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laCuerda Una
mirada feminista de la realidad |
Año 6, No.
58 Guatemala,
julio/2003 |
Editorial
Cuando los representantes de los partidos
políticos dan a conocer sus agendas, propuestas y proyectos, todos se refieren
a la inseguridad y la violencia. Éste es un tema ineludible, que salta a la
vista en cualquier rincón del país. Toda la población es consciente de los
riesgos que entraña vivir aquí. El peligro acecha constantemente y se acentúa
en momentos como el de la coyuntura electoral.
Hablar a la ligera
del asunto y prometer soluciones en abstracto no nos ha llevado a ninguna
parte. El problema merece ser analizado a profundidad, desde una perspectiva
histórica, social y política. No ayuda mucho achacárselo a las maras o al
narco; hace falta ir a las raíces para poder enfrentarlo desde su origen. Es
fundamental establecer vínculos, causas, dar seguimiento a los casos y, sobre
todo, vigilar y exigir que se cumpla la ley. La inseguridad que padecemos no va
a terminar si no se detiene la impunidad.
Y el problema de la
impunidad tiene que ver con el de la falta de justicia, con la corrupción, con
un sistema añejo de abusos y con instituciones y grupos que han estado
involucrados en el crimen desde hace muchas décadas. El ejército y los dueños
tradicionales del poder tienen una gran dosis de responsabilidad en el actual
estado de cosas porque han manejado a su conveniencia y sin escrúpulos el uso
de la violencia y la represión. En tanto estas estructuras permanezcan
vigentes, sin sanearse, sin corregirse, la paz seguirá siendo un sueño.
De nuestra parte,
como ciudadanía, tenemos mucho por hacer. Para empezar, es fundamental dejar de
lado la apatía e inercia y participar en la lucha colectiva contra estos males
que a todos nos afectan. Si nos escudamos en la indiferencia, corremos el
riesgo de terminar siendo víctimas inermes. Es importante saber qué hacer, a
dónde acudir, a quién exigir, cómo actuar. Para ello existe información,
capacitación y experiencia acumulada. Lo básico es saber que el problema no es
de los que han padecido un secuestro, asalto o atentado, sino de todos, hasta
de quienes se sienten más seguros, amparados por sus recursos, armas y poder.
La elevada cantidad
de mujeres que están siendo asesinadas, torturadas y violadas cada día en
Guatemala es un hecho que no ha recibido la atención que merece, a pesar que en
medio año estamos superando, con mucho, las estadísticas de años anteriores y
colocándonos en los primeros lugares de América Latina en violencia contra las
mujeres.
La doble moral y
nuestro sistema de exclusiones sociales tan arraigados están contribuyendo a
que la violencia continúe aumentando. Con estas actitudes se tolera el
asesinato de gente considerada de segunda clase. De esa cuenta, poco importa
que sigan matando jóvenes de las calles, mujeres y niñas, indígenas, personas
que sobreviven de trabajos mal pagados.
Los partidos
políticos que hoy prometen seguridad tienen la gorda obligación de explicar
claramente qué posiciones van a asumir frente a la militarización y el
armamentismo, ante la injusta distribución de los recursos; deben exponer su
política de derechos humanos, delinear sus soluciones para el fortalecimiento
de la justicia y medidas concretas para ponerle fin a la impunidad. De lo
contrario, están hablando por hablar. Y de eso, ya la gente está harta.
Rosalinda Hernández Alarcón, laCuerda
En el Foro Social Mundial se constituyó el
Observatorio Internacional de Medios como mecanismo para fiscalizar si éstos
cumplen con su función social. Tal iniciativa fue ampliamente respaldada en
Porto Alegre, en enero pasado, dado que el acceso a la información es un
derecho humano cuya vigencia repercute en los procesos democráticos. En Brasil
coincidimos: "otro mundo será posible si se democratizan los medios".
El derecho a recibir
y dar información se viola cuando los medios manejan una agenda periodística
sesgada, faltan a la verdad, discriminan actores o ignoran realidades.
Conforme avanza el
debate acerca del papel que les corresponde a los medios, se ha ido perfilando
un concepto más amplio. Es cierto que se viola la libertad de expresión cuando
periodistas y medios son agredidos; igualmente se atenta contra ese derecho si
éstos faltan al rigor informativo, cuando existe una elevada concentración de
la propiedad de los medios, por el uso desmedido de partidas presupuestarias
para publicidad oficial y la discrecionalidad en la asignación de frecuencias.
En este ejemplar
proponemos hacer una pequeña verificación de los temas tratados y las fuentes
utilizadas, vinculada al ejercicio de la libertad de expresión y el libre
acceso a la información; ambas prerrogativas de periodistas, medios y
ciudadanía. Las personas usuarias de los medios tienen que ser observadoras, no
sólo consumidoras. A ellas compete fiscalizar si cumplen con la ética social.
Medios como poder
A los medios les corresponde constituirse en
instrumentos para contraponerse a las imposiciones y arbitrariedades de otros
poderes (económico, militar, crimen organizado). A partir de esta convicción,
el periodista franco-español Ignacio Ramonet propone crear un "Quinto
Poder" que verifique el papel de los medios de comunicación.
El llamado
"Cuarto Poder", al que en un tiempo se le conoció como poder de los
ciudadanos, se ha convertido en un poder en sí a partir de que se supedita
exclusivamente a las reglas del mercado. Para Ramonet, este poder lo
constituyen los medios que forman parte del capital financiero y especulativo.
"Ello ha provocado un enfrentamiento entre el mercado y lo social, entre
lo privado y lo público, entre lo individual y colectivo, entre el egoísmo y la
solidaridad".
La auditoría social
de los medios tiene su referente en el señalamiento que nadie verifica si las
empresas periodísticas están cumpliendo con la función asignada, razón por la
cual tienen algunas prerrogativas como obtener la concesión de espacios
radiofónicos y televisivos, entre otras.
¿Qué informan y qué
ocultan? ¿Qué información queremos conocer y cuál nos interesa difundir? ¿Por
qué no hay continuidad en algunos temas y por qué otros se sobredimensionan?
Tenemos muchas preguntas que fundamentan la necesidad de fiscalizar a los
medios.
En Guatemala existe
una primera experiencia. La asociación DOSES monitorea de manera regular a los
medios desde hace año y medio. Entre sus hallazgos reportó que las principales
fuentes utilizadas son hombres no indígenas, capitalinos y funcionarios
estatales y empresariales. Los medios persisten en pintar una realidad rural en
la que predominan la violencia, la tragedia y desastres, atraso y folclor. Su
visión hegemónica es el universo masculino.
Agenda periodística y fuentes
Las feministas, al cuestionar el referente
masculino como exclusivo, abogamos por nuevas relaciones entre mujeres y
hombres. Esta postura de cambio se concreta en diferentes ámbitos de la
sociedad, entre ellos los medios.
En laCuerda
difundimos una mirada feminista de la realidad; al mismo tiempo proponemos
hacer visibles a las mujeres en todos los medios de comunicación. A través de
redes hemos tenido oportunidad de compartir experiencias a fin de incluir a la
población femenina en la agenda periodística. Hemos visto algunos frutos;
aspiramos a que sean más.
La incursión de las
mujeres en el ámbito público debe tener una correspondencia como actoras
sociales y verse reflejada en la agenda temática de los medios. El periodismo
con enfoque de género es una alternativa. Esta herramienta en el ejercicio
periodístico permite reconocer las condiciones de desvalorización, desigualdad
y discriminación que viven las mujeres con relación a los hombres; además,
ubicar las condiciones de privilegio y exigencia que ellos tienen de acuerdo a
los estereotipos.
El tema de la
comunicación es social, no de especialistas ni enmarcado en aspectos
tecnológicos. Eso ha sido abordado en varias cumbres y existen acuerdos
internacionales que se convierten en punto de referencia, como los establecidos
en la IV Conferencia de las Mujeres en Pekín. Éstos incluyen importantes
elementos que competen a quienes poseen o dirigen medios (ver
recuadro).
Actualmente las
líneas editoriales están minimizando o parcializando temas de interés público,
según se demuestra en un vistazo a cuatro medios escritos, que presentamos más
adelante. La inclusión de ciertas temáticas, antes ocultas, ha tenido como
antecedente la iniciativa de grupos sociales, por ejemplo MadreSelva. La
democratización de los medios, además de incluir a las mujeres como
protagonistas, pasa por mantener temáticas vinculadas a problemáticas sociales.
Seguir condicionando la noticia como mercancía limita el libre acceso a la
información.
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IV
Conferencia Mundial sobre la Mujer (1995) Apartado
J: La mujer y los medios de difusión |
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Medidas a adoptar ·
Promover la
participación plena y equitativa de las mujeres en los medios, inclusive en áreas
de gestión, producción e investigación. ·
Procurar que se
distribuyan equitativamente los nombramientos de mujeres y hombres en todos
los órganos, en los medios privados y estatales. ·
Estimular la
creación de grupos de control que puedan vigilar a los medios de difusión y
celebrar consultas con ellos. ·
Alentar a los
medios a que se abstengan de presentar a las mujeres como seres inferiores y
explotarlas como objeto sexual y bien de consumo. ·
Fomentar la
idea de que los estereotipos sexistas presentados en los medios son
discriminatorios, degradantes y ofensivos. |
laCuerda
Triunfadoras
Tres guatemaltecas obtuvieron el primer lugar
en sus respectivas disciplinas: la fondista Elsa Monterroso al imponer un nuevo
récord en los 10 mil metros planos en el XV Campeonato Centroamericano Mayor de
Atletismo; Mónica Hernández en los 100 metros libres de natación durante las
Olimpiadas Especiales Mundiales, realizadas en Irlanda, y Gabriela Castañeda en
la carrera ciclística de tres días en Colorado, Estados Unidos.
Dictamen positivo a reformas
Diversos sectores de la sociedad civil,
principalmente del movimiento de mujeres, aplaudieron el dictamen positivo que
las Comisiones de la Mujer y de Legislación del Congreso dieron a la iniciativa
de reformas al Código Penal, que crea nuevas figuras delictivas como la
violencia intrafamiliar mediante restricción de la libertad física, la
violencia psicológica y la patrimonial. Sin embargo, se mostraron insatisfechas
por la exclusión de enmiendas referidas al acoso sexual, el rapto y el
genocidio.
Aumentan agresiones e
intimidación
En los últimos meses se han incrementado los
casos de intimidación, agresión e incluso asesinato contra fiscales, defensores
de derechos humanos, forenses y periodistas. La fiscal Tatiana Morales y su
auxiliar Guadalupe Cuéllar fueron víctimas de acoso por desconocidos. José
Israel López, auxiliar de la Procuraduría de Derechos Humanos en Chimaltenango,
fue asesinado. El periodista José Rubén Zamora, su esposa e hijos fueron
víctimas de intimidación y agresiones en su vivienda por 12 individuos armados.
También se conocieron amenazas contra otras dos funcionarias y un conductor del
Ministerio Público, forenses que trabajan en exhumaciones y cuatro
corresponsales de varios medios de comunicación.
Impulsarán nueva legislación
La alianza internacional ECPAT promoverá una
iniciativa de ley para eliminar la explotación sexual comercial en Guatemala,
que contempla la tipificación del delito, así como penas hasta de ocho años de
cárcel para los responsables. Uno de sus estudios reveló que los vacíos y
limitaciones de la normativa penal vigente, además de la falta de aplicación de
la misma por operadores de justicia, impiden enfrentar la explotación sexual
comercial de la población infantil y adolescente.
