CIUDAD, VIVIENDA Y CIUDADANÍA
CHARLA 03
18 DE JUNIO
EL NEGOCIO INMOBILIARIO: LAS POLÍTICAS PÚBLICAS Y SU INFLUENCIA EN LA ESTRUCTURACIÓN (DESESTRUCTURACIÓN) SOCIAL
Raquel Rodríguez: investigadora de la Escuela de Arquitectura, está realizando un trabajo de comparación de modelos inmobiliarios en distintos países europeos.
Agustín Hernandez-Aja: profesor de Urbanismo de la ETSAM.
[En este edificio sigue habiendo una orden de desalojo, de desolojo de los okupantes que hay aquí ahora mismo, el sábado hubo una manifestación en la Plaza de Lavapiés, y el domingo hubo una reunión donde hablaron un poco de la estrategia a seguir, si quieres comentar algo antes de empezar...]
El mercado inmobiliario y su influencia en la estructuración o la desestructuración social
Raquel Rodríguez
Nosotros estamos en la Escuela haciendo un estudio sobre política en la Unión Europea que lo que intentaba era ver que medidas se toman en otros países, ver si la situación es equivalente o parecida a la de España o no, entonces lo que voy a empezar haciendo es contar un poco con números cuál es la situación en España para que veáis un poco el contexto con Europa. Por ejemplo, el stock de vivienda en España es 486 viviendas por cada 1000 habitantes, y es el segundo stock en número de los países que hemos analizado. En principio el estudio se reducía a la Unión Europea, pero entre la UE escogimos unos cuantos países que correspondían al Norte de Europa, por una serie de circunstancias, porque tienen vivienda social, porque se sabe que la propiedad es un porcentaje bastante menor que en España que es muy alta. No están todos analizados, la lista sería Dinamarca, Suecia, Finlandia, Francia, Reino Unido, Irlanda, Alemania y Holanda; esos en comparación con España.
Bueno, pues el stock de viviendas de todos esos países, el segundo más importante es el de España, junto después del de Francia. Entre 1970 y el año 2000, se construye el 35% de ese stock de viviendas en España, y el 16% entre el 91 y el 2000, o sea que fijaros el volumen de construcción de viviendas que ha habido en la última etapa. Otro dato importante es decir, valen las viviendas por un lado, pero por otro hay que ver lo que pasa con la población, Pues la población a partir de 1980 se estanca, es decir que España entra en un periodo de crecimiento cero.
En relación con la antigüedad de las viviendas, pues España tiene un parque muy reciente: el 21% de las viviendas es anterior a 1949, esta cifra es mucho más pequeña que por ejemplo la del Reino Unido, Alemania o Francia, que son países que se supone que durante la guerra mundial sufrieron un deterioro del parque mucho más grande que aquí . Reino Unido tiene el 42% del parque, es decir, casi la mitad es anterior a esa fecha; Alemania el 29% y Francia el 35%.
Respecto a la construcción de viviendas, desde los años 80 más o menos, bueno, el boom inmobiliario se empieza a producir justo después de la guerra que es cuando hay una gran necesidad de viviendas en · Europa, las tasas de vivienda construí da por habitante son bastante altas y cuando se llega a los años 80 la necesidad está más o menos cubierta, luego en Europa empieza a descender. En España pasa lo mismo pero de repente, a partir de mediados de los 80, pega el subidón, y desde entonces no ha dejado de bajar, de subir, eso, es que estoy un poco nerviosa, se me debe notar. En el año 2000 el número de viviendas construí das por cada 1000 habitantes era de 10,41. Es el 2º país que más construye entre todos los analizados después de Irlanda. Pero claro, Irlanda tiene en ese momento 150 viviendas menos por cada mil habitantes que España, y es una cifra bastante considerable.
Con todo esto lo que venimos a decir es que el parque de viviendas en un momento determinado hubiera sido suficiente para la población que había, pero se sigue construyendo, y encima se sigue construyendo con unas tasas enormes. Por otro lado, os he contado que a partir del 80 bajaba el volumen de viviendas y a partir del 85 volvía a subir, pues hasta los años 80 más o menos la vivienda social en España, que es vivienda siempre en venta, no vivienda en alquiler, la vivienda de protección oficial, vivienda tasada, pues estaba más o menos al mismo nivel que la vivienda de promoción libre, es decir que unos años estaba por encima la de promoción libre, pero en torno al 60-40%, 50%, una cosa así . Pues a partir del subidón del año 85, se acabó . En el año 2000, la vivienda social en España era el 13% del total de las viviendas construí das.
Otro tema importante, que sería la rehabilitación de viviendas, pues España, como era de esperar estaba a la cola. Hay un gráfico en un informe del senado francés que compara la rehabilitación en todos los países de Europa y dice que del total del mercado de construcción, en España solo el 30& pertenece a rehabilitación, mientras que Alemania, Francia, Suecia, Dinamarca, Reino Unido y Holanda más del 50% de la actividad representa la rehabilitación. En algunos casos como el de Suecia llega hasta el 75%, una cosa así , me parece, o sea que aquí se construye, se construye mucho, no se construye vivienda social y se rehabilita muy poco, resumiendo.
Pues pasamos a ver el uso de ese parque. El uso yo lo he divido en dos cosas, por un lado el régimen de tenencia de las viviendas, y por otro lado que se hace con ese parque: viviendas secundarias, viviendas desocupadas y viviendas principales. Pues España encabeza en este grupo de países la propiedad, el 81% de las viviendas está n ocupadas por sus propietarios, y es, vamos, por ejemplo en Irlanda hay un 79%, también es alto, los países mediterráneos , Portugal, Italia, se quitaron del estudio porque tenían el mismo problema, un muy alto índice de propietarios, y muy poco alquiler. Las últimas tendencias en este grupo de países aún así es a ir aumentando la propiedad, os explico luego un poco los casos de Reino Unido, Finlandia, pero aún así el mayor índice lo tiene España, pero además desde hace muchísimo tiempo. En los años 50 o así la mitad del parque era propiedad, la mitad de alquiler, desde entonces ha ido creciendo esa tasa hasta hoy, y las políticas de vivienda española, además, han ido todas a fomentar la propiedad desde hace mucho tiempo. El único país entre estos que los propietarios ocupantes no llegan al 50% es Alemania, tiene un 42% y es el único país donde hay una tasa de alquiler muy grande. Y otra cosa interesante son las viviendas vacías y las viviendas secundarias. España es el país con mayor tasa de viviendas secundarias y viviendas vacías, pero es que si sumamos estas dos cifras que son una el 15,2 y la otra el 13 te sale que casi un 30% del parque de viviendas que existe no es vivienda principal. O sea que si echas cuentas y le vas restando a todos los parques de viviendas de todos los países la suma de las viviendas secundarias y desocupadas parece que España de repente no tiene en uso el parque que de verdad tiene, o sea que pasa de ser segundo país en número de viviendas, pues no sé si , de los números que he echado está entre los últimos, se quedan en 349 viviendas que tienen un uso de bien principal. Sólo el 70% del parque se usa como bien de primera necesidad, el resto, pues o vivendas secundarias o vacías.
De 1981 a 1991 las viviendas secundarias crecen un 54%, según datos del Ministerio de Fomento en un Informe que tiene no sé si para la conferencia de Estambul +5 o otra...uno de cada 4 hogares tiene una vivienda secundaria, o sea que es impresionante. Otra cosa importante es qué gastan los países en vivienda, bueno, pues España está a la cola de lo que se gasta en vivienda, gasta menos del 1% del P.I.B., mientras Suecia, Reino Unido u Holanda gastan entre el 3 y el 4%.
