ANTE UNA SOCIEDAD PASIVA,
LIBERACIÓN ANIMAL 
*Dedicado a Jackie y a toda la gente que ama y respeta a los animales (paciencia compañeros la solución está cerca)
Un perro se encuentra sólo en una desértica e infinita carretera. El denso calor cae sobre él, mientras que el polvo del camino penetra en sus ojos. Hace un día que las personas que antes le cuidaron le han abandonado.
Parece no entender,
sólo quiere volver
Toda una noche vagando sin rumbo perpetuo. Siguiendo las discontinuas líneas del eterno asfalto bajo la luz de la luna. Coches pasando a velocidad vertiginosa alrededor de él. El hambre y el cansancio comienzan a hacer mella en él provocandole una insoportable angustia.
Nadie acude,
todo le aturde
Llega a la luz, a la civilización , humanos como los de antes, sólo varas y portazos. Sigue sin llevarse anda a la boca, la tristeza y la agonía se ciernen sobre él, atrapándolo en el bostezo de la lenta muerte.
Pierde el norte,
se acerca la muerte
Ya las sombras funden las luces, ya es la hora de la decadencia, todo se desvanece en un triste suspiro de dolor. Ya todo se vuelve impreciso, los recuerdos vagos de su vida desfilan delante de él como fotogramas de un antiguo film en blanco y negro. La muerte extiende su tenue manto y el corazón cae derrotado...
***
La frustración se convierte en una agónica situación cuando el Toro se encuentra en el chiquero. Tras horas de duro viaje y traqueteo en un pequeño remolque, medio drogado, ha llegado a este lugar. Ahora todavía medio aturdido por algún tipo de tranquilizante y con los ojos inyectados en sangre, percibe el nauseabundo olor de sus propios excrementos. El chiquero está sumido en la oscuridad aunque por las ranuras de la puerta se filtran los rayos del sol. Hace mucho calor, demasiado. Se oye un ahogado murmullo de multitud. También una ridícula melodía folclórica-patriótica. El Toro es consciente de que está en España, sólo en un sitio así podría haber acabado un pobre toro. Las voces se hacen más claras. De repente la puerta se abre. Es el momento de escapar.
El Toro echa a correr y según sale por la puerta nota el primer golpe en el lomo. No le hace falta mucho para darse cuenta de que ya no hay salida. Se encuentra ahora en una plaza circular sin vías de escape aparentes. El público aplaude a rabiar. En el ruedo hay varias personas. Un individuo se le acerca. Va ataviado con un ridículo disfraz. Parece el más patético de todos. Al principio lo confunde con uno de esos patanes que actúan en los circos, payasos piensa, pero la mirada de odio del torero le indica su equivocación.
Hace un pesado calor, y los rayos del sol le ciegan totalmente, ya que antes había estado sumido en la oscuridad. Al final acaba acostumbrándose. El torero se acerca y el Toro le contempla asustado. Saca un manto rojo que ondea sin sentido. El Toro decide seguirle el juego y prueba a ver si le alcanza alguna vez y le atesta una buena cornada. Tras un rato de jugar con el Toro, el torero le clava alguna banderilla ayudado por el rejoneador que va encima del corcel.
El Toro ya está cansado y quiere parar el odioso juego. Cada vez se concentra más en alcanzar al torero, aunque es difícil darle. Finalmente el torero se acerca y aprovechando el cansancio del pobre animal le atraviesa el alma con el frío acero del estoque. El Toro cae rendido sin remedio. Ya son muchas las heridas en su bravo cuerpo.
Se desangra en un charco de sangre, apesadumbrado por el dolor del acero. Todavía lleva alguna banderilla clavada en el lomo. Pasa sus últimas horas agonizando bajo una abominable sensación de dolor, vomitando babas y mocos, poseído por el calor y la sed, respirando como puede...
***
Pieles, peleas en clandestinidad, torturas por mera diversión, vejaciones brutales, asesinatos, experimentación legal, fiestas folclóricas, abandonos, mutilaciones, zoos, circos, actuaciones para tener a los animalitos encerrados bajo la atenta mirada de los niños...
Basta ya de agresión. Torturadores, maltratadores y toreros al código penal. Basta de golpear y maltratar a seres vivos que no nos han hecho nada. Aprended de ellos, respetadlos, amadlos,...
Tanta experimentación para que luego los buitres de la ciencia jueguen con nuestras vidas, tanta señora burguesa que luce la maldita piel de un animal, ciega sociedad que consiente actos en los que se tortura y se veja. Que no nos engañen. Decir NO a los programas de TV, actos y celebraciones estúpidas, instituciones gubernamentales y científicas; y a los malditos zoos y circo y a todas esas salas de tortura y castigo.
Basta ya de hostigar a la raza animal, organízate, lucha, defiende a la naturaleza y a los animales, dale duro al gobierno y a la diputación foral, machácales en la acción directa en las calles,... ¡ya está en marcha la liberación animal!
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