Sin fondos para combatir el
cáncer cervical
Tres años se ha demorado la inauguración de
un plan piloto para prevenir el cáncer de cérvix, pese a que es la primera
causa de muerte entre las guatemaltecas. El Ministerio de Salud todavía revisa
los detalles del programa, sin que exista presupuesto para ponerlo en marcha.
Durante el segundo semestre del 2002, 409 mujeres recibieron un diagnóstico de
lesión precancerosa y existe la probabilidad que el 50 por ciento tenga un
cáncer invasivo.
Consumo de drogas y
estimulantes
De cada 100 adolescentes entre 12 y 20 años
de edad, 52 han bebido alcohol y 44 han fumado tabaco. Además, ocho han probado
estimulantes, 18 han usado tranquilizantes, cuatro han fumado marihuana, dos
han consumido cocaína y al menos uno ha utilizado crack. Así lo reveló un
estudio realizado por la Secretaría Ejecutiva de la Comisión contra las
Adicciones y Tráfico Ilícito de Drogas (SECCATID).
Reporte de violencia
En junio, 63 mujeres fueron víctimas de la
violencia y accidentes. Por manos homicidas murieron 20 y cuatro quedaron
heridas. En accidentes fallecieron nueve y 18 resultaron lesionadas. Una fue
violada, tres fueron víctimas de robos y dos de maltrato psicológico por sus
jefes inmediatos. Dos más fueron amenazadas e igual cantidad secuestradas. Una
sufrió un atentado y otra está desaparecida.
... a Bertha Hilda Marroquín de Alcántara, de
la Oficina Nacional de la Mujer (ONAM), a quien en la edición No. 57 de
laCuerda le cambiamos el nombre en el artículo "Una oportunidad para la
toma de conciencia".
Equipo de reporteras de laCuerda
En un monitoreo a cuatro medios escritos del
país,(*) del 1 al 15 de junio del 2003, de un total de 1,055 notas nacionales
analizadas, apenas el cuatro por ciento se relacionó a temas tan importantes
como la situación de hambre en comunidades rurales, la protección o deterioro
del medioambiente, la temática laboral y la participación política no
electoral.
La problemática de
hambre y la participación política no electoral fueron los temas menos
relevantes en el período analizado. Únicamente se publicó una nota referida a
un proyecto de alimentación a escolares de Jocotán, Chiquimula. En cuanto a
participación fueron publicadas cinco notas sobre proyectos de grupos que han
construido agendas, realizan procesos de gestión de documentos de
identificación y reivindican algunas demandas.
Los desastres
naturales y daños ecológicos formaron parte de la temática ambiental. Las notas
periodísticas en su mayoría omitieron dar cuenta de sus repercusiones en la
población, mucho menos cómo afectan específicamente a las mujeres. Sólo en
contadas ocasiones se dio espacio a iniciativas para prevenir el deterioro
ambiental o determinadas actividades.
Los asuntos laborales
tuvieron distintos enfoques en cada medio. Incluyeron posturas conservadoras
que califican como estatus, y no como un derecho, mejorar las condiciones
laborales de las trabajadoras de casa particular; también opiniones que
aseguran que la economía informal es el motor de la pobreza, cuando lo cierto
es que la genera la concentración de los recursos. También publicaron notas
acerca de experiencias organizativas en comunidades que promueven alternativas
novedosas para generar ingresos. En éstas aparecieron fotografías de mujeres,
pero ellas no fueron mencionadas en los textos.
Corrupción en el Seguro Social
En el periodo analizado, la cobertura del
desfalco al Instituto Guatemalteco del Seguro Social (IGSS) ocupó el 23 por
ciento del total de las notas. La relevancia también se reflejó en los
titulares: 31, de un total de 54, abordaron este asunto. Los señalamientos de
corrupción abundaron, pero las repercusiones que este hecho puede tener en las
personas afiliadas fueron ignoradas.
Según el medio,
escogen distintas fuentes. Uno privilegió, además de las oficiales, a voces de
la cúpula empresarial; otro dio un espacio significativo a opiniones de
dirigentes u organizaciones sindicales; los dos restantes, además de las
mencionadas, incluyeron reacciones de personas jubiladas, médicos, maestros.
Algunos introdujeron titulares u opiniones solapadas a favor de la privatización
de la entidad.
Dos semanas después,
este tema casi desapareció de las páginas periodísticas.
Violencia
Las informaciones sobre hechos de violencia
en las primeras dos semanas de junio ocuparon el 10 por ciento del total. Se
refirieron principalmente a asesinatos, robos, secuestros y otras agresiones.
Pocas veces se trató la posibilidad de ejecutar medidas para su prevención.
Tan sólo una nota
abordó -y de manera parcial- la demanda de tierra del movimiento campesino,
haciendo énfasis en la imagen violenta de los hechos a manera de descalificar
su verdadero sentido y sin contrastar la información.
La niñez y juventud
fueron noticia cuando hubo violaciones a sus derechos o participaron en
"maras", rara vez como protagonistas de movimientos de cambio.
Fuentes
De las fuentes utilizadas por los medios,
alrededor del 50 por ciento fueron oficiales y, en menor proporción,
representantes de la sociedad civil, especialistas, fuentes documentales y
organismos internacionales.
Un total de 337
fuentes fue utilizado en las 1,055 notas, de las cuales sólo el 15 por ciento
fueron femeninas. Los espacios dedicados a ellas siempre fueron más pequeños y
muchas veces sus opiniones se diluyeron entre todo el texto. En la mayoría de
las notas se resaltaron las declaraciones de hombres, aunque dijeran lo mismo
que las mujeres. Pareciera que las opiniones de ellas tienen que ser validadas
por ellos.
La fuente femenina
más consultada sobre diversos temas fue la congresista Nineth Montenegro, con
un total de 18 declaraciones durante los 15 días analizados. La diputada
Anabella de León hizo declaraciones en seis oportunidades.
* Prensa Libre, elPeriódico, Siglo Veintiuno y La Hora
Grupo Consultivo: Lo que el periodismo no dijo
María Eugenia Solís García, laCuerda
A los medios de comunicación les faltó mucho
por decir sobre el Grupo Consultivo de este año. Se quedaron en
superficialidades. Han sido incapaces de darle seguimiento y profundizar en el
análisis de lo ocurrido en esos dos días de mayo. Cierto, se les vedó la
entrada y no pudieron cubrir directamente, pero dejaron de utilizar otras vías.
La prensa debió resaltar asuntos trascendentales. Ahí van algunos:
Por más de un año nos
preparamos para participar en el Grupo Consultivo. En ese proceso llegamos a
tener claro que la agenda internacional para Guatemala ha sido reformulada. La
vía impuesta para el cumplimiento de los Acuerdos de Paz será el endeudamiento
con el sistema financiero internacional.
Los Estados
participantes manejan una doble cara: son la cooperación internacional
solidaria con el proceso de construcción de la paz y, a la vez, socios del
sistema financiero internacional, cuyas exigencias responden a la lógica
neoliberal globalizante que contradice la agenda de la paz. Esa especie de
"esquizofrenia" nos impide contar plenamente con una fuerza
internacional que haga contrapeso a la voracidad de tal sistema.
Aunque mucho se habló
de la pobreza y sus consecuencias, omitieron las causas que la originan y cómo
el sistema la reproduce constantemente. Fueron mencionadas la problemática
agraria y la necesidad urgente del desarrollo rural integral. Sin embargo,
nadie habló de la injusta distribución de la tierra, la enorme concentración de
la riqueza determinada en gran medida por la distribución del ingreso, la
escasa y regresiva carga tributaria y los bajos niveles de gasto o inversión
social.
En las Conclusiones
Preliminares presentadas por el Banco Interamericano de Desarrollo antes de la
clausura del evento, desapareció el tema agrario, pese a que fue una constante
en las intervenciones de la comunidad internacional. Tal omisión no puede ser
casual.
La conferencia de
prensa al final del evento nos causó indignación. Después de escuchar por dos
días más de 50 intervenciones en las que se cuestionó y condenó la actuación
del gobierno guatemalteco, resultó ofensivo ese tonito leve, condescendiente,
casi cariñoso de las conclusiones. Éstas magnificaron algunos logros; no
reflejaron el tono categórico con que fue reprobado el gobierno durante la
evaluación.
El tema de las
relaciones laborales estuvo ausente. Los derechos económico- sociales no fueron
reivindicados por la sociedad civil ni por los organismos internacionales. Esto
no se vale en un país con un grado alto de conflictividad laboral,
especialmente en lo agrario.
La representación de
los Estados merecía análisis. En la mesa de los principales únicamente
participaron seis mujeres de un total de 54 personas con poder. El gobierno
guatemalteco puso punto: sólo una funcionaria estaba en la mesa del centro, la
Secretaria de la Paz. La representación de los Estados y organismos
internacionales sigue en poder de los hombres. ¿Dónde quedan los esfuerzos por
lograr una representación equilibrada de mujeres y hombres en las instancias
internacionales?
Cosa distinta sucedió
con las organizaciones de la sociedad civil. Ahí sí destacó el protagonismo de
las mujeres. Participó un buen número de ellas, quienes fueron capaces de
plantear su agenda específica. Sin embargo, las delegaciones internacionales no
fueron una caja de resonancia de esas reivindicaciones. No hubo eco. En las
intervenciones se escuchó el tema 'mujeres' únicamente referido a la pobreza.
Destacaron que el nefasto peso de la miseria lo carga la trilogía mujeres-
rurales-indígenas. Nada dijeron de los sórdidos mecanismos que generan la
discriminación contra las mujeres.
Todo lo contrario
sucedió con el tema de las identidades y pueblos indígenas. Las delegaciones
internacionales lo levantaron con intensidad; sin embargo, la ausencia y fuerza
social de las organizaciones indígenas fueron evidentes.
Esos y otros temas
les faltó cubrir a los medios. Están a tiempo de mostrar una actitud
reparadora. Hay bastante que difundir y habrá un proceso de evaluación antes
del próximo Grupo Consultivo en el 2004. Los grupos consultivos son
herramientas con que se cuenta para revitalizar la exigencia y el cumplimiento
de los Acuerdos de Paz, y la prensa tiene un papel importante que debe jugar.
Laura E. Asturias, laCuerda
Sin duda, ha habido cambios en las actitudes
de los medios masivos de comunicación hacia las mujeres que se reflejan, por
ejemplo, en una presencia femenina cada vez mayor en todos los niveles en esas
empresas.
Lamentablemente, ello
aún no se traduce en una plena visibilización de la precariedad que afecta a
las mujeres. Los medios continúan dándonos una mirada patriarcal, parcializada,
que no husmea en nuestras vidas reales. Nosotras por lo general no entramos en
esa visión miope, excepto cuando incursionamos en ámbitos que tradicionalmente
han sido patrimonio de hombres, como la política.
Lo que los medios no
abordan con suficiente seriedad -como sí se la dan a los temas económicos y aun
a los deportes- es el hecho de que esa precariedad en las vidas de las mujeres
abarca una amplia problemática que va desde la pobreza hasta una serie de
violencias que ellos aún no reconocen como tales.
