Escuchando estaban todos, muy atentos a
cualquier movimiento que de su ser salía; nadie se movía, nadie decía nada.
Solo el sonido áspero que de esa garganta emergía: garganta gastada por las
estaciones y por esas incontables tierras cruzadas.
Y entre gruñidos y cansancio fue describiendo
todas y cada una de esas veces, que a fuerza de pericia –o de suerte- pudo
seguir en este mundo, al menos por un día más.
Los demás seguían atentos a esos recuerdos
que salían de él, y no podía evitar ver
todas las cicatrices que forman parte de su historia.
Y entre gastados sonidos comenzó a contar el
porque de su mermada existencia. Y con un nudo en la garganta fue narrando el
horror de esos instantes: el pavor de ese estruendo de muerte, de esa lluvia de
metal que cortaba el aire y el espíritu. Entre sollozos y la impotencia de
alguna lagrima furtiva fue describiendo a esas bestias infernales que devoraron a los suyos
frente a sus ojos, el como logro salir a
pesar de toda esa jauría de muerte.
Un escalofrió recorrió la espalda de todos al
escuchar la descripción del ser más malvado y sanguinario del mundo: Enorme
como un árbol, con rostro fiero y malvado, con un par de extremidades grandes
que destrozaban todo a su paso. Y en las que parecían ser sus manos, llevaba un
bastón que controlaba las nubes, ya que podía llamar al trueno y al relámpago a
voluntad. Y en su parte trasera, llevaba los cadáveres de varios de los suyos a
cuestas.
-que como caímos en eso?-
fueron solo instantes los que transcurrieron: Nadábamos tranquilamente, un par
de ruidos extraños y emprendimos el vuelo. Cuando me di cuenta empezaron a
llover cuerpos, y entre ellos caí yo. Perdí el conocimiento del golpe; y cuando
reacciones, solo plumas y sangre de los nuestros vi., hasta que uno de esos
monstruos horribles paso junto a mi. Fue
la maleza, el destino o una simple casualidad, no lo se. Solo vi lo vi pasar
con 5 o 6 de mi parvada. Y ahí volví a perder la conciencia. Lo único que
recuerdo después fue verlos volar a ustedes hacia el norte. No supe como pero
deje escapar algunos graznidos de mi maltrecho cuerpo y lo demás, lo demás
ustedes ya lo saben.
-Que porque es así?-
No se porque sea así. Todos tenemos que morir de alguna forma. Tal vez esta sea
la nuestra.
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