Las velas
El fuego siempre ha sido relacionado con aspectos m�gicos y religiosos de la naturaleza. Las primitivas l�mparas de piedra, antecedentes de las velas, sirvieron para contener el fuego oculto y eterno de la vida, la luz. Actualmente este es un arte pr�cticamente desconocido para el p�blico en general.
El fuego, como elemento sagrado, se convirti� en creencia entre las antiguas civilizaciones, y comenz� a utilizarse para dar respuestas sobre el destino tanto individual como colectivo. As� ha llegado hasta nosotros El arte de adivinaci�n a trav�s del fuego se realiza mediante la observaci�n de las llamas, de las formas y colores. Este arte se universaliz� mediante la utilizaci�n de las velas. Se sabe que los antiguos druidas de la religi�n celta, instru�an y realizaban ceremonias a sus disc�pulos en el interior de las cuevas iluminadas. Utilizaban con mayor incidencia la utilizaci�n del fuego en las celebraciones dedicadas a sus dioses. Los etruscos, antiguos pobladores del norte del actual Italia, ya utilizaban velas a las que denominaban cereus, que fabricaban con cera y sebo. Posteriormente en la antigua Roma se utilizaban grandes velas en los altares dedicados a los dioses y tambi�n iluminaban las casas de los altos mandatarios. Tambi�n es importante la utilizaci�n de las velas en ceremonias religiosas. El candelabro jud�o, por ejemplo, es uno de los s�mbolos m�s antiguos que se conoce. En la religi�n cat�lica desde el siglo IV, las velas han sido un medio de ofrenda a Dios, a las V�rgenes y a los santos en acci�n de gracias o para pedir un favor. A trav�s de una vela El arte de adivinaci�n a trav�s de las velas se basa en una doble observaci�n: la llama, y las formas de la cera. En la observaci�n de la llama hay que tener en cuenta los cambios que se ejerce en ella, por ejemplo el aumento repentino de la luminosidad, el movimiento circular, de derecha a izquierda o de izquierda a derecha, etc.. cada cambio que el oficiante observa en la llama corresponde con un elemento de predicci�n para lo consultado. La observaci�n de la cera, se basa en la forma que toma la cera al resbalar hacia la parte inferior y el posterior poso. Una vez que se ha solidificado, no cambia de forma ni de figura, y el oficiante trata de interpretar el futuro con las formas o figuras que se est�n desarrollando a lo largo del proceso y las posteriores figuras que se forman cuando la luz se apaga. Por ejemplo: cae una gota que se ramifica en su ca�da, caen m�s gotas por la izquierda que por la derecha de la vela; El poso de la cera tiene forma circular, cuadrada, en forma de animal, etc... Actualmente este es un arte pr�cticamente desconocido para el p�blico en general. Se requiere de un experto o estudioso en la materia y son muy pocas las fuentes que han quedado de este saber tan antiguo. Mi experiencia personal con la velas, fue de gran asombro. Acostumbrado al Tarot y a la Astrolog�a, no hay palabras para describir lo m�gico y alucinante que puede ser que con una vela te describan sucesos que a lo largo del tiempo se han ido cumpliendo.
Las velas y el incienso
En las noches siderales de las �pocas glaciares, cuanto fr�o, debi� sufrir el hombre primitivo para poder superar las largas noches invernales.
El Fuego y su calor y poderlo reproducir, era para el hombre primitivo como entrar en contacto con la energ�a del Universo, y ser en parte dios, por ello gracias al fuego se eleva por encima de todos los dem�s seres vivientes, aproxim�ndose a lo trascendente. Por todo ello es muy comprensible que haya ejercido una gran atracci�n y suscitado Magias y Fantas�as en la mente humana, ejerciendo hoy un encanto, aunque solo sea a trav�s de expresiones menores.
En algunas regiones, hoy d�a se encuentran huellas de las grandes ceremonias populares, miles de personas participaban en marchas y ritos, llevando cirios. Las procesiones que se mantienen a�n en las costumbres populares, reproducen, aunque sea en una �nfima parte, la relaci�n m�gica y misteriosa entre hombre y el fuego.
En estos tiempos modernos, nos hemos alejado un poco de esas manifestaciones y ritos carentes de utilidad verdadera.
En magia, los rituales de fuego conservan su valor y sobre todo las Velas, las cuales siguen utiliz�ndose en funci�n de los ritos propiciatorios, para favorecer la concentraci�n y permitirle al hombre mago entrar en sinton�a con las energ�as que deber�n ser canalizadas por su poder. Este es el motivo que hace que uno de los accesorios m�gicos m�s empleados sean la Velas.
