La frase que titula esta nota sintetiza, de manera exacta,� el esp�ritu que contiene en su extensi�n. El Maestro Oscar Higa la pronunci� apenas, iniciada la charla con Youdo Karate en una nueva visita a la Rep�blica Argentina que realiz� en agosto (2003). Desde 1988 reside en Italia ?cuando dej� Argentina, porque me nombraron director mundial de la Word Okinawa Shoryn Riu Kiudokan Federation. Entonces me dije ?no voy a enmarcar mi diplomita, y colgarlo en una pared, sino a tratar de difundir el estilo en los cinco continentes?. Durante este tiempo, realiz� infinidad de viajes con este fin, logr�ndolo exitosamente, ya que estableci� el estilo en dieciocho pa�ses, (actualmente m�s de 20)� tales como Sri Lanka, India, Marruecos,� Rep�blica Checa, Hungr�a, Malta, Rumania, y es muy probable que Rusia. Esta experiencia,� adem�s,� le permiti� sumar conocimientos sobre el karate y su realidad actual. En este largo di�logo, Oscar Higa explica y profundiza sobre conceptos como el Makoto, Kyudo Mugen, Myo Mamoru y Kokyu, que considera fundamentales para la formaci�n plena del karateca.
La evoluci�n no es incompatible con la tradici�n
Oscar Higa:?la evoluci�n no es incompatible con la tradici�n. Todos saben que nosotros hacemos un karate tradicional. Mas aun, sin presunci�n, pero con orgullo,� nos jactamos de que el karate Kyudokan de Okinawa es genuino ya que estuvo protegido en esa isla por los maestros, quienes eran reacios a divulgarlo fuera de sus costas. Raz�n ten�a, porque vemos que en muchos casos, la esencia se tergivers�. Obviamente, a trav�s del tiempo el karate cambio, no tanto la t�cnica, ya que hay muchas que se mantienen a trav�s de los siglos. Es verdad, que se agregaron algunos movimientos, otros sufrieron modificaciones, y actualizaciones, pro los tiempos son distintos y como yo siempre dije, hay una relaci�n directa entre el momento hist�rico que vive una civilizaci�n y sus disciplina. En principio,� fue concebido para matar o morir, no se lo pensaba� como un instrumentos formativo para las personas; todo lo contrarios, era al extremo emp�rico, pragm�tico: se lo deb�a utilizar y con buenos resultados.
�Hoy hacia donde lleva la tendencia?
Oscar Higa: Creo que hay un retorno a las fuentes, una mentalidad cultural por la que la gente busca practicar karate tradicional en funci�n, no de transformarse en campeones sino, por el trabajo interior, y espiritual, que ofrece. Es obvia la relaci�n de raza que hay entre Europa y Sud Am�rica, pero tambi�n con Okinawa. Porque ac� en Sud Am�rica hay mas cultura okinawense, que en Europa. Es decir, afinidad de idiosincrasias; por lo tanto el karate internacional aqu� es m�s desarrollado.
Sin embargo Ud. Nunca neg� la faz deportiva
Oscar Higa: Claro que no; como dec�a mi padre, Jintatsu Higa ?la parte deportiva es una experiencia dentro de la vida,� pero el verdadero karate es para toda la vida?. Por eso lo que hay que tratar de difundir, es una escuela tradicional que est� de acuerdo con la era moderna del karate y el tiempo que vivimos. Constantemente pienso en evolucionar mi karate, y no es que cambia el estilo y la t�cnica, sino la din�mica. Creo que es una cuesti�n inherente a la pr�ctica; tal es as� que mi t�o me dec�a siempre ?uno comienza hacer verdadero Karate despu�s de los 40 a�os?.
� Y c�mo equilibra en el entrenamiento evoluci�n, competencia y tradici�n?
Oscar Higa: Hago mucho hincapi� en dos ideas: no intencionalidad y desapego. Por lo tanto aunque respeto la competici�n busco que la gente no se aferr� a ella. M�s de uno se me acera preguntando �c�mo voy a mejorar mi Karate y superarme sino me comprometo con la practica y no le doy intenci�n? Y les explico que si yo por ejemplo tuviera que intervenir en un torneo, obviamente pondr�a mi coraz�n, mi esp�ritu y me f�sico en funci�n del entrenamiento. Mi desapego es con respecto al �xito: que no me importe si gano � pierdo, si me dan � no la copa; mi compromiso es solamente con el Karate. Te digo todo lo que consegu�, dentro del Karate, fue como consecuencia, jam�s como objetivo; entonces, si uno hace a trav�s de los a�os un trabajo conciente, un entrenamiento con el coraz�n, los objetivos se logran naturalmente. Hay un principio, un trayecto, y un final. Mucha gente obsesionada con el final se olvida del principio y del trayecto. Por eso se dice que en ultima instancia la meta es el propio camino. Esto es puro Zen: vivir el momento, esto aqu� y ahora. El futuro es un concepto, ma�ana cuando llegue, es hoy; el pasado ya no es. Yo soy un apologista de vivir el momento.
