laCuerda

Una mirada feminista de la realidad

 

 

Año 5, No. 47

Guatemala, julio/2002

 

UN FUTURO MÁS CUERDO

 

Editorial

Cuidar nuestra libertad

Entrada

        Una mirada cuerda al futuro (Lucía Escobar)

        Sumario noticioso

        Cuadros

-        Algunos objetivos de desarrollo de la ONU para el 2015

-        Reducción de la malnutrición infantil

-        Envejecimiento en Guatemala

-        Aumento en demanda de alimentos en el mundo

La médula

        Se vale soñar... (Wendy Santa Cruz)

        Romper ¿con qué? (Ledy Orantes)

        Un día domingo para Esperanza (Claudia Dary)

        Hoy sí nos educamos bien (Laura E. Asturias)

        Recordando el 2002 (Andrea Carrillo Samayoa)

        Guatemala 2020: La Asamblea de las Mujeres (Anamaría Cofiño K.)

La paseante

        ¡Hola, Dolly! (Rosina Cazali)

        Dime, ¿cómo pintarías el futuro?

        Cercano porvenir (Andrea Aragón)

        Primer contacto con Úrsula K. Le Guin (Maurice Echeverría)

Esta boca es mía

        No somos "Barbies" con cerebro de telenovela (Marielos Monzón)

        El racismo que ya nadie recuerda (Silvia Duarte)

        Pocas son las escogidas (Claudia Navas)

        No me gustan los guatemaltecos (Raúl de la Horra)

Aquí y ahora

        Yasmin Hage: El arte como exorcismo (Lucía Escobar)

        La Red se fortalece (Marisol Godínez)

        No más violaciones en las guerras (Sonia Pérez)

        Caso Noriega

        Historia de una ocupación: Estas tierras están pagadas (Ruth Taylor)

Campo pagado

        Equidad de género en el Presupuesto Nacional (Secretaría Presidencial de la Mujer)

Movida rural

        Red de Mujeres y Tierra

Campaña

        ¡NO al racismo!

 


Editorial

Cuidar nuestra libertad

 

En laCuerda somos conscientes que la sociedad en que vivimos está enajenada por una ideología conservadora -discriminatoria y excluyente- que ha limitado enormemente el espacio de las libertades. Sabemos que el medio en donde nos movemos está infiltrado por la mojigatería, el miedo y la hipocresía. En estos años hemos recibido comentarios de personas que se escandalizan por nuestras ideas novedosas o por las propuestas diferentes. Sin embargo, ha sido uno de nuestros objetivos fundamentales incitar cambios y transformaciones profundas que nos permitan trascender las viejas prácticas retrógradas y actitudes sumisas.

Aquí siempre hemos tratado de ofrecer puntos de vista alternativos, de abrir los campos de discusión y brindarle al público elementos para analizar la realidad desde posiciones diversas. En esto llevamos más de cuatro años y no tenemos la intención de cejar en el empeño, aunque nos acusen de alterar el orden y promover la rebeldía. Se trata de salir del estancamiento y el borreguismo y de incentivarnos a emprender nuevas búsquedas, caminos otros para alcanzar algo que, de tanto desearlo, seguro se va a lograr: la democracia con justicia y paz.

Para la ciudadanía guatemalteca, la libertad fue motivo de enfrentamientos sangrientos durante largos periodos. Invocarla o luchar por el derecho a ser libres fue causa de persecución, tortura y muerte de miles. Lo poco que se ha logrado hasta hoy ha tenido un costo demasiado alto como para que un gobierno a todas luces corrupto pretenda imponernos criterios obtusos que no hacen más que obstaculizar el libre albedrío.

Consideramos que las elecciones respecto al orden y la moral son patrimonio de la población y que cada quien decide lo que le conviene ver, hacer o expresar. Nos parece retrógrado que al Ministerio de Cultura se le otorgue la función de definir qué es bueno o malo para la moral pública. Es absurdo, además de pernicioso, que se impongan penas de cárcel o multas onerosas a lo que se considere "obsceno". Por ello, exigimos que el Decreto 27 sea derogado en su totalidad. No estamos más en tiempos de la Inquisición, aunque muchos parezcan añorarla. Por si lo han olvidado, éste es el siglo XXI y estamos tratando de reconstruir el país, a través de la democracia, la justicia y la paz.

La propuesta feminista habla de equidad y se refiere a la búsqueda de condiciones igualitarias en términos económicos, políticos y sociales. Lo que se plantea es que toda la población sea responsable de sus actos, de sus deberes y obligaciones, que asuma sus compromisos ciudadanos en pleno goce de sus derechos humanos. Cuando un gobierno se inmiscuye en la vida íntima de las personas con la intención de dominarlas y someterlas a su voluntad, está pasando por encima de la más elemental democracia y se pinta como fascista y totalitario. Así no se puede avanzar a formas de convivencia civilizadas y modernas; más bien se retrocede hacia la prehistoria, se echan para atrás los procesos que buscan el bienestar común.

Este gobierno debería darle prioridad a la lucha contra la violencia y la corrupción, males que realmente nos dañan profundamente. Una demanda que ha dejado sin atender es la de desmilitarizar el Estado y la sociedad. Acciones en esta dirección lograrían apoyo y consenso, constituirían auténticos saltos cualitativos para el país. Aunque pongan oídos sordos y no hagan nada por erradicar estos males, la población tiene claro que eso es lo que de verdad hace falta.

[índice]

 

Una mirada cuerda al futuro

Lucía Escobar, laCuerda

 

En el número anterior de laCuerda nos propusimos hacer una pequeña disección de lo que sucede en Guatemala; una revisión al hoy y ahora de nuestra situación como guatemaltecas en todos los aspectos: social, político, cultural, económico, etc. Eso, por supuesto, nos provocó a todas una pequeña depresión. Las cosas están peludas. Para curarnos el bajón decidimos, entonces, hacer este número exactamente al revés. No queremos situarnos hoy en Guatemala; queremos ubicarnos en el futuro, en un futuro no muy lejano, en un lugar que -quizá- hasta se llame diferente. A mí, por ejemplo, Guatemaya me gusta.

Para eso vamos a usar todos aquellos atributos que desde siempre se nos han adjudicado a las mujeres. Desde el llamado sexto sentido hasta los poderes ocultos de la adivinación y la magia ficcional. Además, escuchamos sobre todo a nuestro corazón.

En esta ocasión, lasCuerdas sacaremos nuestro espíritu inquieto a trabajar. Vamos a aprovechar lo que todas tenemos de brujas, santas y chamanas, de profetas y soñadoras, para ponerlo al servicio de este número y así predecir el futuro. Un futuro ideal, eso sí, sacado de nuestros sueños más bonitos y nuestros deseos más limpios. Un futuro cuerdo. Nos merecemos este ensayo de ciencia ficción.

Imaginamos así un mundo no muy lejano, quizá en el año 2020. Dentro de 18 años, una nueva generación (recién nacida hoy, no nacida o por nacer) se encontrará en plena efervescencia, accediendo a los puestos de poder, con el mundo en las manos. Una generación que creció supuestamente con otros sueños y maneras de pensar. Influenciada positivamente por nosotras.

Y nosotras -las jóvenes de hoy- estaremos en plena edad madura. Habremos aceptado y conocido la riqueza de cada edad para hacer de cada época de nuestras vidas una experiencia única. Las mujeres mayores serán consideradas unas sabias, y cada palabra que de ellas salga se conservará como un gran tesoro de información.

En este futuro imaginamos un gobierno manejado en su mayoría por mujeres (que somos la mayoría), empresas privadas con grandes lideresas (buenos sueldos) y una Historia más justa para todas y todos.

Queremos creer que cada mujer será dueña de su vida, de su cuerpo y su mente. Imaginamos, definitivamente, un mundo más alivianado, menos plástico y más verde, con más flores y menos basura. Un mundo en el que la medicina natural ha sido estudiada, comprendida, reivindicada y explotada al máximo.

Esperamos también que del vocabulario y del diccionario hayan desaparecido para siempre palabras como racismo, genocidio, violación, injusticia y desnutrición. Y, por supuesto, que nuestro vocabulario se haya ampliado muchísimo más con palabras que nombren correctamente cada nuevo sueño y sentimiento comprendido.

Para que ese futuro próximo se haga realidad sólo nos queda soñarlo, nombrarlo y hacerlo.

Un futuro alegre, justo, limpio, esperanzador. Un futuro sin fronteras.

Un futuro más cuerdo.

[índice]

 

Sumario noticioso

laCuerda

 

Niñez con problemas

Según un estudio de la Asociación para el Avance de las Ciencias Sociales (AVANCSO) y Casa Alianza, la situación de la niñez sin hogar es preocupante. En la capital y algunas cabeceras departamentales deambulan cerca de cinco mil niñas y niños. El 90 por ciento es policonsumidor de drogas como el pegamento, solventes, marihuana y crack, usadas para soportar soledad, hambre y frío.

 

Tráfico de personas

Unas 15 mil niñas son utilizadas en Guatemala para tráfico sexual, señala un reciente informe de Casa Alianza. Mujeres y hombres de distintos países vienen en búsqueda de jóvenes para tener relaciones sexuales, siendo Petén e Izabal los departamentos con mayor demanda por parte de mujeres. Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, Guatemala es una de las diez naciones latinoamericanas fuente de tráfico de mujeres y niños para este fin.

 

Ganan medallas

Brenda Zavala, Mirna Cortez y Atilsa Polanco obtuvieron el primer lugar en la XV Carrera del Día Olímpico en las categorías libre, máster y juvenil, respectivamente. Paulina Morataya ganó medalla de bronce en la categoría de 57 kilos del VII Campeonato Mundial Universitario celebrado en California. Merian Roesch obtuvo medalla de plata en salto de altura durante el Torneo Santiago Nakasawa Junior, realizado en México. Teresita Collado conquistó el quinto lugar en una caminata de 20 kilómetros en Alemania.

 

Reporte de violencia

Según reportes de cuatro diarios, más de 60 mujeres fueron víctimas de violencia y accidentes en junio. Cuatro murieron en accidentes de tránsito y 32 más resultaron lesionadas. Dos fallecieron al caerles un rayo y una niña fue herida al explotar una granada en su vivienda. Seis fueron asesinadas con arma de fuego y cuatro resultaron heridas de igual manera. Tres fueron víctimas de extorsión y amenazas; una fue golpeada y otra, luego de ultrajarla, asesinada. Siete están desaparecidas.

 

Otro funcionario señalado de acoso

Patricia Juárez Fernández, trabajadora del IGSS, denunció a Rolando Molina Peláez, director ejecutivo del Hospital General de Enfermedades, por acosarla sexualmente desde que ella descubriera meses atrás un faltante en medicinas equivalente a tres millones de quetzales.

 

Más amenazas

Diversos sectores expresaron preocupación por el incremento de amenazas, intimidaciones y ataques a periodistas, religiosos y activistas sociales. Las mujeres no han escapado a estas agresiones. Las periodistas Marielos Monzón y Rosa María Bolaños, así como las activistas Clara Arenas, Helen Mack y Rosalina Tuyuc, son las víctimas más recientes. La investigadora sueca Elise Valkeapaa ha recibido amenazas por realizar estudios sobre racismo y discriminación en el país.

 

CONAPREVI presenta informe

La Coordinadora Nacional para la Prevención de la Violencia Intrafamiliar y contra la Mujer (CONAPREVI) dio a conocer, durante la presentación de su informe de trabajo, que la violencia intrafamiliar sigue en subregistro, porque las instituciones responsables aún se resisten a utilizar la Boleta Única para documentar las demandas. Mientras la Fiscalía de la Mujer reportó más de cinco mil casos el año pasado, la sección de Estadigrafía del Organismo Judicial únicamente registró 882 quejas entre 1998 y 2001.

 

Mujeres incursionan en profesión de peligro

Es el nombre del artículo elaborado por Olga López Ovando, publicado en Prensa Libre. En éste relata que algunas mujeres se dedican a prestar seguridad a personalidades importantes porque les gustan la acción y el peligro. Esta profesión, considerada exclusiva para hombres, ahora pone a prueba las destrezas femeninas.

[índice]

 

Algunos objetivos de desarrollo de la ONU para el 2015

 

·        Reducir a la mitad el porcentaje de habitantes del planeta cuyos ingresos sean inferiores a un dólar por día y el de las personas que padecen hambre.

·        Velar por que todas las niñas y niños del mundo terminen un ciclo completo de enseñanza primaria y eliminar las desigualdades entre los géneros en todos los niveles de enseñanza.

·        Disminuir la mortalidad materna en tres cuartas partes y la mortalidad de menores de cinco años en dos tercios.

·         Promover la igualdad entre los sexos y la autonomía de las mujeres como medios eficaces para combatir la pobreza, el hambre y las enfermedades y estimular un desarrollo sostenible.

