Mucha gente estaba reunida en uno de los museos m�s importantes de Tokio donde seg�n los noticieros, el famoso Kid har�a uno de sus magn�ficos robos, irresolubles para la polic�a de aqu�lla ciudad.
Porsupuesto, hab�an obtenido los datos exactos de d�nde y cu�ndo gracias a la ayuda de uno de los j�venes m�s famosos del pa�s, Shinichi Kudo, quien hab�a resuelto el dif�cil enigma que hab�a enviado el ingenioso ladr�n.
- Hay algo que no comprendo Ran: nunca han podido atrapar a Kid, no entiendo por qu� no nos dejan disfrutar del espect�culo que ofrece. - Dijo entuciasmada la muchacha rubia, amiga de la susodicha. - Deber�an permitirlo, devuelve todo lo que "roba". Tendr�a que ser reconocido como uno de los m�s sexies de todo Jap�n. - Alent� ella, tomando sus manos y saltado en forma divertida, a lo que Ran sonri�.
- Sonoko, Shinichi no quiere atrapar a Kid, quiere demostrarle que es superior, o algo as�. Es como una "cueston personal". Shinichi se encarga de averiguar todo y con eso demuestra que es mejor, luego se encarga la polic�a, aunque Shinichi siempre est� un paso delante de ellos. Genralmente antes de que Kid robe el objeto, Shinichi tiene alg�n encuentro y luego llega la polic�a.
- Excelente descripsi�n. - Dijo por detr�s Sinichi.
- �Oh, mi asesino de ilusiones! - La rubia hizo un gesto de actuaci�n dram�tico. - Kid es mejor que t�... y m�s apuesto. - Le reclam� divertida.
- Si no fuera por m� t� no sabr�as d�nde ubicarlo. Dilo, est�s aqu� porque yo he podido averiguar d�nde "atacar�a" esta vez. - Se lanzaron mutuas miradas asesinas.
Lo mejor de haber vuelto a ser �l, era que no ten�a que fingir que Sonoko era adorable, como hac�a siendo Conan. Es m�s, aprovechaba para demostrarle que eran amigos, pero en medida.
- Ore, ore... �han podido localizarlo?
- No, Ran, a�n no ha aparecido. Esto tine a todos preocupados. Piensan que al robar el cuadro el museo cierre. Su precio es demasiado alto, y etaban por subastarlo en estos d�as. No lo s�, creo que supera al mill�n de d�lares. Incre�ble.
- �Ah� est�! - Se escuch� una persona gritar a lo lejos.


Ran.Kudo presenta
Despi�rtame


- �Es kid, es kid! - Gritaba Sonoko y Ran se re�a por la gran admiraci�n de la muchacha.
Efectivamente el mago plateado sobrevolaba el teco del museo, que ten�a gran cantidad de ventanas. Convencidos de que entrar�a por el techo, toda la seguridad se encontraba all�, cubriendo el edificio en la parte superior e inferior dejndo el sector del segundo piso (1�, 2� y techo) algo descuidado, con s�lo dos guardias.
- Despu�s nos vemos, no te vayas as� nos volvemos juntos Ran.
Shinichi lleg� r�pidamente a la entrada del edificio e instant�neamente Kid hizo un giro inesperado, alej�ndose.
- �Se ha ido? - pregunt� Megure por el handy.
- Parece que s�, se�or. - respondi� uno de los pilotos de un helic�ptero.
- Espere Inspector. - Le dijo Shinichi al hombre. - No retire a su gete, espere. - Y se adentr� al edificio.
Hab�a algo que no cerraba, y el detective lo descubri� mientras miraba por la ventana del segundo piso, cerca de la sobrevaluada pintura. A lo lejor, para impresionar nuevamente, en picada, se acercaba Kid a la ventana por donde miraba Shinichi. Estaba a pocos metros y dispar� un su pistola una de sus cartas que hizo impacto en el vidrio rompi�ndolo. Shinichi se corri� para evitar que la lluvia de cristales le cayera ensima, pero de esta forma le abri� paso al mago.
- �Buenas noches! - Salud� �ste a los polic�as que all� se encontraban. - �Magia! - Grit� y leantando su capa una gran cantidad de palomas blancas inundaban el piso, permitiendo que el ladr�n llegara al cuadro.
