-
¿Moshi moshi?
- Hola Ran - la saludó una voz muy conocida - ¿cómo has
estado?
- Shinichi... Bien, ¿y tú? ¿Dónde estás? - Contestó algo
melancólica.
- Ahora, en... - hizo una pausa - luego te digo. ¿Qué sucede?
Te escucho triste.
- Conan-kun se ha ido. Hace unos días vino su madre a
buscarlo. Dijo que había encontrado una "cura a su problema", que se iban a
vivir lejos y que con el trabajo de su padre alcanzaba. No entendí muy bien a
qué se refería... Estoy feliz por él, puesto que hace mucho que no veía a sus
padres, sin embargo comienzo a extrañarle.
>Pero dime, ¿dónde estás?
- En este momento estoy en una cabina telefónica, a unas calles de tu casa.
- Ran sintió como se le cortaba por un segundo la respiración, intentó decir
algo, pero parecía que las palabras no llegaban a su mente. - ¿sigues ahí? Eh,
¿Ran?
- ¿Lo... lo dices enserio?
- Baka, por supuesto que lo digo
enserio. Con lo que me ha costado volver y tú me preguntas eso. - Intentó sonar
enfadado, a lo que la chica sólo rió.
- Esperame, voy a bus...
- No, es
tarde, quédate en tu casa, mañana nos veremos. - La interrumpió él. -Necesito
que vengas temprano a casa y que te traigas los apuntes de la escuela. Mamá está
como loca, dice que tengo que empezar a preocuparme por los exámenes, que no
llegaré a terminar de estudiar y que son muchas materias. Pero te contaré bien
las cosas mañana. Así que te espero temprano. Nos vemos. - Y sin permitir que
ella respondiera colgó el teléfono.
- Shin... - Dijo en vano, por que del auricular de su
celular sólo se oía el ruido del "tú-tú". - nos vemos mañana... por fin.
Ran.Kudo presenta:
Dulce Diciembre
Eran las nueve de la mañana y en el portal de la mansión Kudo una
chica esperaba que le abrieran la puerta. Tocó varias veces el timbre, pero no
hubo respuesta, así que se acercó al auricular, tocó de nuevo y... nada. En ese
momento una mano se posó en su hombro haciendo que soltara un grito de susto.
- ¡Baka! ¡Puedes tocarlo mil veces que hará siempre el mismo sonido! -
Mustió el muchacho que había aparecido detrás suyo. Todavía llevaba puesto el
pijama.
- ¡Shinichi! - Gritó ella. - Cuando llamaste dijiste que viniera
temprano.
- Me refería a un horario normal Ran, a las diez - Mordió su
tostada y con un terrible aspecto de haberse despertado recién, caminó hacia su
casa, seguido por su amiga. - Mamá, Ran ya está aquí - Espero por si le
respondían, pero nadie lo hizo. -. Debe seguir dormida. - Caminó hasta la puerta
de su habitación, y Ran lo seguía, hasta que se detuvo.
- Traje todos los
apuntes como me pediste, pero antes de eso quisiera que me cuentes por qué te
ausentaste tanto tiempo, ¿qué sucedió? ¿Por qué tardaste tanto en resolver ese
caso? ¿Tan difícl fue?
- Ran, yo... - Sintió como su corazón le exigía que
le contara la verdad, pero su cabeza le decía lo contrario. - Ya tendremos
tiempo para hablar de eso... Me visto y comenzamos - Dijo cambiando de tema y
entró a su cuarto.
Ran lo veía con una mirada llena de felicidad y
confusión: estaba feliz de que su querido Shinichi haya regresado, pero quería
más información sobre lo que su "amigo" había estado haciendo. Caminó por el
pasillo hasta el living y se sentó en un sofá de esa casa que conocía de memoria
por sus tantas visitas.
- ¡Qué bien! - Exclamó ella al cabo de unas horas. -
Terminamos con inglés.
- Por fin.
- ¿Quieren comer algo? - Preguntó
desde la cocina la madre de Shinichi.
- Sí, por favor.
Almorzaron algo
que preparó Yukiko y luego salieron rápidamente hacia la secundaria, donde
Shinichi iba a anotarse para rendir inglés el día siguiente. Todavía le faltaban
muchas materias, pero tendría que rendirlas de apoco. Tenía varías descartadas:
Historia y Literatura, que no le resltaban difíciles, y otras que no eran lo
suyo.
A Shinichi le dieron fecha para mañana a las ocho de la mañana y tenía
que rendir inglés. En la escuela se la pasó saludando a sus profesores que le
preguntaban las razones de ausencia, a lo que el les respondía siempre lo mismo
"un caso muy difícil que tardó demasiado" y cuando terminaba la frase miraba a
Ran, quien disgustada por que Shinichi no le había contado todo con lujo de
detalles, desviaba su vista hacia otro lado.
- Todavía te faltan unas cosas,
pero si me quedo en tu casa hoy para mañana lo tendrás listo. - Dijo Ran
mientras estaban pasando por la casa del Prof. Agasa, de donde vieron salir a
una mujer de cabello rubio que Shinichi reconoció inmediatamente. - Oye Shnichi,
¿tu sabes quién es ella?
- Shiho Miyano, - Le de decía mientras entraban a
su casa. - una científica que próximamenete trabajará par la policía. Tiene
entre 17 y 20 años y no sé de dónde es.
- ¿Cómo sabes todo eso?
- Me lo
contó el profesor. Además, es mi trabajo, ¿no?
- Y... ¿me vas a decir algo
sobre el caso? - Preguntó con muchísima curiosidad.
- Hoy no, - Respondó él
intentando sonar indiferente. - cuando terminen los exámenes quizás.
Y así
pasaron las siguintes horas y luego de la cena volvieron a repasar algunas
cosas. Ran estaba recostada en la cama leyendo algunos de sus apuntes mientras
que Shinichi releía una y otra vez varias hojas. Ella dejó caer sin intención su
cuaderno y él se dio cuenta de que se había quedado dormida.
- Ran... -
Susurró cuando la miró en su cama.
Más tarde escuchó una voz que lo llamaba
varias veces.
- Shinichi... Shinichi... ¡Hijo, despierta! - Terminó gritando
Yukiko, a lo que él se sobresaltó. - Te quedaste dormido, si no te apresuras
llegarás tarde al exámen. - Él levantó los brazos y se estiró al tiempo que
bostesaba.
- Ya voy, me cambio y voy. - Miró el reloj que daba las siete y
media.
-Te prepararé algo para desayunar. - Salió del cuarto soriéndole.
Buscó algo para ponerse, contempló unos segundos a su "amiga" y luego salió
del cuarto. No quería cambiarse allí puesto que Ran continuaba dormida en su
cama y ademas de que no quería despertarla, le daba vergüenza.
Unos minutos
más tardes Shinichi estaba saliendo de su casa muy apurado para llegar al exámen
de ingés.
- Adiós, y mamá, recuerda decirle a Ran que no se preocupe. -
Saludó y comenzó a correr hacia la escuela.
Cuando él llegó al colegio, ella
se despertó inmediatamente y al ver que no estaba allí miró el reloj y
rápidamente se puso de pie para ir a acompañarlo. Cuando pasó por el pasillo se
encontró con Yukiko.
- Buenos días.
- Buenos días Ran, ya te
despertaste. - Sonrió - Dijo Shinichi que...
- Disculpe, tengo que ir a la
escuela. Gracias por todo. - La interrumpió y se fue corriendo.
- Pero él
dijo que... no hacía falta. - Ya no la escuchaba.
Mientras corría, Ran se
chocó con una mujer de cabellos rubios...
- Disculpe - Le dijo ella.
-
Fue mi culpa - Respondió mientras se levantaba. Corría tan rápido que cayó al
suelo. - ¿Shiho Miyano, verdad? - Le sonrió
- Sí, tu debes ser Ran Mouri,
Shinichi habló bastante de ti cuando vino a cenar a la casa del profesor. -
Mintió un poco, no le podía decir nada y menos algo como "Te conozco por que era
Ai Haibara".
- ¡AY NO! - Gritó luego de escuchar el nombre de su amigo. - Lo
siento, si no me apuro no llego. Hasta luego. - Y volvió a correr en dirección
al colegio.
Shiho estaba saliendo para ir a la Estación de Policía para
presentar su curriculum y así ver si tení una oportunidad en la parte del
laboratorio. Paró uno de los taxis que pasaban por allí, subió y le dijo la
dirección al chofer. Cuando llegaron pagó el taxi y llevando una carpeta en su
mano, entró a la Estación. Allí se cruzó con varios oficiales que había conocido
siendo Haibara, lo que le recordó a aquellas aventuras con la Liga de Detectives
Jr. que nunca más podría volver a tener. Agobiada por los recuerdos, siguió
caminando por los pasillos.
Mientras, en la Secundaria Teitan, el famoso
detective estaba dando su exámen de inglés junto a un par de chicos más que
también se habían llevado la materia.
Por los corredores, Ran buscaba a
Shinichi en las distintas aulas.
- ¡Ran! - La llamaba una muchacha que
corría detrás de ella.
- ¡Sonoko! - La saludó. - Pensé que te habías ido con
tus padres a Londres.
- ¿Y dejar a mi mejor amiga sola y triste por la culpa
de ese loco de los misterios llamado Shinichi Kudo? - Ambas rieron. - No me lo
perdonaría.
- Shinicihi regresó - Ran le sonrió.
- ¿Queeeé? - Miró hacia
varios lados. - ¿Y dónde está?
- Rindiendo inglés.
- Ah... - Suspiró
desepcionada, al parecer tenía ganas de ver a Shinichi e insultarlo por lo que
le hizo a Ran. - ¿Qué esperas? ¡Vamos a buscarlo!
- Muchachas, no griten. -
Les dijo un profesor que pasaba por ese lugar.