Ahí está el meollo
del asunto: la falta de reconocimiento de lo que es violencia. Quizás por ello
las mujeres solemos ser noticia cuando nos matan o nos violan, cuando agredimos
a niñas o niños, cuando matamos (usualmente en defensa propia).
Y aun así, los
cientos de asesinatos de mujeres ocurridos en los últimos tres años en
Guatemala han recibido (con notables excepciones) apenas diminutos espacios en
los medios, reseñas que no van más allá de describir la condición del cadáver,
calcular la edad de la víctima y atisbar un probable móvil del crimen. La
persona que fue en vida se desvanece en el morbo de un escueto reporte de su
muerte. Un seguimiento profesional, que presione a las autoridades a hacer el
trabajo que les compete, casi sólo puede esperarse si la víctima pertenecía a
una familia acaudalada. Entonces la prensa sí se moviliza como tendría que
hacerlo en cada caso.
No es que creamos que
los medios no deban reportar también esos actos de violencia extrema. El
problema es que de allí no pasan. Todavía no reconocen que son violencia el
acoso sexual (percibido como "galantería" por un ignorante
legislador); los despidos por embarazo y las pruebas de gestación para optar a
un empleo; la falta de acceso a educación, a los servicios de salud, a oportunidades
de superación.
En los niveles de
dirección de las empresas informativas aún no se comprende que la
invisibilización de las vidas reales de las mujeres también es una forma de
violencia que se suma a tantas otras.
Tampoco se reconoce
que es violencia la pobreza que afecta cada vez más a las mujeres,
particularmente aquéllas que en todo el país viven una maternidad en solitario
tras el abandono, muerte o migración de los hombres. Y lejos estamos del día en
que un editorial o reportaje informe a cabalidad cómo la globalización
neoliberal y la consecuente privatización de los servicios públicos están
sumiendo en una mayor miseria a tantas personas guatemaltecas, sobre todo a las
mujeres y la infancia.
Nuestro reclamo es
que los medios aún no contextualizan todos esos hechos como corresponde: en el
marco de un sistema patriarcal que es inherentemente adverso a las mujeres, que
nos desprecia y descalifica, y que continuará siendo la causa primordial de un
profundo avasallamiento de nuestros derechos. Al no intentar siquiera un tímido
análisis de estas realidades, los medios descontextualizan al género mujer.
No existe una fórmula
única sobre un enfoque apropiado de los medios en lo que respecta a las
mujeres. Lo cierto es que no pedimos milagros. Sencillamente queremos que sea
real y sustancioso lo que dicen de nosotras; que no oculten aquello que nos
aqueja ni sobredimensionen lo que no nos resulta importante. En suma, un
periodismo humanizado, sensible a toda la problemática que marca nuestras vidas
y, sobre todo, el reconocimiento de que el abanico de violencias que se cierne
sobre las mujeres es un problema social que nosotras no somos las únicas
llamadas a solucionar.
Convenciendo a las convencidas
Ana Inés Carpio, guatemalteca, productora de la tele-revista “De Cerca”
De una manera u otra, apropiada o no, en la
Guatemala de hoy sí existen medios de comunicación que abordan el tema de la
mujer.
En cuanto a nosotras
como protagonistas de la información, en radio, prensa y televisión se abordan
temas que nos conciernen: violencia intrafamiliar, acoso y abuso sexuales,
cuidados especiales para nuestro cuerpo, la maternidad o nuestra condición de
marginadas. Desafortunadamente, la forma en que se enfocan no es siempre la más
adecuada y pasa desde el reforzamiento de estereotipos machistas hasta el
amarillismo más denigrante.
Varios columnistas y
locutores de radio abordan cuestiones que interesan a las mujeres: los hay que
entienden y abordan estos temas desde una perspectiva de género adecuada y
quienes lo hacen desde los esquemas tradicionales al estilo "a la mujer no
se le debe de tocar ni con el pétalo de una rosa" o "la madre es lo
más sagrado". En fin, intentan acercarse al mundo, a la problemática y la
perspectiva de las mujeres.
En cuanto a la mujer
como profesional de la información, es sin duda alguna dentro de la prensa
escrita donde se ha ganado más espacio: hay lugar para columnistas jóvenes y de
la tercera edad, para las de izquierda y las de derecha, para feministas y
conservadoras.
Incluso existen
espacios para mujeres que quieren manifestarse a favor o en contra de
afirmaciones del tipo "qué rico escoger", campaña que llamó mi
atención pero cuyo juego de palabras no descubrí hasta unos días después.
(Comprendan, por favor, que de niña en mi casa todo se hablaba de frente y por
su nombre, por lo que soy terriblemente mala con los dobles sentidos.)
Discutir sobre temas
como éste era impensable hace 20 ó 30 años, lo que me hace pensar que en lo que
respecta a participación, libertad de expresión y ejercicio del debate, algo
hemos avanzado. Quizá mañana puedan abordarse abiertamente la sexualidad, la
elección de pareja, la decisión de ser o no madres y algunos otros temas que
hoy son prácticamente intocables.
Lo que me preocupa es
que estemos entrando en una dinámica donde la información se va quedando dentro
del mismo círculo de elegidas. Sí, el formado por las "leídas", las
que tenemos cierto grado de escolaridad, que aprendimos a decir lo que pensamos
y no vemos telenovelas porque qué gacho.
El problema medular
ya dejó de ser si existen o no espacios para debatir a favor o en contra de una
idea. El asunto es cuántas guatemaltecas tienen acceso a esos debates y
espacios. A cuántas siquiera les interesa.
Como corresponsal de "Telemundo" y productora de la tele-revista
"De Cerca", en numerosas ocasiones he entrevistado a mujeres en la
calle. No a las que trabajan en ONGs, ni las que ocupan importantes cargos en
alguna institución estatal o partido político, sino a ésas que vemos a diario
por la calle, transitando calladas, con el dolor de la marginación entre pecho
y espalda. Cuando me acerco a preguntar: "Señora, ¿qué piensa de la huelga
de maestros?", un porcentaje bastante alto ni siquiera se detiene para
decir "no, gracias". Otras se tapan la cara y huyen con risa
nerviosa. Algunas balbucean tímidamente: "Ay, no sé, seño". Me
deprimen particularmente los "mi marido no me deja". Quizá entre el
mundo talibán y el nuestro no haya demasiada diferencia después de todo, sólo
que aquí la 'burka' es mental.
La posibilidad de la
utilización positiva de medios de comunicación de acceso masivo no ha sido
explotada. Por ejemplo, si las radio y telenovelas son tan populares, ¿por qué
no una donde la heroína no sea sometida, ni rubia de pelo pintado, ni termine
casada y con pisto, sino mejor sola y libre para decidir qué desea de la vida?
¿Difícil?
Sí, por supuesto, pero es imperativo ir pensando en maneras creativas de llevar
lo que consideramos "pensamiento avanzado" a otros estratos de la
sociedad. O es probable que sigamos trabajando para convencer a las
convencidas.
Lucía Escobar, laCuerda
Los suplementos juveniles en los periódicos
son importantes por varias razones, más allá de las comerciales para los
anunciantes. "Es una edad muy delicada, ya son muy influenciables, se
están formando una opinión del mundo. Y existe mucha información que se puede
traducir a sus términos. El medio de comunicación puede formar el carácter de
un grupo determinado", opina Andrés Zepeda, periodista y analista de
medios.
A pesar de esta aparente importancia, solamente dos periódicos tienen
secciones especialmente dedicadas a jóvenes. La más antigua es "Aula
2.0" del diario Prensa Libre, un suplemento juvenil de 16 páginas, a cargo
del Departamento de Desarrollo del Lector, que sale únicamente durante el ciclo
escolar (febrero a octubre) y se dedica a cubrir actividades deportivas y
escolares de institutos y colegios. La otra es el recién aparecido
"Monitor" del diario Siglo Veintiuno, 12 páginas realizadas por un
equipo joven (entre 20 a 25 años) a cargo del diseñador Luis Villacinda (34
años).
Ambos suplementos
están dedicados a diferentes sectores de la sociedad. Según Flor Santizo,
reportera y redactora de "Aula 2.0", su público objetivo son jóvenes
entre 12 y 19 años. "Monitor" pretende llegar a quienes rondan entre
los 18 y 25 años. En ambas redacciones trabajan personas jóvenes, aunque los
puestos importantes en "Aula 2.0" los ocupan mayores de 35 años.
Para Villacinda, el
nacimiento de "Monitor" creó una sana competencia entre los
suplementos: "Vino a llenar un vacío. Los jóvenes están influenciados por
lo visual. Por eso la diagramación se basa en lo corto, lo breve y lo cotidiano".
Eso mismo opina Juan Arrivillaga, encargado de la página juvenil del diario El
Quetzalteco: "A los jóvenes se les capta con imágenes bien trabajadas
(colores llamativos, efectos alternativos, diseños con movimiento visual). Y
los textos deben ser cortos y escritos en segunda persona. Lo que más les
interesa leer es sobre los temas tabú". Esto coincide con la información
de "Aula 2.0": "Para escoger los temas, nos basamos en encuestas
y estudios Lo que más les interesa es información de sexualidad, masturbación,
noviazgos. Tratamos de ser lo más objetivos para informarlos, educarlos y
ayudarlos", comenta Flor Santizo.
Pero los temas a
tratar no siempre son autorizados por los editores generales. Arrivillaga
confiesa que a veces es difícil convencer a los de arriba: "No tanto con
los temas; siento más problema con el tipo de lenguaje a utilizar". Y
agrega: "Además no ven al público joven como un cliente potencial y por
eso no tienen recursos para esa área".
Zepeda piensa
parecido: "El 'Monitor', que es el que más me gusta, se queda corto en el
desarrollo de los temas; muchas veces la redacción de los artículos no consigue
llegar al lector, no hay un trabajo de traducir los contenidos a los códigos.
No es problema de la redacción sino de Siglo Veintiuno. Tendrían que invertir
más para que no se queden a medio camino". Y añade: "Lo contrario de
'Aula 2.0', que tiene una buena impresión, buena calidad de fotos y diseño,
pero es un medio sumamente conservador. No ven los intereses de los jóvenes responsablemente
y sin prejuicios para contribuir a su formación. Parecen temas escritos por
viejos".
La juventud siempre
encontrará una manera de hacer que su voz se escuche, ya sea por los medios
convencionales o con otros alternativos como revistas, folletos o panfletos. De
eso no hay duda.
La prensa nacional y la conciencia ambiental
Magalí Rey Rosa, guatemalteca, maestra
Cuando la prensa (radial, televisiva y
escrita) se convirtió en el cuarto poder, aún se consideraba la libertad de
expresión como uno de los valores fundamentales que defiende el periodismo
puro. Después vino la etapa en que se transformó en empresa; en muchos casos,
el negocio de vender noticias y anuncios llegó a percibirse como más importante
que el reto de informar de manera veraz e imparcial. Desafortunadamente, los
intereses de los dueños de estas empresas juegan un papel predominante en todas
partes del mundo.
El fenómeno, como tantos en esta época, es global. Y es preocupante, pues la
información que se publica en los medios de comunicación del planeta afecta
considerablemente la forma en que millones de personas percibimos la realidad.
Nuestra experiencia
sobre la relación entre las cuestiones ambientales, las decisiones políticas y
el papel que puede jugar la prensa empezó con el caso de la Forestal Simpson y
el Parque Nacional Río Dulce. En ese caso, la cobertura noticiosa y el interés
que varios columnistas y editorialistas mantuvieron, a favor y en contra de que
se respetara la legalidad del área protegida, obligaron a las autoridades a
tomar la decisión de apegarse a la ley.
