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Irak, Petróleo y la hegemonía mundial de los Estados Unidos
Mientras millones
de personas en todo el mundo se han manifestado este fin de semana contra
una posible guerra contra Irak a iniciativa de la “coalición de
los complacientes” liderada por los Estados Unidos, parece que el Presidente
George W. Bush está decidido a hacer esta guerra, no importa a qué
precio. El Secretario de Estado Collin Powell ha dicho que los Estados
Unidos pueden dar a Irak un máximo de dos semanas. Los Estados Unidos
saben que el ataque decisivo debe comenzar tan pronto como sea
posible, antes
de la llegada del buen tiempo en Abril.
Ganar esta guerra
es extremadamente importante para los Estados Unidos. Su meta es, claramente,
montar un escenario de “victoria rápida” que dure tan sólo
uno o dos meses. Este escenario se parecería a la Guerra del Golfo
I, la Guerra de Kosovo y la Guerra de Afganistán. Implicaría
algunas combinaciones de estrategia y suerte en las que Saddam Hussein
y sus lugartenientes fueran capturados o muertos, las fuerzas de tierra
iraquíes
se rendirían
prontamente, y la presencia de las fuerzas estadounidenses impediría
que estallara el desorden civil en el sur, rico en petróleo, o en
las regiones kurdas.
Este escenario permitiría a los Estados Unidos cumplir con sus metas. El pasado 6 de Agosto, un miembro anónimo de la Administración USA dijo al Washington Post que “el camino para todo el Oriente Medio pasa por Bagdad”. Sólo tenemos que mirar el mapa. Teniendo tropas en Irak, en Turquía, en las antiguas Repúblicas Soviéticas al Norte y en Afganistán al Este, las tropas estadounidenses rodearían completamente a Irán, estado del “Eje del Mal”.
También conseguirían acceso a los enormes campos petrolíferos de Irak que poseen la segunda reserva más importante de petróleo del mundo. Colin Powell ha dicho que el petróleo de Irak será “mantenido en confianza para el pueblo iraquí”, pero no dijo nada sobre quien será pagado por extraer el petróleo del suelo y donde irá este después.
Parece un asunto de seguridad nacional el no hablar de petróleo en el conflicto iraquí. Ello se debe parcialmente a que el cambio de régimen beneficiaría a las compañías petrolíferas de Estados Unidos y Reino Unido, mientras que, si el régimen sobrevive, los pozos de petróleo serán perforados por las compañías rusas, chinas, francesas e iraquíes. Pero principalmente, tiene que ver con otro vecino de Irak, Arabia Saudita.
Arabia Saudita es la mayor nación productora y exportadora de petróleo y tiene las mayores reservas de crudo en el mundo. La producción petrolífera es muy barata. De ser un aliado de los Estados Unidos, con un reino autocrático capaz de ajustar la producción de petróleo arriba o abajo de acuerdo con las cambiantes necesidades americanas y de la economía mundial, Arabia Saudita se ha convertido en un socio inestable y en el que no se puede confiar. Como nación líder de la OPEC ha dependido, como las otras naciones de la OPEC, de los relativamente altos precios del petróleo para mantener su población en rápido aumento dentro de un clima de paz social. Esto no encaja con los planes que tienen los USA de incrementar su dependencia de la importación de petróleo y, por esta razón, bajar los precios.
Un escenario exitoso de “victoria rápida” posibilitará al previsto régimen iraquí controlado por los Estados Unidos, aumentar la producción de petróleo y, de esta forma, reducir los precios mundiales del petróleo. Después Arabia Saudita tendrá que producir más petróleo para cumplir con sus objetivos de ingresos por petróleo. Esto llevará al reino a invertir más en la industria petrolífera, lo que de nuevo se reducirá a que las grandes compañías petrolíferas occidentales inviertan y tomen el control de los campos de petróleo saudíes.
El resultado sería la Gran Meta de los Americanos dirigiendo el espectáculo en Irak y Arabia Saudita. Presiones militares, económicas y diplomáticas suficientes podrían ejercerse para implementar un golpe de estado al estilo latinoamericano para la división de Arabia Saudita y para dibujar un nuevo mapa de todo el Oriente Medio. Estos planes de división han sido delineados por el miembro del Parlamento por el Partido Laborista Británico George Galloway.