 

 

Reducción de la malnutrición infantil

Porcentaje de Población Infantil Malnutrida

1970

1995

Proyección 2020*

46.5%

31.0%

15.0%

* La mejora de la educación de la mujer y de su condición social representaron un 43 y 12 por ciento, respectivamente, de la reducción total en el período de 1970 a 1995. Si estas condiciones mejoran en un 25 por ciento para el 2020, la población malnutrida se reduciría a la mitad.

 

Envejecimiento en Guatemala

 

1997

2025

Índice de Envejecimiento1

12

22

Habitantes de 60 o más años2

621,804

1.672,921

Mujeres de 75 años o más3

6%

58%

1        Número de personas de 60 o más años por cada 100 jóvenes menores de 15 años.

2        Este rápido crecimiento obligará a prestar servicios de salud durante períodos prolongados, internamiento en establecimientos especiales y reformas de jubilaciones y pensiones.

3        Este porcentaje, aunque se proyecta con un aumento poco significativo, impone el reto de mejorar las condiciones de vida de las mujeres. Se calcula que, en América Latina, en el grupo de 60 a 64 años hay sólo 89 hombres por cada 100 mujeres, en su mayoría viudas; en el grupo de personas mayores de 80 llegan a 53.

 

Aumento en demanda de alimentos en el mundo

(Millones de toneladas métricas)

 

Producto

1997

2020

CEREALES

·        Países desarrollados

·        Países pobres

 

425.0

234.5

 

492.6

432.0

PRODUCTOS CÁRNICOS

·        Países desarrollados

·        Países pobres

 

97.7

110.5

 

114.3

326.5

Según proyecciones, en América Latina la demanda de carne subirá con mucha mayor rapidez (2.4% al año) que la de cereales (1.9% al año). Se prevé que para el año 2020 los países pobres producirán el 59 por ciento de los cereales y el 61 por ciento de la carne. La ganadería bien podría convertirse en la principal forma de alivio de la pobreza.

 

Fuentes

        Organización de las Naciones Unidas

        Instituto Internacional de Investigaciones sobre Políticas Alimentarias

        Envejecimiento en las Américas, Proyecciones para el Siglo XXI. Organización Panamericana de la Salud (OPS)

[índice]

 

 

Se vale soñar...

Wendy Santa Cruz, laCuerda

 

En un ambiente de alborozo y regocijo, en Guatemala celebramos por décimo año consecutivo el Día de la Reconciliación y Unidad Nacional. Cerca de medio millón de personas nos congregamos en el Parque Central y sus alrededores para compartir nuestro sueño hecho realidad.

En esta ocasión la fiesta fue desbordante pues, cuando está concluyendo la segunda década del siglo XXI, las organizaciones de la sociedad civil han presentado una serie de proyectos que pretenden seguir estrechando nuestros lazos y mejorar el trabajo conjunto que fortalezca la democracia, la equidad y la paz.

Las cosas han progresado bastante desde principios de siglo. Aunque aún falta recorrido para que la cultura de paz llegue a cada rincón del país y a la mente y corazón de cada persona, los avances alcanzados han permitido mejorar significativamente las relaciones entre mujeres y hombres; niñez, juventud y personas adultas; las culturas, etc.

La lucha que iniciaron nuestras madres y abuelas ha rendido grandes frutos. Ha habido una mejoría en las relaciones en casa; ahora ambos cónyuges se encargan de las tareas domésticas, del cuidado de hijas e hijos y de la administración del hogar en general. Mayor cantidad de hombres ha tomado conciencia de su responsabilidad dentro del mismo y de las ventajas de una distribución de tareas equitativa.

Los conflictos familiares también han disminuido: mujer y hombre toman decisiones en conjunto y buscan terceras alternativas en las que ambos ganen. Esta situación se hace palpable en la reducción de más del 60 por ciento en los índices de violencia intrafamiliar. Ahora no podemos decir que hay un subregistro de casos pues contamos con un sistema efectivo y además las mujeres denunciamos, pues desde niñas somos conscientes de nuestros derechos humanos.

Aunque no se puede transformar profundamente a las personas de generaciones anteriores, hoy tenemos la certeza que la nuestra y las futuras nos encaminamos hacia tiempos mejores, libres de violencia y con mayor equidad entre mujeres y hombres. Las chavas y chavos de mi época buscamos el equilibrio en nuestras relaciones, recurrimos al diálogo profundo, nos respetamos.

Poco a poco la juventud ha asumido protagonismo en el seno de la sociedad. Hemos tomado el espacio que nos corresponde, tanto en la elaboración de propuestas como en ámbitos de decisión. La brecha entre personas adultas y jóvenes ha disminuido y esto nos ha permitido planificar mejor nuestro futuro.

También ha habido mejoras en los movimientos sociales. La sociedad civil ha logrado consensuar agendas y negociar ejes comunes prioritarios. Esto ha propiciado una mayor articulación y más incidencia con nuestras demandas, a la vez que se ha encaminado durante los últimos diez años un proceso de cambios estructurales que contribuyen al desarrollo de la ciudadanía.

Bueno, hoy es un día en el que hemos tenido mucho que celebrar. Es increíble que juntos hayamos logrado superar nuestras diferencias y que caminemos hacia la paz firmada hace ya 24 años. El ejército desapareció. Desde el año 2010 están vigentes, entre otras, las leyes de Servicio Social y contra la Discriminación Racial. Las relaciones son horizontales, hay más justicia, respeto, democracia, libertad y equidad.

En esta generación ya no se puede hablar de racismo ni discriminación, pero sí de seguir adelante, y para ello se vale soñar.

[índice]

 

Romper ¿con qué?

Ledy Orantes, laCuerda

 

Hace 20 años existía en la ciudad de Guatemala un pintoresco personaje quien decía que se debía acabar con la palabra 'estereotipos'; afirmaba que "el estereotipo es una imagen que desaparece", y si las personas tuvieran un estilo particular estarían exentas de discriminación.

Mi amigo decía también que los sentidos son como cinco caballos y el consciente es el conductor que maneja la carreta. Si te dejas llevar por estas condicionantes, te arrastran, te exigen ropa, tintes, carros, teléfonos, joyas y chácharas que te infectan, te enferman, te hacen infeliz y no alcanzas la libertad. Al desaparecer todo esto y que la gente finalmente se aceptara, se asumiera y no hubiera tanta religión, segregación de sexos, credos, condiciones sociales, sino una sola raza, nos unificaríamos y se desvanecerían las fronteras que nos separan. Él tenía una imagen muy agresiva y decía que por eso nunca había sufrido discriminación.

A su lugar de trabajo llegaba mucha gente. Tenía un negocio, en aquel tiempo llamado "salón de belleza", donde ibas a hacerte más bonita. Allí conocí gente muy interesante, como el hoy famoso pintor Alex Barnica, quien en esa época contaba con 19 años.

Como muchos, Barnica tenía que vender artesanías para subsidiar su arte, y a veces no sacaba ni los costos del material de sus pinturas. Decía que si tu trabajo no estaba en una galería y te tocaba vender en la calle, la gente no lo apreciaba y lo veía como poca cosa. Por eso ahora tiene una escuela y una galería donde hay un espacio abierto para que quien quiera puedan exponer y apreciar el arte sin tantas complicaciones, bajo con el lema de que "para todo ser humano es necesario el colorido a su alrededor, porque la ausencia de color te transporta a un ambiente depresivo".

A pesar de estar en el año 2020, los estereotipos no han desaparecido porque quienes condicionan el estilo de las personas no son sólo los creadores de las modas, sino una actitud de vida. Antes la gente se escandalizaba cuando les decía que yo era "madre soltera"; me veían con lástima y, por el contrario, eso a mí me hacía sentir muy orgullosa. La homosexualidad, según muchas personas, iba de la mano con drogas, degenere y depravación. Hoy sabemos que la preferencia sexual no tiene absolutamente nada que ver con todo eso.

Creo que todo va evolucionando y actualmente la gente no es tan cerrada, es más sensible. Hay cosas que falta cambiar, pero es cuestión de tiempo. Muchos nos atrevimos a abandonar los estereotipos de principios de siglo. Ahora hay quienes rompen con los actuales.

[índice]

 

Un día de domingo para Esperanza

Claudia Dary, guatemalteca, antropóloga

 

Ese domingo Esperanza se despertó temprano y, luego de bañarse, puso la mesa para toda la familia, calentó su leche, sus tortillas, batió un par de huevos y los frió en la sartén. Todo lo hizo despacito y en silencio para que su mamá, que trabaja toda la semana, no se despertara y pudiera descansar. Después de comer, abrió la puerta con sigilo y salió a la calle. "¡Menos mal que ahora -pensó- ya no hay que echar doble llave,, candado y tranca como cuando mi mamá era chiquita y su nana la dejaba encerrada cada vez que iba al mercado de aquella colonia de la zona 11 de la ciudad capital!"

Con un semblante feliz, la niña de 13 años se dirigió a la parada del autobús que de su casa conduce a la biblioteca nacional. Se paró al lado del letrero azul que dice "Parada", el mismo que tiene dibujado un autobús. Lo observó detenidamente y se acordó de lo que le ha contado su mamá, eso de que, hace años, para abordar una camioneta había que pararse precisamente en donde decía "No hay parada".

-"El que no lo hacía", según le contaba, "corría el riesgo de quedarse un buen rato tomando el sol allí parado, viendo las camionetas pasar y pasar..." A Esperanza eso le pareció una exageración. Pero en fin, es que la gente de antes hacía cosas raras, les gustaba pasar toreando carros debajo de las pasarelas y otras cosas.

Llegó la camioneta y se subió. Mientras se colocaba los audífonos para escuchar música, sonrió convencida de que era un alivio no haber nacido en tiempos de sus tías, cuando ellas tenían que dejar los aritos de plata en la casa para evitar ser víctimas de los ladrones que solían subirse en las unidades de transporte para atacar a indefensos pasajeros arrancándoles morrales, bolsos, joyas y, no digamos, un radio. Eso, además de que cuando su vecina, doña Juana, vistiendo su corte y su huipil multicolor se subía al ruletero y tras ella iba una mujer ladina, el ayudante del chofer se apresuraba a decirle con voz chillona y tono prepotente: "Correte para atrás, María", cuando no era "Dale el lugar a la señora, m'ija".

"Qué tiempos aquellos...", pensó Esperanza. ¡Vaya que eso ya no sucede hoy! Ahora, cualquiera puede sentarse donde quiera y vestir como le dé la gana. Doña Juana es atendida en los bancos y oficinas del gobierno con prontitud. Cuando entra a algún comedor, le entregan rápido el menú; ya no le preguntan si va por el trabajo de la limpieza.

Se fue repasando mentalmente la lista de libros que quería prestar en la biblioteca: cuatro en total, que no se le fuera a olvidar el de educación sexual para pre-adolescentes ni el de la gramática kaqchiquel, clase obligatoria en la escuela. Y es que ahora la educación bilingüe (idioma maya-castellano) e intercultural no está dirigida sólo a indígenas sino también a los ladinos. "Qué bueno -se dijo- que ahora la biblioteca la abren los domingos todo el día y podemos sacar libros, videos y otros materiales sin tener que quedarnos con las ganas..."

Las hermanas de Esperanza no quisieron acompañarla a la biblioteca, a causa del ya famoso festival de música que se organiza ese mes en el parque del pueblo. Ellas querían llegar temprano para sentarse en las primeras bancas que están debajo de los frondosos árboles que dan al parque esa sensación tan refrescante. Sí, esas jacarandas con sus miles de flores moradas, madrecacaos, chicozapotes y la hermosa Ceiba que sembraron hace 20 años. Antes, según ha escuchado decir, el lugar era un páramo polvoriento en donde los perros sarnosos y asoleados merodeaban por doquier mirando a los transeúntes con hambrientos y suplicantes ojos mientras esperaban que éstos dejaran caer las cáscaras de siempre. "Encontrar un basurero era casi un milagro, y hacer que la gente lo usara, una proeza", decían. ¡Tan exageradas las tías! Ellas y sus charadas de antes...

Mientras Esperanza lee en la biblioteca, sus hermanas, que habían llegado temprano al parque, se sientan en las bancas más próximas al kiosco en donde don Tono y su grupo de marimba dará un concierto al medio día, como parte de las actividades mensuales que organiza el ministerio. Ya llevan rato esperando pero no importa; por cualquier necesidad, hacia el fondo están los baños públicos que los empleados municipales limpian por turnos dos veces al día. Viendo al oriente están sus amigas jugando en los columpios y resbaladeros. Éstos están todos recién pintados de alegres colores: rojo, verde, azul y amarillo... Y es que el alcalde del lugar se preocupa de que la niñez siempre tenga un lugar bonito y limpio para jugar. ¡Ay de aquél que tire envoltorios, chayes o haga sus necesidades por allí! Viendo hacia el occidente está el puesto de los canastos de palma que los exitosos y bien nutridos artesanos de la cooperativa ch'orti' llevan todos los domingos. Se trata de esa misma esquina en donde tiempo antes -dicen los mayores- se ponían unos niños que, haciéndola de payasos, lanzaban al aire naranjas verdes, de tres en tres, para despertar la conmiseración de los transeúntes. Esos niños ya no existen, tampoco aquél que lanzaba fuego por la boca. Ahora esas cosas sólo se ven bajo una carpa.