Otra cosa espectacular es el aumento del precio de la vivienda y el aumento de los créditos hipotecarios. El precio de la vivienda, según un informe que publicó la revista The Economist había subido el precio nominal 726%, desde el año 80 hasta ahora, o sea una burrada, creo que el siguiente país era Irlanda y era 300 y pico por ciento, o algo así .
Y otra cosa interesante es que del último subidón, o sea desde el año 98 hasta ahora, el número de viviendas construí das es todavía más alto que, bueno es que es la misma cifra que en los años 70, prácticamente, cuando realmente se supone que la necesidad de vivienda no es tal. Ese incremento en la construcción de viviendas corresponde a su vez a un incremento mayor en el precio de la vivienda.
Yo no sabría explicar claramente por qué sube la vivienda, pero leas lo que leas siempre dicen que la vivienda sube porque hay muy poco suelo y porque el precio del suelo sube. Pensando un poquito parece que en el fondo es trasladar el problema. Si no es especulación sobre la vivienda es especulación sobre el suelo. ¿Qué pasa con las viviendas de segunda mano, también es el suelo lo que...?.
Hay un informe en Irlanda, en Irlanda han tenido del 98 para acá una etapa de gran crecimiento económico, bajan los tipos de interés, una serie de circunstancias que les han ayudado a incrementar el número de viviendas, respecto al stock existente en el resto de los países, el suyo está muy por debajo. De los países analizados es el que menos viviendas por cada mil habitantes tiene. De repente hay un boom constructivo y hay una subida enorme del precio de la vivienda. Lo primero que hace el ministerio es decidir que si el objetivo de la política de vivienda en cualquier caso es conseguir que todos tengan acceso a una vivienda digna, y los precios se le están llendo de las manos, se acabó el objetivo. Con lo cual, encargan un informe donde se analice cuáles son las circunstancias que están llevando a ese incremento de los precios, y entre las conclusiones que aparecen., son si hay crecimiento económico, hay bajada del tipo de interés, y lo que haces es aumentar el tiempo en el que se puede comprar la casa, es decir, si antes era veinte años ahora son treinta, aumentas la cantidad de gente que puede acceder a la vivienda, con lo cual la vivienda la puedes subir de precio. Otra cosa es si la vivienda sube de precio, y la gente tiene más dinero, pues probablemente eso se ve como un campo donde invertir, si yo invierto subo el precio del dinero, con lo cual es una especie de espiral que es imposible de parar.
Yo creo que el problema, te leas lo que te leas, lo del precio del suelo es muy curioso, pero es que desde hace mucho tiempo las políticas de vivienda en este país insisten en que el Estado compre suelo para que las promociones salgan más baratas. Yo no tengo datos para saber si eso funciona o no, pero con lo datos que hay parece que mucho no funciona. Con lo cual parece que al final se traslada el problema pero la especulación es la misma y no hay nada que parezca que va a parar esto.
Bueno, pues ése es un poco el panorama en que nos encontramos, y pasaré a contaros algunas diferencias entre España y el resto de los países, aparte de las que ya habéis visto, y algún ejemplo de medida. Voy a intentar contaros un poco las conclusiones que a mí más me han impactado del informe. La primera diferencia entre España y el resto de los países es que en España no existe Vivienda Social en el sentido del Norte de Europa. En qué consiste esa vivienda social. Bueno, pues Europa tiene dos momentos en que la necesidad de vivienda es muy imperiosa, la primera es justo al final del XIX, que eso lo contó Javier Ruiz muy bien. Cuando, con la Revolución Industrial, todo el mundo del campo pasó a la ciudad, las ciudades no tenían sistemas de planificación, no sabían construir rápido y de repente hay una gran avalancha de gente en un sitio que no está adecuado a esas necesidades. El segundo momento es justo en la posguerra, uno va acumulando falta de vivienda, y un la posguerra, además, entre la crisis del 29, antes de la crisis del 29, la gente que tenía dinero invertía en bolsa en lugar de invertir en vivienda, el parón por falta de mano de obra y falta de materiales, y los bombardeos, al que le tocaron, pues justo después de la guerra hay una etapa en que la necesidad de vivienda es realmente generalizada. No sólo de las capas más desfavorecidas. Es en ese momento los gobiernos deciden fomentar la construcción de viviendas, y es cuando aparece la vivienda social. La vivienda social es una vivienda que está pagada por el Estado, y normalmente puede ser gestionada por las autoridades locales, ayuntamientos, o bien por entidades sin ánimo de lucro, pero siempre con financiación estatal. Para acceder a esa vivienda, en principio es necesario cumplir una serie de requisitos, el más obvio es el límite de recursos, a cambio de unos precios de alquiler que están tasados por el gobierno y que se supone que no pueden exceder de una cantidad.
Otra cosa que preocupa mucho en general a todos los países es qué porcentaje del ingreso de las familias se va en vivienda. Dinamarca dice que es del 30% y están asustados. En Finlandia también, yo no sé hasta qué punto es cierto o no, pero el otro día en el telediario decían que el 43% del sueldo se iba en España a vivienda, en otra cadena dijeron que dos tercios.
En España la vivienda en alquiler se podría decir que prácticamente no existe, hay algún ayuntamiento que tiene alguna iniciativa pequeñita, pero en el censo del 91, me parece que decía que era del 2%. También hay que decir que esa situación ha ido cambiando con el tiempo, es decir, que la situación de los años 50 no es la situación de ahora, y algunos países que han tardado en transformar esa vivienda social, pues les ha costado caro. Es decir, que la diferencia entre España y el resto de países es que mantener un parque que es tuyo y gestionarlo es muchísimo más caro que decir, yo saco una serie de viviendas sociales porque tengo el precio tasado, las saco a venta y se acabó. Le puedo ayudar en la entrada, ayudar un poquito, pero no supone el mismo gasto constante, entonces, llega un momento en que en realidad ese parque de viviendas sociales, por ejemplo pasa en Holanda, pasa en el Reino Unido, está albergando a gente que tendría capacidad de encontrar una vivienda en el mercado libre. Éstos gobiernos se plantean también qué se hace. Pues el Reino Unido, empieza a vender parte de su vivienda social a los inquilinos a partir de los años 80, y aún así le queda un 20% que es bastante comparado con otros países. Suecia por ejemplo, es un país bastante particular porque decidió desde un principio que no iba a premiar ningún régimen de tenencia por encima de otro, daba igual, las ayudas eran concedidas por límites de ingresos simplemente, independientemente de que tú estuvieras en una vivienda que pertenece al ayuntamiento, a la asociación tal... daba lo mismo. Pero con el paso del tiempo han tenido un problema bastante grande, porque esas viviendas eran pagadas por las autoridades locales. Normalmente la mayoría de la gente se acumula en las ciudades, los pueblos, con la reestructuración industrial, si se cierra una fábrica la gente se va, esas viviendas se quedan vacías y esas viviendas tienen que seguir siendo pagadas por la autoridad local, y lo último que estaban haciendo era demoler ese parque, porque no eran capaces de mantenerlo. O sea, que no en todos los países han sido capaces de mantener esa política.
Un caso que a mí sí que me parece interesante es el de Francia, porque Francia desde el primer momento, ese parque es gestionado por entidades sin ánimo de lucro, y según va evolucionando el tiempo y van reduciendo las necesidades, la financiación se va relegando poco a poco. Al principio es estatal y ahora mismo se gestionan por sí solas. Una de las últimas leyes francesas de urbanismo se llama "Solidaridad y Renovación Urbana", solidaridad viene a decir que todas aquellas ciudades mayores de 200.000 habitantes tienen que tener como mínimo un 20% de vivienda social. O sea, no vale que en Las Rozas no haya y en Móstoles esté el 50%, tiene que haber un 20% repartido. Los municipios que no cumplan esto, les hacen pagar 156 euros al año por vivienda que les falte. Ése sería un poco el panorama de la vivienda social.
