osaka.
- What's the matter guys? - Preguntó Jodie, al ver a los chicos detenidos.
- Ahí estan Kazuha y Mouri-chan.
- OH! That will be a problem.
- Lo sé... Espera... - Se escuchaba el sonido del celular de Heiji. - ¿Moshi moshi?
- ¿Quién es esa mujer rubia on la que estás? - Gritó la muchacha de Osaka por lo que Hattori alejó el celular de su oido.
- ¿Por qué llamas? ¿No sería más sencillo que te acerques? - La miró levantando la mano que tenía libre, haciendo señas.
- No hasta que me digas quien es esa mujer.
- Dile que le pregunte a Ran. - Aconsejó Shinichi, quien podía oir los grios de Kazuha sin necesidad de escuchar por el celular.
- Kudo dice que le preguntes a neechan.
- Por lo que Ran me dijo es por lo que te estoy llamando. ¿En qué se han metido? - Ran agarró el celular de Kazuha.
- Hattori-kun, pásale el móvil a Shinichi.
- Quiere hablar contigo.
- ¿Eh? - Tomó el celular. - ¿Si?
- ¿Qué sucede Shinichi? Ayer me dijiste que serías sincero conmigo...
***F.B***
Un celular hacía ruído a las cuatro de la mañana. El sonido hizo que Ran se levantara y, esquivando a Kazuha, leyera el sms que le acababa de llegar.
"¿Estás enojada, verdad?" Decía. El emisor, Shihnichi.
"Sí" fue la respuesta de la chica.
Al minuto recibía otro mensaje: "¿Qué puedo hacer para que me perdones?"
"Nada... sólo tienes que ser sincero, Shinichi"...
Varios mensajes más y el problema que habían tenido se había... no olvidado, pero no estaba presente en ese momento. Dejaron de mandarse mensajes, cuando, a las cinco am Kazuha se despertó preguntando qué pasaba.
***F.B***
- Hay problemas Ran.
- Tell her "don't follow us". - Dijo cortante Jodie, consiente del peligro que podrían correr.
- Vuelvan a casa. - Desde la esquina Ran miraba preocupada a Shinichi y alejaba el celular para que no escuchara.
- Quieren que vayamos a casa... - Le dijo a Kazuha, quien entendió la situación. - Cuídate. - Le dijo Ran a Shinichi.
- No te preocupes, estaré bien. - Respondió él. Ambos colgaron y le devolvieron los celulares a sus respectivos dueños.
- Are you ok? - Les preguntó a los chicos.
- Sí, sigamos. - Respondieron.
- Me parece que ya han llegado los refuerzos... - Dijo ella al ver varios autos en fila yendo en un mismo sentido.
- Tenemos que apresurarnos. - Sugirió Shinichi.
- Vamos. - Y los tres comezaron a correr.
Mientras, Ran y Kazuha paraban un taxi para regresar a la casa de la chica de Tokio.
Mientras que Shinichi, Jodie y Heji llegaban al lugar, los miembros de la organización que había capturado a Vermouth escapaban en un auto. No eran demasiados, al menos los que ahí se encontraban eran cuatro.
- No creo que logren alcanzarnos. – Decía Merlot.
- No estés tan segura. – Respondía a su comentario la persona que conducía el auto ya en marcha.
- ¿Por qué lo dices?
- Es sólo un mal presentimiento. - Contestó. - Además hay algo que me deja muy intranquilo: la poca cantidad de autos que están pasando por estas calles.
- No sé qué le ves de raro a eso. - Dijo Syrah, quien se encontraba al lado de Merlot en en el asiento de atrás.
- Es sospechoso, parace que estén apartando a la gente por algún motivo.
- Nos han descubierto y están buscando a Vermouth. - Comentó el jefe del grupo.
Inmediatamente la goma de una de las ruedas de desinfló, haciendo que el auto reduciera su velocidad instantáneamente.
- Suichi. - Exclamó nuevamente el Jefe. Con un tono de furia y preocupación. Miró hacia atrás intentando ver a alguien a lo lejos, fue en vano, pues quien disparó no estaba por esos andares.