Si los Estados
Unidos triunfan con este escenario, no simplemente se están asegurando
sus propias necesidades presentes y futuras de petróleo, sino también
el control de los competidores como Francia, Alemania, Rusia y China. Francia,
Rusia y China ven que sus propios proyectos petrolíferos son expulsados
del Oriente Medio, los Estados Unidos no solamente mantendrán, sino
que reforzarán esta hegemonía. Este paso muy importante por
parte de los Estados Unidos, viene por añadidura a estrategias que
hemos visto
en los años 90 y hasta hoy día. Las expresiones de “Vieja”
y “Nueva” Europa vienen de esta política de divide y vencerás.
La política
estadounidense ha sido la de enfrentar a Francia y Alemania entre sí,
de forma que ninguna de ellas domine Europa. Gran Bretaña, España
e Italia han cooperado –tal como ha hecho el eje Blair-Aznar-Berlusconi
(BAB), en la flexibilización del mercado de trabajo de la Unión
Europea y apoyan hoy día a los Estados Unidos en el conflicto de
Irak. Los Estados Unidos han mostrado a Europa, en la Guerra de los Balcanes,
–
especialmente
a Francia y Alemania, que ellos son el poder militar más fuerte.
Los Estados Unidos, con su política de ampliar la Unión Europea
y la OTAN, y al implementar su influencia en un corredor de países
del Este Europeo y de Asia Central y Oriental, han reducido la influencia
de Alemania, Francia, Rusia y China.
Los ataques
terroristas del 11 de Septiembre de 2001 hicieron posible a los Estados
Unidos el poner en práctica muchos de estos planes. El próximo
movimiento para empezar una guerra contra Irak es para cumplir con el objetivo
de controlar todo el Oriente Medio, pero muchos de los resultados dependerán
de lo que pase con la guerra contra Irak, y esto hace necesario mirar otro
escenario de guerra. Los Estados Unidos no sólo han delineado un
montaje de “victoria rápida”, sino también uno titulado “conflictos
prolongados y resultados sucios”. (Esto será tratado en la parte
II).
Oslo, 16 de Febrero de 2003.
Secretariado
de la AIT
Irak, petróleo
y la hegemonía mundial de Estados Unidos (II)
La hegemonía mundial de Estados Unidos está basada en el poder militar y económico. Atacando a Irak, los Estados Unidos pueden cumplir su meta de controlar todo el Oriente Medio, pero los resultados dependerán de lo que pase con la guerra. La meta de los USA es claramente representar un guión de “victoria rápida” que dure sólo un mes o dos, y esto explica por qué los Estados Unidos están amenazando a Turquía. Necesitan atacar a Irak en, al menos, dos frentes, desde Kuwait en el sur y las zonas kurdas al norte.
Por otro lado, los Estados Unidos temen un “conflicto prolongado” que dure de tres a seis meses con combinaciones de quema de los campos de petróleo iraquíes, lucha urbana, gran número de bajas, imágenes de un desastre humanitario en las noticias, masivas denuncias extranjeras a la política Estadounidense. Estos temores no son humanitarios sino económicos. Dado que la tendencia al lento crecimiento de la economía de los USA en otoño de 2002 continúa o incluso aumenta, una guerra contra Irak puede estar disparando una seria recesión o crisis económica.
El dictador
Saddam Husseim afirmó en un esfuerzo propagandístico durante
la I Guerra del Golfo, que él permanecería más en
el poder que el Presidente Bush Sr. Tenía razón ya que a
la guerra siguieron la quema de campos petrolíferos en Irak y Kuwait,
un alza y caída de los precios del petróleo y un agudo declive
económico estadounidense y mundial, y el Presidente Bush no fue
reelegido. Hoy Saddam Hussein dice que ganará la guerra. No parece
que esto vaya a ser así, ya que la máquina de muerte de los
Estados Unidos está preparada para atacar con el objeto de implementar
un cambio de
régimen.
Pero ¿tiene Saddam Hussein un “arma secreta”?.
Esta pregunta hace necesario observar un mecanismo sobre el que se asienta la hegemonía económica de los USA, y en este mecanismo el petróleo es central. La industria del petróleo nació en los Estados Unidos, y tanto los precios como los pagos del petróleo son tasados en dólares. Los países compran y guardan dólares como si compraran y guardaran oro, ya que no pueden comprar petróleo sin dólares. Se estima que hasta dos tercios de las reservas oficiales de cambio extranjero de los bancos centrales nacionales están nominadas en dólares.