- Perdón. - Dijo Ran. -¿Sabe
en qué aula se está rindiendo inglés?
- Sí, es la 3° B.
- Gracias. - Y
fueron a buscar el aula.
Frente a la estción de policía, una mujer rubia, de
cabello largo hablaba por su celular. Escondía sus ojos tras un par de anteojos
oscuros.
- He localizado a Sherry - Le decía a la persona que la escuchaba
del otro lado del auricular...
Efectivamente Shiho, también conocida como
Sherry, había entrado a la Estación y la enigmática mujer de gafas oscuras le
avisaba a quien sería su jefe que había encontrado a la persona que buscaban.
- He localizado a Sherry.
- Bien hecho. - Se escuchó por el celular. -
No la pierdas de vista. No dejes que te descubran y... - Hizo una pausa. - no
hagas nada hasta el próximo aviso.
- Entendido. - Respondió ella. Luego
cortó, guardó su móvil en el bolsillo de la campera negra que tenía puesta, se
apoyó en su auto y sonrrió maliciosamente, sin desviar su mirada de la central
de policías.
- 3° B, 3° B...
- ¡Mira Ran, allí está!
Por el vidrio de la
puerta se podía ver que Shinichi se levantaba para entregar su exámen, pero ante
la duda, él decidió volver a su asiento. Miró hacia la puerta y sonrió al ver a
su amiga, pero luego se dio cuenta de que ella no estaba sola, sino que la
pesada (según él) de Sonoko estaba con ella y su cara demostró su disgusto.
- Todavía no terminó... - Dijo Ran un poco preocupada.
- Era de
esperarse. Kudo nunca fue bueno en la escuela. Siempre metido en sus casos. Tú
te quejabas con él todo el tiempo. - Le dibujó una sonrisa.
- Tienes razón.
- Miró de nuevo al interior del aula. - Ahí va.
Por segunda vez Shinichi se
levantó, en esta oportunidad se veía más confiado. Entregó su hoja al profesor,
buscó sus cosas y salió del aula para encontrarse de nuevo con Ran y Sonoko.
- Hola Ran. - La saludó.
- ¿Cómo te ha ido? ¿Por que no me despertaste?
¿Ya te dieron el resultado? - Lo hundió en su mar de preguntas.
- Calma
mujer... Me fue bien, no me dará el resultado hatsa unos días y no te desperé
por que no tuve ganas. - Sonrió.
- Pero podrías haberme avisado, te habría
acompañado. - Dijo Ran.
- El que tú tengas la costumbre de despertar a las
personas temprano no quiere decir que yo también quiera hacerlo. - Se defendió
él.
- Yo no hago eso - Respondió ella subiendo el tono, haciendo notar su
enfado.
- Ah, Kudo, eres terrible.Ran sólo etsaba preocupada y tú sólo le
mandas indirectas por que te despertó temprano. - Añadió Sonoko. - Peleas de
pareja. - Se quejó.
- ¡¿Eh?! - Dijeron al mismo tiempo Shinichi y Ran, ambos
sumamente colorados y sorpendidos.
- No importa, me voy muchachos; Makoto me
espera y seguró estará enojado, no pensé que iba encontrarme con Ran. - Saludó a
los chicos y se fue riendo.
- ¿Vamos a almorzar? - Preguntó ella después de
unos minutos.
Fue lo único que se le ocurrió, puesto que los dos estaban
parados en el pasillo de la escuela, sin mirarse y totalmente rojos. Enseguida y
torpemente le respondió.
- Sí, ¿a dónde quiero... es decir, quieres ir?
- A algún lugar donde te dignes a contarme algo sobre lo que has estado
haciendo estos últimos meses.
- Vamos, te llevaré a algún lugar lindo. -
Dijo sonriéndole y adelantándose. Si no lo hacía tendría que empezar a darle
explicaciones a su 'amiga' en ése lugar y había mucha gente como para que
empiecen una nueva discusión.
- ¡Shinichi, espérame! - Salió detrás.
Shiho estaba saliendo de la estación de policía. La extraña mujer se
percató de ello; había estado esperando para eso durante un rato largo y por fin
habría algo de 'acción'.
Rápidamente subió a su auto, un Ford del año 2004,
con una patente que seguro era falsa que no daba señal de ser raro o peligroso.
Marcó un número en su móvil, se colocó el auricular para el manos libres.
Shiho paró un taxi y le dio la dirección de la casa del Dr Agasa, donde se
estaba quedando temporalmente. Cuando el taxi arrancó, la mujer hizo la llamada
y se dispuso a seguirlos.
- Shiho está en camino. Voy a seguirla.
-
Recuerda, esta vez NO QUIERO NI ERRORES NI ACTOS SIN PERMISO ¿entendido?
-
Perfectamente.
- Recuerda que si fallas las consecuencias de tus
equivocaciones no serán de tu agrado. - Su voz se notaba más seria.
-
Entendido. - Cortó. - A ver Sherry, ¿hacia dónde te están llevando? - Pensó en
voz alta, sin quitarle los ojos de encima al taxi.
El taxi continuó andando
por las calles de la ciudad. No faltaba mucho para llegar. Shiho no se había
dado cuenta de que la estaban siguiendo. Sólo miraba por la ventaa, demostrando
cansancio en sus ojos. Llegaron a la esquina de la calle donde se encuentra la
mansión de los Kudo, le pagó al taxista y siguió. La extraña mujer frenó el auto
en la esquina de la vereda de enfrente, para no levantar sospechas. Bajó de el y
se acercó a una casa disimulando ver el número como si buscara una construcción
específica. Dejó de fingir cuando notó que Shiho se detenía en una entrada y
metía la llave en el picaporte para abrir la puerta.
- Ahora que sé donde
vives, no habrá ningún problema para continuar el plan. Pronto te haremos una
visita, Sherry. - Susurró, volvió a su coche y se marchó.
La científica
entró a la casa del Profesor Agasa. Dejo sus cosas y fue directo a la cocina,
donde se encontró con Agasa preparándose algo para comer que tenía varios
ingredientes que no podía ingerir.
- Shiho, buenos días. ¿Cómo te fue en la
entrevista? - Preguntó el hombre de bigotes simulando una sonrisa al ver como
ella retiraba las cosas de la mesada, incluyendo lo que él se estaba preparando.
- Creo que bien. - Dijo mientras guardaba las cosas en el refrigerador. - La
verdad es que no estoy muy segura de querer aceptar el empleo, si bien Kudo-kun
dijo que necesito "hacer algo siempre y cuando tome mis debidas precauciones",
todo esto no me convence, Profesor.
- Pero, si te aceptan trabajarás con
policías, aunque sea en el sector de ciencias no creo que haya problemas. Además
está Jodie, la agente del F.B.I, que se está encargando de vigilar a miembros
como Vermouth, que aunque no sepan su exacta ubicación, tienen una idea y
Shinichi ha estado ayudándole, y si La Organización te descubre, estaremos bien
preparados.
- Tiene razón, seguramente "ellos" me están buscando.
-
Descuida, por que estamos esperando que haya alguna señal de ellos, puesto que
es la única forma de atraparlos.
- Tiene razón Profesor. - Dijo ya en la
entrada de la cocina. - Por cierto, usted no puede comer nada de lo que
intentaba prepararse. No quiere morir por comer esas cosas ¿no?.
Él se rió
torpemente, disimulando. Ella sólo lo miró y salió de la cocina.
- Tan dulce
como siempre. - Pensó Agasa.
- ... eso fue lo que Holmes dedujo y,
obviamente fue correcto. - Le contaba Shinichi a su mejor amiga. Luego tomó un
poco de agua.
Estaban en un Restaurante cerca de la escuela, que era
visitado frecuentemente por los alumnos en los días de clases. En ese momento
también habían muchas personas, pero seguro era debido al frío que hacía afuera.
- ¿Qué? - Preguntó al ver que ella lo miraba fijamente como enojada.
-
Sabes que no me interesa lo que dedujo Holmes. - Respondió Ran. - A mí me
gustaría que e contaras qué fue lo que tu has estado "deduciendo" estos últimos
meses.
- Jeje - Dijo tontamente. - ¡Señorita! - Gritó Shinichi, haciendo que
su amiga se sorprendiera (cayéndose de la silla, onda anime). - ¿Nos trae la
cuenta? - Le dijo a la camarera que se había acercado.
- ¡Deja de cambiar de
tema cuando te pregunto sobre el caso! - Dijo elevando su voz, mostrándose
molesta. - La camarera pasó por su mesa y les dejó la cuenta.
- No es que lo
haga intencionalmente, es que no puedo contártelo aquí. - Se excusó, ya no sabía
qué otra cosa decirle. - Y ahora, como te estaba diciendo, Holmes había des...
- No quiero que me hables de Holmes, si tanto lo admiras deberías volver en
el tiempo y casarte con él. - Se cruzó de brazos, cerró los ojos y giró su
cabeza hacia otro lado.
- Vamos Ran, - Le decía con un tono triste por que
sabia que ella tenía todo el derecho de estar enojada. Se volvió a acercar la
camarera y Shinichi le pagó. - te prometo que antes de que llegue Navidad te
contaré todo... todo. - Dijo midiendo cada una de sus palabras. - Enserio.
-
Te creo. Y espero que me lo cuentes pronto. No volveré a insistir, esperaré a
que tu decidas decírmelo. - Volteó y le sonrió. Shinichi se sonrojó. - ¿Nos
vamos?
- Eh... si, si.
Salieron del restaurante y comenzaron a caminar
hacia la casa de Ran. En el camino Shinichi le estuvo contando a Ran que su
madre se iría de nuevo a Estados Unidos, con su padre que la esperaba allí para
pasar Navidad y, quizás año nuevo.
- ¿Y tu qué harás? - Preguntó ella
mientras llegaban a su casa.