Las Velas, deben confeccionarse con pura cera de abeja y predisponerlas con aromatizaciones naturales, respecto de las energ�as que poseen los colores con las correspondencias planetarias
COLOR DE LAS VELAS Y CORRESPONDENCIAS
Vela Blanca: de la inspiraci�n, aumenta el conocimiento y ayuda a solucionar los casos no resueltos espirituales.
Vela Amarilla: Favorece el amor espiritual y plat�nico.
Vela Anaranjada y Rojo Clara: favorece la actividad sexual y el amor material.
Vela Roja Intensa: Aumenta la sexualidad primitiva, la animalidad de fuerza y la capacidad de luchar.
Vela P�rpura o azul: Favorable para la meditaci�n y para el contacto con el mundo de los esp�ritus.
Vela Marr�n: favorece la amistad y el �xito.
Vela Celeste: Protege de los peligros, en los viajes y del mal de ojo.
Vela Verde: Ayuda a emprender nuevos trabajos y da seguridad financiera, favorece las nuevas amistades y refuerza las relaciones existentes incluso las de car�cter social.
Vela Plata: Act�a contra la envidia y el mal invisible como la Sicobolia (Mal de ojo), y evita los da�os de la habladur�as.
Vela Oro: Favorece la buena salud, el �xito, y la fortuna en general.
Vela Negra: Tiene la funci�n de perjudicar.
EL INCIENSO
Tambi�n, en las iglesias cristianas de todos los tiempos el perfume olivano (Incienso t�pico para las funciones religiosas) ha dejado recuerdos endebles escritos en nuestras c�lulas, y como ocurre con las llamas de las velas, al olerlo, algo at�vico, se despierta en nosotros aunque no nos demos cuenta.
Cada persona habr� experimentado en s� misma, la sensaci�n particular que da aspirar el INCIENSO, aunque no resulte agradable a todo el mundo, este recuerdo ancestral, se vincula al despertar de algunas energ�as latentes dentro de nosotros que al aflorar, tienen la posibilidad de sintonizar con las energ�as del mundo que nos rodea.
Para un buen practicante m�gico, aromatizar, fumigar el ambiente en el que opera, es m�s que un ritual, sirve para predisponer la mente a la receptividad, incorporando la capacidad de penetrar los secretos c�smicos, y por este motivo el INCIENSO se utiliza conjuntamente a las velas.
El INCIENSO, sirve para purificar algunos hechizos y despertar algunas energ�as latentes.
En la parte m�s profunda del animo humano se propicia as�, el resultado que se decide alcanzar.
Aquellas personas que quieran ellas mismas prepararse el INCIENSO para los rituales, deber�an de tener en su haber un enorme conocimiento para ello.
Se sugiere, que se recurra sobre todo al que podr�an encontrar ya preparado por algunos expertos del sector, o bien adquirir INCIENSO de los magos y a�adirles unos aromas naturales muy sencillos para combinar su composici�n seg�n un proyecto de finalidad muy preciso.
Recordar que quemar el INCIENSO es una fase muy importante de los rituales que quiere realizar, puesto que a trav�s de este gesto se pondr� en contacto con las entidades que presiden todas las situaciones humanas, para ello deber� utilizar perfumes penetrantes, pero no carentes de aromas, como si fueran solicitadas por las vibraciones que emiten los aromas del INCIENSO y atra�das al planeta humano por estos agradables perfumes m�gicos, as� pues las evocaciones ser�n fundamentales en el uso del INCIENSO.
Composici�n fundamental del INCIENSO propiciatorio:
INCIENSO, MIRRA, LAUREL, LAURO.
Si se desea se puede a�adir aromas de verbena de p�talos de flores secas, tambi�n se le puede a�adir sal y az�car a voluntad seg�n las motivaciones del trabajo.
Para personas deprimidas, a�adir m�s sal, para hallar m�s serenidad, a�adir m�s az�car, todo ello se debe quemar en unos braserillos al efecto de color oro.
Inciensos m�s comunes y sus propiedades m�gicas:
Mirra: Para atraer al dinero.
S�ndalo: Para la buena fortuna en los negocios y los asuntos de dinero.
Copal: Para purificar el ambiente y alejar a los esp�ritus da�inos.
Estoraque: Para proteger contra las malas vibraciones, para el �xito en los negocios y en el trabajo.
S�ndalo y clavel: Utilizar estas esencias como perfume personal para el bienestar en la casa y en el trabajo.
Saumar con Mirra: Pasar un platito con az�car quemada y regar esencia de azalea o flor de Nardo en el trabajo, sirve tambi�n para cortar envidias.