De manera parecida,
los exportadores de petróleo guardan sus inmensos beneficios en
la moneda en la que reciben los pagos. Reinvertir esos dólares (llamados
petrodólares) en la economía americana es posible con un
riesgo de moneda cero. Noruega, el tercer exportador de petróleo
más importante, ha invertido decenas de miles de milliones de dólares
en acciones y bonos del estado de los USA. Rusia, el segundo mayor exportador,
hace lo mismo. Arabia Saudita, el mayor exportador y productor de petróleo
debe tener
hasta 700 000 000 000 de dólares invertidos en los Estados Unidos.
El sistema del
dólar actuando como (reserva de) moneda mundial en el mercado del
petróleo y la mayor parte del comercio mundial, mantiene la demanda
del dólar “artificialmente” alta. Como a ningún otro país,
esto posibilita a los Estados Unidos seguir imprimiendo dólares
al precio de nada, implementar recortes de impuestos, aumentar el gasto
militar y el gasto de consumo de bienes de importación. Esto queda
expresado por las cifras de la deuda neta acumulada durante años
por los Estados Unidos hacia el resto del mundo: en 2002 era tan enorme
como 2 800 000 000 000 de
dólares,
un nivel de más del doble de lo registrado en 1999. ¡Cualquier
otro país habría visto un hundimiento profundo de su moneda
y su bolsa! (comparad con Argentina en 2001).
La deuda exterior estadounidense aumenta según continúa la expansión. Mientras los USA no tengan serios rivales y las otras naciones tengan confianza en el dólar y la política de Estados Unidos, el sistema funcionará. Pero, como sabemos, el capitalismo no puede existir sin la competencia y el esfuerzo imperialista por el control del territorio, los recursos y las economías de otras naciones.
Hoy vemos esto claramente en Oriente Medio. Irak y el Oriente Medio son un campo de batalla imperialista relacionado con el acceso presente y futuro a las provisiones de petróleo, de implementación de nuevas áreas de mercado y de controlar a los competidores que les socavan. Y, además, esto nos lleva a una raíz muy importante y no mencionada de la guerra: es una guerra de moneda entre el dólar y el euro que, de hecho, ¡puede socavar las bases económicas de la hegemonía de los Estados Unidos!.
Esto nos devuelve a la llamada “arma secreta” de Irak. A finales de 2000, Irak cambió su valor de cambio del petróleo de la “moneda enemiga”, el dólar, al euro. Cuando Irak cambió al euro, el valor de éste era bajo por comparación al del dólar, y fue considerado un movimiento político sin sentido económico. Pero los timbres de alarma sonaron en Washington, y la pregunta crucial era: ¿qué va a pasar ahora?.
Después
del 11 de Septiembre de 2011, ya sabemos más de lo que ha pasado.
La guerra de Afganistán se convirtió en una “guerra contra
el terrorismo”. El Presidente Bush declaró que Irak, Irán
y Corea del Norte eran los “Estados del Eje del Mal”. Después hemos
visto la subsiguiente militarización de Colombia por parte de los
USA, y el importante suministrador de petróleo a Estados Unidos,
Venezuela, sufrió un intento de
golpe en Abril
de 2002, etc. Debemos también recordar que un informe al Congreso
de los Estados Unidos el 8 de enero de 2002 señaló que el
Pentágono debería estar preparado para utilizar armas nucleares
contra China, Rusia, Irak, Corea del Norte, Irán, Libia y Siria.
¡Sin duda las alarmas están sonando en estos países!.
Hoy sabemos que el dólar cayó un 15% el año pasado con respecto al euro, y un 5% en lo que va de 2003. El cambio iraquí al euro, el esperado cambio por parte de Irán y el fortalecimiento del euro han presionado a la OPEC y a otros de los principales exportadores de petróleo para que dejen caer el dólar como moneda de transacción. Y como las predicciones de futuro muestran un mercado emergente de petróleo, las naciones consumidoras deben cambiar de moneda a la vez que los estados productores de petróleo. El socio comercial iraquí, Jordania, ya lo hizo en 2000.