Sin embargo, muy alejado de su vista (700 m*), con una excelente arma, el miembro del FBI, Suichi, apuntaba nuevamente al auto de aquélla organización, al cual le había disparado segundos antes.
- Ya los tengo. - Dijo a través del manos libres (aparato del celular, no sé si está bien expresado.)
- Excellent. - Exclamó Jodie, quien había recibido el mensaje. - Nosotros estamos llegando al lugar donde creemos que está Vermouth. - Se escuchó otro disparo.
- Será imposible que ellos logren escapar. - Suichi hizo a un lado el arma. - James está bloqueando su posible salida a la siguiente calle.
- Encárguense de ellos, nosotros iremos por Vermouth. - Shinichi y Hattori quedaron perplejos.
- ¿Cómo lograron encontrarlos antes que nosotros, que teníamos a Kudo dando las coordenadas? - Preguntó él. -
- Yo le pasaba las coordenadas a ellos también con mi celular. - Ella se detuvo y luego le preguntó a Suichi: - ¿Dónde es exactamente el lugar? Estamos en la ubicación señalada.
- No se acerquen tanto. - Se escuchó otra voz - Aún no han llegado por aquí, vayan lentamente - Sugirió James -.
- Han detenido el auto cerca de donde están ustedes. - Jodie repitió a los muchachos lo señalado por los otros miembros.
- Igual, pregúntale en qué construcción está Vermouth - Dijo Shinichi. - Él tiene que encargarse de ellos, nosotros vamos por ella.
- We’re gong to looking for Vermouth (Nosotros vamos a ir a buscar a Vermouth) - Dijo Jodie a Suichi y James.
- La tercera casa, delante suyo.
Rápidamente entraron a la casa sin necesidad de usar la fuerza, puesto que la manija de ésta cedió instantáneamente. Dentro de la primera habitación se sentía un exagerado olor a cigarrillo, quizás a habanos, pero el olor era muy fuerte.
Jodie iba adelante, con el arma levantada por las dudas. Al lado iban los dos Detectives.
La siguiente habitación a la que entraron estaba muy revuelta, parecía un comedor, pero varias de sus sillas se encontraban tiradas en el suelo. Se acercaron a una siguiente habitación. Esta tenía algo diferente a las demás, la cerradura tenía un agujero, como si la hubiesen disparado. Esto sorprendió a los tres, acto seguido, Jodie velozmente le preguntó, en un susurro inentendible, a Suichi si alguien más había entrado.
- Yo no he visto a nadie. - Respondió. - Pero estaré vigilándolos, James ya atrapó el auto. - Termino de decir, y volteó rápidamente en dirección a la casa.
La zona era de estructuras bajas, por eso no tenía problemas de visibilidad.
Shinichi corrió la puerta enseguida y Jodie fue la primera en descubrirse, con el arma en alto y atenta.
Luego, Heiji revisó junto a ella y Shinichi el panorama, sin descuidar en ningún momento sus espaldas.
En ese cuarto no había luz, así que Heiji la encendió. La luz invadió todo el cuarto, incluyendo al inmóvil cuerpo de quien parecía Vermouth.
Vermouth se hallaba en ese cuarto sobre el piso inconsiente, con un aspecto desfavorable. Se veía muy vieja, ya no tenía aquél aspecto de mujer bella y joven con el que se mostraba cuando aparecía.
- Sigue viva... -  Aseguró Shinichi luego de ver si Vermout aun tenía pulso. - Sin embargo no creo que aguante demasiado. Tenemos que llamar a una ambulancia.
- Yo me encargo. - El chico de Osaka sacó su celular y llamó a un hospital.- Suichi, tenemos a Vermouth. ¿Cómo están uds?
- Bien, Jack ya los ha capturado, na hubo problemas. Tengo a dos heridos, uno inconsiente y otro normal. Los estamos llevando a un hospital. Cuando estén recuperados hablo con la base para que sean trasladados a EEUU.
- Ok. Haremos lo mismo con Vermouth, que no está en su mejor condición.
-Avisame cuando estén en el hospital o si hay algún incoveniente. - La aget apretó un botoncito del auricular y tetminó la conversación.