Con este fin, �en que otro aspecto haces �nfasis?
Oscar Higa: En la ejecuci�n de las Katas, por ejemplo que son la excelencia de una expresi�n corporal. Mi padre dec�a ?yo veo a alguien hacer Kata y m�s � menos me doy cuenta que tipo de persona es?. As� como cada uno tiene un tipo de letra diferente, yo pienso que cada uno tiene una caligraf�a del cuerpo que lo distingue. Expresamos y escribimos a trav�s del cuerpo aquello que siente en el interior. Entonces respetar esto y enriquecerlo es fundamental para desarrollar la caligraf�a de cada cuerpo, que es la esencia del Karate tradicional. Existe dentro� nuestro dos tipo de Katas: el interno y el externo; en la medida que mejoras tu parte interna, tu sensibilidad, ese Kata externo ser� m�s bello. Esto lo aprend� de mi padre; pensaba todas estas cosas pero no lograba ponerlas en palabras?. Entonces, con su pobre castellano las expresaba de una manera no tan clara, pero despu�s de tantos a�os me doy cuenta de cuanta raz�n ten�a; y aunque ahora ya no esta conmigo, todav�a me sigue ense�ando. Esto lo digo siempre y con mucho orgullo.
Para Oscar Higa el pasos del tiempo y los cambios que este implica en el Karate no significan un problema ya que el propio arte marcial surgi� de lo aprendido de los Okinawenses durante muchas generaciones. ?Durante la invasi�n japonesa a Okinawa ? record� ? estaba prohibida la utilizaci�n de armas por aparte de los isle�os, por lo tanto, la concepci�n de estos fue la de transformar su propio cuerpo en un arma. De ah� que ?Karate-do? haga referencia a Camino de la Mano Vac�a, aclarando que el practicante no tiene m�s armas que sus propias manos, que su cuerpo?. Pero para que la imparable evoluci�n y sus respectivos conocimientos� terminen por ir en desmedro de la disciplina, �l aconseja tener siempre presentes los estamentos filos�ficos en los que se basa tradicionalmente, de una riqueza, a temporal, como la idea de ? Makoto? el hecho de ser autentico y mostrarse transparente con todos pero m�s importante con uno mismo.
Este es un concepto fundamental para todo artista marcial. (Makoto)
Oscar Higa: Estoy de acuerdo. El que no tiene sentido de ?Makoto? dicen los okinawenses, no puede hacer Karate. Es el punto de partida para la transformaci�n de la mera t�cnica marcial en arte, ya que a trav�s de la pr�ctica disciplinada se busca alcanzar los conceptos de ?mano vac�a? y ?hacer del propio cuerpo un arma? teniendo presente que ese vac�o, �ste ausente� de toda mala intencionalidad en el sentido filos�fico Zen, Refiri�ndose a que en la mente ning�n pensamiento bloquee la acci�n. Hoy en d�a mucho se escucha que todos estos conceptos tradicionales se perdieron y que se busca solamente el exit�ismo de la faz deportiva. Y aclaro que yo jam�s le critiqu� puesto que particip� en torneos, como tambi�n lo hacen mis alumnos y la escuela en general, pero s� estoy convencido que la competencia no es esencial sino un complemento.
�Con que otra m�xima de este tipo trabajas?
Oscar Higa: "Myo Mamoru" o proteger el cuerpo. Esta en cierta manera es una cuesti�n de instinto natural de defensa. Inclusive una persona que no sabe Karate, al momento de ser atacada se cierra, no se abre. Tambi�n estoy utilizando mucho la idea tao�sta del Ying-Yang, estos dos elementos act�an no como polos opuestos sino como elementos complementarios; y la dualidad que plantea es palpable en todo lo que existe y nos rodea. Por eso lo que yo afirmo sobre la base de ella es que no puede haber una escuela marcial que sea siempre tensi�n y otra que sea siempre relajaci�n se tiene que trabajar arm�nicamente entre estos dos sentimientos y estados. Cuando una habla de velocidad tiene que haber tambi�n, esta impl�cito, un momento de lentitud. En la comprensi�n de esto est� la clave de lo que se denomina ?Ritmo de la t�cnica?.
