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NightwishDark Passion Play
Nuclear Blast, 2007

Nightwish siempre me pareció un grupo talentoso, si bien un tanto inconsistente. Sacaban un álbum bueno, luego uno mediocre, y así continuamente. Me gustan mucho Oceanborn y Century Child, pero del resto no puedo hablar muy bien. Como sea, la mayoría ya conocerá la soap opera y todo el melodrama que ocurrió hace dos años, cuando la banda pateó a Tarja Turunen así nada más. Los fans de Tarja (que no son pocos) se sublevaron, se hizo todo un escándalo, y en general la imagen de Nightwish y las expectativas para el nuevo álbum quedaron por los suelos. El grupo dejó bien claro que había acabado una era (titularon End of an Era el DVD con el último concierto que hicieron con Tarja) y contrató a Anette Olzon para que ocupara el puesto de cantante.
   
Dark Passion Play es el disco donde Olzen hace su debut. A decir verdad, al escuchar la primera canción, “The Poet and the Pendulum”, de 14 minutos, pensé que en realidad las cosas no habían cambiado mucho y que no podían estar tan mal. Es un buen track en el estilo clásico de Nightwish: memorable, épico y sinfónico, e incluso la melodía vocal es la que ya conocíamos con Tarja. El estilo de Olzen no es tan operático y único como el de Tarja, pero tiene una muy buena voz y se esfuerza. El pasaje etéreo, por ejemplo, suena genial. Creí que hasta podría perdonar al grupo por aquella soberana idiotez.
   
Sin embargo, después todo se viene abajo en un ángulo de 90°. La música se escucha trillada y aburrida. Ocasionalmente disfruto de uno que otro riff y de cualquier arreglo, pero en general es sólo Nightwish en su más puro y mediocre estado. Los vocales de Marco Hietala, que había podido ignorar y tolerar en Century Child debido a la calidad de la música, aquí suenan horrorosos y casi insoportables. Pero creo que lo peor se lo lleva Olzen. ¡Suena como Roxette! Al principio pensé que quizás me lo estaba imaginando, pero me lo constataron varias otras personas. Si creciste durante los 80, te darás cuenta de que es cierto, especialmente en el sencillo del álbum, “Amaranth”.
   
Es una muy mala señal cuando uno escucha una copia promocional de un disco y no se siente en absoluto molestado por los voiceovers. Así de olvidable e ignorable es Dark Passion Play.

08/2007


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