Esperanza despertó, se sentó en la cama y vio a su alrededor. Su mamá ya se había ido a trabajar, las tortillas estaban arrimadas al fuego y la tranca estaba en el lugar de siempre. El volcán de ropa sucia de los hermanitos esperaba por ella en el lavadero. Pero ella no se termina de creer el poema de Calderón de la Barca, para quien "toda la vida es sueño y los sueños, sueños son".

"Algún día -se dijo- voy a ir a jugar también bajo esas jacarandas en flor".

[índice]

 

Hoy sí nos educamos bien

Laura E. Asturias, laCuerda

 

Tuvieron que pasar muchos años de incesantes pruebas y errores, y no fue poca la renuencia de algunos sectores que siempre han temido los cambios, pero Guatemala entró por el aro y hoy, en la tercera década del siglo, no se encuentra más en la lista vergonzosa del atraso y la ignorancia.

No ocurrió por arte de magia. Corregir esa situación requirió que la sociedad en conjunto revisara a conciencia sus normas, prácticas y creencias, para entender que el desarrollo no es derecho privilegiado de un grupo exclusivo. Era necesaria una elevada dosis de voluntad política, y hoy sabemos que esa diferencia la marcó la licenciada Dora María Castañeda al asumir, a principios del siglo, la cartera de Educación.

Lo que la ministra hizo fue, sencillamente, priorizar las necesidades del país, contando con el pleno respaldo de un gobierno auténticamente democrático. Entre otras cosas, reconoció que era inaceptable que tantas niñas quedaran excluidas de la educación, forzadas a desempeñar tareas domésticas mientras sus hermanos asistían a la escuela. Recordando que "la legalidad no necesariamente implica justicia" -porque el derecho a la educación igualitaria estuvo siempre plasmado en la Constitución Política pero no se cumplía-, instituyó guarderías comunitarias, subsidiadas por el Estado y con personal capacitado, de manera que las niñas no fueran obligadas a asumir cuidados infantiles y acudieran a clases. Asimismo, empezó a multar a aquellas empresas privadas que incumplían la ley al no ofrecer tal servicio para trabajadoras madres.

Castañeda hizo realidad, por fin, una educación apropiada. Fue ella quien luchó por dotar a cada comunidad de docentes plenamente bilingües, con remuneración digna, quienes enseñaban en el idioma de la localidad, atendiendo a poblaciones multiétnicas, de rica diversidad cultural. Sus esfuerzos contribuyeron a dignificar la docencia.

La ministra no se detuvo allí. Con firmeza propició espacios de diálogo entre los diferentes sectores para generar conciencia sobre la laicidad del Estado. Ello, a fin de lograr que la educación en el país fuera verdaderamente laica, según lo dicta nuestra Carta Magna, y que ningún grupo religioso ejerciera influencia en los currículos de estudios e impidiera a la población adquirir una educación integral.

Esa tarea no fue fácil. Guatemala estaba aún marcada por múltiples preceptos y mitos impuestos por las religiones predominantes que, además, generaban conflictos en las comunidades cuando, por ejemplo, el partido gobernante tenía una determinada tendencia religiosa y colocaba simpatizantes en cargos públicos desde los cuales podían promover sus particulares posturas. Ello fue especialmente notorio durante las administraciones de Jorge Serrano Elías y Alfonso Portillo, en este último caso con el general retirado y pastor evangélico, Efraín Ríos Montt, como presidente del Congreso de la República.

Pese a las diferencias, las comunidades, tras hacer las revisiones alentadas por Castañeda, aceptaron su derecho a recibir, entre otros, una educación sexual adecuada a su propia cultura y a la edad de quienes se beneficiaban de ella.

Varios años después, continuamos reconociendo la entereza de una ministra que, con un elevado nivel de profesionalismo y conciencia, aseguró que toda la gente en Guatemala pudiera acceder a una educación equitativa y pluriétnica, sin sexismo ni racismo.

Gracias a ella, hoy tenemos un sistema educativo libertario, centrado en seres humanos que disfrutan el derecho intrínseco a decidir en libertad su propio destino, con gozo, sin culpas ni prejuicios.

[índice]

 

Recordando el 2002

Andrea Carrillo Samayoa, laCuerda

 

Estaba recordando hace apenas unos segundos -hace tan poco, porque en estos tiempos los días se pasan más rápido que antes-, cómo era la vida unos veinte años atrás. Haciendo memoria, pienso en el revuelo que causó el uso de internet en aquella época. Era una novedad conocer gente de otros países por ese medio, comprar música, ropa o cualquier cantidad de cosas inimaginables en el siglo pasado.

Para el uso de la cibernética había que tener la famosa tarjeta de crédito y por supuesto acceso a la computadora, de lo contrario no se podía. En aquellos años no todas las personas pensaban en navegar en el ciberespacio. Aunque muy pocas, algunas todavía mantienen su gusto por los libros y espectáculos en vivo. Otro tipo de entretenimientos de ese entonces, no tan inofensivos, eran los vídeo juegos o los multicanales de cable.

Antes se podía consumir las frutas y verduras de cosecha, el pan recién salido del horno. Yo dejé de comer carne porque no me agradaba que mataran a los animales, pero a quienes les gustaba podían conseguirla fresca. Ahora todo lo fabrican en lugares especiales, alterándolo genéticamente. Comemos los conocidos alimentos transgénicos, que en un momento alarmaron a la población, porque cuando se empezaron a usar ocasionaron efectos secundarios. También devoramos la comida microondas, ésa que se mete en mini cajas, que no se sabe ni qué es lo que trae y que al minuto se hace grande y sale un pepián queriendo imitar a los que se hacían antes.

Recordando me doy cuenta que añoro la playa, las idas al lago y los paseos que en el pasado podían hacerse. En estos días la playa es exclusiva para quienes pueden pagar una fuerte cantidad de dinero. Resulta más económico ir a una de esas "tiendaventuras", que están, como los café internet a principio de siglo, por todas partes, y comprar una aventura. Es fácil, sólo hay que cascarse la cabeza y lista: en segundos se puede ir de paseo, experimentar una situación de alegría, dolor, placer y hasta amor; se puede incluso vivir una relación.

De los dilemas morales y éticos de mi época no queda nada. La juventud de hace como 20 años era invadida por conservadurismos. Había que llegar virgen al matrimonio -decían-. El aborto, usar condones o cualquier otro método anticonceptivo eran prohibidos por la iglesia y por la ley. Hoy las relaciones sexuales son opcionales entre parejas. En cuanto a los orgasmos, pueden lograrse a través de internet o como mejor te parezca.

Los bebés ahora se pueden diseñar. Los nueve meses en la barriga de la madre siguen igual; lo que ha cambiado es la manera de engendrar. El óvulo y el espermatozoide ya no se encuentran únicamente después de haber tenido una placentera relación sexual, sino en un laboratorio, luego de ser extraídos cuidadosamente. Ahí los combinan y perfeccionan para después regresarlos al hogar natural, el útero de la madre. Lo bueno de este avance es que se logró evitar cualquier tipo de degeneración que implique una discapacidad.

Es cierto, hay avances tecnológicos que han traído beneficios. No todos. Para mí, no vale ningún cambio que deje de lado la convivencia entre los seres humanos, el contacto con la naturaleza, el acceso a alimentos frescos y el placer de gozar el cuerpo.

[índice]

 

Guatemala 2020

La Asamblea de las Mujeres

Anamaría Cofiño K., laCuerda

 

En el marco de la celebración del Décimo Aniversario de la Revolución Pacífica Guatemalteca que fue encabezada en 2010 por las fuerzas políticas Convergencia Ütz (CU) y Movimiento Amplio de Izquierda (MAÍZ), se llevó a cabo una serie de eventos que pasamos a enumerar.

En la reunión pública de la Asamblea Nacional Popular, las señoras congresistas integrantes de la Comisión de Transformaciones y Cambios presentaron ante el pleno sus últimas propuestas para reformar el código laboral de nuestro país. De ser aprobadas como se espera, la población guatemalteca contaría en adelante con seguro de vida para personas jubiladas y desempleadas; jornadas de trabajo de 30 horas a la semana y derecho a vacaciones familiares en los centros recreativos estatales, así como licencias por maternidad y paternidad, entre algunas de las medidas propuestas.

Otras bancadas, como las del Grupo de Mujeres Mayas Kaqla, Tierra Viva y En Perspectiva, comentaron que dichas medidas se sumarían a los logros ya obtenidos en materia laboral que han colocado a Guatemala como uno de los países más avanzados y progresistas en el continente, libre de explotación y abusos. Recordaron que ahora la mano de obra guatemalteca está considerada entre las más calificadas, mejor remuneradas y más sanas de Latinoamérica.

En dicha reunión, celebrada en la reserva natural Ulew, la ministra de Protección Ambiental y Recursos Naturales, Magalí Rey Rosa, rindió un informe que da a conocer los índices de recuperación y conservación de especies biológicas nativas, actividades que se ha llevado a cabo con apoyo de las Unidades Locales Ecologistas y los Comités Vecinales Verdes. Anunció que el Plan de Limpieza y Descontaminación de Fuentes de Agua ha alcanzado sobrecumplimiento en todo el territorio nacional, con lo cual los ríos del país han obtenido una certificación internacional de pureza. La funcionaria depositó ante la dirección colectiva de la Asamblea los últimos premios y reconocimientos internacionales que el país ha recibido por su economía respetuosa del ambiente, sobre todo por el proyecto de manejo racional del consumo y la basura, que ahora se empieza a implementar en El Salvador y Honduras.

La ministra de Defensa de las Libertades Artísticas, Confesionales y Corporales, Lucía Escobar Mejía, también se hizo presente, acompañada de representantes de grupos de las veinte preferencias sexuales, de la Unión de Niñeros y Amos de Casa, de las organizaciones Panzas sin Fronteras, Poetas y Tatuados, Contadores de Chistes, Cantantes Improvisados, Corredores bajo la Lluvia, Meditabundos Eclécticos, etcétera. Esta delegación presentó su informe por medio de ejercicios corposíquicos, expresiones ciberclónicas, silencios visuales, exposición de flujos y otras técnicas sensoperceptivas tradicionales. En un gesto simbólico acorde a la ocasión, cambiaron el lema del hemiciclo que mencionaba a dios y la patria, dejando grabada la frase "Libertad, Democracia, Equidad".

En el acto participaron otras integrantes del Gabinete Social, como la ministra de Planificación y Economía, Catalina Soberanis; de Seguridad, la doctora Iduvina Hernández; de Energía sin Límites, Yolanda Colom; de Educación y Superación, doctora Alicia Rodríguez; de Salud, la doctora Lily Caravantes, de Derechos Humanos, la doctora María Eugenia Solís, entre otras. En el acto estuvieron presentes connotadas expertas profesionales, quienes tuvieron a su cargo los comentarios y críticas del informe presentado, entre ellas, Marielos Monzón, Dina Fernández y Tania Palencia.

Punto culminante de dicha reunión fue la presentación -con traducción simultánea en 24 idiomas- del informe de la Comisión de Culturas, elaborado por representantes de todas las etnias del país y en el que finalmente se certificó el cumplimiento del 90 por ciento de los compromisos adquiridos en los Acuerdos de Paz de 1996. Tomaron la voz para la presentación de este informe Francisca Álvarez, Amanda Pop, Emma Chirix y Rosalina Tuyuc.

La reunión concluyó con una charla impartida por la presidenta honoraria del Congreso, Rigoberta Menchú Tum, Premio Nobel de la Paz 1992, quien condecoró con la orden de la Nim Ixoq' a las venerables y sabias ancianas que nos precedieron en la historia y abrieron brechas en la lucha por la equidad.

Finalizado el evento parlamentario, se celebró un baile popular en los parques de todo el país. En la Plaza Realidad de la ciudad capital, un millón de asistentes gozó de la presencia de grupos de música y teatro, entre los cuales destacaron los de Sudáfrica, Vietnam y Palestina. Por Guatemala participaron conjuntos artísticos de Camotán, Chajul, Livingston y Todos Santos Cuchumatán. El público saboreó platillos típicos de todas las regiones, así como bebidas espirituosas y sustancias excitantes orgánicas. Las instalaciones de aseo e higiene recibieron elogios del público por la pulcritud y eficiencia del servicio. Las mini habitaciones para siestas, meditación e intimidad tuvieron costos populares y estuvieron constantemente concurridas. Como es usual, el evento transcurrió en santa paz.