- No lo sé. Quizás vaya a visitar a Hattori,
que hace mucho tiempo que no lo veo. Podrías acompañarme y andar con su amiga,
Toyama. - Dijo esperando que la resúesta de su amiga sea "¡sí, calro que voy
contigo!"
- Espera... - Eso lo sorprendió. - ¿De dónde conoces a Kazuha? -
Le cuestionó.
- Tranquila, Hattori me contó de ella por teléfono. -
Respondió, pero la verdad era que la conocía de cuando había sido Conan.
-
Ah, está bien, le diré a mi padre. Lo más seguro es que te acompañe. - Sonrió.
- Mañana tengo que acompañar a mi madre al aeropuerto, ir a rendir más
exámenes y descansar. Pero el sábado te invito a Tropical Land, a tí y a los
otros dos... (Refiriendose a Kazuha y Heiji)
- ¡Gracias! - Le dio un beso en
la mejilla y abrió la puerta. - Hasta el sábado. Adios
- Adios... - Dijo y
vio como entraba a su casa. Cuando estaba seguro de que no lo veía, se llevó una
mano hacia el chachete donde lo había besado. Y se marchó con una sonrrisa
enorme.
Ella, estaba apoyada en la puerta de entrada, con los ojos cerrados
y pensando en su mejor amigo.
- Hasta que contestas. - Le reclamó Shinichi
al chico de Osaka.
- ¿Kudo? - Preguntó sorprendido. - ¿Por qué usas el
aparato ese para cambiar la voz si estás hablando conmigo?
- ¡Shh! no lo
estoy usando. Miyano consiguió un antídoto.
- ¡Qué bueno! Y ¿ya se lo
dijiste neechan?
- ¿Cómo crees? Primero me mataría con sus fulminantes
miradas, luego lloraría y por último me haría alguna de sus tomas de karate. Y
eso que no estoy hablando de los mucho insultos que me diría.
- Quizás no
haga nada de lo que tú dices.
- Puede ser, prefiero estar preparado y luego
arriesgarme a decirle toda la verdad.
- Haz como quieras. Dime, ¿A qué se
debe tu llamado?
- Los invito a tú y a tu novia a Tropical Land mañana.
- Ok, gracias. Le diré Kazuha, quien por cierto NO ES MI NOVIA.
- Como
digas. Los paso a recoger por la estación con Ran a las 10am. No estén tarde.
- Ok, ok...
- Nos vemos mañana.
- Adiós. - Colgaron.
Terminada
la conversación, fue la cocina y se preparó algo para almorzar, puesto que no lo
había hecho. Más tarde pasó a visitar al profesor y a Shiho.
- ¿Has tenido
alguna noticia Kudo? - Preguntó Shiho.
- La verdad es que desde que volví a
ser yo no me he comunicado con la agente Jodie.
- Tendrías que llamarla
Shinichi, ellos pueden estar buscándote a tí o a Shiho en estos momentos.
Podrían incluso estar en tu casa.
- Por eso se me ha ocurrido que Shiho y yo
llevemos puestos los localizadores que se ven a través de radar que tienen las
gafas.
- Es una buena idea. Déjame ver donde los he puesto. - Agasa comenzó
a revolver los cajones, salió de la sala donde estaban y continuó buscando en su
habitación. - Sé que deben estar por aquí. - Les gritó.
- Y Kudo, ¿le has
dicho la verdad a Mouri? - Preguntó Shiho.
- No, aún no sé cómo hacerlo, me
da miedo pensar como reaccionará. - Respondió, imaginándose a Ran dándole una de
sus patadas, luego puso cara de dolor. - Sí, es tan impredecible... - Ella lo
miró un segundo,
- Pero ¿por quién te preocupas?, ¿por ti o por ella?
-
Por ambos.
- ¡Los encontré! - Volvió corriendo el Profesor con los
localizadores que tenían forma de botones. - Uno para ti, - Se lo dio a Shiho -
otro para el de la idea. - Poniendo en la mano de Shinichi uno de los
aparatitos. - Las gafas llevatelas a tu casa. Será lo mejor.
Ambos se
colocaron el pequeño localizador.
Por fin llegó el esperado sábado. Shinichi primero pasó por la casa
de Ran, luego juntos fueron a la estación de Tokio para buscar a los muchachos
de Osaka, que de hecho estaban retrasados.
- Deja ya de llamarlos. Ya van a
llegar. Además seguro es culpa del idiota de Hattori.
- Espera, que está
sonando... - Respondió ella. - ¡Kazuha-chan! ¿Dónde estás? Espera, no se escucha
bien. - Se corrió a ver si la señal era mejor. - No hay forma. ¿Están en el
tren? Ok. Los esperamos. - Cortó y guardó su móvil en el bolsillo de su campera.
- ¿Y bien? - Preguntó Shinichi.
- Dijo, o mejor dicho le entendí, que el
tren salió más tarde. Estarán aquí en quince minutos, maso menos, según lo que
les comentó el guardia. - Le contó Ran.
- Está bien. - Miró hacia varios
lados. - Ven, vamos a sentarnos allí.
Fueron hasta unas escaleras que
estaban cerca y no les obstruían la vista a la parada, por si sus amigos de
Osaka aparecían. Y hasta que el tren por fin llegó, ellos estuvieron hablando
del tema escolar, puesto que Shinichi había dado algunos exámenes ayer.
-
¡Kudo! - Le gritó Heiji desde la parada.
Y así, luego de los saludos,
presentaciones (Shinichi no conocía, supuestamente, a Kazuha), algunas quejas
sobre la puntualidad del tren y varias discuciones, fueron hacia Tropical Land,
donde, apesar del frío, había bastante gente.
Cuando las chicas fueron a
buscar una mesa para poder almorzar, Shinichi le contó a Heiji lo que planeaba
hacer en ése lugar.
- ¿Se lo contarás? ¿Estás seguro?
- Si no lo hago
hoy - En su voz se notaba lo nervioso que estaba. - no sé si podré hacerlo otro
día. No es que sean las mejores circunstancias, sino que me ha estado invadiendo
con preguntas sobre el tema. Y lo más probable es que cuando se acuerde de Conan
se ponga igual de melancólica que cuando se acordaba de mí y me preguntaba,
siendo yo el mocoso, cuándo volvería él.
>Lo que me falta es que comience
a decirme que el niño no la llama ni nada. Sería terrible. - Comentó,
imáginandose la escena y poniendo una cara triste y culpable ante la idea de
hacer sentir mal a su querida amiga.
- ¿No te preguntas qué hubiera sucedido
si le decías, cuando te transformaste en Conan, que él y tú eran la misma
persona? - Peguntó muy curioso Heiji.
- Sí, a veces me lo pregunto, pero eso
ya no tiene sentido, por que volví a ser yo mismo, ahora sólo tengo que
enfrentar la reacción de Ran ante mi mentira y no su sorpresa por mi
"transformación"
- Tienes razón. Pero creo que Neechan te entenderá. Tienes
"buenos argumentos", aunque no sé si te ayudarán. - Agarró los vasos que le
estaba dando la muchacha del local de comidas, mientras Shinichi sostenía una
bandeja con las otras dos gaseosas y unos paquetes que seguramente tenían
envueltas algunas hamburguesas. - ¿Has sabido algo de la Organización?
- He
hablado con Shiho y el profesor sobre el tema. Como no he tenido mensajes de
Jodie, decidimos tomar otras medidas de seguridad, como llevar puestos unos
pequeños localizadores, ¿recuerdas? creo que te los habia enseñado. - Estaban
llegando a la mesa y Ran les hacía señas con la mano para que las vieran. -
Cambiemos de tema. - Y se sentaron con las chicas.
- ¿A dónde quieren ir? -
Preguntó Heiji, luego de haber ido a "La vuelta al Mundo", sugerida por Kazuha.
- Vayamos a la nueva montaña rusa, "Boomerang".
- No lo sé Ran, se ve
peligrosa...
- Lo que pasa es que Kazuha es una miedosa. - Agregó el joven
de Osaka
- Ahou, tú sabes que no es así.
- Entonces, ¿por qué no quieres
subir? - Dijo Hattori con un rostro desafiante.
- Ok, subamos. - Contestó
ella ganando la discución. - Yo subo con Ran. - La tomó del brazo y juntas
fueron a hacer la fila.
- Si quieres subir con Kudo-kun no hay problema. -
Decía la muchacha con cabello atado.
- No, no... ¿por qué querría ir con
Shinichi? - Le preguntó un poco colorada.
- No te diré lo que ya sabes...
- A menos que tú quieras que Hattori suba contigo.
- ¡Shh! te puede oir.
- Ambas rieron.
Subieron al "Boomerang" luego de varios minutos de espera y
cuando bajaron tenían la cara páida por la adrenalina y el susto. Hacía frío y
estaban exahustos, así que decidieron ir a un juego más tranquilo o no para
agunos.
- Vamos Ran, yo subí a la montaña rusa, no te pasará nada.
-
Kazu, tú subiste para demostrarle a Hattori que no tenías miedo, pero yo no
tengo problema en decir que tengo miedo, sino pregúntenle a Shinichi.
- Es
una miedosa. - Respondió el famoso detective riendo. - Vayan ustedes al
"Recorrido de Terror", yo me quedo con Ran... - Se sonrrojó y rápido añadió: -
tomando un chocolate caliente.
- Como quieran. Vamos Kazu, sino tendremos
que esperar mucho tiempo. - Dijo el joven de Osaka y él y su amiga se alejaron.
- Gracias por quedarte. - Sonrrió
- No es problema. - Le devolvió la
sonrrisa más colorado - Oye, ¿quieres tomar algo? - Preguntó Shinichi.
- Si
un chocolate también, pero deja, voy a pedirlos yo.