- Ya está viniendo la ambulancia. Llamé al Hospital Central de Tokio.
- Ok.
Minutos después se estaban llevado en una camilla a Vermouth. También habían llegado más policías, entre ellos el inspector Megure y algunos reporteros de noticieros.
- "Según lo visto han encontrado a una mujer que está conectada a una organización encargada de, entr otras cosas, asesinatos. No tenemos más información que la que les hemos dado. Nos vamos a estudios"
- Hola Ran...
- ¡Shinichi! ¿Dónde están? estamos muy preocupadas por ustedes...
- Tranquilicense, en poco tiempo estaremos yendo para casa, primero tenemos que pasar por el hospital para llevar a un herido.
- ¿Van a ir a tu casa?
- Si.
- Nos vemos allí entonces y Shinichi...
- ¿Si?
- Cuídate, por favor.
- Lo haré, no te preocupes. - Ambos colgaron.
-Oh, no, we can't tell anything, please stop asking me. (Oh! no, nosotros no podemos contar nada, por favor deje de preguntarme). - Intentaba quitarse de encima a los reporteros. Se alejó y llamó nuevamente a sus compañeros, respondió Suichi. - Ya llegó la ambulancia, nos derivarán al Hospital Central de Tokio. ¿Ustedes dónde están?
- También en el Central de Tokio. Habitaciones 214, 215 y 216. Se llevaron a uno llamado Merlot a la jefatura, le están tomando su testimonio.
- Cuando lleguemos iré a ver de quiénes se trata.
- Dime, ¿cómo se encuentra Vermouth?
- No lo sé, no creo que aguante demasiado. Sólo espero que nos sirva para encontrar a Gin...
Luego subieron a Vermouth a la ambulancia, Jodie les avisó a los jóvenes y se subió en ella también. Ellos le pidieron a uno de los policías que los llevara al hospital. Ya en el auto estaban conversando.
- ¿Llamaste a Mouri?
- Sí, ella y Kauzuha-neechan están yendo a mi casa. Le dije que nos veremos allí.
- ¿Y al profesor?
- ¡No! me he olvidado se Shiho y de Agase... - Dacó su celular y enseguida los llamó. - ¿Profesor?
- ¡Ah! Shinichi... ¿cómo están? No sabes lo preocupados que estamos... ¿qué sucedió? ¿hallaron a Vermouth?
- Si, estamos yendo al hospital porque no se encontraba en sus mejores condiciones. ¿Cómo se encuentran ustedes?
- Bien, esperábamos a que llamaras.
- ¿No hubo nada sospechoso?
- En absoluto.
- ¿Miyano?
- Aquí a mi lado con la PC.
- Ok, en poco tiempo estaremos por casa. Luego les llamo.
- Hasta entonces, tengan cuidado.
Tres días después todo había vuelto a la normalidad. Heiji y Kazuha se estaban quedando él en lo de Shinichi y ella en la casa de Ran. Mientras ellos salían Ran iba a la casa de Shinichi a explicarle algun tema sobre las materias que aún no había rendido.
Sentado, leyend un libro estaba el detctive, su amiga se encontraba preparando algo de almorzar para ella y su compañero.
- ¿Cómo vas con eso? - Preguntó ella desde la gran cocina.
- Bien, aunque tengo hambre...
- ¡Baka! No puedo apurar más. Termina de leer el capítulo, sino no habrá nada para tí.
- Es que ya he terminado.
- Me hubieras avisado.
- Ok. - Cerró el libro y encendió la tele.
No había nada, aburrido comenzó a hacer zapping hasta detenerse en un canal cuyo programa era un noticiero que tenía como título principal: "Confesó la miesteriosa mujer"
- Dos agentes del FBI se reunieron en el hospital por el llamado de uno de los guardas quien avisó que "Vermouth", la extraña mujer, quería verlos para confesar. - Decía el reportero. - Recordaremos que esta mujerfue encontrada gracias a la ayuda de dos detectives famosos de Japón, Kudo Shinichi y Hattori Heiji, ambos estudiantes de preparatoria.
- Imposible... - Comentaba Shinichi, que se había quedado pensando en la noticia principal.
