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notanCuerda |
Año 3, No. 28 Guatemala, octubre/2000 |
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Editorial |
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Entrada |
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La médula |
Criaturas fantásticas, brujas y otras monstruosidades (Anamaría Cofiño K.) Lo que odian las mujeres (María Eugenia Solís García) Obsesiones, que les dicen (Lucía Escobar) |
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Vida |
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La paseante |
Octubreazul, frente a la ciudad expresionista (Rosina Cazali) |
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Esta boca es mía |
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Aquí y ahora |
Poderes curativos de las mujeres o la limpia al Congreso (Julieta Hernández González) No quedó limpio, pero por’ai vamos (Laura E. Asturias) Laguna del Tigre versus Basic (Magalí Rey Rosa) Chimaltenango: Tentaciones de un oasis (Wendy Santa Cruz) Gilda Asturias Zamora: Ahora que ya no soy (Andrea Carrillo Samayoa) |
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Movida internacional |
Nuevo mecanismo a favor de los derechos de las humanas (Rosalinda Hernández Alarcón) |
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Movida departamental |
Alta Verapaz: Primera Oficina Municipal de la Mujer Huehuetenango: Manejo de recursos naturales Quetzaltenango: Centro de Desarrollo Humano Quiché: Valor para enfrentar la violencia Escuintla: Ex refugiadas persisten en su lucha |
Editorial
Mientras haya mujeres, habrá revolución
Octubre es un mes que huele a fin de año. Empiezan a volar los barriletes en medio de cielos cada vez más despejados y limpios. Los recuerdos y las nostalgias se apersonan como por arte de magia.
En las tradiciones paganas hay registro de celebraciones y rituales antiguos dedicados al reconocimiento de la fertilidad de la tierra, en los que se bailaba y bebía libremente en los campos, durante días y noches. En la actualidad, aquí, tenemos poco que celebrar, pero iniciamos una temporada en la que se conmemora sucesos que cambiaron el curso de nuestra historia. Recordamos con orgullo la gesta revolucionaria que derrocó una dictadura nefasta y dio inicio a esa primavera fugaz que, por haber quedado truncada, todavía sentimos pendiente.
Guatemala está en riesgo de volver a quedar estancada y rezagada de la historia. Muchos funcionarios de gobierno dan muestras frecuentes de intolerancia y corrupción. Sus oscuros antecedentes no dan margen a abrigar esperanza alguna. En los últimos días hemos visto con no poco espanto cómo el ministro de Gobernación saca sus garras y amenaza a los movimientos sociales en el mejor estilo de los poderes ocultos que han obstaculizado el avance de la sociedad. Nuevamente manifestamos nuestro rechazo a estas actitudes que provocan desconfianza y desasosiego entre la población. La impunidad es un mal que debemos combatir a todo nivel, en todo terreno y con todos los recursos.
En esta Cuerda hemos querido dar un giro radical y cambiar el tono solemne que caracteriza la mayoría de manifestaciones culturales y artísticas guatemaltecas. Nuestra intención es sumarnos a la búsqueda creativa de nuevas maneras de expresión para afrontar la crisis que se nos vino encima. Creemos que la participación política debe ir acompañada de una renovación cualitativa, que se refleje en nuevos escenarios, nuevas actrices y por supuesto, nuevas maneras de hacerla. Las feministas en el mundo llevamos años luchando por hacer valer una ética que no excluya a nadie, que contemple a quienes han sido marginados e implemente formas de expresión del sentir y pensar de toda la población.
Muchas veces hemos sido tachadas de locas, hechiceras y tontas por insistir en cambiar la organización injusta de la sociedad. Se quiere hacer creer que las cosas son como son desde siempre y para siempre, que pretender transformarlas es imposible. Estamos convencidas que somos capaces de hacer eso y más. Es cuestión de tiempo y paciencia.
Uno de los grandes triunfos conquistados por las mujeres modernas es el de tener presencia y voz. Hace rato descubrimos el poder que tenemos para ejercer nuestros derechos. Gracias a eso, ya no nos pueden parar. Somos conscientes que lo avanzado es poco y lo que queda por andar es mucho. Pero nuestra fuerza se nutre de la energía de todas aquéllas que creen que mientras haya mujeres, habrá revolución.
la
CuerdaMúsica de Guatemala
La pianista guatemalteca Alma Rosa Gaytán, graduada del Conservatorio Nacional de Música, presentó de manera exitosa el recital Música de Guatemala a través de los tiempos. Actualmente es pianista titular del Coro de la Universidad de San Carlos y de la Orquesta Sinfónica Nacional. Posee diferentes títulos y diplomas, así como galardones y reconocimientos otorgados en varios países de Centroamérica, México, Europa y Estados Unidos.
Investigan a maestro por acosar a sus alumnas
Oficiales de la Procuraduría de los Derechos Humanos verificaron que un maestro del Instituto Normal Centroamérica (INCA) violó el derecho a la educación y dignidad de las alumnas. Según testimonios de las estudiantes afectadas, el profesor Noé Erick Pérez Cotuc las inducía a comprar revistas pornográficas.
Ana Patricia Manríquez, subdirectora del INCA, dio a conocer que el presunto acosador fue suspendido 10 días sin goce de salario y mientras se emite la resolución final trabajará en el área administrativa.
Sexo con Seso
El Centro Latinoamericano Salud y Mujer (CELSAM) realizó una actividad para difundir información acerca de la salud sexual y reproductiva a la juventud. Como complemento de un primer fascículo sobre enfermedades de transmisión sexual, ha lanzado otro referido a métodos anticonceptivos. Ambos son distribuidos gratuitamente en discotecas, moteles, farmacias, además de cadenas de tiendas y restaurantes.
Condón femenino
La periodista Mirja Valdés escribió una nota acerca del nivel de efectividad del condón femenino, que es superior al del masculino. Según especialistas del tema, en Guatemala no es popular este producto profiláctico que sirve para evitar la propagación de enfermedades de transmisión sexual, entre ellas el VIH. El precio elevado y la falta de difusión del condón femenino impiden su mayor utilización. La caja con tres unidades cuesta 95 quetzales en una de las pocas farmacias donde está a la venta.
Solidaridad con Marielos
Marielos Monzón, creadora y conductora del programa Punto de Encuentro, transmitido por Radio Sonora, fue despedida arbitrariamente por el director del medio, Arnulfo Guzmán. Este hecho fue calificado como una represalia política por integrantes del gremio periodístico, columnistas y editoriales de medios nacionales. Entre las variadas muestras de solidaridad, la Red de Mujeres Periodistas en Guatemala emitió un pronunciamiento de apoyo a su colega. Antes de su despido, la periodista había sido advertida por Guzmán sobre ciertas restricciones a fuentes y temas para tratar en su espacio radiofónico; sin embargo, Marielos rechazó de manera enérgica tal censura a la libertad de expresión. Esta arbitrariedad puso a debate la defensa de la libre emisión del pensamiento como derecho constitucional, tanto de quienes producen como quienes utilizan los medios masivos de comunicación.
Ocho de cada 10 niñas y niños padecen desnutrición
La Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado presentó el informe Situación de la niñez y la juventud en Guatemala durante 1999. Ahí se da cuenta de las condiciones precarias en que vive la niñez, de la cual el 80 por ciento padece desnutrición. Este país ocupa el primer lugar en desnutrición infantil a nivel latinoamericano, además del cuarto con más casos registrados de VIH/sida; 250 menores de 14 años viven con la infección. El estudio afirma que existe un promedio mensual de 167 casos de abandono; hay más de dos millones de niñas, niños, jóvenes y jovencitas trabajadoras. Calcula que alrededor de 10 mil adolescentes son miembros activos de maras y muchos empezaron a consumir drogas a los 15 años.
Medallas sólo para Costa Rica
Entre las escasas medallas olímpicas obtenidas por latinoamericanas, la única deportista de Centroamérica que hasta el 28 de septiembre había recibido tal distinción fue la costarricense Claudia Poll. En las competencias de 200 y 400 metros libres, la nadadora conquistó medallas de bronce. Otros casos sobresalientes fueron las medallas de oro ganadas por la mexicana Soraya Jiménez y la colombiana Isabel Urrutia en competencias de halterofilia (levantamiento de pesas).
Jornadas Feministas 2000
Guatemaltecas profesionales e integrantes de grupos de mujeres se dieron cita del 18 al 22 de septiembre para efectuar una serie de debates como parte de las Jornadas Feministas 2000, organizadas por la Agrupación de Mujeres Tierra Viva. Muy variada fue la agenda e interesantes las exposiciones que acumulan años de experiencia a favor de la causa de las guatemaltecas.
Cabe señalar el aporte de la periodista y escritora Luz Méndez de la Vega, quien se refirió a la historia de las periodistas pioneras del feminismo de la segunda mitad de 1800 y la primera de 1900. Alicia Rodríguez planteó un método para evaluar si hay o no movimiento feminista en Guatemala, a partir del concepto de movimiento social: si el mismo surge como respuesta a una problemática o propuesta de cambio, si es pública, si su filosofía y visión están interiorizadas desde la individualidad hacia la colectividad. Laura Asturias, en su ponencia titulada En camino a una identidad compartida, manifestó su firme convicción de que una vez abiertos los espacios para un diálogo sobre lo que ya tenemos y lo que nos falta por hacer, también sabremos continuar hablando sobre la diversidad de nuestras diferencias, respetándolas, así como fortalecer nuestras numerosas coincidencias.
Rosalinda Hernández Alarcón, laCuerda
Los códigos establecidos son reglas. Al nacer, dependiendo si eres mujer u hombre, te adjudican un determinado rol sujeto a normas y reglas. Cuando te resistes y las transgredes, bien lo puedes asumir como un acto libertario que fortalece tu autoestima y busca nuevos paradigmas. Sin embargo, poco imaginas los alcances que dicha determinación va adquiriendo a través de tu vida.
Las fantasías que podemos elaborar cuando optamos por la no imposición de los estereotipos de género son múltiples. Esos viajes se traducen en travesías imaginarias. También los convertimos en realidades concretas. Las primeras serán alucines, ejercicios que fortalecen nuestra capacidad de abstracción; los segundos, locuras, atrevimientos que afectan la normalidad. Unas y otros pueden referirse a nuestra vida privada o nuestra inserción en la sociedad.
En este número de laCuerda nos propusimos dar rienda suelta a la ficción, a la chifladura, a la utopía, como alimentos para desarrollar nuestra capacidad creadora o como vorágine para sacudir a quienes, adormecidas, les guían la inercia y el deber ser, que justifica que las mujeres sigamos consignadas a posiciones sociales inferiores. Nuestra rebeldía a aceptar pasivamente la situación actual nos lleva a hacer algunas reflexiones en torno a lo dicho por estudiosas en la materia, quienes consideran que las culturas son sistemas de clasificación y los procesos de la simbolización cultural producen efectos en el imaginario de las personas.