Lo que dec�s rompe con esa vieja clasificaci�n de escuelas blandas y duras, internas y externas.
Oscar Higa:                                                                      "La evoluci�n"
Que a esta altura no tiene sentido seguir defendiendo. Hubo una �poca en la que yo mismo era m�s ?polvorita?, buscaba la velocidad, la potencia, la fuerza de los movimientos, pero ahora me dejo llevar por el ritmo propio de la t�cnica y ahorro mucha de esa energ�a que usaba a destiempo. No ten�a en cuenta la continuidad de las t�cnicas ni entend�a que los movimientos son parte de una energ�a que no conviene cortar, sino dejar fluir. Cuando la cortamos algo se interrumpe. Hay que aprender a sentir en que momento se hace el ?Kime? que es la explosi�n de energ�a en la t�cnica, porque el error es ejercer una tensi�n inicial que bloquea el desarrollo del movimiento. Por otra lado, necesitamos dominar la respiraci�n, o ?Kokyu? con la zona abdominal diafragm�tica, respirar como si no tuvi�ramos pulmones. Esto es muy importante para alimentar el ?hara?, el punto donde nace el "ki" y porque al no manejarse con la parte alta del tronco, permite que el reflejo de inspiraci�n-expiraci�n se m�s corto, lo que en combate es muy provechoso si tenemos en cuenta que esa zona debe estar contra�da al momento de golpear o recibir un golpe es mucho. Y es mucho m�s engorroso respirar con la zona alta para despu�s, y de repente, tener que bajar todo el aire al estomago para contraerlo Otro de los beneficios reside en que uno trabaja con el baricentro m�s bajo, o centro de gravedad m�s cercano a la base de sustentaci�n. Por todo lo dicho, ritmo de la t�cnica es continuidad, dominar el ?Kokyu? es la sincronizaci�n entre posiciones, los giros, la vista, el foco, de atenci�n y la t�cnica a ejecutar; es el contraste entre velocidad y lentitud, entre ?Kime? y relajaci�n.
Maduraci�n y arte
Hay una maduraci�n f�sica, mental y espiritual en base a la cual se perfecciona y refina el entrenamiento hasta convertirlo en un arte, lugar que Oscar Higa alcanz� y desde el cual comenta. Pero est estado no resulta de l pr�ctica de a�os solamente, como una consecuencia l�gica: no siempre tiempo y evoluci�n, en el sentido de mejoramiento, van de la mano. ?Cuando empezamos a dominar todos estos factores, uno se da cuenta que una cosa es destreza f�sica, que demostramos a veces de j�venes, y otra cosa es arte, cuando ya no hay ninguna interferencia ni intencionalidad al hacer algo. Esto no lo invento yo, lo dicen incluso los grandes maestros. Y si el practicante llega a cierta etapa y no logra concebirlo, quiere decir no entendi� nada. Para estar abierto a nuevas lecciones, hay que ser humilde en todo momento, y darse cuenta de o mucho que queda por trabajar y mejorar. No como aquellos que creen que lo saben todo, y que ya no tienen nada que aprender. Por eso vuelvo a las palabras de mi t�o Yuochoku Higa, quien puso como lema de nuestra escuela ?Kyudo Muhem? diciendo ?La v�a del estudio es infinita? m�xima que reafirm� un d�a con esta frase; ?La v�a del Karate es alta, profunda y grande como el cielo mismo que continua sin limite? Cuando �l vino a Argentina en 1977, en una reuni�n de profesores y alumnos dijo ?hace m�s de 50 a�os que todos los d�as hago como base la Kata Naifanchi Shodan y todav�a tengo que trabajar m�s,� Y sin embargo esa era un kata que dominaba. Estas son palabras de humildad y de sabidur�a, que cuando uno logra asimilar, ofrece un mundo infinito de conocimientos.� Viene a mi cabeza la tan celebre frase de S�crates ?S�lo s� que no s� nada?, cuyo significado profundo est� en sinton�a con este otro.
�Material extra�do de la revista Yudo Karate N� 262 de Setiembre de 2003.
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