![]() |
| CONCEPTOS del GUIADO en el LABERINTO: Algunos lo llaman "el laberinto de los c�rculos". El Laberinto no es una realidad formal cerrada sino que est� presente tanto en la naturaleza como en los productos de las diversas culturas de las diferentes �pocas. Es as� como lo encontramos en los �tomos y c�lulas de nuestro cuerpo, las telas de ara�as, en las danzas tribales o en los valses vieneses. La utilizaci�n de los Laberintos se remonta desde los tiempos antiguos, hay grabados en las pir�mides egipcias donde muestra que utilizaban la fuerza de los laberintos para su concentraci�n, meditaci�n profunda para elevar el nivel de conciencia. Tambi�n se han encontrado vestigios de las civilizaciones druidas (Espa�a), que usaban Laberintos. En la civilizaci�n china, tambi�n hay varias formas de Laberintos, a�n hoy son usados con el sentido de generar abundancia y prosperidad en el trabajo o para fortalecer la salud. Las tribus indias antiguas e incluso en la actualidad, contin�an utilizando los Laberintos. Los Laberintos preparados con hilos de colores y plumas de diversas aves se usan en M�xico. En ciertas tradiciones fue usado para fomentar el valor ante cualquier situaci�n, y desde tiempos remotos, los Laberintos fueron eran utilizados por los sabios y sacerdotes en sus meditaciones y curaciones. El Laberinto es experiencia; el Laberinto es estructura universal, no pertenecen a nadie pero es de todos; el Laberinto es movimiento; el Laberinto es convergencia y divergencia; el Laberinto es conocimiento; el Laberinto es meditaci�n. El centro verdadero del c�rculo es un punto que como carece de dimensi�n y de lugar escapa a nuestra percepci�n, podr�amos decir que no pertenece al mundo porque en nuestro mudo hay extensi�n y dimensi�n, el punto pertenece a otra escala del ser m�s all� del mundo. El punto lo contiene todo s�lo que en potencia, de �l se originan el c�rculo y la esfera que son las formas en que se nos manifiesta el punto. El punto es al c�rculo como la semilla es a la planta adulta. En el punto est� todo, s�lo que no es perceptible. Es as� como estamos en un contrapunto entre lo visible y lo no visible, es decir entre lo que est� y vemos y lo que est� pero no vemos. Trabajar girando en el punto, jugar ,danzar alrededor de �l ,buscar permanentemente la satisfacci�n, hace que cada vez hagamos c�rculos m�s estrechos que nos lleven continuamente hacia el punto, que se nos presenta huidizo e inalcanzable. Podr�amos decir que el Laberinto se trata de dibujos que pueden ser realizados tanto en papel o tela, como con arena de colores. Se utilizan en complejos rituales de diferentes culturas. Su meta es fomentar la concentraci�n de la energ�a en un solo recorrido durante la meditaci�n. El denominador com�n es el c�rculo (unos o varios) que rodea un n�cleo interno, adem�s puede ir acompa�ado de otras figuras geom�tricas como el cuadrado o el tri�ngulo. Mircea Eliade, dice "es a la vez una imagen del Universo y una teofan�a". "El anillo externo del Laberinto consiste en una "barrera de fuego", que por una parte prohibe el acceso a los que no son iniciados, pero por otra, simboliza el conocimiento metaf�sico que "quema la ignorancia". El c�rculo representa la unidad, un punto, el todo. El cuadrado, lo terrestre y material. El Laberinto parece existir independientemente de una cultura en particular, incluso al margen de la cultura lo encontramos en el mundo natural. El gran siquiatra J�ng dice del Laberinto que se�ala el aspecto m�s vital de la vida: su completamiento definitivo. Agrega que las cuatro orientaciones que aparecen en los Laberintos se relacionan con las cuatro funciones en que divide la conciencia humana: pensar, sentir, intuir, percibir. El Laberinto es curaci�n. Se utilizan para restablecer el orden perdido con anterioridad. El Laberinto es creaci�n. El Laberinto tiene un prop�sito creador, dar a la luz algo nuevo que no exist�a antes. El Laberinto es un antiguo c�rculo m�gico. |
| GU�AS DEL LABERINTO Y LAS PIEDRAS C�SMICAS DE SANTA B�RBARA |
![]() |
![]() |
| Los Guias del Laberinto, lo esperan y lo recibiran cordialmente para iniciarlos en el recorrido del Laberinto y de las Piedras C�smicas |