Marta Lamas, antropóloga mexicana, sostiene que las mujeres son forzadas continuamente a preservar su valor simbólico, ajustándose, amoldándose al ideal masculino y dotándose de todos los atributos corporales y cosméticos capaces de aumentar su valor físico y su atractivo. Para ejemplificar lo anterior, pensemos en una mujer quien descarte ser madre, ejerza el arte de la seducción y goce a plenitud su sexualidad. La objeción a la maternidad y la búsqueda del placer obviamente restan atributos al imaginario masculino. Será una loca quien descarte el cuidado de sus atractivos físicos y decida alentar su acceso al conocimiento o al goce de sensaciones.
Los cambios culturales no se dan sin resistencias de parte de los detentadores de privilegios, quienes se ven amenazados en tanto se develan realidades antes ocultas, se trastocan jerarquías, se cuestionan maneras de ejercicio de poder, se redefinen ámbitos de acción social y se promueven nuevas formas de placer y de entender la vida. Esto lo afirma otra feminista mexicana, Emma Ruiz, quien al analizar las estructuras de poder y género señala que la relación entre los sexos implica aceptar límites, pero aceptar la diferencia sin necesidad de ritualizarla para sujetar nuestros afectos es posibilidad de enriquecimiento.
En el campo de lo simbólico, con la ayuda de la ficción, recurrimos en esta oportunidad a la metáfora y metonimia. Naveguemos a la esfera de lo irreal. Edifiquemos escenarios fantásticos. Dibujemos o desdibujemos formas y comportamientos. Juguemos con la imaginación. Aunque digan que nuestro referente es sin duda la locura, es un acto sensato. Nuestro acicate para volar despiertas y soñando es el ansia de un mundo diferente en el que la transgresión a los roles preestablecidos evite tantas pérdidas afectivas o nos coloque en los cánones del desequilibrio y lo absurdo.
Criaturas fantásticas, brujas y otras monstruosidades
Anamaría Cofiño K., laCuerda
Las mitologías están pobladas de personajes femeninos: deidades supremas, diosas de la fertilidad, madres celestiales, así como devoradoras de hombres, súcubos, criaturas zoomórficas y demás fenómenos horripilantes. La cultura occidental, regida por la creencia en un solo dios, ha intentado eliminar a las figuras femeninas, reduciéndolas a seres de segunda, o bien condenándolas al mundo del mal, del pecado.
Hasta nosotras han llegado, pese a todo, múltiples referencias de personajes fantásticos que reflejan cómo eran vistas las mujeres y cómo se las describía en determinados momentos o culturas. La influencia del cristianismo, con toda su historia de persecuciones y destrucción, no ha impedido que subsistan determinadas creencias o se rescaten elementos simbólicos, leyendas y tradiciones. Un vistazo a algunos personajes mitológicos puede darnos luces o pistas para rastrear en el pasado cómo se fueron construyendo ideas y prejuicios en torno a las mujeres y sus características.
Si revisamos el dogma cristiano, nos encontramos con Eva, causante de la caída del pobre e inocente Adán. Ella, la mujer, personifica la tentación, el mal, el sexo. Por el pecado cometido, las mujeres, todas, debemos padecer una condena moral eterna, justamente por ser dadoras de vida. Suena paradójico y sospechoso. ¿Qué intención habrá detrás de este estigma?
Algunas feministas se han dedicado a investigar la historia oculta, la que se ha cubierto o invisibilizado, la de las mujeres. Gracias a ellas es que ahora se reivindica a las brujas como personas perseguidas por su rebeldía o sus conocimientos, por haber sido consideradas una amenaza a la religión que luchaba por imponerse con un solo dios, todopoderoso. Como consecuencia, las brujas pasaron de ser viejas horribles, intimidantes, traganiños, a mujeres sabias, sacerdotisas paganas o curanderas. Éste es un ejemplo de cómo las interpretaciones van cambiando según quién y cómo las haga.
Antes de la conquista y colonización de estas tierras, hubo un santuario de diosas y dioses muy amplio. Es difícil describirlos porque muchos tienen atributos de ambos sexos o no son ni hombres ni mujeres. Son representaciones del sol y la luna, del día y la noche, creadores del cielo y de la tierra. A veces toman figuras de animales o bien de seres antropomorfos. Los códices, las crónicas y la arqueología mencionan a la diosa Ix Chel como una deidad femenina asociada a la serpiente, que puede llamarse diosa Arcoiris, quien supuestamente tenía presencia en los partos y las curaciones. Aparece con una serpiente de tocado, lleva collares y traje lujoso. Existen más deidades femeninas, como las de la tierra, la patrona de las tejedoras o la diosa del suicidio; sin embargo, todavía hay grandes lagunas en la información sobre este tema, especialmente en el área maya.
Un personaje digno de mencionar por su lugar en la religión cristiana es Lilit, la primera esposa de Adán. Se dice que la quiso obligar a acostarse debajo de él, como muestra de su supremacía masculina, a lo que ella se rehusó, maldiciéndolo y abandonándolo en el acto. Cuenta la leyenda que dios envió unos ángeles para hacerla volver, pero ella también los maldijo y se dedicó a fornicar con demonios (que le daban más placer) y dio luz a cien criaturas cada día. Lilit desapareció de la Biblia canónica, pero en otras culturas reapareció como súcubo o demonio mujer. Se decía que era ella quien provocaba los sueños húmedos de los sacerdotes. También se afirma que estas demonias son tan expertas en el acto sexual, que un hombre que ha tenido encuentros con ellas nunca más encontrará satisfacción con otras mortales.
En la religión budista encontramos a Kali-Maya, la creadora de todo lo perceptible, quien trajo al mundo al mismo Buda, no a través de sus partes vergonzosas sino por una herida en su costado. Se la asocia al mes de mayo y a otras deidades de la creación que aparecen en culturas como la griega, escandinava e hindú.
Medea, Medusa, Circe, Isis, Ishtar, Magdalena, Juana de Arco, Coatlicue, Artemisa, las Sirenas y cientos de mujeres más aparecen en diferentes momentos y creencias del mundo, personificando al bien, al mal, a los poderes destructivos y creativos. Encontramos muchas coincidencias universales, tanto en atributos como en poderes. En el imaginario figuran todas estas mujeres que nos permiten preguntarnos, y quizá responder, algunas de las inquietudes más antiguas de la humanidad.
María Eugenia Solís García, laCuerda
Odiamos muchas cosas... Ahí les va una listita.
Para empezar, odiamos que digan que no debemos sentir odio. ¿Por qué? Si en este mundo hay miles de cosas que nos provocan aversión, rechazo, rabia, que nos revuelven las tripas y nos dan ganas de guacalear.
Nos cae en los que no tenemos que nos valoren únicamente por nuestro peso y volumen.
Odiamos a la gente malagradecida, ésa que se da por bien servida y ni siente o agradece.
Cae mal cuando nos dicen: todo está en las manos de dios.
Cae coche que nos digan lo que toca: hora de maquillarse, hora de tener novio, hora de casarse, hora de tener hijos y hora de refundirse en una jaula llamada hogar.
Cae pésimo trabajar tanto para las fiestas y contemplar, extenuadas, cómo disfrutan los otros. También las vacaciones que traen de vuelta del colegio a los hijos y nos dan más trabajo.
A los que sólo se dejan querer y no conocen la reciprocidad.
Odiamos la traición y la falta de lealtad.
Ganar menos que ellos por hacer lo mismo.
Ver cómo las mujeres terminan su existencia sin dientes, sin casa y sin quién las atienda, después de haber dado la vida entera a los demás.
También odiamos: cocinar, barrer, trapear y sacudir. Y lo peor: saber que esto puede ser de por vida.
Cae mal tanta solemnidad y formalismo, no digamos la cursilería.
La forma en que la maternidad nos limita la libertad.
Preocuparnos por el gasto y el dinero.
Poner cara de buenas cuando todos alrededor nos están cayendo mal y quisiéramos que se fueran de vacaciones para siempre.
Tener que ser mesuradas y discretas.
Que se nos prohiba escandalizar.
Odiamos sentimos exigidas y que tanta gente dependa de nosotras.
Ese sofoco nos impide disfrutar la vida.
Lucía Escobar, guatemalteca, periodista
Yo no sé por qué la gente tiene gatos pudiendo tener obsesiones. Las obsesiones hacen más compañía que los gatos, que desaparecen durante horas y luego, cuando se te ponen encima para que los acaricies, no sabe una dónde han estado ni de qué tienen manchadas las patas. Las obsesiones no pueden alejarse de los cuerpos porque viven de ellos, de su sangre. Y los cuerpos no pueden vivir sin esta tortura, aunque esto no sé por qué es
.*En este tema nadie sale invicto. Todos tenemos manías, vicios, tics, fetiches o como les quieran llamar, que les dan un sabor especial a nuestras vidas. En el fondo somos una máquina casi perfecta que actúa muchas veces como idiota tras de una idea: llenamos el día con pequeños rituales que a la vista de otro pueden parecer ridículos y vergonzosos, ser objeto de censura o mal de ojo.
Así como somos diferentes, también distintas son esas obsesiones. Hay personas que esconden con más pudor sus fantasías y pequeñas locuras cotidianas por un gran miedo a desnudarse, mientras otras las exageran y exhiben para ganarse el título de raras. Todos las tenemos, si buscamos bien. Y lo peor es que algunas se pegan.
Un día logré verme desde afuera en el momento justo en que una idea estaba convirtiéndose en obsesión. Me cagué de la risa de lo tonta que puedo ser a veces y juré deshacerme de ese tic, pero se había apoderado de mi espíritu y no había nada más que hacer. Dos días después se lo pegué a mi mejor amigo.
De esas obsesiones confieso aquí algunas. De las públicas quizá las más arraigadas son los celos, la mariguana y la cerveza Gallo en botella. Por supuesto, los verdaderos placeres ocultos, como bien dijo Aceituno, no se cuentan porque dejarían de ser.
Los celos siempre fueron mi peor pesadilla, mi obsesión, mi castigo y su agonía. Entraban despacito, cuando no me lo imaginaba. En cualquier momento me tomaban sin darme cuenta y era demasiado tarde para pararlos; destruían mi conciencia. De la mariguana podría escribir un tratado; más que un vicio, para mí es una medicina contra lo enfermo que suelo encontrar en este mundo. Y la cerveza: Gallo en botella, fría y con una servilleta, ¡por favor!
Por sus actos te conocerán, dicen las malas lenguas. He aquí algunos ritos extraños con los que me he topado: Carolina cuenta hasta dieciocho antes de expulsar el humo de la mota para que le pegue; a Julia le da sed cada vez que le tocan las tetas; Tansu no disfruta del cigarro si no sumerge el filtro antes en líquido; a Juan le encantaba usar mi desodorante; Kike tiene que imaginar figuras geométricas para poder dormir; mi prima no puede coger si no está viendo el Discovery Channel; a la Isa le dura un cigarro tres horas; y yo me voy tras el placer que me da mi obsesión favorita.
* Comentario de la mujer de Vicente Holgado, obsesión del escritor español Juan José Millás. Y todo es ficticio. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.