Por la cobertura que
le dio la prensa local al caso legal que el Colectivo MadreSelva libró
infructuosamente para detener la destrucción del humedal más importante de
Mesoamérica, la ciudadanía guatemalteca sabe un poco más sobre la relación
entre la destrucción del Parque Nacional Laguna del Tigre y la explotación
petrolera. En aquel caso, se hizo muy evidente de qué calibre eran los
intereses de la petrolera y cómo intentaron afectar la percepción de la
ciudadanía y de las autoridades. Llegó un momento en que perdimos la cuenta de
cuánto le costó a la Basic la millonaria campaña montada para anunciar la
inocencia y bondad de la empresa petrolera, a través de innumerables campos
pagados. Gracias a la columna de opinión que escribo en Prensa Libre, pudimos
contar la historia desde nuestra perspectiva, sin tener que pasar por ningún
filtro editorial ni censura.
Dadas las actuales circunstancias, es un privilegio encontrar espacios en
los que podemos expresarnos con total libertad, para informar a la sociedad
guatemalteca sobre cuestiones que afectan nuestros bienes naturales y calidad
de vida.
El trabajo de
denuncia pública, presión política y formación de cultura ecológica del
Colectivo MadreSelva no sería tan ampliamente conocido, y nuestra capacidad de
informar estaría sujeta a prioridades de cualquier índole, menos ecológicas,
como puede suceder con la información que se publica sobre la problemática
nacional. Un ejemplo claro lo dio el equipo editorial del diario Siglo
Veintiuno, que al defender los intereses económicos de sus accionistas despidió
a José Manuel Chacón, por sus ataques frontales a la petrolera, decisión que
implicó, para un periódico mediocre, perder al caricaturista más reconocido del
país.
Por la manera en que la mayoría de los medios de comunicación da cobertura
a la realidad ambiental del país, percibimos la poca comprensión que, en
general, se tiene todavía sobre la importancia vital de las cuestiones
ecológicas, su relación con la calidad de vida de los habitantes del país y las
decisiones políticas que determinan el futuro.
Las poderosas
empresas pueden comprarse desde espacios en la prensa hasta la empresa de
prensa misma, y eso está sucediendo en todo el mundo.
¿Qué vamos a hacer
para diferenciar la prensa que atiende los intereses de la población de aquélla
que privilegia los intereses económicos y políticos de los accionistas de la
empresa? Ésa es una preocupación genuina y conlleva un reto enorme. Tendremos
que hacer un gran esfuerzo para escoger a los medios de comunicación que se
distinguen por balanceados, aquéllos que hacen un esfuerzo notorio por mantener
los principios del periodismo ético.
Porque sí existen espacios que permiten la libre expresión del pensamiento.
Y quienes disfrutamos el privilegio de contar con ellos, tenemos la gran
responsabilidad de orientar lo más acertadamente posible a una sociedad
fragmentada, confundida, desconfiada y ahora amenazada por una determinante realidad
global que se comprende poco todavía.
Equipo de reporteras de laCuerda
El 96 por ciento de las personas consultadas
afirma que se informa sobre el acontecer nacional a través de los medios de
comunicación, principalmente la televisión. En general manifiestan tener
confianza en la información recibida. Esto contrasta con quienes consideramos
que existen temas de interés no tratados, tales como niñez y juventud, mujeres
de áreas rurales y trabajo, por mencionar algunos.
Entrevistamos a 50
mujeres y 50 hombres de diversas edades, dos terceras partes residentes en la
capital y el resto en Sacatepéquez. Diferenciamos tres grupos: 15 a 24 años, 25
a 44 y 45 a 64.
Entre el público
usuario de medios, una mujer de 35 años comentó: "Veo noticias porque
ahorita con las elecciones que se acercan, me sirve para no caer con los mismos
tramposos". Una de las cuatro personas que no los utiliza opinó: "Si
no puedo resolver nada, ¿para qué me informo?"
Los preferidos
Las respuestas respecto al medio que
prefieren para informarse varían de acuerdo al sexo de las personas, aunque
todas recurren con mayor frecuencia a la televisión.
En orden de
preferencia, el 82 por ciento de las 50 mujeres y el 70 por ciento de los 50
hombres se inclinan por los telenoticieros. En cuanto a lectura de periódicos,
28 mujeres y 32 hombres señalan esta opción. Según la encuesta, 23 hombres y 20
mujeres escuchan radionoticieros. Otro dato a resaltar es que el porcentaje de
mujeres que consultan Internet es mayor que el de hombres.
Las edades en que más
se interesan por tener información, tanto ellas como ellos, son los 25 a 44
años.
Medios
|
Mujeres
|
Hombres
|
Telenoticieros
|
82% |
70% |
|
Periódicos |
56% |
64% |
|
Radionoticias |
40% |
46% |
|
Internet |
10% |
8% |
En cada medio el porcentaje es sobre 50 personas entrevistadas.
Información que buscan
Se supone que los jóvenes prefieren la
información deportiva, pero esta encuesta demostró que les interesan más los
acontecimientos políticos, sociales y económicos del país. En ambos sexos, los
avances en la ciencia y el tema cultura no figuran entre sus prioridades.
Cabe resaltar que, a
pesar de que la principal causa de muerte entre los hombres son los hechos de
violencia, al consultarles ellos no prestan atención al tema. Por el contrario,
las mujeres dijeron buscar en específico los casos de violencia. Una
entrevistada lo justificó explicando: "Hay que saber qué está pasando en
la calle. Después a una la asaltan, la golpean o hasta violan; entonces hay que
saber para no andar desprevenida".
El resto de las
personas consulta suplementos y las notas sobre farándula.
Tema
|
Mujeres
|
Hombres |
Coyuntural nacional
|
42% |
64% |
Cultura y ciencia
|
8% |
10% |
|
Deportes |
6% |
26% |
|
Violencia |
10% |
--- |
|
Salud |
4% |
--- |
|
Suplementos y farándula |
30% |
--- |
Tema
|
15 - 24 años |
25 - 44 años |
45 - 64 años |
|||
|
|
Mujeres
|
Hombres |
Mujeres |
Hombres |
Mujeres |
Hombres |
|
Coyuntura |
16% |
20% |
14% |
26% |
12% |
18% |
|
Cultura
y ciencia |
4% |
4% |
2% |
4% |
2% |
2% |
|
Deportes |
2% |
4% |
2% |
14% |
2% |
8% |
|
Violencia |
--- |
--- |
6% |
--- |
4% |
--- |
|
Salud |
--- |
--- |
--- |
--- |
4% |
--- |
|
Suplementos
y farándula |
10% |
--- |
14% |
--- |
6% |
--- |
Totales
|
32% |
28% |
38% |
44% |
30% |
28% |
En el primer rango de edad fueron entrevistadas 10 personas;
en los dos siguientes sumaron 20, tanto mujeres como hombres.
Periodistas más conocidas
Entre las 100 personas consultadas, 44
identificaron a periodistas de medios escritos, entre ellas: Carolina Escobar
Sarti, Tania Palencia, Marielos Monzón, Iduvina Hernández, Sonia Pérez y Karin
Escaler. Todos los hombres que escuchan noticias deportivas mencionaron a Alma
Palma. Corina Ardón y Maritza Ruiz fueron identificadas en 18 entrevistas como
las periodistas de televisión más conocidas.
El porcentaje de
hombres que no respondieron a la pregunta "¿cuáles mujeres periodistas
conoce?" o dijeron no recordar sus nombres alcanzó el 54 por ciento,
mientras que en las mujeres representó el 22 por ciento. Un entrevistado
mencionó: "Por lo general no me interesa el nombre de la autora de la
nota, lo que sí es que mucha información que recibo proviene de mujeres".
Respuestas
|
Mujeres
|
Hombres |
|
Identifican periodistas de diarios |
44% |
44% |
Identifican presentadoras de televisión
|
34% |
2% |
|
No recuerdan nombres |
18% |
18% |
|
No responde |
4% |
36% |
¿Cuáles mujeres sobresalen en
los medios?
Cuarenta y un personas entrevistadas
reconocieron como fuentes constantes en los medios a Helen Mack, Rigoberta
Menchú, Carmen Aceña, Nineth Montenegro, Anabella de León y Rosalina Tuyuc.
Indicaron que ello se debe a que estas mujeres han denunciado violaciones a los
derechos humanos y casos de corrupción.
Quince personas no
recordaron el nombre de las guatemaltecas que sobresalen en los medios, 10 se
abstuvieron de contestar y las 34 restantes mencionaron nombres de cantantes y
artistas de cine o televisión.
Quiénes dirigen la producción editorial
laCuerda
Los medios de comunicación en Guatemala están
en su mayoría en manos privadas. El gobierno controla algunos como el Diario de
Centroamérica, frecuencias radiales, espacios cedidos al Estado; las iglesias
católicas y evangélicas tienen diferentes frecuencias radiales en todo el país;
organizaciones sociales dirigen fundamentalmente medios marginales.
Se dice que el número
de mujeres periodistas ha aumentado; sin embargo, todavía no existe una
investigación que demuestre qué porcentajes ocupan ellas como reporteras y
directivas. El nombramiento equitativo de ellas en los órganos de dirección
tendría que corresponder a su incidencia en el campo periodístico.
Según la estructura organizativa
de los medios privados, éstos cuentan con juntas directivas empresariales,
consejos editoriales y editores en jefe. Algunos datos se conocen, otros no. Lo
cierto es que resulta complicado precisar los porcentajes de reporteros en
medios radiales y televisivos por su pertenencia de género; es menos complicado
comprobar dicha información en medios escritos.
Al analizar los cargos directivos en la
producción periodística en tres diarios nacionales, la mitad tiene como
titulares a mujeres, principalmente como directoras de suplementos o secciones
específicas.
|
Prensa Libre |
Gonzalo Marroquín, Director Editorial
Miguel A. Méndez Zetina, Editor General de Noticias
Fernando Diéguez, Editor de Actualidad Nacional
Rodolfo López, Editor de Actualidad Nacional
Doménica Velásquez, Editora de Negocios
Carolina Vásquez Araya, Directora de Revistas y
Suplementos
Viviana Ruiz, Editora de Buena Vida |
|
Siglo Veintiuno |
Carlos Castañaza, Editor General
Carlos Ajanel Soberanis, Política y Gobierno
Rodolfo Flores, Seguridad y Justicia
Francisco Ancheyta, Economía
Julia Corado, Servicios y Metrópoli
Evelyn Ruano, Internacionales
Christa Bollmann, Vida y Magazine 21 |
|
elPeriódico |
Juan Luis Font, Director
Sylvia Gereda, Directora
Beatriz Colmenares, Editora de El Mundo
Luis Aceituno, Editor de Cultura
Hernán Guerra, Editor de Economía
Silvia Duarte, Editora Dominical
Luisa F. Ávila, Editora de la genT |
10 años con “Voces de Mujeres”
Paula Irene del Cid Vargas, laCuerda
Nuestras voces resuenan
por el mundo
desde el diálogo uterino
que el feto entabla
con el cuerpo que lo alberga
Desde la naturaleza
la cultura y la
historia
que hemos perpetuado
Desde la marginalia
e injusta situación
en que estamos sumergidas,
invadimos la tierra,
y rescatamos la vida,
las voces milenarias de mujeres
en el tiempo y el espacio
(Poema "Voces de
mujeres", de Isabel Garma)
Ana Silvia Monzón, coordinadora de “Voces de
Mujeres”, relata la historia y visión de este colectivo que se ha mantenido
durante 10 años en el aire. Este programa radiofónico es producido por Creación
Colectiva Voces de Mujeres, un grupo de universitarias, estudiantes y docentes
que desde distintas especialidades y experiencias construyen un espacio de
expresión dirigido a un público amplio.
