El más devastador desastre ecológico de la historia de España no tuvo ningún precio político La mayoría de los que gestionaron aquel episodio prolongaron sin dificultades sus carreras La catástrofe del 'Prestige'
Un edil de Fuenlabrada, entre los detenidos relacionados con la mafia china La trama se dedicaba a delinquir contra Hacienda, pero también a los delitos de extorsión, corrupción de funcionarios, prostitución, juego ilegal, inmigración ilegal y tráfico de drogas Más de 60 de personas, en su mayoría ciudadanos chinos, han sido detenidas en las últimas horas en el marco de la denominada Operación Emperador contra una trama de blanqueo de dinero de la mafia china en la que hay cursadas 108 órdenes de detención y se han realizado unos 120 registros . La mayoría de las detenciones se han producido en Madrid y Barcelona, aunque la operación, que está coordinada por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu y por la Fiscalía Anticorrupción, se está desarrollando en toda España: en las ciudades madrileñas de Fuenlabrada, Parla, Getafe y Madrid capital, además de en Barcelona y Málaga. Entre los detenidos, figura José Borrás, concejal de Seguridad del PSOE de Fuenlabrada. El núcleo duro de la trama lo integran 15 personas, y el presunto cabecilla, Gao Ping, vive en una urbanización de Somosaguas. El principal delito cometido por esta red es contra la Hacienda pública, aunque también se habrían cometido delitos asociados al blanqueo de dinero, como extorsión, corrupción de funcionarios, prostitución, juego ilegal, inmigración ilegal y tráfico de drogas. Los detenidos están acusados de haber lavado cientos de millones de euros. Una sola de las organizaciones ha llegado a blanquear entre cuatro y cinco millones de euros al mes, según fuentes de la investigación. La trama no declaraba las mercancías que compraban en China ni tampoco las ventas a los minoristas La investigación se abrió hace dos años y tiene como epicentro el polígono Cobo Calleja, en Fuenlabrada (Madrid), donde la policía está impidiendo el paso de los empleados a las naves afectadas. Cobo Calleja es un recinto industrial plagado de mayoristas chinos a los que adquieren la mercancía muchas de las tiendas de todo a cien que se han extendido en los últimos años por todo el país. Pero la red también actuaba en otras ciudades, como Barcelona o Málaga además de otras localidades. El sistema industrial de defraudación fiscal era simple. Se basaba en la importación desde China de grandes cantidades de mercancía que suelen ofrecer a precios muy competitivos los comercios chinos en grandes operaciones comerciales que conseguían salvar los controles de Vigilancia Aduanera y así no pagar impuestos. El fraude se repetía en las ventas al por mayor de todos esos productos a los pequeños comercios con la ayuda de funcionarios supuestamente corruptos al efecto. Con todo el margen obtenido, la red había diseñado toda una trama de blanqueo que se desarrollaba con sistemas más o menos sofisticados. El más burdo consistía en el manejo de grandes cantidades de efectivo que los agentes han localizado en contenedores de barco, coches, furgonetas. Todo ese capital se destinaba a otro tipo de actividades delictivas como la prostitución, el tráfico de seres humanos, los casinos ilegales, karaokes y sobre todo, una red de préstamo de dinero informal basada en las amenazas y la extorsión. Pero los investigadores también se han encontrado con otros sistemas más extendidos de lavado de dinero como la compraventa de inmuebles y la colocación de grandes sumas de dinero en paraísos fiscales a través de una trama de facturas falsas.
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