Las políticas del alquiler. También justo después de la guerra, cuando la carencia de viviendas es importante, los gobiernos empezaron a construir, pero no daban abasto, para evitar la especulación sobre las viviendas en alquiler, lo que hacen es congelar los alquileres. Qué pasa, pues que esa medida que en su momento supongo que funcionó bastante bien, porque la gente que residía allí se quedaba dentro de esas viviendas, a la larga ha tenido consecuencias... Y yo creo que Lavapiés es un ejemplo que es está pagando aún. Porque el propietario de la vivienda en alquiler no tiene dinero para invertir una vivienda, con lo cual, eso queda en manos del inquilino. Si el inquilino tiene dinero y voluntad para rehabilitarlo bien, si no, es un parque que en todos los países comentados, menos Alemania, que es el único que tiene vivienda en alquiler, se ha ido degradando y ése es el origen del problema de los barrios situados en los centros de las ciudades.
Existe también un tipo de tenencia que se da en Dinamarca, Suecia y Finlandia, que se llama condominio, es una especie de cooperativa que está entre el alquiler y la propiedad. O sea, lo que uno compra no es la propiedad, ésta es encuentra en manos de la sociedad a la que pertenece el edificio. Uno lo que compra es un derecho ilimitado a utilizar esa vivienda. En Finlandia además, es muy curioso, porque aunque en principio se suponía que el problema de exclusión social era menor que en otros lugares, cuando uno llega al condominio, le cuentan, que es que esa sociedad de vivienda, venden, esa parte/acción, pues igual a una sociedad que alquila viviendas, a una sociedad sin ánimo de lucro que gestiona viviendas sociales… puedes vender eso a quien sea, con lo cual la posibilidad de que en un mismo edificio convivan personas de distintas clases sociales es muy fácil.
Yo no sé si conocéis la última reforma del IRPF. El problema de la propiedad respecto al alquiler en España, parece que está claro ya, y entonces todo el mundo empieza a hablar de ello, y desde el gobierno se empieza a poner en marcha iniciativas para intentar aumentar el número de viviendas en alquiler. Lo último que se les ha ocurrido es reformar el IRPF. A partir del 2003, los que tengan una vivienda en propiedad y la saquen al mercado, los que la tengan en el mercado les desgrava un 15% de lo que obtengan del alquiler, y a los que tengan una vivienda vacía y tengan a bien sacarla al mercado, el 40% de lo que perciban, sin dar nada a cambio. El problema del acceso en España es que la propiedad es demasiado cara, no todo el mundo puede acceder a la propiedad, está reconocido que el alquiler es un régimen de tenencia que utiliza todo aquel que no puede acceder a la propiedad, la parte más desfavorecida. ¿Qué se les ocurre hacer?. Se supone que si tú aumentas la oferta en alquiler, asunto solucionado. O no, ¿y si sube el precio?. Al final puede acabar ocurriendo que el que no puede acceder a la propiedad porque no puede acceder a un crédito, acabe pagando la letra al que sí puede pagar su piso. Es un poco enrevesado.
En Francia, en cambio, lo que hacen es decidir, en la Ley de Exclusión Social… La Agencia Nacional de Mejora del Hábitat, que es una agencia nacional que depende del ministerio de vivienda y que es la que concede ayuda a la rehabilitación de vivienda a propietarios, y que por otro lado es la que lleva la rehabilitación de barrios en Francia. Lleva programas distintos, se supone que es rehabilitación integrada, que no sólo se reduce a rehabilitación de vivienda, sino que también se mete en problemas sociales… Bueno, pues con esa comparación, yo creo que lo dejamos.
Pregunta:
A mí me gustaría preguntarte si habéis encontrado algún indicio, algún dato que permita justificar desde un punto de vista político el misterio. Donde no ha crecido la población y donde se construye mucho, por pura ley del mercado, deberían bajar los precios, entonces no hay nada que permita que los precios se mantengan. Tiene que haber algún factor político relacionado con la propiedad.
Respuesta:
Yo creo que el principal problema aquí es que la vivienda es un modo de inversión, y esto es lo que hace subir el precio.
(Gus): El 80% de las rentas son de segunda mano. El precio no está marcado por el precio de primera mano. Lo marcan las rentas de segunda mano: tu tía, mi abuelita, por ese primo tan simpático que tenemos, que vende en un mercado que es una subasta, o sea, cada pieza que se subasta en la ciudad es una pieza que entra a por ella todo el que puede. El precio de salida es el que tú puedes pagar. Si bajan los créditos hipotecarios y aumenta el tipo de interés hipotecario, puedes pagar más. El que más paga es el que compra. Y todo el mundo paga lo más que puede.
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Fíjate lo divertido que es todo esto. Que una persona tiene que pagar el 60% de su renta para pagarse un piso. Eso es mentira. No hay nadie que esté pagando el 60% de sus ingresos para comprarse una vivienda, porque entre otras cosas, los bancos no te dan ese crédito hipotecario. Lo que dicen es: al precio que están los pisos en Madrid, y teniendo en cuenta el salario medio en la Comunidad de Madrid, habría que pagar un 60% de lo que gana. Eso no lo paga nadie, por qué, porque la gente que compre un piso de 40 millones ha vendido uno de 25 y entonces tiene que poner esos 15 más los 25 que le han dado. Entonces resulta que para pagar 15 millones de pts, tiene cualquiera en estos momentos, porque eso a cuánto está, a 25.000, 75.000 pts al mes a 20 años. Eso lo tiene muchísima gente.
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A mí lo que siempre me asombra de las reuniones que se oyen en las casas okupadas, es que casi parece que es una clase para promotores inmobiliarios. Siempre se pone en la piel del promotor, del constructor, del crédito hipotecario y del Estado. Parece que en una casa que debe tener una puerta… ponerse en el papel del Estado, del promotor y del constructor, no es el camino adecuado para reflexionar. Claro está bien esto del morbo que nos dá. Es como cuando éramos objetores de conciencia y nos disfrazábamos de militares, y hacíamos tanques de cartón, y nos daba un morbo terrible. Sabíamos tanto de la inversión militar en España como los militares, y estábamos encantados. Sabíamos cuánto costaba una granada y una bomba de mano, y cuánto vendíamos…
Yo creo que en estas jornadas que hablan de vivienda, ciudad y ciudadanía, en la construcción de los títulos, no aparecen ni ciudadanía ni nada, sólo aparece la vivienda como producto. Quitando el último día, que está metido lo de sostenibilidad.
Primero, lo que tenemos que reflexionar es si una vivienda es un hogar, o qué es una vivienda. La vivienda realmente, si aceptamos un alojamiento tipo que está creado para la reproducción del sistema. O sea, en la revolución industrial se elimina esa cualidad de los indivíduos de crear sus propios alojamientos, y se mete como parte, en el mejor de los casos, en el salario indirecto de la producción de vivienda pública. Fijáos que los primeros que empiezan a producir vivienda no son los Estados. Son las propias empresas. Como en los años 40 el modelo al que asistimos es el modelo cañí del estado del bienestar. Todavía son las grandes empresas, la Barreiros, Marconi… son las propias empresas las que proveen de vivienda a sus propios empleados, como parte del salario indirecto. No solamente les proveen de vivienda, sino que les dan formación a sus hijos, todavía quedan muchas mútuas de empresas que dan servicios… Claro, esto es un problema para las empresas, que tienen unos gastos fijos independientemente de los beneficios que tengan. Ellos dicen que realmente eso no es un buen negocio, y acabada la guerra, entre los partidos socialistas y el capital se llega a un acuerdo: pagar la paz social, proveer a mis empleados de vivienda, sanidad, educación y otra serie de cosas, que no podían asumir en un mercado de competencia. Entonces dicen: como al fin y al cabo estamos en economías nacionales cerradas, y no gano yo dinero lo va a ganar éste o aquél, vamos a hacer una cosa, te vamos a pagar unos impuestos, tú vas a coger esos impuestos, y vas a proveer de todos esos servicios a todos los ciudadanos que los reclaman, a través de la estructura del Estado. En cualquier caso, si no gano yo dinero lo ganará él, y si no te pago yo te pagará él, en cualquier caso mis obreros y sus obreros tendrán derecho a vivienda, sanidad y educación. Eso no es ni más ni menos que el modelo socialdemócrata en que nos encontramos. Cuando estamos defendiendo la provisión por parte del Estado de los bienes y servicios, lo que estamos defendiendo es la existencia de una economía de mercado en la que es el Estado el que compensa internamente esas necesidades.