Si tomamos a
los principales exportadores de petróleo, el tercero más
importante, Noruega, está vinculado tradicionalmente a los Estados
Unidos como país de importancia estratégica con fronteras
con Rusia. Noruega no es miembro político de la UE, pero ahora las
encuestas de opinión muestran que la mayoría está
a favor de la Unión Europea. Si Suecia y Dinamarca deciden adoptar
el euro como su moneda, Noruega deberá unirse a la UE y es bastante
poco probable pensar que las transacciones petrolíferas puedan mantenerse
en dólares. Si Noruega cambia al euro, Gran Bretaña tiene
que seguir ya que ambas producen petróleo del Mar del Norte. Por
el contrario, si Gran Bretaña implementa el euro, Noruega irá
a continuación. Ambos
países,
de hecho, están hoy en día apretujados entre los Estados
Unidos y la Unión Europea.
Según un artículo de “The Observer” del 23 de Febrero, Rusia, como segundo mayor exportador de petróleo, ha discutido recientemente la posibilidad de adoptar el euro para sus ventas de crudo. Rusia actúa en alianza con Francia y Alemania y (parcialmente) China contra los Estados Unidos. Es importante para los Estados Unidos intentar dividir a Rusia de la Vieja Europa (Alemania y Francia) ya que Rusia tiene petróleo.
Y cuando toca el turno a Arabia Saudita, sin duda el mayor productor y exportador, mencionamos un hecho que muestra lo vulnerables que son los USA. Como consecuencia del 11 de Septiembre, más y más caminos llevaban a Arabia Saudita. 15 de los 19 secuestradores terroristas eran de Arabia Saudita y se hizo (y se está haciendo) una investigación extensiva por parte de los Estados Unidos e Israel para desvelar las conexiones terroristas sauditas.
El 6 de Agosto
de 2002, el Washington Post describió un informe preparado por el
Consejo Consultivo del Departamento de Defensa de los Estados Unidos (el
Pentágono). El informe, que fue emitido por un investigador de la
Rand Corporation, reflejaba puntos de vista de una tendencia creciente
dentro de la Administración USA, que clasifica a Arabia Saudita
como un enemigo. También invitaba a tomar como objetivos los campos
petrolíferos y las inversiones saudíes en los Estados Unidos,
a menos que los saudíes
abandonaran
su apoyo al terrorismo.
El Financial
Times informó el 20 de Agosto que los saudíes han retirado
decenas de miles de milliones de dólares de los Estados Unidos en
protesta por las acusaciones, y el artículo indicaba que las transferencias
de dinero saudita pueden haber contribuido a la presión a la baja
sobre el dólar. Más tarde, hizo el silencio sobre este “intermezzo”.
Los Estados Unidos negaron que el informe reflejara puntos de vista oficiales
y los
saudíes
negaron la retirada de inversiones de Estados Unidos.
Escribimos en
la primera parte que parece ser un asunto de Seguridad Nacional de los
USA el no hablar de petróleo en el conflicto de Irak. Esto se debe
en parte a que un cambio de régimen beneficiaría a las compañías
petrolíferas de Estados Unidos y Reino Unido, y no a las compañías
rusas, chinas, francesas, etc. que han firmado contratos con la dictadura
iraquí. La razón, aún más fuerte, es que los
Estados Unidos dependen de Arabia Saudita hasta que el trabajo esté
terminado en Irak. Necesitan bases
militares en
Arabia Saudita, su petróleo y las continuas inversiones de petrodólares
saudíes en los USA.
Un guión
de “victoria rápida” contra Irak satisfaría el objetivo
estadounidense
de controlar todo el Oriente Medio. Después de la guerra,
una de las
primeras prioridades de la prevista junta militar
estadounidense
será cambiar las transacciones del petróleo Iraquí
de nuevo
a dólares,
mostrándole a los países vecinos, Arabia Saudita, Siria e
Irán
cual es el
precio de retar al Imperio. También implementarán una zona
de
mercado libre
para el Oriente Medio y un incremento en la producción de
petróleo
iraquí para rebajar los precios del petróleo, y de esta manera
minar a los
otros exportadores de petróleo tales como Arabia Saudita. -(ver
parte I).
Un guión
de “conflicto prolongado”, e incluso uno intermedio, puede crear problemas
económicos importantes a los USA y a la economía mundial.