¿Qué pretende “Voces de Mujeres”?
Informar e intercambiar ideas relacionadas
con las condiciones de vida y expectativas de las mujeres, uno de cuyos rasgos
característicos es su escaso acceso a la palabra, a los espacios donde puedan
expresarse. Por ello, “Voces de Mujeres” constituye una tribuna importante no
sólo para las que lo producimos y conducimos, sino para quienes se han
identificado con el programa.
¿Cómo inició el programa?
En junio de 1993, Mariel Aguilar nos convocó
a varias mujeres con la idea de realizar un programa en Radio Universidad. El
director de la estación le había propuesto hacerse cargo del área femenina,
pues entonces no contaban con personal para ésta. A la primera reunión
asistimos cinco, quienes decidimos aceptar el reto e invitar a otras para
definir el espacio.
¿Cómo se organizaron?
A las siguientes reuniones llegaron más
compañeras y conformamos los equipos responsables, de acuerdo a los temas
seleccionados y los días con que contábamos. Ligia González, Lucrecia Vicente,
Ana María Xet y Olga Villata eran las responsables de Salud (los lunes). Medio
Ambiente (martes) quedó a cargo de Carla Ramírez, Cecilia Morales y Patricia
Orantes. Historia y Cultura (miércoles) se integró con Norma García Mainieri,
María Antonieta García, Ofelia Déleon y por mí. Malvina Armas era la
responsable de Justicia (jueves), y en Política y Sociedad (viernes) estaban
Megan Thomas y Mariel Aguilar. Todos los días teníamos una hora, a excepción de
los miércoles (media hora). Con muchos nervios y ninguna práctica nos lanzamos
al aire por primera vez el 12 de julio del mismo año.
¿Qué dificultades han enfrentado?
Al inicio, el desconocimiento del trabajo de
radio, cómo hablar, cómo controlar los nervios, qué música incluir, cómo se
estaría recibiendo nuestro mensaje; eran algunas de las dudas de entonces.
Lecturas, un taller con Pilar Vitoria y luego con Ana Elisa Gudiel, comentarios
de nuestra audiencia y de otras colegas contribuyeron a profesionalizar el
espacio.
Al director de Radio
Universidad le costaba comprender que un espacio “femenino” no incluyera
recetas y consejos para la cocina. En 1995 la transmisión fue suspendida, pero
la movilización y el apoyo de radioescuchas y grupos de mujeres hicieron que el
espacio se abriera nuevamente, aunque al inicio advertían “Radio Universidad no
es responsable del contenido del siguiente programa”.
Y ahora ¿cómo están organizadas?
Tenemos tres días: lunes a cargo de Amparo
Meléndez, Miriam Maldonado y el apoyo de Ana María Morales, en Salud; miércoles
bajo mi responsabilidad y la de María Antonieta García, con Historia y Cultura;
y viernes con Participación Política a cargo de María Dolores Marroquín.
Después de 10 años hemos producido 2,056 programas.
¿Quiénes han contribuido más con “Voces”?
Sandra Morán, Karla Lemus, Edna Rodríguez,
Laura Asturias, Cecilia Alfaro, Rosa María Wantland, Giovana Lemus, Leticia
Pacheco, Carolina Grajeda, Brenda Bocaletti, Lourdes Penados, Valentina Flores,
Alva Gordillo, Andrea Barrios, María Luisa Charnaud, Julieta Hernández, Rogelia
Cruz, Lucrecia Ardón, Ileana Acosta, Mireya Gularte, María de los Ángeles
García, Tatiana Titus, Rebeca Barrios y María Eugenia Solís.
¿Tienen personería jurídica?
No, y eso tiene que ver con una decisión de
autonomía. Únicamente hemos tenido financiamiento externo para las producciones
específicas. También hay que considerar que si bien no se paga el espacio a
Radio Universidad, cada una invierte tiempo, energía y creatividad para
mantener el programa.
¿De dónde tomaron el nombre?
Ésta fue una discusión colectiva. Barajamos
muchos nombres y nos quedamos con “Voces de Mujeres” porque expresa diversidad
y pluralismo.
¿Qué otras acciones han realizado?
Convocamos a otros grupos a que participaran
en la I Jornada por la Dignidad de la Mujer en conmemoración del 8 de marzo en
1994 y la I Feria de la Salud como parte del Día de Acción a favor de la Salud
de las Mujeres. Ambas fueron transmitidas en vivo.
Promovimos la
creación literaria y expresión musical de mujeres con Certámenes de Poesía
Musicalizada de 1994 a 1996 y produjimos dos casetes que contienen canciones
ganadoras en esos años. En el 2001 lanzamos dos discos compactos, “Mujeres
trabajando” y “Voces entrelazando milenios”.
También participamos
activamente en los esfuerzos que se hacen en la Universidad de San Carlos para
incorporar los estudios de la mujer y de género, desde 1994. Hemos apoyado,
asimismo, espacios como la Oficina Nacional de la Mujer y el Sector de Mujeres.
En el 2002, con
Patricia Galicia y Maya Cu, convocamos a mujeres que producen radio
comunitaria, video o programas de cable. Con ellas hemos construido la red
Mujeres al Aire. Entre otras participan integrantes de radios de Quiché, San
Marcos y Santa Catarina Mita, de CEI de Quetzaltenango, Asociación de Mujeres
Ixqik de Petén, Nutzij de Sololá, etc.
¿Se han transformado el contexto social y los medios de comunicación para
un programa para y por mujeres?
Antes los temas de las mujeres no eran
tocados. En la radio, el programa se percibía como radical, no se veía con
buenos ojos y provocaba rechazo. Ahora hay un poco más de espacio.
Los medios tenían y
tienen una función comercial e ideologizadora. No han sido democráticos.
Reproducen una visión reduccionista de las vidas de mujeres y hombres; muchas
veces los presentan como objetos sexuales.
¿Cuál debería ser la función de los medios de comunicación, especialmente
ahora en el contexto electoral?
Desearíamos que esa función se transformara y
ejercieran el poder para cambiar el imaginario colectivo. Tendrían que recordar
que cualquier acción pública ejerce influencia; la palabra hablada o escrita,
las imágenes, proporcionan modelos, de tal forma que sería conveniente que
representaran lo diversas que somos, que muestren la mayor cantidad de
opciones.
¿Cuáles son sus retos?
Queremos incursionar en la televisión pero,
sobre todo, continuar con el programa, contribuir a reconocer los aportes y
compartir los puntos de vista de muchas mujeres que no tienen espacio para ser
escuchadas.
|
¡Escuchá
“Voces de Mujeres”! |
|
Todos
los lunes, miércoles y viernes, de 9 a 10 a.m., por
Radio Universidad, en 91.1 FM |
Texto y fotos: Andrea Aragón, fotógrafa guatemalteca
[Foto 1: mujer junto
al televisor] Para ser noticia, una mujer tiene que ser brutalmente
asesinada. Para existir en los medios, una mujer tiene que participar
activamente en desfalcos, secuestros o política de la más sucia. Para lograr la
atención de la prensa, una mujer debe aparecer desnuda, con enormes caderas y
diminutas prendas. De lo contrario será ignorada. Total, siempre se ha pensado
que a las mujeres nos encanta sufrir por pequeñeces y llorar por cualquier
cosa.
[Foto 2: piernas de mujer / juguetes
tirados] A ver si alguien encuentra en forma de noticia la historia de las
mujeres abatidas a golpes por no haber tenido hijos hombres. Yo conozco la
historia de una que después de cuatro hijas y miles de palizas, dio a luz un
varón, sólo para que el marido la abandonara diciendo que no podía ser de ella,
pues su mujer sólo paría niñas.
[Foto 3: mujer sentada en banquita con su
bebé] Información no oficial, ni comprobada y, por tanto, considerada
chisme o invento femenino: Dicen que, en la maternidad del IGSS, si uno llama
para averiguar qué fue el bebé, nunca le dan el dato del sexo por teléfono. La
decisión se tomó luego de que la mayoría de las veces, cuando respondían
"fue niña", la madre se quedaba esperando que llegaran a buscarla a
ella y a su recién nacida.
[Foto 4: niña de la calle inhalando
disolvente, con hijo cargado] Premio a quien encuentre en un medio la cifra
que revele la cantidad de madres de la calle que conciben hijos de la calle.
Hijos de policías violadores, amamantados con "thinner" y crack,
durmiendo entre cartones.
[Foto 5: mujer pidiendo limosna]
Premio a quien encuentre publicada la cifra que indique la cantidad de madres
que mueren de frío, hambre y olvido.
[Foto 6: mujer sentada sobre rieles del
tren] Ella no importa, porque sólo alquila un cuarto en "la
línea". El mismo donde vive su hija pequeña viéndola drogarse y venderse.
Sólo importará cuando se vuelva un número más en las cifras de muertes por
sida. Engrosará un porcentaje. Nadie sabrá que su nombre era Nelly.
Conié Reynoso, periodista guatemalteca
Aunque la cultura patriarcal en la que
todavía vivimos ha hecho que la mayoría de profesionales sean hombres, las
mujeres no se han quedado atrás, ya que poco a poco se han ido abriendo
espacios.
Gracias a esas
mujeres, que a pesar de las adversidades lograron concluir una carrera
universitaria, otras han podido seguir su ejemplo: ahora hay más abogadas,
administradoras, médicas y profesionales que forman parte del motor que conduce
este país hacia el desarrollo.
En el oriente de la
República, pese al machismo existente, el porcentaje de mujeres que estudian y
trabajan está creciendo, lo que ha ayudado a cambiar la visión de otras que
antes creían que su única meta en la vida era casarse y tener hijos. Y no es
que sólo en esta región esté sucediendo, pero es de la que puedo hablar por
conocer más de cerca.
Antes, pocas jóvenes
podían ir a estudiar a la capital (en provincia, las carreras que había eran
contadas); para muchas, por decisión de sus padres, era prohibido alejarse de
casa, por lo que hasta hace unos años sólo lograban graduarse de diversificado.
Eso para aquéllas que tenían la oportunidad de educarse, pues quienes vivían en
el área rural apenas si estudiaban la primaria.
Hoy día, gracias a la apertura de carreras universitarias en el interior,
las recién graduadas pueden optar a estudiar diferentes profesiones y por ende
acrecentar el mosaico de oportunidades para desenvolverse en la vida activa del
país.
Pero ésta es sólo una
parte bonita de la situación discriminatoria que todavía vivimos las mujeres.
El hecho de que
algunas hayan podido hacerse profesionales no quiere decir que ya se ha hecho
suficiente para demostrar lo que somos capaces de hacer.
Aún faltan campos que
explorar y para ello es necesario concientizar a las mujeres de áreas rurales y
urbanas en cuanto a que debemos ser protagonistas de los rumbos de nuestra
patria, lo cual se consigue preparándonos profesionalmente.
