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Winds – Prominence and Demise
The End, 2007
Hace mucho que me distancié de la música progresiva. La
mayoría de los grupos prog me parecen pomposos y masturbadores
(especialmente los de metal progresivo), y el género hace
bastante tiempo que se estancó al punto de que su mismo nombre
se ha vuelto irónico. Pero me gusta mantenerme abierto y, como
he oído mencionar el nombre de Winds en varias partes, quise
darle una oportunidad. Hasta cierto punto me alegro de haberlo hecho.
En Prominence and Demise,
Winds toca un metal progresivo, melódico y ligero con mucha
influencia clásica. A veces es agresivo e incluso se escucha
algún gruñido esporádico, pero la mayor parte del
tiempo la música avanza a paso medio. Siendo sincero, no es nada
del otro mundo, pero es agradable, y lo que más hace interesante
y disfrutable el sonido son las melodías de piano clásico
que insertan a través de todo el álbum. De cuando en
cuando también se escucha algún pasaje acústico y
la Orquesta Filarmónica de Oslo contribuyó con algo de
instrumentación de fondo. La combinación es muy efectiva.
El punto débil del disco son los vocales de Lars Eric Si. Son
muy genéricos y les falta rango y energía. Las
apariciones de Dan Swanö (¿necesito introducirlo?), Lars
“Lazare” Nedland (Solefald, Borknagar)
y Angete Kirkevaage (Matter Mordem)
compensan un poco esta falla, pero ciertamente es algo que el grupo
necesita remediar.
Prominence and Demise
necesitó un par de escuchadas de mi parte para poderlo apreciar
totalmente. Creció en mí con cada vez que lo oí.
Es música elegante y bien construida, aunque desearía un
poquito más de variedad y quizás si los sonidos
orquestales pudieran involucrarse más en el sonido general,
Winds sin duda compondría álbumes geniales. Pero, por lo
pronto, esto es bueno y agradable. Por cierto que, si tocas la guitarra
o eres fan del rock neoclásico, no querrás perderte de
esto. Si te gusta el progresivo, seguramente ya conoces el grupo y
oirás este disco. Si eres como yo, una persona un tanto
decepcionada del género, tal vez puedas recuperar algo de fe con
esta música que promete buenas cosas.
08/2007