- Según lo que nos han dicho los agentes tras la confesión fueron capturados los principales miembros de la organización, "Gin" y "Vodka". Lo interesante es que los integrantes de este grupo tienen todos nombres de bebidas alcohólicas.
- ¿Enserio? - Decía Shinichi con sarcasmo. - Sacó su celular del bolsillo y llamó a Jodie.
- ¿Moshi moshi?
- Jodie, soy Shinichi.
- Oh! Kudo Shinichi! It's good to hear you again (es bueno oirte de nuevo). We have soo good news! (Tenemos muy buenas noticias) Vermouth confesó y han conseguido atrapar a Gin y Vodka.
- Si, lo sé - Dijo él con un tono de alegría en su voz. - ¿Los han llevado ya a EEUU.
- We didn't (No lo hicimos) Pasado mañana se los estarán llevando. Ohho! Me están llamando, hasta luego. - Y cortó.
- Vamos a estudios. - Decía el reportero.
- Vaya, con que ya han capturado a los de la organización.
- Si, por fin un descanso. Espero que con esto pueda tener unas vacaciones más tranquilas. - Su amiga apollaba la cacerola cuyo contenido era una exquisita sopa.
- ¿Vacaciones? Primero debes rendir estas materias. - Decía Ran moviendo hacia arriba y hacia abajo el cucharon con el cual serviría la sopa.
- Si, jeje. - La muchachacomenzó a servir, un tazón para Shinich y otro para ella.
- Gracias por la comida (xD) - Aburrida de las noticias, Ran tomó el control y cambió de canal, dejando uno de "chimentos"
- Otro dato curioso, y esto va para las jovencitas enamoradas de Kudo y/o de Heiji... Chicas ambos están de novio. - Al oir esto la karateka le lanzó una mirada asesina a su amigo. - Hattori Heiji está saliendo con su amiga Kazuha - Ambos comenzaron a reir cuando oyeron la "noticia" - y Shinichi Kudo está saliendo con la hija de Kogoro el duermiente, Ran Mouri.
- ¿Qué? - Gritaron ambos, luego se miraron y rápidamente desviaron la vista a otro lado, completamente rojos.
- Ehmm... ¿quieres ver otra cosa? - Preguntó Shinichi.
- Si, si, si... sino apágala. - Dijo ella muy nerviosa.
- Si, mejor. - Y apagó el aparato.
- Si... - Respondió algo triste.
Se quedaron en silencio, cada uno mirando su plato, y comiendo. Mientras almozaban tocaron el timbre y ambos se pusieron de pie para ir a abrir.
- Deja, yo voy, deben ser Heiji y Kazuha
- No, no, voy yo. - Dijo Ran, slaiendo se su silla yendo en dirección a la entrada.
Cuando abrió la puerta se encontró a Heiji y Kazuha separados, dándose la espalda y de brazos cruzados.
- Hola, ¿cómo les fue?
- Hum - Hizo suspiro de enojo Kazuha y pasó por delante de Heiji, quien pretendía entrar.
Sorprendida, Ran cerró la puerta luego de que el chico de Osaka pasara. Los siguió hasta la mesa donde se sentaron cada uno en una punta. Luego ella y Shinichi se miraban extrañandos.
- Y... ¿cómo les fue? ¿Qué hicieron? - Intentó romper el hielo Shinichi.
- Dentro de todo bien. Ganamos un viaje al Caribe. - Respondió el detctive.
- Increíble, los felicito. - Comentó Ran.
- Igual, cuando estabamos recorriendo las calles, la gente nos empezó a mirar y a sacar fotos... - comentó Kazuha.
- ¿Sacar fotos? - Preguntó Kudo.
- Si... Estabamos molestos, así que le preguntamos a una de las tantas personas que lo hicieron... - continuó ella.
- Y nos dijeron que habían oído en la televisión que la chica que es amiga de Mouri-chan y yo salíamos.
- Y que tu amigo, Ran, que también es amigo de Kudo-kun, y yo estabamos comprometidos.
- Ah... - Dijeron Shinichi y Ran luego de oir la historia, enseguida comenzaron a reir.
- Baka, nosotros vimos eso en la tele.