El miedo es un cadáver exquisito
Regina Galindo, María Adela Díaz y Amarrrra, artistas guatemaltecas
Teresa Castillo, artista cubana
Hay que caer y no se puede elegir dónde.
Roberto Juarroz
y descubrí diez mil cosas más, incluso las mil y una formas de llamar al miedo,
y puedo decirlas, combinarlas, recitarlas de otro millón de maneras más.
Porque ahora ya no tengo miedo de decir que tengo miedo.
Alejandro Marre
Miedo a gritar, a que en el impulso se me desgarre el seguro y me vuelva agua. Mejor me engrapo la boca, me amputo la lengua, me aguanto.
Miedo a verme reflejada en el espejo. Reflejada en las pasiones de alguien. Perdida en casa, con miedo a estar loca sin saberlo.
Miedo a verlo con ojos de perra enamorada, porque puede darse cuenta y sentir pena, porque puede darse cuenta y sentir su pene.
Miedo a hablar con la boca, a pensar con el hemisferio izquierdo, a escribir con la mano derecha. Miedo a caminar para atrás.
Miedo a enfrentarme a mi cuerpo, flaco, obeso, normal, inofensivo. A la mente de cualquiera y ser vulnerable.
Miedo a los fantasmas de mis abuelos, a las figuras que se forman con la humedad del techo. A pasar hambre, a sentir frío y a mí misma con mis tantos recuerdos.
Miedo a no ver más el mar, a saber que me volveré loca como mi madre y dejaré de ser yo... ¿yo?
Miedo de parecerte fea, de parecerte tonta, de parecerte puta. De parecerte, más que nada de parecerte.
Miedo a morir en el anonimato y no haber pertenecido nunca a un suspiro, a un reclamo, a una violación.
Miedo de no haber asistido a mi entierro.
Miedo a la locura de sobresalir, resultado de mi infancia conglomerada de temblores.
Miedo de salir a la calle y perderme en mi propio esqueleto.
Miedo de intentarlo o de no intentarlo para no fracasar.
Me da miedo no sentir miedo. Me da miedo no sentir.
Miedo a la descomposición de mi cuerpo muerto. Miedo a la descomposición de mi cuerpo vivo.
Miedo a que los sueños se me queden dormidos alguna noche y ya no despierten.
Miedo a desvestirme con mis propias manos y quedar como una estúpida apresurada.
Miedo a esperar que él lo haga y jugar, sin gracia, el papel de una quinceañera.
Miedo a querer, un día de tantos, cortarme las venas y no encontrar un bisturí. Miedo a querer, un día de tantos, cortarme las venas y encontrar un bisturí y desangrarme como vaca, siendo mujer.
Miedo de ser invisible. Miedo de ser igual.
Miedo a que la verdad sea o no. A que algo pase o no.
Miedo de que me obliguen a pensar como ellos.
Miedo de hablar de más. Terror de quedarme callada. Pánico de que no me escuchen.
Miedo a ser la hija no deseada. Terror a tener hijos no deseados. Pánico de que me descubran.
Miedo a las agujas, que te pinchan la calma, que te chupan la vida, que te asesinan la puta ilusión y dejan marca.
Miedo de criar hijos muertos para que algún día se recuerden de mí.
Miedo de que me agredan, física o verbalmente... y no por otra cosa que por el simple hecho de descubrir mi increíble capacidad de odiar.
Miedo a gritar de más en un orgasmo más. Miedo a no terminar.
Miedo a rasgarte el rostro y encontrar sólo una máscara. Miedo a rasgar el mío y encontrar sólo vacío.
Miedo a sentir el miedo corriendo por mi cuerpo, que me queme las entrañas, que desate mis corrientes de histeria, que me abra las piernas, que me nuble el sentir, que me paralice.
Miedo a despertarme una noche muerta de miedo.
Miedo a engendrar rencores con la palabra, y que ello sea mi única herencia.
Miedo de correr a un diccionario a buscar el significado de esa palabra tan sutil y encontrar tres o cuatro sinónimos más cuyo significado simbólico tan sólo hace comunicable o denominable lo que sencillamente yace o se gesta dentro de mí.
Miedo a perder, por un instante de no sé qué, quizá de anti-miedo, quizá de no-temor, esa sensación terrible y correr hacia las páginas de todas las palabras que comienzan con M, hasta encontrar que el miedo aparece explicado con alguna línea peculiar como: perturbación angustiosa del ánimo por un peligro real o imaginario o recelo de que suceda una cosa contraria a lo que se desea.
Miedo a seguir escribiendo. Miedo a hacer el ridículo.
la
CuerdaZafarse
: Desembarazarse, quitarse los estorbos, escaparse, librarse. Deschavetarse, alivianarse.Locura:
Privación del juicio o de uso de la razón. Estado temporal o permanente de desquicio, alegría o pesar. Exaltación del ánimo producida por algún afecto u otro incentivo. Estar muy deseoso de algo. Chifladura, extravagancia. Loquear, loquera, loquero, locucha, chaladura. Se dice que el amor es causa de locura. Estado en el que mucha gente fue a votar por este gobierno. Aplícase también a las últimas elecciones en México.Placer:
Goce, disfrute espiritual o carnal. Satisfacción, sensación agradable producida por la realización de algo que gusta o complace. Diversión, entretenimiento.Humor (buen):
Jovialidad, agudeza. Manera graciosa o irónica de enjuiciar las cosas. Lo que nos falta para sobrevivir con menos amargura.Tripear:
Neologismo jipioso que viene de la palabra viajar. Una de sus acepciones más reconocida es la de emprender un recorrido mental provocado por un ácido o sustancia alucinógena (hongos, peyote, etc.) Fantasear, soñar, dejarse ir en una idea, sentimiento o acción. Gozar inmensamente.Protesta:
Acto de repudio, expresar alguien su queja o disconformidad. Negar la validez o legalidad de un acto, tachándolo de vicioso. Asistir al Congreso de la República y manifestar rechazo a la impunidad.Revolución:
Cambio rápido y profundo en las instituciones políticas, económicas o sociales de una nación. La de las mujeres es la excepción porque sigue provocando cambios estructurales sin violencia. De octubre: digno momento en que fue derrocada la dictadura ubiquista; inicio de un periodo que, lamentablemente, no se ha vuelto a repetir.Bibliografía consultada
Laura E. Asturias, laCuerda
El músculo romántico adentro del pecho te corre a mil. Estás tirada en la cama, consciente que un nuevo día ha empezado, pero no abrís los ojos. ¿Para qué, si será igual al anterior, lleno de todo eso que no querés ni podés enfrentar? Aun así, de alguna manera encontrás las fuerzas para levantarte.
Ya me ocurrió hace muchos años. Había dejado todo por el hombre con quien me casé. En un recuerdo grato se convirtió, de la noche a la mañana, mi satisfactorio empleo en Guatemala; atrás quedaron mi familia y viejas amistades, ese clima de aquí que es noble para mi alma, lo conocido y querido. Allá, en ese otro país, llegué a extrañar aun aquello que me enferma del mío. Será porque en la lejanía casi todo se añora.
Entonces no podía ver que lo que más extrañaba era el rumbo que perdí al tomar el camino de aquél con quien compartí una década. No sabía que el error, aun adornado con tanta promesa, fue dejarlo todo y pasar a ser un elemento de su proyecto de vida.
Ahora sé que esa depresión que tomó por asalto cada una de mis células e hizo que frente a mí transcurrieran dos años casi en blanco, fue también el empuje que necesité para reparar el error. No lo pude apreciar así, conscientemente, cuando estaba sumida en ese oscuro abismo del que ignoraba cómo salir. Tampoco ocurrió pronto. Más años pasarían antes que tuviera el valor para empezar a recuperarme a mí misma y rescatarme del círculo de dependencia afectiva y económica en el que daba vueltas como gallina sin cabeza. Cada quien, sólo cada quien, sabe cuándo es el momento, y al saberlo no hay marcha atrás.
Entendí que la depresión tiene su razón de ser. Las emociones que experimentamos adentro de ese abismo (desolación, cólera no reconocida, ansiedad, abandono, culpas a menudo innecesarias) quieren llevarnos a que con sensibilidad y conciencia nos preguntemos qué pasa, qué nos está faltando, cuál es el camino a seguir. Y nos dan la posibilidad de reflexionar si hemos renunciado a tanto de nuestra propia vida que ahora parece imposible sentirnos y asumirnos como personas autónomas.
La depresión, que a menudo se manifiesta en un descontento permanente, es como un termómetro que nos dice que algo no está bien y hay que enderezarlo. He aprendido a verla como una buena amiga que llama mi atención, a darle en mi vida el espacio y el tiempo que merece y requiere. Y aunque suene trillado, ahora sé que más allá de ese túnel siempre habrá luz que seguirá alumbrando mis pasos.
Ixmucané Orantes, laCuerda
Soy una mujer del año 3793. Mientras leía un poco de historia descubrí que allá por el 2070 la raza humana estuvo a punto de desaparecer porque se dio una epidemia de enfermedades llamadas bulimia y anorexia que, aparentemente, obsesionaban a la gente por su apariencia física. Según estos informes, mujeres y hombres las padecían. La epidemia parece haber empezado con las mujeres y luego casi acaba con la humanidad.
Actualmente no tenemos ningún riesgo de ser gordas o flacas, altas o bajitas, pues ha habido muchos cambios. Una decide cómo quiere ser; la comida de ninguna manera te engorda, sólo nutre. Tú decides si quieres tener mucho o poco busto, piernas gruesas o delgadas, cintura plana, más nalgas. La vida de la humanidad cambió a partir que descubrieron, a finales de 1900, el último eslabón de la cadena del ADN. Desde entonces, mediante un estudio genético se puede modificar cualquier forma física.
También podemos decidir cuándo preparar el cuerpo para reproducirnos, toda vez que la mujer y el hombre estén de acuerdo y listos. Algo que realmente me espantó fue leer que, en aquellos tiempos, la mujer asumía sola la maternidad. Ahora no: si el hombre quiere tener un hijo, también debe estar preparado porque es asunto de dos. Por ejemplo, la mitad del embarazo y los dolores del parto (que también son opcionales) se reparten equitativamente con el padre. Los hombres también amamantan a su bebé, asumiendo su porción de la tarea. En fin, todo es compartido.
Es muy interesante que, en la antigüedad, al llegar a cierta edad las mujeres padecían de menopausia, escalofríos, dolores de cabeza, sudores y el impacto emocional de la vejez. Ahora, por los cambios genéticos, nosotras estamos libres de todo eso. La belleza física perdura. Y no es que no avance la edad, pero las personas maduras son muy atractivas y no tienen complejos.
Aunque es bonito nuestro mundo, me habría gustado conocer cómo nos hizo la naturaleza, cómo eran la mujer y el hombre allá por 1800 ó 1900, sin alteraciones. Habría querido conocer los árboles, las frutas, los tantos colores naturales. Ahora lo podemos visitar pero mediante realidad virtual. Experimentamos emociones y sensaciones, pero no sé si será igual que antes. Siempre queda la curiosidad.