- �Kid!
- �Hola detective! Un gusto poder verte... un poco m�s "alto". - Dijo mientras caminaba entre las palomas que evitaban que se pudiera ver algo. - Lo siento, pero ha habido un cambio de planes, me llevar�... - Expres� pensando. - este.
No era el cuadro que hab�a venido a buscar, es m�s el que se llevaba ten�a un valor muy inferior con respecto al del plan original. Shinichi comprendi� que Kid ten�a en cuenta el tema del cierre del museo.
- Espero que les comentes al inspector que eleg� otro. - Dijo sonriendo entre las palomas que a�n no se iban. - Y, por avor, devu�lvanme mis palomas despu�s... - Un poco de humo y se hab�a disfrazado de polic�a, escondiendo el cuadro en alg�n sitio poco visivble. - Adi�s...
- Argggg!!! - Frunci� Shinichi, decepsionado por no haber podido hacer nada por culpa de las palomas que se hab�an convertido en un enemigo incre�ble, que minutos despu�s de irse Kid, persiguieron a su due�o, o mejor dicho, se alejaron como �l.
- �D�nde est�? - Se preguntaba la gente al ver que el operativo polical se preparaba para marcharse, con un terrible fracaso sobre sus hombros.
- Ves Sonoko, no lo iban a atrapar, aunque de seguro Shinichi tuvo la oportunidad. - Le regal� una sonrisa cari�osa.
- �Pero a pr�xima ser� yo quien no lo deje escapar! �Te amo Kid! - Gritaba como una fan�tica que intentaba ser o�da por su cantante favorito. Cuando se fue la emoci�n poco duradera, Sonoko decidio marcharse. - Bueno, �nos vamos?
- Lo siento, pero le dije a Shinichi que me ir�a con �l.
- Est� bien, ojo con lo que haces ahora que regres�. - La ojiazul se puso roja.
- �Pero qu� dices Sonoko! - La rubia sonrio divertida.
- Mira, ah� hay un taxi, nos vemos ma�ana... �Adi�s Ran! - Le dijo mientras se sub�a al auto.
Donde hab�a sido el robo, ya no quedaba nadie. Incluso los fans del ladr�n de guante blanco se esfumaron al igual que su �dolo. Calles adelante, Ran y Shinichi caminaban para regresar a sus casas, mientras el detective explicaba, al estilo de su personaje de ficci�n favorito, como hizo para descubrir d�nde ser�a el robo.
- "Un ladr�n es un art�sta, utiliza su imaginaci�n para robar su trofeo pero los detectives s�lo ven el cr�men y nos denuncian...los detectives son igual que cr�ticos de arte", eso nos envi� Kid en su carta, entonces entend� que se quer�a robar el cuadro que subastaba el museo, aunque termin� robando otro. - Le dec�a el detective ojiazul a su amiga.
- Cada vez me convenzo m�s de que eres incre�ble. - Lo mir� sonriendo, lueg desvi� su vista hacia adelante. - �Has hablado con el inspector Megure para qe te vaya haciendo un lugar en el departamento de polic�as? - Pregunt� cn un aire curioso.
- No lo s�, - Respondi� el colocando sus manos en la cabeza, demostrando cierta indiferencia. - tal vez lo haga, pero no me convence.
- �Ah!, Shinichi, ahora que estamos de vacaciones tenemos que ir a Tropical Land de nuevo, abrieron un mont�n de juevos nuevos.
- Dime cuando...
- No lo s�... luego decidimos, pero es una promesa.
No era muy de noche, no llegaban a ser las diez cuando Shinichi despidi� a Ran en su casa, y ella prometi� que ma�ana pasar�a a buscarlo para ir al cine. Shinichi lleg� a su casa deshabitada y se tir� en su cama dispuesto a descansar. Tan pronto como hizo eso, el timbre son� dejando sus o�dos atturdidos.
- Esa manera de tocar... - pens�.
Se acerc� a abrir la puerta y vi� detr�s de las rejas que rodeaban su casa, a su madre con una valija en la mano.
- �Mam�? - Pregunt�, sorprendido por la aparici�n de Yukiko en su portal. Se apresur� a abrir las rejas y la bella actriz se le tir� encima para saludarlo y abrazarlo.