Las organizaciones de
mujeres deben esforzarse para que su trabajo sea más directo e incluya a todas
las regiones del país. Fomentar el estudio en el área rural y la preparación
técnica en algunas profesiones debería ser parte de su agenda; además, el
gobierno y la sociedad deben colaborar.
Se necesitan
proyectos no sólo para el desarrollo de mujeres indígenas, rurales o pobres.
Hay infinidad de espacios en los que podemos desenvolvernos.
La oportunidad de ser
mejores está en cada una de nosotras; sin embargo, no todas tenemos la misma
percepción porque hemos crecido en lugares con costumbres distintas. Hay
quienes saben lo que pueden hacer, pero no han descubierto hasta dónde pueden
llegar.
Si las que hemos
podido ampliar nuestro horizonte ayudáramos un poco a aquéllas que no lo han
hecho, la historia femenina de Guatemala sería distinta.
Debemos unirnos sin
importar etnia, idioma, posición social o económica para salir adelante. Tal
vez si el país estuviera dirigido por mujeres, nuestro destino sería diferente.
Quieren silenciar a “Voces de Mujeres”
María Dolores Marroquín, socióloga feminista, integrante de “Voces de
Mujeres”
Históricamente, a las personas sin voz se les
han negado los espacios de expresión. Tanto se ha dicho que la democracia parte
de escuchar las diversas expresiones y promover el disfrute de los derechos
generales y específicos.
Ahora nos enfrentamos
a la posibilidad de que un programa radial de mujeres sea recortado sin
criterios ni argumentos técnicos que justifiquen dicho recorte.
Un miércoles, Radio
Universidad nos da una carta en la que se notifica a "Voces de
Mujeres" que el siguiente viernes ya no habrá más programa. Al preguntar
por qué, la respuesta fue simple: "Es necesario contar con otros puntos de
vista. 'Voces de Mujeres' tiene mucho espacio radial".
El argumento de
"mucho espacio radial" es arbitrario. La Radio tiene 16 horas diarias
de transmisión, para un total de 480 horas al mes, de las cuales "Voces de
Mujeres" tiene 12; es decir, el 2.5 por ciento del total del tiempo al
aire de una semana, sin contar los cortes de la estación. Además, es el único
programa en Radio Universidad de contenido crítico sobre la realidad en que
viven las mujeres en el país. Un total de tres horas semanales es poco tiempo
cuando las mujeres tenemos mucho que decir, tanto que reflexionar, mucho que
compartir con otras y otros, y tanto que aportar a los cambios sociales.
Es importante contar
con diversos puntos de vista. Esto es parte de la democracia. Sin embargo, ¿por
qué la expresión diferente debe partir de anular otro punto de vista? ¿No sería
más rico para la audiencia contar con espacios adicionales para escuchar los
distintos puntos de vista?
La Universidad de San
Carlos ha sido siempre un pilar en la defensa de los derechos humanos y la
democratización; incluso en su mandato constitucional tiene establecido el de
contribuir, desde la ciencia, a mejorar la situación del país. Esto implica que
mientras más espacios se construyan, más opiniones fundamentadas y más redes de
solidaridad existan, pues más se fortalecerá la democracia.
Y precisamente esto
es lo que "Voces de Mujeres" hace. El día viernes, que es el que
pretenden quitarnos, está dedicado al análisis político de la situación de las
mujeres y del país, además de brindar un análisis permanente de la situación
nacional y mundial. Es un espacio de denuncia y esperanza.
Ante esta situación,
nuevamente necesitamos el apoyo de todas y todos, negándose al cierre. Pueden
escribir o llamar a Radio Universidad (2a. Avenida 12-40 Zona 1, Ciudad de
Guatemala, Tel. 232-7291) o expresarse a través de mensajes electrónicos a Luis
Leal, Rector de la USAC ([email protected]);
Byron Rabé, Director de Extensión Universitaria ([email protected]); Abraham Baca, Director de
Radio Universidad ([email protected]).
Por favor enviar copia a "Voces de Mujeres" ([email protected]).
Ya una vez, en 1995,
trataron de cerrar el programa y el movimiento de mujeres apoyó para
contrarrestar esta decisión. De nuevo requerimos su solidaridad, sobre todo
ahora, con la celebración de 10 años de estar al aire ininterrumpidamente y con
la esperanza de seguir contribuyendo, desde nuestras voces, a la construcción
de un país donde vivir felices sea una realidad.
Yolanda Aguilar, guatemalteca, antropóloga feminista
Como resultado de largos
y dolorosos caminos de aprehensión y comprensión de nuestros procesos
personales-políticos de historias anteriores, varias generaciones de mujeres y
hombres hemos atravesado en Guatemala por la crisis contemporánea de lo que
puede asumirse como el reacomodo de nuestras identidades políticas, en
condiciones que no nos permiten seguir viviendo con las heridas del pasado y
las rupturas con los tradicionales paradigmas, pero que al mismo tiempo exigen
de nuestra parte el reto fundamental de crecer como personas y madurar como
seres políticos.
Desde esta
perspectiva, últimamente me di a la tarea de estudiar cómo es que algunas
feministas accedimos a la transgresión de nuestras vidas para llegar a
construir elaboraciones transformadoras de nuestros propios procesos, pero en
el entendido de que esa madurez construida a costa nuestra tendría que
llevarnos a debatir definiciones de lo que es posible, en lo que seguimos
considerando la utopía y en lo que pueden llegar a ser nuestros pactos.
El estudio asume que
"de la suma de historias individuales con trayectorias comunes se pueden
leer historias colectivas. Las identidades políticas feministas son el
resultado de luchas sociales intensas, de la politización de la vida, del
rompimiento con prejuicios, conservadurismos, tradiciones y ortodoxias. Surgen
de la 'vida política' del país, pero la trascienden, pues politizan la
tradicionalmente olvidada vida cotidiana desde los cuerpos de las mujeres.
Descubriéndose, aprendiendo a existir y convirtiendo la rebeldía en
transgresión, en la medida que tomen conciencia de lo que les oprime".(*)
Sin embargo, la
realidad siempre desborda lo que estudiamos. En la actualidad existen dos
identidades políticas que se asumen protagónicamente, y desde mi perspectiva
deben encontrarse para empezar a establecer puntos comunes y diferencias: las
mujeres que nos asumimos feministas y las que se asumen mayas (algunas de las
cuales se asumen feministas). Por lo regular, somos mujeres que hemos
compartido historias políticas de transformación en este país: nos conocemos,
nos encontramos, pero no debatimos.
Entiendo que hay
procesos que cada grupo debe debatir en su interior y contradicciones
personales y colectivas que aún se muestran tímidas en algunas, pero que ya
para otras son resultado de maduración. Asumo que en algunos casos hemos
empezado a preocuparnos más por el debate de las identidades políticas,
mientras que a algunas todavía les preocupa su contradicción con las
identidades asignadas. Me parece fundamental encontrarnos.
Acepto que aún hay
espacios que construimos que nos dejan sinsabores, pero no me refiero a
establecer pactos de sangre o incorporaciones orgánicas a ningún espacio ya
construido. Más bien me pregunto si realmente podemos encontrarnos en la
sabiduría de las abuelas (de todas) y en la experiencia acumulada que ya
tenemos bastante apergaminada como para que aportemos, a este país y a nuestras
utopías, en la posibilidad de construir pactos entre mujeres en el marco de la
multiculturalidad.
* Aguilar, Yolanda. "Identidades políticas feministas en Guatemala:
Etnología de la transgresión". En proceso.
Adela Delgado Pop, guatemalteca, q'eqchi', educadora popular, trabajadora
social
Recuerdo el revuelo que se armó en el noveno
Encuentro Feminista realizado recientemente en Costa Rica, cuando una
reconocida teórica propuso esta ponencia. Me parecieron tan incongruentes
algunas reacciones que descalificaban tanto sus ideas como a su propia persona.
Sin afán de hacer una apología del pensamiento citado, quiero agregar unos
granitos de maíz a la reflexión.
La primera idea,
quizá por evidente, es la poca capacidad de muchas de nosotras para abrirnos a
nuevos planteamientos, no necesariamente aceptarlos, pero sí asumir una actitud
de escucha sin correr inmediatamente a los lugares comunes donde nos sentimos
seguras y protegidas. ¿Por qué no aceptar el reto de lo desconocido?
Otra cuestión es el
pensamiento dicotómico, que condenamos pero hacemos nuestro al razonar: lo
espiritual es aquello abstracto, etéreo, que está más allá de mi cuerpo físico
y por lo tanto no tiene nada que ver con mi práctica política. ¿Somos seres
integrales sólo en el discurso "políticamente correcto"?
Además, aunque es una
queja común (y justificada) de muchas feministas la carencia de un desarrollo
teórico-conceptual más acorde a la realidad actual, contradictoriamente hay temor
a debatir y crear pensamiento de manera colectiva y prevalece la intolerancia
ante los "atrevimientos" individuales.
Si los postulados
feministas se convierten en una especie de catecismo (y ¡ay de las que se
atrevan a revisarlos!), se contradice su calidad de propuesta y desconocemos
que el desarrollo del pensamiento es una espiral que avanza independientemente
de si somos parte de ella o nos quedamos a la zaga.
Quiero agregar que la
propuesta mencionada no es ajena al pensamiento de muchas culturas ancestrales
que ligan la política y la espiritualidad, no sólo por medio de principios
filosóficos y prácticas, sino también a través de responsabilidades asignadas a
determinadas personas y otros mecanismos de participación.
Sin embargo, tal como
comentábamos con algunas participantes en dicho encuentro, al feminismo y a
muchas feministas todavía nos faltan los aportes de mujeres indígenas, negras,
asiáticas... en fin, mujeres con pensamientos, prácticas y propuestas aún más
diversas que las ya conocidas.
Falta un largo camino
por recorrer. A veces será de la mano unas con otras; en ocasiones serán unas
frente a otras; a veces, unas en pos de otras: conociéndonos, reconociéndonos y
asumiéndonos para aprender a respetar realmente nuestros distintos colores, sabores
y tamaños.
En este sentido es
fundamental el papel que juegan los espacios de reflexión, formación y sanación
que las propias mujeres han ido construyendo. Espacios como Kaqla, proceso del
cual participo y me ha permitido avanzar en el conocimiento de mí misma,
reconociendo la memoria de los antivalores y dolores que guarda mi propio
cuerpo.
Un espacio no exento
de contradicciones, pero con la cualidad principal de generar una política
desde mi propio ser, ha hecho que adquieran nuevas dimensiones los hechos que
me conforman: la niñez, la adolescencia, la adultez, la discriminación, el
afecto, la madre, el alma y tantos otros que poco a poco dejan de ser meros
temas que habitan mi cabeza, para convertirse en vivencia, dolor, alegría,
tristeza, placer y, sobre todo, en vida.
Diana García, guatemalteca
Las tres
organizaciones juntas somos como un triángulo;
una figura parecida a
la piedra de moler,
al tenamaste,
al tejido de los
güipiles.
Parecemos un
triángulo,
y quizá por eso, vale
la pena que sigamos trabajando juntas...
Madre Tierra, Ixmucané y Mamá Maquín, las
tres organizaciones integrantes de la Comisión Negociadora de la Mujer por el
Acceso a la Tierra, finalizaron este semestre dos iniciativas importantes en su
desarrollo.