Fue hasta el puesto que
estaba enfrente y pidió las bebidas calientes. Sacó su billetera de la cartera
que llevaba. La abrio y vió entre las cosas que tenía una foto de ella junto a
Conan.
Al verla se entristeció ante la falta de noticias sobre su pequeño
amigo, a quien había aprendido a valorar y queres como a un hermano durante
estos tiempos. Ese niño que se parecía tanto a su querido Shinichi... Conan, el
pequeño que había sido, hasta hace unos días, para ella Shinichi.
Nunca
abandonó sus sospechas, sólo prefería esperar a que, si en verdad eran ciertas,
su amigo se lo dijera.
La empleada del local la sacó de sus pensamientos,
cuando, luego de que Ran pagó, le entregó los chocolates.
Fue con la bandeja
hasta donde Shinichi, nervioso, la esperaba. Los recuerdos la dejaron un poco
triste, algo que mostraba en su rostro, por eso Shinichi, después de que ella le
entregara su taza, le preguntó:
- ¿Te sucede algo? - ´Dio un sorbo a su
chocolate y siguió bebiendo.
- Me acordé de Conan-kun - El muchacho se
atragantó y tosió. - y me puse algo melancólica... - Sonrió - No es nada... Hace
poco que se fue, dos semanas, y no ha llamado ni nada... me deja un poco triste.
Esta vez las cosas aucedieron por casualidad, era el momento indicado... o
quizás no, pero tenía que hacerlo, tenía que decirle la verdad por que si había
recuperado su cuerpo no era para seguir viéndola triste por la ausencia de un
ser querido, había vuelto para no tener que irse de nuevo, para juntar fuerzas y
decirle lo que sentía y eso hizo juntó fuerzas y las palabras comenzaron a salir
solas.
- Él no te llamará. - Dijo con la cabeza baja, sorprendiendo
totalmente a la chica que sólo lo miró sin entender.
- ¿A qué te refieres? -
Preguntó confundida.
- A que Conan no te llamará.
- Pero, ¿por qué lo
dices?
- Por que Conan desapareció para siempre en el momento en el que
tomamos la cura que preparó Shiho Miyano.
- ¿De qué hablas?
Y comenzó a
contarle todo lo sucedido: los hombres de negro, la verdad sobre Shiho, cómo
hacía para que Kogoro resolviera los casos, quiénes sabían lo que le pasaba y
sobre todo las razones por las cuales le ocultó su identidad.
Cuando terminó
se quedó mirándola, ella apoyó su cabeza en sus manos y esquivó la mirada de su
amigo quien se giró y notó como al verlos Heiji se llevaba a Kazuha hacia otro
lado puesto que había terminado el juego.
- No es que me sorprendas, por que
tú sabes que tenía mis sospechas, pero me duele que no confiaras en mí.
-
Ran, yo...
- Sabes Shinichi, va a ser mejor que busquemos a Kazuha y a
Hattori, quiero irme a casa. - Se puso de pie y él la siguió, no le dijo nada
más.
Se acercaron a un grupo de gente que rodeaba a una cámara de
televisión, al parecer habían encontrado a algún famoso y lo estaban
entrevistando.
- Estamos en vivo desde Tropical Land donde nos enconttramos
con uno de los detectives más famosos de Japón, Heiji Hattori, junto a su amiga
Kazuha. - Dijo la reportera. - Díganos Hattori-san, ¿por qué vino a Tropical
Land?
- Nos invitó un amigo, Shinichi Kudo - Comenzaron los murmullos. La
reportera le preguntó algo más y la cámara encontró al muchacho de Tokio. Lo
llevaron junto a Heiji y le hicieron más preguntas a ambos. Kazuha había salido
del medio y vio a Ran entre la gente y se acercó a ella.
- Es increible,
míralo, una cámara y ya es el centro del mundo.
- ¿Vamos a casa? - Preguntó
desanimada Ran
- Sï, será mejor.
Ambas salieron del lugar y sólo
Shinichi notó que se estaban yendo e intentó evitarlo pero le fue imposible
salir de aquel grupo de reporteros y curiosos.
Ran y Kazuha habían llegado
hace poco tiempo a la casa Mouri, Kogoro no estaba, lo habían llamado para que
fuera a una reunión de ex-compañeros que se realizaría en Kyot o y por eso las
muchachas estaban solas.
Desde que Kazuha estaba viendo la tv, en los
canales de aire sólo pasban una noticia "Ha regresado el Detective Shnichi Kudo"
y Ran no quería escuchar el nombre de su amigo, al menos hasta que se le fuera
el enojo, cosa que seguro se daría pronto.
- Dejla apagada. - Le pidió Ran a
la chica de Osaka, quien estaba mirando la televisión, - Estoy cansada y me
duele la cabeza. - Dijo y se tiró en el sofá de la entrada, su amiga hizo caso y
apagó el aparato.
- ¿Estás bien? Desde que nos fuimos de Tropical Land estás
no sé... como triste. ¿Te sucedió algo?
- No, no, nada... - Disimulaba,
puesto que no sabía si podía decirle a su amiga la verdad sobre Shinichi, -
Estoy cansada, sólo eso. - Comenzó a sonar el móvil de la chica de Osaka, quien
se disculpó y atendió.
- ¿Moshi Moshi?
- ¡Ahou! - Gritaron desde el otro
lado. - ¿Dónde están?, las estuvimos buscando con Kudo.
- Nos fuimos a la
casa de Ran, mientras ustedes estaban siendo noticia, estamos hartas de escuchar
su nombre en la tele. - Le replicó ella furiosa.
- Pero podrías haber
llamado, ¿no crees?
- ¿Siguen en Tropical Land?
- No, estamos yendo a la
casa de Kudo.
- Escucha: Mañana iré con Ran y Sonoko a hacer algunas compras
para Navidad.
- Ok. Llámame y arregamos cuándo volvemos a Osaka. ¡Ah! y
comunpicate con tu madre que me llamó por que cierta hija tenía apagado su
celular. Adiós.
- Adiós.
Luego de colgar, los muchachos que ya habían llegado a la deshbitada
mansión Kudo, conversaban sobre lo que harían mañana, teniendo e cuenta de que
no contarían con la presencia de las chicas.
- Mañana iremos con Miyano a
hablar con Jodie.
- ¿Por qué no la llamas?
- Cree que pueden estar
pinchados los teléfonos. Es ejor no arriesgarse, ¿no crees?
- Oye, me olvidé
de preguntarte antes: ¿qué sucedió con Mouri-chan?
- No lo sé - Respondió
mostrándose desganado y preocupado por el tema. - Estaba... decepcionada.
-
Al menos sigues vivo. - Comentó Hiji tratando de sonar gracioso, cosa que a su
amigo no le resultó.
- Pero está enojada... no sé, es muy extraño. Me dijo
que ella tenía sus dudas y que por eso no la sorprendía, pero que se sentía
decepcionada por que no confié en ella.
- Quizáz debías haberselo dicho
cuando te hicieron tomar la droga.
- Quias...
- Me han informado que Sherry saldrá mañana con conocidos detectives:
Kudo Shinichi y Hattori Heiji. Se quedará solo el viejo ese y tenemos que
aprovechar esa oportunidad para buscar el antídoto.
- Tenemos que organizar
todo correctamente, recuerden que no podemos descuidar a Vermouth hasta que nos
de más información.
- Pero Miyano puede tener no sólo el antídoto, sino que
también la fórmula de la APTX.
- Es lo más seguro, pero igual necesitamos a
Vermouth. Syrah te acompañará y Malbec se quedará con ella. Te recuerdo, Merlot,
que no quiero errores. Entra, encárgate del viejo sin asesinarlo, busca la
fórmula y vete. Luego inculparemos a Vermouth y más tarde nos haremos cargo de
Sherry y los Detectives. Recuerda que Jodie está tras Verouth, eso nos ayudará.
- Entendido.
- Vermouth ha desaparecido. - Les decía la agente del FBI a los
muchachos.
- ¿Cómo? - Preguntaron sorprendidos Shinichi y Shiho.
- Aye
habíamos logrado ubicar más información sobre su ubicación, pero cuando nos
comunicamos con la gente que suele estar con ella y nos dijeron que hace más de
dos semanas que no saben nada sobre "Sharon", con el nombre que la conocen.
Accedimos a enrar en su casa y encntramos todo revuelto y su computadora
encendida.
- Su PC encendida... ¡Ella sabía el efecto de la APTX! los otros
miembros creían que yo estaba muerto. La quieren para saber más sobre la droga.
- Comentó Shinichi,
- Si quieren sabe más sobre la droga, ¿no crees que
tendrían que haberme secuestrado a mí?
- No lo sé Shiho, por que ella no
envejece gracias a los efectos de la píldora. - Respondió Jodie.
- Pero
pueden necesitar un antídoto así qeu no podemos descartar que necesiten a
Miyano. - Acotó Heiji.
- ¡Comúnicate con el Profesor! - Ordenó Shinichi a
Shiho, luego de rlexionar sobre lo que us amigo habían dicho. Ella sacó su
celular y llamó a la casa de Agasa.
- No responde.
- Tenemos que ir a su
casa. Si mis sospechas son ciertas puede que él esté en peligro. - Comentó
Shinichi mostrando su preocupación y viendo la de sus amigos reflejada en sus
rostros.
No estaba equivocado, Agasa tendría visitas qque no serían de su
agrado.
- ¡Ah! ¡Te queda hermoso Ran! - Gritaba la muchacha de cabello
recogido, haciendo que toda la gente del local se volteara a ver qué sucedía.
- ¡Cierto! Debes comprarlo. - Confirmaba Sonoko lo dicho por la chica de
Osaka.
- Shhh. - Chistaba Ran. - No griten. - Les decía mientras miraba
sonrojada hacia ambos lados, ya que sentía cómo observaban hacia donde estaban
ella y sus amigas.
