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Nile – Ithyphallic
Nuclear Blast, 2007
No sé si fue Century Media la que decidió publicar The Apostasy de Behemoth el mismo día que Ithyphallic de Nile, o si fue a la
inversa. Cualquiera que haya sido el caso, podemos ver una “guerra”
medio ridícula entre disqueras y, hasta cierto punto, entre los
fans hardcore de las respectivas bandas. Incluso la revista Terrorizer llevó esto a una
de sus portadas.
Como sea, siempre consideré a Nile una banda inconsistente y
sobrevalorada. Si bien Amongst the
Catacombs of Nephren-Ka fue un álbum más o menos
refrescante para el género de metal extremo, encontré que
el resto de lo que Nile publicó fue redundante y frecuentemente
poco natural y no del todo inspirado. Ciertamente es agradable escuchar
a un grupo que toca un death metal a la Morbid Angel pero más
técnico y brutal; con temática, melodías y
arreglos orientales y con varios homenajes a H.P. Lovecraft. Eso es
bueno. Pero si con cada álbum sólo se repite a sí
mismo, ¿cuál es el punto? Behemoth ha hecho lo mismo,
pero ha logrado conservarse a un mismo nivel. Nile lo hizo peor, ya que
no pudo regresar a su altura inicial.
Al menos hasta ahora. Ithyphallic
es uno de los mejores álbumes en el repertorio del grupo,
igualando o incluso superando al debut. Es pesado, técnico,
preciso, tiene una producción muy clara, está bien
estructurado y es sumamente intenso (dicen que Nile no lo es en vivo,
pero ésa es otra historia). Hasta está variado, y la
música abarca desde las usuales velocidades supersónicas
hasta lentos riffs doom, como en la efectiva “Eat of the Dead”. Es un
sonido muy maduro, que ya no se escucha forzado ni sobresaturado. Los
cambios son refrescantes. Los temas son excelentes. Sólo dense
una idea con el sencillo del disco, “Papyrus Containing the Spell to
Preserve its Possessor Against the Attacks of He Who Is in the Water”,
que trata un hechizo para prevenir que los cocodrilos no ataquen tu
barca. El álbum rara vez llega a estancarse. Es de lo más
sólido y sofisticado que se puede encontrar en el género.
Evidentemente, el estilo es el mismo que Nile ha tenido desde el
principio. No hay la más remota innovación aquí.
Pero en términos de calidad, éste es un álbum
prácticamente impecable. ¿Entonces quién gana:
Behemoth o Nile? (Sí, dije que la guerrita era rídicula,
pero al menos entretiene). Personalmente, creo que en general Behemoth
es una banda más consistente y más creativa que Nile. Sin
embargo, desde ahora en delante, cada vez que tenga ganas de escuchar
algo de death metal extremo con tintes orientales y por algún
motivo Behemoth o Melechesh
(que siempre consideré un igual a Behemoth y mejor que Nile) no
se me antojen, Ithyphallic
estará en mi reproductor de CDs. De cualquier manera, es mucho
mejor que miles de otros álbumes de death metal que salen a la
venta hoy día.
08/2007