SEGURIDAD Y JUSTICIA
CONFESIONES
! Que los hace parecerse ! El resero de la búsqueda de la justicia, ó que ambos pertenecen a distintas generaciones que aun no han superado los treinta años. Tienen diferentes códigos. El uno, la esperanza vital de perdurar, la otra el misterio que deviene de crecer. Para uno, NELSON MADAFF, tropiezos, escollos, y los indescifrables límites de no caer en los abismos definitivos, para la otra PAMELA DOMINGUEZ, la osadía infantil de no caer racionalmente en cuenta que hay actos condenables. Son células del medio reinante de la marginalidad, uno integra una familia de mas de una decena de hermanos, la otra no tanto. Pero desprecios, humillaciones y desconcierto mediante, aún pueden trazarse dos senderos conducentes a la ignorancia de no saber como emerger.
Alguna vez, NELSON, se empeñó en una relación con códigos no costumbristas, hacia una muchacha de su clase y su ley. Las cosas no salieron bien, la musa inspiradora se borró como huellas que en esa provincia árida, en esa ciudad de cuatrocientos años suele volatilizar el viento chorrillero. Las lenguas extendidas y agoreras plantearon un aborto y pésimas consecuencias. CLAUDIA DIAZ desapareció de todos los escenarios y de los dedos acusadores. Entonces lo sindicaron como el causante de la trama de la policía brava, mal preparada y fajadora, le hicieron pagar caro su reiterado silencio. Fue estaqueado, golpeado, y puesto en la antesala de la muerte en numerosas ocasiones. Tenia que confesar ese HIJO DE PUTA, no podía salirse con la suya, varios de sus verdugos, recordados en mínimas actitudes, de agraciones implacables hicieron en suma y sigue, uno murió por su amante, otro dictó clase en la academia de policía y varios buscan en el laberinto de su inoperancia la justificación de sus atropellos. Un tal JUEZ OCHOA metió sus puños cerrados en su cara desencajada. Después, cárcel y apaleos y en el transcurrir, el infierno en la tierra le brindó jodines con espinas y SIDA. Siete años después reapareció CLAUDIA RENE DIAZ. En una provincia cordillerana había conseguido pareja y parido hijos. NELSON ni siquiera insistía en su inocencia. Era un desecho humano. El SIDA y el mal trato habían invalidado hasta sus más torpes movimientos.
Y sin embargo el hombre sueña tal vez buscando la consagración de la esperanza.
DECLARACIONES TEXTUALES DE NELSON MADAFF
Cuesta y duele desgravar lo que expresara MADAFF, pero más aún recordar su expresión patética y su voz que, a veces acaba en sonidos guturales.
Bueno siii eeeh quiere que le cuente del principio, le cuento del principio de los primeros días, cuando ocurrió todo me detuvieron eeh tenia buen trabajo, sea poder trabajar bien, bueno y un día sábado no me acuerdo bien la fecha me sacarón la polecía del chorriyo donde vivía yo que en una casa prestada bueno, encima tuve un problema con todo los vecinos, el mundo, los vecinos, todo ahí apedreaban ahí a mi familia por el tema que me sacó la polecía de noche, diciendo que yo había, le había hecho un aborto a CLAUDIA RENE DIAZ y le habíamos y se fue en vida y resulto que de ahí empezaron los apremios ilegal, turturas porque empezaron la turtura me querian tirar al Río Quinto, atado, pusieron una piedra atado el pié con cadena, las manos para atrás y bueno me quecieron tirar al Río Quinto yo le decía por favor que no, bue desesperado manotiaba por todos laos no podía, no podía, que se yo me tiraban al suelo, me pateaban me pegaban en las costillas por todos lao me pegaron muchos mas luego me trajeron a la comesaría, en la comesaría también me pegaron mucho, me tiraron al calabozo ahí me habían tenido estuve un mes en la comesaría , fueron LOZANO, MARTINEZ, el comesario tutor de investigación VERON y el apellido no me lo acuerdo se, yo se que es VERON es muy nombrao eeeh ¨cheto¨ ORTIZ, GUILLERMO ahora no me acuerdo el apellido no me acuerdo despaso se lo digo. Todas esas cosas que me hicieron porque me trasladaron a la ruta a San Juan vieja donde supuestamente ellos decían o sea que decía la carta que taba, que taba CLAUDIA DIAZ enterrada ahí en un baldío, en una casa vieja ya antigua en y bueno ahí me enterraron en pozo hasta el cuello esposado todo y me taparon con tierra hasta el cuello con tierra y después me luego me sacaron entre dos tipos que era VERON y ORTIZ sacaron del pelo para arriba y me ataron de un brazo en un en como se llama algarrobo y bueno y de ahí media hora me habrán estado todos esas coas una hora supongo no me acuerdo bien y luego me sacaron a la calle entonce cuando yo lo no se no me acuerdo que cosa le dije al ¨cheto¨ ORTIZ y VERON me pechó, cuando