Los USA dependerán de la capacidad excedente de producción
de petróleo de Arabia Saudita y no puede, mientras el tiempo pasa,
confiar en dar salida a sus propias Reservas Estratégicas de Petróleo
para ajustar los precios. Se espera que los precios del petróleo,
en esta situación, se incrementen del precio ya alto de hoy en día,
35 $, hasta los 40 $ por barril. Este alza de
precios puede,
como se demostró en el pasado, verse seguido de una recesión
económica.
Debe tomarse nota de que Japón es muy vulnerable ya que obtiene hasta un 70% de sus importaciones de petróleo del Medio Oriente. Si comienza una crisis en Asia, puede dispararse una crisis económica y una recesión mundial muy seria. Los Estados Unidos pueden ver retiradas las inversiones y éstas cambiadas al euro mientras cae el valor del dólar.
Estos son escenarios desesperados, pero vivimos tiempos desesperados del capitalismo global.
(continuará)
Oslo, 16
de Marzo de 2003
Secretariado
de la AIT
Irak, petróleo
y la hegemonía mundial de los Estados Unidos (III)
Durante los momentos en que la estatua gigante del dictador Saddam Hussein estaba siendo derribada en la Plaza del Paraíso, en Bagdad, en la tarde del 9 de abril, muchos de entre la “élite” de Estados Unidos dijeron que este evento era simplemente tan importante como la caída del Muro de Berlín. Después del colapso de la Unión Soviética, los Estados Unidos quedaron como la única superpotencia mundial, ¿pero cual puede ser el significado futuro de la invasión de Irak?
Para proporcionar algunos puntos de vista sobre este asunto, en esta última parte de “Irak, petróleo y la hegemonía mundial de los Estados Unidos” continuaremos describiendo hechos que contradicen profundamente la niebla de mentiras presentada por la administración estadounidense como razones para la guerra.
Primero ¿cuales
son las perspectivas sobre la futura demanda y consumo de
energía
según se desenvuelva el capitalismo global?
Hablar sobre
el tamaño futuro de las importaciones y exportaciones de petróleo
es más que incierto. No obstante, si investigamos a los que tienen
la capacidad de crear grandes bases de datos sobre reservas energéticas,
flujo y consumo y después los modelamos con credibilidad, encontramos
al menos tres: La Organización de Países Exportadores de
Petróleo (OPEC), la Agencia Internacional de la Energía (IEA)
y la Agencia de Información sobre la Energía (EIA) del Departamento
de Energía de los Estados Unidos. Todas ellas están de acuerdo,
a grandes rasgos, en sus Perspectivas de la Energía relativas a
tendencias futuras y basadas en sus estimaciones sobre modelos y datos
que han demostrado ser, en general, correctos durante más de una
década.
Si tomamos la EIA, nos indica que la demanda mundial de exportaciones de petróleo continuará incrementándose de forma estable a pesar del aumento de gases, renovables, otros combustibles y la eficiencia energética. Si la economía mundial ha de seguir creciendo a una media moderada durante las dos próximas décadas, la EIA prevé que la exportación total de petróleo a nivel mundial debe incrementarse en un 67% para el 2020. El Golfo Pérsico, con el 65% demostrado de las reservas mundiales de petróleo, deberá, por sí sólo, experimentar un aumento en las exportaciones del 126%.
Los Estados
Unidos, la más integrada Unión Europea, y otras naciones
industrializadas consumirán partes vitales de este futuro aumento.
Sólo los USA necesitarán un incremento de alrededor del 183%
de las importaciones directas de petróleo desde el 2002 al 2020,
mientras la producción interior irá decayendo. Pero la mayor
parte del crecimiento futuro irá a los países en desarrollo.
La Agencia Internacional de la Energía (IEA) estima que en las próximas
décadas, tanto como el 60% del aumento de la demanda provendrá
de los países en desarrollo, con China e India a la cabeza.
Estos hechos
muestran claramente que la lucha imperialista de hoy, también es
una lucha por los recursos futuros. Los que pierdan serán controlados
por los otros.
Segundo,
con un “nuevo” Irak en el mercado del petróleo, ¿quién
tendrá
interés
en rebajar los precios del petróleo?
Nuevamente, si miramos a la documentación de la EIA “Los Mayores Importadores Netos de Petróleo, 2000”, veremos que el mayor importador fue Estados Unidos. Importó el 50% de sus necesidades de 19,5 millones de barriles diarios. Por contraste, Japón importó 5,5 de 5,6 millones de barriles; Alemania 2,7 de 2,8; Francia 2,0 de 2,1; Italia 1,8 de 2,0 y España 1,5 de 1,5.