Lavanda y Siete Machos: Para cortar envidias en los negocios.
Preparaciones:
Para cortar las envidias en los negocios: Hervir un ramo de limpia, (los venden preparados en los mercados) con un chorro de Siete Machos y esparcirlo por la oficina o lugar de trabajo.
Para los hijos adolescentes problem�ticos: Regar agua o loci�n de Agave en sus habitaciones.
Para atraer al novio o a la novia antes de verlo o verla: Darse un ba�o con rosas, azahares y Jazm�n.
Para asegurar la fidelidad de la pareja sin que esta se de cuenta: Agregar 7 gotas de Jazm�n, rosas y magnolias a su loci�n favorita o regarlas en la casa donde vive y si se trata de su habitaci�n utilizar esencia de Chicharro.
Para buscar el amor: Echarse esencia de Rosas.
Como afrodis�aco: Si es en un ba�o, agregar un T� bien hervido con canela y perejil al agua, si es una ducha, hay que ponerse el T� al terminar.
Para que regrese la persona amada: Dividir con marcas una vela blanca en siete partes, hacer un agujero peque�o en cada divisi�n, poner un Pensamiento (Flor) morado en cada agujero y rellenarlo con el perfume preferido de la pareja:
Cuando este hecho, a las 7 de la noche decir el conjuro:
Con dos te miro
Con tres te ato
En el nombre del Padre del Hijo y del Esp�ritu Santo.
Y la pareja regresar� a partir de los siete d�as.
Para proteger el hogar: Colgar a la entrada una planta de S�bila con mo�os rojos atados a las pencas.
Para alejar a los esp�ritus hostiles y malvados: Atar con unos lazos rojos una rama de espino negro, una de avellana y otra de encina.
La velas y los Santos
Verde: Santa Marta, San Cipriano, San Expedito, Santa Cecilia.
Amarilla: Virgen de la Caridad, Virgen del Cobre, Santa Ana, San Roque.
Roja: Santa B�rbara, la Candelaria, San Carlos de Borromeo, Juan del Dominio.
Azul claro: San Miguel, Virgen de la Milagrosa, La Mano Poderosa, La Virgen de F�tima.
Azul oscuro: San Antonio, San Ignacio, Negro Felipe, La virgen de la Regla, San Norberto.
Rosada: Santa Eduvigis, Ni�a de Atocha, �nima sola, Virgen de las Mercedes.
blanca: Las �nimas Benditas, Santa Clara, Cristo de Limpias, San Mart�n de Porres, Jos� Gregorio Hern�ndez, La Virgen de las Mercedes.
Oro: San Juan de los negocios, Juan de los caminos.
Plata: Don Juan del dinero
Morada: San L�zaro, �nima de Pica Pica
Anaranjada: San Mart�n loba, Uriel.
Las velas aplicadas a la aromaterapia
Los aromas act�an sobre nuestro sistema nervioso, nos hacen recordar sucesos o acontecimientos asociados a ese perfume u olor, inclusive estimulan las distintas funciones del organismo a nivel sensorial y extrasensorial. La esencia de pino, cuando flota en el espacio de un peque�o apartamento nos puede llevar a recordar la naturaleza, lo natural, esto nos puede ayudar a relajarnos y a dirigir nuestra energ�a por el camino correcto. Una esencia de mirra al llenar el aire, nos recuerda y nos conduce a lugares m�sticos. Los aceites esenciales no son s�lo perfumes, son aceites altamente concentrados destilados de extractos de las plantas, obtenidos de diferentes partes: flores, hojas, tallos, ra�ces, etc. Por ejemplo, el aceite de Lavanda es destilado de las flores, el aceite de Eucalipto proviene de las hojas del �rbol. Bajo la forma de aceites esenciales ejercen influencias positivas creando un ambiente agradable, sereno y relajante, mediante el calor se liberan peque�as mol�culas que al ser aspiradas pasan a los pulmones y de aqu� son transportadas por la sangre a todos los �rganos del cuerpo, actuando sobre determinado �rgano, seg�n las propiedades del aceite esencial natural utilizado. Este efecto es lo que ha aplicado en Aromaterapia, un m�todo de curaci�n mediante el empleo de aceites esenciales naturales.
La Aromaterapia no es nueva, los aceites esenciales se han usado hace miles de a�os, los antiguos egipcios estaban altamente especializados en las mezclas de aceites arom�ticos. Los Romanos eran particularmente aficionados al aceite de rosas. En la civilizaci�n griega, Hip�crates, el padre de la medicina, reconoci� el poder de curaci�n de las plantas. Se conoce, a trav�s de la historia, que durante las epidemias de peste, se quemaban maderas como Jun�pero y Pino, por sus propiedades antis�pticas.
