1977
Un sábado, el 30 de abril, nos reunimos en unos bancos de Plaza de Mayo, cansadas de deambular por organismos de derechos humanos, dependencias oficiales, militares o religiosas sin encontrar una respuesta. Y nos avisábamos unas a otras: el jueves a las tres y media en los bancos de la Plaza.
"Acá hay estado de sitio y no pueden reunirse. Caminen!" -grutó la policía y empezamos a caminar. Vino un representante del gobierno de los Estados Unidos a reunirse con Videla, fuimos a la Plaza. Entonces mandaron milicos armados para la guerra, con cascos, palos, gases. Les dijimos que no nos íbamos. Ellos dijeron !APUNTEN!. Nosotras gritamos !FUEGO!. No éramos más de 30 y esto sirvió para que saliéramos en muchos diarios del mundo. No en nuestro país.
El primer pañuelo fue un pañal de nuestros hijos. La represión se agudizó.
Astiz se había infiltrado entre nosotras diciendo ser el hermano de un desaparecido. Y una noche señala, con un beso en la mejilla, a las futuras víctimas: tres madres, dos monjas francesas y un grupo de familiares y amigos.
1978
"Los Argentinos somos derechos y humanos". Las calcomanías se pegaron en todos los autos. El mundial de futbol fue un horror para nosotras. Más secruestros, más represión, y la televisión holandesa en vez de pasar el acto inaugural, móstro a las madres marchando en la plaza. Comenzamos a salir al exterior. Más represión.
1979
O.E.A.
El relator de futbol José María Muñoz convocaba a la gente para ir en camiones (cuya nafta pagaba el gobierno) para insultar a quienes estaban haciendo las denuncias ante la O.E.A. La represión aumentaba y nos echaban de la plaza.
1980
Aparición con vida
Decidimos volver a la plaza cuando la policía ya no nos esperaba. Nos golpearon nos pusieron perros, pero no podíamos dejar de ir.
A esa plaza había que conservarla porque era la lucha por el futuro. Le dieron el Premio Nobel de la Paz al argentino Adolfo Perez Esquivel, por su trabajo en derechos humanos. Y la consigna APARICION CON VIDA se conviertió en nuestra bandera. Mientras no nos digan quien ordenó los secuestros, las torturas o los asesinatos, y mientras esos responsables de crímenes de lesa humanidad no sean castigados, seguiremos reclamándolos con vida. Y comenzamos a utilizar las pancartas con las fotos de los desaparecidos.
1981
RESISTIR
Había que resistir. Hicimos nuestra primera marcha de la RESISTENCIA. Todos los organismos se oponían pero nosotras queríamos RESISTIR EN LA PLAZA , 24 HORAS ALA DICTADURA.
Y lo hicimos aunque éramos poquitas. Fué el día en que cambiaron tres dictadores, Viola, Liendo y Galtieri.
Terminada la marcha tomamos la catedral de Quilmes, y ayunamos 10 días.
El 8 de diciembre, matan a John Lennon, ídolo de muchos de nuestros hijos.
1982
"Las Malvinas son argentinas, los desaparecidos también". Una aventura en la que se embarcó casi todo el país, guiado por un régimen que intentaba salvarse así de un inminente naufragio. Las MADRES nos solidarizamos con las MADRES de los soldados, pero no quisimos en ningún momento la guerra.
VOLVIERON A ACUSARNOS DE ANTINACIONALES.
1983
Los militares prepararon su retirada y en el documento final de la Junta Militar proclamaron su "autoamnistía".
Vino la elección. Ganó Alfonsín. Organizamos tres días de lucha en el Obelisco antes de su asunción.
Se acercaron más de 1000 jóvenes. Juntos hicimos 30.000 siluetas de desaparecidos pintadas sobre papel. Las pegamos por toda la ciudad, por todo el país. Así la democracia amaneció con los desaparecidos en las calles, las paredes, en las plazas, en todas partes.
Tomado del periódico de las Madres de Plaza de Mayo