"Wow", es la
expresi�n que describe mejor la experiencia de ver
"Crouching Tiger, Hidden Dragon". Quien piense
que se trata de "una pel�cula de Kung Fu"
est� muy equivocado, ya que
sobrepasa las espectativas de su
propio g�nero para convertirse en una obra de arte
cinematogr�fico. El excelente Ang Lee ("Sense and
Sensibility") dirige un elenco de superestrellas
asi�ticas (Chow Yun Fat, Michelle Yeoh y Zhang Ziyi), en
una historia situada en la China antig�a, cuando
guerreros legendarios se bat�an en duelos de honor y
venganza. En parte cuento fant�stico de artes marciales
y parte romance �pico, el ritmo de la cinta comienza
tranquilo, con largos di�logos que ilustran las
diferentes dimensiones de los personajes, pero una vez
que la acci�n se desata el espectador olvida que est�
leyendo subt�tulos y que es imposible que la gente
vuele. Es impresionante como los combates superan a los
de "The Matrix" en gracias y originalidad, y la
sensibilidad es m�s emotiva que muchos romances
hollywoodenses. Wow.
"Sadismo" es una de las
mejores palabras en el diccionario, y su origen viene del
personaje principal de una de las mejores pel�culas de
la temporada: el Marqu�s de Sade. "Quills"
est� basada en la obra teatral hom�nima, que
reconstruye de manera ficticia los �ltimos d�as en la
vida del Marqu�s (interpretado magistralmente por
Geoffrey Rush), preso en un manicomio franc�s por
escribir textos cargados de sexualidad explosiva y
cr�ticas irreverentes al gobierno y la iglesia. La
producci�n es magn�fica pero lo mejor son las
actuaciones: el carisma que Rush inyecta a de Sade; la
sensualidad e inocencia de la criada encarnada por Kate
Winslet (como para olvidar "Titanic"); la
crisis moral de Joaquin Phoenix como el sacerdote a cargo
del sanatorio; y la crueldad acad�mica de Michael Caine
como el doctor encargado de "curar" al
Marqu�s. El director Philip Kaufman ("The Right
Stuff"), ha creado una cinta divertida, valiente y
elegante, que nos hace reflexionar sobre el poder que la
expresi�n personal puede tener sobre los dem�s, y el
precio que lleva consigo.