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UNA CARTA PRIMORDIAL
Queridos amigos: Hoy voy a hablarles de un tema distinto: las campa�as para obtener fondos a fin de que una instituci�n dedicada al arte, la cultura o la beneficencia, sobreviva. En el mundo hispano --en nuestro continente tan lleno de contradicciones--, algunos no se atreven a alzar la voz para recaudar fondos para la cultura debido a un antiguo y malsano pudor: consideran vergonzoso no s�lo pedir, sino mezclar cualquier tipo de gesti�n econ�mica, venta, o negocio con el arte y la cultura. Temen "mancillarlos". �Uy! Un se�or doctor me escribi� airado, por ejemplo, y me pidi� que le diese de baja del Bolet�n de La Casa Azul, porque yo estaba mercantilizando el arte, vendiendo vitaminas y "todo tipo de basuras" (m�s o menos �se era el lenguaje). Y todav�a recuerdo la discusi�n que tuvimos Reinaldo Arenas y yo cuando en 1982, me llam� indignado para protestarme porque yo hab�a empezado a anunciar en Linden Lane Magazine a la panader�a y dulcer�a cubana La Palmita, de Elizabeth, New Jersey. �Ay, pero s� all� era donde yo me com�a unos riqu�simos pastelitos de guayaba, y manej�bamos casi una hora desde Princeton para darnos ese gusto todas las semanas, y porque los consideraba parte de la cultura, me daba gusto tambi�n anunciarlos. Otra vez, cuando inspirada por los ni�os de una escuela, comenc� a recaudar pennies con la esperanza de llegar al mill�n para Linden Lane Magazine, alguien, un profesor de un college, me escribi� para recomendarme que mejor me orinara (textual) encima de los centavos aquellos, no fuera a ser que agarrara la mala suerte que se le atribuye a recoger centavos. En el fondo (y en la superficie) se burlaba de mis campa�as para recoger fondos, ya que los hispanos no estaban acostumbrados a dar y s� a ver con recelo a los que piden para alguna causa, no importa si humanitaria o cultural. Adem�s, los cubanos estamos lastrados por el comunismo, donde la cultura es asunto oficial y se subvenciona hasta el aire a cuentagotas que le suministran, porque es un medio de propaganda de la tiran�a y as� se controla. En Estados Unidos, sin embargo, las cosas funcionan distinto. Los ricos y los que no lo son, saben que dar es el mejor modo de recibir, y se sienten en la obligaci�n moral de contribuir a la grandeza de su cultura y de su pa�s. Pero, no es un secreto que muchas de las fundaciones, y ciertas instituciones que manejan programas de asistencia a la cultura y a las peque�as publicaciones, han estado siendo controladas por izquierdistas que marginan y en algunos casos odian al exilio cubano. De modo que cuando me cans� de recibir negativas de fundaciones y programas del gobierno, cuando no encontr� puertas d�nde tocar, decid� que el �nico modo de sufragar Linden Lane Magazine era solicitando a sus lectores alg�n donativo, el que pudieran o quisieran. Y no he estado equivocada, nuestro magazine va a cumplir 20 a�os en marzo del 82, y mal que bien no ha dejado de publicarse. Dentro de unos d�as, con la ayuda de Dios, un nuevo n�mero estar� en la calle. Y as� tambi�n ha comenzado a suceder con La Casa Azul, este Centro Cultural Cubano que intenta sostener y apoyar la labor del magazine de rescatar nuestra cultura en medio de este exilio que se ha convertido ya en otra patria. Por eso ahora he comenzado de nuevo mis campa�as de recaudaci�n de fondos, y he abierto La Tiendecita de La Casa Azul (electr�nica) y tengo la cabeza llena de ideas para lograr que La Casa Azul y Linden Lane Magazine sigan adelante, y sean la expresi�n del esfuerzo de lo cubano. Si alguien, o algunos, no entienden c�mo puedo hablar de literatura, arte, cultura, pol�tica, filosof�a, Dios, etc., e intentar venderles vitaminas (para el cuerpo y para el alma), o libros, o antiques, o subastar las colecciones de Linden Lane Magazine, les ruego que abran su mente a otros niveles de apreciaci�n, y no juzguen con maliciosa complacencia lo que deber�a ser visto como un esfuerzo plausible, como algo honesto y lleno de buenas intenciones. Si alguno, repito, quisiera pasar por Fort Worth e inspeccionar nuestros libros de contabilidad, con gusto estar�amos dispuestos a mostrarles c�mo funcionan los milagros desde 1982. Y c�mo se puede sustituir la falta de apoyo oficial o de fundaciones, con la semilla que plantamos aqu� cada d�a y la esperanza de prosperar en Dios. Como hacen todos los que tienen una fe muy grande y sostienen sus iglesias con merecidas contribuciones. El diezmo del 10 por ciento que todo cristiano da para propagar la palabra de Dios, la fe, lo convierte autom�ticamente en socio o patrocinador de esa iglesia, de ese ministerio. �O no recuerdan las palabras de Jes�s a ese respecto: "Dad al C�sar lo que es de C�sar, y a Dios lo que es de Dios?". Y cuando ustedes, queridos lectores, donan o compran algo a La Casa Azul y a Linden Lane Magazine se est�n convirtiendo de hecho en patrocinadores de la cultura cubana en el exilio. Le est�n dando vida a sus propias ra�ces. As� que no se sorprendan si vendemos cualquier cosa (pastelitos de guayaba, arroz con leche, flan, natillas, pan de gloria, zapatos, vitaminas, joyas, es un decir), menos el alma. Que los pruritos se queden en casa, porque recuerden que es mejor, mucho mejor, la libertad de expresi�n, a las subvenciones de la tiran�a castrista. Nuestra tiendecita electr�nica seguir� abierta, nuestra galer�a de arte cubano va a ser pronto una realidad (recuerden pedir las bases para la convocatoria de la exposici�n de peque�o formato), y La Casa Azul ha comenzado a preparar ya su fiesta de entrega de juguetes a los ni�os menos afortunados de nuestra comunidad hispana. Y todo eso, queridos amigos, con la ayuda de muchos de ustedes, pidiendo favores y donaciones. Y para los que no lo sepan: uno de los requisitos del IRS para otorgar a una instituci�n el estatus de non-profit es que la misma est� sostenida con fondos y donaciones de la comunidad. �Qu� les parece? �Lo habr� dicho todo? Y The Big Times ha llegado a su n�mero 25 haciendo sonar campanas y trompetas. Colaboran escritores y poetas conocidos de todos ustedes. Buen�simos. Y las ilustraciones son de su director Enrique Agramonte. Aqu� est�, pues, la joya 25: http://www.thebigtimesnews.com Y ya est� bien, porque luego se agotan los buzones electr�nicos con tanta charla. Bendiciones, Belkis Cuza Mal� |
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