En la Biblia encontramos directas referencias al uso de inciensos, esencias y aceites para perfumar, purificar, hacer unciones y a�n con fines m�dicos (Ezequiel, Isa�as, Mois�s y Salom�n). La perfumer�a es un antiguo arte, y podemos sorprendernos al saber que el perfume como actualmente lo conocemos, fu� creado por primera vez en Tierra Santa, cuando la reina de Saba, hace 3000 a�os, al visitar al rey Salom�n le obsequi� v�stagos de n�speros, de esta planta se extra�a un b�lsamo muy apreciado, los v�stagos fueron trasplantados al Oasis Ein-Gedi, en las orillas del Mar Muerto, de estas plantas los perfumistas de la �poca obtuvieron una esencia del b�lsamo para crear un perfume muy codiciado. En el siguiente milenio, a causa de las guerras en Jerusalem y Tierra Santa, la industria de la perfumer�a se extingui�, hoy despu�s de 2000 a�os, un perfumista internacional ha redescubierto el antiguo arte usando las esencias arom�ticas de unas 90 plantas diferentes, nativas de Jerusalem, y ha producido exquisitos perfumes.
Las velas con aceites esenciales tambi�n pueden influenciar en el ambiente y las personas. Las velas perfumadas al arder propagan su fragancia r�pidamente en el ambiente, llenando de su aroma todo el lugar donde se encuentran, para crear una atm�sfera placentera de tranquilidad, y el que llega a ese lugar inmediatamente sentir� una sensaci�n de agrado. Por ello se han empleado en Aromaterapia. Tambi�n loa Aceites esenciales naturales colocados en sacheteros se emplean con la misma finalidad.
Aceites esenciales de C�tricos: Estos aceites esenciales de aroma dulce, c�trico y refrescante, pueden ayudar a bajar la presi�n sangu�nea, son tonificantes del est�mago y calman los nervios. Encienda su vela o sachetero y experimente el efecto reanimante, refrescante pero tambi�n, calmante de los aceites esenciales de naranja y mandarina.
Aceite esencial de S�ndalo: Este sutil y c�lido aroma de madera le ayudar� todo su organismo mejorando la artritis, bronquitis, asma y resfriados. Encienda su vela o sachetero y sienta que la tensi�n nerviosa desaparece y es reemplazada con una relajante sensaci�n de tranquilidad.
Aceite esencial de Pino: El ligero y fresco aroma de las maderas de pino, mejora muchas dolencias como los m�sculos adoloridos, estr�s, reumatismo, resfriados, tos y dolor de garganta. Encienda su vela o sachetero al final de un d�a de mucho trabajo y sienta como el estr�s y la tensi�n emocional se alejan.
Aceite esencial de Lavanda: Esta aceite esencial, dulce y fresco es uno de los m�s empleados en Aromaterapia. Esta esencia le ayudar� con toda dolencia, desde dolor de cabeza hasta fiebres. Tambi�n puede ser usado para los ni�os cuando se siente enfermos. Encienda su vela o sachetero y sienta la calidez y placer de la esencia al alejar la tensi�n y ansiedad y elevar su esp�ritu.
Aceite esencial de Lim�n: Este aceite esencial es empleado para calmar los nervios, aliviar dolores de cabeza, estimula la tiroides y tambi�n es un excelente repelente de insectos. Encienda su vela o sachetero y ver� alejarse los molestos insectos, mientras siente la frescura de la fragancia del lim�n.
Aceite esencial de Eucalipto: Este aceite esencial es empleado como antis�ptico de las v�as respiratorias, es usado en caso de gripes, asma, resfriados, bronquitis. Encienda su vela y note que se le facilita la respiraci�n a medida que se esparce el eucalipto.
Aceites esenciales de especias: Estas especias como: canela, clavo, mirra, estoraque y otras similares producen aromas tibias, ex�ticas y embriagantes, ayudan a aliviar la ira, ansiedad, confusi�n, depresi�n, insomnio y tensi�n nerviosa. Encienda su vela o sachetero en la noche y si�ntase transportado por una alfombra m�gica a las tierras de ensue�o de las mil y una noches.
Aceite esencial de Menta: El aceite esencial de menta es fresco y muy conocido, usado en pastas para los dientes y enjuagues bucales, por su sabor y sensaci�n de fr�o. Estimula y refresca. Encienda su vela o sachetero y refresque y revitalice su cuerpo y mente.