Entre las actividades paralelas realizadas estuvieron: la impresión de 500,000 ejemplares de la Historia Integral de Guatemala y la donación del paquete a la Red de Bibliotecas y Casas de la Cultura; la grabación y distribución de las Obras Maestras de la Música Guatemalteca, dirigidas por los Maestros Igor Sarmiento, Pablo Alvarado, Joaquín y Andrea Orellana, Isabel Barrios Cazali, Giovani Pinzón y Ricardo Arjona Jr.; la presentación masiva de las 20 obras fílmicas producidas por las Escuelas de Cine y Comunicación Social y la inauguración de los murales colectivos a cargo del grupo Rogelia Cruz. Esculturas, instalaciones y monumentos elaborados por la Juventud Artística fueron inaugurados en todo el país para honrar a todas las personas que ofrendaron su vida por construir la Guatemala justa y libre que hoy disfrutamos.

La organización, financiamiento y facilitación de estos actos de conmemoración corrieron a cuenta del gobierno presidido por la excelentísima doctora Helen Mack, quien siguió celebrando junto a la ciudadanía la desaparición final y duradera del ejército guatemalteco.

[índice]

 

¡Hola, Dolly!

¿Y qué me decías tú de la ciencia ficción?

Rosina Cazali, laCuerda

 

En el año de 1997, cuando corrió la noticia de los últimos avances de la ciencia de la clonación, que hacían posible la creación de una oveja a partir de la glándula mamaria de otra, hubo más de un desvelado que rememoró ese futuro dibujado de tantas maneras, en diferentes tiempos, a través de la literatura, el cine y los relatos de la más variada narrativa de ciencia ficción, donde la réplica humana o de seres artificiales era la meta casi imposible. El referente por excelencia fue "Un mundo feliz", de Aldous Huxley, donde se narran las peripecias de un marginado en una sociedad futura altamente tecnificada, en la que los seres humanos son creados en serie y pertenecen a distintas castas según su función.

Para el cine tampoco faltaron los noctámbulos que discurrieron entre los espíritus premonitorios de películas como "Los niños del Brasil", del director Franklin J. Schaffner, un escalofriante relato que lleva a descubrir cómo un científico nazi, tras haber conseguido y mantenido vivas células arias, las inyecta en mujeres para crear decenas de pequeños monstruos. De manera más amable, el tema de los clones apareció en "Sleeper" ("El Dormilón"), donde Woody Allen se enfrenta al líder de un mundo futurista quien ha preservado su nariz con el propósito de ser clonado.

El tema también abarca producciones esperpénticas tipo Hollywood, como aquélla donde Michael Keaton, un atareado trabajador de clase media, alivia sus tareas y atención familiar al dejarse clonar, aunque la cosa se le vaya de las manos. Cómo no mencionar las películas de culto "Blade Runner", de Ridley Scott, y una de las producciones más preciosas de los últimos tiempos, "Gattaca", del director Andrew Niccol, donde la reflexión más profunda -"no existe un gen para reproducir el espíritu humano"- danza entre diseños extraordinarios de sets e imágenes de seres perfeccionados a través de una tecnología genética de claras intenciones hedonistas e incluso fascistas.

Por años, la literatura como el cine han incurrido en ese intento de sacar a luz versiones distintas de un futuro poblado por clones, "cyborgs", replicantes o morfos. Estas vertientes creativas registran deseos de perfección en mundos idealizados y controlados por máquinas o convierten verdaderas ansiedades colectivas en amenazas palpables. Una de las peores: esa pesadilla recurrente, donde tanto experimento altera los patrones de la naturaleza que se han repetido por millones de años y desembocan en mutaciones pervertidas. Sin embargo, y a pesar de esos miedos colectivos expresados con antelación por la ciencia ficción, es un hecho que la ingeniería genética sucede hoy todo el tiempo en áreas fuera de la especie humana y dentro de la misma. Y, con ello, estos relatos ficticios y futuristas se acercan cada vez más a convertirse en certezas.

Si alguna vez Mary Sheeley, la escritora inglesa que a los 18 años de edad publicó "Frankenstein" (1816), hubiera sabido que la visión de tantos creadores posteriores a ella trascendería a su monstruo de buhardilla con mitos cinematográficos como el "cyborg" T-800 de "Terminator 2", o provenientes de la realidad como la oveja Dolly, tal vez su novela no habría sido una simple producción animada por un círculo de escritores -dentro del cual se encontraban Lord Byrron- y que pedía a cada integrante escribir un relato de fantasmas y hechos espeluznantes. Sí, la narración de Sheeley cautivó a más de un seguidor de las teorías darwinianas por su visión fascinante sobre individuos creados en laboratorios, sin la asistencia de un dios, pero es hoy sólo uno de los miles de antecedentes que la tecnología actual cuestiona como ideas antiguas sobre el cuerpo. No obstante, por relatos como el de Sheeley no es extraño que "Frankenstein" sea hoy la metáfora perfecta que se aplica a las intenciones que animan complejas investigaciones que abarcan la ingeniería de la clonación o la descodificación del llamado genoma humano, y, por ello, sean acompañadas por acaloradas discusiones éticas, religiosas, morales, etc. que se han extendido en todo territorio del saber humano. Asimismo, que podamos reconocer entre nosotros variantes de "Frankensteins", morfos pasados por el bisturí del cirujano plástico en nombre de un estándar genérico de belleza, reinventados y lo más lejos posible de su identidad original. O que nuestros abuelos sean lo más parecido a los "cyborgs" al aceptar implantes de dispositivos artificiales como marcapasos, articulaciones de acero o lentes intraoculares que reemplazan partes gastadas de sus cuerpos. Y, más allá, que fuerzas diferentes amenacen con despedazar nuestros cuerpos en nombre de un comercio de órganos bajo el disfraz de la investigación médica y la industria cosmética.

En los últimos años pareciera que nadie duda que la creación ha jugado un papel imprescindible en la configuración del futuro, como un umbral de información que se adelantó a mencionar los caminos que tomaría la ciencia o sencillamente un medio que recrea todo ese bagaje de información que ha saltado de los pórticos de los laboratorios o las teorías de la cibercultura para formar parte de nuestro diario vivir. Hasta hace poco se le relegaba, como pura retórica fantasiosa, a un juego de habilidades literarias creativas para el deleite de los aficionados, quienes piden empujar cada vez más los bordes de lo permisible, para recrear su fantasía y desbordarse en un futuro lo menos parecido a la actualidad. Incluso, hasta hace poco, las películas de ciencia ficción fueron catalogadas como "típicas", con un formato tan predecible como el de un "western" o cargadas de mensajes que se refieren al uso adecuado, o humano, de la ciencia contra su uso demente y obsesivo, como indicó Susan Sontag en su ensayo "La imaginación del desastre".

Ha pasado el tiempo. El acucioso ensayo fue escrito por la crítica estadounidense en 1965, y sus observaciones han dejado de tener efecto sobre lo que en realidad sucede. Muchos temen (y unos cuantos radicales esperan que ocurra) que la ciencia ficción se transforme en una realidad palpable, donde la ficción sea cada vez menos ficción. "¡Un mundo de clonalización nos vigila!" podría ser la consigna para pasar, sin advertirlo, al proyecto del mundo feliz a lo Huxley, perfecto, ordenado, dirigido, o a aquellas visiones envueltas en vientos apocalípticos, ciudades derruidas donde pululan enfermedades dispersas por guerras bacteriológicas y, como nómadas fantasmales, son transitadas por seres posthumanos. Tal vez durante muchos años de creación de ciencia ficción, tanto en la literatura como en el cine, el mensaje en la botella futurista no ha sido el intento de búsqueda de una lección moral o de poner en la balanza la razón versus el conocimiento en manos de un puñado de científicos locos. Tal vez su intencionalidad se reduce a dos cosas: la necesidad humana de dibujar respuestas a su dolorosa existencia actual, comparándola con esas versiones futuristas, o la posibilidad de ir preparándonos silenciosamente hacia lo ineludible. ¿Hacia la catástrofe?

[índice]

 

Dime, ¿cómo pintarías el futuro?

laCuerda

 

Pensando en las generaciones futuras, pedimos a varios colaboradores,

niñas y niños, que opinaran sobre el tema, ya que serán quienes

hereden, ocupen y construyan ese tiempo.

 

"¿Qué es futuro?" (Pablo, 5 años)

 

"Yo voy a manejar el carro de mi papá. Mi papá ya va a

estar viejito, entonces no lo va a necesitar". (Sara, 9 años)

 

"De rojo, yo lo pintaría de rojo". (Iris, 7 años)

 

"Quiero una casa con jardín. En mi casa ya no cabemos

y no puedo tener perrito". (Carlos, 9 años)

 

"En el futuro quiero aprender a leer..." (Isabel, 5 años)

 

"Va a ser como el laboratorio de Dexter, con muchos aparatos

y robots que me hagan la cama". (Nina, 7 años)

 

"Todo manejado por computadoras, pero el planeta

totalmente contaminado". (Gabo, 13 años)

[índice]

 

Cercano porvenir

Andrea Aragón, guatemalteca, fotógrafa

 

Espero con pocas ansias que el futuro me traiga un celular más pequeño, una computadora más rápida y una refri capaz de hacer la lista del super y mandarla vía internet a Paiz. Ansío, eso sí, tener más conversaciones en persona y viéndonos a los ojos, chatear menos con mi pantalla y disfrutar más a menudo de la charla sencilla y cotidiana de Cristina, mientras cuenta tomates y apunta en un retazo de papel: zanahorias, con S.

Encuentro que ninguna red de fibra óptica ha sido capaz de hacer que nos comuniquemos mejor; más, sí, pero no mejor, y entonces me aterra un mañana que nos sorprenda sin lo básico resuelto.

Me viene a la mente una niña pequeñísima que vi hace un par de semanas. En la cima de su montaña, nos cantaba batiendo los brazos como mariposa. El bosque se calló para que la escucháramos y seguimos bajando en medio de aquella despedida solemne, hasta que ya no podíamos verla, pero sí escucharla. Ella, libre de ansiedades y deseos por vivir tan aislada, me provoca más esperanza que un colegio entero de esta capital. La imagino creciendo sin "Barbies", "OshKosh" ni "Barney", ajena a los "microchips" que prometen la felicidad encapsulada. Muero de envidia ante su simpleza y su escasa necesidad de progreso y desarrollo. Me antojo de sacarle el dedo a quien nos trajo la estúpida creencia de que en la vida hay que llegar a ser alguien.

Analizo las grandes equivocaciones de una vida como la mía, donde la última vez que pregunté a un amigo "¿Cómo estás?", no me quedé a escuchar la respuesta. Si sigo corriendo de esta manera, voy a perder más tiempo y no habrá alta tecnología, título universitario, ni aumento salarial que me lo devuelva.

Me entristece que no hayamos podido ver, aun en los inalcanzables "Supersónicos", íconos de la vida ideal del futuro, que lo más importante sigue siendo tener un perro que te traiga las pantuflas y una madre buena que acueste con un beso cada noche a Cometín.

Vuelvo y repito, ojalá el futuro no nos sorprenda sin lo básico y más importante resuelto: hacer las paces con nosotros mismos, y el amor, con quien más nos guste.

[índice]

 

Primer contacto con Ursula K. Le Guin

Maurice Echeverría, guatemalteco, escritor

 

Le conté a Raúl Figueroa sobre mi reciente interés por la ciencia ficción. "¿Leíste a Ursula K. Le Guin?", preguntó. "No2, mi respuesta. "Tenés que leerla", dijo entusiasmado. Me habló de "La mano izquierda de la oscuridad", una novela que habla de cierta sociedad compuesta por andróginos y según entiendo levanta preguntas interesantes respecto al asunto de los sexos. K. Le Guin sintetiza la trama del libro: "Para los habitantes del imaginario mundo de Gueden el género individual no existe. Son sexualmente neutros la mayor parte del tiempo y entran en celo una vez al mes, en ocasiones como macho, en otras como hembra. Un guedeniano tanto puede engendrar como concebir hijos".

Días más tarde, Raúl me mandó al diario "Un pescador del mar interior", libro de cuentos de la autora estadounidense. Ursula K. Le Guin (1929) reúne todo lo debe tener un -buen- autor de ciencia ficción: entrega pura a un género puro, ironía, imaginación, humanidad, la capacidad de revelarnos una perspectiva original sobre nuestro presente por medio del futuro, la distancia y la fantasía.

