Un día la profesora se acerco al pizarrón y vio que uno de sus alumnos había escrito la palabra "pene" en letras chiquititas. Se volteo hacia la clase para ver si uno de los pequeñuelos tenia cara de culpable. Al no encontrar a ninguno, agarro el borrador y borro la ofensiva palabra, y comenzó la clase. Al día siguiente, cuando entro en la sala, vio nuevamente escrita la palabra "pene" en letras ahora un poco mas grandes. Nuevamente trato en vano de encontrar al culpable, borro la pizarra y continuo con la clase. Todas las mañanas como por una semana se encontró con la palabrita en el pizarrón, cada vez en letras mas grandes que el día anterior, hasta que un día en lugar de la misma palabra, se encontró con la siguiente leyenda: "Mientras mas lo frotas, mas crece ...!"