Por el camino de la vida,
muy orgullosos vamos a cruzar
pues llevaremos los recuerdos
de nuestra Secundaria Nacional.
Y cuando estemos ya cansados
de por el mundo sufrir y
luchar,
hay que volver nuestra mirada
a nuestra Secundaria Nacional.
Desde la choza o el palacio
que nuestro destino nos
deparó
tendremos gratitud y eterna
lealtad
por nuestra Secundaria Nacional.