Más tarde se habían calmado las aguas, y se sacó el tema: Viaje al Caribe. Los chicos de Osaka contaron que lo ganaron en un concurso luego de haber salido en segundo lugar (primer premio un BMW) y que era para seis personas por un fin de semana.
Diciembre estaba llegando a su fin y con él todas las fiestas y un viaje a Hawai en lista de espera. El tema era el siguiente: Heiji y Kazuha habían ganado un concurso cuyo premio era u viaje todo pagado para seis personas a esa maravillosa isla pero algunas personas no estaban de acuerdo en que dos 'parejas' de adolescentes pasaran solos y en otro continente la navidad, año nuevo y el resto de los días de este mes.
Finalmente viajaron, puesto que intervinieron las madres de Ran y Shinichi y lograron vonvencer a Kogoro, que era realmente quien tenía el problema y tuvo que aceptar a regañadientes. Para los otros dos boletos en disputa, los cambiaron por la misma cantidad pero en otra época de año y a otro lugar. Luego se los dieron a Kogoro para que vaya con Eri, cosa en la que ninguno estuvo de acuerdo.
Un día antes de navidad (24/12) habían llegado a la Isla y un rato más tarde al hotel, que estaba preparado con una decración hermosa para la fiesta de esa noche. En la entrada había un anuncio donde se leía:
"Festeje con nosotros la Navidad
Cena, show y baile desde las diez
hasta las tres.
Reserve en Recepsión"
- No sería mala idea, nos podríamos quedar aquí ya que la empresa cubre todos los gastos... - Sugirió la muchacha de Osaka.
- Y después irnos a ver los fuegos artificiales.
- Baka, ese show es a las doce. -Se quejó Shinichi con su amiga.
- Podríamos cenar aquí, salir y luego volver. - Intervino Hattori.
- Eso estaría bien, tenemos que ir a hacer las reservas.
Se acercaron los cuatro a Recepción donde una muchacha morocha atendía. A un lado de la mesita habían dos 'botones' que enseguida tomaron las maletas que llevaban Heiji y Shinichi, que no eran justamente las de ellos.
(nota: Obviamente la recepcionista no hablaba en japonés, por ende supongaos que es una charla en inglés)
- Buenos días. - Saludo Ran.
- Buenos días, bienvenidos al hotel "Paraíso", apellidos por favor.
- Mouri, Kudo, Hattori y Toyama.
- ¿Ustedes son los ganadores del viaje? - Dijo con un tono e sorpesa. Ran afirmó con la cabeza. - Felicitaciones. Sus habitaciones están en el cuarto piso, el ayudante los llevará. Aquí tienen las llaves (22 y 23). Cada vez que salgan deben dejarlas y... mmm... nada más... ¡Ah, sí! ¿saben lo de la fiesta?
- Si, eso queríamos decirle. ¿Hay algún horario de ingreso?
- No, ustedes pueden llegar entre las diez y las tres, lo único, necesito que me confirmen ya.
- Bueno, anótenos una mesa para cuatro.
- A nombre de...
- Ran Mouri.
- Perfecto, puede in yendo.
- Muchas gracias.
- ¿Entonces? - Preguntó Shinichi mientras subian por el ascensor.
- Cenamos aquí, salimos: vemos los fuegos artificiales, caminamos por la playa y luego vemos.
Minutos más tarde, el botones ya les había indicado sus habitaciones, éstas estaban conectadas entre sí, al ser las últimas del piso había una puerta que las separaba del resto, se abría y habían dos puertas más que tenían los números del cuarto de las chicas y de los chicos.
Ordenaron sus cosas y se fueron a cambiar. Hacía demasiado calor, y no faltaba demasiado para el almuerzo.
- ¿Y ahora qué hacemos?
- Podrímos ir a la pisina. - Sugirió Ran.
- ¡Heiji! - Gritó Kazuha desde su habitación.
- ¡Ahou! - Le respondió él. - ¡No grites!
- Shh! Baka, ahora tú estás gritando. - Le dijo Shinichi.
- ¡Nada! - Respondió Kazuha, luego cerró su puerta.