Hoy no tenemos prejuicios sexuales ni físicos, pero los sentimientos y los conocimientos son cosas que cada quien tiene que buscar. Y aunque hay mucha tecnología, no todo se ha podido lograr y siempre tenemos problemas. Será cosa de humanos...
Octubreazul, frente a la ciudad expresionista
Rosina Cazali, laCuerda
Han pasado algunas horas después de inaugurar el Festival Octubreazul. La editora de esta publicación estará a punto de estrangularme pues no he enviado el artículo correspondiente. Me corro el riesgo. Imposible dejar de hablar de un momento que esperamos desde hace varios meses. No se trata de un positivismo cínico; es la necesidad de explicarme qué nos ha llevado a este punto. No es el punto que concluye sino, más bien, que inicia todo un mes de actividades que tendrán algo de catártico, de demente al mismo tiempo que reflejan un intento de cordura. Pues Octubreazul es una dosis de cada uno de estos elementos. En esta extraña mezcla química se vislumbra una especie de vida propia, la cual nos ha devorado poco a poco sin asomo de duda y por voluntad propia.
En el Parque Central se han concentrado los mismos visitantes de siempre, a quienes hoy se suma la presencia de personajes extraños. Nosotros, los otros, los que en día domingo no vamos al centro. Nos quedamos en casa leyendo, viendo el partido de futbol, o vamos al centro comercial. Pero es ahí donde se dio la cita de quienes emprendimos una marcha vestidos de azul, participando de lo que hemos dado en llamar un convite transformado en comparsa al son de tambores afro.
El sincretismo cultural es impresionante. Julia y Fernando son dos colombianos que nos han dado una lección de entusiasmo desmedido. En pocos días lograron cohesionar a más de cuatrocientas personas, provenientes de ocho agrupaciones de ideologías distintas, lo cual para nuestra pequeña mente sectorizada es casi imposible. Pertenecen a la agrupación Barrio Comparsa de Colombia, donde han logrado que sus desfiles sean algo más que carnavales de ocasión. En alguna oportunidad contaban que, cuando se presentan en los distintos barrios, es tal la devoción y entrega de sus participantes que se han convertido en espacios de tregua. Cuando hay comparsa no hay muertos, dicen contentos los alcaldes. Es así como el Parque Central se convierte en un paisaje humano de dimensiones insospechadas. La comparsa colombiana viene a ser el caldo donde confluyen distintos sabores, que corrompe tradiciones ancestrales, que logra reunir un ritual maya con música de barrio bajo y gritos desaforados de un público variopinto. La delicia es, precisamente, esa combinación de lo casual con lo premeditado.
La ciudad expresionista, ese Centro del que han huido muchos por temor a ser asaltados por los pegas, viene a ser el principio de un escenario abierto a la creatividad y al debate. Este paisaje-escenario será testigo de lo inverosímil. Tommy García es un artista joven, quien se ubicará en distintos puntos de la ciudad mientras lleva, como única carga, un retrete. Sentándose en el mismo buscará una manera de construir una metáfora de tono escatológico, que alude a actitudes frente a nuestro país y el planeta que habitamos. La Asociación Gay/Lésbica expresará, a través de obras de teatro callejero, que los sueños no deben tener límite, mientras que la poesía comenzará a emerger sobre las paredes de la urbe o en la voz de un ángel urbano.
Benvenuto Chavajay vive en la Zona 21 y caminará hasta la 18 uniendo los dos puntos más distantes de la ciudad. A manera de performa, el esfuerzo adquiere una connotación de única posibilidad de dibujar mentalmente esta ciudad, a través de sus dimensiones y donde cohabitan los extremos.
De la poesía a lo sórdido, performas y puestas en escena se jugarán el todo por el todo. El Dr. Virus se casará con La Fabulosa en el mítico Cerrito del Carmen, mientras Jorge De León realizará una auto-operación quirúrgica ante los espectadores.
En un juego de ironía y desparpajo frente a la gran ciudad, un deportista entusiasta, perdido entre el humo, el bullicio del tráfico y su violencia, correrá sobre una máquina propia de gimnasio con faja sin fin, para abrir una pregunta que evidencia las preocupaciones del hombre posmoderno: ¿cómo alcanzar el sueño de mantenerse saludable?
Y las mujeres. Las mujeres desarrollarán actos simbólicos que hablan mucho de aquella crispación histérica que vivimos en medio de una supuesta civilización. Regina Galindo utilizará como escenario el basurero municipal de la Zona 3. Ya nos tiene acostumbrados a sentir el corazón en la garganta. Aquí, el paisaje es simbólico a la vez que un recorrido histórico de lo que desecha la ciudad cada día. Sus mugres y cosas olvidadas, que otros utilizan como sustento, son depositadas diariamente en camionadas. Es el lugar que probablemente describe mejor el desgarramiento entre el ser humano y la naturaleza. Pues sí, ahí, entre toneladas de basura, Regina permanecerá en una enorme bolsa de basura a manera de paquete olvidado para abrir la sentencia o paradoja no perdemos nada con nacer.
María Adela Díaz permanecerá, a manera de monumento solitario, dentro de una urna de cristal acompañada de dos mil moscas que revolotearán a su alrededor. Moscas macho que chocarán contra el cristal al mismo tiempo que contra la imagen de una mujer que evoca una dimensión emocional común. Esperanza de León incursionará en los símbolos del poder mientras Gabriela Cordón, desde una vitrina, realizará un experimento de movimiento espontáneo frente a los ojos del paseante común y anónimo.
Sí. Después de estar saltando y bailando varias horas seguidas en el Parque Central, nos percatamos que no hay marcha atrás. Entramos al momento de desarrollar lo que por tantos meses planificamos. En este punto es difícil responder a lo que en varias oportunidades se nos ha preguntado, sobre el futuro de Octubreazul. Me he atrevido a decir que no puedo imaginármelo. En un país donde todo suele suceder, donde todo es incierto, es la única manera de saber lo único que sabemos del futuro.
Pero, hoy por hoy, inicia esto, que nos queda como aliento y posibilidad de entender un fragmento de esta ciudad y los movimientos de quienes la habitan. Lo único que defino, sin miedo a equivocarme, es que Octubreazul se abre como un espacio suficientemente cuerdo y loco para saber que puede aprenderse desde él mismo.
Katia Orantes, laCuerda
Primera parada: el camino hacia el trip se abre con el arte.
Segunda parada: el camino del arte es todo un trip.
Tripiarte es un espacio abierto para público y artistas que se autodefine como un colectivo de arte itinerante y reúne propuestas innovadoras contemporáneas. En cada evento que realiza busca romper esquemas de presentación y contacto con el público. El próximo Tripiarte en Guatemala se realizará dentro de las actividades del festival urbano Octubre Azul, los días 13 y 14 de octubre, tomando como espacio de presentación las antiguas oficinas de Correos.
Trip: la palabra no aparece en el diccionario de la lengua española, pero si consultamos el de inglés-español encontramos que trip no es nada más y nada menos que viaje, con lo cual deducimos que Tripiarte es todo un viaje al arte.
Durante muchos años y para numerosas personas, el arte en Guatemala se fue al exilio y regresó casi en los ochenta. Para otras es solamente la tradicional marimba y hasta las bandas de guerra de los colegios. A la par de los derechos humanos, las expresiones artísticas en el país fueron violadas, y el arte, junto con sus artistas, se hizo clandestino y subterráneo.
Ya en los noventa, hijas e hijos de alguna gente empiezan a expresarse al lado de todo un movimiento mundial. Pero así como las maneras de lucha y de vida deben cambiar, las formas de decir algo también, pues no son más que la representación de la época en que a cada cual le toca vivir.
En décadas anteriores, el arte pop, las instalaciones, performas, happenings y otras expresiones habían marcado el camino en el mundo. Sólo faltaba que el toque llegara a Guatemala.
Tripiarte, como todo movimiento en este país, debe romper el cascarón del miedo a los cambios y a lo nuevo. Clara evidencia de esa resistencia es que en el Congreso de la República siguen estando los mismos que asesinaron al pueblo. Aquí la gente prefiere tener conocimiento previo de la forma en que éstos se atreven a matar, y desde siempre se dice más vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Ahora tenemos el chance de ver lo nuevo que hay: casi 80 artistas reunidos en el monumental edificio de Correos. Ahí se representará durante dos días a todo un movimiento, el primero con instalaciones y el segundo con puestas en escena, donde artistas de todos los calibres expondrán sus obras.
Al público le corresponde experimentar personalmente las sensaciones que tal novedad trae consigo. Éstas podrán llevarle al punto máximo de la creatividad. La pura imaginación y el solo recorrido de día o de noche por el edificio son todo un viaje por el deseo de actuar y decir lo que se quiere, de la forma que se quiera.
Será un trabajo de calidad, con objetivos claros y un discurso que refleja el momento de toda una generación cuya principal representación es la tele.
Si esto les sorprende, no se atrevan a seguir por este mundo, pues si esta generación creció con la tele y el Atari, sólo traten de imaginar de qué manera se expresarán las niñas y niños que antes de haber tocado un árbol o un animal ya han tecleado una computadora.
Como en esta Cuerda se vale todo, decidimos copiar la letra de una canción de Joaquín Sabina que aparece en el viejo disco Esta boca es mía y someterla a un pequeño e inocente interrogatorio. Nuestro aporte crítico consiste en una serie de preguntas que pueden ser (o no) referentes para hacerlo:
Mujeres fatal
Hay mujeres que arrastran maletas cargadas de lluvia,
Hay mujeres que nunca reciben postales de amor,
Hay mujeres que sueñan con trenes llenos de soldados,
Hay mujeres que dicen que sí cuando dicen que no.
Hay mujeres que bailan desnudas en cárceles de oro,
Hay mujeres que buscan deseo y encuentran piedad,
Hay mujeres atadas de manos y pies al olvido,
Hay mujeres que huyen perseguidas por su soledad.
Hay mujeres veneno, mujeres imán,
Hay mujeres consuelo, mujeres puñal,
Hay mujeres de fuego,
Hay mujeres de hielo,
Mujeres fatal,
Mujeres fatal.
Hay mujeres que tocan y curan, que besan y matan,
Hay mujeres que ni cuando mienten dicen la verdad,
Hay mujeres que abren agujeros negros en el alma,
Hay mujeres que empiezan la guerra firmando la paz.
Hay mujeres envueltas en pieles sin cuerpo debajo,
Hay mujeres en cuyas caderas no se pone el sol,
Hay mujeres que van al amor como van al trabajo,
Hay mujeres capaces de hacerme perder la razón.
Hay mujeres que compran a plazos un nicho en el cielo,
Hay mujeres que cambian abrazos por ramos de azar.
Gina Serrano, guatemalteca, periodista
El sida es la etapa final de la infección provocada por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Se caracteriza por la presencia de síntomas que indican el deterioro de las defensas del organismo, permitiendo la contracción de múltiples infecciones que ocasionan la muerte.