"Un pescador del mar interior" (Minotauro) inicia con un prólogo de la misma autora en el cual expone su concepción del género y que a mí me aclaró un resto de cosas. ("La ciencia ficción amplía el aquí y el ahora".) Lo demás son narraciones breves o largas, todas contundentes, que K. Le Guin fue publicando en distintas revistas y se dan cita en este libro entretenido y magnífico.

Narrar: Ursula K. Le Guin especifica con maestría las proporciones del relato para que el mismo vaya creando un efecto en el lector. La expectación del lector, eslabonada con giros imprevistos, crece de manera estimulante. Esta escritora sabe exactamente cuál es el tono narrativo que debe mantener en cada historia. El lector se siente a la vez asombrado por la novedad de los mundos que K. Le Guin va hilando, pero inmerso en ellos, en ellos sin más, naturalmente los recorre, como si fuesen legítimos. Lo son. Rendir asombro y naturalidad al mismo tiempo es sobre todo difícil, pero ciertamente no para Ursula K. Le Guin. Sus historias y nebulosas dirigidas dejan al lector flotando, absorbido, perfectamente distraído, feliz.

La ciencia ficción es un acto de amor a la imaginación. Imaginar es más difícil que contar lo propio, según creo. Ursula K. Le Guin imagina sin tregua, aunque a veces se permite acercarse a temas trillados del género, como los viajes interestelares ("La historia de los shobis"). Siempre, eso sí, desde su óptica fascinante. A golpes de inventiva transfigura nuestra percepción, nuestro pronóstico de lo real. La fantasía arroja su luz extravagante sobre la realidad. La alucinación es verdad (ver "El sueño de Newton").

El humor (así en "El primer contacto con los gorgónidos", una burla mordaz) es otro recurso de K. Le Guin. Dice en su prólogo: "Las historias divertidas, las historias tontas, son un regalo. No puedes intentar crearlas; no puedes sentarte a escribirlas; son regalos del lado oscuro del alma". La ciencia ficción es uno de los pocos géneros que puede jugar a gusto con la superficialidad ("El ascenso de la Cara Norte"). Lo que nos gusta de los "comics" de ciencia ficción es que sean superficiales, justamente.

Anticuada es esa idea de que es preciso romper los géneros (la ciencia ficción, por caso). Los géneros están bien como están. En la ciencia ficción o se es genial o se es nada. Y permitan lo seguro: la mejor ciencia ficción no está en "El Episodio II"; está aquí, en este libro de Ursula K. Le Guin.

[índice]

 

No somos "Barbies" con cerebro de telenovela

Marielos Monzón, guatemalteca, periodista

 

A estas alturas del siglo XXI, debería estar claro que las mujeres no somos "cuerpos de 'Barbie' con cerebro de telenovela", como bien afirmó Carolina Escobar Sarti en alguna oportunidad. Sin embargo, parece que esto todavía no se ha entendido y en Guatemala se sigue pensando que para organizar una actividad dirigida a las mujeres hay que hablar única y necesariamente de uñas acrílicas, métodos para organizar la cocina y la casa, cuidado del cabello y arreglos florales. El mensaje implícito es terrible. Dedíquense a la casa y al arreglo personal para satisfacer a los maridos; pensar no es su tarea.

Si bien algunos de estos rubros podrían ser parte de la agenda de una actividad dirigida a las mujeres, resulta terrible que los mismos sean la base alrededor de la cual giran las acciones previstas.

Por acción o por omisión, y en la mayoría de los casos por ignorancia, se cree que se están promoviendo espacios para las mujeres que en realidad contribuyen a perpetuar el machismo existente. Espacios que acentúan la idea que las mujeres nacimos para determinadas tareas y que nuestro rol no va más allá de cumplir con los quehaceres del hogar y la crianza de los hijos. Así, niñas y niños van formándose, a medida que crecen, ideas equivocadas y estereotipos que luego asumen en la vida adulta.

Es necesario alzar la voz y pedir por todos los medios verdaderos espacios de encuentro que promuevan el intercambio, la reflexión y el empoderamiento de las mujeres. Espacios que permitan informarse y opinar, en los que nuestras voces sean escuchadas y tomadas en cuenta; en los que la mujer sea vista y respetada como un ser humano con capacidades para desenvolverse, proponer y sobresalir en cualquier ámbito.

Las guatemaltecas afrontamos cada día situaciones de discriminación y exclusión y no ayuda en nada que a través de los diferentes espacios, incluidos los medios de comunicación, se promueva el consumismo, la comercialización, la cosificación y la desvalorización de la mujer. El reto es construir una sociedad equitativa y con igualdad de derechos y oportunidades para todos y todas, en el marco del respeto a las diferencias y de las características multiétnicas y pluriculturales de nuestro país.

[índice]

 

El racismo que ya nadie recuerda

Silvia Duarte, guatemalteca, periodista

 

Katia Sinibaldi, de 16 años, está por concluir el bachillerato, sólo tiene pendiente la investigación final.

Le urge adentrarse en el pasado, es activista de derechos humanos, habla de cualquier tema sin tapujos, analiza su entorno y no le preocupa el tamaño de sus senos. Qué diferentes son las jóvenes del 2020...

Su maestra de sociología le sugiere encontrar una palabra en desuso que sea determinante en la historia del país, e indagar sus secuelas. "Conocer los errores del pasado permitirá a esta generación no cometerlos de nuevo", dijo.

Elige el término 'racismo' e inicia la búsqueda. En los archivos digitales de la Hemeroteca Nacional encuentra un artículo de opinión: "Cerveza y racismo" (elPeriódico, 14-VI-2002). La columnista denunciaba "un acto de racismo flagrante, que pareciera sacado de los anales del colonialismo más atroz y anacrónico": el guardia de El Tarro Dorado -un bar de entonces- le denegó el ingresso a Irmalicia Velásquez Nimatuj por llevar corte y güipil.

Se desata un merequetengue: algunos se somatan el pecho, otros les mientan la madre a los "victimarios" y hay quienes dan la razón al establecimiento, que se disculpa públicamente, mientras la sociedad -como era de esperar- no se pronuncia.

Katia inicia la cacería de testimonios y encuentra más historias.

 

“India relamida”

En 1998, Otilia Lux de Cotí espera camioneta en la zona 1. Una ladina le propone:

- "Venite conmigo, m'ija. Te doy trabajo en mi casa".

- "Claro, sólo que me tiene que pagar lo que gano actualmente".

- "¿Cuánto?"

- "Varios miles de quetzales" (su sueldo en AID).

- "India relamida".

Dos años más tarde, la funcionaria toma el mando de la cartera de Cultura. En alguna reunión diplomática, una mujer de la "élite guatemalteca" le pide que le lleve tragos. La lógica impera en esa cabeza bombardeada por la educación de sus ascendientes: india con corte: muchacha, mesera y, si bien le va, cocinera.

Katia no quiere pensar en una segunda entrevista. Imaginar a su madre y su abuela presas de esos prejuicios le produce náusea.

 

Infracción

Katia habla con Leticia, médica y antropóloga que en 2002 se dirigía a la Avenida de la Reforma en un carro del año, bajo un traje típico. Un policía -gordito, bigotudo y prepotente- le hizo señales para que se detuviera.

- "¿Por qué me para si no he cometido ninguna infracción?"

- "Es que las empleadas son reabusivas y se roban el carro de la patrona".

 

"Si fuera ladina no habría importado"

La última entrevista de la joven es con Julia Sun, esposa de Rigoberto Quemé, alcalde de Quetzaltenango en aquellos días.

Cuando la Reina Sofía de España llegó a Xela en 1998, Julia no fue invitada a los actos protocolarios. Su esposo fue contundente: "Si no va ella, no voy yo". Se le permitió presenciar únicamente el acto de bienvenida en el palacio municipal. Sin embargo, tuvo la oportunidad de conocer a la reina en su visita a uno de los cantones.

A la hora del almuerzo en honor a la soberana, ella se negó a estar presente si Julia Sun no compartía su mesa. "En ese momento no pensé que fuera un acto de discriminación, dice. Pero después de lo acontecido en El Tarro Dorado, lo pensé. Tal vez si fuera ladina no habría importado", agrega.

Katia sabe que esas historias sobran y que el trato que se les daba a las empleadas domésticas rayaba muchas veces en una esclavitud solapada. También descubre anécdotas que reflejan un racismo a la inversa.

Sabe que toda esa información salió publicada en una edición fumada de laCuerda -aquella revista feminista- que se adelantaba 20 años. Los lectores creyeron que era ficción, tal vez no les roncó la gana aceptar que todos eran datos reales... hechos, cabronadas.

[índice]

 

Pocas son las escogidas

Claudia Navas Dangel, guatemalteca, periodista

 

"Era un pajarillo de blancas alas

de balcón en balcón

de plaza en plaza

vendedora de amor

ofrecedora, para el mejor postor

de su tonada..."

 

Camino por las calles oscuras del centro de la ciudad, y el día ni siquiera cuenta las cinco de la tarde. Veo a una mujer mucho más joven que yo embutida en un vestido barato y desgastado; sus ojos se ocultan tras un mechón de cabello decolorado y seco.

Junto a mí camina una pareja de personas mayores que al verla exclaman, "¡Ya salió la puta!" Me molesta el comentario y la expresión de su rostro, me irrita esa palabra cuyo significado enciclopédico: prostituta, ramera, mujer pública, no me dice nada, porque nadie sabe en realidad lo que hay detrás de esa breve figura, nadie sabe lo que siente, lo que piensa, lo que necesita, lo que quiere, lo que sueña. Sólo le dicen la puta por ejercer un trabajo que, le guste o no, le sirve para sobrevivir, y con el que ella y muchas mujeres sostienen a una familia porque esta sociedad no les ha abierto otra posibilidad.

Días más tarde, sentada en un café en la zona 10, escucho que en la mesa vecina señalan a otra mujer de "puta", y pienso que eso debe ser algo así como una epidemia, de putas y de puritanos que tiran piedras. Le dicen así porque sin miramientos ni prejuicios hace el amor con la pareja de turno, y se ríen.

Yo me pregunto qué tiene esto de malo y en dónde está el pecado. Sí, tal vez si me remonto al 'Éxodo' encontraré una respuesta que condena este acto, pero igual no me interesa su prehistórica acepción.

Es que la llaman así porque vive su vida (léase bien: SU vida) tal y como quiere, porque siente placer y disfruta de su cuerpo. ¿No será demasiado estricta esa palabra, no será que es una palabra demasiado floja pronunciada por seres inertes, estériles de sentimientos y sensaciones?

¿Quiénes son en realidad las putas? Si es que hay que señalar a alguien, yo votaría por las que físicamente se reprimen y mentalmente se acuestan con el mundo en sus húmedos sueños, y al amanecer señalan con el dedo a la que lleva una falda corta, a la que se pintó los labios de rojo o a la que le sonrió primero al mesero, y luego de mirarla de reojo, y CON ENVIDIA, la llaman puta.

[índice]

 

No me gustan los guatemaltecos

Raúl de la Horra, guatemalteco, psicólogo y escritor

 

A mi amiga Bárbara, la alemana, no le gustan los guatemaltecos. Es decir, los hombres guatemaltecos. Así me lo expresó después de una estadía de tres meses en Guatemala, donde trabajó como asistente de redacción en un medio de prensa. El paisaje, el clima, la vegetación, las frutas la maravillaron. Sin embargo, la visión de la pobreza, la miseria y la violencia, la horrorizaron. "¿Y los hombres?", pregunté. Parpadeó. "Sí, los hombres guatemaltecos...", insistí.

A Bárbara siempre le habían gustado los hombres de tipo latino y los negros, de ésos que aparecen en las revistas de modas. "¿Los hombres?", balbuceó. Elevó su rostro hacia el techo, volvió a parpadear, cruzó una pierna -estábamos sentados-, me miró, se llevó la mano a la boca y una risa nerviosa fue convulsionándosele entre los dedos hasta transformarse en carcajada. No comprendí la razón de su hilaridad y confieso que mi amor propio se vio vapuleado. Cesó de reír y me clavó los ojos. "¿Los hombres guatemaltecos?", repitió. Tragó saliva. "¡Unos niños, unos niños torpes que no saben cómo tratar a las mujeres!", concluyó.

Su comentario me dejó perplejo. Bárbara, además de ser una de las redactoras más talentosas del 'Tages Zeitung', el periódico con más audiencia entre los jóvenes alemanes, es una mujer con un particular y a veces corrosivo sentido del humor -típicamente berlinés-, extrovertida y muy segura de sí. Y, para colmo, es una mujer hermosa, alta, bien formada, y ostenta una larga cabellera negra que a veces, he de reconocerlo, llega a ser irritante. Ahora, haciendo memoria de sus comentarios, caigo en la cuenta de que muy probablemente fue por todos los atributos que acabo de mencionar que su encuentro con los guatemaltecos se soldó en un fracaso. Porque no hay cosa que desarme más al macho local que toparse con una extranjera físicamente imponente y, para más fregar, extrovertida y culta.