- Mira todo esto Kazu, las camas son enormes, observa los armarios... Tenemos un televisor gigante, un equipo de audio, de todo... Pasa al baño, es inmenso.
- Aún no lo puedo creer...
- ¿Qué cosa?
- ¡Que estemos en Hawai! - Ambas se pusieron a saltar.
- Bueno, ahora a cambiarnos que me muero de calor.
Enfrente, los chicos discutían quién dormiría de la ventana. Puesto que ambos querían hacerlo para ver si por esas casualidades ocurría algo extraño por la zona. Shinichi empezó dando sus argumentos.
 - Hatori, yo soy el mejor detective de Tokio, no, perdón, de Japón, por eso debo elegir en qué lugar dormir primero.
 - Disculpa Kudo, pero tú NO eres el mejor detective de Japón, segundo, soy el mejor de Osaka, tercero, baka, no estamos en Japón y cuarto, ahou, yo gané los pasajes. Así que, permiso, me voy a dejas mis cosas en MI cama al lado de la ventana.
- No es justo.
- Lo es. - Se reía. - Oye, ve a aver qué hacen las chicas.
Shinichi se acercó a la puerta de las muchachas y golpeó una vez. Nada. Golpeó de nuevo... tampoco. Preocupado regresó a avisarle a Heiji. En su cuarto, su amio estaba corriendo las cortinas para que entre luz.
- No responden.
- Sería imposible que lo hicieran, mira.
La ventana famosa, tenía vista hacia el mar y debajo hacia la pileta del hotel donde estaban sus amigas caminando por el borde de la piscina y tocando el agua con los pies para sentir su temperatura. Ambas llevaban vestidos de colores claros cortos y debajo el bikini.
- Ahou!
- Baka!
- No nos avisaron. - Dijeron ambos.
- Nos cambiamos y las buscamos.
Salieron rápido, Shinichi llevaba puesta una camisa rosada y un pantalon celeste,, su amigo un short azul oscuro con una remera a tono. Bajaron, dejaron las llaves y fueron a buscar a sus amigas, que para cuando ellos llegaron, se encontraban metidas en la piscina hablado con una mujer unos años mayor que ellas.
- Si, Tashiro y yo nos conocimos en el kinder. Desde ese momento fuimos grandes amigos. Hace dos años él se declaró, comenzamos a salir como pareja, y nos casamos la semana pasada. Esta es nuestra luna de miel.
- ¡Qué romántico! - gritaron ambas, la muchacha deconocida sonrió.
- ¿Y ustedes con quien han venido?
- Nos ganamos los pasajes y la estadía en un concurso. Estamos con unos amigos. - Respondió la jóven de Osaka.
- ¡Vaya suerte! Las felicito.
- Gracias Naoki.
- ¡Naoki! - Gritó un muchacho. - Se nos hace tarde, recuerda que reservamos el almuerzo en otro restaurante.
- Disculpa, - dijo mientras alía de la piscina. - me quedé hablando con Ran-chan - la señaló con la mano para presentarla - y con Kazuha-chan. - hizo lo mismo que con Ran. - Chicas, él es Tashiro.
- Konichiwa - Dijeron ambas
- Mucho gusto.
- Bueno, nos vemos. - Saludó la pareja y desapareció por la puerta que daba a un pasillo de hotel.
- Hasta luego. - Saludaron ambas y luego imitaron a Naoki saliendo de la pileta.
- ¿Con quién hablaban? - Preguntó Shinichi, quien apareció detrás de las muchachas, asustando a Ran, quien estaba de espaldas a él.
- ¡Baka! me asustaste. - Shinichi rió.
- Lo siento.
- Naoki y Tashiro, una pareja que está de luna de miel en este hotel.
- Interesante. - Dijo Heiji sin darle mucha importancia.
- ¿Qué quieren hacer ahora?
- No sé, vayamos a la playa. - Respondió Ran a Shinichi.
- Es buena idea, vamos. - Dijo Heiji.
Los cuatro fueron hasta la playa que se veía realmente hermosa. No había mucha gente, por que era el horario del almuerzo pero ellos no tenían hambre por que almorzaron llegando a la isla.