Especialmente vulnerables a esta infección son mujeres y hombres que tienen muchas parejas sexuales; personas usuarias de drogas inyectables; aquéllas que comercializan el sexo y las que reciben una transfusión de sangre; hijas e hijos de personas infectadas, así como niñas y niños que sufren abuso sexual.
Varios factores socioculturales agudizan en nuestro país la epidemia del VIH, que ha llegado a pueblos y caseríos, a la montaña, a las comunidades indígenas.
El promedio de vida del guatemalteco mestizo es de 60 años, pero sólo de 44 entre indígenas. En la niñez, las causas más comunes de fallecimiento son las infecciones intestinales, la inanición, desnutrición, tifoidea, bronconeumonía y tos ferina. El acceso a los servicios básicos es precario y las personas a menudo deben viajar a la capital para tratar las enfermedades más graves. Su ingesta diaria de calorías oscila entre 800 y 1200, la mitad de lo que consume un capitalino de clase media.
Todos esos factores aumentan la vulnerabilidad a muchas enfermedades, como el sida. Éste ha alcanzado niveles alarmantes en las comunidades rurales, donde se suele ignorar que la aparición de síntomas tales como diarreas, fiebres, pérdida de peso y agotamiento -que no les son ajenos- pueden ser también las primeras señales de la infección por VIH.
La pérdida de uno o ambos padres es ahora frecuente entre las familias rurales, como lo es la transmisión del virus a través del embarazo. Desde que se descubrió el primer caso de sida, la orfandad infantil en el mundo ha ascendido a 13.2 millones.
En Quetzaltenango, Sacatepéquez, Chimaltenango, Alta y Baja Verapaz, donde la mayoría de la población es indígena, la epidemia está alcanzando niveles incontrolables. El estar colocados en la periferia del desarrollo y carecer de información en sus propios idiomas han incidido en el aumento de casos.
A ello han contribuido la falta de control sobre las trabajadoras del sexo, el ejercicio de la prostitución solapada en bares y comedores a nivel de cabeceras, así como el elevado índice de alcoholismo en el país. Algunos trabajadores agrícolas del altiplano frecuentan estos establecimientos y al regresar a sus hogares llevan una vida normal y siguen engendrando hijos.
Los mayas mantienen un sistema de civilización con una cosmovisión propia que tiene sus raíces en el mundo prehispánico y, en algunos casos, ésta impide que se le dé la importancia debida al VIH/sida. El rechazo por las costumbres extranjeras dificulta la aceptación del uso del condón y de otras prácticas que son percibidas como una amenaza a sus tradiciones.
Kofi Annan, secretario general de la ONU, dijo: El impacto del SIDA no es menos destructivo que la guerra y en algunos sentidos es aún peor; sin embargo, pocos gobiernos han dado acción y recursos para su control.
No nos queda más que asumir el compromiso social para cambiar el curso de la epidemia y pedir a las autoridades correspondientes voluntad política para enfrentarla. Ya no se trata solamente de matar zancudos. Es cuestión de salvar vidas y detener a este asesino silencioso.
Nota de laCuerda
El que una persona pueda evitar la infección por VIH depende, más que nada, de la utilización correcta de métodos efectivos para prevenirla. Éstos incluyen el uso del condón en las relaciones sexuales, o bien prácticas que no impliquen intercambio de fluidos corporales; utilización de equipo esterilizado en la inyección de drogas; en el embarazo, cuando la madre está infectada, la administración del fármaco AZT para reducir el riesgo de transmisión del virus a su bebé, así como el tratamiento de la mujer con la terapia combinada antirretroviral para prolongar su vida; en el sistema hospitalario, ejercicio de las mejores prácticas médicas y clínicas recomendadas mundialmente.
Si bien diversos factores aumentan la vulnerabilidad a la infección, especialmente la de las mujeres, los riesgos de adquirirla son los mismos para las poblaciones mestiza e indígena cuando no se toman las medidas de protección aconsejadas contra el virus. En las relaciones sexuales, que son la vía de transmisión del virus en más del 90 por ciento de los casos, el condón es la única barrera eficiente para prevenir la infección.
Rodrigo Rey Rosa, guatemalteco, escritor
No hay nada acerca de lo que me dices, hermana. Seguramente los hombres no somos nada. Pero no te engañes: las mujeres no lo son tampoco. No es que quiera justificar a mi amigo. Rompió todas las reglas y ahora todo ha cambiado entre los tres.
Si Alfonso, como dices, te ha herido de esa manera, no creo -créeme- que lo haya hecho con mala intención. No hubo ni siquiera mala intención. Hubo tal vez algo peor: aburrimiento, olvido.
Él te quería, no lo dudes, aunque de la manera imperfecta como queremos los hombres. Te ha mentido, dices. Te corrijo (no olvides que sigues siendo la menor): disimuló mucho tiempo sus defectos para poder estar contigo. No creo que hubiera podido actuar de otra manera. Recuerda que cuando te conoció ya estaba casado, y con quién -una auténtica delincuente, además extrajera y tránsfuga-, y comprenderás que no podía decir nada.
Me pregunto en qué lugar estará escrito el código secreto (un secreto que engendra misterio) que rige la conducta de lo que me atreveré a llamar el espécimen contemporáneo de el macho humano. Yo no lo conozca sino parcialmente. Lo he leído en forma dispersa, una línea aquí, otra allá, en varios de los libros de nuestra biblioteca familiar y en muchos silencios entre las líneas de todos esos libros. Pero lo hemos seguido, lo seguimos, lo seguiremos siguiendo de manera fatal siempre.
En tu carta dices muchas cosas, y en gran parte te doy la razón: Alfonso, igual que el otro antes que él, ha actuado como un perro. En la jerga feminista que usas desde hace algún tiempo, todos los hombres somos perros. Hombre=perro. Entonces, ¿a qué tanta alharaca al comprobar una vez más el fenómeno de sinonimia o transformación? Su mala conducta sexual, según yo, está rodeada de atenuantes. En cuanto a lo otro, pese a que yo también me sentí ofendido en lo más profundo, no te aconsejo la venganza. Ya sé que es más fácil aconsejar que seguir consejos; pero tú, con alguna indirecta, me lo has pedido. De niños me gustaba leerte máximas, seguramente lo has olvidado. Y Salomón dijo -sin duda-: Es la gloria de un hombre dejar una ofensa soslayada. Ahí lo tienes.
Sin embargo, me temo que ya estás decidida y tomarás venganza. De modo que, tal como me lo pides, no diré nada a Alfonso ni a nadie. Y tampoco dejaré de cumplir mi palabra, dada hace tantos años: te proporcionaré las señas de la persona a la que deberás contratar para hacerlo desaparecer. Espero que los detalles que mencionas acerca de cómo piensas distribuir las partes de Alfonso sean sólo muestra de tu todavía robusto, aunque más oscuro que nunca, sentido del humor.
No -pues eres mujer- deberías pensar en esas cosas.
Con el cariño de siempre...
Estuardo
Poderes curativos de las mujeres
o la limpia al Congreso
Julieta Hernández González, guatemalteca, feminista
Mujeres de espíritu puro... somos las mujeres águila
Mujeres diosas, curanderas legendarias
Mujeres de tierra y del crepúsculo
Somos las mujeres de la luz y de los truenos
Mujeres sabias en medicina
Somos mujeres
Mujeres que habrán de trascender
Yo soy la mujer trueno... Yo soy la mujer sonido
Yo soy la mujer torbellino de los remolinos de viento...
Yo soy la mujer colibrí...
Yo soy la mujer del lugar sagrado, del lugar encarnado...
Yo soy la mujer de las estrellas fugaces,
Mujer... ser primordial...
Sabia Mujer Mazateca *
El pasado 21 de septiembre, varias feministas guatemaltecas manifestamos, mediante una acción pública, nuestro rechazo a la impunidad imperante en los organismos del Estado, principalmente contra el poder político ejercido desde el Congreso de la República. Una de las más recientes expresiones de éste es una supuesta ilegalidad, al alterar, con prepotencia, una ley aprobada que grava las bebidas alcohólicas. La manera en que la actual Legislatura quita y pone leyes a la medida de sus intereses es una clara amenaza a la incipiente, débil e inacabada institucionalización democrática.
Quisimos hacerlo, además, a partir de una práctica muy arraigada en las creencias populares, ejercida sobre todo por las curanderas, antes y ahora. Son mujeres que se dicen hierberas, yerbateras, parteras, que hacen limpias y arreglan huesos, curan con plantas algún malestar, casi siempre acompañadas de rituales.
Las limpias son utilizadas comúnmente por las curanderas de Mesoamérica como mediadores simbólicos para depurar. Capaces de purificar de malos aires (espíritus) a las almas afligidas de sus pacientes, neutralizan el mal de ojo; van en busca del alma perdida; liberan a los pacientes de esas traviesas entidades animadas -a veces corrompidas, a veces malévolas- que pueblan nuestro espacio cotidiano (Sylvia Marcos).
Como una alegoría, las feministas empezamos con una limpia de funcionarios corruptos e impunes del Congreso, una exigencia por que se ejecute el desafuero y que éstos, como cualquier ciudadano, sean puestos a disposición de la justicia. Alguno de ellos ojalá también castigado por delitos de lesa humanidad.
Estos elementos simbólicos siguen teniendo una vida subterránea pero poderosa en nuestra cultura (o culturas). Hoy, como en el pasado, son una expresión viviente del mundo de referencias religiosas y conceptuales con que las mayorías populares se enfrentan a la vida y la muerte. (ibídem)
En Guatemala, esas mayorías recurren constantemente a tales rituales. Según estadísticas de salud, en algunas regiones del país más del 75 por ciento de los partos es atendido por comadronas, como parte constitutiva de su identidad y cultura, por lo general sin apoyo gubernamental, desvalorizadas y perseguidas por la cultura occidental.
Nuestra acción pública es también una reivindicación de ese conocimiento milenario practicado mayoritariamente por mujeres.
Cuando reivindicamos nuestro derecho a la democracia, estamos hablando de los derechos de todos, sin discriminación. De los nuestros sistemáticamente negados y violados. Hoy, en el mundo entero, uno de los espacios donde más se violan los derechos de las mujeres y las niñas es el propio hogar, un tipo de violencia infernal ejercido porque somos mujeres. Nuestro concepto de democracia engloba ese espacio cotidiano y vital.
Por una responsabilidad socialmente asignada -no natural, como algunos pretenden-, las mujeres somos las encargadas de barrer la suciedad, la inmundicia, de limpiar la mugre del mundo. Ello también tiene una expresión simbólica: denota la subordinación a que se nos somete por el hecho de ser mujeres.
Hay quienes todavía piensan que venimos al mundo con una escoba bajo el brazo. ¡Si tan sólo nos diéramos cuenta que, transformada en rebeldía, puede ser poderosa para exigir y hacer cambios!