Qué ocurre, pues que eso ahora se ha complicado, las economías ya no son nacionales, no están cerradas, y a lo mejor, tú no ganas dinero pero tampoco lo gana ése… El Estado ya no puede mantener esa estructura de caja de compensaciones.
Ésta vivienda de la que estamos hablando, la vivienda pública, es ni más ni menos que la vivienda producto del Estado capitalista. Y esa vivienda no es otra que la del proletario, y el proletario es un señor que trabaja en una fábrica, pasea, hace deporte reglamentado, lleva a sus niños a una escuela reglamentada y luego llega a casa, se sienta, come y ve el fútbol, porque en las casas no se pueden hacer cosas. Sirven para dormir, y para recibir la educación, la ilustración que a través de los medios de comunicación pública hay que recibir, para sentirse contentísimos el sábado que viene a las ocho de la mañana, que se va a levantar todo el mundo a ver el partido de fútbol.
Yo me acordaba del texto de Iván Illich cuando fue a ver la casa de ----, que es una casa de barro, redondeada, sin nada, sin cosas. Y bueno, pues a Ivan Illich le impresionaba que ésta era una casa para habitar, mientras que las casas que estaban construyendo al lado, que ya eran de hormigón, con pilares, con vigas… ya no eran casas para habitar, eran casas para guardar cosas. Porque si hay una cosa que tiene que hacer el proletario, es comprar las cosas que produce para seguir manteniendo el sistema de acumulación. Entonces, lo primero que vamos a reflexionar es, qué cosa queremos. Queremos una vivienda o un hogar. Porque eso también nos llevará a qué tipo de ciudad queremos. Una ciudad de consumo eficiente, en la que cogemos, bajamos al portal y salimos, y vamos al colegio, o al polideportivo, o vamos a pasear por la zona verde, o nos vamos de vacaciones… o hacemos algo más ahí en medio. Ésa es la diferencia. Eso mismo que tiene que ver con el modelo social y con el modelo de vida, que es lo fundamental. Si hay una cosa fundamental, es el concepto de calidad de vida. El concepto de calidad de vida va a influir sobre la provisión de bienes y servicios propia del Estado del Bienestar, que ya hemos asumido como un derecho, pero no nos olvidemos de que hemos sido adiestrados. El otro día, hablando de los créditos hipotecarios, 5% de los créditos hipotecarios en Madrid son de inmigrantes, y la gran lucha de los bancos es bancarizar a una sociedad como la de los inmigrantes latinoamericanos que no tienen costumbre de estar bancarizados. El gran reto es bancarizar las cosas. Porque todo este proceso que decide cómo se viene construyendo, hemos tenido que ir acostumbrándonos a pagar letras, a acostumbrar a los bancos a crear una estrucutura para recibir esos capitales, de tal manera que los primeros créditos hipotecarios sólo los daban las cajas de ahorros, que eran esas sociedades sin ánimo de lucro, que ahora se quieren cargar, hasta que los bancos se dieron cuenta de que eso era un buen negocio.
Lo primero que tenemos que ver es si queremos hablar de viviendas o si queremos hablar de hogares, o si queremos hablar de la ciudad, del modelo industrial, que como estamos viendo está en crisis, puesto que como hemos visto se han roto las reglas del pacto social entre el Estado y el capital una vez que se han roto esas barreras locales. Existe un momento en que dejamos de alojarnos para ser alojados, y además dejamos de ser ciudadanos para ser consumidores. A partir de ese momento, al pasar a ser consumidores, lo que hacemos es empezar a entender nuestro alojamiento más como inversión que como modo de vida. Porque además, el proyecto económico es la superación constante de el nivel en el que nos encontramos, la ascensión en la estructura social. En Estados Unidos existen veinte grados distintos de viviendas, cuando te suben un 5% o un 10% el salario, tienes que cambiar de barrio. En ese sentido, la vivienda pública, y el Estado, primero resolvió el modelo asistencial. Una de las diferencias importantes entre el modelo europeo y el modelo español, es que el capital no se dedica a hacer viviendas hasta muy recientemente. Por eso la gran mayoría de las viviendas que se construyen en Inglaterra, Francia o Alemania es pública, porque es algo que se deja en manos del Estado del Bienestar. Se entiende que lo importante es trasladar el capital a la producción industrial. Mientras que en el estado Español, ya fuese porque la capacidad de acumulación era una determinada, porque no existía un modelo industrial importante, o porque no existían unas tasas económicas suficientes, se descubre que una de las fases importantes, también en la modernización del sistema, es que a partir de los años 60… España tiene tres fases importantes; primero es después de la guerra, hasta los años 60, en que toda la promoción de vivienda es pública, o parapública, son las viviendas de las empresas y todos los planes del Instituto Nacional de la Vivienda… En los años 50 y 60, con la incorporación de España al modelo económico, y con el plan de estabilización, es donde el Estado decide que la promoción de viviendas tiene que ser trasladada al sector privado. La promoción privada ya había hecho algunos ensayos, como los bloques blancos de Villaverde en Madrid, que son ya promociones privadas. Ya hay un incipiente mercado bancario, con capacidad de acumulación. El indivíduo se convierte en proletario, con un salario fijo, y con la capacidad de pagar una hipoteca. No sé porqué el capital alemán o francés deciden que la producción de vivienda no es su objetivo, o la recaudación de rentas familiares a través de la vivienda, sino a través del consumo, y por qué en España, pues por la capacidad de consumo, o por la capacidad de acumulación del Estado… se decide que lo importante es pasar al producto de vivienda en propiedad. Se trata también del modelo político quizá parecía que convertir en propietarios a los indivíduos podría estabilizar.
Ahí estamos, y estamos con el problema de siempre, de la constitución del 70 y tantos, del derecho a la vivienda. Durante la transición política se podía haber optado por un modelo distinto de acceso a la vivienda. Se podía haber dicho, pues se apuesta por el modelo intermedio, entre el modelo del capital y el del Estado, pues podía estar más o menos el modelo que ha contado Raquel. Es el modelo comunitario del tercer sector, en el que tú no eres propietario de la vivienda, sino que eres copropietario de un conjunto de elementos de una vivienda, del uso de la vivienda. De echo un incipiente proyecto cooperativo en España, pero que en realidad se dedicó no para ser propietarios cooperativamente de los edificios, sino para realizar en régimen de cooperativa las viviendas que eran adjudicadas individualmente a los inquilinos.
Pero os digo una cosa, en un régimen de mercado, yo no quiero ser nadie, yo quiero ser propietario. Faltaría más. Y el que diga lo contrario pues que haga cuentas. Yo quiero ser propietario. Entre pagar una renta y ser propietario de vivienda, prefiero ser propietario de vivienda. Y no creo que sea una maldad del modelo español; porque el modelo de alquiler que se nos vende ahora mismo es un modelo de alquiler de la empresa privada. Es la empresa privada la que se lleva unas rentas, y al final nos van a vender el piso a los cuarenta años. Todas estas cosas que nos ha dicho Raquel y todas las ayudas al fondo inmobiliario, van a ser mientras se mantenga la vivienda en un mínimo de 10 o 15 años en alquiler, que es lo que tardas en acostumbrarte a vivir en una vivienda y lo que has ahorrado en la cuenta de ahorro vivienda, y al final dices, pues ahora me la compro.