- Disculpen, ¿cómo le quedó el vestido?
- Perfecto.
Lo llevamos.
- ¿Eh? Sonoko, este vestido cuesta una fortuna, ¿cómo crees que
voy a pagarlo? - Le dijo Ran al ver el precio en la etiqueta.
- No es nada -
Le guiño un ojo la rubia. - Es mi regalo por navidad... pero quiero que a cambio
lo estrenes cuando tengas una cita con Shinichi. - Ran se sonrojó y Kazuha y
Sonoko comenzaron a reir, mientras la chica que las estaba atendiendo se llevaba
el vestido para ir a cobrarles. - Además, alguien que esperó tanto tiempo para
que su "amigo" - Señaló Sonoko haciendo las comillas con los dedos - volviera
merece un premio, ¿no crees?
- Si tú lo dices. Gracias. - Le sonrió a su
amiga.
Luego de hacer algunas compras más, Sonoko regresó a su casa a
terminar de armar el bolso: como ya no podía ir a Londres con sus padres, éstos
le permitieron ir con Makoto y su familia a Kyoto a pasar la navidad y luego
iría con sus padres para festejar año nuevo.
Así que Ran y Kazuha regresaron
a casa luego de almorzar.
Shinichi y Heiji junto con Jodie y Shiho llegaban a la casa de Agasa.
- ¡Profesor! - Gritó Shinichi, cuando entraron a la casa. - Aparentemente no
había nadie, no se escuchaba nada.
- ¡Aquí está! - Exclamó Heiji, quien
encontró al profesor amordazado en una silla. - ¿Está bien? ¿Qué le sucedió?
- Una mujer y un hombre estuvieron - Toció - registrando tus cosas Shiho. -
Vinieron, luego de apuntarme con un arma me ataron y sin que pudiese hacer nada,
se llevaron la fórmula.
- De nuevo tuviste razón Kudo, para nuestra
desgracia.
- Igual, logré hacer algo: les coloqué un rastreador.
- ¿Cómo
dice? - Preguntó Shinichi.
- Si, sospeché cuando entraron diciendo ser del
FBI, así que busqué uno de estos aparatitos y se los coloqué encima cuando me
ataron.
Enseguida buscaron las gafas de Conan, las encendieron y
efectivamente habían tres puntitos que sobresalían: el de Shinichi, el de Shiho
y el de estos personajes.
- Hay que seguirlos. - DIjo Jodie y todos
exceptuando a Shiho y a Agasa fueron a seguirlos en el auto de la agente.
- ¡IDIOTAS! - Gritaba un hombre furioso. - Ahora no sospecharán de
Vermouth. Era demasiado difícil que no sé, dijeran su nombre.
- Lo sentimos,
pero conseguimos la fórmula.
- Pobre de ustedes si no la conseguían. Merlot,
vé con Vermouth, hazla hablar.
Merlot fue hacia donde estaba Vermouth
encerrada. Su hermosa apariencia se fue apagando, no parecía ella pero lo era.
La gran cantidad de drogas que habían usado para que hablara la habían
desgastado.
- ¿Qué quieres? - Le preguntó cuando la vio. - Ya sabes que no
voy a darte más información. Quiero ver a Sherry muerta, por eso te hablé de
ella.
- Deja de repetir siempre las mismas estupideces. Esta vez tengo algo
que no fallará.
- ¿Ah si? y dime, ¿qué es?
- "Secret makes a woman,
woman" Tú lo dijiste, pero, ¿qué pasa si el secreto es develado?
- ¿De qué
hablas?
- Cuando te enfrentaste con Jodie y ésta te pregunto por qué nunca
envejecías, le respondiste eso. "I know why you stay young" Te drogas con la
APTX y rejuveneces. - El rostro de Vermouth reflejaba su sorpresa. Era cierto,
ella les habló sobre la APTX y con eso se hundió, ya que descubrieron el efecto:
reduce las edades. - Y si no hablas sobre el paradero de Gin, nosotros
hablaremos de tu verdadera edad a la agente Jodie, que seguro te está
buscando... Es un buen trato, ¿no crees?... Tengo el antídoto del APTX... aunque
no sea una buena noticia para tí... ¿Y, qué dices?, ¿nada? Pues entonces, veamos
que tan bella y joven eres luego de tomar otro tipo de drogas.
Vermouth
estaba a punto de confesar, no tenía otra salida, iba a hacerlo, pero un puntito
titilante en el hombro de Merlot hizo que decidiera callarse. En el lugar no
había demasiada luz, por eso dudó, ya que le resultaba extraño que no lo hubiera
visto ella, sin embargo continúo.
- Ja, - Sonrió. - Puedes hacerme lo que
quieras, no hablaré. - Respondió segura. - Pero a ustedes no sé qué cosas les
harán cuando los encuentre el FBI, que por lo que veo ya están siguiéndolos. -
Merlot ya no mantenía su sonrisa.
- ¿De qué hablas?
- Del puntito
titilante que tienes en tu hombro. Eres tan estúpida que no te has dado
cuenta... es un rastreador.
Merlot giró su cabeza en sentido hacia donde
estaba dicho punto titilante. Lo vió. Su rostro de sorpresa y desesperación
alegró a Vermouth, quein miraba ya más confiada la escena. La estraña mujer
arrancó el localizador de su ropa y luego miró a su secuestrada y le dijo:
-
Nos veremos luego Vermouth...
- Si tienes suerte - Le respondió ella
desafiante.
Merlot le devolvió una mirada "asesina" y salió de aquél cuarto.
Cuando cerró la puerta, se apresuró a ir con su jefe.
- ¡Nos siguen! - Le
dijo cuando llegó.
- ¿De qué estás hablando?
- De ésto. - Le mostró el
objeto hecho por Agasa.
- ¡Qué esperas! ¡Rómpelo! - Ordenó, entendiendo de
qué se trataba.
De inmediato la mujer obedeció. El localizador cayó al suelo
y luego de que ella lo pisara, dejó de titilar su luz roja.
- Tenemos que
irno de aquí. - Comentó Syrah que allí estaba ecuchando.
- Agarren los
papeles, Malbec ve a buscar el auto. - Ordenó el líder.
- ¿Y Vermouth? -
Preguntó Merlot.
- Déjala. Haremos que se la lleven.
- Se apagó.
- ¿Qué dices, Kudo?
- Descubrieron el rastreador.
- La agente Jodie frenó su auto al oir las palabras.
- ¡What! ¿Viste por
dónde se encontraban? - Preguntó ella.
- Al norte, tres calles
aproximadamente. Pero será difícil encontrar el lugar exacto.
- Pero tenemos
una idea.
- Leave all in my hands. - La oficial sacó su celular e hizo una
llamada. - ¡Hello Shuichi! It's Jodie. - Saludó divertida, luego su rostro tomó
una expresión seria. - We found Vermouth. Hay que rodear unas cuadras, ha sido
raptada. Varios miembros pueden estar con ella. Ok, Ok, those are the places:
sector 6-9-11 de Tokio. Avísame cuando estén allí.
- ¿Y nosotros qué
haremos? - Preguntó enseguida Heiji.
- Ir caminando. - Respondió ella.
Los tres bajaron del auto de Jodie, ella puso la alarma y se dispusieron a
caminar.
Kazuha y la chica de Tokio estaban en un taxi regresando a la casa de
Ran.
- Kazuha-chan, ¿qué quieres hacer luego de ir a casa?
- No sé...-
Rspondió. - Tendría que llamar a Heiji... - Miró por la ventana. - ¿Nani?
-
¿Qué sucede?
- ¿Esos no son Heiji y Kudo? - Dijo señalando con el dedo
índice la ventanilla del auto.
- ¿Eh? - Dijo ella y se acercó a su amiga y
luego vió hacia donde ella le señalaba. - ¡Ah! ¿Qué hace Shinichi con esa mujer?
- Dio el grito.
- ¡Detenga el auto! - Ordenó Kazuha al taxista. Le pagó y
ambas bajaron del coche.
- ¿Lo vas a llamar?
- Porsupuesto. ¿Qué está
haciendo con ésa... señora? Yo estoy esperando a que llame para saber cuándo nos
vamos y él anda de paseo... - Comentó Kazuha, con los brazos cruzados y los ojos
cerrados.
- Kazuha-chan, creo que no están "paseando" - La chica de Osaka la
miró. - Fíjate, están corriendo.
- ¿A dóde crees que vayan? - Preguntó
miesntras se volteaba a ver a su amigo.
- No lo sé. ¿Te dijo algo
Hattori-kun?
- Nada, ¿y a tí Kudo-kun?
- Tampoco.
- Sigámoslos.
Rápido, se están yendo. - Kazuha empezó a correr.
- ¿Qué dices? Se van a
enojar. No creo que sea buena idea. - Decía Ran, quien la seguía con un par de
bolsas en las manos.
- No importa.
Habían avanzado una cuadra, las
chicas no estaban muy lejos y eso provocó que uno de los chicos se diera cuenta.
Jodie iba un poco más adelante.
- Oye Kudo, nos siguen.
- ¿Eh? -
Shinichi se volteó. - Ore... Son Ran...
- ¿Y Kazuha?
Kazuha y la chica
de Tokio se estaban acercando, y al hacerlo Ran pudo reconocer a la mujer rubia
que despertó curiosidad en la muchacha de Osaka.
- Espera Kazu, ¡yo conozco
a esa mujer! - Le grtió a su amiga quien estaba más adelante. Ante eso ella se
detuvo.
- ¿La conoces? ¿Quién es?
- Shinichi me habló de ella... Te diré
lo que sé: es un... - miró hacia ambos lados y se acercó al oido de su amiga, y
susurrando dijo: - agente del FBI.