- �Shin-chan, qu� alegr�a verte de nuevo! - Solt� al pobre muchacho quien parec� asfixiarse. - Pero, �por qu� estamos aqu� afuera? Entremos, entremos... - Orden� d�ndole unos empujoncitos a su hijos.
- Mmm. - Le dijo pensativo Shinichi, luego de que se sentaron a comer algo. - �Te peleaste de nuevo con pap�?
- Eh, - Solt� una risita acusadora. - Digamos que algo as�. - �l la mir� con una mirada de desaprobaci�n, pero algo divertido, por que las peleas de sus padres s�lo le demostraban que se amaban m�s que nunca. - No me mires as�, tu padre est� escribiendo otro libro y por eso me vine a Tokio, �casi ni me prestaba atenci�n! - Shinichi amenaz� con caerse de la silla, sorprendido por lo que su madre le dec�a, pero a su vez se alegraba de que estuviera 'celosa' de un libro.
- Mam�... - Le sonri�. - Dime, �le avisaste a pap� que ven�as?
- No, �debe estar preocupado! Tom� el primer avi�n a Tokio que hab�a.
- Bueno, yo lo llamo, por el momento ve a descanzar, ma�ana hablamos.
- Shin-chan... me alegra verte siendo t� de nuevo. - Dijo una de esas rases de madre que tocan el alma, y Shinichi le respondi� con una sonrisa y un abraso.
El detective llam� a su padre y le explic� la situaci�n. Las risas se esucharon e ambos lados del tel�fono. Ya estaban acostumbrados a las reacciones de la encantadora Yukiko, as� que decidieron que su padre se quedar�a en Nueva York hasta que se publique el libro (unas semanas m�s) y luego ir�an de vacaciones a alg�n lugar.
Al d�a siguiente, Ran pas� a buscar a Shinichi al mediod�a, casi a la una. Por suerte, �l estaba levantado y su madre tambi�n, la saludo y se qued� charlando, luego de un rato, Shinichi y su amiga estaban tomando un colectivo.
- �Qu� suerte que tu madre est� aqu�, es adorable! - Dijo sacando un folleto con las pel�culas que hab�in en cartelera. - Bueno, dime �qu� quieres ir a ver?
- No lo s�, �habr� alguna de misterio...? - Se pregunt� mientras se inclinaba para ver.
Mientras ellos eleg�an, el colectivo pasaba por las calles de Tokio en la 'hora pico' cuando todos los trabajadores sal�an a almorzar. En ese momento se esuch� un grito y un hombre cay� al suelo. Shinichi desvi� su mirada a la escena y corriendo, seguido por Ran, le pidi� al colectivero que frene. As� baj� del colectivo para encontrarse en la esquina a una multitud en c�rculo. Tom� la mano de Ran para que no se perdiera y se adentr� al c�rculo.
- �Alguien llame a la polic�a, aqu� hubo u homicidio! - Orden� mientras evitaba que se acercara m�s gente al sitio inundado de sangre.

M�s tarde, hab�an llegado varios miembros de la polic�a.
- Bien, despejen el lugar, ya no queda nada m�s que ver aqu�. - Le gritaba Yumi Miyamoto a las personas que quer�an pararse a ver qu� hab�a sucedido.
- Muri� tras haber sido atravesado por una bala que, por lo que puedo notar, fue disparada desde alg�n edificio. Igualmente hay que esperar hasta el an�lisis forense.
- S�, est�n por llegar Kudo-kun - Respondi� el inspector Megure.
- Bueno, en su billetera ten�a alguna documentaci�n. El nombre de la v�ctima es Sthepen Farr, estadounidense, 43 a�os. Parece... miembro del F.B.I
- �Qu� dices Takagi?
- Mira, aqu� est� la placa Kudo-kun. - Respondi� Takagi
- Esto es muy sospechoso...- Contest� Shinichi.
- Si, es verdad, hay que contactarse urgente con el F.B.I, esto puede resultar muy complicado y quiz�s no logremos nada. - Coment� Miwako Sato.
- Es que no sabemos d�nde nos estamos metiendo. - Susurr� Shinichi m�s para si mismo que para los otros. - Disculpen, tengo que hacer una llamada.
