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ChaostarThe Scarlet Queen
Holy Records, 2004


Tras la desintegración de los deathmetaleros Septic Flesh, muchos nos quedamos con la curiosidad de cómo evolucionaría Chaostar, el proyecto secundario de Christos Antoniou, que él mismo definió como “el lado clásico de Septic Flesh”. Aunque algo exagerada (especialmente en cuanto a conceptos), la sinfonía atonal, electrónica y apocalíptica, llena siempre de alusiones religiosas (al estilo The Omen), agradó a muchos por sus ambientes mórbidos y frescos. El empeño de Chris Antoniou, además, es increíble. Él parece echar la casa por la ventana en cada álbum: más de cien horas de grabación, producción larga y minuciosa, varias decenas de personas trabajando en orquesta y coros. Sin duda Chris es exesivamente ambicioso, pero a final de cuentas el resultado del proyecto, aunque no extraordinariamente sobresaliente, fue decente y agradable.

The Scarlet Queen es una trillada historia de vampiros. La conocida voz de Natalie Rassoulis, vieja colaboradora de ambos Septic Flesh y Chaostar, es aquí sustituída por la de Sapfo Stavridou, quien no hace un mal trabajo. A decir verdad el álbum comienza bastante bien: desde el intro uno se da cuenta que Chris quiso hacer a un lado los electrónicos de Threnody para volver a la base sinfónica del álbum homónimo, pero esta vez con una orquestración mucho más densa y complicada. La canción título muestra una vertiginosa amalgama de sinfonía romántica, coros majestuosos, sonidos étnicos y folklóricos, y percusiones aceleradas. El excelente espaciamiento y ambientación gótica en “Embrace” también le hacen a uno pensar que Chaostar definitivamente va hacia delante.

Por desgracia, el álbum cae bastante a partir de su segunda mitad. Es como si a Chris se le hubieran acabado los trucos y todo se vuelve una fórmula repetitiva de pasajes melancólicos tipo Stravinsky seguidos de predecibles explosiones de coros. El tono ya no llega a cambiar, y difícilmente se puede distinguir un track de otro. En realidad, la única variedad que mete a partir de la quinta canción son unos vocales en “The Soul of the Depths”, que emulan mucho a los de Mr. Doctor, de Devil Doll. ¿Hasta cuándo dejaran de hacer eso los grupos de estos géneros?

En general, sólo se encuentran unos cuantos tracks que valen la pena antes de que todo se convierta en un desorden aburrido y redundante. Ocasionalmente se escucha uno que otro destello, pero tienden a pasar desapercibidos. Me siento mal por Chris, ya que posiblemente éste es el álbum al que más esfuerzo le ha puesto. Pero, después de todo, cabe preguntarse qué tan lejos se puede llegar con estos estilos. Como sea, resulta una lástima por el empeño gastado.


01/2005


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