Una, la más conocida,
es su participación en la campaña de sensibilización por las mujeres rurales:
"Ya es tiempo de hablar..." Espacio que permitiera a mujeres de
diferentes organizaciones y regiones del país encontrarse e intercambiar una
serie de inquietudes y planteamientos en torno a tres temas fundamentales: el
acceso y propiedad de la tierra, el derecho a la participación y la valoración
de las distintas formas de trabajo de las mujeres rurales. Es conjuntamente con
otras instancias que esta línea ha podido generar una primera agenda
específica, la que refleja buena parte de los intereses de las mujeres que
viven y trabajan en el campo.
Un segundo esfuerzo,
cuya primera etapa recién finaliza, ha estado orientado a fortalecer los
niveles de información y formación de las lideresas comunitarias y regionales
de las tres organizaciones, a la vez que se analiza, discute y propone el tipo
de Desarrollo Rural que como mujeres rurales, indígenas y campesinas se han propuesto
construir en el país.
En este caso, la
agenda es más amplia. La salud y el derecho a la educación han sido analizados
desde las propias experiencias y culturas de las mujeres, también frente al
contraste dejado por políticas públicas que no logran llenar sus necesidades
vitales. La problemática de la tierra y la falta de reconocimiento al trabajo
que cotidianamente realizan se abordaron junto al análisis de los Consejos
Comunitarios de Desarrollo, tomando en cuenta el papel que éstos pueden llegar a
desempeñar, o no, en el mejoramiento de la calidad de vida de las mujeres y sus
comunidades.
Discutir, intercambiar y construir visiones más amplias sobre lo que para
ellas es el Desarrollo Rural fue un ejercicio acompañado de su rechazo a la
implementación de políticas y planes -por ejemplo, el Plan Puebla-Panamá- que
no han tomando en cuenta sus voces ni realidades y van contra sus intereses
como mujeres indígenas y campesinas.
Tres días duró cada
uno de los cuatro encuentros regionales realizados a nivel comunitario en
Petén, Suchitepéquez, Alta Verapaz y Huehuetenango, en los que se contó con los
aportes de instituciones tales como PRODESSA, SERJUS, ASECSA, CIEP, SEPREM, la
Mesa Global y el Sector de Mujeres.
Serán las vivencias,
reflexiones y voces de las 200 mujeres participantes, provenientes de ocho
comunidades lingüísticas y de más de 15 organizaciones vivas a nivel local, las
que seguirán haciendo de las nuevas etapas del proceso "Un desarrollo rural,
desde la mirada de las mujeres rurales", un esfuerzo valioso a
continuar...
Día Mundial por la Justicia Internacional
María Eugenia Solís García, laCuerda
El 17 de julio de 1998 se aprobó en Roma el
Tratado que crea la Corte Penal Internacional (CPI), por lo que esa fecha se
eligió como Día Mundial por la Justicia Internacional.
Este año volvemos a
conmemorar ese día pero con más motivos para celebrar, puesto que la CPI ya
está en funcionamiento, debidamente instalada en La Haya, Holanda. El trabajo y
presión del movimiento mundial de mujeres logró que de 18 puestos de jueces
fueran electas para ocuparlos siete mujeres de distintas partes del mundo,
incluida la costarricense Elizabeth Odio Benito. Cosa inédita en el mundo,
porque en las instancias internacionales de justicia es donde menos mujeres
ocupan magistraturas.
Están listos jueces,
fiscales y secretario para conocer de los más graves delitos contra la
humanidad.
El reto ahora es construir casos, acudir a la CPI y nunca más dejar en la
impunidad aquéllos que se relacionan con violaciones, embarazos,
esterilizaciones, desplazamientos, esclavitud y prostituciones de carácter
forzado y masivo. De esas atrocidades conocerá la CPI en los tres grandes
grupos de delitos de crímenes de guerra, lesa humanidad y genocidio.
En Guatemala, pese a
contar con la opinión favorable de la Corte de Constitucionalidad desde el 26
de marzo del 2002, el Congreso ha sido incapaz de aprobar el Estatuto de Roma
que nos haría formar parte de la CPI y de la lucha universal contra la
impunidad.
Estados Unidos cancela ayuda militar
laCuerda
Estados Unidos suspendió la ayuda militar a
35 países, sobre todo de América Latina, el Caribe, Europa central y oriental y
África subsahariana, porque no aceptaron suscribir acuerdos que eximan a
soldados estadounidenses de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional
(CPI).
La medida, prevista en la Ley de Protección de Miembros del Servicio
Estadounidense (2002), se orienta a asegurar que la CPI nunca tenga
jurisdicción sobre personal militar de ese país destinado en el exterior. Esta
ley obliga al gobierno a recortar la ayuda militar a todo Estado que haya
ratificado la creación de la Corte suscribiendo el Estatuto de Roma.
Según información de
la agencia IPS, entre los 35 países que firmaron el Estatuto pero se negaron a
suscribir acuerdos que eximan a personal estadounidense, se encuentran Belice,
Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Perú, Uruguay y Venezuela.
laCuerda
Como parte de la Campaña de Mujeres Rurales,
las participantes elaboraron una agenda nacional que tiene como consigna:
"Sabemos que hay un mundo mejor y queremos vivir en él". Incluyen los
temas tierra, trabajo y participación.
En este programa
demandan una política de acceso, tenencia, restitución y uso de la tierra con
enfoque de género, además de una política de desarrollo que considere las
necesidades y realidades de las mujeres rurales.
Exigen reformas al
Código de Trabajo para evitar la discriminación contra las mujeres,
penalización del acoso sexual, pago de salarios justos, programas de
capacitación y proyectos productivos, tomando en cuenta la situación específica
de la población femenina en las áreas rurales.
En particular
demandan programas de capacitación legal para fomentar el respeto a los
derechos humanos de las mujeres, poniendo especial atención al problema de la
violencia intrafamiliar; así como programas que faciliten la obtención de
cédulas de vecindad, indispensable para su participación política.
Jacqueline Torres, periodista guatemalteca
Por lo menos 2,500 mujeres, hombres, niñas y
niños de organizaciones que conforman la Plataforma Agraria se movilizaron
hacia la ciudad capital, el 25 de junio, como medida de presión para que el
gobierno agilizara la entrega de fondos para el Plan de Atención Social a la
Crisis del Café.
El objetivo del
campesinado era impedir, por unas horas, el ingreso y salida a los edificios de
Finanzas y la Corte Suprema de Justicia (CSJ), instituciones responsables de
ejecutar algunos ejes del Plan de Emergencia, aprobado por el presidente
Alfonso Portillo y enmarcado en la declaratoria de emergencia nacional por la
crisis del café declarada el 10 de diciembre de 2002.
Mujeres del Triángulo
Ixil con sus hijos e hijas sobre sus espaldas se plantaron frente a la entrada
principal de Finanzas pese a la lluvia que cayó esa mañana y a la fuerte
presencia policial que pretendía amedrentarlas. Ellas no vacilaron en su
determinación por impedir el paso hacia el edificio y se movieron hasta que se
emprendió una caminata por la séptima avenida hacia el Congreso.
Las lideresas de las
organizaciones de Sololá dirigieron consignas y leyeron un manifiesto que
reflejaba sus preocupaciones y demandas al gobierno. Alzaron pancartas que
evidenciaron su lucha diaria, porque saben que la reivindicación del
campesinado es imposible si ellas no son incluidas.
Una comisión de
Plataforma Agraria, que contó con la presencia de lideresas, ingresó a la CSJ
para exigir que se agilicen los procesos que por demandas laborales y tierras
se encuentran empantanados en los Tribunales de Justicia.
A su arribo al
Congreso, las y los delegados fueron recibidos por la Comisión Permanente, que
prometió presionar para que los ministros de Finanzas y Agricultura ejecuten de
inmediato el Plan de Emergencia. Además, indicó que existe una posibilidad de
incluir el Plan de Atención Social en el Presupuesto General del próximo año.
Las mujeres que
acudieron a la movilización sabían por qué estaban en la ciudad. No pueden
seguir viendo el sufrimiento de sus hijas e hijos y el esfuerzo de sus esposos,
quienes no encuentran trabajo desde que los precios del café se vinieron abajo.
Tampoco pueden vivir con los salarios que perciben por sus labores en el campo.
Un estudio de la
Pastoral de Quetzaltenango da cuenta que el salario de las campesinas es menor
de Q10 al día. Quienes tienen mejor suerte perciben Q24 por jornal, el cual es
todavía menor al salario mínimo. Además, el 71 por ciento de ellas no tiene un
trabajo permanente, pues sólo son contratadas para el corte del café.
También saben que su
presencia es una fuerza necesaria que permitirá empujar el Plan de Emergencia
que abarca cuatro ejes: seguridad alimentaria y arrendamiento de tierras;
atención a los conflictos agrarios y laborales; acceso a la tierra y desarrollo
de proyectos sustentables.
Aunque pocos, hubo
avances. Los medios de comunicación no reflejaron estas acciones que sucedieron
durante la jornada del 25 de junio, pese a que la presencia del campesinado en
la ciudad logró que el gobierno agilizara la entrega de Q6 millones para
arrendamiento de tierra, de los Q17 millones que restaban de su compromiso.
La cobertura que los
medios dieron al tema fue pobre; menos les interesó el esfuerzo que las mujeres
hicieron al venir desde sus comunidades, sin saber si la jornada permitiría
acallar el llanto de sus niñas y niños que sufren día a día por el hambre.
Amenazas a periodista en Salamá
laCuerda
Carmen Morán Cruz, correponsal en Baja
Verapaz de la agencia de noticias CERIGUA, fue amenazada de muerte si no
renunciaba a su trabajo en 24 horas. Ésta es la segunda vez que ve en peligro
su integridad física. Meses atrás fue víctima de un asalto, y aunque
aparentemente se trató de un hecho de delincuencia común, considera que está
vinculado a su labor periodística.
En lo que va del año, personal de CERIGUA ha sufrido otros cinco ataques:
agresiones físicas, asaltos, así como el robo de un vehículo y material
informativo. Todos estos casos han sido denunciados a través de la red
internacional de libertad de expresión IFEX, a las autoridades del Ministerio
Público, a la Procuraduría de los Derechos Humanos y MINUGUA.
El 29 de junio la
corresponsal recibió dos llamadas de parte de un desconocido, mientras ella se
encontraba en su residencia en Salamá. El individuo le indicó que en un plazo
de 24 horas debía renunciar a su medio, o de lo contrario ella y su familia
sufrirían las consecuencias. Días después de hacer pública esa amenaza, el
sujeto volvió a comunicarse, haciendo ver su desacuerdo con las publicaciones
de CERIGUA. Esta vez le dijo que ella había "movido mucho las aguas",
así que avisara a su madre y padre que se cuidaran pues ninguna institución,
nacional o internacional, podría evitar el daño.
laCuerda manifiesta
su solidaridad con Carmen Morán y otros periodistas agredidos recientemente. Se
suma a la exigencia que todos esos hechos sean esclarecidos.
