Doce años entre cuervos:
La historia de Lake of Tears
De Suecia, país conocido por ser
uno de los centros de mayor actividad metalera en los últimos 15
años, surgió Lake of Tears. Éste es un grupo que,
al menos en mi opinión, nunca ha recibido la aceptación
que merece. Sea debido al pésimo trabajo de promoción por
parte de su disquera, Black Mark Records, o a mera mala
suerte, la banda es rara vez mencionada entre publicaciones
importantes e incluso entre publicaciones menores. No es justo, por lo
que me siento obligado a defenderla en lo que pueda. Así que he
aquí su historia.
Todo empezó en 1992, en el poblado de Boras, cuando integrantes
de
los grupos amateur de death metal Carnal
Eruption (Daniel Brennare, Jonas Eriksson, Mischeal Larsson) y Forsaken Grief (Johan Oudhui)
decidieron unirse en un nuevo conjunto que llevara mayores sonidos
doom, atmosféricos y góticos. Así, Lake of Tears
crea su primer demo y llama la atención de Black Mark, con
quienes, para su desgracia, firmarían un contrato por cinco
albums.

Headstones
Entonces, con la ayuda de los productores Tomas
Skogsberg (Entombed), Mathias Lodmalm (Cemetary)
y Ulf
Petersson (Morgana Lefay) sacan
Greater Art en 1994 y Headstones en 1995. Esos albums
mostraron un sólido sonido con base metalera, evidenciando lo
mucho que Paradise Lost y Tiamat le gustaban al grupo. Fueron
discos de vibra sombría y con un sonido en formación,
especialmente el segundo. Desde un principio podía verse
que Lake of Tears no era un típico grupo doom/gótico: su
simplicidad, los peculiares vocales de Brennare, la
extraña temática fantástica y una
composición de lo más fuerte le dieron todo un
carácter de unicidad.
En realidad aquéllos fueron discos bien recibidos por la poca
audiencia que tuvieron, ésa de jóvenes delgados,
pálidos y greñudos, tan geeks
que ponían sus manos
en todo demo y material raro que podían encontrar. Sin embargo,
el tour que el grupo hizo durante 1995 y el 1996, tocando junto a
bandas
como Vader, Tiamat, Crematory, Edge of Sanity, Rage y The Gathering, ayudaría
considerablemente a aumentar su popularidad en Europa. No obstante,
aquí comenzó el primer cambio en la banda con la renuncia
del guitarrista Jonas Eriksson durante el verano de '96.
A
Crimson Cosmos
A pesar de las dificultades que la salida de Eriksson implicó,
Lake of Tears logró sacar su tercer album, A Crimson Cosmos, en enero de 1997.
Aquí mostrarían un sonido todavía más
ligero, de mero rock, con cierto estilo setentero y atmósferas
que recuerdan mucho a Pink
Floyd. La mayoría de sus fans dirán que
éste fue el pináculo de su carrera. Y definitivamente es
de lo mejor que han
hecho. Canciones como "Raistlin and the Rose", "Cosmic Weed" o "A
Crimson Cosmos" verdaderamente merecen ser escuchadas.
Durante el tour de este album se les unió Ulrik Lindblom
para cubrir el lugar que Eriksson dejó, e inicialmente se
pensó que permanecería en la banda para el siguiente
disco, pero no llegó más allá del tour, el cual,
por cierto, resultó pésimamente financiado. A Crimson Cosmos apenas
logró recibir algo de promoción.
Llega 1999 y Forever Autumn
sale a la venta. Ahora se da un cambio de actitud: es un disco
más
tranquilo, melancólico e introspectivo. Por un momento se
apartan de su curiosa (y por demás agradable) temática de
duendes marihuanos, y nos ofrecen una verdadera joya triste.
Aquí incluyen a "So Fell Autumn Rain", que es probablemente la
canción más conocida de la banda, dentro de un repertorio
sumamente conmovedor. Otro de sus mejores.

Forever Autumn
Desgraciadamente, después de este discazo, surgen nuevos
problemas dentro del grupo y toman la decisión de deshacerlo tan
pronto graben un último álbum por obligación con
la
disquera. Así es como terminan The
Neonai en el 2002. En general fue recibido con aceptación
por fans y por prensa, pero muchos coinciden en que, aunque tiene sus
cosas disfrutables, en definitiva no es lo más fuerte que han
sacado. No sé hasta qué punto pudieran influir los
conflictos internos de la banda, pero el caso es que en algo falla la
consistencia de la música, y esos nuevos injertos
electrónicos se escuchan un poco fuera de lugar.
Habría sido entonces un final tibio para este grupo excepcional,
pero en
el 2003, Daniel Brennare, olvidándose de su anunciado proyecto
solista también a ser llamado The
Neonai, da la noticia de que la alineación original del
grupo volvió a unirse y que pactaron con Noise Records (una
división de Sanctuary) para traer un nuevo album: Black Brick Road, el cual
francamente fue una decepción.
The
Neonai
Así que ésa es la historia de la banda hasta estos
momentos del 2004. Se preguntarán qué es lo que hace a
Lake of Tears un grupo tan especial. Lake of Tears es un ejemplo de lo
bello
dentro de lo simple. Aquí tenemos a un conjunto de rock
"gótico" que toca una música sin compromisos, sin
pretensiones, sin melodrama, sin cliché, que saca lo que siente
en formas totalmente naturales. No tienen la necesidad de hacer
elaboraciones complejas e intrincadas en su música: un par de
power chords, un par de notas
de teclado, diversas sutilezas colocadas
en forma precisa y unos vocales desnudos les son suficientes para hacer
un
trabajo original y extraordinario. Van a lo esencial y es todo. Son
pocos
los grupos que,
al menos en este género, llegan a hacer cosas tan emotivas y
memorables valiéndose de trucos tan sencillos. Y eso es un
mérito grande.