Entonces, parece que había dos modelos clásicos de producción de vivienda. Uno es el estatal, y otro el de mercado, y cabría un tercer modelo, que por ejemplo es el que a nosotros nos interesaría. El modelo estatal es un modelo de producción centralizada de vivienda, con una vivienda tipo que se reglamenta a través de una normativa estricta, que depende de las Comunidades Autónomoas. Es un modelo muy reglamentado, en el que uno entra por turnos. Se da toda una clase de salvaguardas por cupos, para mujeres, personas con minusvalías, para personas con una cierta renta... Cuando al Partido Socialista, en el gobierno vasco, le dieron la cartera de vivienda, dijo ---, que era todavía ministro de vivienda de UCD, dijo, pues no sé por qué están contentos, porque esto de la vivienda nunca está nadie conteno, nunca hay suficientes viviendas, nunca son baratas, nunca hay para todos los que quieren, siempre se adjudican mal, vamos, es un desastre. Esta es una producción homogénea, masiva, puesto que al Estado se le exige rentabilidad, por eso las cosas que hace el Estado tan feas, porque nosotros mismos les exigimos que hagan el máximo de viviendas posibles. Las hacen con tipos homogéneos, que se reproducen, que son feísimos, aunque luego sean Premio Nacional de Arquitectura. Por qué, porque tenían unas formas preciosas en aquel momento, aunque fuesen muy pequeñas. Fijáos que en los años 40 había una revista que se llamaba vivienda y paro, que podrían sacarla ahora. Como las viviendas eran tan mínimas, tenían un concurso para mobiliario para esas viviendas, claro, más pequeño de lo normal. Decía un artículo: tienen más metros cuadrados que los millonarios en sus yates.
Bueno, hubo un cambio en esa producción masiva, sobre todo cuando vino la transición política. Se empieza a hacer una vivienda de protección oficial, con mejores calidades y tamaños, homologables con los del mercado. Las promociones públicas que se hacen en Meseta de Orcasitas, Palomeras… no sólo son tan buenas sino que son mejores que las viviendas privadas que se hacen en esos momentos, o que se acaban de terminar. En calidad de construcción es mejor Palomeras que los barrios que se habían hecho en Moratalaz. El problema es que es una producción centralizada, y cuando no se vende, y no lo tienen muy difícil, porque cuando los vecinos del Ruedo, que es lo que hay en Moratalaz, al lado de la M-30, que también es Premio Nacional de Arquitectura, fueron reclamándole un día a la inquilina, que no pagaba las rentas, un gitano dijo, hombre, para comprar ya haríamos un esfuerzo.
El mercado acude a nuestro paladar goloso, nos coloca un piso, por pequeño que sea, en un sitio que para nosotros es una ascensión en la estructura social. Si fuese por metros cuadrados, la genten se compraría un bloque en San Cristóbal y no un chalet en el Viso, que le cuesta lo mismo. Hay cosas muy baratas, pero la gente no las quiere comprar. Prefieren comprarse un cuchitril pegado a donde los ricos, que comprarse un piso más grande en donde se supone que son ellos. Porque hay un proceso de ascensión social que está relacionado con la propiedad.
Cuando hicimos la encuesta a los vecinos de los Barrios de Remodelación, se les hizo la pregunta de a qué clase social pertenecían antes de la remodelación y después de la remodelación, Antes de la remodelación eran de clase baja, según ellos, y después de la remodelación eran de clase media. Simplemente dejar de vivir en una cosa y vivir en otra, simplemente por el modelo de estructura en que vives, tú ya consideras que perteneces a otra estructura, y esto es muy importante. La gente paga no por vivir en un sitio, sino por no vivir en otro, o porque los que no son como ellos no vivan en este sitio. Eso es muy importante en toda la estructura de precios. El aumento de la segregación social y de la diferenciación, en sectores, grupos y estructuras sociales es muy importante, cada cambio de esos americanos que tienen veinte, en España debe haber probablemente 10 saltos. Tú, a partir de cierta renta, ya das el saltito. Si fuera simplemente una cuestión de metros cuadrados, te trasladarías, al dar el salto, de Lavapiés a San Cristobal o a la calle Luna, o a la calle Jardines, que es muy barato. En la calle Jardines se encuentran pisos estupendos, maravillosos, con chimeneas de mármol, por unos precios irrisorios, pero nadie se va a la calle Jardines. Alguna gente extravagante hay. Y San Cristóbal está bien, lo que pasa es que no se estila.
Luego estaría el otro modelo que sería el comunitario, que es en el que hay que empezar a pensar. Porque si empezamos pensando en el Estado del Bienestar que nos provee de un servicio, ahora qué se está haciendo, se está comprando en el mercado exterior, según la política del Partido Popular, pagas menos impuestos y te haces de Sanitas, pagas menos impuestos y te haces de un concertado. Estamos entre eso, lo que el mercado como goloso te puede ofrecer, que es la diferencia, la segregación, lo distinto, porque hay que reconocer que ahora somos un cuerpo social goloso. Somos un cuerpo social que en las elecciones francesas fue como el que va a la selección del gourmet a votar, hoy no me apetece votar a éstos, voy a votar a estos raros. Nadie hizo cuentas de lo que estaba votando, compró lo que le parecía. Pensaban que ninguna de esas decisiones iban a transformar sus condiciones sociales. Nosotros pensamos que votemos a quien votemos, no vamos a transformar en ningún caso nuestras condiciones de calidad de vida. Creemos que las condiciones de calidad de nuestra vida son ajenas a nuestra participación en lo social. Y ahí es donde está el principal problema, porque ha desaparecido el espacio de lo comunitario, el tercer sector.
El tercer sector que es la reunión consciente de ciudadanos para solventar ciertas necesidades que tienen, las que sean. La diferencia no está entre público y privado, entre comer gratis o comer también rancho pero de diseño. La diferencia está en comer lo que uno quiere comer. En el mercado no lo encuentras, porque lo que encuentras en él son espegismos de diferencias. Encuentras caprichos que te pueden hacer pensar que eso es así. Puedes acabar comprando una cosa pensando que es la que tú deseas, pero no has reflexionado sobre ello. Es en éste momento en el que aparece el tercer sector como algo necesario. Porque en un concepto de calidad de vida que incorporase la necesaria solución a través del Estado del Bienestar, la calidad del medioambiente en que te mueves y la participación, la identificación de ese indivíduo con lo que realiza. La casa de Gahndi frente a la casa de guardar cosas.
