Tras la de cal, la de arena. Si muchos de nosotros
pensabamos que con la esplendida "Vampiros" John Carpenter recuperaba el pulso
que le convirtio en director de culto dentro del cine fantastico, estos "Fantasmas de
Marte" confirman los malos presagios ya anunciados y le devuelven a las simas de la
decadencia que supusieron en su dia "Christine", "Memorias de un Hombre
Invisible" o "El Pueblo de los Malditos".
Y es que "Marte" no es mas que un nuevo ejercicio de
"canibalizacion" (en terminos chandlerianos) del propio pasado del cineasta; tan
triste como aquella penosa "2013: Rescate en L.A." que pese a su mayor
presupuesto no le llegaba a los talones a su magnifico modelo. Solo que en esta ocasión,
le ha tocado a "Asalto a la Comisaria del Distrito 13" (primera gran obra de
Carpenter) ser victima de la falta de ideas del cineasta, disfrazada de CF a tal efecto
mediante cuatro apuntes puramente decorativos (la liberacion de los fantasmas
marcianos, despachada en un instante y con absoluta indiferencia, es un macguffin tan
liviano como la venganza que desencadenaba "Asalto"), pero manteniendo el
espiritu original de la situacion, que no era policiaco sino que entroncaba meridianamente
con el genero favorito de su autor: El western.
Ya que despojado de sus ropajes mas o menos superfluos,
"Marte" es precisamente eso: Un western en el que un grupo de soldados del 7°
de Caballeria llegan en los vagones del Union Pacific a un poblado minero para recoger a
un pistolero convicto, viendose asaltados por los indios y obligados a refugiarse en el
tipico fortin. Este hecho, que conociendo la filmografia previa de Carpenter podria
calificarse de "coherencia" o "fidelidad a un estilo personal" pronto
queda revelado como simple y puro inmovilismo acartonado cuando se comprueba que
"Marte" no solo no aporta nada nuevo a los presupuestos ya mostrados en
"Asalto", sino que los empeora notablemente.
El primer fallo (y garrafal) es de estructura narrativa: La pelicula
comienza con la protagonista, Melanie Ballard (Natasha Henstridge), completamente a salvo
y declarando ante sus jefes lo que ha ocurrido durante su mision (toda la pelicula es por
tanto un gran flashback), lo cual nos viene a decir que , pase lo que pase en el relato,
podemos estar tranquilos porque a Ballard no le va a ocurrir nada: Una forma especialmente
estupida de poner boca arriba las cartas antes de la partida, y de arruinar alguno de los
pocos momentos interesantes de la cinta, como aquel en el que la Henstridge se
encuentra sola, enferma, desarmada y abandonada, en las afueras del fortin a merced de los
marcianos.
Por otro lado, la posible atmosfera de tension que pueda ir acumulando
poco a poco la trama se arruina con continuas vueltas al presente (Ballard relatando su
historia) que rompen el ritmo de la pelicula, no aportan nada nuevo y sirven unicamente de
preludio a torpes "rebobinados" temporales que cambian el punto de vista del
narrador y nos cuentan cosas que Henstridge no ha visto por si misma. La pelicula se
convierte asi en un continuo "coitus interruptus" en el que no hay forma de
crear esa inquietud progresiva, derivada en paroxismo, que ha sido la marca de fabrica de
los mejores filmes de Carpenter desde "Asalto" a "La Niebla" pasando
por "Halloween", con esa tipica tactica de "cerco que se estrecha" que
va acorralando a los personajes en espacios cada vez mas reducidos, de la que
"Marte" es un vulgar remedo.
Pero si la estructura de la pelicula es nefasta, no lo son menos sus
contenidos. Carpenter parece haber olvidado todo lo que aprendio en sus muchos años de
experiencia, sustituyendo la inventiva por la obviedad mas simplona: Asi, la masa de
sombras sin rostro que daba a "Asalto" un aire fantasmagorico y
escalofriantemente amenazador se ha transformado ahora en una horda exhibicionista de
fanaticos del piercing dirigidos por la version "hard" del lider del grupo rock
"Kiss", un perfecto gilipollas que repite incansablemente su pose de
guerra (piernas y brazos abiertos mientras suelta un alarido ensordecedor) pero que a la
hora de la verdad no hace mas que recibir hostias y chamuscarse la ropa (si fuera un jefe
indio, su nombre seria "Ganso Chillador").
