Marta Maffei, titular de CTERA calificó como "mamarracho" a la Ley Federal de Eduación que es, dijo, "el instrumento del neoconservadurismo para transformarnos en máquinas de trabajo, flexibles y de rodillas".

La carpa docente se ha convertido en un símbolo de resistencia de los docentes y el pueblo argentino. El desfile por ella de personalidades de la cultura y el deporte, de miles de argentinos anónimos, de luchadores sociales base, de personajes del show televisivo y personalidades extranjeras han sintetizado la valoración cultural, por parte del pueblo argentino, de la Educación Pública.

El 20 de junio la calle y las aulas vacias fueron el escenario recuperado por el pueblo para ponerle una barrera a las políticas de exclusión y fragmentación social. Sin distinción de banderias, la educación es el límite que el pueblo argentino le ha puesto al ajuste y al retiro del Estado de su papel de integrador social.

La Argentina del desguace del Estado y su reestructuración económica funcional hacia la concentración de grandes negocios en manos de una "elite" dominante, fue posible gracias al amparo de una "revolución moral protagonizada por lúmpenes a quienes se ha llamado transgresores"1. La decisión de poner una barrera a la muerte de espectativas con la defensa de la educación pública es coincidente con el fin de la fascinación por los poderosos. El pueblo se está asqueando, la multitud que se movilizó el 20 de junio pese al frío, la llovizna del invierno porteño y la insensibilidad del gobierno, lo demuestran.

Citando a Claudio Lozano se podría afirmar que se comienza a instalar como realidad "que se ha roto con la espectativa cultural de la Argentina. O sea aquello de que los hijos siempre vivirían mejor que los padres".

Nadie duda de que es necesario un cambio en el sistema educativo pero el bajo presupuesto que asigna el gobierno a Educación es un indicativo de la intencionalidad de su política. La regresividad de la estructura impositiva ayuda a entender para quien se gobierna y es útil para explicar porqué la educación pública es un terreno más del cual el Estado pretende desentenderse. Así se le va cerrando paso a la eterna esperanza que genera la movilidad social apoyada en un sistema público y gratuito de educación. Hoy 2 de cada 10 pesos de impuestos lo pagan los ricos a través del impuesto a las ganacias y 8 de cada 10 lo paga toda la población a través de los impuestos que son la expresión de la socialización de las pérdidas y de las deudas. El sálvese quien pueda lo instrumenta el Estado haciendo a cada cual cargo de su problema alimentando la desigualdad. Es evidente que los métodos se perfeccionan. las bases de esta estructura económica se asentó en la dictadura genocida de Videla y compañia, sobre la desaparición de 30.000 argentinos. Hoy la economía ha logrado imaginar una nueva clase de desaparecidos, los desocupados.

1 Beatriz Sarlo

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