Lección 4
Entendiendo nuestro complejo Mundo
En la lección anterior, aprendimos de la Biblia el por qué del pecado en nuestro vasto universo. En esta lección, aprenderemos cómo el gran rebelde conquistó este rincón del Cosmos que llamamos planeta tierra, y en él ha estado llevando a cabo un plan piloto. Este plan piloto, del cual todos somos parte, sirve de modelo a las inteligencias de otros mundos, de lo que hubiese sido todo el Cielo y la creación en pleno, si todos hubiesen dado oído a las insinuaciones del Enemigo.
La creación de nuestro Mundo
Al leer los capítulos 1 y 2 del libro de Génesis, encontraremos en forma detallada la descripción de la creación de nuestro planeta, y de sus primeros habitantes.
¿Cómo calificó Dios su obra de creación una vez completada? (Génesis 1: 31).
Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era
bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.
“Dios
hizo al hombre perfectamente santo y feliz; y la hermosa tierra no tenía, al
salir de la mano del Creador, mancha de decadencia, ni sombra de maldición” (El
Camino a Cristo, p. 8).
Siendo el hombre y la mujer perfectos, ¿cómo pudieron pecar?
1. Génesis 1: 27. Y
creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los
creó.
2. Eclesiastés 7: 29. He aquí, solamente esto he hallado: que Dios hizo al hombre recto, pero ellos buscaron muchas perversiones.
Dios creó aquella gran pareja a su imágen, no a la imágen de un mono. Estos no fueron el resultado de un largo proceso de Evolución a través de millones de años, sino el producto de la obra creadora de Dios en seis días. Como hijos de Dios por creación, la primera pareja, además de ser perfecta como lo demás que Dios hizo, tenía la facultad de decidir.
El amor de criaturas racionales solamente era posible de esta manera. El amor es una decisión. Si no se escoge libremente ante otras alternativas, no es amor.
¿Cuál fue la primera
decisión en que se puso a prueba la fidelidad y el amor de la santa pareja
hacia su Creador? (Génesis 2: 16, 17).
Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol
del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no
comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.
¿Cómo cuestionó la
serpiente la orden divina? (Versículo 1, 4, 5).
Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales
del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Con que Dios
os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe
Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como
Dios, sabiendo el bien y el mal.
Eva se separó de su marido Adán, y en un acto atrevido, aventuró por los alrededores del árbol prohibido. Satanás, usando a la serpiente como su instrumento, cuestionó los motivos de Dios al prohibirles comer del fruto. Insinuó que Dios quería retener de la pareja un privilegio, alcanzar un estado superior de existencia que solamente el fruto podía proveer.
¿Qué era todo lo que
implicaba el acto aparentemente inofensivo de comer la fruta? (Génesis 3: 6).
Y vio la mujer que el
árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable
para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió.
Satanás, quien una vez cuestionó, él mismo, la razón de las leyes divinas, y quien aspiró a ser igual a Dios (Isaías 14: 13, 14), ahora trata de inducir sentimientos similares en la Mujer. La fruta era simplemente el medio para lograr el codiciado fin. El acto de ingerirla era la materialización de la codicia, la rivalidad contra Dios, y el orgullo propio despertados en ella por la Serpiente.
¿Qué hizo Eva una vez que comió del árbol? (Génesis 1: 6).
y dio también a su marido, el cual comió así
como ella.
El pecado, desde que se originó en el Cielo en Lucifer, hasta su entrada en el mundo por este primer acto de nuestros primeros padres, es un misterio. Desde entonces, ha tenido la misma motivación.
Los efectos del pecado
¿Qué consecuencia inmediata predijo Dios que traería el pecado? (Génesis 2: 17).
Mas del árbol de la
ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres,
ciertamente morirás.
Antes de manifestarse la muerte en forma evidente, hubieron consecuencias más inmediatas. Nota cómo estas consecuencias se manifestaron en la interacción entre Dios y la primera pareja:
1.