El Reino Unido es un exportador neto de petróleo, gracias al Mar del Norte. Pero si miramos a su dependencia de las importaciones de petróleo por parte de varias potencias imperialistas, entendemos por qué la batalla sobre los recursos petrolíferos del mundo es tan importante. El petróleo puede usarse y será usado, como arma para chantajear a los demás por parte del/los poder (es) que dicte(n) el destino del petróleo.
Tercero,
¿qué consecuencias tendrá un precio más bajo
del petróleo para los
principales
exportadores?
Los principales exportadores de petróleo quieren tener una demanda de petróleo tan alta como sea posible, pero con unos precios tan altos como sea posible. Saben que si los precios son demasiado altos, las principales economías mundiales que son importadoras, tendrán una ralentización, y por tanto disminuirá la demanda mundial de petróleo.,
También hay intereses diferentes entre los exportadores en cuanto al nivel correcto de precios. La OPEC tiene un objetivo de rango de precios entre 22 y 28 $ por barril. En este rango, Venezuela prefiere el límite superior, mientras Arabia Saudita prefiere el más bajo. Rusia, país no miembro de la OPEC y el segundo mayor exportador de petróleo, prefiere 25$ por barril. Todos estos niveles reflejan los costes de la producción y transporte del crudo, que son generalmente mayores fuera del Golfo Pérsico. Los niveles de precios también reflejan la economía interior y las necesidades de ingresos del petróleo.
El nivel de
precios del petróleo decide el destino de las naciones. Si volvemos
a los años 98/99, hubo un desbordamiento de petróleo en el
mercado debido a una crisis económica en Asia. La histórica
bajada del precio del petróleo a 9$ el barril disparó un
crecimiento de la economía mundial, ya que las principales economías
son importadoras de petróleo. Por otro lado, creó graves
problemas económicos a los principales exportadores, especialmente
a Rusia. También causó problemas serios a otros exportadores
de petróleo y a los países de la OPEC que son: Arabia Saudita,
Irak, Irán,
Libia, Argelia,
Venezuela, Nigeria, Indonesia, Kuwait, Los Emiratos Árabes Unidos
y Qatar.
Cuarto, ¿por
qué es Oriente Medio tan importante para las potencias
imperialistas?
Como hemos escrito, no es solamente por los recursos actuales, es también en alto grado por los potenciales futuros. Irak tiene las segundas mayores reservas demostradas y Arabia Saudita las primeras. La perforación de campos inexplorados puede mostrar incluso que Irak tiene mayores reservas de petróleo que Arabia Saudita. La importancia del Golfo Pérsico reside también en otro factor muy importante: el petróleo es de alta calidad y muy barato de prospectar, producir y transportar.
Ilustraremos esto mirando al desenvolvimiento de la OPEC. La fuerza de la OPEC no reside en primer lugar en su cuota del mercado de producción de petróleo. Esta cuota de mercado ha decrecido del 90% en los años 70 a cerca del 40% en 2002, pero ahora la cuota de mercado volverá a aumentar. Lo que mantiene al cartel de la OPEC unido es su capacidad de influenciar los precios mundiales del petróleo a través de cuotas de producción. Cuando los precios están bajos, los miembros cortan su producción para elevar el precio del petróleo y, en principio, si hay interrupciones de petróleo y altos precios, ellos pueden aumentar la producción para hacer caer los precios.
Esta capacidad
de ser “productores oscilatorios” al cortar e incrementar la producción
de acuerdo con las necesidades, es sólo posible debido al hecho
de que los costes de producción y de transporte en los países
de la OPEC, especialmente en el Golfo Pérsico, son generalmente
baratos. Pocos activos capitales permanecen inactivos a la hora de cambiar
de producción, y la nacionalización de la industria del petróleo
en la mayoría de los países de la OPEC da a los gobiernos
el control sobre las decisiones de producción. Estos costes son
muchos mayores en Rusia con transporte a grandes
distancias,
en el Mar del Norte y en el Mar Caspio que, de hecho no es un mar, sino
un lago rodeado de tierra con transporte en largas distancias.