Asimismo, la Red de
Mujeres Periodistas en Guatemala expresa su más enérgica condena antes estos
actos contra la libertad de expresión y exige garantías para ejercer su
profesión.
laCuerda
Integrantes de la Red de la No Violencia
contra las Mujeres en Guatemala manifestaron su preocupación ante el incremento
de hechos violentos contra guatemaltecas (más de 150 asesinatos entre enero y
junio) y exigieron a las autoridades medidas para prevenir y castigar estos
crímenes. También exhortaron a la población a unirse a las actividades de
protesta en el marco de la campaña Por la vida de las mujeres: ni una muerte
+.
Los objetivos de la
campaña, realizada a nivel latinoamericano, son develar la magnitud del
fenómeno del femicidio (asesinato de mujeres por razones asociadas a su género)
y llamar la atención sobre la ausencia de registros confiables, el poco
conocimiento de estos hechos y la impunidad en la mayoría de casos.
Una de las exigencias de las cinco organizaciones que integran la Red es la
elaboración de un mapeo de los lugares más peligrosos de toda la República para
establecer un patrullaje perimetral, que al menos brinde un poco más de
seguridad a la ciudadanía.
Aunque la campaña se
realiza alrededor del Día Internacional por la No Violencia contra las Mujeres
(25 de noviembre), decidieron iniciar en julio debido al recrudecimiento de la
problemática.
Mayor información:
Red de la No Violencia contra las Mujeres en
Guatemala
Tel. (502) 250-0235 y 230-2674
|
Campo pagado |
Secretaría Presidencial de la Mujer Acciones
para el avance de la mujer rural |
La Secretaría Presidencial de la Mujer
-SEPREM- formó parte de la Mesa Intersectoorial de Diálogo para el Desarrollo
Rural con el objetivo de incidir en la formulación y elaboración de la Política
de Desarrollo Rural con Enfoque de Género y Étnico, en la que se busca elaborar
políticas que garanticen acciones afirmativas y prioritarias para las mujeres
rurales, especialmente las mujeres indígenas.
Estas acciones están
fundamentadas en las metas globales de la Política Nacional de Promoción y
Desarrollo de las Mujeres Guatemaltecas y Plan de Equidad de Oportunidades
2001-2006, que impulsa la SEPREM.
Avances en la Mesa de
Desarrollo Rural
Se ha conformado una Mesa de Mujeres de
Desarrollo Rural para articular una sola visión, "la priorización de
políticas, planes, programas y proyectos", dirigida a la mujer rural,
mujer campesina rural, mujer rural indígena, basada en las necesidades
prioritarias de las mujeres.
Para la incidencia de
la Política de la Mujer 2001-2006 en los diferentes planes de los sistemas de
Consejos de Desarrollo Urbano y Rural, la SEPREM tiene representación en cinco
regiones. Esto significa un avance para las mujeres rurales porque se contará
con asesoría técnica de la SEPREM para ejercer una mejor incidencia junto a las
representantes de las organizaciones de mujeres de la sociedad civil.
Con base en las
responsabilidades y el cumplimiento de la Ley de los Consejos de Desarrollo
Urbano y Rural (Decreto No. 11-2002), la Ley General de Descentralización
(Decreto No. 14-2002) y el Código Municipal (Decreto No. 12-2002), la SEPREM es
delegada en la participación directa dentro de los procesos, así como las
organizaciones de mujeres de la sociedad civil.
Ante este compromiso
la SEPREM, en el marco del Convenio con el Instituto Nacional de Administración
Pública -INAP-, propicia la formación específica de las mujeres que participan
en los Consejos de Desarrollo Departamentales, así como otros miembros de
dichos consejos. Por tal motivo ha implementado el Diplomado Planificación para
el Género, Descentralización y Políticas Públicas, el cual se lleva acabo en
siete departamentos: Baja Verapaz, Alta Verapaz, Chiquimula, Izabal, Jutiapa,
Huehuetenango y Quiché.
Este diplomado tiene
como objetivo facilitar herramientas teórico-prácticas que posibiliten una
lectura analítico-crítica de la realidad regional en relación al rol de las
mujeres en los Consejos de Desarrollo, con la perspectiva de formar recurso
humano que contribuya a la participación y grado de empoderamiento como
ciudadanas comprometidas en la reducción de la brecha de oportunidades entre
hombres y mujeres y los conceptos básicos para la descentralización; la
planificación para el género articula con las políticas públicas.
La SEPREM también
formó parte de la Subcomisión de Derechos de los Pueblos Indígenas Mesodiálogo
Guatemala, con lo que se pretende incidir en la formulación y elaboración de
las políticas desde la perspectiva y enfoque de los derechos y necesidades de
las mujeres y los pueblos indígenas en los programas de cooperación de la
Comunidad Europea en Guatemala.
(Fuente: Ana López, Dirección de Fortalecimiento Institucional, SEPREM)
|
SEPREM – Secretaría Presidencial de la Mujer Asesora y Coordinadora de Políticas Públicas 9a. Ave. 0-19 Zona 2, Edif. Isabel La Católica, 4o.
Nivel Tel. +(502) 288-6016 y 288-6087 / Fax: 288-6407 |
Movida capitalina
Presentación de manuales periodísticos
"Periodismo para Periodistas" y
"Ciudadanía y Libertad de Expresión" fueron presentados en esta
ciudad por las periodistas Evelyn Blanck y Rosalinda Hernández Alarcón, de las
asociaciones DOSES y laCuerda, respectivamente. Ambas publicaciones se
entregaron a representantes de grupos sociales y comunicadores sociales.
El primer manual fue
coordinado por Evelyn Blanck y colaboraron periodistas de distintos medios. Es
un material introductorio que describe los géneros periodísticos, aborda el
tema de las fuentes y su importancia, sintetiza algunas consideraciones acerca
del enfoque de investigación y muestra ejemplos a cada paso.
En tanto, la
coeditora de laCuerda sintetiza su experiencia en la capacitación para el
manejo de medios. El manual es una guía para las organizaciones sociales, que les
propone incluir el área de comunicación como parte de su estructura. Contiene
un apartado referido a la actitud frente a los medios, otro describe recursos
informativos y uno más sugiere un modelo de estrategia de comunicación, todo
con enfoque de género.
Ambas asociaciones
realizarán una gira por varios departamentos del país entre julio y agosto, con
el apoyo de las agencias de cooperación Action Aid y NORAD. El propósito es
realizar encuentros en los que participen periodistas y posibles fuentes.
Derechos sexuales son impostergables
Ante la violación a los derechos sexuales y
reproductivos de las guatemaltecas (en todas las etapas de sus vidas), grupos
de mujeres prepararon una propuesta política que contiene importantes puntos de
agenda. Ello con el propósito de presentarlos a los partidos políticos en esta
coyuntura electoral.
Una de las grandes
preocupaciones de estas organizaciones es la carencia de servicios de salud,
así como el escaso y deficiente acceso a los mismos, sobre todo en el interior
del país. La mayoría de las comunidades rurales sólo cuenta con un dispensario
o una pequeña clínica, pero falta personal que las atienda.
Coincidieron en
señalar que el Estado guatemalteco adquirió compromisos en esta materia a nivel
internacional y son pocos los avances a las demandas de las mujeres.
Según las personas
asistentes a este encuentro, es urgente garantizar los derechos sexuales y
reproductivos: ello forma parte del desarrollo y sólo así será posible mejorar
la calidad de vida de las mujeres.
Tradicionalmente las
agendas partidarias se refieren a los servicios de salud de manera fragmentada.
Por tal razón, estos grupos de mujeres resaltaron la importancia de que las
propuestas de gobierno de los partidos políticos incluyan una visión integral que
desglose los derechos sexuales y los reproductivos; reconozcan el aborto como
un problema de salud pública y una de las principales causas de mortalidad
materna, y planteen medidas para reducir las infecciones de transmisión sexual,
incluido el VIH/sida, entre otros puntos.
Movida internacional
Las Dignas y la memoria histórica
Rosalinda Hernández Alarcón, laCuerda
El grupo de feministas salvadoreñas Las Dignas trabaja, junto con otras
organizaciones, en la construcción de un memorial (monumento y espacio físico
en el parque central) que muestra las violaciones a los derechos humanos
ocurridos en El Salvador durante los años de guerra. Esperan poder inaugurarlo
el 30 de agosto, Día Internacional de las Personas Desaparecidas, fecha que
demandan se reconozca como Día Nacional de las Víctimas.
Gloria Guzmán,
directora de Las Dignas, afirma que se involucraron en esta complicada tarea
pues los firmantes de los Acuerdos de Paz en 1992 olvidaron definir acciones
encaminadas a la dignificación de las víctimas y la reparación moral de las
personas sobrevivientes.
Explica que como
colectivo feminista tienen un compromiso institucional con la verdad y a favor
de la memoria histórica. Por ello, sin contar con un programa específico de
derechos humanos, "retoma su capacidad instalada para desarrollar este
proyecto que tiene como objetivos: facilitar procesos de duelo pendientes,
informar a las nuevas generaciones la dimensión del impacto de lo sucedido
durante el conflicto armado, así como generar otros procesos de búsqueda de
justicia". Por ejemplo, llevar a los tribunales otros casos en los que hay
militares involucrados en ejecuciones extrajudiciales, tortura, etcétera.
Los Acuerdos de Paz
en El Salvador carecen de enfoque de género, a diferencia de los compromisos
suscritos en Guatemala. En el vecino país se desconoce qué porcentaje de las
víctimas fueron mujeres; hasta el momento contabilizan 75 mil personas
fallecidas y desaparecidas, entre ellas 24 mil civiles.
Según el Informe de
la Comisión para el Esclarecimiento Histórico en Guatemala, "del 62% de
las víctimas cuya pertenencia de género se pudo determinar, el 25% eran
mujeres" (calcula que en total las personas muertas y desaparecidas
sumaron 200 mil).
Años atrás Las Dignas
trabajaron en programas de salud mental por el impacto de la guerra en la
maternidad y sexualidad. Realizaron una revisión crítica de comisiones de la
verdad de varios países; además, elaboraron un análisis feminista de la
participación de las mujeres en los conflictos armados internos en
Centroamérica y Chiapas, que incluye la problemática (liderazgo y valorización
de su trabajo) que ellas enfrentaron tras la firma de la paz.
En su condición de feministas, resalta Gloria Guzmán, la lucha contra la
impunidad, a favor de la verdad y del resarcimiento a las víctimas forma parte
de sus valores. "Rechazamos aquella consigna que reza borrón y cuenta
nueva".
Actualmente tienen
cuatro programas: derechos sexuales y reproductivos, por una vida libre de
violencia; justicia económica para las mujeres; educación para la equidad de
género; así como participación política y desarrollo del país. La comunicadora
social Ena Peña es la representante de Las Dignas en las actividades a favor de
la memoria histórica.
Este memorial, que
esperan sea reconocido como monumento nacional, consiste en un muro de concreto
con placas de granito que están en proceso de grabación. Tiene cuatro partes:
la primera explica el significado del mismo; la segunda incluye los nombres de
niñas y niños desaparecidos (que fueron asesinados y de quienes se
reencontraron); la tercera enlista los nombres de las personas asesinadas en la
década de los 70 y la cuarta describe los crímenes perpetrados entre 1980 y
1992.
El trabajo de
recopilación ha sido complicado e incluye un esfuerzo importante de depuración.
Eso lo han hecho a través de diferentes actividades, algunas en lugares
públicos, la publicación de todos los nombres en un medio nacional y el apoyo
de especialistas en base de datos. Para Ena Peña, "este trabajo implica
una alta responsabilidad histórica".
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