"¿Qué pasó?", pregunté. "¿Se portaron descorteses? ¿Hicieron alarde de machismo? ¿Te violaron?"

"Nein", replicó. "Simplemente creo que los asusté, me tomaron miedo".

"¿Cómo así?" Y me explicó: "Pues a pesar de que en el trabajo eran muy amables y siempre me decían que 'uno de estos días te invito a pasear', o 'a la salida nos tomamos un café', nunca lo hicieron. Y, la verdad, terminé sintiéndome muy sola, sin nadie en quien confiar. Por lo menos en cinco ocasiones hubo colegas que me aseguraron, cada uno por su lado, que la semana siguiente me invitarían a alguna parte, que me mostrarían lugares bonitos. Pero nunca fue posible concretar nada; cuando se acercaba el viernes se hacían los desentendidos o me salían con que ese fin de semana no podría ser. Claro, luego descubrí que muchos eran casados o tenían novia, pero yo no entiendo por qué eso debía ser un impedimento para la amistad".

Se me iluminó el entendimiento. En nuestro medio, con todo y lo "amistosos" que podamos mostrarnos los hombres hacia las mujeres, es frecuente que cuando la relación con una chica atractiva no nos aporta gratificaciones concretas (en este caso, sexo), cuando no logramos a través de ella confirmarnos ante nuestros propios ojos -y ante los de los amigos- como irresistibles e inteligentes seductores, dignos de reconocimiento y amor incondicional, nos sentimos entonces como cucarachas humilladas. Y tal pareciera que el único factor capaz de darnos una sensación de verticalidad en la existencia no es de orden afectivo ni intelectual sino, simplemente, de orden muscular: un órgano en erección, que hace las veces de antena parabólica destinada a condensar y recrear las omnipotentes sensaciones que vivimos en la infancia: "¿Quién es mi rey, mi príncipe, el más bello, el más inteligente, el ídolo de mamá, el super-orgullo de papá, el adorado, el papacito, el Único? ¡Pues tú, Bebé!" Y así crecemos y nos vamos luego por esos mundos de Dios, convencidos de que cualquier agujero es un templo que nos aguarda para erigirnos en su estatua.

De manera, pues, que mi amiga Bárbara tenía probablemente razón: somos unos niños. Aunque, además de torpes, imbéciles. Pero entonces yo me hago la pregunta del millón: ¿Quién carajos ha hecho que seamos así?

[índice]

 

Yasmin Hage: El arte como exorcismo

Lucía Escobar, laCuerda

 

Yasmín Hage (1976), pintora guatemalteca, acaba de terminar de exponer su obra "¿Quién mira a quién? o Una manera de ponerse sobre la pared". La muestra, en la que incursiona por primera vez en la fotografía (casual), fue considerada por muchos demasiado íntima y real. Yasmin ha trabajado instalación, fotografía, collage y diseño. Pero confiesa que su verdadera vocación es la pura pintura: pincel y lienzo. Y que prefiere el papel de creadora al de musa.

 

¿Cómo empezaste en la plástica?

"Desde pequeña he estado en esto. Sin embargo, lo duro fue decidirme a querer ser pintora. Porque uno percibe que hay otras carreras que son más respetables, como por ejemplo las ciencias. De adolescente eso me causó una pequeña crisis, hasta que mi profesor de matemática, me dijo: 'No joda, usted es buena para mate, pero mire ese cuaderno, todo rayado y lleno de cosas pegadas. No hay duda su vocación es pintar'".

 

¿Y profesionalmente cuándo empezaste?

"Al graduarme del colegio, decidí que mi universidad iba ser meterme al ENAP, pero no aguanté. Y de suerte conocí a Daniel Schaffer, recién aterrizado en Guatemala. Yo no sabía nada de él y llegué a su clase de la Marroquín con mi dibujito de la ENAP, un mi changarrito de barro, una vasija que nos ponían a dibujar todos los días. Colgué mi dibujito y el Danny empezó a pelarlo: ¡Éste es el ejemplo del dibujo nacional, miren, hasta la rajadurita, qué bonita la vasijita de barro'. Gran pelada. Estuve dos años con Danny. Y después me fui a la 'School of The Museum of Fine Arts' de Boston".

 

¿Cómo pasaste de la pintura convencional a los posters y las fotos?

"Cuando te metés a una escuela de arte hay mil cosas que están pasando alrededor tuyo. Los primeros años yo iba muy determinada a sólo pintar, pero a mi lado había gente haciendo videos, impresiones de todo tipo. Había clases de 'performances', invitaban a escritores y fotógrafos. El modo de operar de esta escuela era dejarte mover como vos quisieras para que uno escoja lo que más le gusta y así poder desarrollarte en todo. Cuando me di cuenta de todo lo que pasaba a mi alrededor, me sentí toda pueblerina dedicándome sólo a pintar. Y dije 'voy a probar instalación, videos y computadora'".

 

¿Qué es Uva Producsons?

"Mi propia productora de arte que se dedica a realizar todo tipo de proyectos. No hay definición específica de lo que hace. Ha hecho afiches para publicidad de eventos, ropa, exposiciones de pintura y fotografías, hasta una película. Cualquiera puede venir a mi estudio, usar las máquinas, asesoría artística, lo que yo pueda ayudar".

 

¿Qué tan importante es la experiencia personal en tu obra?

"No creo que mi trabajo sea meramente intimista. He tratado de balancear mis expos. Todo parte de mi experiencia personal. La cosa es qué tan visible queda esa experiencia personal al final o qué tanto es más estructural. La experiencia personal es fundamental para hacer la obra, pero no necesariamente queda expuesta al final. Obvio que los puntos que puedo manejar con más profundidad son los que resuelvo a través del arte".

 

¿El arte como un exorcismo?

"Hasta que termino un trabajo me doy cuenta de todo lo que significó. Mi primera exposición fue como un exorcismo de mi cuerpo, una reconciliación con mi figura. Después dije 'me toca hacer otra cosa', e hice la 'expo' de los autorretratos, que fue una forma de afirmar mi pasión por la pintura. Eso fue necesario porque tuve una crisis de fe con la pintura. Porque ahora hay mil materiales que se pueden usar, pensé: '¿por qué pinto si puedo hacer un video y es más inmediato?' Y ése fue mi reto".

 

¿Qué sentís cuando trabajás un autorretrato?

"Es un reto tratar de percibir tu misma esencia, tu yo escondido a la par de tu piel, de tus facciones, tratar de agarrar eso. Me gusta empujarme con el arte, hacer cosas que en la vida real no me atrevo a hacer. Yo me siento más libre cuando hago arte que cuando vivo".

 

En tu última exposición, usás un formato gigante de fotografías. ¿Por qué?

“El material en que imprimí estas fotos es el que usualmente se usa para publicidad. Y esta serie ha sido la más autobiográfica e íntima que he trabajado. Entonces quise hacerla en un formato que no fuera usual. Quise jugar con la idea de las fotos de moda, siempre realizadas en estudio, al lado de las mías, que todas fueron reales y espontáneas. Además iban acompañadas de una valla publicitaria que se puso en dos lugares".

 

¿Hay en tu obra un punto de vista femenino, del sentimiento de ser mujer?

"Nosotras tenemos la opción de poder hablar de nuestra feminidad y de nuestra condición de mujeres. Algo que los hombres no hacen porque ya lo tienen incorporado, curado. Nosotras podemos aislarlo y tomarlo como un tema por sí mismo. En algún momento de tu vida abordás el tema. Los fotógrafos, los artistas, los pintores, los publicados son en su mayoría hombres. Mucha gente dice que es porque no hay mujeres en arte. Eso es paja. Siempre ha habido mujeres, pero su trabajo ha sido invisibilizado. O considerado como artesanía en vez de arte".

 

¿Te sentís feminista?

"A mí no me gusta ser muy radical en eso. El hecho de ser una mujer pintora y fotógrafa me hace ser feminista. Creo, pienso, tengo ideas y las manifiesto. Peleo también por eso. En las fotos hay cosas conscientes. ¿Quién toma la foto? Una chava. ¿Quién está del otro de la cámara? El hombre. Generalmente es al revés: el modelo es siempre mujer. En el 'Metropolitan Museum of Art' de Nueva York, el 98 por ciento de las musas son mujeres y el uno por ciento son mujeres artistas o autoras. Yo conscientemente me pongo atrás y delante de las cámaras. Yo soy las dos cosas, soy artista y también vivo. Estar atrás de las cámaras te da una postura política, intelectual, libertad de decisión y todo eso. Por ejemplo: la sexualidad de las mujeres siempre ha sido vista a través de los ojos de los hombres, pero yo con mi obra doy otra visión. Presento una realidad, vista con ojos de mujer".

[índice]

 

La Red se fortalece

Marisol Godínez, guatemalteca, periodista

 

Cuando era adolescente, mi mamá me decía, con la mejor de las intenciones, que "una mujer es como un vestido de fiesta, no se lleva siempre y se estrena para una ocasión especial". Sin darse cuenta, y sin ella desearlo, me heredó el miedo a vivir una sexualidad sin culpa.

El pasado 22 y 23 de junio tuve la oportunidad de asistir al II Encuentro Nacional de la Red de Mujeres Periodistas en Guatemala. Para la mayoría era su segunda vez; para mí fue la primera.

Nuestras almas de mujeres feministas se enriquecieron con las palabras alentadoras de Laura E. Asturias, al comprender que lo que vagaba -por lo menos en mi mente- acerca de los derechos sexuales, no era ni más ni menos que eso: derechos, que se nos han escondido entre lo que "debe ser", según la sociedad y sus "principios", y que por esa misma razón se nos han vedado durante siglos.

Somos comunicadoras que a través del desempeño de nuestras labores tenemos la gran oportunidad de generar opinión, de hacer que otras mujeres y nuestra sociedad tengan otra perspectiva de lo que es, significa y significarán los retos que conlleva ser una mujer en este nuevo siglo.

No podemos desaprovechar las enseñanzas de Lydia Cacho, nuestra segunda expositora, quien abordó el tema "Literatura y periodismo: Dos piernas para andar por el mundo". Nos dio todo tipo de nutrientes para fortalecer las bases de nuestro conocimiento.

Puedo concluir, después de ese día y medio, diciendo que:

       Nuestras historias personales casi siempre tienen similitudes. Somos la parte pensante pero también la parte espiritual de la comunicación.

       Debemos materializar esa palabra 'red' para hacerla más fuerte.

       Estamos agradecidas y debemos honrar el esfuerzo que nuestras antecesoras hicieron para incluirnos en esta sociedad machista.

       Debemos seguir cultivando nuestra mente y alma para defender la equidad y nuestros derechos con bases válidas y mantener abierta la brecha para perpetuar en venideras generaciones los fundamentos del movimiento feminista.

Por haber reconciliado mi alma con las generaciones anteriores, por haber recibido conocimiento intelectual, por haber compartido este tiempo y tener el honor de escuchar parte de la historia personal de algunas colegas, por darme oportunidad de reencontrarme con mi yo interno y por el hecho de saber que no estoy sola, muchas gracias.

[índice]

 

No más violaciones en las guerras

Sonia Pérez, integrante de la Red de Mujeres Periodistas

 

El próximo 17 de julio se celebrará por primera vez el Día Mundial de la Justicia. Este año la celebración será mucho más especial pues se tendrá un nuevo instrumento legal de protección internacional a los derechos humanos y derechos de las mujeres: el Estatuto de Roma.

Dicho estatuto da vida a la Corte Penal Internacional (CPI), que crea las condiciones de protección a la población civil que se vea en el futuro inmersa en conflictos armados. Ahora, un tribunal internacional podrá castigar el genocidio, crímenes de guerra y de lesa humanidad, entre ellos violaciones, embarazos, esterilización y prostitución forzados, así como la esclavitud sexual.

Varias organizaciones y personas han dado un voto de apoyo para que en Guatemala finalmente el Congreso de la República apruebe dicho estatuto y se una a los 72 países que ya lo han ratificado.

 

De gran ayuda

La CPI protegerá a la población civil que se vea envuelta en un conflicto armado en los países que ratifiquen el estatuto, el cual no es retroactivo. Dicho tribunal tendrá su sede en las Naciones Unidas, en Nueva York, Estados Unidos, si bien, paradójicamente ese país ha sido uno de los mayores opositores a dar vida a este instrumento.

Varias abogadas, entre ellas Blanca de Staling, subdirectora de la Defensoría Pública, han iniciado la discusión acerca del beneficio que dicho estatuto podría darles a las guatemaltecas. "Esto evitaría lo que quedó impune en el pasado, el genocidio y la violación de derechos humanos", dijo.