Sabemos que las llamadas democracias también se visten de autoritarismos, con intentos de involución y regresión como lo que hoy experimenta Guatemala. Y como bien dicen Mujeres por la Democracia en el Perú, lo que no es bueno para las mujeres, no es bueno para la democracia. Ello implica dotarla de nuevos contenidos, haciendo valer nuestro derecho a disentir; a ejercer un necesario control ciudadano, con una clara expresión feminista.
* Tomado del artículo "Mujeres, cosmovisión y medicina" de Sylvia Marcos (México)
No quedó limpio, pero pora’i vamos
Laura E. Asturias, laCuerda
La limpia que varias feministas le hicimos al Congreso de la República el 21 de septiembre es uno de esos recursos creativos de los que la sociedad civil ha empezado a echar mano para manifestarse contra la impunidad y el autoritarismo de los funcionarios públicos de alto nivel.
Fue divertido llegar a ese recinto cargadas de velas y percatarnos de la presencia, muy cerca de sus puertas, de dos unidades de bomberos que permanecieron ahí las dos horas que duró nuestra manifestación.
Pero más chistosa fue la forma en que el guardián del Congreso, al notar nuestra presencia al otro lado de la calle, conminó a quienes entregaban unas cajas en ese lugar a apresurar la descarga y luego ver el apuro con que éstos cumplían la orden, no fuera a ser que las manifestantes les cayéramos encima...
En tanto, Rosina Cazali procedió a desplegar un enorme plástico azul que abarcaba buena parte del ancho de la acera y la mitad de la calle. Sobre éste roció, con pintura blanca, la palabra ¡Fuera! y, debajo de ésta: ...de nuestras casas, de nuestras vidas, del Congreso. Luego, tranquilita y silenciosa se quedó sentada sobre su propio rollo.
Durante dos horas, al ritmo del tambor de Sandra Morán, las demás chilqueamos el Congreso. Así como a las mujeres se nos manda dejar la casa, pulcros quedaron la puerta y varios metros de las paredes de ese edificio. Ahumados también (y ojalá los diputados), porque ese día no podía faltar mucho noble incienso para alejar las malas vibras que ahí han llevado corruptos y oportunistas. Y por la acera quedó regadito el polvo del perro cazador, que se usa para espantar a los vecinos bagres.
Nunca esperamos que tantos reporteros y camarógrafos llegaran a cubrir el evento, por lo que nos sorprendió la representación de unos quince medios de prensa, sobre todo porque las manifestantes no éramos más del doble.
Cosa curiosa fue que, sin nosotras pedirlo, la calle fue cerrada, quién sabe si para darnos espacio o impedir que más gente mirara lo que hacíamos. Pero eso fue al final, cuando las grandes velas estaban casi totalmente derretidas, y fueron muchos los conductores que presenciaron el ritual al pasar por la novena avenida. Unos 200 salieron beneficiados: los chilqueamos de gratis para limpiarles las mañas que pudieran pegárseles al pasar por esa cuadra.
Más notable fue el apoyo recibido de las personas que caminaban por ahí. A excepción de un tipo que desde un carro nos gritó ¡Vayan a trabajar! (como si no hubiéramos estado haciéndolo), fue claro que la gente que se detuvo por ahí respaldaba nuestro reclamo de poner fin a la corrupción y la impunidad. Tan obvio como que los actores de estos hechos han conseguido colmar la paciencia colectiva.
Cuestiones de conciencia
Magalí Rey Rosa, guatemalteca, maestra, maga
Cuando los tribunales de justicia ordinarios son incapaces de cumplir con lo que las sociedades esperan de ellos, éstas se las ingenian para formar tribunales alternativos. Un buen ejemplo de ello es el Tribunal de las Aguas de Valencia.
Valencia es una región en España que sufre de escasez de agua. Los grupos humanos que viven allí han debido aprender a ponerse de acuerdo sobre lo que se puede y lo que no puede hacer con dicho recurso. Este tribunal ciudadano, que tiene más de 1,200 años de existir, se reúne siempre antes el reloj de la catedral de Valencia marque el mediodía. Sus características son interesantes. Integran su jurado campesinos a quienes las comunidades eligen -para que las representen- pues su honorabilidad es reconocida. Otra es la oralidad: todos los juicios son escuchados por los interesados. Los veredictos se escuchan inmediatamente, lo cual -comparado con la velocidad con que funcionan las instituciones encargadas de la aplicación de las leyes en nuestro país- resulta de lo más deseable para quienes buscan justicia. Las otras dos características que recuerdo son que quienes llevan sus quejas no tienen que ser abogados y que el presentarse ante el tribunal no tiene ningún costo.
Este tribunal de Valencia me parece un ejemplo genial de lo que la ciudadanía puede hacer cuando las instituciones de la democracia le fallan, como ocurre con las nuestras.
Hace ya unos 20 años se instaló el Tribunal del Agua en Europa, para juzgar casos de contaminación de cuerpos de agua. Las compañías europeas que fueron acusadas y encontradas culpables, sabiendo que los juicios de ese tribunal eran de conciencia y que las condenas eran morales, se dieron a la tarea de limpiar sus desaciertos pues les dolía la vergüenza pública. Ésa es una de las razones por las que se limpió el río Rhin. El mismo espíritu que llevó a aquellos europeos a establecer un tribunal ciudadano para enfrentar problemas vitales, como el suministro y la calidad del agua, animó a un grupo en nuestra región a montar el Primer Tribunal Centroamericano del Agua, en San José de Costa Rica, a finales de agosto de este año.
Para quienes tuvimos la suerte de participar, éste resultó ser un ejercicio valiosísimo. Nos encontramos con que toda Centroamérica enfrenta -como muchas regiones del mundo- una problemática del agua realmente seria. A diferencia de otras, en nuestra región sí hay agua. Pero la estamos contaminando y despilfarrando neciamente, sin darle el valor que tiene.
En Centroamérica, los índices de deforestación reducen la capacidad de los territorios para producir agua. No fue sorpresa saber que el país con el mayor índice de deforestación también tiene los problemas de agua más serios: El Salvador. Sí nos sorprendió encontrar 10 grupos ciudadanos centroamericanos preocupados por crímenes cometidos por empresas y gobiernos contra el agua, trabajando para conseguir condenas por casos que no son atendidos por las instituciones legales en cada país. Todos estos grupos eran conscientes que el veredicto del jurado sería una condena moral. Pero todos tenían la esperanza de que los dictámenes pudieran servir para que las cosas cambiaran de rumbo, como en el caso del río Rhin y otros que fueron conocidos y condenados en tribunales del agua.
Las respuestas de los condenados fueron diversas. La mejor, supongo, fue la de una compañía química hondureña, acusada de contaminar una quebrada de agua. Fue la única que se presentó a defenderse y dijeron que sí, que ellos contaminaban, pero que eso era cosa del pasado pues habían tomado la decisión de invertir miles de dólares para no seguir haciéndolo. E invitaron a los miembros del Tribunal a visitarles para hacerles testigos de los cambios. Otra, interesante, fue la de un gobierno que le pidió tiempo al tribunal y, mejor, la de un presidente que les comunicó a sus gobernados que, si bien el veredicto del Tribunal Centroamericano del Agua no les podía obligar a nada, sí les obligarían el sentido común y el deseo de mantener una imagen limpia del país. En muchos casos hubo cínicos silencios.
El Colectivo MadreSelva presentó el único caso por Guatemala: Laguna del Tigre versus Basic, que para varios miembros del jurado fue el caso más importante e interesante. Las demandadas fueron la compañía petrolera norteamericana Anadarko, hoy dueña de la Basic, que fue condenada por el Tribunal, y las instituciones del Estado de Guatemala que participaron (en tiempos de Serrano Elías y De León Carpio) en las ilegalidades que permitieron la entrada de la petrolera en un parque nacional, por lo que el gobierno guatemalteco fue amonestado.
Nuestros acusados no se defendieron, ni siquiera se presentaron. El gobierno de Guatemala mandó a decir que aquí tenemos las instituciones que necesitamos para encontrar justicia. Anadarko envió a un camarógrafo anónimo a filmar la presentación de MadreSelva.
Algunos comentaristas guatemaltecos se han expresado sobre el tribunal diciendo que éste no existe o que ahora hay que inventarse el tribunal de los zancudos. MadreSelva mantiene que un tribunal ético les encontró culpables, pero acepta que es imposible que lo reconozcan, pues ésta es una cuestión de conciencia.
Tentaciones de un oasis
Wendy Santa Cruz, laCuerda
Ubicado sobre un altiplano de la Sierra Madre y atravesado por la Carretera Panamericana, el departamento de Chimaltenango se caracteriza por terrenos quebrados, profundos barrancos, valles hermosos, amplias planicies y clima templado. Su extensión territorial es de 1,979 kilómetros cuadrados.
Sus habitantes, como en el resto del país, enfrentan cada día una serie de problemas sociales, los cuales afectan principalmente a las mujeres por las condiciones de desigualdad que persisten en la sociedad guatemalteca.
Según proyecciones del Instituto Nacional de Estadística para el año 2000, en Chimaltenango hay una población de 427,602, de la cual el 49.34 por ciento está conformado por mujeres. El 57.2 por ciento de la población económicamente no activa se dedica a los quehaceres del hogar; el empleo familiar no remunerado representa el 15.7 por ciento de la misma. Ambos son desempeñados por mujeres.
La situación de numerosas chimaltecas se complica debido a que sólo el 24.9 por ciento de los locales de habitación cuenta con servicios de agua, energía eléctrica y drenajes; además, en casi 85 de cada cien hogares se utiliza leña para cocinar, lo que implica mayor esfuerzo e inversión de energía y tiempo.
En Chimaltenango, muchas mujeres inician su vida sexual a muy temprana edad (ver Cuadro 1). Obstaculizan su desarrollo físico, emocional e intelectual la falta de educación sexual, el desconocimiento de métodos anticonceptivos, la mala salud materno-infantil y la inexperiencia, así como las dificultades para seguir estudiando.
La zona roja
Sobre la carretera principal de Chimaltenango se puede observar gran cantidad de rótulos: El Oasis, El Buen Gusto, Buenos Aires, El Tango Azul, El Crucero del Amor, Brasilia... Se trata de bares y prostíbulos a los que concurren diariamente personas que buscan tales servicios.
Muchos de estos lugares se convierten en refugio de bebedores y consumidores de drogas ilícitas, como marihuana, cocaína, heroína, etc. Habitantes de entre 16 y 20 años de edad nos informaron que las más consumidas en la localidad son la marihuana, el tabaco y el alcohol.
Nos internamos en dos de estos sitios para conocer la situación de las mujeres que ahí laboran. En El Tango Azul intercambiamos algunas palabras con la propietaria, doña Elsa, quien nos dijo: La vida en Chimaltenango es mala; hay muchos ladrones. Nunca hemos sido maltratadas porque no nos metemos con nadie, aunque se han presentado algunas amenazas.
