Además de un bien de consumo, el agua constituye un bien natural, indispensable e insustituible para la supervivencia de los organismos terrestres. Esto significa que todo ser viviente tiene derecho inherente a obtenerla en el grado de pureza que sea compatible con sus propias exigencias orgánicas. El hombre necesita del agua como componente esencial de su propia subsistencia y como fuente básica de su alimento.

Es evidente que la imposibilidad de usar agua debido a la polución tiene repercusiones socioeconómicas en terminos de "costo-beneficio" de establecer una industria contaminante en una zona de explotación minera o central nuclear, no refleja exactamente la realidad socioeconomica si en los rubros referntes al "costo" no se incluyen los relacionados con la salud y con el bienestar humano, como asimismo con la preservación, simplemente de una fauna silvestre que representa el patrimonio natural no recuperable. Si se compromete la calidad de las aguas continentales ello puede representar la pérdida del agua potable.

Siendo el agua un bien natural de caracter fundamental, todas las actividades humanas deberían ser planeadas con miras a garantizar su disponibilidad.

 

1- EL AGUA POTABLE

 

Aunque el abastecimiento de agua de una ciudad o comunidad presuponga otros usos menos notables que el de consumo humano, tales como agua para el baño, el lavado de ropa, pisos, automóviles y objetos, el riego de jardines, el llenado de piscinas, la cocción de alimentos, etc., el patrón de calidad a que ella debe atenerse para ser usada ha de satisfacer el uso más noble. En general, en las grandes ciudades esto resulta oneroso y el ideal seria que existieran dos sistemas de abastecimiento: el de agua potable e higieniénico y el de riego y lavado de pisos.

Se considera que el agua es potable cuando, su necesidad de tratamiento adicional, es innocua desde el punto de vista fisiológico y organoléptico. Es importante recordar que la calidad a ser preservada o a ser obtenida por tratamiento previo obedece a motivos fisiológicos y no a la preferencia o gusto personal de los consumidores. Además, las calidades esenciales del agua potable no pueden variar según la región, nivel socioeconómico u otras características de los consumidores. Sin embargo, el agua potable, de la calidad indicada, se obtiene a partir de la "materia prima" de diferentes características o grado de pureza que, en esto sí, varian de una a otra región.

Ahora bien, la calidad inferior de la "materia prima" obliga a dar a ésta un tratamiento más complejo y oneroso a fin de purificarla, además de exigir un control más minucioso de la calidad del "producto". Esta exigencia, no significa intención de obtener agua potable de calidad superior, pero si de obtener una calidad estándar, a esa calidad. De ahí la mayor importancia que tiene la preservación de la calidad natural del agua "in natura" mediante la protección y el control del uso de los suelos en la cuenca hidrográfica.

Las exigencias de calidad que el agua potable debe satisfacer son de dos órdenes: estéticas y fisiológicas, no es suficiente que el agua esté libre de impurezas nocivas para considerarla potable. Debido a factores psicológicos el hombre, desde las civilizaciones primitivas, y a diferencia de los seres irracionales, no acepta que el agua, por la índole de sus propiedades percibidas por los órganos sensoriales, se aleje mucho de la que se encuentra en su estado "puro". Factores como color, turbiedad, olor, sabor, partículas en suspensión, espumas, etc., hieren sus probabilidades psíquicas y no propiamente sanitarias, los que no serán rechazadas en otras bebidas de acentuado color (té o café), espumantes y amargas (cerveza). Por otro lado, la presencia de microorganismos o de substancias tóxicas raramente implica alteraciones de carácter organoléptico.

Esto no significa que las exigencias estéticas deban ser descuidadas, al contrario, deben ser satisfechas por la misma razón por la cual se hace la limpieza de las calles y de las viviendas. Además cuando el aspecto del agua, es desagradable, el usuario generalmente recurre al agua de mejor apariencia.

En el tratamiento del agua, corregir las características estéticas suele ser el procedimiento más oneroso.

 

2- RIEGO:

 

El agua destinada al riego de plantas frutales, legumbres y cereales en general no necesita satisfacer un patrón de calidad muy elevada. Para el riego de las verduras y algunos frutos que están en contacto con el suelo, el agua debe satisfacer practicamente los criterios que se exigen del agua potable. Son muchas las enfermedades virósicas que transmiten las verduras crudas debido al uso de aguas contaminadas en su riego o en el lavado de las hojas antes de ser llevadas al mercado.

 

3- PRODUCCION DE ENERGIA:

 

El agua puede usarse en sistemas termoélectricos o hidroélectricos para generar energía, en el primer caso, se imponen algunas restricciones en cuanto a la calidad del agua para evitar obstrucción y corrosión de calderas y tuberías. Si el agua ha de circular por turbinas hidráulicas, en las especificaciones será de mencionar solamente la corrosividad de las aguas, la cual puede dañarlas por exceso de anhídrido sulfuroso producido por la polución. Sin embargo, algunos generadores de enegía encaran problemas de obstrucción debido a la presencia de altas concentraciones de hierro en el agua. Otro problema es el causado por la proliferación excesiva de macrófitas flotantes, las cuales dificultan el funcionamiento del sistema.

 

4- USO RECREACIONAL:

 

El uso recreacional del aguas requiere de un elevado patrón de calidad bacteriológica, debido en parte a la frecuencia con que el deportista la ingiere involuntariamente y, en parte, a las innumerables enfermedades que pueden ser transmitidas por este medio.

 

5- USO INDUSTRIAL:

 

Algunas industrias requieren agua de elevada calidad. En otras las exigencias son muy variadas: alto grado de pureza quimica, otras necesitan agua de bajo poder corrosivo o incrustante, etc. En general, las industrias más exigentes utilizan agua subterránea, de gran profundidad o poseen sistemas propios de tratamiento de gran eficiencia.

 

6- PRESERVACION DE LA FLORA Y LA FAUNA :

 

La supervivencia de los seres acuáticos exige que el agua esté libre de substancias tóxicas y que su concentración de oxígeno sea adecuada.

 

7- GANADO:

 

La calidad del agua destinada al consumo de los rebaños debe ser, en general, muy elevada. La desinfección del agua por el cloro constituye una medida recomendable en las instalaciones de granjas, establos y haciendas de cría.

Para todo uso del agua se exigen patrones mínimos de calidad que deben lograrse o con medidas preventivas, de protección de las masas de agua contra la polución, o con medidas correctivas, de tratamiento del agua. En general han de preferirse las medidas de carácter preventivo por ser menos onerosas y por su mayor alcance, ya que no se restringe a una pequeña porción de agua a ser utilizada.

 

-ASPECTOS LEGALES:

 

La base legal para el control preventivo de la calidad del agua está constituida por un conjunto de leyes, decretos y reglamentos de alcance nacional, estadual, municipal o, a veces, regional. Con frecuencia los reglamentos sobre la protección de las masas de agua rebasan el ámbito de un simple municipio, de un departamento y, ocasionalmente, de un solo país.

 

Nota redactada por Soledad Rivarola en base a una investigación propia.

 

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