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Hannibal Rising
Peter Webber
Francia/Reino Unido/EU, 2007


Hannibal Rising fue una película mal recibida tanto por las audiencias como por los críticos. Esto ya se veía venir desde que se publicó que Dino de Laurentiis había presionado a Thomas Harris a escribir una precuela a su “trilogía” donde Hannibal Lecter juega un papel crucial. Al principio Harris se opuso, pero de Laurentiis le dijo, “si no lo haces tú, alguien más lo hará”. Al final, el autor terminó escribiendo tanto una novela como el guión para esta película.
   
Muchos se habían decepcionado tras ver Hannibal, un filme que, según dicen, exageró y explotó la psicopatía y locura de Hannibal Lecter hasta llegar a puntos casi satíricos. Personalmente, yo no lo vi así, y estoy seguros que muchos psicólogos y psiquiatras corroborarían la opinión de que esa película en realidad tiene verosimilitud. Pero ni hablar.
   
Así llegamos a Hannibal Rising, que nos cuenta la historia de cómo Hannibal Lecter llegó a convertirse en el famoso asesino caníbal que a todos nos impresionó en The Silence of the Lambs. Narra la vida del personaje desde su niñez en la Lituania que sufría la Segunda Guerra Mundial, hasta su adolescencia en París, donde estudió medicina. Expone de manera cruda la pérdida de su familia a manos de los nazis, su estancia y escape del orfanato y su llegada a Francia, donde es recibido por su único familiar vivo, una tía japonesa llamada Murasaki Shikibu. Entonces se propone buscar y matar a los asesinos de su hermana. Un detective francés complica un poco su situación, además del hecho de que quienes busca no resultan ser tan fáciles de eliminar.
   
La parte psicológica está elaborada de manera genial, y eso era lo menos que podía esperarse de Thomas Harris. Hannibal, de ser un pequeño niño con una familia amorosa, pasa a ser un monstruo vengativo y sediento de sangre (literalmente). La descripción de esta transición no es cosa sencilla, pero el manejo es increíble. Nos queda perfectamente claro el por qué de su sadismo y canibalismo. La actuación de Gaspard Ulliel, por cierto, es impecable. Él es el demente perfecto.
   
Aunque la historia es ingeniosa, tiene sus detalles, puesto que la intención principal era hacerla un thriller con mucha acción y suspenso. Donde la verosimilitud falla aquí precisamente es en la acción: es demasiado forzada, uno apenas se habría podido imaginar a Hannibal Lecter combatiendo gangsters y saltando sobre barcos en movimiento. Harris nos da una explicación para las habilidades de combate y de sigilo de Lecter, pero me queda una interrogante: ¿cómo es que una mujer japonesa nacida en la década de los 20 ó 30, pudo aprender kendo y los antiguos secretos de los samurai? Lecter tuvo suerte de tener una tía tan excepcional.
   
También hay otro par de clichés aquí y allá, pero puedo ignorarlos. La película tiene fallas, pero también profundidad, y nadie puede negar que es bastante entretenida. Tiene una trama que está considerablemente por encima del promedio y técnicamente fue muy bien realizada por Peter Webber (The Girl with a Pearl Earring) y compañía. Para ser una película creada “por encargo”, francamente no está nada mal.


08/2007


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