- Est� bien Kudo-kun, ya se est�n llevando el cuerpo los forenses, estamos despejando la zona, cuando tengamos m�s informaci�n te avisaremos.
- Gracias inspector Megure. - Contestaba el j�ven mientras se alejaba del grupo de polic�as.
Sac� su celular y busc� un n�mero de entre los tantos que guardaba. Del otro lado se escuch� pronto una respuesta.
- Hello, it's Jodie. (Hola, es Jodie)
- Jodie, soy yo, Shinichi Kudo.
- Oh! Kudo-kun, how are you darling? (c�mo est�s cari�o)
- Bien, escucha, hubo un asesinato en Tokio. Le dispararon a un agente del F.B.I.
- What?
- Si, asesinaron a Sthepen Farr.
- Kudo, es mejor que nos reunamos t�, yo y James. Farr estaba encargado de vigilar a Chianti. Te espero ma�ana en el restaurante que est� cerca de tu escuela a las 09 am. Escucha: convence a los polic�as japoneces que abandonen el caso. Seguramente el F.B.I se los pedir�, pero siempre hay algunos, como t�, que siguen investigando. Bye sweetheart (adi�s dulce coraz�n).
Shinichi quizo responder, pero cuando iba a hacerlo ya no hab�a m�s que un largo "tu-tu" del otro lado de la l�nea. Se pregunt� qui�n podr�a haber efectuado el tiro, es decir, si hubiese estado caminando por las mismas calles que la v�ctima, hubiese reconocido sin duda al miembro de la organizaci�n, porque, a decir verdad, todos los miembros de la organizaci�on llaman relativamente la atenci�n, a menos que haya estado disfrazado, lo cual ser�a complicado a no ser que la asesina fuese Vermouth. En ese instante algo recorri� su cuerpo, como un escalofr�o. Ran lo iba a asesinar a �l por abandonarla de nuevo. Mir� a su alrededor y no la encontr�. �Ad�nde hab�a ido?
"Dios" - pens� Shinichi. - "Se va a enfadar y mucho."
Varias calles m�s adelante, Ran hablaba por su celular con Kazuha.
- Es incre�ble Kazuha. Es un IDIOTA.
- D�melo a m� Ran que tengo mi propio idiota empaquetado y con mo�o sentado en mi comedor leyendo la serie de 'Homicidios' del peri�dico. Le digo 'vamos de compras' y me responde '�contigo mujer? olv�dalo... he hecho demasiado ejercicio esta semana como para cargar tus bolsas'. �Qu� dices de ello?
- Ay, Kazuha, qui�n nos manda a conocer a estos chicos.
- Jaja, tranquila Ran, yo tampoco he terminado de acostumbrarme y eso que llevo m�s de diez a�os de conocer como es Heiji.
- Uff...
- �Ran! �Eh, Ran!
- Aguardame un segundo Kazuha... - Ran volte� para ver qui�n la llamaba, se sorprendi� al ver a Shinichi corriendo tan r�pido hacia donde estaba ella. - Kazuha debo dejarte, hablamos luego, �ok? Adios. - Guard� su m�vil en la cartera y se cruz� de brazos esperando a que la alcanzara el detective, que dej� de correr cuando ella se detuvo.
- Ran... oye... - Dijo una vez que se acerc�. No pod�a hablar de lo cansado que estaba. - Lo siento... no... no quiero que... ahh... no quiero que pase como... como la otra vez. - Estaba tan cansado que apoyaba una mano contra la pared.
- La vez del restaurante. - Concluyeron ambos al mismo tiempo.
- No te preocupes Shinichi, igualmente ya es tarde para ir al cine. - Y sonri�, aunque segu�a molesta con el chico.
- D�jame acompa�arte hasta tu casa.
- No hace falta, hasta ma�ana Shinichi. - Se dio vuelta y se fue caminando...
Resignado Shinichi regres� a su casa. Estaba cansado y no dejaba de pensar en Ran y en Stephen Farr. Ambos temas consum�an su cabeza.
- Tendr� que esperar hasta ma�ana. - Apag� la luz y se dispuso a dormir.