Carpenter ha cambiado el misterio y la sugerencia por el circo, y eso
queda igualmente patente en el tratamiento de la violencia : En esta ocasión los toques
"gore" no son logica consecuencia de una lucha brutal sin reglas ni paños
calientes (vease "Vampiros"), sino una forma burda de impactar al publico con el
mas facilon de los efectismos (aun no ha empezado el combate y ya se nos exhibe un
ramillete de cabezas cortadas clavadas en picas; se trata de que el espectador se
impresione y piense: "¡Halaaaaaaa, que fuerte, tio!") que afecta incluso a la
banda sonora: Si la pelicula se abre con un tema principal realmente atractivo, en la
linea tipica del Carpenter de siempre (no olvidemos que a menudo es el autor de la musica
de sus peliculas), poco a poco va perdiendo sutileza para acabar (en los creditos finales)
como unos Smashing Pumpkins descontrolados.
Sorprende verdaderamente que un cineasta acostumbrado a suplir con
talento la falta de presupuesto muestre la penosa desgana y falta de imaginacion que
revela "Marte" (que no es una superproduccion, pero sin duda tiene mas medios
que "El Principe de las Tinieblas", "Halloween" o "Asalto"):
Hasta las borrosas y cutres imágenes del mas alla de "Principe" resultaban mas
inquietantes que los pobres y difusos recuerdos del pasado marciano que sufre una
delirante Henstridge, por no hablar de unos fantasmas de apariencia reducida a una nube
informe de azafran o de una "vision subjetiva" de los mismos similar a la
obtenida cada vez que mi sobrina de seis años coge la videocamara.
Incluso los personajes se contagian de esa desidia, reduciendose a un
conjunto de cliches propios de un mal imitador del cineasta, mas que del mismo Carpenter:
Veanse a tal efecto la lesbiana interpretada por Pam Grier, los tipiquisimos novatos, o
ese sargento Jericho cuya "personalidad" parece reducirse a comportarse como un
fanfarron mas caliente que el mango de un cazo, propio de una pelicula de Ozores. Tan solo
hay que comparar al "terrible" presidiario "Desolacion" Williams (que
dadas las dotes interpretativas de Ice Cube deberia llamarse "Poste de
Telefonos" Williams) con el carismatico Napoleon Wilson de "Asalto" para
darse cuenta de hasta que punto en esta cinta Carpenter se ha convertido en una caricatura
de si mismo. Ni siquiera la protagonista, Melanie Ballard, traslacion al sexo femenino del
tipico heroe carpenteriano encarnado por Kurt Russell en otras peliculas, llega a resultar
especialmente atractiva pese a los dignos esfuerzos de la Henstridge, bastante correcta
pese a que su talento no sea tan solido como sus marmoreas carnes (rompamos el suspense:
No, no se desnuda :-DD).
Y es que no hay que darle mas vueltas: "Marte" no es una
pelicula de Carpenter, sino el cascaron vacio de una pelicula suya. No tiene argumento,
(de ahí que prolongue tanto la cansina exploracion inicial del poblado sencillamente
porque sabe que una vez comiencen las hostias ya no le queda nada mas que contar) ,
desecha cualquier idea con posibilidades (¿y esa sociedad "matriarcal" de la
que no se nos dice absolutamente nada?) , esta pesimamente rodada (los combates, con esas
explosiones de verbena valenciana, siempre con el mismo tio saltando ridiculamente por los
aires, son de lo mas patetico jamas filmado por Carpenter) y tiene un final de puro chiste
indigno de alguien capaz de elaborar conclusiones tan magnificas como la de su pelicula
anterior. Es mala sin paliativos, pese a que los fans del director americano se esforzaran
sin duda en buscar con lupa "toques de maestro" tan ausentes aquí como en la
horrorosa "2013". Simplemente, esta vez tocaba la de arena, y a los admiradores
de Carpenter solo nos resta resignarnos y consolarnos pensando que (esperemos) la proxima
vez sera el turno de la cal.
Posteado el 27 de octubre de 2001 en es.rec.ficcion.misc
por ACEGE