Staling apoya totalmente la existencia de instrumentos que protejan a la sociedad y garanticen que las atrocidades cometidas en el mundo sean castigadas. "El compromiso de Guatemala es que jamás vuelvan a suceder los excesos cometidos en la guerra", declaró. "Además de castigar esos crímenes, es necesario empezar a educar a la sociedad. Esto debe servir de ejemplo al resto de las sociedades de mantener el principio de igualdad y respeto entre mujeres y hombres".

Para Carmen López, de la Comisión Nacional de Seguimiento y Apoyo al Fortalecimiento a la Justicia, este instrumento "es un método preventivo y un gran salto que avanza hacia la justicia para las mujeres y la niñez; una nueva escuela para el avance de la justicia en el país; una herramienta que en algo limitará las acciones de personas que no respetan los derechos humanos ni el derecho humanitario", concluyó.

[índice]

 

Caso Noriega

 

En el juicio que se lleva por la denuncia que presentara Norma Cruz contra su ex conviviente, Arnoldo Noriega, acusado de abusar sexualmente de su hija (hoy de 17 años de edad) entre 1991 y 1996, peritos forenses y psicológicos aseguran que la personalidad de la adolescente está evidentemente afectada.

El debate se encuentra en la fase de descargo, en la que se presentaron testigos en defensa de Noriega. En julio finalizará el primer debate, que habrá de declarar la culpabilidad o inocencia del inculpado; si ocurre lo primero, posteriormente se definirá la pena.

Norma Cruz invitó "a las guatemaltecas que han tenido que pasar por la misma situación que yo a que rompan el silencio y denuncien estos hechos, pues es más difícil superar el trauma cuando los culpables quedan impunes".

Asimismo, manifestó su apoyo a las mujeres y organizaciones que impulsan reformas a la ley a fin de evitar que para las víctimas sea tan tortuoso llevar a juicio a los agresores.

[índice]

 

Historia de una ocupación

Estas tierras están pagadas

Ruth Taylor, integrante de la Red de Mujeres Periodistas

 

Con la caída de los precios internacionales del café, la finca Paijá en Tucurú, Alta Verapaz, dejó de producir, como otras 976 en todo el país, según un estudio de ANACAFE. Para el dueño de Paijá, la empresa Recursos e Inversiones S. A. (REINSA), y su gerente administrativo, Juan Carlos Tomae Mencos, la crisis implica ciertas pérdidas, pero existen opciones para recuperar su inversión y posibilidades de aprovechar la situación.

Una opción es el fideicomiso que, a insistencia de ANACAFE, el gobierno estableció vía deuda pública por cien millones de dólares, justificado por la necesidad de ayudar los cafetaleros a diversificar y mejorar la calidad de sus cultivos. Hasta el pasado mayo, según el Ministerio de Agricultura, el 98 por ciento de los desembolsos de este fondo se ha dirigido a la reestructuración de deudas, provocando que las tierras sigan ociosas.

Otra opción es vender la finca por un precio sobrevalorado al Fondo de Tierras. Así, el finquero tiene salida: saca ganancia y de paso se quita de encima las deudas acumuladas con sus trabajadores. Ninguna institución del Estado le obligará a cancelarlas; tampoco las asumirás el nuevo dueño de la finca, sea éste un banco o el Fondo de Tierras.

Pero ¿qué hay de las 76 familias que trabajan en la finca, a quienes REINSA les debe Q75,000, según orden judicial emitida en 1998? ¿Qué pasará con los jóvenes que nunca recibieron prestaciones laborales por ser menores de edad? ¿Qué hará Dominga Coc, quien trabaja y vive en la finca desde hace 10 años y ahora Tomae Mencos le dice que debe irse? Ella perderá su casa, sus siembras y escasas pertenencias, sin recibir un centavo de prestaciones legales (indemnización, vacaciones, aguinaldo, bono 14) de los últimos diez años.

El gobierno, al responder a las demandas de los cafetaleros con un fideicomiso, no incluyó medidas para apoyar a los trabajadores despedidos ni a eventuales que no fueron contratados. Entre 2000 y 2001, éstos suman más de 375 mil. Tampoco condicionó el financiamiento a los grandes productores a que primero cancelaran salarios retenidos y prestaciones laborales.

Los tribunales de Trabajo no presentan una salida viable. En 1994, los trabajadores de Paijá recurrieron con éxito a éstos, ganando la reinstalación de 27 compañeros despedidos ilegalmente. Pasaron cuatro años para que les dieran la resolución, que el finquero sólo cumplió en parte. Ahora, según asesores de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC), los tribunales aconsejan que los colonos y ex colonos de Paijá sigan negociando para resolver el conflicto. ¿Es eso una alternativa?

 

Un robo patronal

El 16 de junio, en la página departamental de Prensa Libre sale la noticia: "Alta Verapaz: Tapan vía y ocupan finca... Por carecer de tierras, unos 800 labriegos bloquearon por varias horas el tramo carretero del kilómetro 215, del Polochic, y luego se encaminaron a ocupar una finca, el pasado 13". La nota no dice por qué las familias campesinas tomaron esta medida. No menciona que el conflicto laboral viene desde hace ocho años, ni que en Tucurú, donde 27 fincas ocupan el 76 por ciento de las tierras, a los trabajadores se les está pagando entre Q12 y Q15 por día (faltan más de Q10 para llegar al salario mínimo). No apunta que, en la finca Paijá, mujeres, hombres y niños comen tortillas y agua, nada más.

Dominga Coc es la única mujer entre los nueve trabajadores colonos que reclaman sus prestaciones después de que REINSA decidió vender la finca. El finquero le debe cerca de Q22,000. A sus compañeros, entre ellos algunos que han trabajado allí por más de 40 años, les debe en total alrededor de Q380,000. La mayoría tiene compañeras e hijos, quienes también trabajaban en el corte de café, pero no aparecen en las planillas ni tienen derecho a prestaciones, según las prácticas patronales. El Código de Trabajo respalda esta exclusión en el artículo 39: la trabajadora de finca está entendida como "complementaria" al trabajo agrícola de su cónyuge. Esto, a pesar de que el 58.4 por ciento de las mujeres que hacen trabajo agrícola son empleadas de fincas, según la Encuesta Nacional de Salud Materno Infantil 1998-1999.

A otro grupo de trabajadores de Paijá le cedieron 119 hectáreas en lugar de prestaciones acumuladas. La nueva comunidad está todavía a la espera del pago de Q75,000 por salarios retenidos. Estas familias seguían trabajando, pero el finquero ya no les reconoce como trabajadores permanentes sino temporales, sin derecho a prestaciones.

 

Mujer, indígena, campesina

Cuando se da una ocupación, son las mujeres quienes generalmente se quedan en la finca, dispuestas a defenderla y resistir cualquier intento de desalojo, mientras los hombres buscan trabajo afuera para conseguir algún ingreso, explica Herlinda Raxjal Méndez, coordinadora de la Comisión de la Mujer de CONIC. En Paijá, éste no es el caso, porque actualmente la comunidad está sembrando maíz y otros cultivos para poder cosecharlos dentro de tres meses.

Al igual que las otras 17 comunidades en Tucurú que participan en CONIC, las mujeres de Paijá tienen una junta directiva y reciben cursos de capacitación en derechos legales, participación y organización. Desarrollan algunos proyectos a fin de reducir su carga de trabajo, generar ingresos propios y desarrollar la autoestima.

"En Alta Verapaz no es lo mismo que en el occidente, donde muchas mujeres cultivan algunas hortalizas", explica Isabel Solís, de la Dirección Nacional de CONIC y coordinadora de Alta Verapaz. "Las mujeres aquí han vivido toda su vida en la finca. Sólo conocen el corte de café". En su opinión, después de una década de conocer esa área, el cambio en los niveles de participación de las mujeres salta a la vista. "Hace diez años el 100 por ciento en las asambleas eran hombres", dice.

Después de años de trabajo organizativo, las mujeres sí participan "aunque sólo sea en su idioma, pero hablan mucho", agrega Carolina Yexcal, promotora de la Comisión de la Mujer en Tucurú.

En las comunidades, "casi, casi" el 50 por ciento de delegados son mujeres, a decir de Solís. A nivel regional y nacional son menos, pero van creciendo. Entre los obstáculos a la participación, menciona la falta de recursos propios y la responsabilidad de cuidar niños, lo que hace difícil viajar. "Los compañeros empiezan a entender", agrega. En algunos casos, se ha establecido un fondo para subsidiar sus gastos. En el Consejo de CONIC de Tucurú, tres de siete delegados son mujeres.

¿Qué buscan aquéllas que deciden organizarse? "Lo que dicen es que quieren un pedazo de tierra para los hijos", explica Yexcal. En boca de los empresarios y los medios que les respaldan, el reclamo por "un pedazo de tierra" se ha convertido en una burla. Para los colonos de Alta Verapaz, quienes viven "de prestado" en la finca de su patrón, tener tierra representa, entre otras cosas, seguridad, fin de la explotación y posibilidad de invertir en el futuro. "Si nos morimos, pensamos que nuestros hijos van a quedar esclavizados... En la nueva comunidad ellos van a ser dueños de nuestras tierras", explicó en q'eqchi' una ex colona de Paijá a la investigadora Rosalinda Hernández Alarcón en 1999.

Por todo lo que han vivido, las campesinas se han metido a la lucha por la tierra. Cuando se le pregunta a Raxjal de dónde vendrán los fondos para comprar las fincas que reclaman los campesinos, contesta sin rodeos: "Estas tierras están pagadas".

[índice]

 

Secretaría Presidencial de la Mujer

Equidad de género en el Presupuesto Nacional

Una propuesta para el desarrollo humano de las mujeres

 

"El género es una forma de desigualdad social, de las distancias y las jerarquías que, si bien tiene una dinámica propia, está articulada con otras formas de la desigualdad social. Por ello se ha planteado la articulación género-clase, pero la cuestión es más compleja, pues las distancias de clase, género, étnicas, raciales y de generación de ingresos se interceptan y articulan entre sí".*

 

Incorporar aspectos de equidad de género en el proceso de elaboración presupuestaria es uno de los objetivos de la propuesta que presentó la Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM) ante el Gabinete Social.

La propuesta de acción se refiere a una serie de gestiones a realizarse con el Ministerio de Finanzas, la Secretaría General de Planificación (SEGEPLAN) y con los Ministerios priorizados por la SEPREM: Educación, Salud Pública y Asistencia Social, Agricultura, Ganadería y Alimentación, y de Trabajo y Previsión Social.

 

Situación de las mujeres guatemaltecas

Los bajos índices de desarrollo humano que viven las mujeres en el país señalan que las guatemaltecas enfrentan una situación de pobreza aguda. Por ello se hace necesario que en las políticas públicas se implementen acciones que faciliten la incorporación de elementos de género que contribuyan a superar los efectos de la feminización de la pobreza, atendiendo en las mismas a las necesidades y condiciones de vida de las mujeres.

A pesar de que las mujeres constituyen el 51 por ciento de la población guatemalteca, el índice de su desarrollo apenas alcanza el 0.17 por ciento, mientras que el índice de desarrollo humano para Guatemala es de 0.54, lo que marca una brecha del 0.37 entre hombres y mujeres.

Es en este contexto que la SEPREM impulsa acciones encaminadas a mejorar las condiciones de las mujeres guatemaltecas con referencia a las de los hombres.

La SEPREM propone que en la formulación del presupuesto se tenga presente la asignación de gastos para lo siguiente:

 

·        El costo de la reproducción y mantenimiento de la fuerza de trabajo en una sociedad determinada sigue siendo invisible, mientras la gama de la actividad económica no incluya el trabajo reproductivo no remunerado. Por tanto, el trabajo no remunerado necesita hacerse visible y el significado económico del trabajo debe ser redefinido en función de esa inclusión.

 

·        Las relaciones de género desempeñan un importante papel en la división del trabajo, la distribución del ingreso, la riqueza y los insumos productivos, con importantes implicaciones macroeconómicas. Esto también implica que el comportamiento económico tiene contenido de género.

 

Narda Meléndez, consultora hondureña con experiencia en el tema presupuestario en su país, participó en la elaboración de la propuesta presentada por la SEPREM. Se reunió con representantes de diversas organizaciones de mujeres, ante quienes expuso la importancia de conocer el tema y los alcances que en nuestro país podrían lograrse en materia de la distribución del presupuesto y de que éste beneficie directamente a las mujeres.

"En la medida que se realicen asignaciones presupuestarias para cubrir las necesidades de las mujeres, se mejorará su calidad de vida", indicó, y agregó que "posicionar el tema de género dentro del Presupuesto Nacional con las autoridades de la cartera económica y desde una base operativa es uno de los logros, así como accesar al espacio de las políticas concretas del gobierno".

