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Marduk – Rom 5:12
Blooddawn Productions, 2007
No hay muchos grupos de black metal por los que me preocupe demasiado
actualmente, pero Marduk es toda una excepción. Dentro de su
género, ésta es una de las bandas más interesantes
e inteligentes que han salido de Escandinavia. Si bien empezaron con la
idea de ser el grupo más blasfemo y satánico nunca antes
conceptualizado, y sacaron un demo con un título como Fuck Me Jesus, eventualmente
maduraron y sus temas, poco a poco, se hicieron más profundos.
Sí, siguen cantando sobre satanismo y la Alemania Nazi, pero su
enfoque es más informado que el de la mayoría, y ellos no
se adscriben del todo a esas doctrinas. Si se la quiere ver así,
su música es más
como una exploración del lado oscuro y perverso del alma humana.
Esta música, por otro lado, es extraordinaria. Bien dijo un
crítico que Marduk, en sus peores momentos, sigue siendo mejor
que 12,000 otras bandas de black metal que actualmente publican
álbumes. Rom 5:12, por
cierto, no es de sus peores momentos. Al contrario, quizás sea
el mejor disco que han sacado desde su clásico Heaven Shall Burn… When We Are Gathered.
Aquí no sólo uno encuentra riffs y ritmos
auténticamente intensos y memorables, sino algunas de las
mejores ejecuciones vocales del género. Por si fuera poco, en
este álbum aparecen como vocalistas invitados Naihmass
Nemtheanga (Primordial), que
canta en “Accuser / Opposer”; y Joakim Göthberg regresó
para recordar los viejos tiempos, cantando en “Cold Mouth Prayer”. Pero
olviden a Göthberg; Nemtheanga se lleva la luz de los reflectores
aquí. Él es un excelente vocalista, y fue una agradable
sorpresa oírlo cantar en este álbum.
Mi favorita personal es “Imago Mortis”, la canción más
melódica del disco. También destacan “Voices from
Avignon” y “Through the Belly of Damnation”. “1651” es una de las
piezas más interesantes, siendo un track puramente
atmosférico que de alguna manera logra sostenerse a lo largo de
5 minutos. Pero, en realidad, no hay una sola canción
débil aquí.
La producción de Rom 5:12
es ejemplar. Es completamente impecable, logra dar un capeado muy
nítido que realza mucho la atmósfera oscura del disco y a
la vez deja disfrutar cada uno de los instrumentos, que se escuchan
sumamente intensos y a veces hasta caóticos. Toda una
lección para quienes tratan de darle un tono “crudo” y kvlt a sus discos, pero sólo
fracasan miserablemente (Mayhem,
por ejemplo, debería retirarse o dejar de hacer este tipo de
payasadas).
En resumen, éste un álbum verdaderamente genial y sin
duda uno de los mejores discos de metal de 2007. No dejen de escucharlo.
07/2007