Shinichi despert� a las 08am, se cambi� y se dirigi� hasta el restaurante. Cuando entr� not� algo extra�o, estaba James pero la mujer que estaba sentada junto a �l no parec�a ser Jodie. Parec�a m�s joven y ten�a el cabello m�s oscuro y largo. �D�nde estaba Jodie?
- Buen d�a Kudo-kun. - Salud� James.
- Hello!
- �Jodie?
- Yes, it's me. Isn't it amaizing? (No es incre�ble?)
- Est�s... m�s joven e irreconocible.
- Jaja, thanks.
- Es necesario que cambien de aspecto los agentes algunas veces. - Sonri� James. - Y esta vez necesitamos que Jodie pase por una compa�era tuya.
- Escucha Kudo... - Jodie pod�a ser terrible cuando estaba seria, y ahora demostraba qui�n era. - Hubo un error, quien estaba tras Chianti era yo. Sthepen me cubr�a mientras yo iba por otro lado. No s� c�mo supieron... el verdadero blanco era yo.
- Por lo que hemos averiguado, habr� una reuni�n con todos los miembros de la organizaci�n en Londres. Ustedes tienen que ir. T�, Jodie y ese chico de Osaka, Hattori Heiji. - Concluy� James.
- �Heiji?
- Sabemos muy poco Shinichi. Necesitamos las mejores cabezas de Jap�n y a una de las mejores de EEUU.
- Saldremos el jueves. Tienes dos d�as para comunicarte con Heiji y... - Jodie not� la cara de indecisi�n del muchacho. - No tienes que hacer esto si no quieres Kudo... Mira, aqu� te dejo los dos pasajes de avi�n y el dato de la reserva del hotel donde se hospedar�n, el 'Palace of the King'. Ll�mame ma�ana, cuando espero te hayas decidido...

- �Qu� dices? �Ir a Londres? T�, yo... y Jodie. �Por cu�nto tiempo? - Preguntaba preocupado el chico de Osaka. - �Ya le has dicho a Ran? Est�s loco si crees que Kazuha no va a querer venir.
- Hattori, es importante que vayamos a Londres. Puede que sea la �nica oportunidad de capturar a la organizaci�n.
-Si, es cierto...
Despu�s de hablar con Jodie, el chico de Tokio llam� a su compa�ero. Shinichi y Heiji hablaban por tel�fono, mientras de fondo el detective de Osaka ve�a el noticiero. Kazuha hab�a salido a comprar los v�veres para la cena mientras su amigo contestaba la llamada.
- Y ese es el nuevo miembro del gobierno. Como siempre le deseamos mucha... Disculpen, pero tenmos un informe de �ltimo momento: en la ciudad de Yokohama fue asesinado la Dra. Hitomi Hiroko, quien, junto a su equipo, hab�a avanzado considerablemente en curas para el c�ncer.
-Kudo pon el canal 27. Escucha esa noticia.-
-... Al parecer las partes forenses determinaron que la v�ctima fue asesinada por una bala de un arma utilizada por un francotirador a gran distancia. Ayer, en Tokio asesinaron a un miembro del F.B.I del mismo modo.
- �Escuchaste?
- S�... - Respondi� Kudo. - Ambos cr�menes est�n relacionados.
- Es probable que haya otra v�ctima Kudo.
- Lo mejor ser�...
- Ir a Londres - Dijeron ambos.
- �Quieres ir a Londres Heiji?
Para mala suerte del chico de Osaka, su mejor amiga hab�a escuchado ese �ltimo comentario cuando cerraba la puerta de entrada. Acababa de llegar del mercado con varias bolsas.
- En lugar de quedarte paralizado podr�as ayudarme o responderme, �no crees?
- Eh... si, si. - Respondi� a su amiga. - Lo siento Kudo, luego te llamo. Acaba de llegar Kazu.
- Ok. Ap�rate porque debo hablar con Jodie. - Dio un suspiro profundo. - Tengo que ir a Londres. - Colg�.
Ni �l pod�a creer lo que dec�a. Alejarse otra vez del amor de su vida. No sab�a qu� iba a suceder en aqu�lla ciudad nisiquiera sab�a si iba a sucederle algo. Si lo reconoc�an lo m�s probable es que lo maten. Pero... �qu� har�a? �Dejarlos escapar? El F.B.I era incre�ble, pero con Heiji y el tendr�an un �xito casi seguro... 'casi'... abarcaba demasiado esa palabra.