Doña Elsa nos mostró una carta en la cual se amenazaba a una de las trabajadoras. Aunque esta joven no ha tenido ningún tipo de relación con el hombre que la escribió, él le escribe que si no sale de ese lugar no será culpable de lo que pueda hacer.
Posteriormente platicamos con Idalia, de 32 años de edad, quien tiene cuatro de trabajar en este sitio. Nos comentó que ha debido laborar en el bar pues tiene que mantener un hijo de nueve años y una niña de uno. Para ella, la peor locura de su vida fue llegar a trabajar a allí. Había salido de su casa huyendo de la decepción que sentía por un hombre que le fue infiel. Me gustaría trabajar en algo distinto,
nos dijo. Quiero algo diferente para mis hijos, pero para ayudarlos debo cambiar yo. A otras mujeres les diría que no trabajen así porque es muy peligroso y muchas veces no se respetan nuestros derechos.Las condiciones poco o nada higiénicas, la falta de educación, las drogas, el sida y otras enfermedades de transmisión sexual son apenas algunos riesgos que enfrentan quienes frecuentan o trabajan en estos lugares.
En el bar Buenos Aires observamos varias mesas con sillas rojas y amarillas; en la pared, afiches de mujeres en trajes de baño y un rótulo que reza: El sida es mortal. No te contagies. Protégete.
Cinco muchachas se mostraron indiferentes a nuestra presencia. Después de unos minutos se acercó María, dispuesta a conversar. A sus 17 años, tiene un poco más de un mes de trabajar en el bar. Salió de su casa hace tres años debido al maltrato de su padre, quien muchas veces dijo a ella y a sus hermanos que no servían para nada y golpeaba a su madre cada tres o cuatro días. Su familia no sabe dónde trabaja y ella siente que hasta el momento no ha sido feliz ni sabe qué pudiera hacerla sentirse bien. No me gusta este trabajo -expresó- y no se lo recomendaría a nadie; no nos conviene a las mujeres. Con mirada inocente confesó que su sueño es terminar el año que le falta de educación básica y posteriormente estudiar secretariado.
El sida
La mayoría de estos bares suele abrir por la tarde y cierra a altas horas de la noche. No son regulados por las autoridades y el único control sanitario lo ejecuta la delegación del Programa Nacional de Prevención del Sida y ETS, con ayuda de Gobernación y la Policía Nacional Civil.
Como parte de dicho control, las trabajadoras sexuales son sometidas a un examen profiláctico dos veces por semana y una vez al mes a la prueba del VIH. A quienes resultan estar infectadas con este virus se les suspende y en todo caso se recomienda a la dueña del establecimiento que ya no utilice sus servicios. Debido a ello, algunas se mudan a otro municipio, cambian su nombre y continúan ejerciendo la prostitución.
De 1984 al 31 de agosto del 2000 se han notificado 44 casos de sida en Chimaltenango, de los cuales 26 son de mujeres. Se ignora el número real de personas infectadas ya que existe un elevado subregistro. Muchos de estos casos sólo se conocen cuando las personas afectadas se encuentran en la fase terminal de la enfermedad.
Se están organizando
La violencia contra las mujeres, incluida la intrafamiliar, es común en este departamento (ver Cuadro 2) y ahora muchas están luchando por la reivindicación de sus derechos.
Paula López Domingo, coordinadora departamental de la Defensoría de la Mujer, afirmó: Según mi experiencia en la Defensoría, la situación de las mujeres en Chimaltenango es bastante difícil. La mayor parte sufre discriminación en varios aspectos: no tienen terrenos propios, las escrituras están a nombre del esposo; carecen de trabajo, no son profesionales y padecen violencia intrafamiliar, física, psicológica, patrimonial.
La representante explicó que muchas mujeres son víctimas de violencia sexual sin tener conciencia de ello; lo han manifestado en algunas pláticas impartidas por la Defensoría, pero no públicamente pues temen denunciar, no conocen los lugares donde poder hacerlo y se les ha enseñado a callar.
Uno de esos tantos casos, nos comentó Paula, es el de una muchacha que trabajaba como maestra en una iglesia evangélica y fue despedida por haber quedado embarazada sin tener pareja. Su madre había asistido a una plática sobre los derechos de la mujer y la llevó a la Defensoría, donde la orientaron hasta que fue reinstalada en su puesto. Ahora Paula es la madrina del bebé.
Entre las organizaciones que luchan por las mujeres en este departamento están el Foro de la Mujer, K’aslemal y el Centro Manos Amigas.
Al igual que el resto del país, Chimaltenango es un lugar de contrastes. Y como dice un refrán, todo lo malo tiene su bueno y todo lo bueno tiene su malo.
Ante los problemas que la gente enfrenta en este departamento, es alentador observar el esfuerzo que realizan las organizaciones de mujeres para contribuir a la erradicación de la violencia y la discriminación de género.
Cuadro 1
Matrimonios y uniones de mujeres entre los 12 y 34 años de edad en Chimaltenango
|
Edad |
Uniones |
Matrimonios |
|
12-14 años |
34 |
58 |
|
15-19 años |
746 |
1,702 |
|
20-24 años |
1,121 |
4,522 |
|
25-29 años |
956 |
4,254 |
|
30-34 años |
862 |
3,751 |
Fuente: X Censo de Población 1994
Cuadro 2
Denuncias de violencia contra las mujeres / Enero - agosto del 2000
|
Mes |
Violencia intrafamiliar |
Violación |
|
Enero |
7 |
2 |
|
Febrero |
9 |
8 |
|
Marzo |
10 |
3 |
|
Abril |
18 |
3 |
|
Mayo |
11 |
13 |
|
Junio |
4 |
9 |
|
Julio |
5 |
5 |
|
Agosto |
8 |
4 |
|
Total |
72 |
47 |
Fuente: Ministerio Público de Chimaltenango
Ahora que ya no soy
Andrea Carrillo Samayoa, laCuerda
No soy, pero sí soy, porque aún existo para quienes me conocieron y quisieron. Vivo en todas aquellas mujeres para quienes puedo ser un ejemplo ahora que ya no estoy.
Posiblemente dirán que fui polifacética, la misma que rompió -como muchas otras- con los esquemas tradicionales, ésos que junto a los prejuicios de este mundo conservador nos reprimen y acusan.
Terminé los últimos días de mi vida siendo taxista porque me gustaban las emociones fuertes y porque de alguna manera una tiene que sobrevivir en un país donde día a día la competencia laboral crece y las opciones son escasas. Por eso y la necesidad que tuve siempre de aventurarme, decidí comprar mi propio carro. Morir, morir, no lo decidí; así sin aviso, repentinamente, una deja de existir por la inseguridad y violencia que nos acechan diariamente.
Nunca me casé ni tuve hijos. Tal vez porque en algún momento pensé que una vida conyugal me iba a impedir ser como fui. Me llevo el recuerdo de las reuniones que aún solía tener con mis antiguas compañeras del Sagrado Corazón, donde me gradué de maestra en Educación Primaria. Recordaré las pláticas que nos hacían pasar largos ratos juntas. Ellas contaban sus vidas, satisfechas de ser madres y esposas; yo les narraba lo diverso y disperso de la mía. Uno de esos días, de prolongadas sesiones con nuevas historias, sin predecir su reacción decidí contarles una mía:
Arribé al ejército (si hubieran podido ver cómo sus caras se transformaron) porque quiero ser paracaidista y sólo estando ahí lo puedo lograr (con esto sus rostros poco a poco regresaron a la normalidad). Me había graduado de enfermera, así que ingresé a Sanidad Militar. Haría realidad mi sueño de ser paracaidista y al mismo tiempo llevar esa rutina de entrenamiento físico que tanto me llamaba la atención. El deporte era una de mis pasiones: me dediqué a las alturas y a practicar karate, judo, volibol y basquetbol. Por ello me dieron la Medalla Militar Deportiva de Primera Clase.
Las horas transcurrieron. Mi historia fue escuchada. Era hora de partir. Me quedé tranquila porque vi que sus caras tomaron la naturalidad de siempre. Lograron ver mi espíritu deportivo y eso me tranquilizó. Ahora, estoy segura, seguirán reuniéndose, se contarán sus vidas y hablarán de los momentos que pasamos juntas cuando aún yo vivía.
Tuve una familia grande, una madre a quien quise y me lancé a la hazaña de un largo viaje por tierra en busca de las latitudes del sur. Duramos como dos años en la travesía, llegamos hasta Tierra del Fuego. Conocimos mucho, de países diferentes y también de nosotras mismas. Me encantaba viajar, era otra de mis pasiones. Mi hermana Mercedes dirá que yo era muy activa y no podía estar en un mismo lugar, y era cierto. Por eso también anduve en busca de cosas nuevas que experimentar.
Fui la menor de seis hermanos; ahora ya no estamos ni Leslie ni yo. Ella fue aviadora. Dentro de lo dispersa que fue mi vida, mantuvimos una buena relación. Con mi sobrina Guisela, hija de Mercedes, compartí hermosos momentos. Nos unió el gusto por el deporte, formamos un equipo de basquet, ella y sus amigas jugamos en la federación y juntas todas logramos ganar un primer lugar. Solíamos también ir a Amatitlán. Me encantaba el remo y llevaba un entrenamiento diario y fuerte. Me preparaba para las Olimpiadas de Atlanta 96, uno más de mis sueños, pero el placer de andar en moto y un accidente me lo impidieron. No creo que Guisela añore los días que madrugábamos en busca del lago y el remo, pero resentirá seguramente el vacío que dejo en ella y en el resto de mi familia.
Pagué mi contrato funerario desde el 93, sin saber que un nueve de septiembre de este nuevo milenio iba a morir. Fui mujer de habilidades y tesón, emprendedora y entregada al trabajo. Quería seguir siendo, pero diariamente estás expuesta a una violencia que no te deja ser, que te impide vivir.
Sé cómo pasó el instante en que dejé de existir. Ya no lo puedo contar. Seguramente aún no lo sabe nadie. Lo único que puedo decir es que me quedé con el fin de mi historia.
(Pie de foto
: Aquí estoy, cuando todavía era, en mi última exposición de arte, en honor a Miguel Ángel Asturias. En ella quise rescatar los valores autóctonos de nuestro país. Conmigo, mi amiga inseparable, una ardilla que permaneció a mi lado durante muchos años, hasta el último día de mi vida. Si quieren saber la verdad, búsquenla; si la encuentran y les hace el relato, existiré de nuevo porque se sabrá lo que realmente me sucedió el 9 de septiembre del 2000.)1 de octubre
Recordemos algunos de sus derechos
a favor de los derechos de las humanas
Rosalinda Hernández Alarcón, laCuerda
La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) adoptó el 10 de diciembre del año pasado el Protocolo Facultativo de la Convención para Eliminar Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés). Éste fue suscrito por 23 Estados, pero sólo entrará en vigencia cuando 10 de ellos lo ratifiquen. Grupos de mujeres demandan al Congreso de Guatemala se adhiera al mismo, luego que el presidente Alfonso Portillo lo suscribiera en su reciente visita al organismo mundial.