Vergüenza (Génesis 3: 7). Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y
conocieron que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se
hicieron delantales.
2.
Miedo (Génesis 3: 8-10). Y oyeron la
voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y
su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del
huerto. Mas Jehová Dios llamó al
hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú? Y
él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me
escondí.
3. Acusaciones (Génesis 3: 12, 13). Y el hombre respondió: La mujer que me diste
por compañera me dio del árbol, y yo comí.
Entonces Jehová Dios dijo a la mujer: ¿Qué es lo que has hecho? Y dijo
la mujer: La serpiente me engañó, y comí.
La esencia del pecado
¿Cómo se define el
pecado? (1 Juan 3: 4).
Todo aquel que comete
pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.
¿Qué resultado primario
trae el pecado? (Isaías 59: 2).
pero vuestras
iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros
pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír.
En él vivimos, nos movemos y somos (Hechos 17: 28). Dios es la fuente de vida. Separación de El, por lo tanto, es la muerte.
¿Cómo explica Pablo el
estado de enemistad contra Dios, postrero a la caída, propio de nuestra
naturaleza? (Romanos 8: 7).
Porque la intención de la carne es enemistad contra Dios,
porque no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco puede.
No sujetarse a la ley de Dios, o lo que es lo mismo: pecar, es equivalente a ser enemigos de Dios, ya que es una evidencia visible de lo tal.
Dios se hace responsable
Cómo tomó Dios la iniciativa desde que entró el pecado en nuestro mundo? (Génesis 3: 8, 9).
Y oyeron la voz de
Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su
mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del
huerto. Mas Jehová Dios llamó al
hombre, y le dijo: ¿Dónde estás tú?.
Dios, como se evidencia en el relato, acostumbraba a andar libremente entre sus criaturas. En esta ocación, sin embargo, Dios se acercó a ellos, y aún más, los buscó pues se habían escondido de El. Este fue el primer gran acto de gracia manifestado en este mundo.
Una vez que les detalló
las consecuencias prácticas de su pecado, ¿cuáles palabras de condenación
emitió Dios en contra de la Serpiente, que constituían, a la vez, una promesa
de gracia para la primera pareja? (Génesis 3: 15).
Y pondré enemistad
entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en
la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.
Dios dijo que cuando
comiesen del fruto, ellos morirían.
¿Murieron ellos realmente? (Génesis 3: 21).
Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de
pieles, y los vistió.
En realidad, ni adán ni Eva murieron en aquel día. Sí, hay constancia, en el relato de la primera transgresión, de que la primera muerte inmediata fue la de un animal que proveyó pieles para Dios vestirlos.
¿De qué era esa primera muerte una figura?
1. 1
Pedro 1: 19, 20. sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un
cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la
fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de
vosotros.
2. 2 Corintios 5: 14.
Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno
murió por todos, luego todos murieron.
Otro acto de gracia de Dios, de profundo significado, fue vestir a la deznuda pareja con pieles. La Biblia nos habla de que Cristo fue el Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo (Apocalipsis 13: 8), y que si uno murió luego todos murieron (2 Corintios 5: 14). La muerte de ese animalito, muerto en ocación de aquel primer pecado, era símbolo de la condenación a muerte emitida en contra de Cristo, como si él mismo hubiese sido el que pecó. La condenación fue tan real y segura como si en aquel mismo momento hubiese sido ejecutada la sentencia en contra de él.
Pero el acto de gracia simbolizado por la vestidura de pieles es más profundo aún. Así como un animal tuvo que morir para cubrir a la primera pareja, el cordero de Dios que quita los pecados del mundo (Juan 1: 29), moriría para salvar a la primera pareja y a todos sus descendientes. Al ser simiente de la Mujer (Génesis 3: 15), al igual que todos nosotros, él murió en representación de todos nosotros, y a la vez, todos nosotros morimos corporativamente en él.
En la próxima lección, entenderemos este tema más a profundidad, y veremos por qué si Cristo murió para que no muriésemos nosotros, aún así seguimos muriendo.