- �Y bien? �Qu� es eso de ir a Londres? - Pregunt� Kazuha mientras, junto con Heiji, guardaban latas, botellas y verduras.
- Un caso.
- �De? - Pregunt� de nuevo interesada.
- Asesinato.
- �No me vas a contar nada m�s Heiji? - Dijo con su voz suave, tratando de convencer al muchacho.
- Es... - No sab�a si pod�a o no decirlo. Se jug� y habl�. - del F.B.I. Quieren que vaya a Londres a investigar sobre los cr�menes del francotirador que est� aqu�, en Jap�n.
- �Cu�ndo te ir�s Heiji? - Pregunt� ella t�midamente.
- El jueves.
- Bueno, eso no me da mucho tiempo para armar mis cosas, pero traer� mi bolso del armario y ya ver�s que tengo todo listo para salir pasado ma�ana. - Guard� la �ltima lata que hab�a en la bolsa y luego tir� la canasta de papel marr�n. Sali� de la cocina y Heiji fue tras sus pasos, luego de colocar un tomate en la mesada. - No creo que te den un pasaje para m�, - Kazuha camin� hasta las escaleras. - pero puedo arreglar todo con mis padres. Adem�s no creo que estemos mucho tiempo. Un par de d�as... �verdad? - Empez� a subir las escaleras mirando a Heiji mientras hablaba. �l s�lo escuchaba. - Voy a prep...
- No Kazu. - La interrumpi�. - T� no vienes conmigo.
- �De qu� hablas? - Dijo sorprendida.
- Lo siento, no puedes. T� te quedas aqu�, en Osaka.
- Pero Heiji... - Comenz� a bajar las escaleras. - �C�mo sabr� que est�s bien?
- No pienses en ello, - El detective no hac�a m�s que mirarla. - todo saldr� bien.
- Pero, pero... siempre he estado contigo cuando viajaste, incluso a investigar homicidios. �Qu� tiene este de diferente? T� y yo siempre estamos juntos Heiji. Adem�s... a�n no me dices cu�nto tiempo te vas.
- No lo s�.
- Hattori Heiji, �qu� me ocultas? - Se acerc� a su amigo. Hab�a algo extra�o y ella quer�a saber.
- No puedes venir Kazuha porque es muy peligroso. No es como los otros casos en los que he estado. Es diferente. Hay mucho en juego y no quiero que t� est�s en medio. No s� cu�nto tiempo tardaremos en volver.
- �Tardaremos? �De qu� hablas? �Qui�n m�s va contigo?
- Kudo.
- �Lo sabe Ran?
- No, a�n no. Escucha... - Corri� un cabello del rostro de la chica con una suave caricia. - No quiero que est�s en peligro. T� me dar�s m�s tranquilidad qued�ndote aqu�, porque sabr� que est�s bien...

- Ran, escucha, se que te he decepcionado mucho ultimamente... No... Ran, lo siento, yo no s� como decirte que... No... - Shinichi Kudo practicaba su mon�logo en solitario, mientras esperaba que su compa�era aparezca en la entrada de la casa de los Mouri. - Demonios. - Toc� timbre de nuevo. La ansiedad era muy insistente y lo desesperaba.
- �Ya voy! - Grit� su amiga desde adentro. - No podr�a espe... - Se detuvo cuando vi� quien se enconttraba en el portal. - Shinichi...
- Hola Ran... - Le dijo sonriendo. - Dime que no sigues enfadada conmigo. - Estir� la mano y le di� dos paquetes de los chocolates que m�s le gustaban a la chica. - Lo siento.
- No ten�as por qu� hacerlo. - Le devolvi� la sonrisa y tom� los chocolates. - Ya no estoy molesta contigo Shinichi. Ven, entra, te preparar� algo.
Riendo, contando cosas, se pas� r�pidamente el tiempo. De lo que hab�an sido dos tazas llenas de t� s�lo quedaban los saquitos. Los panecillos dejaron varios rastros de migas en la mesa y alg�n vaso vac�o dio el indicio de que estuvieron bebiendo agua.