Entonces, qué es el tercer sector. Veamos algunas diferencias, el suelo, qué vale el suelo, pues mira, el reparto proporcional entre el propietario del suelo, el promotor inmobiliario y el constructor. Y esto lo entiende cualquiera: a ver, se está vendiendo a 40 millones de pesetas, 1/3 para el que construye, 1/3 para el que promueve y 1/3 para el propietario del suelo. Eso que dicen que cuesta 60 o 65, es que le ingresan gastos financieros, las licencias, no se cuántas cosas… en el precio del suelo nunca se dice lo que realmente se paga. Y tiene mucha gracia, porque yo he oído decir a un señor de la empresa de transportes del Banco de Bilbao, que es que el precio para esto de la logística en determinados sitios, pongo naves industriales para los españoles a no sé qué distancia, y naves para los arrendadores en otro sitio, porque el precio del suelo es distinto, pero si el dueño del suelo es el Banco de Bilbao!, pondrá el precio que a él le parezca. Si quisiese poner unas naves a cinco minutos del centro de Madrid, las pondría. Dicen que no va a subir tanto el precio de las viviendas porque están subiendo los créditos hipotecarios. Un estudio de mercado para un constructor consiste en mirar los precios de alrededor, y ponerlo a lo mismo. Si el de al lado vende, pues yo también vendo. Y como luego para el constructor un piso es como un jamón de Jabugo, me lo va vendiendo en lonchas, no le importa que no se venda entero, vende una loncha y aguanta, otra loncha y aguanta. Si la cosa está muy mal, vende a más bajo precio, y aguanta un tiempo más. El precio además, está escriturado al precio de la obra, y tiene un precio de mercado que no aflora, para las rentas o para los créditos hipotecarios. Podríamos pensar en qué papel cumple cada uno de estos, o que papel cumple el Estado en el diseño, que es regulado y uniforme. El capital sigue siendo un modelo uniforme pero disfrazado, pone unas cositas distintas, un videoportero… bueno, eso también lo hace el Estado. Las viviendas de VPO del Gobierno Vasco tienen videoportero, paneles solares, lo que haga falta… El mercado pone las viviendas en un lugar donde no haya viviendas que ponga Viviendas de Etxeberri. A los propietarios no les importa una tasa de viviendas de VPO, lo que no la quieren es al lado de la otra. Porque lo que no tiene sentido es que tú te compres… lo que va a pasar ahora con los PAUs, como pasó en Leganés Norte, que es una promoción pública de vivienda, los cooperativistas se compraron sus pisos, y cuando el IVIMA construyó las viviendas para los realojados, se fueron a insultar a los realojados. Porque ellos habían comprado un piso de 14 millones, pero pensaban que era un piso de 30. Cuando vieron a los realojados al lado de ellos, dijeron, coño, mi piso no vale 30 millones, sigue costando 14. Los realojados bajaban el precio de su vivienda. Porque ellos habían comprado a precio de cooperativistas, pensando que compraban un ofertón. Ésa es la realidad de los cooperativistas en estos momentos, que es una promoción social de vivienda.
Un comunitario podía inventarse otros tipos de vivienda. Podía hacer viviendas para determinadas personas. La producción del Estado, centralizada, la del capital, oportunidad, produce cosas, vende innovaciones… como los colegios concertados. La vivienda comunitaria, podía incluir otras cosas, factores sociales en la producción, podía emplear formas sociales de producción… cualquier cosa. En la rehabilitación de algunos barrios en Zaragoza, participan entidades sociales relacionadas con el empleo, cooperativas de empleo, bolsas de empleo… La gestión del Estado, si partimos de la base de que para comprar tendríamos dinero, pero de que para pagar el alquiler no vamos a pagar… y en el último extremo, ha llegado a ocurrir que en las viviendas inglesas, hasta cuando se te fundía una bombilla, llamabas al Council para que te cambiara la bombilla, como era una vivienda pública, tú pagabas tu renta, y el día que se caía una ventana, pues tenían que ir los del Council a arreglártela, claro. No me extraña que haya gente que diga que esto de la vivienda pública idiotiza. Vamos, es que esperar una semana a que alguien te coloque la puerta, en vez de colocártela tú, es demencial. El capital en cambio supone una gestión muy eficiente, que saca el máximo capital que tú puedes ofrecer por vivir en el sitio que tú imaginas que a ti te viene mejor. El comunitario podía hacer la circulación del producto desmonetarizándolo. Habría que ver si luego como cooperativistas querríamos eso. A mí me gustaría ver las sociedades de viviendas suecas en España, a ver si no cogían y vendían todo el patrimonio y se compraban pisos normales en cuanto viesen a cuánto se podía vender el patrimonio. Ya sabéis que el origen de la FNAC fue una cooperativa de compras.
Estas discusiones entre compra y alquiler para mí no tienen sentido, Si esto hubiera sido un modelo de economía centralizada entiendo que lo suyo sería un alquiler político basado en mi renta, si es en el mercado y quiero comprarme un piso, no estoy dispuesto a estar pagando toda mi vida un piso. Lo que pasa es que están descubriendo que al final es como una renta, porque con estos intereses a 30 años. Lo comunitario, yo apostaría por esa propiedad colectiva en la que la asignación de los costos sería por localizaciones, rentas, situaciones específicas…
Hay un tema que me interesa, que es qué significaría esto en el entorno de la ciudad. Porque insisto, la vivienda no es sólo ese agujero en donde te metes, porque si fuese por eso, si fuese por metros cuadrados y por calidad, costaría muy caro ese piso en la calle Jardines, que no vale más que para hacer una pensión por horas, porque nadie lo quiere comprar. Otra cosa que hay que pensar es que lo más barato es lo más caro. Hay que pensar que en estos momentos aquí está el suelo por metro cuadrado más caro de Madrid. Por qué, porque al final, todo el que puede se compra algo, aunque sea una cosa de 15 metros cuadrados. Yo estoy pagando lo más que puedo pagar, y estos precios los ha puesto la gente que los ha ido pagando. También hay que decir que están engrosados por el éxito que tiene el alquiler para inmigrantes de los pisos. Claro, tú dile ahora a esta gente que hay por aquí, no quiere rehabilitar ni dios, porque si puede meter a cuatro, seis personas en la habitación con dos literas, vamos, tú dile a ese señor que tiene que rehabilitar el piso y luego lo tiene que alquilar a precio de VPO a cambio de una subvención del 15% del precio de la reforma, vamos, se tira por el suelo de la risa. Si es que esto es una ganga, estoy sacando 200.000 pts por habitación, ya me puedes dar subvención para que me compense a mí el negocio. No hay un alquiler más caro que el de las chabolas del hipermercado de la droga, es como la calle Serrano, lo que se paga por el metro cuadrado ahí. Es curioso, pero a veces pensamos que un sitio es barato, y resulta que es el más caro de Madrid. Seguramente, si calculáramos el valor de Lavapiés en pesetas, saldría mucho más caro que La Moraleja, el metro cuadrado. La Moraleja será muy caro, pero es una parcela enorme con un chalet, aquí el metro cuadrado vale carísimo, como hay mucho, pues sale más caro.
Entonces, si pensáramos que importancia tendría un modelo de ciudad pensado desde el Estado, desde lo comunitario, si analizásemos tres o cuatro de sus variables, que podrían ser las dotaciones, en un Estado son las reglamentadas, en el mercado las privadas, aquellas a las que puedes acudir, y en aquellos que nos apuntamos al modelo comunitario, las emergentes. Qué es esto de emergente, no nos vale el Centro Cultural ese tísico que tienen ahí, que tiene horario, policía, unos asientos mulliditos... que se estropea... no nos vale eso, no. Las viviendas, ya hemos hablado de ellas, en el Estado de un solo tipo, asistencial, en el mercado se distribuía según rentas, y en el comunitario, se empezaría a distribuir según necesidades. La complejidad del modelo de Estado es mínima, es el mismo modelo, ejemplificado en los barrios de promoción pública realizados durante los años, son todos aburridísimos... Claro, el mercado tiene cierta malicia, mete algo..., una alianza con el Día, o planea el asador de pollos... Y el comunitario puede crear otro tipo de espacios. Las promociones del Estado sólo pueden ser mediante subvención, mediante mecanismos de realojo, coproducción... en el mercado la evolución es mediante las presiones sobre los más débiles, y sólo lo comunitario puede hacer una evolución ---.
