Caminaré sobre la arena ardiente
seguida por
silbidos y círculos de música;
los cielos grises de cristal
sobre la arena,
en mis bolsillos palpitan las lágrimas cálidas,
el murmullo de las estaciones
aflora en tu sonrisa,
el poniente se cubre de sombras
y el día se aproxima a su muerte...
Amame,
en este silencio
al ritmo del tumulto de las hojas de los árboles
aunque seamos más tarde
árboles talados
que nuestra sangre se mimetice
rayos solares almacenados en mi boca, en mi lengua
Se desprenden brillantes colores
caudalosos ríos
selvas oscuras
gélidas
buscando en las aguas de tus raíces
donde el aire está envuelto en vapores
donde te duermes convertido en cristal de hielo y granizo...
Pese a que estamos obligados a permanecer con los ojos cerrados
los ojos perdidos en la llamarada envolvente
y oscura que es mi destierro...
"Laberinto"