el me pechó y traté, el sacó un palo,de la camioneta y me lo dió el hombro que se dejó un brazo inmóvil, que se siete aós ocho que no puedo trabajar bueno más lo tres que tuve en la penitenciaria Y de haí me trasladaron a la penitenciaria, y dentro de la penitenciaria por lo menos los celadores me cuidaban y de otros bueno a ellos a investigación había ido una pieza ahí no una celda ahí me querían sacar información que yo siempre le decía la verdad que CLAUDIA DIAZ estaba viva estaba viva me preguntaban donde estaba donde está en que parte se encuentra y resulta que ahí uno me quiso como abofetear pero no pudo, no pudo porque adentro de la penitenciaria no me pueden pegar, perfeto después otra guelta me sacaron también a la misma lado misma habitación pero por que yo vinieron dos veces y también me preguntaban o sea iban me apretaban me apretaban para que yo dijera que si realmente lo sabía, a CLAUDIA DIAZ matado si o no y yo le decía que no, que no, estas mintiendo te vamos a sacar fácilmente de acá, te podemos hacer boleta asi que y bueno le digo que sea lo que Dios quiera si me van a matar háganlo ahora le digo, de lo cual no así que y después más antes que me trasledaran a la penitenciaria cuando en ese tiempo que estaba en la comesaría de investigación OCHOA , el JUEZ OCHOA yo creo que un juez no tiene ningún derecho ningún derecho creo que no hay ningún código penal de se le pueda pegar a un procesado, el me pegó una piña me rompió un ojo porque me rompió todo el costado, después bueno la apretó a mi hermana que estaba embarazada y el ORTIZ en la defensoría también le había pegado a mi hermana y una señora rubia alta que no, que yo voy a saber quien es por que todavía no se quien es y también mi hermana estaba de dos meses , tres meses creo que estaba embarazada no lo perdió porque tubo un Dios aparte bueno.
Las únicas personas que me están ayudando, hay gente no se como se dice que es solidaria vienen me traen lo que pueden y bueno y toda la mayoría son madres vienen me ayudan con lo que pueden pobrecitas, aparte, mi mamá viene.¨
Escamotea frases hechas, su escasa instrucción desvirtúa las altisonancia. NELSON MADAFF es tan simple como los sufrimientos de los desposeídos. Al terminar la grabación apenas asiente con su cabeza y no se sabe si balbucea un gracias. Sin embargo sonríe.-
EL SUMA y SIGUE
A cien kilómetros de la capital hacia el este, está la ciudad de VILLA MERCEDES segunda localidad de la provincia.
Y si de puntos cardinales se trata, hacia el noroeste de esta ciudad de llanuras, se sitúa el barrio el ¨pimpollo¨, con casas chatungas y con fabriqueros , servidores y cuentapropistas. Barrio con tantas privaciones de la hora y con tantos perros flacos y hociqueantes, cuantos chicos de canillas chuecas y ateridos en la estación más rigurosa del año Allí hay una escuela de la ex nacionales transferida a la provincia cuando el estado nacional decidió desentenderse de la educación del país con su personal docente puesto a mérito de la telaraña oficial, con evaluaciones de conveniencia y una directora que sostiene hablar varios idiomas, ser de otra clase y tener códigos sociales envalentonados en discriminaciones y ruindades.
Un día, la ¨señora¨ apela a todas sus perspicacias al notar que se le han perdido tres pesos. No resulta difícil que la ingenuidad de los chicos consiga rápidamente individualizar a alguien que pueda saber de que compañerito se trata. Pero como los niños manejan otro código que no es precisamente el de delatar, no consiguió violar su inmutabilidad. Entonces la señora que siendo sabia y superior, se decidió ha llamar a la policía.
La policía efectuó un operativo, copó el edificio y sus accesos apelando a un procedimiento violatorio de la ley como lo es interpelar a un menor, acosaron a la niña Pamela en procura de su confesión. Esto quiere decir, amenazas, manoseos, burla a la intimidad y lo que es peor, directas acusaciones de prostitución infantil. Las consecuencias posteriores eran previsibles, abandono de la escuela, traumas psicológicos, vituperios a familiares y a vecinos solidarios y un infiernillo grocero y promiscuo.
Hubo quejas, denuncias y pedidos de intervención a las esferas gubernamentales, las consecuencias: no pasó nada.
Nelson y Pamela ni siquiera se conocen. Seguramente ellos no saben que las utopías se construyen en los intersticios que permiten que el horizonte también pase por la seguridad y la justicia.
En una provincia netamente mediterránea, seguridad y esperanza han ido a parar al carajo mientras arriba flamea la bandera del color de la nada.
Eduardo E. Diaz y Osvaldo P. Herón