Por lo general, las convenciones y conferencias internacionales son poco conocidas, factor indispensable para exigir su cumplimiento. En ocasiones, el lenguaje utilizado por la ONU es complicado y poco explícito por cuestiones referidas a la traducción. Tener pormenores sobre los instrumentos jurídicos de carácter internacional cobra relevancia para quienes se han propuesto actuar a favor de los derechos de la población femenina.
Contenido de la CEDAW
Esta Convención, acordada en 1979, contiene medidas para eliminar las violaciones a los derechos de las mujeres, trátese de aquéllas cometidas por personas, grupos u organizaciones. Los países que la suscribieron, entre ellos Guatemala, están obligados a tratar de erradicar la discriminación en todas sus formas, incluidas las desventajas dimanadas de los papeles de género.
El Protocolo Facultativo
Es un nuevo mecanismo jurídico internacional de verificación para el cumplimiento de los compromisos mundiales en materia de derechos humanos. Se trata de un instrumento fundamental para reivindicar los derechos de las mujeres.
Por qué ratificarlo
Aprobar el Protocolo Facultativo representa poner a la CEDAW en igualdad de condiciones con otros instrumentos internacionales. Una vez que los países lo ratifiquen, quedará expresa la voluntad política para concretar cambios a favor de las mujeres; es decir, pasar de la declaración de principios a la aprobación de mecanismos de rectificación y denuncia contra prácticas de cualquier tipo que atenten contra los derechos protegidos en dicha Convención.
Finalidad del Protocolo
Crear una competencia para recibir comunicaciones (denuncias) por violaciones a los derechos establecidos en la CEDAW contra determinado Estado; es decir, contar con una instancia internacional que determine si ha habido o no una violación a los derechos de las mujeres.
Sus aspectos innovadores
Con este Protocolo Facultativo, las comunicaciones (denuncias) podrán ser presentadas tanto por la víctima, grupos de mujeres u organizaciones que proporcionen asistencia. Es decir, se crean varias alternativas, dado que la situación particular de las mujeres encuentra obstáculos para hacer llegar las denuncias, con lo cual se da la posibilidad de romper el silencio.
Otro aspecto importante está relacionado con las violaciones sistemáticas. Se establece un procedimiento que permitirá examinar la situación de las mujeres sin que se requiera la identificación de las víctimas en la comunicación (denuncia).
Procedimiento de la ratificación
Para que un Estado pueda aplicar un tratado internacional, necesita de un proceso de integración del mismo a su Derecho interno, el cual debe ajustarse de conformidad con el orden jurídico de cada Estado. La Constitución Política de la República de Guatemala reconoce la preeminencia de los tratados mundiales en materia de derechos humanos. La ratificación de un tratado lleva consigo la incorporación de dicho instrumento a la legislación nacional. En Guatemala, la autoridad competente para la ratificación es el Organismo Legislativo.
Situación del Protocolo en Guatemala
A decir de la diputada Nineth Montenegro, el procedimiento para su ratificación pasa por la presentación del mismo al Congreso a través del Ministerio de Relaciones Exteriores. En la actualidad, ella realiza un proceso de cabildeo, junto con otras guatemaltecas, a fin de que dicha institución lo envíe lo más pronto posible; asimismo con congresistas, para que reconozcan las ventajas de ratificar el Protocolo Facultativo con el objeto de promover los derechos de la población femenina. Este instrumento todavía no ha sido ratificado en ningún país de Centroamérica.
Ratificación: de la mano de la difusión
Eugenia Mijangos, del Área de la Mujer del Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos (CALDH), recomienda que, paralelamente a solicitar la ratificación del Protocolo, se difunda el contenido de la Convención. Sólo hasta que las mujeres afectadas por violaciones a sus derechos humanos estén informadas de los beneficios de los instrumentos internacionales, se convertirán éstos en una realidad, apuntó.
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Nueva práctica de los derechos humanos Las mujeres no pueden ejercer sus derechos de manera plena a menos que sepan que los tienen. Es mediante la toma de conciencia y el conocimiento que ellas pueden ejercerlos y utilizar los sistemas nacionales, regionales e internacionales para demandar su protección. La información sobre los derechos humanos de las mujeres también resulta útil para que reconozcan las prácticas culturales y las leyes nacionales que pueden atentar contra sus derechos. Aunque el objetivo de los derechos humanos existentes es proteger a todo ser humano, el ejercicio de los mismos no ha sido igualitario. La comprensión sobre la forma en que tales derechos podrían o deberían proteger a las mujeres continúa siendo insuficiente, de manera que las personas activistas de los derechos humanos a menudo carecen de la teoría y los métodos adecuados para investigar violaciones basadas en el sexo o el género. Fuente. Derechos Humanos de las Mujeres: Paso a Paso. Instituto Interamericano de Derechos Humanos. Washington, DC, 1997. |
Movida departamental
Primera Oficina Municipal de la Mujer
En San Juan Chamelco se inauguró en septiembre la Oficina Municipal de la Mujer. En este evento fueron juramentadas 15 mujeres integrantes del Consejo de Mujeres de la localidad, quienes gestionarán fondos para proyectos a través del Consejo de Desarrollo Urbano y Rural. Esta institución es resultado de una estrategia de trabajo entre la corporación municipal y la agencia Servicios Comunitarios del Norte (SERCON).
Para Delia Castillo, de la Asociación Mujer Vamos Adelante, el establecimiento de esta oficina reviste especial importancia por ser la primera en su tipo en los 331 municipios del país. Se constituye -dijo- en un nuevo paradigma del quehacer municipal con el fin de garantizar que mujeres y hombres sean responsables de construir el desarrollo sostenible, dando satisfacción a sus necesidades, que son diferenciadas por género.
A la inauguración asistieron representantes de varias corporaciones municipales, MINUGUA y grupos de mujeres de diferentes comunidades, entre ellas de San Cristóbal Verapaz. Se suscribió un convenio entre la municipalidad de San Juan Chamelco y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entidad que aporta fondos para equipar la Oficina de la Mujer y el salario de dos personas que estarán a cargo de la misma.
Manejo de recursos naturales,
Paola SolísEn este departamento existen organizaciones de mujeres que trabajan en proyectos relacionados con el manejo y conservación de recursos naturales, por ejemplo, Desarrollo Forestal para la Sierra de los Cuchumatanes.
En estos grupos se promueve que ellas opinen y den a conocer sus ideas e inquietudes, como parte de un proceso a fin de que a mediano plazo formen parte de la toma de decisiones en sus comunidades. Quienes asisten a las reuniones obtienen algunos incentivos, como becas de educación básica.
En el municipio de Santa Eulalia, el grupo de mujeres Pixan Conop -que cuenta con un vivero- participa en un programa del Instituto Nacional de Bosques (INAB). Ellas reforestan a cambio de incentivos económicos, que anualmente suman alrededor de 12,600 quetzales por hectárea. En 1999 habían reforestado cuatro hectáreas con ciprés en bosques comunales.
Centro de Desarrollo Humano
A fin de contribuir a una vida digna, en la búsqueda de un equilibrio emocional y estabilidad social, este centro -ubicado en la ciudad de Quetzaltenango- brinda atención a víctimas de violencia intrafamiliar en forma individual y colectiva; proporciona orientación social, jurídica y psicológica a jóvenes, madres y padres.
Tiene horarios establecidos y aborda, entre otras, temáticas como autoestima, derechos humanos, alcoholismo y drogadicción, problemas de la tercera edad y adolescencia. Los honorarios varían según la capacidad de las personas y grupos que soliciten los servicios. El Centro de Desarrollo Humano se define como una instancia autosostenible que previene problemas de violencia intrafamiliar y busca alternativas para su solución. Teléfonos: 765-2242 y 761-2807.
Valor para enfrentar la violencia
En Quiché se formó un grupo de autoayuda, integrado por mujeres violentadas, para buscar soluciones al problema de la violencia doméstica. Entre ellas se dan fuerza y valor, adquieren conocimientos respecto a sus derechos como humanas y a las leyes.
Juana Soc Pu, promotora del proyecto, afirma que con cinco meses que llevo de laborar me he dado cuenta que la violencia en Quiché es muy fuerte; las mujeres no se animan a denunciarla por temor y dependencia económica.
La Asociación Mujer Vamos Adelante ha tratado casos de violaciones sexuales, incestos, niñas y niños maltratados, mujeres sacadas a fuerza de sus hogares o abandonadas con su prole. Según este grupo, muchos operadores de justicia desconocen la Ley para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Intrafamiliar; de ahí su interés por sensibilizar y capacitar a trabajadores públicos en torno a esta problemática nacional.
Ex refugiadas persisten en su lucha
En los años ochenta, las mujeres que salimos huyendo de la matanza junto con nuestras familias sufrimos muchas tragedias y tristezas; con el retorno, tenemos otras penalidades
. Rosa Carlota Juárez, una ex refugiada de vuelta a su tierra hace cinco años y fundadora de la comunidad Nuevo México (Escuintla), cuenta su historia a propósito de la presentación del libro Y nos saltamos las trancas, los cambios en la vida de las refugiadas retornadas.En sus 13 años de residir en México adquirió una experiencia organizativa que ahora le permite participar con mayor decisión en varios proyectos (tienda, estufas, panadería). A través de éstos obtiene ingresos para su manutención, pero son insuficientes para pagar su tierra. Al reconocer sus derechos durante el refugio fue ganando espacios de participación, pero al volver a Guatemala sintió, como otras mujeres, la discriminación.
En su comunidad, ellas persisten en su lucha para una vida mejor. En todo buscan cambios, desde la educación de sus hijas e hijos. Doña Rosa Carlota explica cómo enseñan a las niñas a cargar leña y a los niños a lavar sus platos.
Por estar visibles en la prensa,
Jeanne RobledoCasi 30 mujeres de diferentes municipios se reunieron para reflexionar sobre el manejo de los medios de comunicación social, en un taller convocado por laCuerda que Helvetas apoya económicamente.
Las mujeres sólo podrán ser visibles y escuchadas cuando su participación se lleve a cabo organizadamente y puedan aprovechar los espacios en cada aspecto de la vida social. Cuando aparecen en la prensa, por lo general es en la nota roja, en críticas por incumplimiento a la maternidad o en anuncios para motivar el consumo. Su presencia como ciudadanas en la política o en actividades artísticas o científicas está subrepresentada. Ésas fueron algunas de las conclusiones de esta actividad.
Guatemala Equidad 2000
En la ciudad de Guatemala, la marcha iniciará este 12 de octubre, a las ocho de la mañana, en el Obelisco (Zona 10). Tendrá el siguiente recorrido:
Las participantes entregarán documentos que contienen demandas y propuestas específicas para el presidente de la Corte Suprema de Justicia, los presidentes de las comisiones legislativas de la Mujer y de Derechos Humanos, así como al presidente de la República.
A partir de la una de la tarde se realizará un festival artístico musical en el Parque Central.
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la
CuerdaConsejo Editorial
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Editora
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Reporteras
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