El mecanismo de la OPEC ahora está sometido a seria presión. En realidad la población crece en el interior de los países y la desesperada necesidad de ingresos han creado una tendencia entre sus miembros a producir por encima de las cuotas. Esto ha reducido la capacidad de producción de reservas de la OPEC a un nivel históricamente bajo y, de esta forma, ha minado su capacidad de influir en los precios del mercado mundial. Hoy en día, en primer lugar Arabia Saudita, pero también hasta cierto punto Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos, tienen esta capacidad de reserva.
Cuando Irak aparece como productor sin sanciones de las Naciones Unidas, los Estados Unidos pueden no solamente dominar a un importante país productor y principal reserva de petróleo, también tendrán un “productor oscilatorio” que puede influir en los precios mundiales del petróleo aumentando o recortando la producción.
Finalmente
Si consideramos la guerra de Irak desde la perspectiva del petróleo, es fácil comprender por qué la élite de los Estados Unidos está satisfecha con la invasión. Ya que las guerras tienen una tendencia a crear nuevos conflictos dentro de sí mismas, como una caja de Pandora, pueden ocurrir cosas inesperadas, pero en los tiempos actuales, parece que han logrado lo que habían planeado como una “victoria rápida”. Hasta ahora sólo han ocurrido disturbios menores en los principales campos petrolíferos.
La primera tarea
del nuevo régimen-marioneta de Irak será modernizar la producción
de petróleo y las infraestructuras para ser capaces de aumentar
la producción. Las transacciones petrolíferas cambiarán
de Euros a Dólares americanos. La siguiente decisión a tomar
tiene que ver con la condición de Irak de miembro de la OPEC. Reuters
informó a principios de abril que, en conversaciones entre expertos
iraquíes y oficiales estadounidenses, se recomendó que Bagdad
permaneciera en la OPEC, aunque sin limitaciones en la producción.
Si esto se convierte en la política oficial, se trata de otra
provocación
contra la OPEC en un intento de romper la disciplina dentro del cartel,
ya que el sistema de cuotas es un elemento central de este.
Si miramos a
países miembros de la OPEC, vemos que la mayoría de ellos
son luces oscilantes en la autopista geopolítica de los Estados
Unidos.
Venezuela sufrió
un intento de golpe de estado en Abril de 2002 y acciones de la oposición
más tarde a lo largo del mismo año. Irak está ahora
invadido y Libia e Irán están puestos en la lista de “Estados
del Eje del Mal”. Arabia Saudita está siendo considerada cada vez
más como un socio en el que no se puede confiar, un “miembro oculto”
del Eje del Mal.
Los Estados
Unidos no necesitan hacer caer los precios del petróleo para implementar
la siguiente fase." Un nivel de precio de petróleo más bajo
de los 27$ de hoy a un rango entre los 15 y 20$ por barril, creará
serios problemas a los exportadores de petróleo que tengan que utilizar
capital en modernización e inversiones. Mediante el uso de presión
diplomática y militar, y con la implementación de zonas de
comercio e inversiones libres,
los Estados
Unidos pueden obtener el control de exportadores tan importantes como Arabia
Saudita.
La cuestión
es cual será la respuesta de la OPEC si los Estados Unidos, a través
de Irak, intentan romper la disciplina del cartel. ¿Cancelarán
las naciones de la OPEC las inversiones de petrodólares en Estados
Unidos? En Abril de 2002 Javad Yarjani, director del Departamento de Análisis
del Mercado del Petróleo de la OPEC, dio una conferencia en España
(Oviedo) donde dijo que la OPEC observa de cerca si Gran Bretaña,
productora de petróleo, implementa el Euro y si Noruega se une a
la Unión Europea y la
Eurozona. Dijo
también que el impulso para que la OPEC considere cambiar al Euro
crecerá con la extensión de la Unión Europea en 10
nuevos estados miembros en 2004.
Por esta, y
por otras perspectivas descritas en “Irak, petróleo y la hegemonía
mundial de los Estados Unidos”, es correcto decir que la Guerra del Golfo
II es ”preventiva”. Mediante el control de los recursos petrolíferos
actuales y futuros, del mecanismo del precio y de las inversiones en petrodólares,
los Estados Unidos continúan su juego de poder geopolítico
con el propósito de mantener su hegemonía mundial.
Oslo, 14
de Abril de 2003
Secretariado
de la AIT.
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