- ¿Eh? - Se sobresaltó Kazuha. - Aguarda.
- Fíjate se detuvieron. -Decía Shinichi al chico de Osaka.
- What's the
matter guys? - Preguntó Jodie, al ver a los chicos detenidos.
- Ahí estan
Kazuha y Mouri-chan.
- OH! That will be a problem.
- Lo sé... Espera...
- Se escuchaba el sonido del celular de Heiji. - ¿Moshi moshi?
- ¿Quién es
esa mujer rubia on la que estás? - Gritó la muchacha de Osaka por lo que Hattori
alejó el celular de su oido.
- ¿Por qué llamas? ¿No sería más sencillo que
te acerques? - La miró levantando la mano que tenía libre, haciendo señas.
-
No hasta que me digas quien es esa mujer.
- Dile que le pregunte a Ran. -
Aconsejó Shinichi, quien podía oir los grios de Kazuha sin necesidad de escuchar
por el celular.
- Kudo dice que le preguntes a neechan.
- Por lo que Ran
me dijo es por lo que te estoy llamando. ¿En qué se han metido? - Ran agarró el
celular de Kazuha.
- Hattori-kun, pásale el móvil a Shinichi.
- Quiere
hablar contigo.
- ¿Eh? - Tomó el celular. - ¿Si?
- ¿Qué sucede Shinichi?
Ayer me dijiste que serías sincero conmigo...
***F.B***
Un celular hacía ruído a las cuatro de la mañana. El
sonido hizo que Ran se levantara y, esquivando a Kazuha, leyera el sms que le
acababa de llegar.
"¿Estás enojada, verdad?" Decía. El emisor, Shihnichi.
"Sí" fue la respuesta de la chica.
Al minuto recibía otro mensaje: "¿Qué
puedo hacer para que me perdones?"
"Nada... sólo tienes que ser sincero,
Shinichi"...
Varios mensajes más y el problema que habían tenido se había...
no olvidado, pero no estaba presente en ese momento. Dejaron de mandarse
mensajes, cuando, a las cinco am Kazuha se despertó preguntando qué pasaba.
***F.B***
- Hay problemas Ran.
- Tell her "don't follow us". - Dijo
cortante Jodie, consiente del peligro que podrían correr.
- Vuelvan a casa.
- Desde la esquina Ran miraba preocupada a Shinichi y alejaba el celular para
que no escuchara.
- Quieren que vayamos a casa... - Le dijo a Kazuha, quien
entendió la situación. - Cuídate. - Le dijo Ran a Shinichi.
- No te
preocupes, estaré bien. - Respondió él. Ambos colgaron y le devolvieron los
celulares a sus respectivos dueños.
- Are you ok? - Les preguntó a los
chicos.
- Sí, sigamos. - Respondieron.
- Me parece que ya han llegado
los refuerzos... - Dijo ella al ver varios autos en fila yendo en un mismo
sentido.
- Tenemos que apresurarnos. - Sugirió Shinichi.
- Vamos. - Y
los tres comezaron a correr.
Mientras, Ran y Kazuha paraban un taxi para
regresar a la casa de la chica de Tokio.
Mientras que Shinichi, Jodie y Heji
llegaban al lugar, los miembros de la organización que había capturado a
Vermouth escapaban en un auto. No eran demasiados, al menos los que ahí se
encontraban eran cuatro.
- No creo que logren alcanzarnos. – Decía Merlot.
- No estés tan segura. – Respondía a su comentario la persona que conducía
el auto ya en marcha.
- ¿Por qué lo dices?
- Es sólo un mal
presentimiento. - Contestó. - Además hay algo que me deja muy intranquilo: la
poca cantidad de autos que están pasando por estas calles.
- No sé qué le
ves de raro a eso. - Dijo Syrah, quien se encontraba al lado de Merlot en en el
asiento de atrás.
- Es sospechoso, parace que estén apartando a la gente por
algún motivo.
- Nos han descubierto y están buscando a Vermouth. - Comentó
el jefe del grupo.
Inmediatamente la goma de una de las ruedas de desinfló,
haciendo que el auto reduciera su velocidad instantáneamente.
- Suichi. -
Exclamó nuevamente el Jefe. Con un tono de furia y preocupación. Miró hacia
atrás intentando ver a alguien a lo lejos, fue en vano, pues quien disparó no
estaba por esos andares.
Sin embargo, muy alejado de su vista (700 m*), con
una excelente arma, el miembro del FBI, Suichi, apuntaba nuevamente al auto de
aquélla organización, al cual le había disparado segundos antes.
- Ya los
tengo. - Dijo a través del manos libres (aparato del celular, no sé si está bien
expresado.)
- Excellent. - Exclamó Jodie, quien había recibido el mensaje. -
Nosotros estamos llegando al lugar donde creemos que está Vermouth. - Se escuchó
otro disparo.
- Será imposible que ellos logren escapar. - Suichi hizo a un
lado el arma. - James está bloqueando su posible salida a la siguiente calle.
- Encárguense de ellos, nosotros iremos por Vermouth. - Shinichi y Hattori
quedaron perplejos.
- ¿Cómo lograron encontrarlos antes que nosotros, que
teníamos a Kudo dando las coordenadas? - Preguntó él. -
- Yo le pasaba las
coordenadas a ellos también con mi celular. - Ella se detuvo y luego le preguntó
a Suichi: - ¿Dónde es exactamente el lugar? Estamos en la ubicación señalada.
- No se acerquen tanto. - Se escuchó otra voz - Aún no han llegado por aquí,
vayan lentamente - Sugirió James -.
- Han detenido el auto cerca de donde
están ustedes. - Jodie repitió a los muchachos lo señalado por los otros
miembros.
- Igual, pregúntale en qué construcción está Vermouth - Dijo
Shinichi. - Él tiene que encargarse de ellos, nosotros vamos por ella.
-
We’re gong to looking for Vermouth (Nosotros vamos a ir a buscar a Vermouth) -
Dijo Jodie a Suichi y James.
- La tercera casa, delante suyo.
Rápidamente entraron a la casa sin necesidad de usar la fuerza, puesto que
la manija de ésta cedió instantáneamente. Dentro de la primera habitación se
sentía un exagerado olor a cigarrillo, quizás a habanos, pero el olor era muy
fuerte.
Jodie iba adelante, con el arma levantada por las dudas. Al lado
iban los dos Detectives.
La siguiente habitación a la que entraron estaba
muy revuelta, parecía un comedor, pero varias de sus sillas se encontraban
tiradas en el suelo. Se acercaron a una siguiente habitación. Esta tenía algo
diferente a las demás, la cerradura tenía un agujero, como si la hubiesen
disparado. Esto sorprendió a los tres, acto seguido, Jodie velozmente le
preguntó, en un susurro inentendible, a Suichi si alguien más había entrado.
- Yo no he visto a nadie. - Respondió. - Pero estaré vigilándolos, James ya
atrapó el auto. - Termino de decir, y volteó rápidamente en dirección a la casa.
La zona era de estructuras bajas, por eso no tenía problemas de visibilidad.
Shinichi corrió la puerta enseguida y Jodie fue la primera en descubrirse,
con el arma en alto y atenta.
Luego, Heiji revisó junto a ella y Shinichi el
panorama, sin descuidar en ningún momento sus espaldas.
En ese cuarto no
había luz, así que Heiji la encendió. La luz invadió todo el cuarto, incluyendo
al inmóvil cuerpo de quien parecía Vermouth.
Vermouth se hallaba en ese
cuarto sobre el piso inconsiente, con un aspecto desfavorable. Se veía muy
vieja, ya no tenía aquél aspecto de mujer bella y joven con el que se mostraba
cuando aparecía.
- Sigue viva... - Aseguró Shinichi luego de ver si
Vermout aun tenía pulso. - Sin embargo no creo que aguante demasiado. Tenemos
que llamar a una ambulancia.
- Yo me encargo. - El chico de Osaka sacó su
celular y llamó a un hospital.- Suichi, tenemos a Vermouth. ¿Cómo están uds?
- Bien, Jack ya los ha capturado, na hubo problemas. Tengo a dos heridos,
uno inconsiente y otro normal. Los estamos llevando a un hospital. Cuando estén
recuperados hablo con la base para que sean trasladados a EEUU.
- Ok. Haremos
lo mismo con Vermouth, que no está en su mejor condición.
-Avisame cuando
estén en el hospital o si hay algún incoveniente. - La aget apretó un botoncito
del auricular y tetminó la conversación.
- Ya está viniendo la ambulancia.
Llamé al Hospital Central de Tokio.
- Ok.
Minutos después se estaban
llevado en una camilla a Vermouth. También habían llegado más policías, entre
ellos el inspector Megure y algunos reporteros de noticieros.
- "Según lo
visto han encontrado a una mujer que está conectada a una organización encargada
de, entr otras cosas, asesinatos. No tenemos más información que la que les
hemos dado. Nos vamos a estudios"
- Hola Ran...
- ¡Shinichi! ¿Dónde están?
estamos muy preocupadas por ustedes...
- Tranquilicense, en poco tiempo
estaremos yendo para casa, primero tenemos que pasar por el hospital para llevar
a un herido.
- ¿Van a ir a tu casa?
- Si.
- Nos vemos allí entonces y
Shinichi...
- ¿Si?
- Cuídate, por favor.
- Lo haré, no te preocupes.
- Ambos colgaron.
-Oh, no, we can't tell anything, please stop asking me.
(Oh! no, nosotros no podemos contar nada, por favor deje de preguntarme). -
Intentaba quitarse de encima a los reporteros. Se alejó y llamó nuevamente a sus
compañeros, respondió Suichi. - Ya llegó la ambulancia, nos derivarán al
Hospital Central de Tokio. ¿Ustedes dónde están?
