
De gira de Nirvana: Heroína para el dolorPese al contante dolor físico, la última gira de Cobain fue quizás la más brillante de su carrera.
Un 9 de abril de 1993, Nirvana actuó en un concierto de beneficencia en San Francisco. La gente se preguntaba si Kurt era un yonqui incapaz de tocar y componer. El concierto despejó todas las dudas: los temas del álbum Nevermind sonaban tan bien como siempre.
En octubre, empezaron su primera gira por Estados Unidos en dos años. La hija de Kurt, Frances, les acompañó durante casi toda la gira, mientras Courtney grababa su nuevo disco –y, siempre que la tenía cerca, a Kurt se le iluminaba la cara y sonreía.
El grupo había decidido que el viaje fuera agradable: eligieron a sus bandas favoritas para que los telonearan; invitaron a esposas, novias y amigos; fueron a buenos hoteles; y se tomaron muchos días de descanso. Tal vez por eso aquellos conciertos fueron los más consistentes de su carrera: la gente levitaba.
A mitad de la gira, fuimos a un concierto del legendario grupo de punk británico Buzzcocks. Ellos le dijeron a Kurt que era un honor conocerle, y él les contestó, con suavidad pero énfaticamente: "No, es un honor conocerlos a ustedes". Más tarde le vi en la entrada del local, hablando con unos chicos que le trataban como a un igual –ni siquiera le pidieron un autógrafo. Estaba feliz.
Recuerdo una imagen de un año antes, en agosto de 1992, el concierto triunfante de Nirvana que cerró el Festival de Reading, en Inglaterra. Kurt, que no se había quitado la bata de médico con la que había actuado, salió del escenario llevando de la mano un niño con cáncer terminal. Kurt bajaba un tramo de escaleras cuando un haz de luz le iluminó. Vestido de blanco, con el pelo rubio brillando, parecía un ángel.
A finales de la gira del 93, en diciembre, Nirvana realizó el programa MTV Unplugged. Kurt eligió una cantidad de versiones sin precedentes en su repertorio y, reveladoramente, todas trataban de la fama, de la muerte, o de ambas cosas. "Plateau", de los Meat Puppets, dice que cuando llegas a la cumbre lo único que te encuentras en más trabajo. En "The Man Who Sold The World", tema de David Bowie, Kurt cantó: "Pense que habías muerto solo, hace mucho, mucho tiempo". Ésa fue la última vez que vi con vida a Kurt Cobain. Nos despedimos con un abrazo.Por Michael Azerrad


Tributo
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Kurt Cobain