Y a mí me gustaría hablar de cuatro cosas que van en contra de esto, una, las cooperativas. Las cooperativas, mientras no se queden con la propiedad cooperativa de la edificación, no son cooperativas. Lo que tenemos no son más que unos señores, que no tienen nada de cooperativistas, que están en una lista de una gestora, a la que la pagan el 10% de lo que les cuesta, dependiendo de los intereses políticos, esta gestora tiene acceso a la promoción de un edificio, pero no van a participar en el diseño de ese edificio, ahora mismo son cooperativistas, para que os hagáis una idea, Leganés Norte, lo hace la Comunidad de Madrid. No ponen el dinero para comprar el suelo, por qué, porque hace un pacto, una expropiación convenida con los propietarios del suelo. A cambio del suelo para VPO, él les deja una cantidad para que hagan chalets. Cuando las parcelas ya están diseñadas en el Plan Parcial, saca un concurso de cooperativas. Todas las cooperativas tienen que presentarse al concurso con un proyecto ya para la cooperativa, y se presentan 60 cooperativas con proyecto a cada parcela. Una vez adjudicadas, esas cooperativas tienen listas, se dan de alta, y se producen los ingresos. Se producen los ingresos con el proyecto que ya está dibujado. Porque como podéis comprender, nadie cambia ese proyecto. Con ese proyecto dibujado, se va al notario, se adjudican las viviendas, se abren los créditos hipotecarios individualizados para cada cooperativista, y se empieza la construcción del edificio. O sea, que de cooperativo no tiene absolutamente nada, más que bajar los costos, que se puede llevar el promotor, que se reducen al 10% de lo que cuesta el edificio. O sea, que hay una cosa maléfica que se llama cooperativas. Como la cooperativa de jóvenes de la Torre de Vallecas, que es una cooperativa de jóvenes que se hace cargo de un edificio, asume su mantenimiento, su gestión, y mantiene una relación biunívoca, pero no con los indivíduos, sino con quien sea el proveedor de esa cosa, el Estado o quien sea.
Los inmigrantes en estos momentos, alojándose 8 inmigrantes en cada habitación y pagando 200.000 pesetas por ella, eso hace subir los precios, naturalmente. Ha entrado entre nosotros, plenamente en el mercado de la venta de pisos, el 5% de los créditos hipotecarios en Madrid son de inmigrantes, y aquí en Lavapiés, y en Tetuán, y algún sitio más, son muy significativos.
Y luego, hay otra mentira que es la de que hay mucho suelo, y como hay mucho suelo, si hacemos mucho suelo, pues muy bien, porque nos lo venderán más barato, y las casas saldrán más baratas. Eso ya sabemos que es mentira, el suelo va a estar ahí hasta que se pudra, porque nos lo pondrán al máximo que podamos pagar. Y no hay mucho suelo, hay poco suelo. Hay poquísimo suelo, es más, no deberíamos consumir más suelo. En estos momentos, la huella ecológica de las ciudades españolas es el doble de la superficie de su territorio. Las ciudades consumen mucho suelo, más de la mitad del suelo que necesitamos para mantener nuestro ecosistema. Tenemos un déficit del doble de suelo del que tenemos. Por favor, que nadie más hable de suelo, que hay mucho suelo... salía eso de que hay mucho suelo, de que si está Castilla medio vacía, y que si La Mancha, y por qué no llenábamos eso de viviendas. El suelo es un bien finito, que en estos momentos en España, tendría necesidad de una superficie de más del doble de la que tiene para mantener su huella ecológica.
Y otra cosa, el tanto por ciento de VPO. El Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, dicen que el 50% de las nuevas viviendas, mucho más moderno que en Francia, que se construyan en Madrid tienen que ser de VPO. Otra cosa es que las cooperativas de vivienda que las hagan cobren a precio de mercado; ah, eso ya no lo sé yo. Pero eso es porque los cooperativistas quieren. Y porque acaba de salir un documennto que dice que la cooperativa puede perder dinero mientras a ti te lo vendan a precio de VPO. Pero en definitiva, el 50% de las viviendas en Madrid tienen que estar sometidas a un régimen de protección oficial.
TURNO DE PREGUNTAS
A mí me gustaría, si es posible, Christiensen. Recuperación de viviendas para vivienda social y centro social. Compartían espacios comunes…
Referencia al libro "Radical Housing".
Lo de la Torre. Hay proyectos en los años 60, 70 en que se desarrollan políticas de participación en vivienda. Hay experiencias de este tipo en Londres, la gente se construía su propia casa, lo que pasa es que era… Lo que pasaba era que tú ibas al Council con tu proyecto, y ellos te ponían el suelo, y tú tenías que construir un determinado número de viviendas para otra gente. Todas estas construcciones se hacían sobre suelo público, estando un poco ahí el sentido del suelo público. El suelo es el material más escaso del que disponemos y el menos flexible, es el que tendríamos que mantener en la medida de lo posible en manos públicas. Es curioso que en estos momentos, sólo en el País Vasco, el Gobierno Vasco se está quedando con el suelo. No vende el suelo, sino el usufructo, el inmueble durante 75 años. Todas esas cosas tienen una demanda estructurada, que en este país se perdió cuando el salto de las cooperativas. Qué pasa en España después de la remodelación de barrios,
La Remodelación de Barrios es un proceso, que durante la transición política, los vecinos que están viviendo en unas condiciones de infravivienda y de alojamiento hecho por ellos, el chabolismo oficial, llega un momento en que hay una lucha, del barro al barrio, y se logra construir ese modelo. Todo hay que decir que se hacen unas viviendas muy estándar, no es el momento de pensar en estas cosas, digamos que los partidos políticos que lideran el proceso son muy conservadores. Lo que realmente estaba bien, porque la gente quería una casa como la de Moratalaz, como la del que había prosperado. La gente no quería monerías, quería una casa como la de su cuñado. Cuando ese modelo se agota y se van a investigar nuevas formas de participación en la producción de viviendas, es el momento en el que en Madrid se produce el Plan 18.000, toda una serie de suelos que se han comprado en el Plan General del 85, y bueno, y un pacto con las empresas privadas para que no haya tanto VPO, produce que 25% de las edificabilidades del Plan General del 85 se ponga el suelo a disposición de cooperativas. Es el momento en que perdemos la batalla, porque es el momento en que los sindicatos, en el que las empresas sociales tenían que haber tirado de las cooperativas. Pero ni los sindicatos ni las empresas sociales eran cooperativas que sigan manteniendo la propiedad del beneficio, sino que caen estas cooperativas. Esto trae, por un lado el fracaso de la PSV, que fracasa, VITRA, se conforma con hacer viviendas, pero fijáos que no ha hecho ni un solo experimento social. En qué se ha convertido la producción de vivienda, pues en una forma de financiación para las estructuras sociales, para los sindicatos, de las asociaciones de vecinos y de todo el mundo que entra en la promoción social de viviendas. Qué pasa, pasan con un vasillo por los barrios, cogiendo todo el que tiene para pagar la VPO, te meten en la lista, y hacen la casa como pueden, muy barata, el tío se mete ahí, se queda con su casa, la escritura y a hacer puñetas.
Había otra posibilidad de modelo, pero no ha querido hacerse. Y ahora qué ocurre, pues que nos encontramos (para que veáis la maldad de todo esto). Por qué os creéis que IU, CCOO, UGT, la FRAVM apoya la operación del Real Madrid… Por qué os imagináis que la apoyan. Quién es el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, quién es el presidente de ACS, Florentino Pérez. Quién es la adjudicataria de la mayoría de las parcelas de VPO de los PAUs, ACS. Quién tiene la llave para dar vivienda de protección a las cooperativas de los sindicatos, de las asociaciones…
La protección oficial es aquella… lo único que tienes que hacer es venderla a un precio determinado, que no me acuerdo a cuánto está el módulo, y tiene que haber pasado por el IVIMA, y tiene que comprobar que las calidades, las 200 cosas que tienes que cumplir, porque la protección no es más que que tú tienes un crédito subsidiado, o sea que el Estado hace un pacto con las empresas fiancieras, por el cual da una subvención, cuando tú pides una VPO, es un poquito más barato que cuando tú la compras en el mercado. Al mismo tiempo, como muchas de estas operaciones del suelo que se les da a las cooperativas también tiene un precio tasado, no puede superar el 20% del precio de venta, se supone que ahí hay una subvención por parte de la administración sobre ese suelo. Muchas veces, aunque realmente con el 15% salen los números, y luego muchos de estos suelos, son para fines lucrativos, donde van a hacer los planes parciales de promoción privada, pues ya es gratuito. Por eso se entiende que son de promoción pública, porque el precio del suelo es tasado, porque el proyecto pasa unos controles de la propia administración, y porque luego tienes un crédito en función de tu nivel de renta. No es una vivienda de promoción o de producción pública. Y ni siquiera son cooperativas, sino comunidades de bienes. Sobre todo porque algo cooperativo, fijaos, si todo Madrid Sur hubiese seguido conservando la propiedad cooperativa de los edificios.