- También en el Central de
Tokio. Habitaciones 214, 215 y 216. Se llevaron a uno llamado Merlot a la
jefatura, le están tomando su testimonio.
- Cuando lleguemos iré a ver de
quiénes se trata.
- Dime, ¿cómo se encuentra Vermouth?
- No lo sé, no creo
que aguante demasiado. Sólo espero que nos sirva para encontrar a
Gin...
Luego subieron a Vermouth a la ambulancia, Jodie les avisó a los
jóvenes y se subió en ella también. Ellos le pidieron a uno de los policías que
los llevara al hospital. Ya en el auto estaban conversando.
- ¿Llamaste a
Mouri?
- Sí, ella y Kauzuha-neechan están yendo a mi casa. Le dije que nos
veremos allí.
- ¿Y al profesor?
- ¡No! me he olvidado se Shiho y de
Agase... - Dacó su celular y enseguida los llamó. - ¿Profesor?
- ¡Ah!
Shinichi... ¿cómo están? No sabes lo preocupados que estamos... ¿qué sucedió?
¿hallaron a Vermouth?
- Si, estamos yendo al hospital porque no se encontraba
en sus mejores condiciones. ¿Cómo se encuentran ustedes?
- Bien, esperábamos
a que llamaras.
- ¿No hubo nada sospechoso?
- En absoluto.
-
¿Miyano?
- Aquí a mi lado con la PC.
- Ok, en poco tiempo estaremos por
casa. Luego les llamo.
- Hasta entonces, tengan cuidado.
Tres días después
todo había vuelto a la normalidad. Heiji y Kazuha se estaban quedando él en lo
de Shinichi y ella en la casa de Ran. Mientras ellos salían Ran iba a la casa de
Shinichi a explicarle algun tema sobre las materias que aún no había
rendido.
Sentado, leyend un libro estaba el detctive, su amiga se encontraba
preparando algo de almorzar para ella y su compañero.
- ¿Cómo vas con eso? -
Preguntó ella desde la gran cocina.
- Bien, aunque tengo hambre...
-
¡Baka! No puedo apurar más. Termina de leer el capítulo, sino no habrá nada para
tí.
- Es que ya he terminado.
- Me hubieras avisado.
- Ok. - Cerró el
libro y encendió la tele.
No había nada, aburrido comenzó a hacer zapping
hasta detenerse en un canal cuyo programa era un noticiero que tenía como título
principal: "Confesó la miesteriosa mujer"
- Dos agentes del FBI se reunieron
en el hospital por el llamado de uno de los guardas quien avisó que "Vermouth",
la extraña mujer, quería verlos para confesar. - Decía el reportero. -
Recordaremos que esta mujerfue encontrada gracias a la ayuda de dos detectives
famosos de Japón, Kudo Shinichi y Hattori Heiji, ambos estudiantes de
preparatoria.
- Imposible... - Comentaba Shinichi, que se había quedado
pensando en la noticia principal.
- Según lo que nos han dicho los agentes
tras la confesión fueron capturados los principales miembros de la organización,
"Gin" y "Vodka". Lo interesante es que los integrantes de este grupo tienen
todos nombres de bebidas alcohólicas.
- ¿Enserio? - Decía Shinichi con
sarcasmo. - Sacó su celular del bolsillo y llamó a Jodie.
- ¿Moshi
moshi?
- Jodie, soy Shinichi.
- Oh! Kudo Shinichi! It's good to hear you
again (es bueno oirte de nuevo). We have soo good news! (Tenemos muy buenas
noticias) Vermouth confesó y han conseguido atrapar a Gin y Vodka.
- Si, lo
sé - Dijo él con un tono de alegría en su voz. - ¿Los han llevado ya a
EEUU.
- We didn't (No lo hicimos) Pasado mañana se los estarán llevando.
Ohho! Me están llamando, hasta luego. - Y cortó.
- Vamos a estudios. - Decía
el reportero.
- Vaya, con que ya han capturado a los de la organización.
-
Si, por fin un descanso. Espero que con esto pueda tener unas vacaciones más
tranquilas. - Su amiga apollaba la cacerola cuyo contenido era una exquisita
sopa.
- ¿Vacaciones? Primero debes rendir estas materias. - Decía Ran
moviendo hacia arriba y hacia abajo el cucharon con el cual serviría la
sopa.
- Si, jeje. - La muchachacomenzó a servir, un tazón para Shinich y otro
para ella.
- Gracias por la comida (xD) - Aburrida de las noticias, Ran tomó
el control y cambió de canal, dejando uno de "chimentos"
- Otro dato curioso,
y esto va para las jovencitas enamoradas de Kudo y/o de Heiji... Chicas ambos
están de novio. - Al oir esto la karateka le lanzó una mirada asesina a su
amigo. - Hattori Heiji está saliendo con su amiga Kazuha - Ambos comenzaron a
reir cuando oyeron la "noticia" - y Shinichi Kudo está saliendo con la hija de
Kogoro el duermiente, Ran Mouri.
- ¿Qué? - Gritaron ambos, luego se miraron y
rápidamente desviaron la vista a otro lado, completamente rojos.
- Ehmm...
¿quieres ver otra cosa? - Preguntó Shinichi.
- Si, si, si... sino apágala. -
Dijo ella muy nerviosa.
- Si, mejor. - Y apagó el aparato.
- Si... -
Respondió algo triste.
Se quedaron en silencio, cada uno mirando su plato, y
comiendo. Mientras almozaban tocaron el timbre y ambos se pusieron de pie para
ir a abrir.
- Deja, yo voy, deben ser Heiji y Kazuha
- No, no, voy yo. -
Dijo Ran, slaiendo se su silla yendo en dirección a la entrada.
Cuando abrió
la puerta se encontró a Heiji y Kazuha separados, dándose la espalda y de brazos
cruzados.
- Hola, ¿cómo les fue?
- Hum - Hizo suspiro de enojo Kazuha y
pasó por delante de Heiji, quien pretendía entrar.
Sorprendida, Ran cerró la
puerta luego de que el chico de Osaka pasara. Los siguió hasta la mesa donde se
sentaron cada uno en una punta. Luego ella y Shinichi se miraban
extrañandos.
- Y... ¿cómo les fue? ¿Qué hicieron? - Intentó romper el hielo
Shinichi.
- Dentro de todo bien. Ganamos un viaje al Caribe. - Respondió el
detctive.
- Increíble, los felicito. - Comentó Ran.
- Igual, cuando
estabamos recorriendo las calles, la gente nos empezó a mirar y a sacar fotos...
- comentó Kazuha.
- ¿Sacar fotos? - Preguntó Kudo.
- Si... Estabamos
molestos, así que le preguntamos a una de las tantas personas que lo hicieron...
- continuó ella.
- Y nos dijeron que habían oído en la televisión que la
chica que es amiga de Mouri-chan y yo salíamos.
- Y que tu amigo, Ran, que
también es amigo de Kudo-kun, y yo estabamos comprometidos.
- Ah... - Dijeron
Shinichi y Ran luego de oir la historia, enseguida comenzaron a reir.
- Baka,
nosotros vimos eso en la tele.
Más tarde se habían calmado las aguas, y se
sacó el tema: Viaje al Caribe. Los chicos de Osaka contaron que lo ganaron en un
concurso luego de haber salido en segundo lugar (primer premio un BMW) y que era
para seis personas por un fin de semana.
Diciembre estaba llegando a su fin y
con él todas las fiestas y un viaje a Hawai en lista de espera. El tema era el
siguiente: Heiji y Kazuha habían ganado un concurso cuyo premio era u viaje todo
pagado para seis personas a esa maravillosa isla pero algunas personas no
estaban de acuerdo en que dos 'parejas' de adolescentes pasaran solos y en otro
continente la navidad, año nuevo y el resto de los días de este
mes.
Finalmente viajaron, puesto que intervinieron las madres de Ran y
Shinichi y lograron vonvencer a Kogoro, que era realmente quien tenía el
problema y tuvo que aceptar a regañadientes. Para los otros dos boletos en
disputa, los cambiaron por la misma cantidad pero en otra época de año y a otro
lugar. Luego se los dieron a Kogoro para que vaya con Eri, cosa en la que
ninguno estuvo de acuerdo.
Un día antes de navidad (24/12) habían llegado a
la Isla y un rato más tarde al hotel, que estaba preparado con una decración
hermosa para la fiesta de esa noche. En la entrada había un anuncio donde se
leía:
"Festeje con nosotros la Navidad
Cena, show y baile desde las diez
hasta las tres.
Reserve en Recepsión"
- No sería mala idea, nos
podríamos quedar aquí ya que la empresa cubre todos los gastos... - Sugirió la
muchacha de Osaka.
- Y después irnos a ver los fuegos artificiales.
-
Baka, ese show es a las doce. -Se quejó Shinichi con su amiga.
- Podríamos
cenar aquí, salir y luego volver. - Intervino Hattori.
- Eso estaría bien,
tenemos que ir a hacer las reservas.
Se acercaron los cuatro a Recepción
donde una muchacha morocha atendía. A un lado de la mesita habían dos 'botones'
que enseguida tomaron las maletas que llevaban Heiji y Shinichi, que no eran
justamente las de ellos.
(nota: Obviamente la recepcionista no hablaba en
japonés, por ende supongaos que es una charla en inglés)
- Buenos días. -
Saludo Ran.
- Buenos días, bienvenidos al hotel "Paraíso", apellidos por
favor.
- Mouri, Kudo, Hattori y Toyama.
- ¿Ustedes son los ganadores del
viaje? - Dijo con un tono e sorpesa. Ran afirmó con la cabeza. - Felicitaciones.
Sus habitaciones están en el cuarto piso, el ayudante los llevará. Aquí tienen
las llaves (22 y 23). Cada vez que salgan deben dejarlas y... mmm... nada más...