El agua del mar era cristalina y cálida. El canto de las aves sonaba como una de las sinfonías de algún excelente compositor, y la arena estaba caliente y suave, a tal punto de no saber si se estaban quemando o no.
Heiji y Shinichi hablaban sobre algunos casos famosos del lugar, mientras Ran y Kazuha juntaban caracoles como dos niñas pequeñas que senrían por primera vez la arena y el agua juntos bajo sus pies.
Pasaron toda la tarde en la playa desde las tres, y aún siendo las ocho deseaban quedarse sintiendo el sol y la dulce brisa que los acompañaba. Sin embargo decidieron volver al hotel a prepararse para la fiesta.
- Tengo arena en todos lados. - Se quejaba heiji, quien había sido empujado por Shinichi al agua en una broma ideada por la chica de Osaka.
- Deja de quejarte Hattori.
- Hazle caso a Kudo-kun, subes y te das una ducha.
- Sólo fue una broma... - Acotó Ran.
Llegaron a las habitaciones y Heiji se fue a bañar apenas abrió la puerta, lo que les causó gracia a sus amigos, y Kazuha fue al baño de su cuarto a bañarse también. Shinichi y Ran se sacudieron la poca arena que tenían y cada uno hizo cosas diferentes, él agarró una revista de crucigramas en inglés y se us a resolverlo, mientras que Ran llamaba a su casa para avisar los planes que tenían para esa noche. Cuando ambos terminaron, se dispusieron a mirar televisión, con el fin de encontrar algo interesante mientras esperaban a sus amigos.
Funalmente salieron (después de una hora) y los que estaban esperando entraron. Otra hora más y ya nadie se estaba bañando; Ran había acabado de salir (se había dado un baño de inversión) y Shinichi terminaba de vestirse.
El joven de Tokio tenía un pantalón beige con ojotas claras y camisa blanca y, Heiji, un pantalon de jean y camisa negra. Por otro lado, las chicas aún no se habían cambiado.
- ¿Ya están listas? - Preguntó Heiji, luego de golpear la puerta de sus amigas, que estaba cerrada con llave.
- Si. - y salieron unos minutos más tarde.
Ran tenía un vestido blanco corto, strapless con una cinta rosa claro alrededor del pecho que dejaba ajustada esa parte y desde la cinta acia abajo mostraba al vestido más suelto, y, Kazuha, tenía un vestido corto, estilo musculosa, de color celeste claro.
- Estan muy lindas. - Dijeron ambos
- Gracias.
- Pero, nosotros las opacaremos con nuestra belleza. - Dijo Heiji haciendolos reir.
Llegaron a la cena a las 22:30 con el restaurante lleno, quedaban vacías dos mesas, la suya era una de ellas. Cuando entrarn saludaron a Tashiro y Naoki, que estaban cenando en ese mismo lugar. Terminaron rápido, faltando veinte minutos para las doce y fueron de nuevo a la playa, donde habían hecho una reservación en un restaurante de ahí, donde los fuegos artificiales eran maravillosos.
Faltaban cinco minutos para las doce... Estaban tomando todos un helado.
- Shinichi, mira, siente el aroma de mi helado. - Le decía Ran.
Shinichi acerco su rostro y Ran le manchó la nari con su helado, acto seguido Shinichi corría a Ran por la orilla de un mar completamente calmo.
Cuando la alcanzó, faltando un minuto para las doce, la atrapó entre sus brasos y la elevó.
- Te mojo. - Le decí riendo.
- No, no, no.... está fría. - Se quejaba ella. (30 segundos)
- Te suelto... - La hizo pararse y se quedó mirándola, y ella a él.
Unos segundos y ya brillaban en el cielo luces rojas, celestes, verdes... de todos los colores... Ninguno pudo contenerse y se besaron debajo de ese espectáculo de brllos.
- ¡Feliz navidad Heiji! - Kazuha lo abrazó y le dió un tierno beso. Luego su ya no tan amigo le respondió:
- Igualmente Kazu.
- Sinichi... feliz navidad. - dijo luego de besarse y acariciar con su mano el rostro de su amigo de la infancia.- Te quiero... mucho
- Yo te quiero más, Ran. 
Y ambos sonrieron...


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