11.- Dios es omniperfecto.
11,1.- Dios es el Ser Necesario (ver n 2 ). El Ser Necesario tiene la
plenitud de la existencia, porque su esencia es existir. Por eso Dios tiene
todas las perfecciones posibles en grado infinito, y no puede tener ningún
defecto. Si no, no sería Dios.
Los seres contingentes que existen unos por otros, exigen un ser que
no exista por otro; es decir, que exista por sí mismo, que tiene
que ser eterno, que no puede comenzar a existir, que existe necesariamente,
que no pueda no existir, que su esencia sea existir, que tiene la plenitud
de la existencia, que tiene la existencia sin limitación, que tiene
toda la perfección existente en su grado máximo:
es decir, que es omniperfecto. Ése es Dios.
El Ser omniperfecto es inmutable . Todo ser que cambia o se mueve es
carente de algo (de esa nueva modalidad). Luego el ser omniperfecto es
inmutable.
Dios es la plenitud del SER .
Dios, como posee por naturaleza la plenitud de la existencia, no puede
crecer; es por lo tanto infinito. Y el ser infinito es único, puesto
que no pueden existir dos seres infinitos distintos; ya que ninguno de
los dos poseería lo que pertenece al otro, y en consecuencia podrían
crecer los dos. En este caso no serían infinitos como habíamos
supuesto.
Todo esto se demuestra ampliamente en Filosofía.
12.- DIOS LO PUEDE TODO.
12,1.- El hombre puede hacer grandes cosas: superpetroleros gigantescos,
aviones supersónicos, submarinos atómicos, satélites
artificiales, etc.; pero el hombre no puede hacer el Sol ni el Universo.
Dios sí puede hacer el Sol y el Universo, porque lo puede todo.
Nada es imposible para Dios .
Todo aquello que puede ser hecho, lo puede Dios.
Dios puede hacer todo lo que no es contradictorio .
Pero lo que no puede ser hecho, lo absurdo, lo contradictorio, es imposible
que nadie lo haga, ni siquiera Dios: por ejemplo un círculo cuadrado.
Un círculo no puede ser cuadrado porque dejaría de ser círculo.
Por eso un círculo cuadrado es un absurdo; y Dios no hace absurdos.
13.- DIOS LO SABE TODO.
13,1.- Dios conoce todos los secretos de la Naturaleza, y todos los
acontecimientos de la Historia, tanto los pasados como los venideros. «Dios
conoce todas las cosas antes de que sucedan»(244).
Para Dios todo es presente. Para Dios no hay tiempo(245).
Dios también conoce todos tus pecados, no sólo los de
obra, sino también los de deseo y pensamiento .
Pero Dios también conoce perfectamente -y te lo recordará
el día del premio- todas tus buenas obras y hasta tus buenos deseos
.
Ten esto presente, porque te ayudará a practicar el bien.
14.- DIOS LO VE TODO.
14,1.- Un muchacho, que salió triunfante ante una ocasión de pecar, decía que el pensamiento que le había salvado era éste: Qué diría mi madre si se enterara» . Pues Dios no sólo se entera, sino que te está viendo. No te da vergüenza» Piensa esto cuando te asalte la tentación. Te ayudará a no pecar.
15.- DIOS ES NUESTRO PADRE, QUE ESTA EN EL CIELO: CREADOR Y SEÑOR DE TODAS LAS COSAS, QUE DA SU MERECIDO A LOS BUENOS Y A LOS MALOS.
15,1.- Dios es el Padre de todos los hombres, a quienes ama infinitamente.
Por eso para que nos animemos a ser buenos, premia a los buenos dándoles
el cielo y castiga a los malos con el infierno. Lo mismo que un buen padre
premia a su hijo bueno, y debe castigar a su hijo que no se porta bien.
Con todo, Dios -por su gran bondad- prefiere perdonarnos, si le pedimos
perdón. Si alguna vez hace justicia es cuando no tiene más
remedio por la obstinación del hombre que no quiere pedir perdón,
y cuya libertad Dios se ha comprometido a respetar.
Dios, como es infinitamente misericordioso, perdona todo y del todo.
Dios no es vengativo. No debemos sentir angustia. Debemos confiar en su
Bondad. Dios per-dona siempre a quien le pide perdón. Pero como
también es infinitamente justo, no puede perdonar a quien no le
pide perdón.
Sería una monstruosidad impropia de la justicia de Dios.
Jesús habló de "la blasfemia contra el Espíritu
Santo" como de un pecado imperdonable. Este pecado es imperdonable porque
es un rechazo obstinado a convertirse al amor misericordioso de Dios Padre
. Es no querer arrepentirse. Y Dios no puede perdonar al que no quiere
arrepentirse.
15,2.- La expresión «castigo de Dios» es bíblica(246)
. Pero necesita ser entendida rectamente. No es que Dios mande un castigo.
Sino que el castigo es algo intrínseco a la culpa. Por eso el castigo
es obra del hombre, no de Dios. Dios se limita a manifestar la situación
del hombre impenitente. Como el catedrático se limita a manifestar
que el alumno no es apto. El catedrático no suspende, es el alumno
el que se suspende a sí mismo al no estar bien preparado. Se supone
que el catedrático obra con justicia.
Dios permite el castigo, por necesario; pero no lo quiere. Lo mismo
que no quiere el pecado .
15,3.- El temor a Dios debe ser filial, no servil: más que miedo es respeto amoroso. El temor de hijo, que teme ofender, no amar lo suficiente. El que teme no amar bastante, es una forma superior de amor .
16.- Dios está en todas partes.
16,1.- Lo mismo que el perfume llena la habitación, Dios lo llena
todo: está en todas partes. Pero de un modo más perfecto.
Cuando decimos que Dios está en el cielo, queremos indicar que
allí se manifiesta su gloria más particularmente.
Antes de la creación Dios no podía estar en las cosas,
porque todavía no existían. Desde toda la eternidad Dios
estaba presente en sí mismo.
17.- A Dios no le vemos porque es espíritu puro.
17,1.- Por la limitación de los ojos de nuestro cuerpo, no podemos
ver ni lo muy pequeño, ni lo muy lejano. Por eso nos valemos del
microscopio y del telescopio.
Tampoco se ve el viento y la luz, si no que vemos tan sólo las
cosas iluminadas por la luz y las hojas movidas por el viento.
Nuestros ojos tampoco pueden ver a Dios, porque es espíritu.
Con todo, los que están en el cielo ven a Dios «con los
ojos del alma», pues reciben para ello un auxilio especial.
(245) - 1ª Paralipómenos, 28:9
VOLVER
(246) - Libro Segundo de SAMUEL,12. Libro de la Sabiduría,
5:20-23; Evangelio de SAN MATEO, 25:41ss
VOLVER