¡Ah, sí! ¿saben lo de la fiesta?
- Si, eso queríamos decirle. ¿Hay algún
horario de ingreso?
- No, ustedes pueden llegar entre las diez y las tres, lo
único, necesito que me confirmen ya.
- Bueno, anótenos una mesa para cuatro.
- A nombre de...
- Ran Mouri.
- Perfecto, puede in yendo.
- Muchas
gracias.
- ¿Entonces? - Preguntó Shinichi mientras subian por el
ascensor.
- Cenamos aquí, salimos: vemos los fuegos artificiales, caminamos
por la playa y luego vemos.
Minutos más tarde, el botones ya les había
indicado sus habitaciones, éstas estaban conectadas entre sí, al ser las últimas
del piso había una puerta que las separaba del resto, se abría y habían dos
puertas más que tenían los números del cuarto de las chicas y de los chicos.
Ordenaron sus cosas y se fueron a cambiar. Hacía demasiado calor, y no
faltaba demasiado para el almuerzo.
- ¿Y ahora qué hacemos?
- Podrímos ir
a la pisina. - Sugirió Ran.
- ¡Heiji! - Gritó Kazuha desde su
habitación.
- ¡Ahou! - Le respondió él. - ¡No grites!
- Shh! Baka, ahora
tú estás gritando. - Le dijo Shinichi.
- ¡Nada! - Respondió Kazuha, luego
cerró su puerta.
- Mira todo esto Kazu, las camas son enormes, observa los
armarios... Tenemos un televisor gigante, un equipo de audio, de todo... Pasa al
baño, es inmenso.
- Aún no lo puedo creer...
- ¿Qué cosa?
- ¡Que
estemos en Hawai! - Ambas se pusieron a saltar.
- Bueno, ahora a cambiarnos
que me muero de calor.
Enfrente, los chicos discutían quién dormiría de la
ventana. Puesto que ambos querían hacerlo para ver si por esas casualidades
ocurría algo extraño por la zona. Shinichi empezó dando sus
argumentos.
- Hatori, yo soy el mejor detective de Tokio, no, perdón,
de Japón, por eso debo elegir en qué lugar dormir primero.
- Disculpa
Kudo, pero tú NO eres el mejor detective de Japón, segundo, soy el mejor de
Osaka, tercero, baka, no estamos en Japón y cuarto, ahou, yo gané los pasajes.
Así que, permiso, me voy a dejas mis cosas en MI cama al lado de la
ventana.
- No es justo.
- Lo es. - Se reía. - Oye, ve a aver qué hacen
las chicas.
Shinichi se acercó a la puerta de las muchachas y golpeó una vez.
Nada. Golpeó de nuevo... tampoco. Preocupado regresó a avisarle a Heiji. En su
cuarto, su amio estaba corriendo las cortinas para que entre luz.
- No
responden.
- Sería imposible que lo hicieran, mira.
La ventana famosa,
tenía vista hacia el mar y debajo hacia la pileta del hotel donde estaban sus
amigas caminando por el borde de la piscina y tocando el agua con los pies para
sentir su temperatura. Ambas llevaban vestidos de colores claros cortos y debajo
el bikini.
- Ahou!
- Baka!
- No nos avisaron. - Dijeron ambos.
- Nos
cambiamos y las buscamos.
Salieron rápido, Shinichi llevaba puesta una camisa
rosada y un pantalon celeste,, su amigo un short azul oscuro con una remera a
tono. Bajaron, dejaron las llaves y fueron a buscar a sus amigas, que para
cuando ellos llegaron, se encontraban metidas en la piscina hablado con una
mujer unos años mayor que ellas.
- Si, Tashiro y yo nos conocimos en el
kinder. Desde ese momento fuimos grandes amigos. Hace dos años él se declaró,
comenzamos a salir como pareja, y nos casamos la semana pasada. Esta es nuestra
luna de miel.
- ¡Qué romántico! - gritaron ambas, la muchacha deconocida
sonrió.
- ¿Y ustedes con quien han venido?
- Nos ganamos los pasajes y la
estadía en un concurso. Estamos con unos amigos. - Respondió la jóven de
Osaka.
- ¡Vaya suerte! Las felicito.
- Gracias Naoki.
- ¡Naoki! - Gritó
un muchacho. - Se nos hace tarde, recuerda que reservamos el almuerzo en otro
restaurante.
- Disculpa, - dijo mientras alía de la piscina. - me quedé
hablando con Ran-chan - la señaló con la mano para presentarla - y con
Kazuha-chan. - hizo lo mismo que con Ran. - Chicas, él es Tashiro.
-
Konichiwa - Dijeron ambas
- Mucho gusto.
- Bueno, nos vemos. - Saludó la
pareja y desapareció por la puerta que daba a un pasillo de hotel.
- Hasta
luego. - Saludaron ambas y luego imitaron a Naoki saliendo de la pileta.
-
¿Con quién hablaban? - Preguntó Shinichi, quien apareció detrás de las
muchachas, asustando a Ran, quien estaba de espaldas a él.
- ¡Baka! me
asustaste. - Shinichi rió.
- Lo siento.
- Naoki y Tashiro, una pareja que
está de luna de miel en este hotel.
- Interesante. - Dijo Heiji sin darle
mucha importancia.
- ¿Qué quieren hacer ahora?
- No sé, vayamos a la
playa. - Respondió Ran a Shinichi.
- Es buena idea, vamos. - Dijo
Heiji.
Los cuatro fueron hasta la playa que se veía realmente hermosa. No
había mucha gente, por que era el horario del almuerzo pero ellos no tenían
hambre por que almorzaron llegando a la isla.
El agua del mar era cristalina
y cálida. El canto de las aves sonaba como una de las sinfonías de algún
excelente compositor, y la arena estaba caliente y suave, a tal punto de no
saber si se estaban quemando o no.
Heiji y Shinichi hablaban sobre algunos
casos famosos del lugar, mientras Ran y Kazuha juntaban caracoles como dos niñas
pequeñas que senrían por primera vez la arena y el agua juntos bajo sus
pies.
Pasaron toda la tarde en la playa desde las tres, y aún siendo las ocho
deseaban quedarse sintiendo el sol y la dulce brisa que los acompañaba. Sin
embargo decidieron volver al hotel a prepararse para la fiesta.
- Tengo arena
en todos lados. - Se quejaba heiji, quien había sido empujado por Shinichi al
agua en una broma ideada por la chica de Osaka.
- Deja de quejarte
Hattori.
- Hazle caso a Kudo-kun, subes y te das una ducha.
- Sólo fue una
broma... - Acotó Ran.
Llegaron a las habitaciones y Heiji se fue a bañar
apenas abrió la puerta, lo que les causó gracia a sus amigos, y Kazuha fue al
baño de su cuarto a bañarse también. Shinichi y Ran se sacudieron la poca arena
que tenían y cada uno hizo cosas diferentes, él agarró una revista de
crucigramas en inglés y se us a resolverlo, mientras que Ran llamaba a su casa
para avisar los planes que tenían para esa noche. Cuando ambos terminaron, se
dispusieron a mirar televisión, con el fin de encontrar algo interesante
mientras esperaban a sus amigos.
Funalmente salieron (después de una hora) y
los que estaban esperando entraron. Otra hora más y ya nadie se estaba bañando;
Ran había acabado de salir (se había dado un baño de inversión) y Shinichi
terminaba de vestirse.
El joven de Tokio tenía un pantalón beige con ojotas
claras y camisa blanca y, Heiji, un pantalon de jean y camisa negra. Por otro
lado, las chicas aún no se habían cambiado.
- ¿Ya están listas? - Preguntó
Heiji, luego de golpear la puerta de sus amigas, que estaba cerrada con
llave.
- Si. - y salieron unos minutos más tarde.
Ran tenía un vestido
blanco corto, strapless con una cinta rosa claro alrededor del pecho que dejaba
ajustada esa parte y desde la cinta acia abajo mostraba al vestido más suelto,
y, Kazuha, tenía un vestido corto, estilo musculosa, de color celeste
claro.
- Estan muy lindas. - Dijeron ambos
- Gracias.
- Pero, nosotros
las opacaremos con nuestra belleza. - Dijo Heiji haciendolos reir.
Llegaron a
la cena a las 22:30 con el restaurante lleno, quedaban vacías dos mesas, la suya
era una de ellas. Cuando entrarn saludaron a Tashiro y Naoki, que estaban
cenando en ese mismo lugar. Terminaron rápido, faltando veinte minutos para las
doce y fueron de nuevo a la playa, donde habían hecho una reservación en un
restaurante de ahí, donde los fuegos artificiales eran maravillosos.
Faltaban
cinco minutos para las doce... Estaban tomando todos un helado.
- Shinichi,
mira, siente el aroma de mi helado. - Le decía Ran.
Shinichi acerco su
rostro y Ran le manchó la nari con su helado, acto seguido Shinichi corría a Ran
por la orilla de un mar completamente calmo.
Cuando la alcanzó, faltando un
minuto para las doce, la atrapó entre sus brasos y la elevó.
- Te mojo. - Le
decí riendo.
- No, no, no.... está fría. - Se quejaba ella. (30
segundos)
- Te suelto... - La hizo pararse y se quedó mirándola, y ella a él.
Unos segundos y ya brillaban en el cielo luces rojas, celestes, verdes... de
todos los colores... Ninguno pudo contenerse y se besaron debajo de ese
espectáculo de brllos.
- ¡Feliz navidad Heiji! - Kazuha lo abrazó y le dió un
tierno beso. Luego su ya no tan amigo le respondió:
- Igualmente Kazu.
-
Sinichi... feliz navidad. - dijo luego de besarse y acariciar con su mano el
rostro de su amigo de la infancia.- Te quiero... mucho
-
Yo te quiero más,
Ran.
Y ambos sonrieron...
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