Pues me siento muy mal,
no lo puedo explicar;
mi cabeza explota y tiemblo
así,
mi vista se nubla y estoy
sudando frío.
¡Ajá!, flechado
estoy,
tengo mil campanas en el
cerebro,
escalofríos por todo
el cuerpo.
Los huesos me truenan,
los oídos me zumban,
¡ajá!, flechado
estoy.
¡Oh nena!, nena, detén
mi corazón
que se me va a salir,
me truenan las rodillas,
no me sale la voz.
Los nervios me traicionan,
ya no puedo más;
convierte mi pena en felicidad.
Tengo dolores en el cuerpo
y fuego en la piel,
la sangre a mi pecho no
quiere volver.
¡Oh!, trátame
bien, no seas cruel,
¡ajá!, flechado
estoy.
Óyelo bien, si te
sientes mareado
y no sabes por qué,
es una sensación
que yo conozco bien.
Te di el corazón,
perdí la razón,
¡ajá!, flechada
estoy, (flechada estás).
Aunque estás atrapado
no quisieras huir;
sé que toda la culpa
me la echas a mí.
Como eres sincero,
mi amor yo te creo,
¡ajá!, flechada
estoy.
¡Oh baby!,
ya no tiembles y cálmate
porque tu corazón
se puede romper.
Si quieres el remedio
que te puede curar
de rodillas me lo pedirás.
Tengo una fiebre de 96.2,
(que?),
te necesito, no me digas
adiós;
con un beso evitaré
mi dolor,
dame, el calmante de tu
amor.
Ponte mi anillo de graduación,
vuelve a pedírmelo
por favor.
Y tú me vas acabar,
después te voy a
empujar,
por ti voy a morir,
no me hagas reír.
Pensándolo bien, te
voy a perdonar,
porque sé que tu
amor es mi felicidad.
Si miro tus ojos, tu amor
me da vueltas.
¡Ajá!, flechada
estoy,
¡ajá!, flechada
estoy,
¡ajá!, flechada
estoy.