Un alb�m de fotos y varios pasajes y entradas de cine estaban desparramados en la alfombra, de fondo algunas canciones en ingl�s acompa�aban la escena donde los dos jovenes reviv�an sus mejores momentos.
- Mira esta Shinichi, tienes la cara llena de helado. �C�mo hab�a sucedido? - Dijo entre risas Ran.
- No s�... Pero es horrible, d�mela.
- No, d�jala. - La guard� de nuevo. - Son recuerdos. - Lo mir� y le sonri�.
- Ran, escucha... Yo, no s� c�mo empezar... Siento que... - Dijo triste el muchacho.
- �Qu� sucede Shinichi?
- Mira, Ran... Tendr� que irme a Londres por un tiempo, junto con Hattori y no s� cu�ndo volver�. Es un caso muy cmplicado, y debo ir. Me lo solicit� el F.B.I... Lo siento mucho Ran. Perd�name. S� que te promet� quedarme, pero no puedo irme sabiendo que t� est�s enojada conmigo. Odio decepcionarte.
La chica respir� profundo, y solt� un bufido. Lo mir� mordi�ndose el labio y cerr� los ojos. Abri� los ojos y sonri� con tristeza. Finalmente dijo.
- No s� qu� vas a hacer conmigo Shinichi. - Se puso de pie y cerr� el alb�m. Recogi� los boletos y las entradas caducadas. - Qu�date tranquilo que no me enojo. - Se agach� un poco y le despein� el cabello negro. - Junta tus cosas que si pap� llega y te ve aqu� se va a molestar.
Pasaron unos minutos y ya estaban despidi�ndose en la puerta.
- Prom�teme que vendr�s a despedirme en el aeropuerto. - dijo mientras tomaba su mano.
- Lo prometo. - Dijo la chica.


No era demasiado tarde para el ultimat�m cuando Shinichi confirm� a Jodie que ir�an a Londres. Hab�a llegado a mandar un sms con los minutos contados diciendo �nicamente "Nos vemos el jueves". Inmediatamente recibi� una llamada, era Jodie.
Las instrucciones eran sencillas, ella se encontrar�a con Kudo y Hattori en el aeropuerto de Londres, mientras, en Jap�n, James los acompa�ar�a hasta el aeropuerto. El joven detective se limit� a preguntar si Ran y Kazuha podr�an acompa�arlos junto con James, ella respondi� un solitario "yes" luego involuntariamente agrego "be careful (ten cuidado)" y termin� la llamada.
Fue desconcertante y extra�a, algo estaba preocupando a Jodie y lo que fuera que sea se llevaba su alegr�a y la dejaba com alguien m�s que no brillaba, al menos no como antes. �Qu� estaba sucediendo?
Pasadas las cuatro de la ma�ana Ran se despert� muy agitada, hab�a tenido un mal sue�o y sinti� que una l�grima le recorr�a la mejilla. Ten�a miedo. Estaba asustada, no quer�a que Shinichi se fuera de nuevo, y lo peor de todo era que no sab�a cu�nto tiempo se ir�a. Agarr� su celular, lo iba a llamar, necesitaba saber si estaba todo bien.
- Mo... shi eh... moshi...
- Shinichi, �c�mo est�s? Disculpa que te despierte, pero yo...
- �Ran? �qu� sucede? - Respondi� �l preocupado por el horario en el que llamaba su amiga
- Ore... no ha pasado nada, eh... tue un mal sue�o y me qued� preocupada. Perdona que te haya despertado.
- Est� todo bien, qu�date tranquila... - del otro lado del auricular, �l sonri�.
- Voy a extra�arte Shinichi...
- Yo tambi�n Ran... mucho.
- Te dejo dormir... perd�n por haberte despertado. Buenas noches Shinichi.
- Buenas noches Ran.
Ya no iba a escuchar otra respuesta proveniente del aparato, as� que se acost� y trat� de dormir. El �nico consuelo que ten�a era haber escuchado la voz de la persona a la que amaba y eso la tranquilizaba, hasta el punto de quedarse profundamente dormida.

En Osaka, m�s espec�ficamente en la casa de Heiji no cesaban de tocar el timbre. No hab�a nadie m�s en la casa que el pobre joven que, para su mala suerte, estaba siendo depertado por alguien que no sab�a c�mo detenerse.
