El único evangelista que registra este hecho era médico.
El evangelista Lucas en el capitulo 22 verso 43 dice:”Estando en agonía oraba más intensamente y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.”
Hematidrosis o sudor de sangre es un fenómeno raro pero perfectamente documentado.
La medicina lo describe como un agotamiento físico profundo causado por una emoción de miedo atroz donde el pavor y el espanto alcanzan su máxima intensidad.
Jesús estaba angustiado, sabía lo que iba sufrir. Se sintió abandonado por su Padre
Es tan grande su angustia y temor que suda sangre.
Salmo 22 verso 12:”Me han rodeado fuertes toros, abrieron sobre mí su boca como león rugiente me rodearon cuadrilla de malignos. Horadaron mis manos y mis pies, contar pueden todos mis huesos. Repartieron entre sí mis vestidos.
La angustia de Jesús es tan grande y su temor tan profundo que le sube la presión sanguínea a tal punto de romper los vasos capilares de los folículos pilosos del rostro y de la piel provocando una hemorragia. Es posible también que haya tenido hemorragia nasal.
El evangelista Lucas que estaba presente lo ve y dice que Jesús estaba en agonía. Creyó que Jesús ahí ya moría.
En un caso como este en el que el paciente ha perdido una cantidad importante de sangre y está al borde del colapso nervioso es posible que muera de un infarto..
El paciente debe ser estabilizado de inmediato por su perdida de sangre y se debe regular su presión sanguínea y aún así su recuperación es lenta.
Pero Jesús sabe que debe morir en la cruz y no del corazón.
Entonces Jesús se recupera rápida y milagrosamente.
Jesús dice en el evangelio de Juan en el capítulo 10 verso 17:
“YO PONGO MI VIDA NADIE ME LA QUITA ,SINO QUE YO DE MI MISMO LA PONGO PARA VOLVERLA A TOMAR" |
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