En estos momentos nadie cree en el sector comunitario. Y a veces también aquí en esta sala se peca, porque se nos acaba olvidado la estructura de lo comunitario, acabamos hablando como estos, pidiendo al Estado más participación, o frenos al capital, y no participación de los ciudadanos en esa estructura. Y se puede. O sea, el marco jurídico es perfecto, las cooperativas de viviendas podrían generar cooperativas de segundo orden para el mantenimiento de las estructuras, para llevar guarderías. Fijáos que el marco cooperativo es un marco que depende del Ministerio de Trabajo, porque es un marco cooperativo para las empresas laborales, o sea que no hay un marco cooperativo propio para las viviendas. Es un marco cooperativo que daría pie a una economía social, y al mantenimiento de la estructura de propiedad social. La adjudicación mediante cánon y no sé qué de las viviendas. Pero claro, en CCOO, yo tengo que reconocerlo, soy de CCOO, no sé por qué, pero al final recibes la propaganda y dice "Apartamentos en Torrevieja en régimen de cooperativa".
La huella ecológica es un concepto que significa el suelo necesario para mantener las necesidades de un indivíduo en una sociedad industrializada. Exige una metodología, más o menos imperfecta, pero que sirve para ver las magnitudes.
Referencia al valor de inversión frente al de uso. Explica que se sigan vendiendo viviendas. Por ejemplo en Madrid, en los últimos años ha disminuido la población, pero ha aumentado el número de viviendas. La ocupación como forma de poner el dedo en la llaga sobre esto.
Referencia a los especuladores frente a la gente que realmente necesita vivienda.
Es muy sencillo, los centros históricos es como una supernova la especulación que se produce, o sea, los centro históricos empiezan a deteriorarse, entonces, y en un determinado momento, en vez de plantear su arreglo social y físico, el abandono de ciertas poblaciones, el desocupación de las actividades que se producen… se produce una especie de fenómeno de calidad. Acuden determinadas poblaciones atraídas por los precios y las rentas. Pero esas poblaciones acceden a alojarse en condiciones de infravivienda, me refiero, los ecuatorianos se alojan en pensión de lo que se llaman camas calientes, entonces, por poco que puedas pagar, pues le sacan un rendimiento a eso increíble.
Hay otra cosa que es la falta de relaciones de los ciudadanos con su espacio, una cosa que yo no sé si pasa aquí, pero pasa en el barrio de Bellas Vistas en Tetuán, es que la gente va y se compra el piso de 40 millones, pero es gente que no sabe utilizar ese barrio, y se compran el piso de 40 millones y no son capaces de ir a comprar a la carnicería de la esquina, entonces, no se comportan como ciudadanos de ese espacio, compran ese piso como inversión, porque saben que es una zona relativamente tranquila y tal… cerca del metro, de la Castellana… pero son incapaces de utilizar la ciudad. El valor de uso frente al valor de cambio. El problema con los espacios es que están perdiendo su capacidad de uso, ese señor es incapaz de bajar a comprar el periódico, incapaz de comprar la carne y no sé qué, no sabe comportarse en este barrio. Y lo abandona, se va a comprar al Corte Inglés, al hiper, al Pryca. También hay un fenómeno que son los usuarios que destruyen las cosas, lo que estamos haciendo, es una enajenación de los usuarios del espacio donde habitan. No sé si ese hombre sale, tal vez un día que necesita una farmacia y ha visto en internet que hay una al lado de donde vive.
Todo lo del alquiler es cierto. Una vez que salta la supernova inmobiliaria del agujero negro de la especulación, cómo vas a meter a una pareja por 80.000 pts en un piso si puedes meter a 12 marroquís por 200.000, es que no se lo vas a alquilar. Y eso produce determinadas disfunciones de los precios, descomposición de la imagen de los precios que tiene la estructura de sí misma. En Barcelona creo que van a sacar ahora una ordenanza de hacinamiento para impedir eso. Esa ordenanza, que pudiese inspeccionarse el interior de una vivienda para comprobar si hay un número mayor que las personas que realmente caben en ella, también significaría, indirectamente, un factor de bajada del precio.
Volvemos a hablar de la capacidad de transformar y de los que sean de una cooperativa y que tengan un modelo de construcción de verdad, los de comisiones, o quien sea, que apoye a los jóvenes. Que se mojen, y si no les denunciáis, que no quieren apoyar a los jóvenes.
De todos modos, esa huella psicológica viene porque estamos en una sociedad demasiado satisfecha, tenemos el tiempo compartimentado, y nada, ninguna de las agresiones que sufrimos en las distintas dimensiones nos parece tan importante como para luchar por ella. Ahora mismo, nosotros, digamos que vivimos en un sitio, trabajas en otro, los fines de semana vas a otro, veraneas en otro, por las noches vas a no sé qué, tienes internet… la agresión que recibes, siendo importante, como luego hay otros muchos espacios donde tu vida se desarrolla, no te parece lo suficientemente importante como para luchar contra ella. Y entonces aceptas un conjunto de microagresiones, porque siempre puedes cambiarte a otra cosa. Es el truco del sistema. Que en Madrid se vive mal, pero bueno, los fines de semana me voy al campo o no sé qué. Me voy a poner la tele, o el canal plus, o el internet, a hacer zapping, nada te parece importante, siempre tienes una solución secundaria. Que en el colegio público el APA ha discutido, pues al concertado, que ahí no hay que ser del APA.
Referencia a la satisfacción que proporciona la inversión. Mola tener un centro de la UNED al lado de casa.
Es que todo esto se llamaba antes alienación.
Referencia a que el mercado y las instituciones estatales son hoy lo mismo.
De todas maneras hay una cosa que no podemos dejar que nos fascine tanto el mecanismo en el que se supone que estamos inmersos, como para que estemos todo el día… es que es fascinante, es como las telenovelas, como Betty la Fea, lo de Gescartera, lo del BBVA, pero tened en cuenta que a veces hay que tener cuidado que a veces hay que tener cuidado con la fascinación por el objeto, que nos impida ver lo que haces. Tú has creado una cultura distinta en un espacio y has demostrado que se puede crear sin base económica, y sin estar en ninguna estructura. Demuestras lo contrario de lo que me estás diciendo.
Insisto, no dejemos que la fascinación por el funcionamiento del sistema, primero, el sistema ni es homogéneo, ni es absoluto, ni lleva todos los puntos, está lleno de huecos, de agujeros, de trocitos distinto y además cada día se transforma él mismo, no es estable como objeto. Hay agujeros, hay posibilidades de vivir, y de echo sobrevivimos a él. Yo digo, por supuesto, cómo vamos a omitir reflexionar sobre la cultura en que nos encontremos, pero dediquemos un tiempo razonable a hacer lo que nos dé la gana, que se puede hacer mucho más de lo que se dice, aunque tenga sus límites. Igual cuando uno hace lo que le da la gana, la vida de ese sistema, pues es más corta.
Referencia al proceso de La Torre, y también a las cooperativas de vivienda en alquiler en Dinamarca.