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Curiosamente este es uno
de los últimos juegos de Saturn a los que he jugado, a pesar de
ser uno de los primeros que llegó oficialmente a nuestro país. Sin
embargo me ha sorprendido gratamente, y eso es muy buena señal.
El concepto no es nuevo,
se podría decir que se trata de un "simple" matamarcianos, pero
claro, eso ni es justo ni es verdad. Cuando el Team Andromeda programó
esta exquisita pieza de software, debió tener una iluminación divina
para alumbrar tan magna obra. Todavía hoy no he visto nada parecido
en ningún otro soporte (quizás Omega Boost).
Y es que sólo el posible
Panzer Dragoon 4 para Dreamcast podría acercarse a este juego (y
su descendencia de 32 bits). Cuando encendemos la consola, sale
el logo de la Saturn e instantes después contemplamos la intro notamos
con el vello se nos eriza y se nos pone la carne de gallina. La
historia se nos desvela ante nuestros atónitos ojos, y comprendemos
instantáneamente que este juego no es ni mucho menos del montón.
El manejo de nuestro dragón
es tremendamente intuitivo y eficaz, y lograremos hacernos con el
juego en cuestión de minutos. Al cuarto de hora estaremos enganchados
a él indefinidamente. Es una maldición, así que estáis avisados
;-)
El sonido, la música, los
gráficos ... no sabría que destacar, de hecho el logro es que el
conjunto desborda armonía por los cuatro costados. Pocos juegos
pueden presumir de esto, y encima contar con ese carisma especial
característico de los grandes juegos de la Saturn.
Todo el mundo de Panzer
Dragoon está terriblemente bien diseñado y a lo largo de la saga
iremos descubriendo el origen de toda la tecnología que iremos viendo
en todo el juego. El colofón de la trama argumental y las respuestas
de muchas preguntas aparecen unos años después, en plena decadencia
de la Saturn, con Panzer Dragoon Saga.
Nadie debería dejar
escapar este juego. No te deja indeferente, pero tiene la peculiaridad
de que siempre es para bien.
Edge, Mayo de 2000
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