- �Ya voy! - Grit�. Se puso r�pido unos jeans, pero lo saturaba tanto el sonido del timbre que no se detuvo en ponerse alguna remera. - �Kazuha?
Hattori Heiji se qued� anonadado. Su amiga hab�a llegado a las ocho de la ma�ana y estaba hermosa. Llevaba una remera escotada, que se ataba al cuello, de color rosa crema, muy clarita, y debajo una pollera blanca, no muy corta, pero que le quedaba fant�stica con sus sandalias a tono combinadas con su cartera y su maquillaje suave.
- �Heiji! Disculpa si te despert�, no era mi intenci�n. - Sonri� la chica puesto que s� era su intenci�n. - He venido a buscarte, porque ma�ana te vas y quiero que pasemos el d�a juntos, as� que c�m... - Lo mir� y se sonroj� al ver que su amigo no llevaba puesta una camiseta y que del apuro no hab�a subido el cierre del jean. - eh... c�mbiate r�... r�pido y nos vamos.
- Eh, si, si. - �l se sonroj�, reci�n lo hab�a notado. - Pasa que ya me cambio. - Se fue directo al cuarto.
- Bien, pero date prisa, que se nos har� tarde. - Ella entr� y cerr� la puerta, se sac� las sandalias y se puso las pantuflas.
- �Y ad�nde piensas llevarme? - Grit�.
- Jaja, como si fuera a dec�rtelo. - Respondi� ella, entrando a la sala de estar y sent�ndose en un sof�. - Lo que puedo decirte es que tienes que apurarte, porque a las nueve tenemos que estar all�.
- No me apuro si no me dices.
- Baka, es una sorpresa. No te lo dir�.
- Entonces... Sorpr�ndeme. - Le dijo mientras aparec�a en la sala.
- V�monos.
Hab�a un lugar, en el peque�o bosque de Osaka donde por unas raras cuestiones de la naturaleza, se formaba un arcoiris que s�lo se ve�a a cierto horario. Muy pocos sab�an cu�ndo y d�nde iban a verlo, sin embargo Kazuha lo hab�a preparado todo. Cuando llegaron, hab�a una canasta con bolas de arroz que ella misma hab�a cocinado.
Faltban pocos minutos para las nueve, y ambos estaban sentados enun banco de madera.
- La verdad... - Dijo el detective con la boca repleta de arroz. - Esto est� fant�stico. Delicioso Kazuha.
- Gracias. - Dijo sonrojada. Mir� el reloj, si no se equivocaba el arco iris aparecer�a en pocos segundos.
- Pues la verdad... - Dijo �l limpi�ndose el arroz. - te has lucido. �Kazu! �Es el arcoiris! - Dijo �l pregunt�ndose c�mo hizo ella para averiguarlo.
- Si, �no? bueno, este era mi regalo antes de que te vayas... y...
- Y es precioso.

- Shinichi, esto es fant�stico, el restaurante que has escogido para que almorcemos es hermoso.
Ran y Shinichi hab�an ido a almorzar al restaurante m�s caro de Tokio, �l ya hab�a ido un par de veces a las presentaciones de los libros de su padre, pero ella desconoc�a aqu�l lugar. La muchacha estaba muy linda, con una blusa blanca y una pollera formal, muy bonita de color celeste crema.
- Me alegro que te guste, ma�ana me voy y hoy quer�a verte...
- �Oh! Pero si es Shinichi Kudo. - Se acerc� una mujer adulta, de unos cuarenta y cinco a�os, bien vestida, de cabello negro y exageradamente maquillada. - �Mesa para dos? - La due�a del restaurante s�lo se acercaba a saludar a aqu�llos con gra influencia y renombre.
- Gracias Suitzuko-san, me alegro de verla. Ella es Ran Mouri, una amiga.
- �La hija de Kogoro Mouri? - Respondi� sorprendida la mujer.
- Eh... si. - Ran se sonroj�.
- Ay, ni�a, soy una admiradora de tu padre, dile que venga cuando quiera, aqu� ser� muy bien recibido.
- Gracias.
- Los llevar� a su mesa, acomp��enme. Por aqu� por favor...


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