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Gwoemul (The Host)
Joon-ho Bong
Korea del Sur, 2006
Gwoemul es una película
que ha tenido un éxito bastante grande en Asia, y que comienza a
tener una cierta aceptación en Occidente. Es un filme de
monstruos en la tradición de Godzilla, pero con una
aproximación que, al menos en parte, intenta ser poco
convencional. Narra la historia de una familia de clase trabajadora de
Seúl que tiene un encuentro con un extraño monstruo que
emerge del río Han. La adolescente Hyun-seo es raptada por la
criatura durante su primera incursión en tierra y es tomada por
muerta, pero una llamada de celular hace que su familia cuestione la
muerte y vaya en su busca. Esto no es fácil, ya que el gobierno
estadounidense ha intervenido en la situación y determinó
que el monstruo es portador de un virus letal, por lo que la
población de Seúl se encuentra en cuarentena. La familia
Park debe atravesar por un sinfín de peripecias para recuperar a
la pequeña Hyun-seo.
Debo admitir que los primeros 20 minutos de la película son muy
impresionantes. Muestran la aparición del monstruo desde una
perspectiva cotidiana y realista, y las siguientes secuencias de
acción son técnicamente perfectas. La escena del rapto y
supuesta muerte de la niña es crudísima, pero el drama es
equilibrado con un humor negro genial. No pude evitar reírme
como idiota cuando la familia está llorando, peleando y haciendo
espectáculo frente al retrato de Hyun-seo. Eso en sí es
todo un logro. Además, me gustó mucho el hecho de que los
protagonistas de la película fueran gente mediocre y muy real
que por necesidad, amor y lealtad intentan hacer de héroes.
Los efectos especiales y la fotografía son otros puntos altos de
Gwoemul. Ése tiene que
ser el monstruo más creíble que he visto en filme desde
hace mucho tiempo: sus movimientos y detalles son muy naturales y en
ningún momento parecen digitalizados.
El problema es que, pasados esos primeros 20 minutos, la
película decae en casi todo sentido. La trama apenas si avanza,
el ritmo se vuelve lento y aburrido y el enfoque cambia hacia un
mensaje político bastante superficial: una protesta contra el
intervencionismo estadounidense y su política del miedo. No es
que me moleste el mensaje en sí (en realidad lo apoyo), es
sólo que no está nada elaborado y no hace otra cosa que
mostrar el descontento general de la gente hacia EU. No profundiza; en
cambio, estanca la película. Peor todavía: la
última batalla contra el monstruo resulta predecible y plagada
de clichés. Normalmente esto no me importaría con tal de
que resultara entretenida, pero a esas alturas ya estoy tan
desconectado que apenas le presto atención. No vale la pena.
Es una lástima que terminara así, porque, la verdad, Gwoemul es un filme que en un
principio prometió mucho. Tenía muchos elementos que se
podían trabajar para hacer de ésta una película
clásica, pero… Ni hablar. Qué desorden y qué
decepción.
08/2007