 

Propuesta técnica

Desagregación de información por sexo en el

Presupuesto de Ingresos y Egresos del Periodo Fiscal 2003

 

La propuesta es implementar estas acciones en proyectos orientados a mejorar las condiciones de las mujeres en el área de educación, salud, trabajo y agricultura, y que se incluyan dentro de las prioridades del gobierno para contribuir al cumplimiento de las metas de la Política Nacional de Promoción y Desarrollo de las Mujeres Guatemaltecas y Plan de Equidad de Oportunidades 2001-2006, para lo cual el proceso requiere:

La apertura del Sistema Integrado de Administración Financiera (SIAF) para la aplicación de categorías en el listado de Unidades de Medida y asignación de su respectivo código, que es la base de la formulación del anteproyecto del presupuesto.

La apertura se hará únicamente en aquellas categorías relacionadas con prestación de servicios a personas; por ejemplo, en el caso de educación, "alumnos y alumnas"; en el sector salud, "atención en salud a hombres y mujeres".

En el marco de la Estrategia de Reducción de la Pobreza, de los Acuerdos de Paz y la Política Nacional de Promoción y Desarrollo de las Mujeres Guatemaltecas, la SEPREM ha priorizado los sectores y temas siguientes:

 

·        Educación: Reforma educativa, alfabetización, cobertura

·        Salud: Salud integral, salud reproductiva, salud mental (orientado a eliminar la violencia contra las mujeres)

·        Trabajo: Formación profesional, oportunidades para mujeres en empleos no tradicionales, centros de cuidado infantil

·        Agricultura: Acceso a tierra, acceso a crédito, asistencia técnica

 

El análisis de género en presupuestos sectoriales permite afinar datos para evaluación de la gestión, tomar decisiones que contribuyan a mejorar la eficiencia y determinar el impacto de las acciones.

La propuesta es uno de los mecanismos que permitirá a la SEPREM la implementación de la Política Nacional de Promoción y Desarrollo de las Mujeres Guatemaltecas y Plan de Equidad de Oportunidades 2001-2006, que alcanzará sus objetivos en la medida que se vincule a políticas gubernamentales de corto, mediano y largo plazos.

En el ámbito internacional, la Plataforma de Acción Mundial de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer, realizada en Beijing en 1995 y aprobada por Guatemala, establece la responsabilidad de los Estados en:

 

·        Revisar, adoptar y mantener políticas macroeconómicas y estrategias de desarrollo que tengan en cuenta las necesidades de las mujeres y apoyen sus esfuerzos por superar la pobreza.

·        Analizar las políticas desde una perspectiva de género, creando programas contra la pobreza, la desigualdad y particularmente a favor de la mujer, realizando medidas concretas para resolver el desempleo de la mujer.

·        Revisar, modificar, formular políticas macroeconómicas y sectoriales de interés social, con la participación igualitaria de la mujer.

·        Reestructurar y dirigir la asignación del gasto público para aumentar las oportunidades económicas para la mujer y promover su acceso igualitario a los recursos productivos, educativos y de salud, así como de empleo según sus necesidades básicas.

 

Por ello es importante que la sociedad civil y en particular las organizaciones de mujeres conozcan los avances del presente proceso como un medio para incidir de forma precisa en las políticas económicas del país.

Asimismo, para realizar una auditoria social de las acciones, proyectos y programas destinados a las mujeres con el propósito de buscar que los servicios dirigidos a ellas se implementen con calidad, eficiencia y eficacia. Únicamente así las desigualdades en desarrollo y los niveles de pobreza que enfrentan las mujeres serán superados, aportando al bien común, para que mujeres y hombres puedan recibir beneficios con la implementación de la propuesta.

Cabe destacar que existe disponibilidad política por parte del gobierno de implementar acciones afirmativas, a través del Presupuesto Nacional de Egresos de la Nación, para el avance de las mujeres guatemaltecas.

 

* Una lectura en cifras. Situación de las mujeres guatemaltecas. Secretaría Presidencial de la Mujer. Guatemala, 2002.

 

Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM)

9a. Ave. 0-19 Zona 2, Edif. Isabel La Católica, 4o. Nivel

Tel. 288-6016 y 288-6087 / Fax: 288-6407

[email protected] / [email protected]

[índice]

 

Movida rural

 

Red de Mujeres y Tierra

 

El Comité Bilateral de Mujeres Rurales, junto con varias organizaciones no gubernamentales y sociales -entre ellas Mamá Maquín, CONAVIGUA, Comité de Unidad Campesina (CUC), Ak' Tenamit y Pastoral Social de la Tierra-, constituyeron el 24 de junio la Red Guatemalteca de Mujeres y Tierra, como parte del Proyecto "Sembrando cambios en Centroamérica: Mujeres, propiedad de la tierra e incidencia organizada". Redes similares existen en El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Honduras y Panamá.

Paralelamente al lanzamiento de esta red, se presentó la publicación "Nosotras y la propiedad", avalada por la Coordinadora de Mujeres por el Derecho a la Tierra, la Fundación Guatemala y la costarricense Fundación Arias para la Paz. Para su autora, María del Rosario Velásquez, esta guía es producto del trabajo de dos años referido a la reflexión sobre las leyes guatemaltecas y los convenios mundiales.

De manera sencilla, este texto resume el significado de los derechos humanos, contenidos fundamentales de la Constitución Política y tratados internacionales que avalan derechos de las mujeres; además incluye elementos del Derecho Civil (matrimonio, unión de hecho, divorcio, separación, pensión alimenticia, herencia, copropiedad) y algunas leyes que se relacionan con el acceso a la tierra (áreas protegidas y del Fondo de Tierras).

En la presentación del cuaderno, Elena Cocón de Patal, del Comité Bilateral de Mujeres Rurales del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación, señaló que en el tema de la regularización y el acceso a la tierra hay limitaciones porque "la ley establece la palabra campesina y en nuestros documentos estamos como mujeres amas de casa". Los abogados del Fondo de Tierras plantean solicitar un escrito que las reconozca como campesinas en las respectivas municipalidades.

En opinión de la abogada María Antonia Guantá, del Área Jurídica de la Defensoría de la Mujer Indígena, "las leyes se siguen manejando de manera cuadrada, como militares", tras resaltar que está aumentando el número de mujeres de jefas de hogar, pero esto aún no se refleja en las estadísticas.

La coordinadora en mención entregó una propuesta al reglamento de la Secretaría de Asuntos Agrarios para incluir un área específica de atención a mujeres, a Lily Caravantes, titular de la Secretaría Presidencial de la Mujer, quien manifestó su beneplácito al recibir tales aportes, porque "creo que éstos son los mecanismos que hacen que en las instituciones del Estado queden plasmadas muchas de las inquietudes de las mujeres".

Para sorpresa de todas, se informó que tres días antes el oficial Diario de Centroamérica había publicado el Reglamento Orgánico Interno de la Secretaría de Asuntos Agrarios de la Presidencia de la República, cuya estructura omitió el área propuesta por la Coordinadora de Mujeres por el Derecho a la Tierra.

[índice]

 

¡NO al racismo!

 

Indígenas hablan de racismo

Rosalina Tuyuc, ex diputada y lideresa de la Coordinadora Nacional de Viudas de Guatemala (CONAVIGUA), nos recuerda cuando en 1999 tres congresistas indígenas presentaron una iniciativa de ley para tipificar como delito la discriminación racial, misma que actualmente continúa engavetada. Una de las promotoras fue Aura Marina Otzoy, del Frente Republicano Guatemalteco (FRG), cuyo partido político se negó a respaldar dicha propuesta. "En ese entonces los diputados aseguraban que no había discriminación étnica", comenta Tuyuc.

Durante años se ha evitado la discusión del racismo en Guatemala, que afecta a la persona y a su honor, explica la dirigente de CONAVIGUA, pero actualmente hay una coyuntura favorable, "hay que destapar casos de discriminación étnica". Ella y la también ex diputada Manuela Alvarado coinciden en la necesidad de hacer cambios para transformar el carácter racista del Estado y apoyan una ley contra la discriminación racial: "Por algo hay que empezar".

Para Isabel Solís, de la Dirección Nacional de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (CONIC), en la lucha por la tierra se vive el racismo al negar ese derecho histórico a descendientes de los primeros pobladores, quienes sufrieron el despojo de sus tierras, por considerar que "somos incapaces de hacerla producir bien". Hay racismo y explotación en las fincas, en las leyes y autoridades que las aplican; a las personas indígenas no se les atiende correctamente en los juzgados y hay discriminación étnica en las sentencias, concluye.

Como parte del debate, la antropóloga Irmalicia Velásquez Nimatuj opina que el racismo no sólo es discriminación, sino un sistema históricamente formado por estructuras, instituciones y procesos sociales que afecta a mujeres y hombres. Llama la atención al indicar que dicho problema no afecta sólo a este país, pero sólo en Guatemala se oprime a más de seis millones de mayas. "Combatir el racismo -afirma- implica primero reconocer que existe; segundo, discutirlo ampliamente por todos los sectores; y tercero, cambiar las estructuras económicas, políticas, legales, educativas, entre otras".

 

No indígenas también hablan de ello

Rosa Sánchez, consultora independiente, comenta que por más que muchas personas señalen a los demás como racistas y se digan que ellas no son, el racismo está profundamente enraizado en Guatemala: "Son como quienes declaran 'soy ecologista, pero no renuncio a mi carro'".

Después de una flagrante violación a una mujer maya, el tema del racismo adquiere auge. "Se da una forma de apropiación, a partir de algo negativo", a pesar de que desde años atrás existen soluciones específicas en el Convenio 169 y el Acuerdo de Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, enfatiza.

Para la coordinadora del Comité Beijing, Alicia Rodríguez, el racismo es subyacente a la cultura guatemalteca: "La discriminación racial es como la opresión genérica, forma parte de un sistema excluyente". Resalta la importancia de hacer un reconocimiento institucional del problema, ya que dejar de hacerlo significa no hacer nada para combatirlo.

La también feminista Ileana Melendreras afirma que el racismo es una práctica intolerable que debe erradicarse; se trata de las diferencias convertidas en desigualdades. "En todo acto de racismo está implícita la actitud de superioridad frente a otras personas o grupos a quienes por ser diferentes se les considera inferiores en derechos y oportunidades".

Al rechazar el racismo, la periodista Sonia Pérez reflexiona: "Cada día me levanto y veo en el espejo lo diferente que soy a los demás. En algún momento se nos ha discriminado por lo que somos o lo que nos gusta. Somos diferentes, y a partir de allí debemos construir no sólo la identidad sino también una mejor sociedad".

Algo que sobresale en este diálogo es la constatación que en Guatemala las mujeres indígenas son quienes sufren mayor discriminación y opresión derivadas del racismo.

 

¡NO al racismo!

 

Periodistas y analistas en Guatemala se suman a la campaña contra el racismo: Adelma Bercián, Alma Palma, Ana Carolina Alpírez, Ana Silvia Monzón, Carmen Reina, Carolina Escobar, Diana García, Gustavo Berganza, Ingrid Urízar, José Manuel Chacón, Lissette González, Marielos Monzón, Myra Muralles, Ronaldo Robles y Úrsula Roldán, así como decenas de personas más (por falta de espacio no las incluimos) y todas lasCuerdas.

Si quieres denunciar algún caso de discriminación racial, lo puedes hacer en CONAVIGUA (232-5642) o la Defensoría de la Mujer Indígena (232-4225 y 251-7427).

[índice]

 

 

laCuerda

Consejo Editorial

Anamaría Cofiño K. ~ Rosalinda Hernández Alarcón ~ Laura E. Asturias ~ María Eugenia Solís ~ Rosina Cazali ~ Paula Irene del Cid Vargas ~ Lucía Escobar ~ Anabella Acevedo Leal

Editora

Anamaría Cofiño K.

Redacción

Laura E. Asturias y Rosalinda Hernández Alarcón

Reporteras

Wendy Santa Cruz y Andrea Carrillo Samayoa

Distribución y suscripciones

Mirna Oliva y Tere Torres

Diseño de edición impresa

Rosina Cazali

Edición electrónica

Laura E. Asturias

 

Produce y distribuye

Asociación La Cuerda

12 Calle 2-18 Zona 1, Local "B" ~ Guatemala 01001, Guatemala

Tel. (502) 253-6026 ~ Fax: (502) 253-6027

[email protected] / [email protected]

http://www.geocities.com/lacuerda_gt

 

La publicación y difusión de laCuerda son posibles gracias

al apoyo de Christian Aid, HIVOS y Helvetas.

Los artículos son responsabilidad de quienes los firman.

Es permitida, tolerada y estimulada la reproducción de los

contenidos... ¡¡siempre y cuando nos citen!!

Suscripción local por 11 ejemplares al año: Q.50.00

[índice]

 

Volver a laCuerda

Ir a Tertulia

 

Hosted by www.Geocities.ws

1